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Sustitución de Importaciones.

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Sustitución de Importaciones.

El modelo de sustitución de importaciones (ISI), también conocido como industrialización por


sustitución de importaciones, se refiere a una estrategia económica destinada a reemplazar productos
importados por productos fabricados en el propio país. El objetivo principal de este modelo es promover
el desarrollo de una economía autosuficiente, reduciendo la dependencia de bienes extranjeros y
fomentando la producción local, particularmente en países en desarrollo.

Origen y contexto histórico del modelo ISI

El concepto de sustitución de importaciones tiene sus raíces en el mercantilismo europeo del siglo
XVII, cuando se buscaba mantener una balanza comercial favorable mediante políticas proteccionistas.
Sin embargo, la versión moderna del ISI surgió tras la Gran Depresión de 1929 y las **Guerras
Mundiales, cuando los países de Europa, sumidos en crisis económicas, redujeron drásticamente sus
importaciones y aplicaron aranceles elevados para proteger sus economías. Esta situación afectó a los
países periféricos, principalmente proveedores de materias primas, que vieron disminuidas sus divisas
y, como respuesta, adoptaron políticas orientadas a la industrialización local.
En América Latina, la industrialización por sustitución de importaciones fue implementada en un
contexto de inestabilidad global y dependencia económica. La idea central era fortalecer las industrias
nacionales mediante la intervención estatal, que incluía aranceles, subsidios y otros incentivos a los
productores locales, con el fin de reducir la dependencia de productos extranjeros.

Objetivos y características del modelo ISI

El objetivo fundamental del modelo ISI es el desarrollo y crecimiento de las industrias locales en los
países del Tercer Mundo, enfocándose en la producción de bienes que anteriormente se importaban.
Este enfoque buscaba equilibrar la balanza comercial, aumentar la capacidad productiva interna y
reducir la vulnerabilidad frente a las fluctuaciones internacionales.

Las principales características del modelo incluyen:

Proteccionismo económico: Se aplican aranceles elevados y barreras comerciales para limitar las
importaciones y proteger a la industria local.
Incentivos a la producción nacional: El Estado interviene directamente en la economía,
ofreciendo subsidios, crédito accesible y otros apoyos financieros a los productores locales.
Control de la inversión extranjera: Se limita la entrada de capital extranjero directo para evitar la
competencia con las industrias locales emergentes.
Sobrevaloración de la moneda: Esta medida busca abaratar la importación de insumos y
maquinaria, encareciendo al mismo tiempo los productos locales para fomentar el consumo interno.

Etapas del modelo ISI

El modelo ISI se desarrolló en dos etapas:


Primera etapa: Se aplican barreras comerciales y aranceles para impedir la importación de bienes
manufacturados, mientras se fomenta la producción local de productos básicos de consumo.
Segunda etapa: El desarrollo industrial avanza hacia sectores más complejos, como la producción
de bienes intermedios y de consumo duradero, utilizando el capital acumulado en la primera fase.

Ventajas y desventajas del modelo ISI

El modelo ISI trajo consigo una serie de ventajas, como:

Aumento del empleo: Al fomentar la industrialización local, se generaron nuevos puestos de


trabajo, mejorando la calidad de vida de los trabajadores.
Independencia económica: Se redujo la dependencia de los mercados internacionales,
protegiendo a los países de las fluctuaciones económicas externas.
Crecimiento de la industria local: Florecieron pequeñas y medianas empresas, lo que contribuyó
a diversificar la economía.
Reducción de costos de transporte: Al producir localmente, se redujeron los costos de
transporte, lo que benefició a la industria y al consumidor final.

Sin embargo, el modelo ISI también enfrentó varias desventajas:

Falta de competencia externa: La falta de presión competitiva llevó al estancamiento y a la


obsolescencia tecnológica en muchas industrias.
Monopolios y oligopolios: El control estatal y los incentivos favorecieron la aparición de grandes
conglomerados, que monopolizaron ciertos sectores de la economía.
Inflación y déficits fiscales: La sobrevaloración de la moneda y el gasto estatal en subsidios
generaron inflación y problemas fiscales, afectando la competitividad de las exportaciones.
Desigualdad económica: La distribución polarizada del ingreso resultante de este modelo
exacerbó las desigualdades sociales.

Aplicación del modelo ISI en México

En México, el modelo de sustitución de importaciones fue especialmente relevante tras la Revolución


Mexicana. Durante la presidencia de Lázaro Cárdenas, se implementaron políticas de nacionalización
de industrias clave, como el petróleo y los ferrocarriles, y se promovió la expansión de la infraestructura,
con la construcción de carreteras y el fortalecimiento del sector agropecuario.
En las décadas de 1940 y 1950, México experimentó un crecimiento notable de su industria
manufacturera, impulsado por subsidios estatales y exenciones arancelarias, lo que permitió la
expansión de las exportaciones a otros países de América Latina.

El modelo de sustitución de importaciones fue una respuesta estratégica de los países en desarrollo
ante la inestabilidad económica global y la dependencia de las economías avanzadas. Si bien tuvo éxito
en promover el crecimiento económico y reducir la dependencia externa a corto plazo, también enfrentó
importantes desafíos, como la falta de competencia, la inflación y la creciente desigualdad social.
Aunque su implementación fue clave en países como México y Argentina, muchos gobiernos
eventualmente se vieron obligados a modificar sus estrategias económicas ante las limitaciones del
modelo ISI en un contexto de globalización creciente.

La Sustitución de Importaciones (ISI) es una teoría y política económica que busca promover la
producción local de bienes que un país solía importar, con el objetivo de reducir la dependencia del
comercio internacional y fortalecer la economía nacional. Esta estrategia se centra en proteger y
fomentar las industrias nacionales emergentes mediante el uso de aranceles, cuotas de importación
y subsidios gubernamentales. El propósito principal es permitir que estas industrias se desarrollen lo
suficiente para ser competitivas a nivel internacional y sustituir las importaciones con productos
nacionales.

Surgimiento de la Sustitución de Importaciones

El modelo de sustitución de importaciones se consolidó durante la década de 1950 y 1960,


particularmente en países en desarrollo que enfrentaban problemas derivados de la dependencia
económica de productos manufacturados por naciones desarrolladas. Uno de los principales impulsores
de esta estrategia fue el economista argentino Raúl Prebisch, quien argumentaba que los países en
desarrollo debían diversificar sus economías y reducir la dependencia de las importaciones para evitar
los efectos negativos de los ciclos económicos globales.

Históricamente, la teoría detrás de la sustitución de importaciones está inspirada en ideas de


economistas del siglo XVIII como Alexander Hamilton y Friedrich List, quienes defendían la
protección de las industrias nacientes para fomentar el crecimiento económico en sus respectivos
países. Esta propuesta fue adoptada con mayor fuerza en regiones como Latinoamérica, África y el
sur de Asia durante el siglo XX, donde se implementaron políticas de industrialización nacional.

Características de la Sustitución de Importaciones

La ISI se caracteriza por:

Protección arancelaria: Se imponen altos aranceles a los productos importados, encareciéndolos


para hacer más competitivos a los bienes producidos localmente.
Subsidios y apoyo estatal: Los gobiernos otorgan subsidios e incentivos fiscales a las
industrias nacionales para fomentar su desarrollo.
Control estatal en sectores estratégicos: En muchos casos, el Estado participa activamente en
la economía a través de empresas estatales en sectores clave, como la energía o la producción
de alimentos.
Fomento del mercado interno: El objetivo principal es crear un mercado interno robusto, en el que
los consumidores prefieran los productos nacionales sobre los importados.

Objetivos de la Sustitución de Importaciones

El objetivo principal de esta teoría es lograr la autosuficiencia económica a través del crecimiento de
las industrias nacionales, reduciendo así la dependencia de productos extranjeros. Se busca
desarrollar un proceso de industrialización que abarque todas las fases de producción, desde las
materias primas hasta los productos finales, y garantizar que el país sea menos vulnerable a las
fluctuaciones del comercio internacional y a las políticas económicas de otras naciones.

Ejemplos de Aplicación: México

En México, el modelo de sustitución de importaciones fue implementado a partir de la década de 1940,


durante la presidencia de Lázaro Cárdenas. En ese contexto, México buscaba superar las dificultades
económicas causadas por la Gran Depresión y la caída de los precios del petróleo, implementando
políticas proteccionistas que impulsaran la producción interna. Se crearon empresas estatales en
sectores clave como el petróleo (Pemex) y la electricidad (CFE), y se impusieron barreras arancelarias
para proteger la industria local.

Durante los años 40, 50 y 60, el modelo permitió un crecimiento económico sostenido, con un
notable desarrollo de la industria manufacturera. Sin embargo, con el tiempo, surgieron problemas como
la baja calidad de los productos nacionales, una falta de competencia, y un alto grado de
intervención estatal, lo que debilitó la competitividad del país en el mercado global. Para las décadas
de 1980 y 1990, el modelo comenzó a declinar con la apertura económica y la integración de México en
el comercio internacional, impulsada por organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y
el Banco Mundial.

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