Supervivencia del Diente Endodonciado
La supervivencia de los dientes tratados endodónticamente está
influenciada por diversos factores clínicos y restaurativos. Los
siguientes puntos destacan los hallazgos más relevantes:
Tasas de Supervivencia
Estudios longitudinales han reportado tasas de supervivencia que oscilan entre el
84% y el 96%, dependiendo de factores como la calidad de la restauración y el diseño
oclusal. Por ejemplo, los dientes restaurados con coronas presentan una mayor
supervivencia en comparación con los que tienen restauraciones directas simples. La
colocación de una corona reduce hasta seis veces el riesgo de extracción, especialmente
en molares, donde las fuerzas masticatorias son más intensas.
Factores Determinantes
1. Contactos Proximales y Oclusales: Los dientes con contactos interproximales
adecuados tienen tres veces más probabilidades de sobrevivir que aquellos sin
estos contactos. Además, los dientes terminales o sin puntos de contacto son más
propensos a sufrir fracturas.
2. Fisuras: La presencia de fisuras no siempre implica un mal pronóstico.
Restauraciones adhesivas o coronas pueden garantizar tasas de éxito del 96% en
dientes con grietas menores a 5 mm.
3. Protección Cuspídea: Los estudios muestran que la cobertura cuspídea mejora
significativamente la resistencia a las fracturas y la longevidad del diente.
Efectos del Tratamiento de Conductos
El tratamiento endodóntico produce cambios que afectan tanto la estructura
como las propiedades mecánicas del diente. A continuación, se detalla su impacto:
Cambios en la Rigidez: Estudios indican que el tratamiento de conductos por sí
solo reduce la rigidez del diente en un 5%, mientras que la pérdida de tejido por
preparaciones amplias es el principal factor debilitante.
Propiedades de la Dentina: Aunque el contenido acuoso de los dientes
endodonciados no difiere significativamente de los vitales, los irrigantes pueden
alterar la microestructura de la dentina, afectando su capacidad para resistir
fuerzas masticatorias.
Deflexión de Cúspides: Las preparaciones grandes y el acceso endodóntico
incrementan la separación cuspídea, aumentando el riesgo de fracturas si no se
protege adecuadamente el diente.
Principios de Restauración de un Diente Endodonciado
Para restaurar adecuadamente un diente endodonciado, es crucial abordar tres
aspectos clave, los cuales son los siguientes:
1. Reemplazo de Estructura Dentaria
La cantidad de tejido remanente determina la opción restauradora:
Restauraciones directas, como composites, son adecuadas para pérdidas
limitadas.
Restauraciones indirectas, como coronas o endocoronas, son necesarias en casos
de
pérdida extensa.
El efecto férula es fundamental. Consiste en preservar al menos 2 mm de tejido
sano alrededor del margen gingival, lo que proporciona estabilidad y mejora la
distribución de fuerzas oclusales. Si no es posible, se
pueden considerar procedimientos como alargamiento
coronario o extrusión ortodóncica.
2. Retención del Material Restaurador
El objetivo de los postes es exclusivamente retener el material restaurador, no
reforzar la estructura dental. Los postes de fibra, combinados con técnicas adhesivas,
son la opción preferida debido a su capacidad para distribuir tensiones y reducir el
riesgo de fracturas radiculares. Su uso es recomendado en dientes anteriores o
premolares con pérdida significativa de paredes coronarias.
3. Protección Biomecánica
Las restauraciones que ofrecen cobertura cuspídea, como overlays o
endocoronas, son esenciales para redistribuir las
fuerzas oclusales y proteger las cúspides de fracturas.
Las técnicas adhesivas modernas mejoran la resistencia global del diente y minimizan la
microfiltración, aumentando la longevidad del tratamiento.