En "Tras la virtud" de Alasdair MacIntyre, los capítulos 14 y 15 son cruciales para entender su
crítica a la moral moderna y su propuesta para recuperar una ética basada en las virtudes. Aquí
te resumo los aspectos más importantes de cada uno:
Capítulo 14: El carácter de la vida moral de los bárbaros y los monjes
1. Fragmentación de la moral moderna: MacIntyre argumenta que la moral moderna
está fragmentada y carece de coherencia. Atribuye esto a la desaparición del telos (fin
o propósito) de la vida humana, que estaba presente en las éticas clásicas (como la de
Aristóteles).
2. Moralidad como una cuestión de elección individual: La moral moderna, según
MacIntyre, se ha convertido en un asunto de elección individual sin ningún
fundamento en una visión compartida del bien común o del propósito humano. Esto
ha conducido a un estado de "emotivismo", donde las decisiones morales se basan
principalmente en sentimientos o preferencias personales.
3. Los "bárbaros" modernos: Aquí usa el término "bárbaros" para describir a las personas
modernas que han perdido el contacto con una concepción coherente de la moral.
Vivimos en una especie de nueva "Edad Oscura" moral, en la que ya no hay consenso
sobre lo que constituye la virtud o la vida buena.
4. Comparación con el pasado: MacIntyre traza un paralelismo entre nuestra época y la
caída del Imperio Romano. Sostiene que, al igual que en ese período de
descomposición, las estructuras morales tradicionales han colapsado y estamos ante
una crisis moral en la que no hay un acuerdo general sobre lo que es una vida virtuosa.
Capítulo 15: El fundamento de la moral: Aristóteles o Nietzsche
1. Elección entre Aristóteles y Nietzsche: MacIntyre plantea que las dos alternativas
principales para la moralidad en el mundo moderno son la ética de la virtud de
Aristóteles o la filosofía de la voluntad de poder de Nietzsche. El enfoque de Nietzsche
rechaza toda moralidad tradicional y se centra en el poder y la creación de valores
individuales, mientras que Aristóteles propone un modelo en el que la virtud y el bien
común son fundamentales.
2. Virtud como actividad racional: Aristóteles consideraba que la virtud era el resultado
de una actividad racional orientada al logro del bien humano. Para MacIntyre, esto
implica que la moral no puede separarse de un contexto social y una tradición que
proporcionen una visión compartida de lo que es el bien.
3. Crítica al liberalismo moderno: MacIntyre critica las teorías liberales modernas que
intentan justificar la moral sin un telos o sin una concepción del bien compartido.
Según él, tales intentos están destinados al fracaso porque no pueden proporcionar un
fundamento racional coherente para la moral.
4. La restauración de las virtudes: Como solución a esta crisis moral, MacIntyre sugiere
que debemos volver a una ética basada en las virtudes, arraigada en una comunidad y
en prácticas que fomenten la excelencia humana y el bien común. Propone una vuelta
a la tradición aristotélica, donde las virtudes se adquieren a través de la práctica dentro
de una comunidad que comparte una visión del bien.
En resumen, estos capítulos destacan la crisis moral moderna, la falta de un fundamento
coherente para la ética y la necesidad de regresar a una visión más comunitaria y teleológica
de la moral, como la propuesta por Aristóteles, frente a la perspectiva de Nietzsche, que aboga
por la creación individual de valores.