Procesos de combustión.
Comburente (Aire) y Producto combustión
El proceso de combustión es una reacción química en la que un combustible
reacciona con un comburente, normalmente el oxigeno del aire, para liberar
energía en forma de calor y luz. Este proceso es fundamental en muchas
aplicaciones tecnológicas, como motores, calderas, hornos, plantas de energía y
sistemas de calefacción
La combustión no es más que una reacción química de oxidación que convierte la
energía química del combustible en energía térmica, a través de la combinación
del combustible con oxígeno. Este proceso libera calor porque las moléculas de
los productos (Dióxido de carbono y agua, en combustión completa) tienen menos
energía que las moléculas de los reactivos (combustible y oxígeno).
La fórmula básica de la combustión de un hidrocarburo es
𝐶𝑜𝑚𝑏𝑢𝑠𝑡𝑖𝑏𝑙𝑒 + 𝑂𝑥í𝑔𝑒𝑛𝑜 → 𝑃𝑟𝑜𝑑𝑢𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑜𝑚𝑏𝑢𝑠𝑡𝑖ó𝑛 + 𝐸𝑛𝑒𝑟𝑔í𝑎 (𝑐𝑎𝑙𝑜𝑟)
Los combustibles que participan en la combustión pueden ser sólidos, líquidos o
gaseosos. Los más comunes son los hidrocarburos (compuestos formados por
carbono e hidrógeno), que incluyen combustibles como la gasolina, el gas natural,
el carbón y el petróleo.
El aire como comburente
El aire es el comburente más común en los procesos de combustión, ya que
contiene oxígeno, el elemento esencial para que el combustible se oxide y libere
energía. Sin embargo, el aire no es un comburente puro, ya que está compuesto
por una mezcla de gases, lo cual afecta el proceso de combustión y su eficiencia.
El aire atmosférico está compuesto por varios gases, siendo el oxígeno el más
importante en el proceso de combustión. Los principales componentes del aire
son
- Oxígeno (O2): 21% del aire. Este gas es el que reacciona con el combustible
durante la combustión. Es el agente oxidante.
- Nitrógeno (N2): 78% del aire. Aunque el nitrógeno no participa directamente
en la reacción de combustión, afecta a la eficiencia del proceso, ya que se
calienta junto con los productos de combustión y absorbe parte de la
energía liberada.
- Otros gases: como el dióxido de carbono (CO2), vapor de agua (H2O) y
trazas de otros gases contribuyen juntos aproximadamente el 1% restante.
El nitrógeno, aunque no participa en la reacción de combustión, tiene una
influencia significativa en el proceso. Durante la combustión, el nitrógeno absorbe
calor y se mezcla con los productos de la combustión, lo que reduce la eficiencia
térmica del proceso.
A altas temperaturas, como las que se encuentran en motores de combustión
interna y turbinas de gas, el nitrógeno puede reaccionar con el oxígeno para
formas óxidos de nitrógeno (NOX), que son gases tóxicos y contaminantes.
En algunos sistemas de combustión, el aire se introduce en dos etapas:
- Aire primario: es el aire que se mezcla con el combustible antes de que
comience la combustión. La cantidad de aire primario es controlada para
optimizar la mezcla aire combustible.
- Aire secundario: se introduce durante o después del inicio de la
combustión para asegurar que la combustión sea completa,
proporcionando el oxígeno adicional necesario para quemar
completamente cualquier combustión restante.
En algunas aplicaciones industriales, se puede usar aire enriquecido con oxígeno
puro, en lugar de aire atmosférico para mejorar la eficiencia de la combustión.
Esto se utiliza en procesos donde se busca una combustión rápida o donde se
necesita reducir el volumen de gases de escape. El uso de oxígeno enriquecido
puede aumentar las temperaturas de combustión y reducir el tamaño de los
equipos.
El aire tiene un impacto directo en la eficiencia de la combustión. Si la cantidad de
aire es demasiado baja, se generará subproductos peligrosos y residuos de
combustible no quemado, lo que resulta en una combustión incompleta. Si hay un
exceso de aire, la combustión serás más limpia, pero también menos eficiente, ya
que el aire adicional absorberá parte del calor generado, reduciéndola cantidad de
energía útil.
La relación aire-combustible es un factor crítico en cualquier proceso de
combustión, ya que determina si la reacción será completa o incompleta. Esta
relación indica la cantidad de aire necesaria para quemar completamente una
cantidad específica de combustible. Para la combustión eficiente, es crucial que
haya una proporción adecuada de aire combustible.
Si el suministro de aire es menor que la proporción estequiométrica, se producirá
combustión incompleta, lo que generará contaminantes como monóxido de
carbono (CO) y hollín. Si se suministra aire en exceso, la combustión será menos
eficiente, ya que el exceso de aire no participará en la reacción y solo servirá para
absorber el calor.
En muchas aplicaciones industriales y de generación de energía, se utiliza exceso
de aire para garantizar que todo el combustible se quema por completo. Sin
embargo, este exceso puede reducir la eficiencia térmica del proceso, ya que se
gasta parte del calor en calentar el exceso de aire, en lugar de generar energía útil.
- Ventajas del exceso de aire: ayuda a evitar la combustión incompleta,
reduce la formación de contaminantes como el monóxido de carbono (CO)
y los hidrocarburos no quemados.
- Desventajas del exceso de aire: el exceso de aire puede enfriar la lama y
reducir la temperatura del proceso, lo que disminuye la eficiencia
energética global. Además, el aire significa más nitrógeno presente en la
reacción, lo que genera óxidos de nitrógeno (NOX), gases contaminantes
que contribuyen al “Smog” y la “lluvia ácida”.
La clave para una combustión eficiente es optimizar la relación aire-combustible.
En sistemas avanzados, como los motores de combustión interna modernos o
calderas industriales, se utilizan sensores y sistemas de control para monitorear
constantemente la proporción de aire y combustible, ajustándola según sea
necesario para maximizar la eficiencia energética y minimizar las emisiones.
Productos de la combustión
Son las sustancias que se generan como resultado de la reacción entre el
combustible y el comburente (generalmente el oxígeno de aire) durante el proceso
de combustión. Estos productos varían dependiendo de varios factores, como el
tipo de combustible, la cantidad de oxígeno disponible y las condiciones de
combustión.
Combustión completa
Cuando el combustible se quema con una cantidad suficiente de oxígeno, se
produce una combustión completa, lo que significa que todo el combustible se
oxida completamente. Los principales productos de la combustión completa son
los hidrocarburos (compuesto de carbono e hidrogeno) son
- El dióxido de carbono, el principal producto de la combustión presente en
los combustibles. Es un gas incoloro, inodoro y no tóxico en
concentraciones normales, aunque es un gas efecto invernadero, lo que
significa que favorece/contribuye al calentamiento global al atrapar el calor
de la atmósfera.
- El agua es otro producto principal de la combustión de hidrocarburos. El
hidrógeno del combustible se combina con el oxígeno para formar vapor de
agua. Este vapor se condensa en forma de gotas si la temperatura bajo lo
suficiente.
𝐶𝐻4 + 2𝑂2 → 𝐶𝑂2 + 𝐻2 𝑂 + 𝐸𝑛𝑒𝑟𝑔í𝑎
El carbono se oxida en el combustible completamente para formar CO2.
Combustión incompleta
Cuando la combustión es incompleta, ocurre cuando la cantidad de oxígeno es
insuficiente. Lo que resulta en productos adicionales además del dióxido de
carbono y agua.
Los principales productos de la combustión incompleta, incluye:
- El monóxido de carbono es un gas tóxico e incoloro, que se forma cuando
el carbono, en el combustible no se oxida debido a la falta de oxígeno. El
monóxido de es peligroso poque puede inferir en la capacidad de la sangre
para transporta oxígeno.
- El hollín o carbono no quemado, es visible como partículas negras que
pueden depositarse en superficies o dispersarse en el aire como material
particulado. El hollín no solo reduce la eficiencia de la combustión, sino
que también es un contaminante peligroso.
- Hidrocarburos no quemados, son moléculas de combustible que no se han
oxidado durante la combustión. Contribuye a la formación de ozono-
troposférico, un contaminante atmosférico.
Productos contaminantes de la combustión
Los óxidos de nitrógeno (NOX), como el óxido nítrico (NO) y el dióxido de nitrógeno,
se forman cuando el nitrógeno se oxida a altas temperaturas. Estos gases son
contaminantes que contribuyen al smog fotoquímico y la lluvia ácida.
𝑁2 + 𝑂2 → 2𝑁𝑂
Cuando los combustibles contienen azufre, se queman, formando óxidos de
azufre (SOX), principalmente dióxido de azufre (SO2). Gas que también contribuye
a la lluvia ácida y tiene efectos dinámicos en la vegetación, ecosistemas acuáticos
y construcciones
𝑆 + 02 → 𝑆𝑂2
El material particulado o PM es una mezcla de partículas sólidas y gotas de líquido
que se encuentran en el aire. Se generan durante la combustión incompleta,
especialmente cuando se forman combustibles sólidos como el carbón o la
biomasa. Las partículas pueden incluir hollín, metales y otros residuos de la
combustión que pueden penetrar profundamente en los pulmones y causar graves
problemas respiratorios.
Principales procesos de combustión
La principal y que ya se ha comentado es la combustión completa, la cual
produce CO2 y agua, posee una elevada eficiencia energética y una baja
contaminación.
También se ha hablado de la combustión incompleta. Esta produce CO, hollín y
otros contaminantes. Esto ocurre principalmente, por la falta de oxígeno.
Cuando la relación es optima con la relación de aire-combustible se trata de una
combustión estequiométrica para una combustión completa.
Común en motores de gasolina, el combustible y el aire se mezclan antes de la
ignición, lo que se conoce como combustión de premezcla. Por otro lado, en
motores diésel, es común que combustible y aire se mezclan durante la
combustión, se conoce como combustión difusa. También común en motores
diésel, el combustible se enciende sin chispa debido a altas temperaturas a esto
se le denomina autoignición.
Existen otros procesos de combustión como combustión lenta (Suministro
gradual de oxígeno), combustión turbulenta (flujo de aire y combustible
turbulentos), combustión en llama de difusión (Combustible se quema mientras
se mezcla con oxigeno en la zona cerca de la llama) y combustión en llama
laminada (llama con flujo suave).