Evolución de la Filosofía Contemporánea
Evolución de la Filosofía Contemporánea
Tras la filosofía crítica de Kant el Idealismo alemán se convertirá en la corriente predominante en la Europa
continental, a través de Hegel. El existencialismo de Kierkegaard, tanto como el marxismo y el vitalismo de
Nietzsche serán, en buena medida, una reacción al Idealismo hegeliano que, en cierto modo, consagra la
identificación del yo trascendental kantiano con el Dios del cristianismo. En Gran Bretaña, el desarrollo del
positivismo utilitarista con Bentham y J.S. Mill se inspira en los principios del empirismo, distinguiéndose del
positivismo "idealista" del francés A. Comte; en ambos casos, no obstante, se da una preocupación por los
temas sociales y por el bienestar de la humanidad que, aunque en una dirección distinta, compartirán con el
marxismo. Por lo demás, el desarrollo de las ciencias y sus continuos éxitos hacen tambalear los cimientos de
la filosofía, que se ve sometida a fuertes críticas por parte de los defensores del pensamiento científico, que
encuentran en la ciencia el paradigma del conocimiento verdadero. Hacia finales del siglo XIX, al desarrollo
del historicismo en Alemania, con Dilthey, y del pragmatismo en los Estados Unidos, con Pierce y W. James,
hemos de sumar el desarrollo de la fenomenología con Husserl. En el siglo XX destacarán además los
representantes del Filosofía Analítica, como Russell y Witgenstein, del Estructuralismo, como Lévi-Strauss, del
Existencialismo, como Sartre, o los de la Escuela de Frankfurt, como Adorno, Horkheimer y Habermas. Hacia
finales de siglo, destaca la actividad de los filósofos posmodernos y posestructuralistas, como Jacques
Derrida, que renuevan la crítica a las tradiciones filosóficas desde posiciones muy alejadas de las llamadas
metafísicas de la presencia.
IDEALISMO ALEMÁN
Inmanuel Kant (1724- 1804) La filosofía crítica de Kant se expone en tres obras: Crítica de la razón pura
1781, Crítica de la razón práctica 1788 y Crítica de juicio. A lo largo del período crítico de la filosofía Kantiana
aparecen desarrollados los planteamientos anteriores y se conocen como: Doctrinas de las formas del
conocimiento sensible, Las formas apriorísticas del entendimiento. Las categorías, Doctrina de las condiciones
gnoseológicas de la posibilidad de las ciencias naturales, La posibilidad de la metafísica, La dialéctica
trascendental. En Kant la ética está reflejada a través de la antinomia de la necesidad y la libertad además
sostiene que la moral no se basa en la religión se basa en la moral .En cuanto a la estética plantea que el
juicio estético no se funda en conceptos sino en el placer proporcionado por la contemplación de la forma del
objeto estético. Sus concepciones sociopolíticas se basan en la idea de la soberanía del pueblo la cual es
impracticable por tanto la voluntad del pueblo debe subordinarse al poder existente.
Johann G Fichte:(1762- 1814 ) Sus ideas fundamentales: Reduce la práctica a la actividad de la conciencia
moral cuya premisa es la convicción de que los principios de la moral deben asentarse en formar bases
teóricas articuladas en un riguroso sistema científico. Plantea que en filosofía no es posible más que dos
puntos fundamentales: el materialismo y el idealismo. Influyó de forma decisiva en el desarrollo del idealismo
clásico alemán a través de su doctrina del desarrollo de la conciencia, la deducción sistemática de las
categorías, el método antitético de su deducción, la afirmación de los derechos de la razón al conocimiento
teórico y la doctrina de la libertad como sometimiento voluntario de la necesidad histórica fundada en el
conocimiento de esa necesidad.
Fiedrich W. J. Schelling: (1775- 1854). Su evolución filosófica se expresa a través de la filosofía de la
naturaleza ya que su vida coincide con un período de importantes descubrimientos: la electrodinámica, la
teoría del flogisto que se desplaza por la teoría de la oxidación y otros. Sin embargo la visión de Schelling de
la naturaleza es idealista: la materia es espiritual pero al mismo tiempo aporta la idea del desarrollo: la
naturaleza privada de conciencia es anterior al surgimiento de la conciencia del hombre. El acceso a la
conciencia atraviesa una serie de grados de desarrollo cada vez más elevados. Considera a Dios como
persona y la diferencia entre este y el hombre consiste en que en Dios su personalidad y libertad son infinitas
y en el hombre son infinitas. El sistema filosófico de Schelling se convierte en reaccionario a partir de 1815 a
través de sus doctrinas de filosofía de la mitología y la revelación.
G. W. Friedrich Hegel (1770- 1831) Expuso una concepción dialéctica del mundo y su correspondiente
método dialéctico de investigación, elaboró la dialéctica como ciencia filosófica que generaliza toda la historia
del conocimiento y las leyes del desarrollo de la realidad objetiva, indagó y fundamentó los principios
esenciales del modo dialéctico de pensar radicalmente opuesto a la metafísica. Se apoyó en las ideas
dialécticas de Kant, Fichte, Schelling rechazando al mismo tiempo las proporciones erróneas de ellos .Afirma
que la investigación del conocimiento no es posible sino en el proceso de conocimiento y examina el llamado
instrumento del saber no es más que conocerlo. La naturaleza existe independientemente del hombre y el
conocimiento humano tiene un contenido objetivo. El punto de partida de la filosofía de Hegel es la identidad
ser- pensar. En su obra Fenomenología del espíritu llega a la conclusión de que el objeto es cognoscible toda
vez que su esencia es de carácter espiritual, lógico. Hegel llega a la conclusión de que el pensamiento
humano no es más que una de las manifestaciones (la más elevada) de un pensamiento absoluto que existe
fuera del hombre: la idea absoluta es decir Dios.
IZQUIERDA HEGELIANA:
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Robert Owen: Owen se dedicará a escribir y defender su visión de cooperativismo. Atacará instituciones
como la familia, la religión, la herencia, etc., porque pensaba que limitaban la libertad del ser humano. Confía
en que la solución vendrá de la propia sociedad. Numerosas cooperativas de consumo británicas surgieron
influidas por sus ideas. Fue uno de los precursores del Socialismo utópico es una expresión que designa un
conjunto heterogéneo de doctrinas de reforma social, previas al auge del marxismo y el anarquismo, que
surgieron a comienzos del siglo XIX como respuesta a los serios problemas que acarreaba el triunfo del
industrialismo y el liberalismo en Europa.
Proudhon: El pensamiento de Proudhon parte, ante todo, de la filosofía de la Ilustración. Los empiristas
ingleses (Locke, David Hume, etc.) y los enciclopedistas franceses, como Voltaire, Helvetius, y
particularmente Diderot, son con frecuencia el presupuesto tácito o explícito de sus desarrollos doctrinales.
Ataca duramente a Rousseau (como antes Godwin y después Bakunin), pero toma de éste algunas de sus
ideas básicas. También influyen sobre Proudhon las agudas críticas de los socialistas utópicos, como Saint-
Simon y Fourier, aunque nadie más renuente que él a las construcciones ideales y al trazado de brillantes
cuadros futurísticos.
MATERIALISMO DIALÉCTICO
Marx pretendía desvelar las leyes inherentes al desarrollo del capitalismo. Creía que cada época histórica se
caracterizaba por un modo de producción específico que se correspondía con el sistema de poder establecido
y, por lo tanto, con una clase dirigente en perpetuo conflicto con una clase oprimida. Así, la sociedad medieval
estuvo caracterizada por el modo de producción feudal, en el que la clase poseedora de la tierra obtenía una
plusvalía del campesinado que trabajaba aquélla. Las sucesivas transiciones del sistema de esclavitud al
feudalismo, y del feudalismo al capitalismo, se produjeron cuando las fuerzas productivas (es decir, los grupos
relacionados con el trabajo y los medios de producción como las máquinas) no podían seguir desarrollándose
con las relaciones de producción existentes entre las distintas clases sociales. Así, la crisis que afectó al
feudalismo cuando el capitalismo necesitaba una creciente clase trabajadora conllevó la eliminación de las
bases legales e ideológicas tradicionales que ataban a los siervos a la tierra.
Marx Y Engels reemplazaron el principio idealista de identidad del ser y el pensar por el principio materialista
del reflejo de la conciencia del hombre de la realidad objetiva que existe fuera e independientemente de la
conciencia del hombre.
Ludving Feuerbach: 1804- 1872. Considera su filosofía como culminación y superación de la doctrina de
Hegeliana de sus precursores. Denomina a su doctrina nueva filosofía a filosofía del futuro en ella plantea que
el hombre y solo el hombre es el sujeto real de la razón. En su crítica a la filosofía idealista plantea que el
idealismo no parte de la realidad sino que se abstrae infundadamente de los datos sensoriales y de los
objetos reales percibidos por los sentidos. Su aporte esencial está en haber negado la concepción religioso-
idealista de la sociedad y la moral. La religión no puede ser la base ni del derecho ni de la moral. La filosofía
de Feuerbach culmina la trayectoria de la filosofía clásica burguesa alemana, cuya significación histórica
consiste en haber elaborado ciertamente sobre una base idealista, un sistema dialéctico. Es por todo esto que
la filosofía clásica alemana es una de las fuentes teóricas del marxismo y de su filosofía, el materialismo
dialéctico e histórico.
IRRACIONALISMO
Soren Kierkegaard nació en 1813 en Copenhague, capital de Dinamarca. Kierkegaard tenía una gran
sensibilidad religiosa y consideraba, como Nietzsche, que el alejamiento del hombre de Dios, la ruptura con la
fe, era el acontecimiento más importante de su tiempo. En defensa del individuo y su libertad, se opuso al
sistema racionalista de Hegel, pues no admitía su reconciliación de los contrarios: lo sagrado y lo profano, lo
espiritual y lo material, la Iglesia y el Estado. Defendió a su vez la trascendencia de Dios y de la fe, así como
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la libertad y la singularidad de la existencia frente a la necesidad y la universalidad del sistema. Propone los
estadios de la existencia: estético, ético y religioso. Angustia existencial y desesperación y sus formas.
Arthur Schopenhauer: Nació en Dantzig (Alemania) en 1788. En 1819 publicó su obra más importante, El
mundo como voluntad y representación, que Schopenhauer tomó de Kant la diferencia entre lo que percibimos
(fenómeno) y la cosa en sí (noúmeno). El mundo que percibimos no es sino el resultado de nuestras
representaciones. «Todo lo que existe, existe para el pensamiento.» Pero, a diferencia de Kant,
Schopenhauer entiende que tenemos un modo de acceder al noúmeno, a la cosa en sí. «Nosotros mismos
somos la cosa en sí.» Si por el intelecto accedemos al fenómeno, por el cuerpo podemos acercarnos a la cosa
en sí. Por nuestro cuerpo conocemos lo que el mundo es en sí mismo, "voluntad", necesidad, deseo. El
instinto de conservación del individuo (agresividad) y el instinto de conservación de la especie (sexualidad)
son los modos principales de esta voluntad de vivir. En el fondo, el mundo no es sino voluntad, deseo
insatisfecho, anhelo insaciable. Respecto de nuestra existencia, Schopenhauer dice que nuestra vida «oscila
como un péndulo entre el dolor y el hastío». Cuando queremos algo sufrimos porque no lo tenemos. Cuando
lo logramos, o comenzamos a desear otra cosa (nuevo dolor) o ya no deseamos nada (hastío). Estamos
encerrados en este círculo. (No por nada lo llaman a Schopenhauer "El Pesimista de Frankurt ciudad en la
que vivió los últimos treinta años de su vida.) De todas formas, Schopenhauer tiene una propuesta: huir del
mundo. La filosofía de Schopenhauer influyó en el joven Nietzsche quien luego de leer El mundo como
voluntad y representación se hizo ferviente discípulo suyo (sin conocerlo personalmente, porque para ese
entonces ya había muerto). También influyó sobre el pensamiento del joven Freud, quien cuenta en sus cartas
que se reunía con otros colegas para leer a Schopenhauer.
EL POSITIVISMO: El termino positivismo fue utilizado por primera vez por el filósofo y matemático francés
del siglo XIX Auguste Comte, pero algunos de los conceptos positivistas se remontan al filósofo británico
David Hume, al francés Saint-Simon, y Immanuel Kant. El positivismo consiste en no admitir como validos
científicamente otros conocimientos, sino los que proceden de la experiencia, rechazando, por tanto, toda
noción a priori y todo concepto universal y absoluto. El hecho es la única realidad científica, y la experiencia y
la inducción, los métodos exclusivos de la ciencia. Por su lado negativo, el positivismo es negación de todo
ideal, de los principios absolutos y necesarios de la razón. Muchas de las doctrinas de Comte fueron más
tarde adaptadas y desarrolladas por los filósofos sociales británicos John Stuart Mill y Herbert Spencer así
como por el filósofo y físico austriaco Ernst Mach.
Auguste Comte (1798-1857).Filósofo positivista francés, y uno de los pioneros de la sociología. Durante
algunos años fue secretario particular del teórico socialista Claude Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon,
cuya influencia quedaría reflejada en algunas de sus obras. Los últimos años del pensador francés quedaron
marcados por la alienación mental, las crisis de locura en las que se sumía durante prolongados intervalos de
tiempo. Murió en París el 5 de septiembre de 1857. Aunque rechazaba la creencia en un ser trascendente,
reconocía Comte el valor de la religión, pues contribuía a la estabilidad social. Según Comte, los
conocimientos pasan por tres estados teóricos distintos, tanto en el individuo como en la especie humana. La
ley de los tres estados, fundamento de la filosofía positiva, es, a la vez, una teoría del conocimiento y una
filosofía de la historia. Estos tres estados se llaman: Teológico, Metafísico y Positivo.
Utilitarismo Inglés: JOHN STUART MILL Para el positivismo de Stuart Mill, el recurso a los hechos es
continuo e incesante, y no es posible ninguna dogmatización de los resultados de la ciencia. La lógica tiene
como fin principal abrir brecha en todo absolutismo de la creencia y preferir toda verdad, principio o
demostración a la validez de sus bases empíricas. Pero una "intuición inmediata" que caiga fuera de toda
posibilidad de investigación y de razonamiento está privada de significación filosófica. Al lado de la eliminación
de toda realidad metafísica está la eliminación de todo fundamento metafísico o trascendente o, en general,
no empírico de las verdades y de los principios universales.
Jeremy Bentham: Sus trabajos iniciales atacando el sistema legal y judicial inglés le llevaron a la formulación
de la doctrina utilitarista, plasmada en su obra principal: Introducción a los principios de moral y legislación
(1789). En ella preconizaba que todo acto humano, norma o institución, deben ser juzgados según la utilidad
que tienen, esto es, según el placer o el sufrimiento que producen en las personas. A partir de esa
simplificación de un criterio tan antiguo como el mundo, proponía formalizar el análisis de las cuestiones
políticas, sociales y económicas, sobre la base de medir la utilidad de cada acción o decisión. Así se
fundamentaría una nueva ética, basada en el goce de la vida y no en el sacrificio ni el sufrimiento. El objetivo
último de lograr «la mayor felicidad para el mayor número»
Evolucionismo filosófico: Herbert Spencer ofrece una visión evolucionista de la realidad que, como la ley
de los tres estados, tiene también consecuencias políticas y sociales. A pesar de sus protestas, no deja
Spencer de ser positivista, pues basa el conocimiento en el desarrollo intelectual de la humanidad, busca
construir la ciencia y la filosofía sobre una base empírica, rechaza la metafísica y ofrece la ciencia social como
el único vehículo capaz de estudiar la sociedad. Spencer toma la condición biológica de la humanidad como
dato concreto, innegable y esencial: el individuo y la sociedad son organismos que, para sobrevivir, están en
transacción constante con el ambiente; todo órgano y toda acción son instrumentos de supervivencia –la
experiencia del pensamiento y los razonamientos adquieren su valor al incrementar las oportunidades para
sobrevivir–. Este proceso biológico es tanto un modelo filosófico como una realidad fundamental.
Según Spencer, el conocimiento surge de la experiencia.
Evolucionismo Biológico: Haeckel: Ernst Haeckel fue un ferviente evolucionista. Sus ideas al respecto
fueron recogidas en 1866 en su Generelle Morphologie der Organismen (Morfología general de los
organismos), cuyo segundo volumen dedicó a Charles Darwin, Wolfgang Goethe y Jean-Baptiste Lamarck. No
obstante, aunque Haeckel fue un gran defensor de la idea de selección natural, en realidad ignoró el papel del
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azar en la teoría darwinista. Su evolucionismo aceptaba muchas de las ideas de Lamarck y la
Naturphilosophie. Radicalmente progresista, Haeckel defendió que la evolución estaba dirigida hacia una
complejización progresiva que tendría al hombre como meta última. Haeckel era, además, radicalmente
materialista y monista y consideró la evolución como una de las mejores pruebas de dicha filosofía.
Haeckel fue, mucho más que Darwin, el gran responsable de la integración de la anatomía y la embriología en
la teoría evolutiva.
EL INTUITIVISMO Y EL VITALISMO
Los principales filósofos serán Henry Bergson (desarrolla su labor en el sg. XX), y el precursor Shopenhauer,
que sin ser propiamente vitalista fue el contemporáneo de Hegel que más radicalmente se opuso a su
filosofía, hasta su muerte en 1861. El vitalismo tiene dos principales manifestaciones. La primera de carácter
científico cuyo principal portavoz es Hans Driesch, según la cual es reacción contra el mecanicismo
materialista que propugna la reductibilidad de lo vivo a los procesos físico-químicos de la materia inerte.
Postula la existencia necesaria de un principio vital ajeno a la materia que explica los complicados fenómenos
de lo viviente. La segunda manifestación es de carácter filosófico, y es la que propiamente se llama vitalismo o
filosofía de la vida. A ésta se debe que la filosofía consiguiera alejarse de las "intromisiones científicas" sobre
todo de las físicas; precisamente por remarcar el carácter diferenciado de las realidades vitales no
susceptibles de un tratamiento sólo matemático. También se debe al vitalismo la reacción contra el
racionalismo exagerado que supuso el idealismo alemán posterior a Kant.
Henri Bergson (1859-1941): El Ensayo sobre los Datos Inmediatos de la Conciencia persigue distinguir las
formas de la experiencia, que son dos: para los fenómenos externos, el espacio; y para los internos: el tiempo.
Y formas del Comienza, pues, a partir de las consideraciones kantianas sobre el tema y que entendimiento o
categorías del juicio: que son cuatro: cantidad, cualidad, relación y modalidad. Bergson, en suma: alude al
materialismo como un determinismo mecánico, en tanto que el espiritualismo viene a ser un dinamismo libre.
Para el determinismo físico prevalece el principio de conservación de la energía. Para el determinismo
psicológico o asociacionismo, el principio de causalidad. Ese dinamismo libre, o elan vital, del espiritualismo
bergsoniano se constituye en una necesidad vital: existen dos tipos de conciencia: la inmediata, que es propia
tanto del hombre como del animal; y la refleja, que es exclusiva del hombre.
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LA FILOSOFIA ANALíTICA Filosofía analítica, movimiento filosófico surgido en el siglo XX, principalmente
en el Reino Unido y en Estados Unidos después de la II Guerra Mundial, que trata de aclarar el lenguaje y
analizar los conceptos expresados en él. Ha recibido diversas denominaciones, como análisis lingüístico,
empirismo lógico, positivismo lógico, análisis de Cambridge y filosofía de Oxford. Las dos últimas derivan de la
especial influencia que tuvo en la Universidad de Cambridge y en la Universidad de Oxford. Aunque el
movimiento no acepta ninguna doctrina o teoría específica de forma unánime, los filósofos analíticos y del
lenguaje están de acuerdo en que la actividad propia de la filosofía es aclarar el lenguaje o, como prefieren
algunos de ellos, esclarecer conceptos. El objeto de su actividad es resolver los problemas filosóficos, los
cuales, afirman, se originan en la confusión lingüística. Algunos diálogos de Platón (de forma muy específica,
Crátilo, dedicado al lenguaje) están destinados a aclarar términos y conceptos. Sin embargo, esta forma
filosófica de reflexión cobró un énfasis renovado durante el siglo XX. Influidos por la tradición empírica
británica (de John Locke, George Berkeley, David Hume y John Stuart Mill) y por los escritos del
matemático y filósofo alemán Gottlob Frege, los pensadores ingleses George Edward Moore y Bertrand
Russell se erigieron en fundadores del movimiento filosófico analítico. Compañeros en Cambridge, Moore y
Russell rechazaron el idealismo hegeliano expuesto en la obra del metafísico inglés Francis Herbert Bradley,
quien mantenía que nada es real por completo excepto lo absoluto. Su oposición al idealismo y su concepción
de que la atención esmerada al lenguaje es crucial en la investigación filosófica, se convirtieron en las
principales características de la filosofía anglosajona durante gran parte del siglo XX. Más o menos de 1910 a
1930, filósofos analíticos como Russell y Ludwig Wittgenstein se enfocaron a crear un lenguaje ideal para el
análisis filosófico que estaría libre de las ambigüedades del lenguaje ordinario que, según su visión,
usualmente metía en problemas a los filósofos. En esta fase, Russell y Wittgenstein buscaron comprender el
lenguaje, y por tanto los problemas filosóficos, haciendo uso de la lógica formal para formalizar las
afirmaciones filosóficas. Wittgenstein desarrolló un sistema comprehensivo de atomismo lógico en su
“Tractatus logico-philosophicus”. Ahí argumentó, de modo bastante críptico a lo largo de varias sentencias,
que el mundo es la totalidad de los hechos, y los hechos pueden ser expresados en el lenguaje de lógica de
predicados de primer orden. Así, el lenguaje es una “figura” del mundo que se puede construir expresando
hechos atómicos en proposiciones atómicas ligándolas usando operadores lógicos.
EL PRAGMATISMO
El pragmatismo no es propiamente una teoría filosófica, sino un "modo de pensar" (así lo llamó otro de sus
impulsores, el filósofo y psicólogo también norteamericano WILLIAM JAMES, 1842-1910) en el que tienen
cabida teorías distintas y que puede aplicarse a diferentes disciplinas. Pero, para los fines de una visión de
conjunto, podemos considerarlo en principio como una teoría del conocimiento o, mejor aún, como una teoría
del ser humano visto desde su función cognoscitiva. El pragmatismo opone al análisis estático del saber
propugnado por Aristóteles, cuya pervivencia en el tiempo -y, sobre todo, fuera de su tiempo- ha terminado
por descoyuntar la razón en "racionalidades" enfrentadas, una concepción dinámica y sintética: dinámica
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porque subraya los caminos de ida y vuelta que comunican los saberes técnicos, prácticos y teoréticos, cuyos
intereses no están dados abstractamente y por separado, sino que dimanan de un todo complejo al que con
inevitable vaguedad podríamos describir como la situación humana, la implicación en un entorno que reclama
continuas respuestas y al que en última instancia hay que remitir esos saberes; y sintética porque no
descompone al sujeto en segmentos autónomos sobre la base de sus variadas disposiciones, sino que las
focaliza en un común punto de origen -lo cual explica los intentos pragmatistas por aunar los valores de
utilidad (evitarlo -concluye el pragmatista- porque sencillamente ésa es la esencia genérica de
cualquier forma de conocimiento. técnica), satisfacción (práctica) y verdad (teorética).
Otro clásico del pragmatismo norteamericano
LA FENOMENOLOGÍA.
E. Husserl, es quizá el primer gran filósofo del siglo XX. Es interesante que hay tres grandes filósofos que son
casi coetáneos: Brentano, Dilthey y Husserl. Brentano nació en 1838, Dilthey en 1833 y Husserl en 1859. Son
tres figuras de alta importancia y que significan el primer nivel de los pensadores de nuestro siglo. Es
interesante darse cuenta de como Husserl es en cierto modo paralelo a Brentano y como también hay una
cierta polémica con Dilthey. Hay una cierta oposición y sin embargo los tres quedan como unidos.
Edmund Husserl (1859-1938 ) es discípulo de Brentano; tiene unos antecedentes intelectuales que apuntan
en una dirección aristotélica, leibniziana; también de Bolzano, de quien le viene una formación científica, en lo
cual se diferencia de Dilthey, que tiene una formación psicológica, filosófica, que arranca de la historia, de la
psicología. Para Husserl, la labor del filósofo es la superación de las actitudes naturalista y psicologista
mediante la contemplación de las esencias de las cosas, que podían ser identificadas de acuerdo a las leyes
sistemáticas que rigen la variación de los objetos en la imaginación. Admitió que la conciencia está
permanentemente dirigida hacia las realidades concretas y llamó a este tipo de atención intencionalidad. La
conciencia, además, posee estructuras ideales invariables, que llamó significados, que determinan hacia qué
objeto se dirige la mente en cada momento dado. “La fenomenología de Husserl pretende reconstruir un
sujeto racional que sea a la vez sujeto del mundo y objeto en el mundo.”
El método fenomenológico: Para poner en marcha el método fenomenológico hay que adoptar una actitud
radical, esto es la de la “suspensión” del “mundo natural”. De esta manera, podría decirse que la creencia en
la realidad del mundo natural así como las proposiciones que dan lugar a esas creencias, son colocadas
'entre paréntesis'. No se trata, pues, de negar la realidad natural (lo cual diferencia este método del
escepticismo clásico). El método propone colocar un nuevo “signo” a la “actitud natural”, lo que significa
abstenerse respecto a la existencia espacio-temporal del mundo. En síntesis, el método fenomenológico,
consiste en: Examinar todos los contenidos de la conciencia; Determinar si tales contenidos son reales,
ideales, imaginarios; y Suspender (epoché) la conciencia fenomenológica, de manera tal que resulta posible
atenerse a lo dado en cuanto a tal y describirlo en su pureza. La fenomenología, no presupone nada: ni el
sentido común, ni el mundo natural, ni las proposiciones científicas, ni las experiencias psicológicas. Se coloca
antes de cualquier creencia y de todo juicio para explorar simplemente lo dado. Podría considerarse este
método como un positivismo absoluto.
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inmutables, formas o naturalezas permanentes. Lo prioritario para el existencialismo no es la esencia, sino la
existencia. Es más, es la existencia el lugar desde donde deberá hacerse un análisis sobre el mundo y el
hombre: la existencia precede a la esencia. Para Sartre, el hombre carece de una esencia previa que
determine o condicione de antemano su existencia. Antes bien, es el propio despliegue existencial del hombre
el que le dota de una esencia, de una determinación susceptible de definirle, de responder a la pregunta
socrática "El hombre primero existe, se encuentra, surge en el mundo y después se define. El hombre, tal
como lo concibe el existencialismo, si no es definible, es que no es nada. Sólo será después y será lo que se
haya hecho a sí mismo".(El existencialismo es un humanismo).Lo peculiar del hombre es la ausencia de una
naturaleza propia que le condicione o que le otorgue un modelo de conducta, o le provea de un destino o un
quehacer específico. En esto se diferencia del resto de los seres materiales y naturales, los cuales
propiamente no existen, sino que "son", "consisten" en algo: "El hombre es lo que quiere ser, el hombre es lo
que se hace. Este es el primer principio del existencialismo" (El existencialismo es un humanismo).
Inventándose a sí mismo a cada instante, creando sus propios valores, haciéndose al hacerse, el hombre
existe y tiene conciencia de su existir: sabe que es pura contingencia, indeterminación absoluta, proyecto
siempre inconcluso y constantemente decidible. La conciencia no es, por lo tanto, ningún "en sí", ni tampoco
es la operación o el substrato de un "yo". La conciencia se halla despojada de toda estructura "egológica"; sus
contenidos estriban en aquello de lo cual es conciencia la conciencia. Ahora bien, ese algo a lo que tiende la
conciencia (que se identifica con lo sensible y material) es denominado por Sartre "ser-en-sí", en
contraposición al "ser-para-sí" o ser de la conciencia. El ser-en-sí es lo que se aparece a la conciencia y por
lo tanto, no es más que un fenómeno, una manifestación que debe ser develada, descrita
fenomenológicamente. Como características propias de lo en-sí Sartre enumera las siguientes: es increado
("aunque hubiese sido creado, el en-sí sería inexplicable por la creación, pues asume de nuevo su ser más
allá de éste"), opaco, ("lleno de sí mismo"), macizo ("está aislado en su ser y no mantiene ninguna relación
con lo que no es él"); es lo que es ("el ser no puede ser derivado de lo posible ni reducido a lo necesario"). Lo
en-sí simplemente es: nada le sobra ni le falta; no contiene ningún "no-ser"; éste lo añade la conciencia, es
incumbencia del para-sí. el ser-para-sí es un tender hacia el ser-en-sí que no es ella. Pero, por su
intencionalidad, la conciencia es también conciencia de sí misma, autoconciencia que se da a la par de ser
conciencia de lo en-sí. Ahora bien, este sí mismo que es la conciencia, nada añade, porque no es nada, no es
un en-sí. Conocer algo es darse cuenta de que yo (que conozco) no soy ese algo conocido, es saber que soy
separado, distinto; algo que se da distantemente, creando un abismo entre el en-sí y el para-sí, introduciendo
la nada, porque la conciencia no es lo conocido (en-sí) ni tampoco es "algo" lo que conoce, sino el "lugar"
donde todo aparecer se produce y todo es reducido a nada: "es un poder ser lo que no se es y de no ser lo
que se es".El ser para-si es el Dasein de Heidegger: el hombre; ser temporal, indeterminación radical que
está "condenada a ser libre", a pesar del contexto socio-histórico, de la legalidad, incluso de toda coacción. En
última instancia el hombre elige, prefiere, afirma o niega. Cualquier imposición aceptada, asumida aunque sea
a regañadientes es una huida frente a la libertad, porque no hay nada que pueda salvarnos ni descargar
nuestra libertad, ni siquiera Dios: "Si hemos definido la situación del hombre como una elección libre, sin
excusas y sin ayuda, todo hombre que se refugia detrás de la excusa de sus pasiones, todo hombre que
inventa un determinismo, es un hombre de mala fe". La idea de Dios es producto de la mala fe. Ahora bien,
además de lo en-sí y lo para-sí, el análisis fenomenológico nos descubre que hay otros seres para-sí que
convierten nuestra conciencia en un ser-para-otro. Los otros limitan mi libertad, reducen mi ser a objeto, a
ser-en-sí. El otro se me devela en el sentimiento de la vergüenza que me inunda cuando su conciencia ejerce
su libertad pensándome como quiera. Los otros nos poseen, nos hacen su objeto, nos dominan y alienan: "La
vergüenza está, en la raíz, vinculada con el hecho de que caí en el mundo" (El ser y la nada).Según Sartre, la
esencia de las relaciones entre las conciencias es el conflicto. Ni siquiera el amor escapa al absurdo, ya que
mediante él, intentamos cosificar al otro, acapararlo como objeto cuando lo amamos. Tampoco si somos
amados escapamos del masoquista deseo de dejarnos atrapar y absorber como si fuéramos un ser-en-sí.
Esto justifica la máxima sartreana que afirma que el infierno es el otro.
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revela, ante todo, como fuente de inspiración de movimientos renovadores del pensar filosófico -
especialmente de la metafísica- que van a sacarlo de la postración y del escepticismo positivista en que se
veía sumido.
El Neotomismo Es una corriente filosófica que busca reivindicar el pensamiento de santo Tomás de Aquino;
tiene como objetivo el resolver problemas contemporáneos. Esta surge en el S. XIIX. Para el Neotomismo
toda la filosofía a partir de Descartes era errada, lo que traía como consecuencia la crisis por la que pasa en
mundo moderno. Entendida, dicha crisis, como un desvío metafísico y espiritual, solo podía ser superada con
un retorno al Tomismo Las primeras ideas del Neotomismo surgieron en el colegio Alberoni, en Piacenza,
Italia, en la segunda mitad del siglo XVIII. Este movimiento se fue afirmando poco a poco con la fundación de
la revista "Civiltá Católica", publicada en Nápoles a partir del años 1850 y posteriormente también en Roma.
Dentro de este grupo destacan Matteo Liberatore y Gaetano Sanseverino. La consagración del Neotomismo
vino con la Encíclica Aeternis Patris del Papa León XIII (1879). No se trataba de una reconstrucción
arqueológica del tomismo, sino de un resurgimiento vital de un sistema siempre actual. Según Octavio Nicolás
Derisi el Neotomismo es: "Comprensión honda y fidelidad a los principios perennes de la doctrina del
Aquinante, por una parte, y discernimiento e incorporación asimilativa de toda verdad contenida en los aportes
de la cultura moderna, por otra". Es un sistema de principios que por estar nutrido de la realidad eterna del
ser, han de proyectarse y esclarecerse en él todos los hechos y problemas nuevos que la ciencia y la vida nos
deparan; está a la vez abierto a todas las manifestaciones nuevas de la realidad. Nada del ser o, lo que es lo
mismo, de la verdad, le es indiferente, sea cual fuere la fuente inmediata. El Neotomismo más que ser un
sistema acabado de verdad total, es una visión objetiva de la realidad desde sus principios supremos, con la
cual podamos adentraros sin cesar más y más en las entrañas del ser, para iluminarlas en su esencia íntima.
El Neotomismo se nos da como un instrumento de indagación y penetración a la realidad del ser, pero, eso sí,
como el instrumento por excelencia. Los principios del Neotomismo más que darnos una posesión estética de
la verdad, sirven para ponernos en un contacto fecundo con el ser, del que constantemente se nutren sin
acabarlo nunca de agotar.
Maritain, Jacques nació en París en 1882. Al comenzar sus estudios esperaba en la ciencia la solución de
todos los problemas. En 1907-1908 estudio biología y a continuación se dedicó a estudiar las obras de Santo
Tomás de Aquino y se convirtió en ferviente discípulo suyo. En 1913 pronunció una serie de conferencias
sobre la filosofía de Bergson y en 1914 recibió el encargo de explicar filosofía moderna en el Instituto Católico
de París. Enseñó también en el Instituto Pontificio de Estudios Medievales de Toronto, en la Universidad de
Columbia y en Notre Dame, donde se instituyó en 1958 un centro de promoción de estudios siguiendo las
directrices de su pensamiento. Terminada la Segunda Guerra Mundial, Maritain fue embajador de Francia
ante la Santa Sede de 1945 a 1948, y después enseñó en al Universidad de Princeton. Posteriormente vivió
retirado en Francia donde murió en 1973.
LA TEORÍA CRÍTICA: LA ESCUELA DE FRANKFURT surgió como una consecuencia lógica ante los
acontecimientos que desde la década de los años veinte se iniciaban en Europa, en una fecha tan temprana
como 1923, se plantea la necesidad de desarrollar una reflexión global sobre los procesos que consolidan la
sociedad burguesa-capitalista y el significado de la teoría ante tal consolidación. De este modo, el Instituto de
Investigación Social vendrá a devolver a la Filosofía y a la Ciencia Social su carácter de análisis crítico no
sólo en relación a la teoría sino, también, a la praxis y a la conjunción histórica de ambas. El Instituto se
constituye entre los años 1923 y 1924, vinculado a la Universidad de Frankfurt : el joven Max Horkheimer,
entre otros iniciadores, se plantean el estudio del Marxismo, pero no desde una perspectiva de afiliación
política sino desde la actualización de los conceptos y problemas de la obra misma de Marx. Fue Kurt Albert
Gerlach quien logra que el Ministerio de Educación alemán autorice al Instituto de Investigación Social. Esta
autorización, más la financiación de Hermann Weil permiten una autonomía sin la cual no habría sido posible
la creación de un "Instituto de Marxismo", como se le pensó denominar en un primer momento. La dirección
de Carl Grünberg enfoca el Instituto en una dirección de estudio de la Historia del Socialismo y del movimiento
obrero Como politólogo esta preocupación se conjuntó con el interés por las obras de Georg Lukács y de
Karl Korsch quienes introduccían una positiva valoración y replanteamiento del marxismo. No obstante, esta
etapa de Grünberg como director tiene que ser considerada como la "prehistoria" de la Escuela de Frankfurt.
La Escuela de Frankfurt, como la consideramos en la actualidad, tiene su auténtica génesis con la dirección
de Max Horkheimer. Desde l931, y ya en 1932 con la publicación de la "Revista de Investigación Social" se
puede hablar de la Escuela de Frankfurt conformada por quienes serán sus autores fundamentales: Theodor
W. Adorno, el mismo Max Horkheimer, Erich Fromm, Walter Benjamin, Leo Lowenthal, y poco después
Herbert Marcuse.. Pero, el "núcleo duro" frankfurtiano será el formado por Horkheimer Adorno, Benjamin,
Fromm y Marcuse. Son, precisamente, los temas y el enfoque dado por éstos los que dan el sesgo
característico a la Escuela.. La denominación de Teoría Crítica fue acuñada por Horkheimer. La que se
extenderá después como la definición más específica del sentido de la Escuela.
Si tuvieramos que hacer una síntesis de la trayectoria cronológica de la Escuela de Frankfurt habría que
subrayar cuatro etapas determinantes- La primera comprendida entre los años 1923-1924, fecha de su
fundación, y en la que el Instituto de Investigación Social se vincula a la Universidad de Frankfurt. Se
establece de una manera general la línea de investigaciones de carácter crítico-dialéctico.- Sin embargo, se
puede considerar que es a partir de 1932 cuando se puede hablar propiamente de la génesis de la Escuela de
Frankfurt con la dirección de Max Horkheimer .La segunda etapa coincide con el ascenso del Nazismo. El
exilio y la muerte de algunos de sus miembros fundamentales imprime un sesgo que será decisivo en el
análisis teórico de la Escuela. No obstante, el contacto con la sociedad norteamericana introduce y consolida
el estudio de la sociedad post-industrial y sus estructuras sociopolíticas y culturales .La vuelta de Max
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Horkheiemer a Alemania en el año l950 cierra esta etapa.- Desde l950 hasta la muerte de Adorno en l969 y de
Horkheimer en l973, se llevan a cabo las aportaciones teóricas y metodológicas de la Teoría Crítica. Aquí, la
conjunción de las técnicas empíricas con la reflexión teórica rompe el tópico de excesiva abstracción con el
que se ha tildado a los autores frankfurtianos. Es en esta etapa en la que se escriben las obras fundamentales
no sólo de quienes volvieron a Alemania, sino también de quienes permanecen en Estados Unidos como será
el caso de Marcuse.- La cuarta etapa, se puede situar en el final de la Teoría Crítica clásica (Horkheimer,
Adorno, Marcuse) y el surgimiento de la "segunda generación" (Jürgen Habermas, Claus Offe, Oscar Negt,
Alfred Schmidt y Albrecht Wellmer, preferentemente). Habermas ya había iniciado su colaboración con la
Escuela en los años cincuenta .Los años setenta imprimen un giro nuevo a la temática crítica al introducir
paradigmas nuevos a la Teoría Crítica. La obra weberiana enriquecerá la investigación social neofrankfurtiana.
Y, asimismo, métodos empíricos provenientes de la tradición positivista y funcional-sistémica entran a formar
parte de los estudios orientados, sobre todo, al análisis de la sociedad post-industrial y de sus estructuras. La
evolución de la Escuela de Frankfurt, en suma, sigue la misma evolución histórica de la sociedad del siglo XX.
Así, resulta inseparable el sentido crítico de la Escuela de los acontecimientos que, desde los años veinte, se
desarrollan internacionalmente.