Radio 1920
Radio 1920
Sus inicios
Dentro de sus antecedentes encontramos, de acuerdo con Velázquez
(1981), que la primera transmisión oficial por radiotelefonía la realizó la
Dirección General de Telégrafos, el 27 de septiembre de 1921, entre el
Palacio Legislativo y una estación ubicada en el Bosque de Chapultepec,
como espectáculo de la exposición comercial celebrada con motivo del
centenario de la culminación de la Independencia, que incluyó dentro de
su programación canciones, música y poemas. 1
Ayer se inauguraron con éxito brillante las primeras estaciones de telefonía
inalámbrica establecidas en los edificios del Palacio Legislativo y la Estación
Radiotelefónica del Bosque de Chapultepec, por la Dirección General de
Telégrafos, obteniéndose con materiales de elaboración exclusivamente
nacional, la más perfecta comunicación. Para los hombres de ciencia que
sirven al Gobierno es un triunfo meritísimo; para el Gobierno Mexicano un
motivo de orgullo la implantación del moderno sistema de comunicación
telefónica; porque se revela en él la asiduidad de sus hombres de trabajo en
la conquista cada vez mayor de las ciencias físicas para su empleo en las
Ornelas (2006: 147)
actividades humanas..."
Ante las miradas atónitas de la concurrencia a este acto inaugural, el señor Flores comenzó a establecer contacto con
corrientes eléctricas de alta tensión, a encender bobinas, a mover palancas, y bien pronto se ponía al habla la estación de
Chapultepec...
Nuestro representante, el señor Arnulfo Rodríguez
con la autorización del Director de Telégrafos,
señor Luis G. Zepeda, puso al señor Presidente de
la República el siguiente mensaje:
Palacio Legislativo. México 27 de septiembre de
1921. Señor Presidente de la República, General
Álvaro Obregón, Castillo de Chapultepec.
Excelencia:
Felicito muy cordialmente al Gobierno de México
por el éxito alcanzado en las pruebas
experimentales de telefonía inalámbrica que se
llevó a cabo hoy, 27 de septiembre de 1921, en el
Departamento Técnico de la Dirección General de
Telégrafos, dependiente de la Secretaría de
Comunicaciones y Obras Públicas. Es este un paso
efectivo en la conquista de las modernas ciencias
físicas. Collado Herrera (2006: 93)
Por Excélsior Arnulfo Rodríguez, redactor... antes de un minuto se recibió la ratificación y el recibo del mensaje en
Chapultepec..." [Excélsior 28 de septiembre de 1921, p. 1; en: Velázquez, 1981: 80-81]
Era la primera ocasión en que la población de la capital tuvo la oportunidad de escuchar este sorprendente nuevo medio
de comunicación, señala Velázquez (1981: 81-82), y las transmisiones resultaron un atractivo para la concurrencia que
asistió a la exposición comercial. Dos años después se expidió la primera norma sobre radiotelefonía, y en 1926 se
emitió la Ley de Radiocomunicación en la República. 2
Declaró el señor General Aguirre [Secretario de Comunicaciones] que, apoyada la Secretaría de su cargo en las disposiciones
contenidas en el Decreto transcrito, ha tenido a bien acordar que todas aquellas personas que en el futuro pretendan instalar y
poner en funcionamiento estaciones de radio, deberán previamente solicitar el permiso respectivo y someterse a las
condiciones que en él se expresan; y que se participe, asimismo, a las personas que en esta fecha ya tengan instaladas
1
Apareció en un principio como apéndice de la radiotelegrafía, en las primeras décadas del siglo XX, y su utilización estuvo
relacionada íntimamente con este sistema. [Velázquez 1981: 80]
2
…el Gobierno recibió desde 1922 solicitudes que pretendían obtener la autorización y concesión, que les permitiera instalar y
operar una cadena de radioemisoras diseminadas en todo el territorio nacional y el permiso requerido para importar en un principio
y fabricar después aparatos receptores, que serían puestos en venta al público. Con el objeto de conseguir la concesión las
solicitudes ofrecían al gobierno un porcentaje de utilidades que el negocio produjera y el compromiso de instalar gratuitamente
receptores y magnavoces en escuelas, centros de cultura, etc. [Velázquez 1981: 82]
1
estaciones transmisoras o receptoras, que se les concede un plazo improrrogable hasta el 31 de diciembre del año en curso
para recabar el permiso, dirigiendo una solicitud a la Dirección de Telégrafos Nacionales, Departamento de Radio Técnico, en la
que se expresarán los datos técnicos y la clase de aparato que vayan a usarse o estén usándose; apercibidos de que si al
expirar el plazo señalado se descubriere la existencia de alguna estación que no estuviere amparada por un permiso de la
Secretaría de Comunicaciones, o sin que por lo menos el dueño de ella haya hecho la solicitud para obtenerlo, se procederá a
clausurarla. [El Universal 26 de octubre de 1923. "Requisitos para tener plantas de radiofonía”; en: Velázquez, 1981: 92]
Al mismo tiempo que aparecían las primeras transmisiones coordinadas
por dependencias gubernamentales de la administración federal, como
la Secretaría de Guerra y Marina; la de Industria, Comercio y Trabajo; o
la de Educación Pública, que fueron las que tuvieron mayor impacto. A
las que se agregaron las transmisiones de organizaciones de
trabajadores como la Confederación Regional Obrera Mexicana, CROM;
partidos políticos regionales como el Partido Cívico Progresista, que
transmitió la primera intervención de campaña de un candidato a la
presidencia, el general Plutarco Elías Calles, mientras el periódico El
Mundo, del periodista Martín Luis Guzmán, mostró sus simpatías por el
general Adolfo de la Huerta, el candidato de la oposición.
Además de existir transmisiones de los gobiernos de los estados, entre
otras estaciones, que incluían noticias, conferencias, conciertos,
información sobre el clima, la hora exacta o programas musicales con la
incorporación de expresiones nacionalistas de compositores como
Alfredo Carrasco, Ignacio Fernández Esperón (Tata Nacho) o Manuel M.
Ponce, además de presentar los primeros mensajes con información
sobre mercancías y sus precios.
Los generales Álvaro Obregón, Roberto Serrano y Adolfo de la Huerta
La radio pública en el nacimiento del corporativismo
La primera transmisión radiofónica
comercial en el país se realizó el 8 T. S. H. trasatlánticas;
de mayo de 1923, por la revista El Sobre el despeñadero nocturno del silencio y las voces
Universal Ilustrado y La Casa del las estrellas arrojan sus programas, de auxilio
y en el audión inverso del ensueño, como flores
Radio, en la estación CYL, comenta
se pierden las palabras estallan en los hilos
Ortuño (2012). En el programa de la olvidadas. de los pentagramas
emisión, mezcla de tradición T. S. H. internacionales.
popular y modernidad vanguardista, de los pasos El corazón
participó el guitarrista Andrés hundidos en la sombra me ahoga en la distancia.
Segovia, quien interpretó a Frédéric vacía de los jardines. Ahora es el «Jazz-Band»
Chopin; Manuel M. Ponce, quien El reloj de Nueva York;
tocó al piano su vals Estrellita; por de la luna mercurial son los puertos sincrónicos
la cantante popular Celia Montalván ha ladrado la hora a los cuatro horizontes. florecidos de vicio
y por Manuel Maples Arce, quien La soledad y la propulsión de los motores.
es un balcón Manicomio de Hertz, de Marconi, de
leyó su poema T. S. H., texto que
abierto hacia la noche. Edison!
había aparecido en las páginas de ¿En dónde estará el nido El cerebro fonético baraja
El Universal Ilustrado días antes, De esta canción mecánica? la perspectiva accidental
escrito ex profeso para la que Las antenas insomnes del recuerdo de los idiomas.
pasaría a la historia como la recogen los mensajes Hallo!
primera lectura de poesía en la inalámbricos Una estrella de oro
radio mexicana. de algún adiós deshilachado. ha caído en el mar.
Por su parte, la estación de la Mujeres naufragadas Referencias
CROM ofrecía esporádicos que equivocaron las direcciones [Ortuño 2012]
conciertos dedicados a las clases
trabajadoras.
El interés de la CROM por la radiodifusión empezó en septiembre de 1923, en que el Departamento de Establecimientos
Fabriles y Militares, muy unidos a la CROM gracias a la intervención de Luis Napoleón Morones quien era la cabeza de
ambas instituciones, donó a esta organización sindical aparatos radiotelefónicos. La orden que acreditaba esta donación
decía:
Líbrense las órdenes correspondientes para que se ministren tres aparatos radiotelefónicos con magnavoz, como donativo a las
siguientes agrupaciones: Matriz de la Confederación Regional Obrera Mexicana, Federación Obrera Hidalguense de Pachuca,
Hgo. y Centro Obrero Progresistas de Jerez, Zac. [Archivo General de la Nación Ramo Obregón-Calles exp. 121-05-R-9 fecha
13 de sept. 1923].
2
Un mes más tarde el gobierno donó una planta transmisora a la CROM; el documento, firmado el 4 de octubre de 1923
en el Palacio Nacional, especificaba lo siguiente:
Acuerdo al Departamento de Establecimientos Fabriles y Aprovisionamientos Militares:
Dispone el Ejecutivo a mi cargo se libren las órdenes correspondientes, a fin de que se ministre a la Confederación Regional
Obrera Mexicana como donativo, un aparato transmisor de radiotelefonía, con sus accesorios correspondientes. [Archivo
General de la Nación Ramo Obregón-Calles exp. 121-05-R-9 fecha 4 de octubre de 1923].
Todas las agrupaciones sindicales afiliadas a la CROM contaban con un receptor y bocinas en sus locales, donde se
reunían los obreros a escuchar las pláticas que se ofrecían a través de este medio, las que se alternaban con números
musicales o de entretenimiento [Velázquez (1981: 100)].
El Partido Cívico Progresista utilizó por primera vez este medio de
comunicación, el 11 de abril de 1924, que fue noticia de primera
plana de los periódicos El Universal y El Demócrata; en esa ocasión
una de las principales estaciones comerciales del país, la CYL de El
Universal-la Casa del Radio, prestó sus micrófonos al General
Calles, quien pronunció un discurso que se inició con las siguientes
palabras:
En esta oportunidad que me brinda el Partido Cívico Progresista, para
hablar por radio a todo el país y a los pueblos del extranjero a donde
llega esta potente estación, quiero decir en pocas palabras, por qué
estoy empeñado en esta lucha electoral para la presidencia de la
República de México, y condensar, como mejor pueda, los principios y
las bases que normarán mi acción como gobernante, si llego a serlo...
[El Universal, 12 de abril de 1924, p. 1, "Así dijo por radio el señor
General Calles anoche"].
Plutarco Elías Calles en campaña en la radio [1924]
[...] En este primer programa político-radiofónico alternaron con el futuro presidente del país, aparte del Ingeniero Guillermo
Zárraga, Presidente del Partido Cívico Progresista, algunos de los artistas más renombrados del momento, como el tenor
Aceves quién cantó Estrellita del compositor Manuel M. Ponce y la señorita Covian que interpretó La Borrachita. [Velázquez,
1981: 101-102)]La estación del Partido Cívico Progresista empezó a funcionar en abril de 1924; el 24 de ese mes,
apareció en El Universal la siguiente nota:
Con un interesante programa, el mismo Partido Cívico Progresista (El Partido de la Clase Media), dará su segundo mítin político
por radiotelefonía. El amplio salón del Partido va a ser reforzado con mayor cantidad de asientos para el numeroso público que
asiste a dichas audiciones. [El Universal 23 de abril de 1924, 1a. Sección, P. 5 "Segundo mitin radiotelefónico"; en: Velázquez,
1981: 101]
En 1927 transmitía todos los viernes la estación difusora CZI
de la Secretaría de Industria, Comercio y Trabajo. Sus
programas eran en general musicales; así, por ejemplo, el 8
de junio de 1928 entre los números que constituyeron el
programa ofrecido estaban: Cabecita loca, por Aguilar y
Palma con el Trío Rey's; Canción veneciana por el barítono
Alejandro Hernández Tamez; Menudita, con Tata Nacho y el
Trío Rey's; Mi chiamano Mimi... Bohemia de Giacomo
Puccini, interpretada por Stella Rossi; Ya va callendo... por
Tata Nacho y el Trío Rey's; iAy mi alma, ya te juites..,
(corrido) por M. Barajas y el Trío Rey's. [Excélsior 8 de junio
de 1928, 2a. Sección, p. 3 "Radioconciertos"; en: Velázquez,
1981: 96]
3
Comenta Velázquez (2008) que en
sus inicios los aparatos receptores,
que consistían de cajas de madera
con bulbos y una bocina, se
denominaban teléfonos,
posteriormente fueron conocidos
como radiolas, para terminar en
radios; la radiodifusión se
denominaba telefonía inalámbrica,
al contar con la capacidad de
transmitir y recibir información,
música, radionovelas y eventos Aparato receptor de la década de 1930
culturales, sin necesidad de utilizar
hilos o alambres.
Aparato receptor de la década de 1930
Apunta Velázquez (1989: 86-87) que se otorgaron las primeras concesiones para instalar estaciones radiodifusoras
hasta finales de 1923, estableciéndose como única restricción de contenido que no se transmitieran noticias peligrosas
para la seguridad del país, el orden público o que se atentara contra las buenas costumbres. Adicionalmente se preveía
que las estaciones no interfirieran unas con otras y que no alteraran la potencia de transmisión sin autorización.
Respecto de la programación, encontramos en un contrato típico de la época que el concesionario se comprometía a
transmitir 8 horas diarias, en las que emitiría conciertos, conferencias científicas, artísticas o literarias, noticias varias,
cotizaciones de bolsa, clases escolares, anuncios, o discursos parlamentarios. Que en la realidad no podían cumplir las
estaciones, ya que las principales radiodifusoras, como la CYL o la CYB, transmitían por lo general 2 veces a la semana
y con un promedio de dos horas en horario nocturno.
La radiodifusión privada
Las primeras estaciones privadas, según Mejía (2007), serían las instaladas
conjuntamente por el periódico El Universal y la tienda de artículos
electrónicos La Casa del Radio de Raúl Azcárraga, que operó de 1922 a
1928, y que transmitiría la primicia poética Radio, del estridentista Manuel
Maples Arce, como ya habíamos señalado. Dentro de su programación, que
era similar a las de otras estaciones, comenta Velázquez (2008), se
transmitían conciertos, programas educativos, emisiones especiales
dedicadas a un Estado de la República, segmentos de radioaficionados con
dotes artísticas, conciertos de piano y de orquestas y, también era común, la
participación de Orquestas Típicas de corte nacionalista, como la del maestro
Miguel Lerdo de Tejada. La propaganda incluía cigarrillos o anuncios de
productos de la empresa Colgate-Palmolive, además de realizar
programaciones en directo, para el dentífrico Ipana, con música bailable de
fox-trot, tango, valses, danzones y blues, además de interpretaciones de
canciones de Alfonso Esparza Oteo, Joaquín Pardavé o Guty Cárdenas, que
cerraba su emisión con la frase: Sonríe mejor quien usa IPANA, ofreciendo a
quienes reportaran la transmisión un tubo de pasta que les duraría diez días. Publicidad del dentífrico Ipana
Otra estación sería instalada en la fábrica de El Buen
Tono, la CYB, comenta Rodríguez (2007), fundada el 23
de septiembre de 1923 para impulsar la publicidad de la
empresa cigarrera; estación que siete años después se
convertiría en la XEB, que es actualmente la decana de
las radiodifusoras en operación, y que para su instalación
contó con la participación del ingeniero José de la Herrán;
mientras en 1925 transmitían dos estaciones en Mazatlán,
Sinaloa, las de las empresas Rosseter y Compañía, y otra
de la empresa General Electric.
Para 1929, comenta Mejía (2007), la Conferencia
Internacional de Telecomunicaciones, celebrada en
Washington, asignó a nuestro país las siglas XAA a XPZ,
para designar las estaciones de radio, estableciéndose la
Archivo particular Rosalía Velázquez [Velázquez, 2008] nomenclatura XE para las de radiodifusión.
4
XEB Radio El Buen Tono
Publicidad de los cigarrillos Campeones de El Buen Tono S.A. [Rodríguez, 2007]
El principal objetivo de la CYB era promover los cigarros de El Buen Tono, pero esa emisora fue pionera en muchos
ámbitos de la radiodifusión como los noticieros; fue allí donde se originaron los primeros programas noticiosos que
durante la Segunda Guerra Mundial dieron a conocer los sucesos del conflicto bélico con material de la United Press
International. Como uno de los primeros logros de la emisora de El Buen Tono destaca la transmisión del grito de
independencia que dio el general Álvaro Obregón, presidente de México, para conmemorar este suceso importante
en la historia de nuestro país. [Rodríguez, 2007: 29]
Por otra parte, en 1930 inicia sus operaciones la XEW, creada por Emilio Azcárraga Vidaurreta, quien desarrolló
estrategias de publicidad para incidir en las costumbres y pautas de consumo cotidiano de la población, buscando
convertir a su programación en un referente cotidiano para las personas con información, entretenimiento y, sobre todo,
que fuera asumida como la compañía que debían buscar las personas al escuchar la radio.
La gran potencia de la estación, con cinco mil watts,
permitió que fuera escuchada a nivel nacional e
internacional, por lo que se autonombró La voz de
América Latina desde México, que tenía sus estudios en
la calle 16 de septiembre de la ciudad de México, en los
altos del Cine Olimpia, del mismo propietario. Esta
estación de radio llevó a los hogares nuevas formas de
diversión y distracción, durante la glamorosa historia de
la época dorada de la radio durante los años de las
décadas de 1930-1940, con una programación en vivo en
donde Agustín Lara y Toña la Negra (María Antonia del
Carmen Peregrino Álvarez) eran las principales figuras.
Foto AGN, fondo Enrique Díaz [Velázquez, 2008]
Al morir trágicamente Guty Cárdenas en 1928,
comenta Knights (2000), Lara se convierte en un
ídolo nacional como el máximo representante del
bolero en México, ya que su primer gran éxito fue
Mujer, en 1930, año de creación de la XEW, que
llenaría su programación con programas musicales
como La hora de los aficionados, La Hora azul, y el
más famoso La Hora Íntima de Agustín Lara, que
se mantendría durante más de tres décadas hasta
la llegada de la TV, en donde tomaría otros
nombres, como La Hora de Agustín Lara y El
Estudio Raleigh.
Salón de grabación [XEW] AGN, Archivo Fotográfico Díaz,
Delgado y García
Durante los años de la década de 1930 se multiplicaron las estaciones comerciales privadas, bajo el régimen de
concesiones por 50 años, mediante las cuales pudieron utilizar el espacio aéreo, considerado en ese entonces como un
bien de la nación. Por otra parte, es muy importante reafirmar que durante las primeras décadas de las transmisiones de
5
radio en el país, como comenta Mejía (2007: 11), su operación se realizó con una producción de programas en vivo, que
se producían directamente en los estudios de las radiodifusoras.
Más tarde, a partir de los años de la década de 1940, se combinaron las emisiones en directo con programas
previamente grabados, por lo que la difusión de discos con grabaciones musicales era solo complementaria. El éxito
comercial de las estaciones de radio conduciría, en 1941, a la integración del primer consorcio de empresas, Radio
Programas de México, RPM, que aglutinaría a la mitad de las estaciones del país, contaría con la publicidad de 130
empresas y sería la primera organización radiofónica en explotar comercialmente, a través de las estaciones XEW y la
XEQ, las grabaciones de programas radiofónicos en cinta magnética y discos de acetato.
6
La radiofonía oficial en el Maximato y el Cardenismo
Como ya hemos señalado, las primeras estaciones fueron privadas y de orientación comercial, pero pronto las
secretarías de Estado, los gobiernos estatales y los partidos políticos empezaron a fundar sus propias emisoras, que
también contaban con participación privada. Así, para 1931 el naciente Partido Nacional Revolucionario, PNR, inició las
transmisiones de la XEFO, señala Mejía (2007), que difundirá en su programación la propaganda y el proceso de
institucionalización nacional hasta 1947.
Destacó una estación, fundada como la emisora oficial de la Secretaría de Educación Pública,
que se especializó únicamente en programas de tipo educativo, la CZE, que cambiaría su
identificación en 1928, como XFX. Su programación, comenta Roldan (2009: 19-22), se
integraba con conferencias, seguidas por programas de consejos para las amas de casa
sobre alimentación, salud e higiene, noticieros y un boletín meteorológico; también se
transmitían en vivo conciertos de música clásica y dramatizaciones, sobre todo de tema
histórico. Además, hacia 1925 se organizaron cursos de diverso tipo, dirigidos a los maestros
y las comunidades: de cultura física, historia, geografía, papel crepé, canto coral, economía
doméstica, primeros auxilios, cultivo del campo, avicultura, apicultura, sericicultura (cría del
gusano de seda), y radiotelefonía.
En un principio, su orientación fue predominantemente artística y sólo después de algunos intentos
pudo incluir programas de tipo “propiamente educativo instructivo”. De acuerdo con los informes de
la propia estación, esto fue posible gracias a la estrategia de “intercalar pequeñas pláticas en los
conciertos musicales” (SEP: 1928, Vol. II: 536). 3 La estación fue desarrollando una programación
específica para satisfacer “la necesidad de impartir educación y cultura entre las clases sociales
que no asistían a las escuelas [fundamentalmente las amas de casa] y reafirmando enseñanzas de
quienes frecuentan los planteles docentes” [Memoria de la Secretaría de Educación Pública,
Foto AGN, fondo Enrique correspondiente a los años 1924-1938, México, Secretaría de Educación Pública, Vol. I: 533; en:
Díaz [Velázquez: 2008] Roldán, 2009].
En 1931, durante el gobierno de Pascual Ortiz Rubio y con Narciso Bassols como Secretario de Educación Pública, la
estación dedicó su atención a la educación rural, con emisiones para sus maestros:
El 1 de agosto de 1932, El maestro rural anunciaba el lanzamiento de una costosa campaña de educación por radio en el medio
rural. 4 Se transcribía un acuerdo firmado por Bassols el 18 de julio anterior, en el que informaba que la SEP había comprado
setenta y cinco aparatos receptores de radio para ser distribuidos en otras tantas escuelas rurales; con ello se convertirían en
un “laboratorio destinado a crear, experimentar y perfeccionar los procedimientos y métodos de enseñanza”. Como la campaña
iría desarrollándose sobre la marcha, Bassols pedía al Jefe del Departamento de Enseñanza Rural que especializara a un grupo
de maestros en educación por radio, “procurando proporcionarles toda la información extranjera que pueda allegarse para
aprovechar los resultados obtenidos en diversos países” [Roldán, 2009: 22]
El experimento al parecer no proporcionó los frutos que Bassols esperaba, incluso con las instrucciones sobre el uso del
tiempo y la sugerencia de hábitos que debían incorporar los docentes en su trabajo cotidiano, que fueron elaboradas por
Agustín Yáñez y que se publicaron en El maestro rural al año siguiente:
A las siete y media, hora exacta en que termina la
clase de gimnasia, el maestro puede darse un buen
baño, rápido, al compás de la marcha militar, música
exaltadora con que siempre se inicia la transmisión
del periódico radiofónico –informativo y orientador
[…] Imagínese el fermento espiritual que producirá, y
no sólo en el maestro, sino en los vecinos de la
comunidad, el oír en las primeras horas de la
mañana lo que pasa en el país y en el mundo,
cuando muchos en la ciudad, todavía no leen la
prensa […] Imagínese la utilidad que reportan al
maestro las notas explicativas históricas, geográficas,
etcétera, con que diariamente acompañamos las
noticias principales Foto AGN, fondo Enrique Díaz [Velázquez: 2008]
[…] Estas notas sencillas, breves y claras, ampliarán la cultura del maestro campesino y le mostrarán la forma de impartir
algunas de sus lecciones: valdrán como el mejor medio de preparar clases interesantes […] El periódico termina puntualmente a
las ocho y media […] A las doce estarán en la escuela rural los médicos del Departamento de Psicopedagogía de la Secretaría
de Educación […] El radio (sic) guardará silencio desde las trece hasta las catorce, hora en que podrá oírse diariamente una
selección de lecturas pequeñas, agradables, con una brevísima nota sobre su autor. Y entre lectura y lectura, música accesible
que distraiga el ánimo […] Y hasta la tarde, con el reloj de Catedral, a la hora en que sus campanas digan las dieciocho:
3
SEP (1928), El esfuerzo educativo en México, la obra del gobierno federal en el ramo de educación pública durante la
administración del presiente Plutarco Elías Calles (1924-1928). Memoria analítico-crítica de la organización actual de la Secretaría
de Educación Pública, 2 Vols., México: Secretaría de Educación Pública. [Roldán, 2009]
4
El maestro rural, Vol. 1, No. 11, 1 de agosto de 1932: 4 [Roldán, 2009]
7
empezaremos inmediatamente la hora infantil. [Agustín Yáñez, “El radio, camarada y ayudante del maestro rural”, El maestro
rural, Vol. 1, No. 12, 15 de agosto de 1932: 3-5; en: Roldán, 2009: 29]
Después de 1935 la XFX fue utilizada cada vez más como medio de propaganda estatal, sobre todo en apoyo de la
política cardenista de reforma agraria y para difundir y defender los principios de la educación socialista. En 1937 la XFX
fue transferida al Departamento de Prensa y Propaganda de la Presidencia, cambiando de orientación y siendo
rebautizada como XEDP. [Roldán, 209: 20-21]
Mientras que en 1937 inició sus transmisiones la estación XEUN, de la UNAM, dirigida por Alejandro Gómez Arias, a la
que seguiría la radiodifusora de la Universidad de San Luis Potosí, un año más tarde.
8
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