1.
Respiración del Globo
Objetivo: Relajar la mente y el cuerpo, promoviendo una respiración
profunda y consciente.
Guión: "Vamos a tomarnos un momento para respirar juntos y
sentirnos más tranquilos. Encuentra un lugar cómodo donde puedas
sentarte o acostarte, cierra los ojos y coloca tus manos sobre tu
barriga. Imagina que dentro de ti hay un globo mágico. Cada vez que
respiras profundamente por la nariz, este globo se infla lentamente. Y
cuando exhalas por la boca, el globo se desinfla. Vamos a intentarlo
juntos.
Primero, toma una respiración profunda por la nariz… siente cómo el
aire entra y el globo en tu barriga se infla suavemente. Mantén el aire
un momento, y ahora exhala lentamente por la boca, dejando que
todo el aire salga y que el globo se desinfle. Vamos a hacerlo de
nuevo. Respira profundamente por la nariz, siente el globo inflarse, y
exhala por la boca, dejando salir todo el aire.
Mientras continúas respirando, quiero que prestes atención a cómo te
sientes. Cada vez que inflas el globo, imagina que estás llenando tu
cuerpo de tranquilidad y calma. Y cuando exhalas, imagina que estás
soltando cualquier tensión o preocupación que puedas tener. Con
cada respiración, te sientes más y más relajado. Si tu mente se
distrae, simplemente vuelve a concentrarte en tu globo y en cómo se
infla y se desinfla.
Ahora, continúa respirando a tu propio ritmo, permitiendo que tu
cuerpo se relaje completamente. Siéntete ligero y tranquilo, sabiendo
que puedes usar esta técnica de respiración siempre que necesites
calmarte o concentrarte. Cuando estés listo, toma una última
respiración profunda, exhala lentamente y, cuando te sientas
preparado, abre los ojos."
2. El Jardín Secreto
Objetivo: Fomentar la imaginación y la tranquilidad a través de una
visualización guiada.
Guión: "Cierra los ojos e imagina que estás caminando por un
sendero suave en medio de un hermoso bosque. Los árboles a tu
alrededor son altos y majestuosos, y puedes escuchar el sonido de las
hojas moviéndose con el viento. Sientes la tierra suave bajo tus pies y
el aire fresco en tu piel. A medida que caminas, te das cuenta de que
hay un camino especial que te lleva a un lugar mágico, un jardín
secreto que solo tú conoces.
Este jardín es tu lugar seguro, donde puedes venir siempre que
necesites sentirte en paz. A medida que te acercas, empiezas a ver
flores de todos los colores que te dan la bienvenida. El aire está lleno
del dulce aroma de las flores y escuchas el canto suave de los
pájaros. Todo aquí es tranquilo y sereno.
Encuentra un lugar cómodo para sentarte en tu jardín. Puede ser bajo
un árbol grande con una sombra fresca, o tal vez en una suave colina
donde el sol calienta tu piel. Siéntate o acuéstate y siente cómo tu
cuerpo se relaja por completo. En este jardín, nada puede molestarte.
Este es tu lugar para sentirte seguro, feliz y tranquilo.
Ahora, presta atención a los detalles de tu jardín. ¿De qué color son
las flores? ¿Qué sonidos puedes escuchar? Tal vez hay un pequeño
arroyo cerca, con agua cristalina que fluye suavemente. Siente la
brisa en tu rostro y cómo todo en este jardín te envuelve con calma.
Si en algún momento te sientes preocupado o nervioso, recuerda que
puedes volver a este jardín secreto en tu mente. Es un lugar que
siempre estará aquí para ti, listo para ayudarte a relajarte y sentirte
mejor. Quédate aquí por unos momentos más, disfrutando de la paz y
la tranquilidad de tu jardín.
Cuando estés listo, puedes empezar a mover lentamente tus manos y
pies, respirando profundamente una vez más. Y cuando te sientas
preparado, abre los ojos, llevando contigo la calma de tu jardín
secreto."
3. Cuerpo de Mantequilla
Objetivo: Relajar los músculos del cuerpo y promover la conciencia
corporal.
Guión: "Encuentra una posición cómoda, ya sea acostado o sentado.
Cierra los ojos y respira profundamente. Hoy, vamos a imaginar que
nuestro cuerpo es como un trozo de mantequilla que se derrite
lentamente al sol. Este ejercicio te ayudará a relajarte y a soltar
cualquier tensión que puedas estar sintiendo.
Comencemos por los pies. Imagina que tus pies son como mantequilla
que empieza a derretirse bajo el cálido sol. Siente cómo se vuelven
suaves y pesados, relajándose completamente. Deja que esa
sensación de relajación suba por tus piernas, hasta tus rodillas. Siente
cómo tus piernas se vuelven pesadas y relajadas, como si se
estuvieran derritiendo lentamente.
Ahora, enfócate en tu abdomen. Siente cómo tu barriga se relaja,
soltando cualquier tensión que puedas tener. Imagina que tu
abdomen también se derrite como mantequilla, sintiendo cómo todo
se relaja en tu interior. Deja que esta sensación continúe subiendo por
tu pecho, sintiendo cómo cada músculo se relaja, volviéndose suave y
tranquilo.
Luego, dirige tu atención a tus brazos. Imagina que tus brazos
también son de mantequilla, derritiéndose lentamente bajo el sol.
Siente cómo tus manos, tus dedos, y tus muñecas se vuelven
pesados y completamente relajados. Permite que esta relajación suba
por tus brazos, hasta tus hombros, que ahora se sienten ligeros y
sueltos.
Finalmente, enfócate en tu cuello y tu cabeza. Imagina que cualquier
tensión en tu cuello se derrite y desaparece. Tu mandíbula se relaja,
tu lengua descansa suavemente en tu boca, y todos los músculos de
tu rostro se suavizan. Tu cuerpo entero ahora se siente
completamente relajado, como si estuviera hecho de mantequilla
derretida.
Permanece en este estado de relajación por unos momentos más. Si
alguna parte de tu cuerpo todavía se siente tensa, concéntrate en esa
área y deja que se relaje, derritiéndose suavemente. Cuando te
sientas listo, empieza a mover lentamente tus dedos y tus pies.
Respira profundamente una vez más, y cuando estés preparado, abre
los ojos, sintiéndote renovado y tranquilo."