Tipos de lluvias
La lluvia es un fenómeno atmosférico que consiste en la precipitación de gotas de
agua procedentes de un colapso de una nube a causa de una previa igualación de
la densidad de esta con la densidad atmosférica, a través del proceso que hemos
visto.
1. Lluvia
“Lluvia” es el término general para designar cualquier precipitación que no reúne
las características concretas para pertenecer a alguno de los claramente
delimitados grupos que veremos a continuación. Es una precipitación acuosa entre
débil y moderada que no va ligada a fenómenos climatológicos adicionales. Una
lluvia normal y corriente.
2. Chubasco
Un chubasco, también conocido como chaparrón,
es un tipo de lluvia de corta duración pero de alta
intensidad. Suelen venir acompañados de vientos
fuertes y las precipitaciones son, por lo tanto, breves
pero intensas. Aparece y desaparece con rapidez y
tiene también la característica de tener una extensión
más limitada en comparación con otras clases de
lluvias.
3. Llovizna
La llovizna, también conocida como garúa, es un tipo de lluvia muy débil con la
particularidad de que las gotas de agua que se precipitan son tan finas (de menos
de 0,5 milímetros de diámetro) que incluso parecen pulverizarse en el aire.
4. Rocío
El rocío es un caso especial. Y es que no se trata exactamente de lluvia ya que no
hay precipitaciones pluviales como tal. El rocío consiste en la condensación de la
humedad del ambiente en noches frías y despejadas, haciendo que, por la
mañana, se aprecien gotas de agua en las hojas de las plantas y, en general,
superficies frías.
5. Tormenta eléctrica
Una tormenta eléctrica es toda aquella lluvia que viene acompañada de actividad
eléctrica y, generalmente, de vientos más o menos fuertes. Los rayos y los efectos
sonoros (truenos) que acompañan a estas tormentas se producen en los
cumulonimbos, un tipo de nubes muy pesadas, grandes y densas. Cuando sus
cristales de hielo chocan entre sí, se separan las cargas eléctricas, quedando las
negativas en el inferior de la nube.
6. Aguacero
Un aguacero es una lluvia torrencial de aparición repentina y de corta duración
que, si bien muchas veces se utiliza como sinónimo de chubasco (que ya lo
hemos analizado), hay algunas fuentes que las consideran distintas. Y es que en
el aguacero, además de que no hay una vinculación tan clara con vientos fuertes,
las precipitaciones pluviales son especialmente impetuosas.
7. Monzón
El monzón es un tipo de lluvia que se produce únicamente en los climas
monzónicos (como los bosques tropicales de la India), un tipo de clima tropical. En
realidad, el monzón designa la masa de aire marítima cálida y húmeda que
procede de los anticiclones subtropicales, provocando precipitaciones muy
intensas durante los meses de verano, con como mínimo 2.000 mm anuales. Es
una lluvia torrencial muy intensa y de larga duración.
8. Manga de agua
Una manga de agua, también conocida como tromba, es un tipo de lluvia de muy
escasa extensión pero de alta intensidad. Así pues, son precipitaciones de
pequeñas dimensiones a nivel de área que abarca pero con lluvias intensas, de
ahí que, a la distancia, parece que del cielo esté lloviendo como si de una
manguera se tratara. Algunas de estas están asociadas a los tornados.
9. Lluvia de convección
La lluvia de convección, también conocida como lluvia convectiva, es un tipo de
lluvia propia de latitudes cálidas del planeta y de las clásicas tormentas de verano
en zonas templadas. Son las que siguen el proceso de precipitación que hemos
descrito en la introducción, en la que el vapor de agua, al ser más ligero, sube por
la atmósfera hasta que la temperatura baja lo suficiente como para causar la
condensación del agua y hacer que se formen nubes que, si incrementan
demasiado su densidad, pueden colapsar en forma de precipitación pluvial.
10. Lluvia frontal
La lluvia frontal, también conocida como lluvia de frente, es aquella que es típica
de las estaciones otoñales e invernales en latitudes templadas del planeta. Se
producen por el choque de dos masas de aire húmedo que se encuentran a
temperaturas sustancialmente distintas: una fría y otra cálida. Suelen generar
lluvias tormentosas. Reciben este nombre porque chocan frentes diferentes.
11. Lluvia orográfica
La lluvia orográfica es aquella en la que las precipitaciones se producen cuando
una masa de aire húmeda choca contra el relieve de una formación montañosa y,
fruto de este “impacto”, asciende por la ladera que está orientada al viento, la cual
recibe el nombre de barlovento. Y en este ascenso, el aire se enfría hasta alcanzar
el punto de condensación del agua, momento en el que se origina la lluvia.
En la ladera opuesta de la montaña, que se conoce como sotavento, tiene lugar el
fenómeno contrario. El aire desciende y, por tanto, en lugar de enfriarse, se
calienta, por lo que no llega a alcanzarse el punto de condensación del agua y,
consecuentemente, no hay precipitaciones y, de hecho, el aire está más seco.
12. Lluvia débil
Llegamos ya a la parte final del artículo para descubrir los distintos tipos de lluvia
según su intensidad, una magnitud que se define como la cantidad de agua que
cae por unidad de tiempo. En base a esto, podemos definir la lluvia débil, la lluvia
moderada, la lluvia fuerte, la lluvia muy fuerte y la lluvia torrencial.
Empecemos por la lluvia débil, que es aquella en la que las precipitaciones son de
menos de 2 mm por hora. Es decir, es el tipo de lluvia menos intensa y las
precipitaciones que se registran en ella son de menos de dos milímetros de agua
por hora. La llovizna es un claro ejemplo de ello.
13. Lluvia moderada
La lluvia moderada es un tipo de lluvia que, pese a que no puede considerarse
fuerte, es más intensa que la débil. Hablamos de lluvia moderada cuando las
precipitaciones oscilan entre los 2 y los 15 milímetros de agua por hora.
14. Lluvia fuerte (y muy fuerte)
Entramos en el terreno de las grandes precipitaciones. Por lluvia fuerte
entendemos aquella lluvia intensa en la que las precipitaciones oscilan entre los
15 y los 30 milímetros por hora, siendo cantidades propias de los chubascos. En
esta línea, podemos considerar una lluvia como “muy fuerte” cuando las
precipitaciones oscilan entre los 30 y los 60 milímetros de agua por hora.
15. Lluvia torrencial
Y terminamos con las lluvias más intensas
de todas. Podemos considerar una lluvia
como torrencial cuando las precipitaciones
son superiores a los 60 milímetros de agua
por hora. A modo de curiosidad,
destacamos que la lluvia más intensa de la
historia desde que tenemos registros tuvo
lugar en Cherrapunji, en la India, entre el 15 y el 16 de junio de 1995, cuando
llovieron 2.493 milímetros de agua en apenas 48 horas. Y en Guadalupe, en el
Caribe, una lluvia hizo precipitar 38,1 milímetros de agua en un solo minuto.