CLASE N° 9
LUNES
TALLER LITERARIO
TEMA DEL CUENTO: erótico Narrador: 1ª o 3ª persona.
Incluir una metáfora (SUBRAYARLA Y EN NEGRITA).
Preocupación por el ambiente y la atmosfera. ¾ página, no
más. Dos protagonistas. Trabajar el final. No repetir
palabras. Siempre adecuándose a la estructura básica.
LECTURA DE APOYO:
Invité a cenar a casa a Miguel para celebrar mi nuevo
proyecto profesional. Quería contarle los pormenores, y
liberar toda esa endorfina motivada por la ilusión con alguien
que sabía iba a disfrutarlo.
Me costaba parar de hablar durante la cena, pero la cara de
Miguel no mostraba aburrimiento, sino todo lo contrario.
Estaba inmerso en mis palabras, en verme eufórica y en,
como descubriría más adelante, lo excitante que le resultaba
en ese momento.
Recogimos la mesa y nos sentamos en el sofá con unas
cervezas. Logré callarme un poco y pedirle que me contara
que tal su vida, porque no quería monopolizar la
conversación, por educación más que por falta de ganas
(demasiadas endorfinas). Me puso al día de las novedades,
pero volvió de nuevo a mi proyecto, y no puedo decir que me
disgustara, estaba realmente emocionada.
Mientras continuaba, ya casi repitiendo lo que ya le había
contado antes, sus ojos se clavaron en mis labios, siguiendo
cada movimiento y de forma muy sutil, aproximándose poco a
poco.
Aprovechó entonces una de mis pausas obligadas, por eso de
respirar, y conquistó mis comisuras. Sus manos agarraban
con extrema delicadeza mi cara y sus labios acariciaban a los
míos. Por un momento me aparté, no alcanzaba a entender
qué pasaba, nos conocíamos desde hacía muchos años y
nunca habíamos tenido un momento similar, ni siquiera un
tonteo en broma, y le pregunté.
“No te imaginas lo provocativa que estás cuando te ilusiona
un nuevo proyecto. No es la primera vez que lo pienso,
pero sí la primera que ambos podemos asumir las
consecuencias de mi confesión”, y me quedé muda. Hizo un
amago como de acercarse, buscando si mi silencio era de
reflexión, de negativa o de preocupación. Mi sonrisa le dijo lo
que necesitaba saber, y se dejó caer sobre mis
labios, dándolo todo en un beso delicioso, húmedo y pasional,
como si llevara algún tiempo retenido el impulso y se
resarciera ahora.
Hacía poco que ambos estábamos solteros de nuevo, y fuera
lo que fuera que llegara a mi vida en ese momento, tendría
que tomármelo con calma. Eso mismo se lo dije a Miguel en
cuanto noté que la cosa se ponía fuerte y la excitación subía
rápidamente de intensidad. Pactamos no desnudarnos
siquiera hasta que ambos estuviéramos preparados para lo
que pudiera traernos esta curiosa unión.
Pero hay cosas para las que no es preciso desnudarse, e
incluso el exceso de ropa puede convertirse en un placer
diferente, como un retorno a la adolescencia cuando aún no
te sientes preparada para dar un paso más allá, pero la
excitación animal te posee y quieres sentirlo todo, incluso con
ropa por medio.
Me senté a horcajadas sobre él, frente a frente, y
continuamos besándonos. Los besos se acompañaban de
ligeros movimientos de cadera de ambos, como bailando
desde el backstage lo que queríamos mostrar en el escenario.
Un ensayo de nuestra atracción recién descubierta, y un
descubrimiento de las reacciones del otro. Miguel era más
sensible a roces lentos y largos que a fricciones rápidas, mis
pezones se endurecían más cuando apretaba las nalgas que
cuando acariciaba mi espalda...
Con el vaivén nuestros cuerpos se animaron, y los roces se
convertían en necesidad. Sin plantearnos ir más allá y
resarcirnos con la penetración que ahora ansiábamos, pero
haciendo lo posible por emular las sensaciones por encima de
la ropa.
Mi excitación ya calaba mis leggins y Miguel comenzaba a
notar la humedad sobre su vestida erección, incrementando
esto el morbo de ambos a límites inimaginables, y
descubriendo poco después un gemido entre sus labios,
preludio de un discreto orgasmo que le revolvió entre mis
piernas.
...
Si vestidos, de manera tan inesperada y con el alma desnuda
lo hemos disfrutado tanto, no me imagino cuando por fin
desnudemos nuestros cuerpos y la unión sea completa...