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Tema 4. La Corona

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TEMA 4. LA MONARQUIA PARLAMENTARIA.

LA CORONA
1. INTRODUCCIÓN
Diferencias entre el método constitucional y el de otras disciplinas.

Art 1.3 CE  Forma política estado español es la Monarquía parlamentaria. El


Estado constitucional español es parlamentarista en él la monarquía constituye la
caracterización de uno de los órganos del Estado: su Jefatura. En una monarquía
parlamentaria el Rey carece de cualquier poder de decisión con efectos en el
ámbito jurídico. Tiene capacidad de influir como institución social y políticamente
relevante. Los poderes del monarca se ejercen por otros órganos del Estado.

La monarquía parlamentaria supone la antítesis de la monarquía absolutista. Esta


monarquía parlamentaria tampoco es una monarquía limitada o constitucional, pues
mientras que en la limitada el rey ve limitado sus poderes por el parlamento, en la
constitucional el poder se organiza a través de una Constitución.

La redacción de este artículo 1.3 no ha sido modificada en todo el proceso


constituyente; misma forma que fue redactado por los 7 miembros de la Ponencia.
No hubo oposiciones a la idea de que España fuese una monarquía parlamentaria.
El debate del pleno dijo que lo importante era la democracia. Papel de Juan Carlos
en la transición fue clave para que España continuase siendo una monarquía y no
una república.

2. LA JEFATURA DEL ESTADO


Jefatura del Estado y la Corona son utilizados por la CE de forma indistinta para
hacer referencia a un órgano separado y diferenciado del resto al que se le
atribuyen funciones propias que no impiden el ejercicio del poder legislativo, judicial
y ejecutivo.

Forma política = termino genérico para evitar definir la forma de gobierno de


manera directa. Nuestra forma de gobierno es indiscutiblemente parlamentaria y se
caracteriza por:

- Relación existe entre Cortes (Parlamento) y Gobierno (ejecutivo)


- Jefe de estado es políticamente neutral. Existe un desdoblamiento entre jefe
de estado y de gobierno, cuya consecuencia es que el jefe de estado pierda
todo poder político y se convierta en un árbitro institucional, de garantía.

Formas gobierno presidenciales (EUA): dos figuras de jefe de gobierno y estado se


unen en una única que es el presidente, este no depende de la confianza del
Parlamento. Es presidente por legitimación popular, y en virtud de esta tiene
poderes políticos.

- A raíz de la falta de legitimación popular el monarca no tiene poderes


políticos. Monarca se legitima en base dinástica; por ser heredero de los
borbones.
- Conciliar el carácter democrático de los estados constitucionales
contemporáneos con una jefatura monárquica, pero para conseguir la
conciliación el monarca debe de ser privado de todo poder político  función
honorifica, simbólica.
- Se otorga la potestad a unas instituciones.
- Rey tiene atribuciones y funciones, pero no poderes, ni potestad. Carece de
todo poder político porque la constitución no se lo atribuye; no puede
modificar el ordenamiento jurídico. Los efectos de lo que hace el rey no se
basan en una potestad sino en su autoridad y prestigio.

La capacidad del rey de influir en las decisiones públicas está vinculado a su


capacidad de influir en aquellos actores políticos que si tienen el poder de modificar.

2.1. La sucesión a la
Jefatura del Estado

La Constitución adopta una monarquía hereditaria y establece un criterio


automático de sucesión en el Art. 57, de manera que no puede quedar vacío en
ningún momento la Jefatura del Estado. Las causas que abren a la sucesión del
trono pueden ser dos:

a. Un hecho objetivo, como es el fallecimiento del monarca.


b. Un hecho subjetivo, como es la abdicación. El rey abdica, no renuncia. La
renuncia la puede realizar cualquier persona que esté llamada a suceder al
Trono, pero sólo puede abdicar el Rey titular de la Jefatura del Estado

Se destacan dos previsiones. La primera, la regla que otorga preferencia al varón


sobre la mujer en el orden sucesorio. La CE no prohíbe que la mujer acceda a la
Jefatura del Estado, pero sólo lo hará si no existiera varón en la misma línea de
sucesión. Se ha planteado reforma constitucional que modifique esta distinción.

En relación con la segunda, es la norma que prevé la exclusión de eventuales


herederos de la línea sucesoria cuando contrajeran matrimonio contra la prohibición
del Rey y de las Cortes Generales.

Si no existe sucesor por haberse extinguido todas las líneas sucesorias, las Cortes
Generales escogen, en reunión conjunta de sus Cámaras, según los intereses del
Estado.

Junio 2014 Rey Juan Carlos I abdica. La abdicación es efectiva a través de una Ley
orgánica. 19 junio 2014 se proclama nuevo Rey, Felipe VI, una vez realizado el
juramento.

En cuanto a la sucesión y a la regencia, hay lo siguiente.

La Corona de España es hereditaria en los sucesos de S.M. Don Juan Carlos I de


Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica. En caso de fallecimiento o
abstención, la constitución dicta también las reglas para determinar quién ocupará
su lugar.

La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura (dentro de la


misma línea, hijos del monarca) y representación (típico del derecho sucesorio, a
partir del cual los nietos pueden heredar de los abuelos si representan a los padres,
que pueden haber fallecido o renunciado) siendo preferida siempre la línea anterior
a las posteriores, en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el
mismo grado, el varón a la mujer.

La casa real borbónica tiene una doble legitimación como monarcas de España: una
legítima o dinástica (los hijos o descendientes son considerados herederos al trono)
y constitucional (la constitución los acepta como herederos).

2.2. Sucesor a la
corona
Sucesor a la Corona según CE es el único hijo varón del anterior rey, al cual se
refiere como príncipe heredero y le dedica tres disposiciones:

- Art. 57.2, Príncipe de Asturias y otros títulos vinculados por tradición.


- Previsión del Art. 59.2, regencia.
- Exigencia de juramento, Art. 61.2, al alcanzar la mayoría de edad

Proclamación de Felipe VI, todas estas previsiones van referidas a la Princesa


Heredera, Dña. Leonor de Borbón y Ortiz.

2.3. La Regencia

Institución a partir de la cual se prevé que se desempeñen las funciones de la


Jefatura de Estado cuando su titular esté imposibilitado para ello. Tiene carácter
provisional. Causas: minoría de edad del sucesor o inhabilitación del monarca.

Si se debe a la minoría de edad, la regencia será ejercida por el padre o la madre


del rey menor; en su defecto lo hará el pariente de mayor edad próximo a suceder
en la Corona (57.1).

En caso de inhabilitación, la regencia será asumida por la princesa heredera, si


fuera mayor de edad. Si no lo es, las funciones del jefe de Estado, en calidad de
regente, serán asumidas por su padre o madre; en defecto el pariente de mayor
edad próximo a suceder en la Corona.

No es posible inhabilitar al monarca por motivos políticos, pues el derecho de


inviolabilidad y la no responsabilidad del rey excluyen esa posibilidad.

En cambio, que se inhabilite al monarca por incumplir sus funciones


constitucionales sí lo es, ya que el incumplimiento de estas funciones o el
desempeño sin la diligencia debida sería motivo suficiente.

En la regencia, se jura formalmente ante las Cortes Generales jurando y guardando


la Constitución. De la fórmula de este juramento podemos deducir la función
implícita de guarda constitucional. En casos de peligro institucional, le corresponda
asegurar el compromiso de todas las partes con la Constitución e intentar
restablecer cuanto antes la normativa constitucional.

3. LOS ÓRGANOS AL SERVICIO DE LA CORONA. LA CASA REAL


La CE dispone de que el rey reciba una cantidad económica global a cargo de los
Presupuestos Generales del Estado para el sostenimiento de su familia y Casa. El
rey y la familia también pueden utilizar y servirse de bienes del Patrimonio nacional.

La Constitución contempla la existencia de una Casa Real, un órgano que no se


inserta en ninguna de las administraciones públicas.

4. LA FAMILIA REAL
Es la familia nuclear, integrada por las hijas del rey y sus descendientes y
ascendientes, es decir, los padres del rey.

Las funciones que desempeñan los miembros de la Familia Real son representativas
de la Corona y ninguno de sus integrantes adquiere relevancia constitucional, salvo
la sucesora y la esposa del jefe del Estado.
Cuando así lo prevé el ordenamiento jurídico, se aplican a los miembros de la
Familia Real algunas de las prerrogativas en las que se concreta el estatuto personal
del rey, en especial la referida a la inviolabilidad, o bien para limitar sus derechos.

5. EL ESTATUTO JURÍDICO CONSTITUCIONAL DEL MONARCA


La CE reconoce al titular de la Jefatura del Estado dos prerrogativas: la inviolabilidad
y la no responsabilidad.

Articulo 56.3  Persona del Rey es inviolable y no está sujeto a responsabilidad.


Todos los actos que lleve a cabo necesitan el refrendo de un miembro del gobierno.

5.1. la Inviolabilidad

Se proyecta en la persona del rey, en tanto que jefe del Estado, con un doble
significado.

Por una parte, constituye una especial protección jurídica desde la perspectiva
penal: delitos cometidos contra el jefe del Estado y su familia tienen mayor pena.

También se entiende como sinónimo de inmunidad total frente a las leyes penales,
sancionadoras o civiles: no puede ser detenido, ni juzgado, y tampoco puede actuar
en calidad de testigo. El rey es inmune a la jurisdicción de policía y no puede ser
objeto de imposición de sanciones o multas.

Principales problemas de incompatibilidad de la figura del rey con a la democracia.


La inviolabilidad regia presupondría una excepción absoluta que afecte a todos los
actos que haga el rey.

5.2. La no
responsabilidad. El instituto del refrendo

La irresponsabilidad predica de sus actos y es consustancial a la misma naturaleza


de las monarquías, consecuencia directa de su carácter de órgano no
representativo. Para garantizar esta no responsabilidad se recorre al instituto del
refrendo.

El refrendo es el acto que acompaña a la actuación del monarca. Vendrá


representado por la firma del órgano legitimado que aparece junto a la firma del rey.

En el plano político, la inviolabilidad se traduce en no responsabilidad garantizada


por el instituto refrendo. Cada acto que el rey debe firmar, sancionar o promulgar
según la constitución lleva dos firmas: firma propia de rey y del sujeto refrendante
(normalmente presidente del gobierno o miembro de este).

Gobierno y congreso son los únicos órganos que pueden refrendar un acto regio. Los
actos del rey no refrendados carecen de toda validez salvo los del Art. 65.

El nombramiento del presidente del tribunal supremo si no es refrendado por el rey:


no es válido.

6. LAS FUNCIONES DEL REY

Son nociones que, aunque relacionadas, adquieren significado y alcances distintos.


Las funciones del monarca son explicitadas en el Art. 56.1 CE y definen la
naturaleza del órgano constitucional de la Jefatura del Estado.

Funciones que la Constitución atribuye al rey:


1) Funciones puramente simbólicas o de influencia
Rey es el comandante supremo de las fuerzas armadas españolas. Esto no
quiere decir que es el encargado del caso de la guerra. Tmb todas las
academias reales.
2) Funciones relacionales
3) Funciones internacionales
Al rey le corresponde la más alta representación de España en el extranjero.
Simboliza el apoyo de España en las situaciones internacionales.
4) Funciones privadas
Aquellas funciones del artículo 65 que atribuyen al rey y podría ejercer en
ningún tipo de control del gobierno o de las cortes. Los nombramientos de la
casa real y la gestión del presupuesto de esta.
5) Función de guarda constitucional
Función bastante ambigua. El rey debe jurar la constitución y la formula que
impone la constitución es guardar y hacer guardar la constitución. El rey
puede apoyar con su firma acciones consideradas inconstitucionales. Rey no
puede sancionar leyes que le parezcan inconstitucionales.

En caso de guerra no hay regulación constitucional; se opina que el rey recuperaría


una función importante de guardar la constitución.

Funciones relacionadas con las Cortes se caracterizan por la ausencia de un margen


de discrecionalidad. Rey no puede rechazar a cumplir con estas funciones:

- Convocación de elecciones
- Disolución de las cortes.
- Sanción y promulgación de las leyes.

Función de proponer un candidato a la presidencia del gobierno, aquí se puede


hablar de un mínimo de discrecionalidad. Rey debe consultar a los representantes
de los grupos políticos, y propone a las cortes un candidato presidente.

Función de alta representación de España en el extranjero. Significación respecto a


los países que pertenecen a la comunidad histórica de España.

Art 63 CE. Funciones simbólicas:

- Acredita a los embajadores extranjeros, le otorga una carta de credenciales.


- Firma de los tratados internacionales antes de ser ratificados son firmados
por el rey; otorga el derecho de España a un tratado internacional.
- Declaración de guerra y de paz

La función internacional se desarrolla a través de actos que no están previstos en la


Constitución: viajes oficiales, comparecencias en actos internacionales… Esto no
quiere decir que el rey decida a donde ir, al contrario, es decidió por el gobierno.
Otra forma de autorizar es la presencia física de un miembro del gobierno que está
representando la figura del rey.

Hecho de que el rey sea el más alto representante no excluye que haya otras
instituciones como el gobierno.

Funciones se encuentran en el art. 56  funciones moderadoras y de arbitraje son


sujetas a mucha ambigüedad.

La efectividad de estas funciones depende en mayor medida de la auctoritas del


monarca.
También él envió de mensajes regios (cualquier mensaje oficial redactado por el rey
donde este habla en principio a la nación) o entrevistas con políticos constituyen
ejercicio de la función de moderación.

Todo lo que hace el rey interesa a la nación y tiene un significado público.


Funcionalización publica de la conducta del rey.

No todas las funciones regias son contenidas en el Titulo II, se encuentran funciones
de nombramiento dispersas en la CE.

6.1. Simbolizar la
unidad y la permanencia del Estado

El rey simboliza la unidad de Estado, la integración en el mismo de las


nacionalidades y regiones que lo componen. No garantiza la unidad estatal y la
indisolubilidad de la nación española, sino que la simboliza.

6.2. Arbitrar y
moderar el funcionamiento regular de las instituciones

Es una capacidad efectiva decisoria del monarca en relación con el resto de los
poderes del Estado.

El ejercicio de esta función debe ser proyectado al ámbito de sus atribuciones, se


desempeña este arbitraje o moderación cuando propone un candidato a la
presidencia del gobierno o es informado de los asuntos de Estado, pudiendo presidir
sesiones, entre otras reuniones.

También lleva a cabo otros actos no contemplados en la Constitución, como los


mensajes regios, las entrevistas, etc.

El rey, en el ejercicio de esta función de arbitraje y moderación tiene derecho, a ser


consultado, a animar y a advertir.

6.3. Naturaleza de las funciones regias. La ausencia de derecho de


veto.

Las funciones del rey, en contexto de monarquía parlamentaria, son funciones


propias que la Constitución le asigna expresamente en tanto que jefe del Estado.
Son funciones tasadas. El rey “ejerce las funciones que le tribuyen expresamente la
Constitución y las leyes”.

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