El cloro
El cloro (Cl2) es un gas inorgánico que puede actuar como un contaminante atmosférico en ciertas
circunstancias. Aunque el cloro en sí mismo es un elemento esencial y se encuentra en la
naturaleza en forma de cloruro (por ejemplo, en el agua de mar y en algunos minerales), el cloro
gaseoso liberado en el ambiente, especialmente en grandes cantidades, puede ser tóxico y
ambientalmente perjudicial.
Las principales fuentes de cloro gaseoso son las actividades industriales, como la producción de
productos químicos, la fabricación de papel y la desinfección del agua. Cuando el cloro se libera en
el aire, puede reaccionar con otros compuestos químicos para formar subproductos, como el
cloruro de hidrógeno (HCl) y el hipoclorito de sodio (NaClO), que pueden ser corrosivos y dañinos
para la salud humana y el medio ambiente.
El cloro gaseoso también puede contribuir a la formación de smog y a la degradación de la capa de
ozono en la atmósfera, especialmente cuando reacciona con compuestos orgánicos en presencia
de luz solar.
Aunque el cloro no es un contaminante atmosférico típico en el sentido convencional, su
liberación en forma de gas puede tener efectos adversos en el medio ambiente y la salud humana,
por lo que se considera un contaminante en ciertos contextos.
Que es smog?
El smog es una mezcla de contaminantes atmosféricos, como dióxido de nitrógeno (NO2), óxidos
de azufre (SOx), compuestos orgánicos volátiles (COVs) y partículas finas (PM), que se forma
cuando estos contaminantes reaccionan entre sí bajo ciertas condiciones atmosféricas. El término
"smog" es una combinación de las palabras "niebla" y "humo", lo que refleja la apariencia densa y
opaca que puede tener esta mezcla en la atmósfera.
Hay dos tipos principales de smog:
Smog Fotoquímico: Este tipo de smog se forma cuando los contaminantes atmosféricos, como los
óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles, reaccionan entre sí en presencia de luz
solar. En áreas urbanas con una alta densidad de tráfico y actividad industrial, estos contaminantes
pueden ser liberados en grandes cantidades, lo que favorece la formación de smog fotoquímico. El
smog fotoquímico puede causar problemas respiratorios, irritación en los ojos y daños en las
plantas.
Smog Industrial o Smog de Combustión: Este tipo de smog se forma cuando los óxidos de azufre y
otros contaminantes, producidos principalmente por la quema de combustibles fósiles en
instalaciones industriales y plantas de energía, se mezclan con el aire húmedo y forman partículas
de aerosol. Este tipo de smog suele ser más denso y oscuro que el smog fotoquímico y puede
causar problemas respiratorios, especialmente en personas con afecciones pulmonares
preexistentes.
El smog no solo afecta la salud humana, sino que también puede tener impactos negativos en el
medio ambiente, como la acidificación del suelo y del agua, daños a los cultivos y a los
ecosistemas, y la degradación de la capa de ozono. Por lo tanto, la reducción de las emisiones de
contaminantes atmosféricos es crucial para combatir la formación de smog y proteger la calidad
del aire y el medio ambiente.
El amoniaco (NH3)
El amoniaco se emite principalmente a la atmósfera como resultado de actividades agrícolas,
como la aplicación de fertilizantes nitrogenados y el manejo de estiércol. Cuando el amoniaco se
libera al aire, puede reaccionar con otros contaminantes atmosféricos, como óxidos de nitrógeno y
compuestos orgánicos volátiles, para formar partículas finas y aerosoles secundarios, que pueden
contribuir a la formación de partículas en suspensión y a la contaminación atmosférica.
Además, el amoniaco puede tener efectos adversos en la salud humana y el medio ambiente.
Puede causar irritación en los ojos, la nariz y la garganta, así como problemas respiratorios en altas
concentraciones. Además, el amoniaco depositado en el suelo y el agua puede contribuir a la
eutrofización, un proceso que puede resultar en la proliferación de algas y la disminución de la
calidad del agua.