SEGUNDA PRUEBA DE EVALUACIÓN CONTINUA
ASIGNATURA: TEATRO ESPAÑOL (SIGLOS XVIII-XXI)
ALUMNO: Ana Rosa Martínez Ocaña
MODELO B.- ANÁLISIS DE UN ESPECTÁCULO TEATRAL
El buen vecino de Juan Mayorga.
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ÍNDICE………………………………………………………………….………... 1
1.- EL TEXTO Y LA ADAPTACION……………………………….………….. 2
1.1. El emisor del texto teatral………………………………………… 2
1.2. Estructura del texto dramático …………………………………… 2
1.3. Personajes…………………………………………………….....… 3
1.4. El tiempo y el espacio ……………………………………………. 4
1.5. El lenguaje dramático……………………………………………... 4
1.6. Otros aspectos relevantes…………………………………………. 5
1.7. La adaptación…………………………………………………….. 5
2.- LA REPRESENTACIÓN……………………………………………….….… 7
2.1. El texto pronunciado ………..…………………….…………….... 7
2.2. Expresión corporal………………………….……..…………..….. 8
2.3. Apariencias exteriores del actor……………………………........... 9
2.4. Espacio escénico……………………………………………......... 9
2.5. Efectos sonoros no articulados ……….…………...............…....... 9
3.- LA RECEPCIÓN……………………………………….….………………… 10
3.1. Críticas en los medios de comunicación……………..…..…..…. 10
3.2. Impresión personal de la puesta en escena…………...…….......... 11
4.- BIBLIOGRAFÍA……………………...…………………………….…….…. 12
4.1. Enlaces en la web…………..……………………..….………….. 12
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1.- EL TEXTO Y LA ADAPTACIÓN.
1.1. El Emisor del texto teatral.
El autor de El buen vecino (2002) y emisor del texto teatral es el madrileño Juan Mayorga
(1965- ) uno de los dramaturgos contemporáneos más representados, con gran proyección
nacional e internacional. A este autor se le ha incluido en la llamada “Generación Bradomín”
(obtuvo un accésit de este premio en 1989), también llamada “Generación de los 90” y
“Generación de la democracia”. En este grupo se incluye a jóvenes que escriben obras de
teatro en los 90, jóvenes que crean una escritura de compromiso al plasmar en sus obras los
problemas de la sociedad de su tiempo (drogas, inmigración, violencia, etc.) de forma variada
(realista, simbólica, vanguardista, etc.) Casi todos con formación dramática y teatral (Juan
Mayorga, aunque es licenciado en Matemáticas y Filosofía, fue también alumno de Sanchís
Sinisterra). Generalmente comienzan su andadura en salas alternativas (la Cuarta Pared, la Sala
Triángulo,…) donde representan sus obras, investigan, debaten e imparten formación en
talleres.
El teatro de Mayorga es un teatro profundo, comprometido y metódico; basado en personajes y
hechos reales, es un teatro social y crítico, de conflictos morales y de ideas, porque, como el
mismo autor dice “Si el teatro no es capaz de desestabilizar de algún modo las convicciones
del espectador, si no es capaz de ponerle ante buenas preguntas, está siendo irrelevante.” (El
País. 28/01/2014 [Link] )
Así, a través de sus obras, Juan Mayorga intenta hacer reflexionar al espectador sobre la
sociedad que les ha tocado vivir, hacerle pensar. Es el caso de El buen Vecino que, según el
autor: “Procede del Royal Court de Londres, (…) que nos propuso a cuatro autores de
distintos lugares que escribiéramos textos de diez minutos sobre la política de nuestro país.
Así que pensé que lo más significativo en ese momento era la ley de extranjería que había
lanzado el gobierno del PP.” (Anagnórisis. Revista de investigación teatral, nº. 6, pág.195. Dic.
2012)
1.2. Estructura del texto dramático.
El buen vecino es una pieza breve, sin división en actos o escenas.
El tema es el abuso de poder y la intolerancia de quienes se consideran superiores.
El argumento es el siguiente: dos vecinos que no se conocen, pero que se cruzan cada día en la
escalera de su edificio y se saludan, se encuentran en un bar. Uno es alto y el otro bajo. El
hombre alto nunca ha reparado en la existencia del otro. El hombre bajo le ha estado
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estudiando y ha encontrado su secreto: es un inmigrante ilegal. Una nueva ley deslegitimiza la
existencia del hombre alto, lo convierte en un “no ciudadano”, en alguien sin derechos; algo
que aprovecha el hombre bajo, el ciudadano con derechos, el “buen vecino”, para tomar el
poder: a cambio de su silencio el hombre alto tiene que ser su “amigo” (su esclavo) y hacer
todo lo que él diga.
En todo el texto solo aparece una acotación, al final de la obra:
“(Pausa. EL HOMBRE ALTO bebe)” (T.B entre dos siglos, 2004: 396)
Esta acotación es el desenlace de la obra, al beber el hombre alto reconoce que realmente es un
“sin papeles”, algo que el lector no sabe hasta ese momento. Este final nos deja con una
sensación de continuidad: ¿qué pasará después?
1.3. Personajes.
Aparecen dos personajes sin nada que los identifique, tan solo una característica física, su
estatura. A lo largo de la lectura el lector los va “reconociendo”:
HOMBRE BAJO.- Comienza como un hombre normal, un poco entrometido, curioso,
pesado:
“Tiene que ser duro. Trabajar de noche, me refiero.” (T.B entre dos siglos, 2004: 365)
“…me he informado para la ocasión.” (T.B entre dos siglos, 2004: 366)
“Lo habré visto cien veces sentado en esta mesa.” (T.B entre dos siglos, 2004: 366)
Para acabar mostrándose como un hombre dominante que amenaza al otro:
“No vuelva a levantarse sin mi permiso. No me obligue a hacer lo que no quiero
hacer…” (T.B entre dos siglos, 2004: 368)
Un racista, aunque lo niega en diferentes ocasiones:
“…no tengo nadas contra los extranjeros.” (T.B entre dos siglos, 2004: 367)
“No es nada personal.” (T.B entre dos siglos, 2004: 368)
O quizá tan solo una persona que se siente sola y que tan solo quiere la compañía de alguien:
“Un día le pediré un rato de conversación, otro que me acompañe a dar una vuelta”
(T.B entre dos siglos, 2004: 369)
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HOMBRE ALTO.- Comienza como un hombre normal. Al principio, extrañado por el
abordaje del otro, intenta irse:
“Me están esperando.” (T.B entre dos siglos, 2004: 365)
Luego siente curiosidad y quizá hasta pena por la soledad del otro:
“¿Qué merece celebrarse? Qué suerte.” (T.B entre dos siglos, 2004: 366)
Habla poco. Al principio niega su condición de extranjero.
Esta pareja representa la oposición grande – pequeño, pero revertida: en la obra de Mayorga
“grande” significa el que está en posición de inferioridad, sin papeles; y “pequeño” el
ciudadano legal, el que intenta someter al otro.
1.4. El tiempo y el espacio.
El tiempo real es breve y continuo, unos diez minutos.
El espacio diegético lo marca el diálogo: sabemos que estamos en un bar por la conversación
de los personajes.
“¿Puedo sentarme con usted?”
“Precisamente estaba a punto de pedir la cuenta”
“Acabo de pedir esta botella y dos copas” (T.B entre dos siglos, 2004: 365)
Pero el espacio está vacío, el autor no da ningún tipo de descripción al respecto, es bastante
austero en este sentido.
En el texto hay varias referencias a la Ley de Extranjería:
“BAJO: Tres siete cinco cuatro. La llaman “ley de extranjería”.
Es así como la llama la gente.” (T.B entre dos siglos, 2004: 367)
Nombre con que se conoce a la Ley Orgánica 4/2000 del 11 de Enero sobre Derechos y
Libertades de los Extranjeros en España y su Integración Social. Así pues el lugar es la España
del año 2000. La obra es, pues, contemporánea al autor.
1.5. El lenguaje dramático.
Utiliza el diálogo, componente verbal del drama. El lenguaje que utiliza es actual.
El registro es el mismo para los dos personajes, medio-culto. El autor indica los silencios
en la conversación mediante el signo de interrogación: “¿?” y así “¿¿??” (T.B entre dos
siglos, 2004: 365 y 367)
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Para el autor “El teatro es el arte de la palabra pronunciada y, por tanto, también es el
arte del silencio, porque en el teatro el silencio se escucha.” (El País. Revista Babelia. Art.
19/05/2014)
Llama la atención las imprecaciones del hombre bajo al hombre alto: “No le he llamado
«hijodeputa»” o “Si yo fuese alguien vulgar se lo diría así: «Lo tengo por los huevos»” (T.B
entre dos siglos, 2004: 368), un lenguaje agresivo que da tensión a la obra.
1.6. Otros aspectos relevantes.
Esta pieza breve fue convertida por Mayorga en texto extenso, Animales nocturnos (2003),
de hecho, el buen vecino es la primera escena. Aparecen los dos personajes: el HOMBRE
ALTO y el HOMBRE BAJO junto con sus mujeres: MUJER ALTA y MUJER BAJA.
Animales nocturnos ha sido muchas veces representada: en Madrid en el Teatro de la
Guindalera (2003), en el Teatro Echegaray (2013)... en Oviedo (2009), en la Feria de Teatro de
Andalucía (2015)... en Atenas (2008), en Estrasburgo (2013)…
1.7. La adaptación.
La adaptación que he elegido nace del proyecto “Cuatro puntos Cardinales”, una iniciativa
de Magíster y Producciones Imperdibles (Sevilla) con mención en dirección Teatral de la
Universidad de Chile y con patrocinio y subvención del Instituto Nacional de Artes Escénicas
y de Música (INAEM, de España) y, a su vez, la Consejería Cultural de la Embajada de España
en Chile y el Teatro Nacional chileno actúan de colaboradores. Los objetivos de este proyecto
son potenciar las relaciones internacionales mediante la coproducción de un espectáculo,
reconocer el encuentro de ambos mundos y sus influencias recíprocas y acercar la dramaturgia
española al público latinoamericano.
El proyecto se basa en 4 textos breves españoles de finales del siglo XX y principios de
XXI dirigidos por 4 directores, 2 chilenos y 2 españoles:
- El Buen Vecino, de Juan Mayorga. Directora Gema López (España)
- El día más feliz de nuestra vida, de Laila Ripio. Director Raúl Osorio (Chile)
- Sólo para Paquita, de Ernesto Caballero. Director Jesús Codina (España)
- Varadas, de Itziar Pascual. Director Abel Carrizo-Muñoz (Chile).
Gema López (1980- ) es actriz, directora y dramaturga. Su representación es bastante fiel al
texto original de Juan Mayorga, pero ella divide la obra en dos partes o escenas que marca,
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además, con un baile. En cada una de las partes la directora añade un monólogo, fuera del
texto original de Juan Mayorga, recitados por personajes:
- el primero, por EL HOMBRE BAJO, es un fragmento perteneciente al segundo acto de la
obra de teatro Esperando a Godot de Beckett. Habla sobre el sadomasoquismo que se da
mientras se espera que algo externo (Godot) cambie nuestra vida:
“(…) En primer lugar tirar de la cuerda con cuidado para no estrangular. Esto por lo
general les hace reaccionar. En caso contrario patearlo en el suelo, de preferencia en la
entrepierna o en la cara. Jamás se defienden (…)” (min. 6:30)
- El monologo del HOMBRE ALTO, es un episodio de abuso sexual de un hombre
(dominador) a un niño (dominado).
La directora toma la obra de Mayorga como pretexto para, más allá de la anécdota que describe
el autor, asomarnos a un aspecto muy duro de la naturaleza humana: la relación de dominador-
sumiso.
No hace falta esperar al final, como en el texto de Mayorga, para tener las cosas claras casi
desde el principio de la obra; además los monólogos dan al espectador la personalidad de cada
uno de los personajes.
La estructura de la representación es:
0:00 – 01:57 Escenario oscuro. MUSICA. (Aprovechan para poner el decorado)
Empieza la obra: “Buenos días”, “Buenos días”…
05:58 – 07:10 Monologo del hombre bajo.
Sigue la obra: “Cada domingo después de arreglar la cocina…”
11:50 – 13:00 Escenario oscuro. MUSICA y BAILE.
Sigue la obra: “¡No vuelva a levantarse sin mi permiso!…”
13:43 – 16:10 Monologo del hombre alto.
“Qué quiere…” (…)
Ambos actores se ponen a cantar y a bailar. Se oye el canto de un gallo. Los
19:24 – 20:40
actores dicen “Buenos días”, “Buenos días”. Se apagan las luces.
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2.- LA REPRESENTACIÓN.
FICHA TÉCNICA:
Funciones: del 23 de Septiembre 2010. Jueves a sábado, 20.00 horas.
Lugar: Sala Antonio Varas. Teatro Nacional Chileno.
Intérpretes: Sandro Larenas, Ángel Arrigorriaga, Adrián Cu Salazar.
Dirección: Gema López.
Ayudantes de dirección: Natalia Cament y Samanta Pizarro.
Espacio escénico: Maite Lobos.
Asesoría audiovisual: Inti Carrizo-Ortiz.
Iluminación: Guillermo Ganca.
Vestuario: Germán Droghetti.
Música: Martín Farías.
Enlace de la representación: [Link]
2.1. El texto pronunciado.
- En la primera parte el tono de los dos personajes es educado y cordial: “Buenos días”, “Me
va a disculpar”, “Perdone que no le haya conocido.”, “No hay nada que personar,
comprensible”, “Con su permiso voy a tomar asiento.”, “Quisiera compartir con usted…”
“Lo siento”, etc.
Recitando el texto de Esperando a Godot, el HOMBRE BAJO comienza en un tono calmado,
para terminar de una forma agresiva “Esto por lo general los hace reaccionar (coge su corbata
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a modo de látigo) en caso contrario patearlo en el suelo, de preferencia en la entrepierna…”
(min. 6:38), agresividad acentuada por el primer plano que le hace la cámara y que se muestra
detrás, en una gran pantalla.
- En la segunda escena, el tono del HOMBRE BAJO es más rápido, aún cordial. Hasta el
momento en que el HOMBRE ALTO niega ser extranjero de una forma más rotunda,
levantándose incluso de la mesa. El HOMBRE BAJO entonces grita “¡No se levante!” sigue
un silencio y a continuación en un tono muy relajado “Por favor”. A partir de aquí el tono del
HOMBRE BAJO se vuelve más autoritario “Siéntese”, “Escúcheme bien” y quizá un tanto
presuntuoso. El tono del HOMBRE ALTO intenta ser conciliador “Debo aclararle algo, no soy
extranjero” y el HOMBRE BAJO escéptico “¡Ah! ¿No?”, “Así que no es extranjero”.
- En la tercera y última parte el HOMBRE BAJO comienza con un tono arrogante y agresivo.
En una especie de analepsis (o flashback) el HOMBRE ALTO parece recordar un episodio de
abusos sexuales (este fragmento tampoco se encuentra en el texto de Juan Mayorga) en un tono
lastimero, triste, impotente…y finalmente resignado (era solo un niño)…tono que perdura al
volver al presente donde el HOMBRE BAJO en un tono envanecido y orgulloso le explica lo
que puede o no esperar de él, de su nueva “amistad”.
2.2. Expresión corporal.
El movimiento es una parte fundamental en esta representación. Desde el inicio nos
percatamos de que el HOMBRE BAJO se quiere hacer notar, quiere que el HOMBRE ALTO
le vea, se fije en él. Eso no se nota en la voz o en el tono, pero si en los gestos, se choca, se
agarra, salta… Toda la obra el HOMBRE BAJO está de frente al público, mira al público. Es
como si hiciese ver que no tiene nada que ocultar, él tiene papeles, no tiene que esconderse.
Gesticula, muestra agresividad haciendo que su corbata sea un látigo, llega a hacer un baile un
poco absurdo encima de la mesa mientras el HOMBRE ALTO dice su monólogo sobre los
abusos…parece, incluso, que el HOMBRE BAJO es el abusador (quizá alguien igual que ese
abusador) y que se siente orgulloso de serlo.
Por el contrario el HOMBRE ALTO, desde el principio de la obra, no mira al frente; y
cuando está sentado, está dando la espalda al público, como si tuviese algo que ocultar. Solo
mira de frente al HOMBRE BAJO cuando intenta hacerle ver que él no es extranjero. Pero la
cámara no le enfoca en ese momento la cara, sino sus manos, que se retuercen nerviosas entre
sus piernas. En un momento de la obra, hace una larga disertación sobre los extranjeros que
tampoco se encuentra en el texto de la obra original de Mayorga: “…razas, credos,
costumbres. Bolivianos, peruanos, argentinos, mexicanos, venezolanos, españoles; todos,
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todos ellos sean muy bien venidos a este hermoso país. Judíos, católicos, ortodoxos,…”
(min.09:47)
Al final el HOMBRE BAJO le agarra de la corbata y le tira al suelo (dominador), el HOMBRE
ALTO cae de rodillas y se pone a cuatro patas: ya está dominado.
2.3. Apariencias exteriores del actor.
Ambos personajes visten pantalón y chaqueta oscura (la chaqueta del HOMBRE BAJO
parece un frac), con chaleco, corbata y sombrero. Ambos dan la impresión de que son hombres
serios, respetables. El sombrero que llevan, un bombín, desde mi punto de vista queda un tanto
anacrónico, es más de los años 50, y la ley de la que hablan en la obra es del 2000. En el texto
de Mayorga no aparece la forma de vestir de los personajes.
2.4. Espacio escénico (Accesorios, decorado e iluminación)
El decorado es sobrio, únicamente una mesa blanca y dos sillas. Encima de la mesa una botella
y dos copas. Al fondo una gran pantalla donde se va reproduciendo la mirada de un tercer
personaje que se incluye en esta adaptación: una cámara (el actor que lleva la cámara no es
importante, lo importante es el objetivo de la cámara). A veces la cámara persigue a un
personaje, a veces se detiene a mirarlo, a veces es perseguida, otras veces solo juega. Esas
proyecciones se mezclan con la representación de los personajes. Con esta cámara
“humanizada”, la directora hace del escenario un espacio polivalente que ayuda al espectador a
penetrar en el interior de los personajes o a contemplarlos desde otras perspectivas.
La luz juega también un papel importante en la representación. Cuando la obra se está
representando el escenario se encuentra iluminado por un (o varios) focos que vienen desde
arriba e iluminan la mesa y lo que hay alrededor. Cuando el escenario está a oscuras, sigue
habiendo un foco dirigido a la mesa, aunque más sutil y que varía de color según lo que esté
sucediendo: al inicio de la obra, con la música popular, el foco tiene un espectro azulado; al
decir al HOMBRE BAJO su monologo, también a oscuras, el espectro es de un blanco que
transmite al público frialdad; al decir el HOMBRE ALTO su monólogo el espectro es rojo, este
espectro ayuda a transmitir al público el dolor del personaje.
2.5. Efectos sonoros no articulados
La música popular juega en la representación un papel esencial, con ella la directora
logra cohesionar las diferentes partes de la obra.
Hay tres momentos de música en la obra:
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- La representación comienza con la canción popular Señor Galandum. Esta canción habla del
poder político y del religioso, de sus danzas: reverencias, dar la mano…
“Señor Galandum, Galandum, Galandaina
señor Galandum, la mano en la bizaina
con las dos traseras y la delantera
échese atrás y haga la reverencia
ay, no, no, no que me da mucha vergüenza
dame la mano, izquierda, luego la derecha
la pava, la pava que rica que estaba
lo que manda el rey, no lo manda la justicia
esa bailadora que (se) caiga de la risa
que caiga, que caiga, que el rey se lo manda
lo que manda el rey, no lo manda la justicia
esa bailadora que se levante y que baile
que baile, que baile
y esta es la tonadilla que anda en el baile.”
- La letra de la canción que baila el actor Cu Salazar es la misma pero en forma de rap.
- La obra se cierra con la canción popular chilena Si vas para Chile, considerada allí casi un
himno. Los últimos versos son un fuerte contrapunto con el tema de la obra:
“Campesinos y gentes del pueblo te saldrán al encuentro viajero
y veras como quieren en chile al amigo cuando es forastero.”
3. LA RECEPCIÓN.
3.1. Críticas de los medios de comunicación.
Sólo encontré estas dos críticas de la representación dirigida por Gema López en 2010.
Ambas elogian el proyecto (intercambio cultural entre España y Chile) y ambas critican la
larga duración (se representaban cuatro obras). Sobre El buen vecino, las dos coinciden en que
la cámara que graba sin parar y reproduce tras los actores no aporta nada a la obra.
“Cuatro puntos cardinales” El valor de la Simplicidad. PEDRO LABRA
HERRERA. El programa "4 puntos cardinales" -proyecto binacional con obras cortas de
reconocidos autores teatrales españoles en los 40 años, dos dirigidos por chilenos y dos por
andaluces- corre desde su origen un doble riesgo: dada su brevedad son casi seguro
dramaturgia menor, y en el conjunto unas por fuerza deben destacar sobre las otras.
El resultado, que cumple con hacernos presente la vitalidad y variedad de la actual escritura
teatral hispana, acumula sus aciertos en el tramo inicial; luego pierde interés y se alarga de
modo extenuante sobrepasando las dos horas sin intermedio. En parte debido a que los
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gestores decidieron entreverar -"intersectar", dicen los teóricos- la entrega de dos de los
textos, anulando el desarrollo unitario de su relato, atmósfera, sentido y estilo (…) "El buen
vecino", quizás la pieza más sólida de las cuatro, perteneciente al autor más prestigiado, Juan
Mayorga ("Hamelin"), la única además con elenco masculino, quedó neutralizada entre
segmentos de la anterior, aplastada también por la enorme pantalla con imágenes de los dos
actores registradas en directo por un camarógrafo.” (El Mercurio. 27/09/2010)
[Link]
……………
“Cuatro Puntos Cardinales”, en cartelera en el Teatro Nacional, pudo ser un buen
proyecto. Digo pudo, porque la verdad es que lo mueven intenciones tan elogiosas como el
intercambio y el diálogo artísticos, pero su materialización escénica es deficiente. A lo que se
agrega que el día del estreno duró agotadores ciento ochenta minutos. (…) “El Buen
Vecino”, de Juan Mayorga y dirigido por Gema López, ambas españoles, tampoco entregó
una buena solución escénica. La cámara de mano, que portaba el actor mexicano Cu Salazar,
y que entregaba imágenes del diálogo entre los dos protagonistas, Ángel Arrigorriaga y
Sandro Larenas, no aportaba al conflicto que se mostraba ni a la solución escénica del texto.
La relación de las disciplinas y los recursos audiovisuales con la puesta en escena debe ser de
diálogo, de aporte, de complemento. No de arbitrario collage.” (Marietta Santi. Santi teatro y
danza. Sep. 2010) [Link]
3.2. Valoración personal de la puesta en escena
Me ha sorprendido enormemente darme cuenta de lo que puede cambiar el significado
que se da a un texto escrito por un autor, al significado de ese mismo texto representado bajo la
dirección o visión de otra persona. El texto de Juan Mayorga me parece amable en
comparación a la representación dirigida por Gema López. La obra escrita no deja de ser un
fragmento de la realidad que nos rodea y que nos hacer pensar en lo dura que puede ser la vida
para EL HOMBRE ALTO: un inmigrante sin papeles, un hombre educado, digno, que va a
trabajar todos los días, al que EL HOMBRE BAJO decide dominar amablemente, tan
“amablemente”, que queda la duda de si la soledad a la que nos conduce la sociedad actual, tan
mediatizada, es la razón por la que este personaje quiere hacer del HOMBRE ALTO su
“amigo”. Sin embargo, la representación dirigida por Gema López representa una realidad
mucho más dura, no es la realidad que vemos todos los días a nuestro alrededor. Ella
profundiza más en el interior de los personajes. En la representación no he podido sentir ni un
gramo de empatía con EL HOMBRE BAJO, únicamente asco y desprecio por los dominadores,
y pena por el dominado. En la representación todo es blanco o negro, los personajes son dos
extremos; no se da el gris que caracteriza a los personajes del texto de Mayorga.
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4.- BIBLIOGRÁFIA.
- GUTIERREZ CARBAJO, Fco. Literatura española desde 1939 hasta la actualidad. Madrid,
2005. Ed. Universitaria Ramón Aceres.
- SERRANO, Virtudes (Ed.) Teatro breve entre dos siglos (Antología). Madrid, 2004. Ed.
Cátedra.
- OLIVA, Cesar y TORRES MONRRREAL, Fco.. Historia básica del arte escénico. Madrid,
2011. Cátedra (8ª edición)
4.1. Enlaces en la web:
- BECKETT, Samuel. Esperando a Godot (pdf)
[Link] (17/12/2015)
- BRUNA, Alejandro. Artículo. Facultad de Artes. Universidad de Chile. 6/10/2010
[Link]
fragmentacion (17/12/2015)
- Nota sobre la segunda edición del libro Teatro 1989-2014. La Uña Rota ediciones.
[Link] (08/01/2016)
- Producciones Imperdibles: [Link] (04/01/2016)
- Representación de El buen vecino. Publicada el 07/01/2013:
[Link] (16/01/20016)
- ROMERA CASTILLO, José (ed.) Estado de la cuestión 2: Sobre teatro de los años 90. Signa:
revista de la Asociación Española de Semiótica. Nº9, año 2000. [Link]
investigacion-SELITEN@T/pdf/signa/[Link] (17/12/2015)
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