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Realismo y Naturalismo en el Siglo XIX

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TEMA 1. EL REALISMO Y EL NATURALISMO: LA NOVELA.

LA POESÍA Y EL TEATRO EN LA 2ª
MITAD DEL SIGLO XIX

➤ A partir de 1850, se producen en Europa unos cambios con respecto a la anterior época romántica. En
lo social, la burguesía se consolida como clase dominante y deriva hacia posiciones conservadoras. Las
masas obreras pugnarán por mejorar las duras condiciones de vida. En lo ideológico, prevalece el
liberalismo, si bien la burguesía más acomodada desarrolla una visión de este liberalismo más
moderada. Paralelamente, en los obreros prenden doctrinas revolucionarias, como el comunismo y el
anarquismo. En lo filosófico, el Positivismo es muy característico del momento: se opone al idealismo
romántico y sólo admite como verdadero lo que se puede observar o experimentar.

➤ El Realismo. Influido por estas ideas, el escritor retrata la realidad con una voluntad de análisis
objetivo y crítico.
-El novelista se propondrá una observación rigurosa de la realidad; a imitación del científico, el escritor
se documenta exhaustivamente sobre ambientes, gentes, escenarios,...
- Se eliminan por tanto elementos del Romanticismo como lo fantástico o los excesos sentimentales.
- Las descripciones - de ambientes o de personas- adquieren un papel importante.
- Intención social, se critican los vicios de la nueva sociedad burguesa.
- El estilo tiende a la sobriedad, se trata de captar el habla popular en los abundantes diálogos.

➤ El Naturalismo. Recibe este nombre una corriente que fue fijada por el novelista francés Émile
Zola. A los postulados del Realismo se añaden elementos tomados de las doctrinas de su tiempo:
- El materialismo, que niega la parte espiritual del hombre.
- El determinismo: los comportamientos humanos están marcados por la herencia biológica
y las circunstancias sociales.
De esta manera, en las obras naturalistas abundan las bajas pasiones, los tarados, alcohólicos o
psicópatas, así como los ambientes insanos, turbios, situaciones escabrosas…
Se ha discutido si hubo en España un Naturalismo como el que proponía Zola. La propia Emilia Pardo
Bazán en su obra La cuestión palpitante entiende este movimiento de manera distinta, pues trata de
combinar los postulados de Zola con su catolicismo, del que no renegó y que es incompatible con las
tesis materialistas. Otro autor que se acerca al Naturalismo en varias de sus obras es Vicente Blasco
Ibáñez.

Los autores más destacados de la novela realista en España son:

➤ Juan Valera. Aunque es realista en sus ambientes y personajes, procura eliminar los aspectos más
penosos o crudos de la realidad. Su obra más célebre es Pepita Jiménez, en la que el seminarista Luis de
Vargas se debate entre su vocación religiosa y el amor que siente hacia la bella Pepita.
➤ Benito Pérez Galdós. En su extensa obra aparecen expuestos toda clase de ambientes y
sentimientos, desde los más nobles hasta los más bajos. Su estilo es espontáneo y vivo, pero sin
renunciar a la rigurosidad y a la documentación. Dentro de su narrativa hay que destacar, por un lado,
los Episodios Nacionales ( 46 novelas divididas en cinco series que ofrecen una visión novelada del siglo
XIX español y en las que se combinan personajes históricos con otros ficticios: Trafalgar, El dos de
mayo, Cánovas,etc.). Otras obras importantes del autor son La desheredada, Miau, Nazarín, Misericordia
o, por encima de todas, Fortunata y Jacinta, la historia de un triángulo amoroso al que se le suman otras
muchas tramas secundarias y personajes, con el marco histórico de la revolución de 1868 como fondo.
➤ Clarín es el otro gran escritor del Realismo español. Además de por sus cuentos y su labor de crítico,
se le recuerda por La Regenta (1885), que cuenta la historia de Ana Ozores, personaje soñador e
insatisfecho que se deja seducir por Álvaro Mesía y, al mismo tiempo, es manipulada psicológicamente
por el “turbio” Fermín de Pas, magistral de la catedral de Vetusta ( trasunto de la ciudad de Oviedo).
➤ Emilia Pardo Bazán. Tomó del Naturalismo el gusto por los rudos ambientes sociales, con sus
violentas pasiones y crudezas. Los pazos de Ulloa o La tribuna componen un intenso cuadro de gentes y
paisajes de su Galicia natal.
➤ Vicente Blasco Ibáñez supo captar el ambiente rural de su tierra, Valencia, además de hacer una
mordaz crítica en novelas como Arroz y tartana, La barraca o Cañas y barro.
➤ De ideología más conservadora, destaca la obra del autor cántabro José María Pereda: Peñas arriba
o Sotileza.

La poesía. Durante la etapa de esplendor realista, en la segunda mitad del siglo XIX, componen su obra
lírica los poetas posrománticos Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro. El objetivo realista de
reflejar la sociedad contemporánea tuvo poco eco en el género lírico. Los poetas que podemos clasificar
como realistas más destacados son Ramón de Campoamor, autor de poemas de contenido escéptico,
de estilo sencillo y claro, que agrupa en obras como Humoradas o Doloras; y Gaspar Núñez de Arce,
escritor de versos grandilocuentes que recogen sus preocupaciones cívicas: Gritos de combate.

El teatro. Mientras continúan representándose los dramas de inspiración romántica, el realismo aporta
en el teatro obras de tema contemporáneo, destinadas a un público de clase media. Tienen un tono más
sosegado que los dramas románticos y cierta intención moralizante: es la llamada alta comedia. Por otro
lado, prosistas como Galdós convierten en teatro algunos de sus novelas, e intentan llevar a escena
obras centradas en la conciencia individual del personaje. Los dramaturgos más importantes de la época
son Manuel Tamayo y Baus: autor de obras de alta comedia en las que critica ciertas costumbres de la
burguesía (Lo positivo); y José de Echegaray: ofreció en sus obras com La duda o Mancha que limpia
dramas sobre el tema del honor y la verdad. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1904.

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