Laberinto
Aran Medina Cornejo
Índice
DOROTHY............................................................................................................................................................ 3
PREGUNTAS Y RESPUESTAS.................................................................................................................................. 5
ROMÁNTICO........................................................................................................................................................ 6
NOCHE ESTRELLADA............................................................................................................................................ 7
FLORES MORADAS............................................................................................................................................... 8
FANTASMA.......................................................................................................................................................... 9
ACTO DE EBULLICIÓN......................................................................................................................................... 13
YO AMO….......................................................................................................................................................... 14
¿QUÉ ES EL PARA MÍ?........................................................................................................................................ 15
EL GATO Y EL PEZ............................................................................................................................................... 16
DOROTHY
Dorothy no veía en otro lugar que no fuera ese sanatorio mental.
Era hermosa a la vista, inteligente y muy creativa, pero también
tenía un trastorno disociativo. Ella estaba consigo misma y con
otras tres personalidades.
-No te metas con ellos, podrías estar muriendo en este hospital, o
en un auto, para escapar de tu propia familia. - Me dijo aquella
chica de cabello rosa en su primera sesión.
La mire, jamás me habían “amenazado de muerte”, así que
tendría que tener más cuidado con Joe, Tristan y Fergus.
-Cosa que no sabría, ¡vamos! - La forma en que decía las cosas
daba a entender que ella era ajena a los pensamientos de las
otras tres entidades con las que compartía su propia mente.
Dorothy permanecía resfriada durante su estadía en el
psiquiátrico, y, por ende, siempre estaba imaginando que el “aire
estaba vacío”, pues no podía respirar por la nariz.
También soñaba que el paraíso existía y ella llamaba a su oración
“manifestación por el futuro”.
A pesar de que su vida no tenía significado, tenía esperanzas por
lograr salir de ese espantoso lugar.
Aquella mujer era muy dada a preguntar si iríamos a la escuela
juntos, y yo solo me reía en mis adentros, pues ni loco volvería
ahí.
Ahora que veo a Dorothy como persona, y no como su psiquiatra,
sin diagnósticos de por medio, sin ningún análisis, sin prejuicios y
sin pensar en sus otras tres personalidades, me doy cuenta de lo
parecidos que éramos, pero tan contrarios a la vez.
Me amo a mí, amo a mi familia, odie ir a la escuela, aunque adoro
aprender, y no tengo idea de lo que me deparara el futuro.
Sé que todos quisimos ser Dorothy en algún momento de nuestras
vidas.
-Aran Medina Cornejo. 7 de febrero de 2024. Inspirado en el álbum
“Goblin” de Sulli.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS.
—¿Cómo es que tratas, cuando ya no puedes?, ¿eres tú, o es el?,
¿quién es tu prioridad? Si sabes que saldrás lastimado, ¿por qué
te aferras? Si puedes evitarlo, ¿por qué no lo haces?
—Porque no quiero, porque tengo curiosidad, porque estoy
aburrido, y aunque me lastime a mí mismo, sé que podré sanar.
Por eso, aunque parezca que me torturo, no es así.
—Aran Medina Cornejo. Para todos los que sienten con intensidad.
9 de Diciembre del 2023.
ROMÁNTICO
Nunca se puede juntar.
Mira que me duele y no le importa, mira como me desgarro y se
ríe, mira como tomo venganza y se queja.
El ojo aperlado me sostiene, pero yo me quiero hundir, te hago
sentir bien y eso es lo que te gusta.
No importa lo demás, ni siquiera tengo algo que decir, si me
destruyes no te das cuenta, no entendemos a los demás, solo a
nosotros.
Me duele, pero solo me quejo, me desangro, pero no es la gran
cosa, y no soy rencorosa.
—Aran Medina Cornejo.
NOCHE ESTRELLADA
El que alumbra mi oscuridad,
El que le da luz a mi pesar,
Y sin pensar con claridad,
Me declaro amante de este hombre,
Amante oscuro,
Amante de mi cielo nocturno.
—Aran Medina Cornejo. 20 de Julio del 2022. Dedicado a “Andy”
por ser la luz que no dejó que me perdiera en el camino.
FLORES MORADAS
Las flores moradas crecen en el mar, como un alga marina, pero
está va a flotar. No es rosa pero así la apodaron, pues así se
llamaba a la que ahogaron. Rosa es alta y muy bonita, está celosa
de la flor morada, de la flor marina. Pues mis versos se titulan flor
morada y no rosita. Yo las amo por igual, a mi flor morada y mi
mujer Rosita. Rosa está chimuela, y las flores no tienen dientes,
no sé de qué se cela, si ambas son parientes.
—Aran Medina Cornejo, agosto del 2022.
FANTASMA
13 de abril del 2007
Mi nombre es Mateo, tengo 17 años y acabo de mudarme. Vivo
con mi mamá desde hace un año en la CDMX desde que ella y
papá terminaron. El sigue en Estados Unidos con mi abuelo para
cuidarlo; me dijo que cuando el sanara vendría a visitarme.
Mamá y yo vivíamos con mi tía Tamara, pero empezaron a tener
diferencias y mejor nos fuimos. Mi mamá encontró este lugar, dice
que nos hará bien aires nuevos, aunque aquí sigue oliendo a
contaminación. Conseguimos un lugar pequeño, es bonito porque
lo decoramos juntos y eso lo hace acogedor, no importa que sea
viejo si es de los dos, además a mi mamá le pagarán por limpiar
algunas áreas del edifico. Eso nos ayudará bastante, pues desde
que el abuelo enfermó, mi papá no nos ha podido enviar tanto
dinero.
Mis papás no se llevan mal, solo dejaron de amarse. Creo que me
dolió más a mí que a ellos su separación, pues yo, cómo cualquier
hijo creía que iban a estar juntos para siempre, que ingenuo.
Decidí vivir con mi mamá para saber más de su cultura, ya que, al
vivir toda mi vida en Estados Unidos, no tengo muy arraigadas las
tradiciones mexicanas.
Un día después de la mudanza, comencé a acomodar algunos
recuerdos y fotos de unas cajas en las paredes de mi ahora
habitación, cuando de pronto escuché un grito.
—¡Mateo, ya está la comida! —era mi mamá, quien gritó desde la
cocina, parece que me convertí en flash de lo rápido que fui,
enojada da miedo.
—¿Qué comeremos hoy? — Le pregunté con curiosidad.
—Caldo, la verdad no tenía mucha creatividad y tenía los
ingredientes, también hice tantito arroz— Me respondió mi mamá
con una sonrisa, no suelo decírselo, pero en realidad la quiero
mucho. Le sonreí de vuelta.
—¿Estas nervioso por el primer día? — Mamá está siendo muy
cliché con esto de ser el nuevo en un lugar. Después de masticar
bien mi comida y por fin tragarla, pude responder.
—La verdad es que no he pensado mucho en eso. —Mamá me
mira y sonríe, parece que la nerviosa es ella, no suele ser tan
alegre por lo general.
—¿Quieres que te ayude hoy?
— No hace falta cariño, mejor quédate a desempacar.
—Okay. — digo aún con un poco de arroz en la boca.
—Y no olvides llamar a tu papá, pregúntale por tu abuelo.
—Lo haré, no te preocupes.
Seguimos conversando un rato más, hasta que dieron las tres y
mamá se fue.
—Muy bien, ¿por dónde empiezo? — Empecé por el clóset más
grande, el mío.
—Dios mío, quién me manda a tener tantas cosas— Tengo
problemitas con la acumulación. Estaba sacando ropa de cajas y
acomodándola en el clóset, cuando de repente ¡CLACK! La puerta
del armario se cierra atrás de mi con un azotón.
—¡Carajo! ¿que fue eso? — Brinque y voltee mi mirada hacia la
puerta, me quedé helado por unos segundos, luego trate de abrir
la puerta otra vez, pero estaba atorada.
—Agh, ¿pero por qué se cerró? — Estaba tratando de buscar una
posible respuesta a eso, estaba entre asustado y nervioso,
aunque una partecita de mi estaba seguro de que eso había
tenido una explicación lógica.
—Maldita sea, la ventana está cerrada entonces no fue el aire,
¡Fue el gato! Maldición Mateo, no tienes un gato.
Y como si de magia se tratara, (magia negra, por supuesto, ya
que de no ser así no hubieran querido matarme de un infarto) se
abrió la puerta de nuevo.
Salí corriendo de ahí como un loco. Después de haber salido del
departamento, caí en cuenta que la puerta tiene seguro
automático, y luego me relajé porque recordé que mamá se había
llevado una copia. Comencé a buscarla por los pasillos de mi piso,
y luego de no encontrarla bajé una planta, desafortunadamente
no sabía que lugares limpiaba mi mamá y no soy una persona con
muy buena suerte, entonces tampoco la encontré. Bajé una planta
más, cuando me percaté de algo extraño, no había nada de gente,
y a esa hora normalmente la gente salía de sus hogares a
comprar su mandado o para recoger a sus hijos de la escuela,
pero ese lugar estaba vacío.
—¿Hay alguien ahí?
Sin respuesta; y me asusté de nuevo, corrí hacia el ascensor y
pulsé el número cinco (mi piso), pero en vez de subir, bajó, y yo
ya estaba completamente aterrorizado.
—¡Dios!, ¿qué está pasando?
Dije con una voz tan temblorosa que llegue a morderme la lengua,
mire para todos lados esperando que de pronto volviera a subir,
pero no pasó. Las puertas se abrieron en el sótano y una neblina
blanca invadió el elevador, me asomé y estaba todo oscuro,
excepto por un pequeño foco que se encontraba en la zona de
lavandería, que por suerte alcance a ver, así que decidí salir.
Me convencí de que era una buena idea así que una vez más
estaba corriendo, esta vez hacia las escaleras (que quedaban
justo después de las secadoras). De pronto sentí que mi corazón
dejo de latir, abrí tanto los ojos que sentí como estaban a punto
de salirse y se me cortó la respiración.
Algo había tomado mi chaqueta, impidiendo que avanzará.
Empecé a rezar porque solo se haya atorado con algo. Dios me
abandono en ese momento, (seguramente fue por todas las veces
que dije que no creía en el).
No sé de dónde saqué tanta valentía, pero volteé la cabeza, la
cual comenzó a dolerme. Una chica con la piel sumamente pálida
estaba a unos centímetros de mi cara, estaba tomando mi
chamarra y emanaba un aura tétrica, tenía los labios secos y
parecía que lloraba.
—Ayúdame. — Escuché en un lamento casi imperceptible saliendo
de su magullada boca.
—¿Qué? — Tartamudee
—Ayúdame por favor— Suplicó tomando ahora mi mano, las suyas
estaban completamente frías. Me quedé viéndola y no dije
absolutamente nada, parecía igual de asustada que yo.
Estaba helado y me helé más cuando sentí sus brazos desnudos
sobre mí. Esta chica me estaba sujetando con una fuerza
increíble, no parecía ser de una niña flaquita y escuálida, fue sin
duda el peor abrazo que he recibido en toda mi vida.
—Sácame de aquí. — Dijo en un chillido, y como si sus palabras se
tratasen de un botón propulsor, la tomé de la mano y corrí más
rápido que un lince. Subimos las escaleras juntos, estábamos
corriendo juntos, incluso voltee un par de veces hacia atrás y ahí
seguía, tomando mi mano. Hasta que llegamos a la planta baja y
la solté cuando entré por aquella puerta corrediza. Me estaba
ahogando del esfuerzo de correr, voltee a verla, y ya no estaba.
ACTO DE EBULLICIÓN.
Hierve, a punto de evaporarse, pero jamás llega a hacerlo, pues
apago el fuego.
Como una olla con agua en su interior.
Pero tú jamás podrías hacerlo por mí, detener esa llama ardiente
entre tú y yo. Esa es la diferencia, tú la avivaste y luego huiste,
dejando un incendio en mi interior.
Podría intentar asumir la responsabilidad por mí mismo, pero no
puedo lograrlo. Hay algo que me paraliza. Es como si estuviera
atrapado en un ciclo interminable de autodestrucción, incapaz de
romper ese patrón, incapaz de apagar el fuego.
Es por eso que necesito que asumas tu responsabilidad. Necesito
que dejes de huir.
Ya no hay ningún líquido en esa olla, y tú ni siquiera me gustabas
tanto al inicio.
—Aran Medina Cornejo, 22 de diciembre del 2023. Para Aarón, con
amor.
YO AMO…
Por mi mente siempre se me cruzan tus palabras, tus ojos, tus
labios, tu sonrisa.
No me puedo imaginar algo tan hermoso hasta que pienso en ti.
¿Te has preguntado a que cantidad equivale nuestro amor?
Creo que el mío por ti equivale a pi. Así de infinito, así de grande.
Ya lo sabes, pero amo tu sonrisita, es como el sol y la luz que me
llega cada mañana, aquella señal que me avisa que llega un
nuevo día y con este una nueva oportunidad.
También amo tus ojos, me cautiva tu mirada y anhelo para
siempre apreciarla, no sabría explicar que es lo que me produce,
pero me tiembla el cuerpo si imagino como me mirarías cuando
esté frente a ti.
¿Y tus labios? Me dan ganas de besarlos, si me permitieras darte
un beso que nos dure mil siglos no te pediría nada más.
En conjunto todo hace clic, cada pieza de tu rostro queda linda
junta, y a mí me encanta armar el rompecabezas.
Como una obra de arte, aprecio tus facciones y reflexiono en lo
emocionado que me haces sentir.
Ahora tus maravillosas palabras, las cuales sabes usar muy bien,
eres como un diccionario que dicta como hacer sentir a increíble a
mi corazón.
Lo bonito que se me siente con cada letra.
Lo seguro que me siento contigo.
Te amo a ti.
¿QUÉ ES EL PARA MÍ?
El para mi es el Sol que ilumina mis días más grises, él es mi
melodía favorita, aquella que escucharía por horas, él es un
campo de flores en donde pasaría todas mis mañanas, es el
atardecer más bonito jamás visto, es un poema al cual no le
encuentras ni pies ni cabeza, pero con las más hermosas rimas,
es un libro tan hermoso y el que más me ha gustado.
Es la belleza infinita y la única que me llama la atención, es
aquello inexplicable, que me dan ganas de explicar, es el sabor a
fresa más rico, es mi licor favorito, me embriaga con sus ojos y
sus labios, aquellos que quiero besar, es el brillo de las estrellas,
que miraría todas las noches, es la conversación más divertida.
Él es Aarón y también es mi mundo entero.
EL GATO Y EL PEZ
Él era el gato y yo el pez, ambos perdidos en nuestra soledad,
ambos siendo cautelosos, ambos siendo nosotros, el por fin me
besó, y fue la situación más esperada por mi alma.
RIELES
¿Se han preguntado a donde vamos después de morir? Sé que es
algo que los niños suelen preguntar, pero los adultos siempre
evitan dar una respuesta. Claro, no pueden responder algo que no
saben, pero yo ya estuve ahí.
Es un lugar lleno de paz, y lleno de ruido blanco, no importa que
es lo que hayas hecho en vida, siempre iras al mismo lugar.
El concepto del cielo y el infierno no es más que un invento para
controlar a las masas.
Se puede estar muerto en vida y se puede seguir viviendo aún
después de fallecer.
Imagina que no has comido en semanas, que el aire te presiona el
pecho y que has dejado de amar. Eso es estar muerto, aunque tu
cuerpo siga moviéndose.
No me he muerto de hambre, pero he sentido como mi estómago
se retuerce del dolor de no tener nada de alimento en él, o de
tener uno muy poco nutritivo. Mi estómago también sufre mi
estrés, mi auto sabotaje y mi mal humor.
Mi corazón apenas logra sentir nada, apenas siento como late, y a
veces me pregunto si soy una especie de zombi.
La idea de morir me llama la atención de sobremanera. Intente
suicidarme cero veces, me he autolesionado mil.
Me da rabia y me da impotencia ciertas situaciones de mi vida, y
también no he logrado perdonar a las personas que me han hecho
daño, las sigo odiando, ojalá se pudran.
Siento que no tengo a un solo amigo.
La persona que más he amado ya no está junto a mí y me duele
tanto.
Odio sentir con tanta fuerza. Pero amo amarlo con fuerza.
Yo reviví porque empecé a amar a personas que estaban para mí.
(Aran 26-03-2024)