UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTO
(UAPA)
ASIGNATURA:
SISTEMA DE CLASIFICACIÓN DE LOS TRASTORNOS PSICOLÓGICOS
TEMA:
TRASTORNOS RELACIONADOS
CON SUSTANCIAS Y ADICCIONES
FACILITADOR:
Nataly Cormorán M.A
PARTICIPANTE Y MATRICULA:
Lic. Yessica M. Basilio De Liz 100083449
Lic. Elizabeth García Batista -100014357
Lic. Yazmin Guzmán -100083205
GRUPO:
MPC-101 2024-3
SANTIAGO
REPUBLICA DOMINICANA
09 DE SEPTIEMBRE DEL 2024
TRASTORNOS RELACIONADOS
CON SUSTANCIAS Y ADICCIONES
Introducción
En el presente trabajo vamos abordar los trastornos relacionados con sustancias y adiccion
es esto son condiciones de salud mental que afectan a millones de personas en todo el mund
o. Estos trastornos se caracterizan por el uso compulsivo de sustancias, a pesar de las consec
uencias negativas que pueden acarrear en la vida personal, social y laboral del individuo. Las
sustancias pueden incluir alcohol, drogas ilegales, medicament-os recetados y otras sustancia
s psicoactivas.
Los trastornos relacionados con sustancias y adicciones son el resultado de una in
teracción compleja entre factores biológicos, psicológicos y sociales.
Aquí deglosaremos las descripcion,sintomas,signos,diagnosticos Criterios,diagnóstico
diferencial,tratamiento sugerido del tema.
Descripción del trastorno
El trastorno por consumo de sustancias (TCS) es una enfermedad que se determinan con
el uso complicado de una sustancia como alcohol, drogas o medicamentos recetados. El
individuo consume intensamente y a pesar de las consecuencias dañinas. Esto afecta su
capacidad de funcionar día a día.
Las personas que poseen el trastorno por consumo de sustancias podrían ver sus
pensamientos o comportamientos alterados. Los cambios en la estructura y función cerebral
resuelven que las personas tengan deseos intensos de consumir, cambios en la personalidad y
movimientos fuera de lo usual. Esto afecta su juicio, de toma de decisiones, de aprendizaje,
de memoria y sobre todo el control del comportamiento.
Los cambios pueden un tiempo prolongado después de que terminan los efectos
inmediatos de la sustancia. Cuando el cliente siente los efectos o las causas de la sustancia se
llama "período de intoxicación". La intoxicación es la intensificación del placer, la alegría, la
tranquilidad y la percepción incrementada después del consumo, que difiere entre cada
sustancia. Algunas personas desarrollan tolerancia.
La mayoría de estas personas necesitan dosis mayores de la sustancia para sentir los
efectos, con el paso del tiempo. El trastorno por abuso de sustancias también puede estar
presentes durante el embarazo.
No es la sustancia en sí misma, ni la conducta, lo que define que hay una adicción, sino, la
pérdida de control respecto al consumo de dicha sustancia o sobre la conducta específica.
El mal uso s y otros trastornos relacionados con el consumo de sustancias pueden surgir
cuando ingieren fármacos o sustancias que activan directamente el sistema de recompensa
del cerebro por los sentimientos de placer que inducen. Las sensaciones placenteras varían
dependiendo de la sustancia.
Puedo decir que este trastorno es una enfermedad no es una debilidad ni una falta de
fuerza de voluntad. Es su elección comenzar a consumir una droga. A medida que continúa
consumiendo más, el cerebro comienza a cambiar. Este cambio puede provocar ansias de
consumir la droga, y esto puede influenciar su forma de actuar.
Podemos clasificar este trastorno en leve, moderado o grave. Si se examina que los
individuos que presentan dos o tres síntomas tienen un trastorno “leve”, cuatro o cinco
síntomas constituyen un trastorno “moderado” y seis o más síntomas se consideran un
trastorno por consumo de sustancias “grave”.
SU CLASIFICACIÓN
Podemos clasificar las adicciones en dos grupos, en función de si la conducta tiene que
ver con el consumo de alguna sustancia, tanto legal, como ilegal, o bien si el problema es la
propia conducta.
Adicciones a sustancias:
Son las más conocidas. La validez y gravedad pueden ser muy variables, habiendo
prácticamente de todo tipo de sustancia.
Alcohol: Puedo decir que el alcoholismo o el alcohólico es una de las adicciones más
comunes, dado que el alcohol es una sustancia legal en todos los países, pero sus efectos son
muy graves.
Psicofármacos: Muchos requieren receta para adquirirlos. Con cada psicofármaco tiene un
perfil diferente y puede implicar efectos secundarios variados en función de la dosis y del
tipo
Nicotina: Se pude decir que la nicotina es una sustancia que altera el funcionamiento del
cerebro, provocando la adicción. El humo del tabaco es el causante de muchas de las
enfermedades respiratorias tales como el cáncer, en pulmones o laringe, y también problemas
del corazón, como infartos y accidentes cardiovasculares entre otras enfermedades.
Esteroides: Se tratar de variantes sintéticas o estimulantes de testosterona, utilizados para
aumentar de forma rápida y con el mínimo esfuerzo la masa muscular. Su abuso tiene efectos
variados, desde un acné́ severo, hasta problemas cardiacos, accidentes cerebrovasculares y
ginecomastia.
Mariguana: Tiene repercusiones a nivel cognitivo, deteriorando la inteligencia, memoria y
la capacidad de hablar fluidamente. Esta se ha relacionado con el desarrollo de trastornos
mentales como la esquizofrenia en las personas.
Opiáceos: Puedo decir que la heroína es quizá la más conocida. El consumo de esta
sustancia implica serios problemas de salud, especialmente para el corazón, el sistema
nervioso, digestivo y respiratorio.
Adicciones conductuales
Las condutas desenfrenadas que pueden repercutir negativamente en el desempeño de una
persona. Esta también se considera como conductas adictivas.
Puedo decir que en Manual Diagnóstico y Estadístico DSM-5 en su 5ª edición se incluye
dentro del mismo trastorno la conducta adictiva al juego, ya que las conductas adictivas
presentan características comportamentales y alteraciones de los sistemas de recompensa
cerebrales similares a los de la adicción al consumo de sustancias.
Pornografía y sexo: El sexo es una necesidad básica del ser humano, sin embargo, se
vuelve un problema cuando se dedica gran parte del tiempo a esta actividad, ya sea en
compañía o solo, utilizando la pornografía para llegar a la excitación sexual.
Juego: Se puede decir que la ludopatía es un trastorno que puede implicar desde la
pérdida de tiempo que se podría dedicar de forma más productiva, al gasto de enormes
cantidades de dinero. Los juegos de azar detonan un fenómeno que en psicología se
denomina refuerzo intermitente, el cual mescla que solo se reciba la recompensa deseada un
número bastante reducido de veces y sin que haya un patrón regular.
Comida: a adicción a la comida es el problema destacable en los trastornos de conducta
alimentaria, en donde la persona pierde el control e ingiere grandes cantidades de comida,
sintiéndose mal después.
Nuevas tecnologías: La mayoría de las personas no pueden apartarse de sus consolas de
juegos debido a que han desarrollado una importante dependencia a estos dispositivos y los
necesitan para hacer su día a día. Es de especial mención la adicción a Internet, visible en
jóvenes, ya sea por documentarse o para jugar.
Compras: No es un comportamiento adictivo muy conocida para algunas personas tiene
como principal problema consumir grandes cantidades de dinero, por gastar grandes
cantidades de dinero en productos y servicios no necesarios. Se corre el riesgo del desarrollo
de trastornos como el Síndrome de Diógenes.
Trabajo: puedo decir que algunas personas tienden a darle mayor papel al lugar de trabajo
antes que otros aspectos de la vida como son las relaciones personales, el cuidado de las o los
hijos o el invertir en las aficiones propias, trastoca el nivel de vida.
Al definir una adicción debemos comprender que no todo cabe en el mismo ranclón. Se
puede decir, que las persona que consumen una sustancia química poseen un hábito que de
forma repetitiva no convierte a la persona en una adicta per se. La clave está en el grado de
relación que la persona desarrolle hacia esas conductas y consumos para poder vivir.
Otros Trastornos Relacionados con Sustancias
Trastornos relacionados con alucinógenos:
Trastorno perceptivo persistente por alucinógenos
Delirium por intoxicación por alucinógenos
Trastorno psicótico inducido por alucinógenos: con ideas
delirantes, con alucinaciones
Trastorno de ansiedad inducido por alucinógenos
Trastorno del estado de ánimo inducido por alucinógenos
Trastorno relacionado con alucinógenos no especificado.
Trastornos relacionados con anfetaminas:
Delirium por intoxicación por anfetamina
Trastorno psicótico inducido por anfetamina
Trastorno de ansiedad inducido por anfetamina
Trastorno del sueño inducido por anfetamina
Trastorno sexual inducido por anfetamina
Trastorno del estado de ánimo inducido por anfetamina
Trastorno relacionado con anfetamina no especificado
Trastornos relacionados con cafeína:
Intoxicación por cafeína
Trastorno de ansiedad de ansiedad inducido por cafeína
Trastorno del sueño inducido por cafeína
Trastorno relacionado con cafeína no especificado
Trastornos relacionados con nicotina:
Abstinencia de nicotina
Trastorno relacionado con nicotina no especificado
Trastornos relacionados con sedantes, hipnóticos y ansiolíticos:
Intoxicación por sedantes, hipnóticos o ansiolíticos
Abstinencia de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos
Delirium por intoxicación por sedantes, hipnóticos o ansiolíticos
Delirium por abstinencia de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos
Demencia persistente inducida por sedantes, hipnóticos o ansiolíticos
En algunos casos la mayoría personas que consumen drogas también podrían tener
problemas de salud mental. Estos pueden incluir un trastorno de depresión, trastornos de
ansiedad o trastorno por estrés postraumático.
Signos y síntomas
Puedo decir que los signos de renuncia o abstinencia del alcohol, los opiáceos, los
sedantes, los hipnóticos y los ansiolíticos son frecuentes a acentuados, de una manera
sencilla. Los signos y síntomas de los estimulantes (las anfetaminas y la cocaína) del tabaco y
del cannabis también son frecuentes, pero no tan marcado.
Los síntomas de tolerancia y abstinencia, que acontecen durante un tratamiento médico
apropiado con medicamentos prescritos (p.ej. analgésicos, opioides, sedantes, estimulantes)
no se debería considerar a la hora de establecer un trastorno por consumo de sustancias.
Síntomas cognitivos, comportamentales y fisiológicos.
Síntomas de tolerancia y abstinencia.
Sentir que tienes que consumir la droga con frecuencia, ya sea diariamente o
incluso varias veces al día.
Tener una necesidad tan intensa de consumir la droga que no puedes pensar en
otra cosa.
Con el tiempo, necesitar una dosis mayor de la droga para obtener el mismo
efecto.
Consumir mayores cantidades de la droga durante un período de tiempo más
largo del que tenías pensado.
Asegurarte de tener droga disponible.
Gastar dinero en la droga, incluso cuando no puedes pagarla.
No cumplir con las obligaciones y responsabilidades laborales, o reducir el tiempo
que dedicas a actividades sociales o recreativas debido al consumo de la droga.
Continuar con el consumo de la droga a pesar de que sabes que te está
provocando problemas en tu vida o daños físicos o psicológicos.
Hacer cosas que normalmente no harías para conseguir la droga, como robar.
Conducir o hacer otras actividades peligrosas cuanto estás bajo los efectos de la
droga.
Dedicar mucho tiempo a intentar obtener la droga, a consumirla o a recuperarte
de sus efectos.
Fracasar en tus intentos de suspender el consumo de la droga.
Experimentar síntomas de abstinencia cuando intentas suspender el consumo de
la droga.
Causas
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de trastornos mentales (DSM-5) las causas de
este trastorno son por el uso indebido o inadecuado muy a menudo de algunas sustancias tales
como son el alcohol, la cafeína, el cannabis, los alucinógenos (con categorías independientes
para la fenciclidina [o las arilciclohexilaminas con acción similar] y otros alucinógenos), los
inhalantes, los opiáceos, los sedantes, hipnóticos y ansiolíticos, los estimulantes (sustancias
tipo anfetamina, cocaína y otros estimulantes), el tabaco, y otras sustancias (o sustancias
desconocidas) ya que el uso de estas sustancio puede traerle consecuencias grabes es tan así
que le puede causar la muerte.
Criterios diagnósticos
De forma global, el diagnóstico de los trastornos por consumo de sustancias se basa en un
patrón patológico de modales relacionados con el consumo de sustancias. Puedo decir que
cuando a la organización diagnóstica, dice que el criterio A se puede aplicar a todos los
grupos de criterios que se refieren al control deficitario, al deterioro social, al consumo de
riesgo y a los farmacológicos. El control deficitario sobre el consumo de la sustancia
compone el primer grupo de criterios (Criterios 1-4). La persona que consume grandes
cantidades de sustancia lo hacen en un transcurso de tiempo más prolongado del previsto.
(Criterio 1). La persona que manifiestan deseos reiterado de dejar o de regular su consumo y
relata múltiples esfuerzos fallidos por disminuir o abandonar éste (Criterio 2). La persona
invierte una gran parte de su tiempo intentando conseguir la sustancia, consumiéndola o
recuperándose de sus efectos (Criterio 3). Hasta los casos más graves es muy posible que las
actividades diarias de la persona giren en torno a la sustancia. Existe un deseo intenso de
consumo (Criterio 4) manifestado por un ansia y una urgencia en cualquier momento,
aunque es más probable que aparezca en aquellos ambientes en los que la persona ha
conseguido o consumido la sustancia anteriormente. En los afanes fuertes de consumo se
asignan al condicionamiento clásico y se asocia a la activación de las estructuras cerebrales
específicas del sistema de recompensa. En el reconocimiento del deseo se realiza
preguntándole a la persona si ha tenido alguna vez una fuerte necesidad de consumo que le ha
impedido pensar u ocuparse de cualquier otra cosa. El disco intenso actual es un marcador
frecuente para la valoración de los resultados de un tratamiento, puesto que puede
considerarse una señal de recaída inminente.
El deterioro social constituye el segundo grupo de criterios (Criterios 5-7). El consumo
recurrente de sustancias puede conllevar el incumplimiento de los deberes fundamentales en
los ámbitos académico, laboral o doméstico (Criterio 5). La persona podría seguir
consumiendo a pesar de tener problemas recurrentes o persistentes en la esfera social o
interpersonal causados o exacerbados por los efectos del consumo (Criterio 6). Se reducen o
abandonan importantes actividades sociales, ocupacionales o recreativas debido al consumo
de sustancias (Criterio 7). Los que consumen sustancias puede abandonar las actividades
familiares y las aficiones a causa del consumo de sustancias. El tercer grupo de criterios se
refiere al consumo de riesgo de la sustancia (Criterios 8 y 9). Puede producirse un consumo
recurrente de la sustancia incluso en aquellas situaciones en las que ésta provoca un riesgo
físico (Criterio 8). La persona consume de forma continuada a pesar de saber que padece un
problema físico o psicológico recurrente o persistente que probablemente se puede originar o
exacerbar por dicho consumo (Criterio 9). Los puntos clave para evaluar este criterio no es
tanto la existencia del problema como el fracaso de la persona en excluir el consumo a pesar
de las complicaciones que le provoca. Los criterios farmacológicos conforman el último
grupo (Criterios 10 y 11). La tolerancia (Criterio 10) se define como el aumento significativo
de las dosis de la sustancia para conseguir los efectos deseados, o como una reducción
notable del efecto cuando se consume la dosis habitual. La gravedad en que se aumenta la
tolerancia varía en cada persona, además de para cada sustancia, e incluye una diversidad de
efectos sobre el sistema nervioso central. Por ejemplo, la tolerancia para la depresión
respiratoria, la coordinación motriz y la sedación se puede desarrollar en diferentes grados,
dependiendo de la sustancia. Es complicado determinar la tolerancia según los antecedentes
y, por ello, resulta de utilidad emplear pruebas de laboratorio (p. ej., unos niveles elevados de
la sustancia en la sangre junto con una escasa evidencia de intoxicación podrían indicar
tolerancia). Por otra parte, también se podría discernir entre tolerancia y variabilidad
individual por la sensibilidad inicial a los efectos de una sustancia en particular. Por ejemplo,
algunas personas que beben alcohol por primera vez muestran poca evidencia de intoxicación
después de tres o cuatro copas, mientras que otras, con un peso y unos antecedentes de
consumo similares, presentan un discurso disártrico y falta de coordinación. La abstinencia
(Criterio 11) es un síndrome que ocurre cuando disminuyen las concentraciones de la
sustancia en la sangre o los tejidos en una persona que ha sido una gran consumidora de
manera prolongada. Es muy probable que la persona consuma la sustancia para aliviar los
síntomas que produce la abstinencia de esta. Estos síntomas difieren enormemente según la
clase de sustancia, por lo que se han descrito conjuntos de criterios diferentes para cada droga
Diagnóstico diferencial
Las conductas que podría ser señales del consumo de sustancias incluye:
Todo durante años en torno a las definiciones de la adicción. La estrategia del DSM-5 es
definir el trastorno por consumo de sustancia como el comportamiento principal de quienes
consumen sustancias de manera inapropiada. Los criterios especifican un tipo de adicción que
incluye síntomas conductuales, fisiológicos y cognitivos. De manera de ejercicio, se
desmenuza aquí el lenguaje concerniente al diagnóstico del trastorno por consumo (aplicable
a cualquier sustancia):
Cambios en los hábitos de sueño o alimentarios, menos atención a la hora de vestirse y de
arreglarse o menos interés en el sexo.
Conducta engañosa, mentir o robar.
Malas relaciones familiares o relaciones que empeoran.
Problemas nuevos laborales o en la escuela, o problemas con la ley.
Las señales físicas del consumo que incluyen:
Los ojos enrojecidos, dolor de garganta, tos seca y sensación de cansancio.
Algunas de las marcas de agujas en el brazo o en otra zona del cuerpo.
Pupilas pequeñas y contraídas.
El bajar de peso sin tener la más mínima la intención de hacerlo o no tener ganas de
comer.
Cambios en la conducta del sueño, como no dormir tan bien como antes.
l. El consumo provoca problemas. Si bien quizá se comenzó para permitir la adaptación
ante otras dificultades, sólo empeora las cosas para el usuario, al igual que para los parientes
y quienes se vinculan con el consumidor.
2. Existe un patrón de consumo. La repetición de este consumo forma unos hábitos con
patrón predecible.
3. Los efectos tienen relevancia clínica. El patrón de consumo ha llevado a recibir
atención de profesionales o justifica una atención de este tipo (en el lenguaje oficial del
DSM-S se indica “con significancia clínica”. Sin embargo, la palabra “significancia” tiene
implicaciones estados-
Ticas que no pueden sostenerse en la práctica clínica. En este caso, se considera más
apropiado el uso del término relevante).
4. El consumo genera malestar o disfunción. Esto indica que el consumo de sustancia
debe tener intensidad suficiente para interferir de alguna manera con la vida del paciente. El
trastorno por consumo de sustancias se define de así en términos similares a los utilizados en
muchos trastornos mentales que no se relacionan con sustancias.
Recordarse que la velocidad con que inicia y termina un cuadro afecta la probabilidad de
que un paciente tenga problema con alguna sustancia especifica. La absorción rápida de una
sustancia (al fumarla, inhalarla o inyectarla) promueve un inicio de acción más rápido, una
duración menor de acción y una probabilidad mayor de que se desarrolle un trastorno por
consumo de sustancia. Una vida media más prolongada (el tiempo que requiere el organismo
para eliminar la mitad de la sustancia consumida) reduce la probabilidad de que se presenten
síntomas de abstinencia, pero prolonga el periodo durante el cual el usuario pudiera
experimentarlos.
Tratamiento sugerido (Psicológico y Farmacológico
El tratamiento incluye medicamentos, terapia y grupos de apoyo. La interferencia con la
vida del paciente debe demostrarse con por lo menos dos síntomas a partir de un listado de ll:
más consumo que el que se pretende', esfuerzos por reducir el con- sumo‘, inversión de
mucho tiempo para conseguir o consumir la sustancia; comportamiento de búsqueda descuido
de responsabilidades; problemas sociales‘, disminución de actividades; consumo a pesar de
existir riesgo físico consumo no obstante el desarrollo de algún trastorno físico o psicológico;
tolerancia y síntomas de abstinencia. La intensidad se determina a partir del número de
síntoma as en este sentido). Por último, al diagnosticar un trastorno por consumo de
sustancias, intoxicación y abstinencia,
El primer paso del tratamiento es dejar de consumir sustancia.
Después de dejar de usar, se concentra en mantenerse libre. Una gran cantidad de
personas reciben algún tipo de terapia, como asesoría en grupo. Hay una cantidad posibilidad
que también deba tomar medicamentos que le ayuden a no consumir más.
Si las personas dejaran de consumir, así podían dar el primer paso para lograr su
recuperación total deberá tomar medidas para mejorar otras áreas de su vida, como aprender a
manejar su trabajo, su familia y la situación de su vida de formas saludables. Esto hará que le
resulte más fácil no consumir más.
Terapia conductual
Si las personas que consumen estas sustancias formaran parte de un plan de tratamiento
para la drogadicción, puedes realizar terapia conductual una forma de psicoterapia con un
psicólogo o psiquiatra, o recibir asesoramiento psicológico de un terapeuta autorizado en
alcohol y drogas. La terapia y el asesoramiento psicológico pueden ser individuales, grupales
o familiares. El terapeuta o consejero puede:
A quien ayuda a adquirir formas de enfrentar tu compulsión a las drogas.
Sugerir estrategias para evitar las drogas y prevenir recaídas.
Si ofrecerá sugerencias sobre cómo tratar una recaída, si es que ocurre.
Si charlar sobre temas relativos a tu trabajo, tus problemas legales y tus relaciones con
familia y amigos
Si incluyes o íntegras a algunos familiares para ayudarlos a adquirir mejores habilidades
de comunicación y brindarte apoyo.
Abordar otros trastornos de salud mental.
Grupos de autoayuda.
Muchos grupos de autoayuda, si bien no todo, usan el modelo de 12 pasos que desarrolló
Alcohólicos Anónimos. Estar en los grupos de autoayuda, como Narcóticos personas
anónimas, apoyan a las personas adictas a las sustancias adictivas.
El aviso los grupos de autoayudas es que la adicción es un trastorno continuo con un
riesgo de recaída. Las agrupaciones de autoayuda pueden disminuir los sentimientos de
vergüenza y aislamiento que pueden conducir a una recaída.
Una persona altamente capacitada como lo es el terapeuta o consejero matriculado puede
ayudarte a encontrar un grupo de autoayuda. También se pueden encontrar grupos de apoyo
en tu comunidad o en Internet.
Tratamiento continúo
Si al haber completado o terminado el tratamiento inicial, el apoyo y tratamiento
continuos pueden ayudar a prevenir una recaída. La atención y un buen de seguimiento puede
incluir tener citas periódicas con tu asesor, continuar un programa de autoayuda o asistir a
una sesión grupal regular. Si tienes una recaída, busca ayuda de inmediato.
Estimulantes del sistema nervioso central (cocaína, anfetaminas y cafeína) °
Drogas que distorsionan la percepción (inhalantes, Cannabis, alucinógenos y fenilciclidina
[PCPD °
Narcóticos (opioides) °
Nicotina °
Otros (corticoesteroides y otros medicamentos)
En cuanto a si las adicciones de las sustancias no tienen cura, las opciones de tratamiento
pueden ayudar a superarla y a evitar el consumo siempre y cuando lo lleves al pie de la letra.
Los tratamientos dependen de la sustancia adictiva que consumas y de cualquier otro
trastorno médico o de salud mental relacionado. La persecución a largo plazo es importante
para prevenir una recaída.
Pronóstico para pacientes diagnosticados
Todas las personas que poseen este trastorno podrían tener dificultad para controlar su
consumo de sustancias. Puede ocurrir cualquiera de las siguientes cosas:
Toma más cantidad de droga durante períodos más largos y necesita más cantidad de droga
para sentirse "colocado".
Trata de dejar de consumir la droga, pero no puede hacerlo.
Continúa consumiendo la droga, aunque esto daña sus relaciones y hace que empiece a
tener problemas físicos.
Si deja de consumir la droga, se siente mal. Esto se conoce como abstinencia.
El DSM-IV utilizaba este concepto para hacer referencia a una situación en la cual el
paciente consumía dos o más sustancias, pero no presentaba problemas para justiciar un
diagnóstico de adicción a alguna de ellas, no obstante, lo cual, en conjunto, generaban
síntomas suficientes por consumo para corresponderá un diagnóstico “conjunto” de adicción.
Esa definición era un poco complicada y tendía a utilizarse con poca frecuencia. Adamas hay
muy poca investigación preciada para poder evidenciar que esto predijo mucho de nada para
nadie. Según el DSM-5 cualquier individuo que cumpliera los criterios un tanto bizantinos
recién mencionados, recibiría un diagnóstico de otro trastorno o trastorno no especificado
relacionado con sustancia para cada una de las sustancias implicadas. Quizá alguien pueda
convencerme de que eso valga la pena.
l. El consumo provoca problemas. Si bien quizá se comenzó para permitir la adaptación
ante otras dificultades, sólo empeora las cosas para el usuario, al igual que para los parientes
y quienes se vinculan con el consumidor.
2. Existe un patrón de consumo. La repetición de este consumo forma un hábito con patrón
predecible.
3. Los efectos tienen relevancia clínica. El patrón de consumo ha llevado a recibir
atención de profesionales o justifica una atención de este tipo (en el lenguaje oficial del
DSM-S se indica “con significancia clínica”. no pueden sostenerse en la práctica clínica. En
este caso, se considera más apropiado el uso del término relevante).
4. El consumo genera malestar o disfunción. Esto indica que el consumo de sustancia
debe tener intensidad suficiente para interferir de alguna manera con la vida del paciente. El
trastorno por consumo de sustancias se define de así en términos similares a los utilizados en
muchos trastornos mentales que no se relacionan con sustancias.
5. La interferencia con la vida del paciente debe demostrarse con por lo menos dos
síntomas a partir de un listado de ll: más consumo que el que se pretende', esfuerzos por
reducir el consumo, inversión de mucho tiempo para conseguir o consumir la sustancia; la
velocidad con que inicia y termina un cuadro afecta la probabilidad de que un paciente tenga
problemas con alguna sustancia especifica.
La absorción rápida de una sustancia (al fumarla, inhalarla o inyectarla) promueve un
inicio de acción más rápido, una duración menor de acción y una probabilidad mayor de que
se desarrolle un trastorno por consumo de sustancia. Una vida media más prolongada (el
tiempo que requiere el organismo para eliminar la mitad de la sustancia consumida) reduce la
probabilidad de que se presenten síntomas de abstinencia, pero prolonga el periodo durante el
cual el usuario pudiera experimentarlo.
Opinión
En el presente trabajo exploramos los trastornos relacionados con sustancias y adicciones
en general, hoy en día son una problemática que afecta a todas las personas, sin distinción de
cultura, edad o género.
Puedo decir que se entiende por adicción, a una dependencia hacia algunas sustancias,
actividad o relación que conlleva a la persona adicta lejos de todo lo demás que le rodea.
Gracias a las herramientas que nos brindan el DSM-5 y otros estudios y la manera de
abordar el tema, podemos tratar este trastorno con terapia conductual, comprender lo que no
está pasando y el tipo de trastorno que tenemos, buscar ayuda con profesionales capacitado
en la materia y alejado del entorno donde podemos tener recaída.
Y aquí concluyo diciendo que las adicciones son de diferentes clasificaciones estas son
dependencias y tienen algunas consecuencias graves en la vida real, que deterioran, afectan y
destruyen relaciones, la salud tanto física como mental y la capacidad de funcionar de manera
efectiva.
YESSICA M. BASILIO LIZ
En el trabajo realizado estuvimos indagando en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los
Trastornos Mentales mejor conocido por sus siglas en inglés como DSM-5 sobre un tema
super interesante como lo es los trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos.
También puedo decir que las adicciones a cualquier sustancia de las que se mencionan es este
trastorno pueden ser evitadas si desde que nos damos cuenta de que una persona está por caer
en la misma se le busca la ayuda necesaria para no permitir que se haga adicto a la misma.
ELIZABETH GARCIA
Puedo decir que puede servir de ayuda recibir una opinión independiente de alguien en
quien confíes y que te conozca bien. Puedo charlar sobre el consumo de sustancias adictivas
con el proveedor principal de atención médica. Al igual que puedes solicitar una remisión o
envió a un especialista en adicción a sustancias, como un asesor matriculado en alcohol y
sustancias adictivas, un psiquiatra o un psicólogo. Se le puede pedir a un familiar o a un
amigo que te acompañe.
YAZMIN GUSMÁN
BIBLIOGRAFÍA
https://asapme.org/guia-de-enfermedades-mentales/trastornos-relacionados-con-
sustancias/
https://psiquiatria.com/glosario/alucinogenos
https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/drug-addiction/symptoms-causes/syc-
20365112
(MANUAL DIAGNÓSTICO Y ESTADISTICO DE LOS TRASTORNOS MENTALES
(DSM-5) 5 EDICIÓN, 2014)
Morrison, J. (2015). DSM-5: guía para el diagnóstico clínico: (ed.). México, D.F, México:
Editorial El Manual Moderno. Recuperado de
https://elibro.net/es/ereader/uapa/39726?page=408.