El enfisema es una afección pulmonar que causa dificultad para respirar.
Se
trata de un daño progresivo en los alveolos, produciendo una reducción de la
superficie de los pulmones y de la cantidad de oxígeno que llega al torrente
sanguíneo.
Los alvéolos pulmonares son pequeñas estructuras con forma de bolsa llenas
de aire y rodeadas de paredes muy finas. A través de estas paredes se
produce el intercambio de gases entre la sangre y el aire inspirado, de tal forma
que el dióxido de carbono (CO2) deja la sangre y se expulsa al exterior y el
oxígeno (O2) entra en la sangre para ser transportado a los diferentes tejidos de
todo el cuerpo.
En el enfisema, las paredes de los alveolos están debilitadas y
dilatadas. Por lo que, al espirar no funcionan correctamente provocando que el
aire viejo quede atrapado, sin dejar espacio para que entre aire fresco, rico
en oxígeno.
Suele afectar principalmente a personas mayores de 40 años y es más
frecuente en hombres que en mujeres, aunque el incremento en la incidencia
de mujeres es notable en los últimos años.
Como se diagnostica
Para determinar si padeces enfisema, el médico te preguntará sobre tu historia
clínica y te realizará una exploración física. Es posible que el médico te
recomiende una serie de pruebas.
Pruebas de diagnóstico por imágenes
Una radiografía de tórax puede ayudar a avalar un diagnóstico de enfisema
avanzado y descartar otras causas de la falta de aire. Sin embargo, la
radiografía de tórax también puede mostrar resultados normales aunque tengas
enfisema.
La exploración por tomografía computarizada combina imágenes de rayos X
tomadas desde diferentes ángulos para crear vistas transversales de los
órganos internos. Las exploraciones por tomografía computarizada pueden ser
útiles para detectar y diagnosticar un enfisema. También puedes realizarte una
exploración por tomografía computarizada si eres candidato para la cirugía de
pulmón.
Pruebas de la función pulmonar
Estas pruebas no invasivas miden cuánto aire pueden retener los pulmones y si
el aire entra y sale bien de estos. También pueden medir si los pulmones
liberan bien el oxígeno en el torrente sanguíneo. Una de las pruebas más
frecuentes utiliza un instrumento sencillo denominado «espirómetro», en el que
debes soplar.
Análisis de laboratorio
La sangre extraída de una arteria de la muñeca puede analizarse para
determinar si los pulmones transfieren bien el oxígeno al torrente sanguíneo y
si eliminan bien el dióxido de carbono.
Causas
Tabaquismo: suele ser la causa principal de la enfermedad
Exposición al aire contaminado.
Gases y polvos irritantes en el lugar de trabajo.
Déficit de alfa 1 antitripsina: es una afección en la cual el cuerpo no
produce suficiente cantidad de AAT, una proteína que protege de daño a
los pulmones y al hígado. Está es causada por un defecto genético.
Síntomas
Disnea al esfuerzo, que también puede darse en reposo con el progreso.
Tos seca y/o productiva
Secreciones
Acropaquias o dedos en palillos de tambor
Fatiga
Pecho en forma de barril
Cianosis, que es coloración azulada de la piel debido a la falta de
oxígeno
Tratamiento
El objetivo es aliviar los síntomas y evitar el progreso de la enfermedad con los
mínimos efectos secundarios posibles. El tratamiento puede retrasar la
progresión de enfisema, pero no puede revertir el daño.
Aparte de la medicación, el tratamiento puede incluir:
Dejar de fumar. Es el factor más importante para mantener los
pulmones sanos.
Ejercicio. Incluyendo ejercicios respiratorios para fortalecer los
músculos que se utilizan en la respiración. El ejercicio es parte del
programa de rehabilitación pulmonar y para mantener en forma el resto
del cuerpo.
Oxigenoterapia
Soporte nutricional. Algunos pacientes pueden experimentar la
desnutrición y la pérdida de peso.
Prevención
Dado que el tabaquismo causa la mayoría de los casos de enfisema, la mejor
manera de prevenirlo es no fumar. También es importante tratar de evitar los
irritantes pulmonares como el humo de segunda mano, la contaminación del
aire, los gases químicos y el polvo