La dermatitis periorificial (DPO) es una enfermedad inflama-toria facial distintiva.
Originalmente se la describió en mujeres adultas, pero también puede afectar a la población
pediátrica. Se la reconoció como entidad en 1964 y, desde ese momento, adqui-
rio varias denominaciones: dermatitis perioral similar a la erup ción rosácea, dermatitis
granulomatosa perioral de la infancia y, finalmente, dermatitis periorificial.
En la edad pediátrica no presenta distinción por razas y afecta por igual a ambos sexos,
aunque existen publicaciones en las que
predomina el sexo temenino
En cuanto a su fisiopatogenia, si bien aún no se encuentra totalmente dilucidada, se la ha
relacionado especialmente con el uso de glucocorticoides tópicos (generalmente fluorados),
inha-
latorios, y, menos trecuentemente, sistémicos. Se cree que estos actuarían sobre la unidad
pilosebácea alterando la microflora y aumentando la actividad metabólica de la Candida
albicans o de bacterias fusiformes.
También se la ha descrito asociada con el
uso de pastas para la higiene dental fluorinadas, gomas de mas-car, cosméticos, irritantes
como la saliva o alergenos.
Clinicamente se caracteriza por una erupción persistente constituida por pápulas
eritematosas, de 1-2 mm, pápulo-pús-tulas o pápulo-vesículas que se localizan
simétricamente en cara (Figuras 10.12 y 10.13) y menos habitualmente en región peri-
vulvar. Puede o no acompañarse de escamas en la superhcie. Las lesiones se distribuyen
en forma periorificial. Comprometen más
Irecucntemente la recion verlordl donde respelan una Iran alrededor del borde bermellón de
los labios. En orden de fre-cuencia sigue el área perinasal y por último la región periocular.
Puede afectar varias zonas en forma simultánea. Generalmente
no presenta sintomas acompanantes, aunoue pueae naver sensa ción de ardor y prurito. De
no mediar tratamiento, la duración de las lesiones varía de semanas a años, incluso hasta
cuatro años.
Resuelve sin dejar cicatrices.
El diagnóstico es fundamentalmente clínico, no requiere de estudios complementarios. La
biopsia no es requisito indispen-
sable. En ella pueden observarse cambios similares a la rosácea un infiltrado
linfohistiocitario perifolicular, células epitelioides y ocasionalmente células gigantes. En
lesiones incipientes puede haber acantosis, edema epidérmico y paraqueratosis.
Variantes
Dermatitis perioritcial granulomatosa de la infancia
(DPGI). También conocida como erupción facial afrocaribeña de la intancia, se caracteriza
por una erupción de pequenas pápulas monomorfas color piel alrededor de la boca, la nariz
y los ojos. Afecta a niños prepúberes de ambos sexos, con predilección por pieles oscuras.
Tiene un curso autolimitado con regresión es-pontánea de las lesiones. Histológicamente
presenta granulomas epitelioides perifoliculares en la dermis superficial asociados a un
infiltrado lintohistiocitario
Lupus miliar diseminado facial. Se caracteriza por presen-
tar una erupcion papular eritematosa o color piel, distribuida en párpados y el área centro
facial. Afecta especialmente a ado-
lescentes v adultos de ambos sexos. Antiguamente vinculada con tuberculosis y sarcoidosis
por sus semejanzas histológicas y clinicas, hoy en ala se la plantea como espectro de la
rosacea o la DPGI.
Diagnósticos diferenciales
Los diagnósticos diferenciales son el acne vulgar. la rosácea. la
dermatitis seborreica, el impétigo y la demodecidosis.
Ira La mlen Lo
En todos los pacientes debe identihcarse y suprimirse el agente causal. Cuando se deba al
uso de glucocorticoides tópicos, su retiro debera ser gradual para evitar posibles
exacerbaciones. B paciente debe ser advertido de esa posibilidad y explicar que su
reutilizacion hara prolongar el tempo de resolucion de la DrO Lo mismo ocurrirá si los
glucocorticoides (inhalatorios o sisté-micos) no pueden ser retirados por otras cuestiones.
Tratamiento tópico
Se inicia el tratamiento en forma local cuando el área compro-
metida es pequena y no genera repercusiones en la vida cotidiana del paciente. La mejoría
se hace evidente a las 4-8 semanas de
El metronidazol al 0,75%-1% constituye el tratamiento de elec-ción para las DPO, se lo
utiliza dos veces al día por un lapso de 3-8 semanas. En forma alternativa puede utilizarse
entromicina al 2%0 con dos aplicaciones diarias o ácido azelaico al 20% dos veces al día.
Iratamiento sistemica
Se prehere el tratamiento sistémico cuando las lesiones presentan una mayor extensión o
una falla al tratamiento tópico. Se puede utilizar en torma combinada con el tópico
Las tetracichnas son el agente mas comunmente utilizado en adolescentes y adultos. Se
desconoce el mecanismo por el cual provoca mejoria, pero se cree que ocurriría por su
etecto antinhamatorio.
La duración del tratamiento es de aproximadamente ocho semanas.
Están contraindicadas en menores de 8 años, siendo en estos casos de elección, la
eritromicina a 30 mg/kg/día dividida en dos tomas