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Contra El Canon Andrea Giunta

Describe los síntomas de la época, a la hora de analizar obras de arte, se observan signos a través de los conceptos formales y plásticos para determinar el contexto histórico en el que se encuentra.
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Contra El Canon Andrea Giunta

Describe los síntomas de la época, a la hora de analizar obras de arte, se observan signos a través de los conceptos formales y plásticos para determinar el contexto histórico en el que se encuentra.
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andrea giunta contra el canon el arte contemporaneo en un mundo sin centro SRC] sigloweintiune editores. eR cargenen on See a ana As Game pre Guns iad Aina de GS Aste Eds Agen 2080, Nprasrbem ney pemsmen) ISBN 978875009855, [Link] 2: toa dl Ante. ite Latinoamericano, [Tit GoD 7008 a Sigh nan Ey atl rt rnc dein Seg Sty ape bro omen ‘tae nd eta etfs ie cine soz, Sig Wena Eanes Argentina SA Diet de caer: Eugenia Larios BN or S095 5 / Mariano Moreno 4794 Muro DR indice ‘Agradecimientos Introducci6n 1. Adi6s ala periferia. La muttiplicacién de los centros fon ol arte de posguerra Prat, Maldonado, Kosice ylos artistas conoretos de la ‘posguerra en Buenos Aires ‘Suspender el modelo evolu: vanguaras sinutineas,, fen todas partes y a mismo tiempo ‘Mathias Goetz yun programa emocional para la abstraccion mexicana ‘Gar, Otcica,o ia apropiacién de Moncran por el necconcretisme braslefio \Venguardias y neovanguardias en un mundo sin centro 2. Indigenismo abstracto. Citas prehispénicas y metéforas de enraizamiento: un archivo visual de las vanguardias: y las neovanguardias [De Xu Solara Torres Garcia; de Gunther Ger2so al grupo Litoral El pasado precolombino come modo de resistencia *Punto poncho": icslones queer en as ecturas de os noventa 8. Abstracciones simulténeas. Nasreen Mohamed y la ‘abstraccién brasilefia: lecturas modernas, decoloniales y comparativas Una mirada extranjera La caida de Pars y las abstraccionas de posguerra Formas que $2 expanden en los cuerpos. La obra de Mohamadi en la rama poscolonial ‘Simultansidades y dterenciss " 18 ar sr 2B Bassa geese (cane tcarn ta sotdaridad con Chile. Las obras que | a ond at poodo de Chile como un manifesto conan carn lead oo Y tote Rabe cote ale Used puro Cio Conon y stares despa 0 g0P0 | ‘Ramona vive su vide. Antonio Berni, Jean-Luc Godard: Terechos, moral violencia en las reprosentaciones ——— “arora por Goda © Nand por Beri? ‘Biovepo como arma. Ramona entre Nonguitay Martyn Bam: a rnovecon del rabado ya expansiin do una ‘eonogata 2 amooa en lve ii 6, Pueblo, masa, multtud. Tres nociones en friocién. ‘en os imaginaros de ia revolucién Psbo y masas en los bordes dela modernigad ‘Coreograias do a masa onlos aos sesenta y sotenta Lamina on almés a : 7a comunicacién como un happening global. Laimaginacién predigital en el arte de tos afos sesenta: i ‘imultaneidades y anticipaciones entre la Guerra Fria, eS Preconceptuales Entre los medios - Bipoder de tas palabras: Matant ‘Comunicacion y arte por teléfono ‘tee sistemas Itvoratton : © Unerte para cambiar et mundo Conectadosyressteies Ay £ Imaginrios de la desestabiizacién, Paranoia y complot de a critica de as instituctones del ate 109 nna ne 120 129 132 140 143 144 149 152 155 167 wm 174 178 179 181 183 184 187 189 198 195, 200 Los lites dela insitueién El ogo conta stun, LUsta de abroviaturas Bibliogratia 208 212 217 219 12 Contra canon José Lemaitre, Agustin Diez Fischer, Fernando Bryce, Mimi Carbia, Edward Sullivan, George Flaherty, Julieta Gonzalez, Mati Carmen Ramirez, Héctor Olea, Mélanie Roumiguiére, Mafalda Rodrigue, Roberto Jacoby, Syd Krochmalny, Jane Brodie. Un agradecimiento especial a Yamila Sevilla y Federico Ruby Ellos no solo cuentan por el cuidado editorial del libro, sino tam. bign por su apoyo ante cada proyecto nuevo, un entusiasmo (o ¥- cceversa) del que Carlos E. Diaz es protagonista, A Eugenia Lardiés, por encontrar la forma de sorprendernos con sus diseiios de tapa, Las reuniones en la editorial constituyen un capitulo especial en la publicacidn de cada libro. ‘Quiero dedicar este libro a todxs Ixs artistas que realizan su obra ‘en condiciones muy diversas, con un limitado apoyo de instituciones iblicas y privadas. Conversar con ellxs sobre sus trabajos, ademés del conocimiento y la expansién de conceptos sobre el arte que me proporcionan, produce en mf una admiracién particular. No es sencillo seguir haciendo una obra con medios escasos. Las escenas ‘culturales se artienlan a partir de la obra que Ixs artistas real En la ciudad de Buenos Aires, son constantes las exposiciones en ‘museos y centros culturales; la existencia de estas instituciones de- pende de las obras por las que solo excepeionalmente pagan alguna compensacién 1 honorarios, Son muy pocos lxs artistas que logran vivir de su trabajo. En contextos adversos siguen creando, pensan- do en la innovacién, en‘el acomtecimiento nuevo que cada imagen produce, en las posibilidades de pensar el mundo de maneras alter- nativas, desde Ia combusti6n de ideas que se produce en las obras. | Las nociones de centros y periferias se instrumentan para sostener \cl sistema de poder que articula el mundo del arte internacional. Pero, sin duda, la innovacién, la vanguardia, las contribuciones a la jimaginacién artistca se realizaron y se realizan de forma simultinea ‘ysituada en distintas ciudades del mundo. #2 i older Introduccién La historia cutual del Tercer Murdo ya no ser una repeticin en miniatura dela histora reciente de ls Estados Unidos, Alerania ‘Occidental, Francia, ete. Tiene que expuisar de su seno la mental- {dad [en ta] que s2 apoya el espintu coloniaista Mario Pedrosa’ ‘Subvert a] dicotoria de poder require produc teoria local ‘conccimiento stuado, dlscurso y conciencia stuacionales, que ‘generen un desaqulli de funcianes en el interior dela repart- cién hasta ahora dvidida entre el prokferarlatroamericano do las ciferencias (como excedente de ircionalidac y la funcion de que ‘es estén encargados de producir “a narativa de restituion del ‘orden” que elainomericano usard para otorgerie a cada ciferencia un lugar clasificablee interpretable Nelly Richarc* Entre 1944 y 1947, con la publicacién del tinico ntimero de la revista Atu y con as expoicione, manifesto revs de las jones de Arte Conereto-Invencién, Madi y Perceptismo, Sa apne apoderé del espirita que animaba las actividades de un grupo de j6- yenes artistas abstractos de Buenos Aires, Ello se autorrepresentaban ‘como artistas de avanzada; analizaban y debatian modelos de abs- 1 "Discurso a bs tpnaqus 0 nabs, redacado por Maro Pectosa ‘en Pats, 197, y pubfoado en Revista Versus, 4, 1978, Veo Pecrosa ovr: 265) 2 Fichard (1998: 255) La autora ct entre coms artouo de Francine Masieto (1996: 751) 14 Cortea canon traccién, descartaban opciones locales y anticipaban las interna. ionales. Imbuidos de la idea de que el arte progresa, de que sus lenguajes debian ser transformados, de que nuevos conceptos vi- suales requerfan ser inventados, trabajaban desde tn repertorio de imagenes que provenian de la abstraccién de Buenos Aires, del mo- delo del Universalismo constructivo propuesto por Joaquin Torres Garcia desde Montevideo, y de los diltimos momentos de la vanguar- dia constructiva europea. Retomaban y continuaban los postulados del arte abstracto en el lugar en el que habian quedado suspendi- dos cuando comenz6 la Segunda Guerra Mundial. Desde las dos orillas del Rio de la Plata, los artistas del Taller Torres Garcia en. Montevideo los coneretos en Buenos Aires debatian con virulen- cia, Discutian poéticas, radicalizaban sus propucstas, as integraban ala arquitecuuraa fin de transformar no solo el espacio bidimensio- nal de las obras de arte, sino también el espacio en el que transe ria la vida, integrando el arte con la arquitectura y el diseito. Eran jévenes que recogian fragmentos de la tradicién. para contestarla ‘© para convertirla en funcién de-un presente en el que resultaba urgente pensarlo todo de nuevo. No se trataba de un tiempo despojado de historia. Una Europa desiruida emergia en el paisaje de la posguerra. Una fotografia tomada en 1947 retrata a Lucio Fontana cuando regresa a Mikin ~dlespueés de residir durante los afos ee guerra en la Argentina y ‘eamina sobre las ruinas de su estudio. La ciudad Irabia sido inten- samente bombardeada en agosto de 1943, La fotografia comunica {que sus telas cortadas se realizan desde ese contexto, en el que se siente el polvo de los escombtos. Pero probablemente la imagen que mas poderosas marcas habia dcjado en el imaginario del arte provenia de lainvasién de Paris por los alemanes, El 14 de junio de 1940 el ejéreito-alemin desfl6 ‘ruzando el Arco de Triunfo. Los registtos transmitian unainguie- ud profunda. La ciudad cuna del arte modero, E cen manos de quienes habjan quemado libros, quienes habgan con. denado y parodiado el arte modemno en una exposieién de arte “degenerado” realizada en Méinich en 1937, quienes descolgaban de los museos las obras de arte moderno para subastalas & para destrairlas, Eran todos signos de barbarie, de espectacular retroce. So, una postura completamente reactivas sel compara con lau de un futuro en el que 10s postulados y las obras de la mie \voscn 18 se encastrarian para disefar un mundo medido, integra, mo dermo, anicipado. La historia se daba wuctayretocedia vere ginosamente hacia un tiempo que para la modemnided resultaba Ya irepresentable. El sentimiento generalzado, de derroa y de espanto, provocaba un simuilneo sentido de responsbiida. Bl legado del ate moder ea er aa ane conta tuchos artistas habiandejado Europa ante de a guerra para po seguir con su wabajo en ciudad septenuionales: penser ot Torres Garcia en Montevideo o en Alo Reso Lieio Fontana en Buenos Aire. Ellon funcionaban como puente ene Europa y América Lain, pero no como un sendero que tasadabe as ‘ess curopeasencriptadas Y puras hacia nue terrors, Por A contraro,redeinianyrefundaban el propio eta de lava guardia. Vain max en algunos casos eran tansformads por ls Feros culturales dels ciudades a ls que arbaban yall se der Taefan de los signs reresivs de la culture europea que habian deja al parti. Fontana, por ejemplo, habia esta ivolucrado com numerosos proyectos del fascsmo en Mildn estéca ala que renuncia definitamente al ial de u exadia argentina, cuando ectclen cin Eovncn tr Stennis conmin segs tees Que frman el Manifesto Blanco. E1935 Atilo Resi abandons Gr contento poco y exéico reactive de Tali, al que se habia enfrentado con radicalidad y acta como una figura cena en treacién de la editorial Losada vinculala alos intelectual exile dos de la Republica espafla, Torres Garcia, por su pare, funda tuna nueva escuela de arte en Montevideo, at vex exttica yea, inserta en e abajo grupal que suscrbia a utopia deo eoleetivo, contra el indvidualismo. ued podamosrepresentarns el lima que predominaba en eas iniiavas desde a intagendoble que nscriben los rminos recat” 9 anda” Estos arias queria sar des unas que habia dado Taviotencia iacional y planeada aes ota dimensign de a human dad que habia imaginado un futuro igual, funcional, modernoy aque sc hab asad en ocupaconesybombardes. Querian generar tn movimiento nuevo capaz de acopayrefundar desde n sentido ontario, opuesto ala profunda crisis aque la guerra habia sumi- doa los hombres y su eultua, Los casos alo que me refiro ~Ross Fontana, Torres Carcia~ fueron suléneos a aquellos que arial ron con sus inicatasjovenes arta argentinos como Kosice, Prat 16 Conta etcanon Lozza, Rothfuss, entre muchos otros. Unos legaban de la experien. cia europea, eran emigrados. Otros habian nacido en las ciudades latinoamericanas y desde tal posici6n establecfan conversaciones , 6 Ast damoet6 la exposicon cass primo orarizaca en el as0 det ‘Quai Bran de Pai on 2017, A $9 rurlron obras oloraias que PE ton que ol arta io rodeado do excuftraskarak de Nueva Calera co tambores del Congo y de arpas tu ele 24 Contra canon sanifiesto de Oswald de Andrade, generé una tcoriaculyy poeta anlada en el término “antropofagia” (Garramuio, 2019, Pero més alld de este sefialamiento, més que detecta fil ota diferencias, me interesa volver visible una l6gica explicativa queen tienen la modernidad y en el contexto de ls vanguardias hist, we expande al arte de [Link] cuando los. {hg de las varguardias historias fueron retomadios, profundizady, cn gus consecuencias, expandidos en sus potencialidades tanto ey Enropa como en otras ciudades del mundo. Este retorno esto, ddunnte los aios cuarenta y cincuenta, vinculado a la idea de cong, siuidad, mientras desde los aios sesenta predominaron las ideas de epeticén y de cita, Se trata de dos momentos que se detect, ide forma simulténea, en las tradicionales metr6potis del arte euro peoast como en cl escenario global de ciudades en las que, durante Ko afos de la posguerra, y particularmente en los aiios sesenta, se inseribieron los proyectos de modernizacién. En un sentido contre toa lo que el modelo de difusion de rasgosestilistios sostiene (que _ fg innovacion primero se produce en Europa y luego, como copia replica o descentramiento, en otras escenas artistas), despues Segunda Guerra Mundial el arte se aticulé en distintas metrdpols del mundoa partir de esquemas semejantes alos que Funcionaron en ievisin de los lenguajes de la modernidad artsticayla ; ‘edieron simulténeamente, Peto “pocescssimulténeos’ no significa "idénticos" EL impubo expe se produjo de maneras extraordinariamente diferenciadas ‘capitulos de este libro propongo suspender Ia idea de ex dad de las producciones de los centros hegemonicos part tacar las simultaneidades entre diversos escenarios artisticos. Se “considerar formaciones en las que pueden observarse pro mnientos compartidos por ejemplo, las estrategias concept pero que provienen de tradiciones distintas que se activan ¢> ibn de los sentidos (pasados, presentes, proyectados) [produce en cada obra” Desde tal aproximacién pordemos tjemplo, revisar la propuesta del conceptualismo de Joseph ‘como situada, mas que como seminal y centripeta. En los sion ssena, potas que no se autodenominahan conceptales fecurran a procedimientosequtalenes. Cuando en 1965 Kosuth prc nga tina sr tess, 1963), artical un protcolo comparable al que this Leon Fer cud ese el euairoqoe nari pie Se pinta (Cuatro ero, 191), Lasnttucin de la obra pinta 0 tsculida por un exo descrpano evn procediniento comparable Gquese westca ena propuesta de mos atin, pro que, anaizy dos en su eopecticdades,reuan divintos. Feri funciona tina mae terra yuna eta tele, en ano en Kostth pr tha le Rlsoia anal, Propongo af dejar de lado la ajevacion (queae ha aplicade al concepmalmo latinoameriano (concept Timo police eoncepaasmo perce, coneepualismo descen- trad)? ya que eanstuye un procedimiento que recrre a univer ‘Sex normatvos para dar comprensn ylegiimidad a obras que ‘Eigeneraronignorand, en mucor employ, lo qe rela tavioncenros del are El cao de Ferra to cxpone con cardad ‘for qué anal su Cuno ete comeo protoconceptalsmo (in ‘fod Konuth no conoca a obra de Ferra en ogar de entenderlo omo un recuse poctic para produc dese el texto, y node a (eitgannov en odo cam desde una agen mental una cnicnat Biblia como texto central en la iden de Occdente™ sTenemos que concepteatiza la istora del arte ltinoamericano como antcipos Sontecuencis dela historia de Tos centox sarod a palabras que nombraron pois pare de outs prnapucstos diferente los que acuian I historia como 8s eta ura ste al modo propuesto por expen Gaba! ‘Concepts Pits of Org, 19506-12803, Quens Museum ft Nowa Ye, 169, Un ensayo de Mar Caren Ram (1900: 65) part [portcpoctn do Fara reapeco dels tao reyes 860 oct Tain voce use Carnitze 2007 caste inane (eden soe ote, £8 deotela recon deel” dose le“ redeotnlecaad foal mpradciaay y sth a rock oe a > rp eto, modo, 70 G0 sie 8 obra de Kost Pr 275s conoaptuelarr, ure tora dress a procedmrtos que ean Gesontinen datos cortrtos ats Koaih etacadae Preras stuccenes ints Paatigs| 2 Yoko Ono 00n 0s taba 28 Convaetoaron a ispesin oe anipo respect de 10 sls de lo cent eee propasios ewamos adele con Agtn Perey a thunders exposcion Vivo qe cocun0s paral de Arte Latinoamericano de Buenos ho (Malba) entre sai, yy 2018, en su catilogo incorporamos tn sont aie con Con dein erin "rome" cho mi ig ics asa comterporineas en América Luna Pine nceptnlimo’ pormds descentrado que exe x poastt ‘Turion laforina (poo frecuente para todo aquello quese reat, ‘més allé de los centros del mundo del arte) de que la exposicis, fuese considerada por critica internacional como una propuera el canon establecido por la historia del arte con isibes los lugares conceptualesyformativos de leatilogo de la exposicicn funcong que sacudia las tradicionalesvisiones da jenobras y no en archivos dispas proponia niicleos iconograficos que ero logiay de lon casos para inncie Bae tatelecmales acerca de cOmo Ami ye6moel arte haba sido panede jel gloeario,integrada por termina ode la cultura latinoamericana (inchs le historias locales que organize nto que se expresa en textos ‘actuar de forma estratégica) vec 27 dlespojarse de los complejos de aislamiento, incomprensién @ de- sinterés que las muscogratia y el mercado international genetan, Para abordar lo particulary signifieaivo que estalla en cada obra, fn cada asociacién de artista que juntos imaginan en sus propias neutado 2142019). ‘erp Pec fra uranic ctl ecb Canenghtacn dil Sury 1 NCAR 0 wn prio puacignitca do eticn de chon, Ena presenta oo a weposicen ot Hcl deers, Mire, reoieda en Biers Ares on 2014 0 DO un etc percent So archos daze, impress y ermacadce, Sn dua a Con one fence dea cba y corre ala tun da mage, Peo dbo casi: ‘are también wu ecto aero: us copa de open Cocumetaes, 8 fn eyes a monticacones de medida y de preva repect dl "ek provocan a eteracon dt sro orginal cea cba de au a flat sl un rego tl coro lo ara Ney chars ena cca coteena (6744 Raina Sota 2017). Se procucen al rgetantes desvon en factn do ‘ealojas mineogrica a as 0 no son aaa on bce prominin ara scrasicn do obras. Un arco digzado ceri con ol derec de ‘rprieve para su exibicen inca un costo gecmetcarente er uo «48 inokcra a compra do una obra. Ser naceeto etuaro corsna clas cue tees poticas tener nl reread dl te tnoamercare ae, \eacin con as policas de ace de ruses, 6 ha dvi, on teria generale, en ox: ue lava aart oa muntos ue coma La densidad de las piezas de su coleccién. puede ap cantidad de posibilidades que ofrece para su montaje An las de las eronologias y de los estilos, es posible activ 42 las imagenes, la uminosidad que emerge del contacto y dena entre ellas, Pienso, por ejemplo, hasta qué punto el maral tet Mercado colla o Mercado de aliplano (ca. 1940) ~que reine sensible, estético, formal, cromiatico ¢iconogritico de lo ques ta obser en su viaje al norte dela Argentina~adquiranseee distnto cuando se lo observaba desde el pasill en elqueineics los afiches de Jess Duin Ruiz (Reforma agraria, 19681973) ant bidos en relacién con la reforma agraria del yobiemno de Vase Alvarado, La vida indigena en el mercado que Berni despeping expandia en el registro de las medidas tomadas para tansy la propiedad de la tierra. Y en la tierra, como seialé José Cag Maritegui en Peri, radica el problema del indio, Si recorriamos otro micleo de la exposicién, aquel que aborda Jas formas en que América Latina habia sido entendida como ‘mapa y como un territorio por explorar y por explotar, el mj invertido de Torres Garcia (reproducido en el bro Univenaio, ‘constructive, 1944) funcionaba como un manifiesto contra ls om diciones de trabajo de los obreros muertos en la mina represeaw da por David Alfaro Siqueiros (Accidente en la mina, 1931), 0 0% tra la explotacién de la mina de Serra Pelada, Brasil, en la obmade Alfredo Jaar (Gold in the Morning I, Hy Ill, 1983). La devastacie del continente, hoy actualizada por los planes de desmonte y plotacién de la Amazonia enunciados por el presidente de Brat Jair Bolsonaro, se anticipaba en e1 manifiesto ecol6gico de Nici Garcia Uriburu (Portfolio. Manifesto, 1973), cuando tiié los cands de Venecia de verde; un manifiesto ecol6gico condensado en ele” lor yen la imagen. Verboamérica propuso abordar de una manera distinta a una clee cin acotada (alrededor de 700 obras de las que se seleccionar® unas 170) que tradicionalmente habfa sido expuesta desde el ord '¥ de los estilos. Propuso volver a las obras mismas, 855 MoMA, Houston) ylos que compan obras y cries Museo de Ato Contemporineo de Barcelona rwoasccn 20 Jeogusjesy «nis articulaciones cultures pois para produc (ara sina, Un upreximacion compara sue slab de viel exits ala de a histor que Is imagenes ong sa dende lo enguaes vues En crminon de a cisia historia 2 ane ade un conogratias Una aproximacion comparatva de ti anigencs ques en palbras de Jose Emilio Burt, product aoe enclon” de as obra La exposcin ofrecié una reflexion sea perder de las imagenes mis alé del poder de las genes: noctns deihs croncogts, de los esta que ofdenan una historia vette, el rt aerea dea cvocin de ls formas. sr opocna ya eatategia curatorial adiaban en pela al po derdaroraten mass materi composes om slat una experiencia distin, La potencia de la imaige- rare longa una subevacion nal de a factiidadacotada, aes longa a turbulenca ents nonedonss emociones que tras “Ee hacks emp dsunto (aquellos en fos quel imagen, cuan- do lnvemoy cuando sale dels reservs de Tos museos para ingresa a nala mcede de nuevo}, provocin en lon expectadores, Una stuscre, una matifesacion, una biograia se elven elocuentes arent precio, cuando frente a els vemos mas de 1 que Gib dete que seamen un posi gue acta cuando ‘Rharamos ta bea de sus reference previnbes el exo, a escuela Tnromologia) para stwara en la fiedién con otra obra en el espa: 12 Enuna enrevsta en's. que propene entender a beleza como un respandor ‘Bivola se rofere als consscuencas custoraies do Vrtoamedca: “Hay cue erendary rtrd descr 9 respandor. Con a arte corto: ‘eo yo he tenido graves pecker. Tengo todavia. Perohe hecho muchos ‘euros para vata de encontrar es roverberacn enas obras de ats con temporineo.¥ ma han aad mucto algunos musecs Yole posta deor por eee que ol Mata me ayud6 muchsimo. Que me ayuse mucho {gunn del Maba quo tzo Ancrea Guta ly Agustin Prez uD), 9 parece realmente eect, fo Hovaba a un de a ano para comorendr ‘te ainoamercano yf conccia hasta esa ester dl arte conterporino ‘ue estan coriea, 220? Pore, re, en muctos aspects a evolcn tstica quo ha ntroduido a ae cortemporaneo a pare de es ocherta con las netataciones, a pertrmances 0 earo, esa puns 0 acto de os mero estan raccal como fv a rrchcin cubist a comienaos dl 890 XC Hinde Pomenarec, “Jose Buruba: La bolaza es un espandoe, oboe, 27 6 sontimbre de 2018, ceponiie en . 90 Contrast canon cio de la sala. Otra obra de un tiempo distinto, de una voz Peo. volviendoa Vedoamrica, en la textura singular que proj, Inrepresentacion moderna del trabajador en una manifesting HereP Meniatacion de Antonio Berm, 1984) 108 muchos ing, rare Iajadores, que pean por comida Y trabajos el tabajadoy¢ vireo, aujetos modernos~ con la voz de Ana Gallardo (CV larg 2008) que lefa su curriculum, y enumeraba los trabajos prec, jneatables, que en su vida tuvo que realizar para poder ser atin, fin porer vivir del arte. Una escultura sonora, una vor la pring, persona, que tramaban en un registro biogréfico wna historia coq erable aquela ala que nos aproximaba Maniftaion. “Eloy Tapincura, yo" en Iaescultura sonora, nos acercaban & dos aspect ‘jos afectos, especto del drama de la mujer y el hombre que ny tienen trabajo, salario o estbilidad. Un problema contemporines, ‘En la sala del museo, Verboamérica proponia al puiblico vince temporalidades. Las de las obras reproducen aquellas que habia puestras mentes, nuestras experiencias, nuestros propios afectos des oblados en las poéticas que conciben los artistas. Qué otra cosa ese tecino una experiencia emocional e intelectual que nos aproximax otras dimensiones de la historia y del tiempo, una invitaci6n a apres. der a ver la vida (la nuestra la de los otros) en sus detalles? Las obrs la compactan en formas que se nos propone mirar en sus fragments para desplegarkis en las historias multiples que en ellas palpitan,s ven, habitan, La imagen atravesada por el montaje de tiempos hetere sgéneos, en el que se produce una reconfiguracidn del presente y dd pasado, un pliegue entre historia ¢ imagen, como propone Georges Didi-Hluberman. (2006). Se trata de ver y leer, porque en una im ‘gen también se condensan lecturas, historias eseritas por otros. 19 En aubro Arte tempo, Oi Huberman e nt do os concepts de Cat cn cov hao ounce ca oa ‘beeen y erences so eos 29 ste a? ‘hota co chr oes tas ont erp Eet lame ne wera scary wa engin dl og (coro So Sein rare matteo en elgn ents ob : acta aca 0 base del estoica moderna. Apa 8 suscrblésmos ol concepto de peer, podria 0s |ctiano ye propio are moder so. a oniiguraron como Irnvoauccin 31 no implica producir una equivalencia. cespecificas (el dleo en ro de ‘Yuxtaponer las imagenes Por el contratio, las texturas de las obras son Beri, la inflexiGn de la voz en Gallardo). Algo las vincula, pe fferentes. En lugar de sumergimos en un relato (la histo ria del arte latinoamericano) se pro- ‘obra y sus espejos fisura taciones, laserena narra: 0 incluso la codificacion ‘especialmente el arte moder- temas deco maneras di ria del arte moderno, la histor pone una lecmra periscépica que desde la Jaaproximacién conformista alas represe tiva que impone el orden de la cronolog! tradicional delas iconografias. El arte, no y contempordneo, es el gran escenario en el que los t difieados fueron introduciéndose. Las obras producidas por artistas mujeres, ligadas 0 no al ferinismo artistic, contribuyeron en gran medida al estallido de inflexiones sobre el sentido politico del cuer po. a su repreientacidn desde dngulos y afectos distintos, que hasta Jos afios sesenia habjan tenido escasa cabida en el mundo del arte.'* Sus obras habilitaron, hicieron posible, la reconceptualizacién del cuerpo en general, desde el cuerpo femenino, hasta entonces prin- ‘epresentado a partir del deseo masculino. Se produjo wacion de afectos privados que se brindaron a la ir el cuerpo que escapan del cerco cipalmente asi una democrati representacién de formas de senti ‘administrative y esencialista del binaris ‘La comparacién de las imagenes no borra los contactos. Asi, mur ‘chxs artistas participaron del vinculo real que se produjo entre ellxs, ‘entre obras, eatre poéticas y que tuvieron multiples consecuencias. ‘Atraviesa a este libro una perspectiva comparativa que recupera las Jonas de conucto, de aquellos que efectivamente ocurricron a tra- viés de espacics de interlocucién. Ya sea los contactos que se mate- rializaron en revistas, correspondencias, relaciones personales ~a conversaciGn en el café, el encuentro que produce un viaje-, como Jos que generan las imsigenes mismas, cuando la reproduccién las coloca en el universo de lo visible. Sobre las reproducciones se activaron lecturas intensas que tuvieron consect posticas. “Zona de coniacto” es el término acuiiado por Mary Louise Pratt (2011 [1992]} para dar cuenta de las relaciones materiales, més que de las divisiones que operaban en las fronteras coloniales, la 14 Para. un andisis do 2208 eatzndo deo tl perepectiva, véaoe Giunta 2018, {82 Conta st canon copresencia de colonizadores y colonizados, de valerosy vista, Ge a encontraron en telaciones de poder aimétrias, Ant aioe, el proceso de colonizacién pone en relacién los habitanig srekrneriea y de Europa: los viajes vincularon a los artis lating, tnericanos eon los europeos. Por otra parte, el descomual triads re ppras de Africa a los museos de Europa trazé un. puente ene fa modernidad europea y la escultura africana. Queda atin por ibis la historia en la que Europa puede ser entendida como ung petifera de Africa, incluso cuando quiz resulten mis interes oe discursos sobre el intercambio que sobre la hegemonia en jy cltura, ¥ queda también por eseribirse la historia de la presencia fatinoamericana en Europa, sus circulos de influencia. “Zonas de contacto y campos de simultancidades. Obras compa. rables que realizan artistas contemporéneos que, en muchos io, who se vineularon siquiera por correspondencia. Dos argumentos se “xponen en los capitulos de est libro que permiten trazar un tar co comparativo para abordar las simultaneidades. Por un lado, se propone la existencia de un horionte cultura comportde, Por elem lor cl de la segunda ola eel feminismo, como se analiza através ec la serie Ramona de Berni y de una seccién de la filmografia de {Jean-Luc Godard durante los aos sesenta (véase capitulo 5). Los argumentos yl plataforma politica del feminismo de segunda ol Goutban claramente en escena, formaban parte del conocimiento {que se disribuia por medio del actvismo, le manifiesto, de libros J de artculos periodisticos que configuraban saberes comunes. La JisiGn del tema impregna peliculas como Vivre sa vieo La chinoisede ‘Godard. Y puede seguirse también, desce una reflexién atenta, ea la serie Ramona de Berni: alli pueden encontrarse hilos de Godard (Gobre todo la secuencia narrativa) en la mirada de Berni sobre la prostituta, Ambos, Godard y Berni, estén trabajando dentro de un Forizonte cultural comiin, en el que se hallan inmersos, y que de distintas formas introducen en sus obras. El segundo argumento se sostiene en In productiva relacién entre anguartas y neovanguardias Bs decir, en el nexo signficativo entre las vanguardias histricas y el arte posterior a la Segunda Guerra ‘Mundial, principalmente desde los aos sesenta. En tal sentido, se propone como central la consolidacion de una historia que ya ht fido contada: la del arte moderno, la de los movimientos que orde- hhan su relato, la idea de que estos movimientos involucran un camino de superaciones (cada movimiento resuclve algo que cl anterior idej6 inconcluso, irresuelto) y la idea de que dicha evolucidn esta smarcada por la autonoméa del lenguaje ~esto es, por su separacion ide la heteronomfa, de aquello que las obras representan, sus temas, Y que la culminacin estaria dada por la abstraccién en su integrar ‘Gdn con ke arquitectura. Eliminada la obra como objeto autsnomo, ‘cintegrada a la experiencia cotidiana a partir del espacio habitado, onfigurador de un hombre nuevo, emancipado, el arte se habria fandido, finalmente, con la vida; cumpliendo asi una de las aspira- ciones de la vanguardia, tal como ha sido codificada por la teoria {que la analiza, Esta es, cn apretado resumen, la concepeién de arte thodemo que sefialaron las irrupciones de las vanguardias historicas {yque fueron eriticamente revisadas desde las neovanguardias ‘ryasladada a esta introduccién una sintesis posible sobre los pre~ supuestos que organizan el relato del arte moderno, me interest degenerme en algunas hipétesis que parten de su historicidad. La primera esque el relat dels idea de arte moero se haba comfigurada estes de la Segunda Guerra Mundial Para exe momento, la historia Gel arte rroderno se habia establecido, se habjan escrito libros que Tanarraben y e108 textos se traducian, La idea de are nwuderno 2 distribuia entre los artistas y los piblicos del arte de las grandes me- trépolis del mundo, Sus escuelas de arte sus circus atisticos, eran us arenas, ss pequefas escenas conversacionales. Incluso se escr- ban histerias del arte moderno europeo en otros idiomas mas alt el elisico francés. La exposicin Cubism and Abstract Art, que Alfred Barr orginiz6 en el MoMA entre el 2 de marzo y el 19 de abril de 1996, jug’ un papel central en el ordenamiento genealogico de las vanguartias con foco, hasta entonees, exclusivo en Europa. Su map de Ins estlos, tanto como las obras que se reprodujeron en las page tins del eatilogo que acompaii ala exposicidn fueron influyentes 9 formativas en una esfera metropolitan que sinternacionaliz>s Un ejemplo locales el libro de Jorge Romero Brest. La pntura eur, pea contenpordnen, publica en la coleccin de Breviarion de Fondo ae Galtura Econémica en 1952. Un pocketbook que garantizaba un precio yuna accesbilidad ajenos al tradicional cfr til book de rete, Este libro explicaba, desde una perspectiva critica, la historia Gel arte modemno. Exa entidad -el arte moderno, la evolucién co” ae can delas formas, a valoracién sobre su éxito ys fracaso~ perm Tina Romero Brest evaluar los aciertos o desaciertos de cacla move 94 Contra a canon miento de arte moderno en relacién con una historia evolu se proponia dotada de una cuatidad objetiva, ‘ne Eleane deta guerra es un segundo elemento que me interes, tacar en este andlisis de la historicidad de las vanguardias, Cy se retomia en distintos capftutos de este libro, el hiato de la guen fue en muchos sentidos significativo. Subrayo dos aspectos. Por, lado, el fracaso, la destruccién, la desesperanza que dej6 la guers, a derrota de los valores de progreso y de humanidad que lian en el impulso mismo de las vanguardias. La guerra implicé un, Suspension, la clausura de la dimensiGn evolutiva del tiempo, & Segundo aspecto tiene que ver con una hipétesis de lectura aces de las formas del contacto entre la cultura europea y a latinoamen, cana, El habitual viaje ilustrado transocednico, emprendido con ¢ deseo de entrar en relacién directa con esa cultura sobre la que lefa en los libros, en los que también se encontraban reproducidas tas imagenes de las obras que paulatinamente se introdujeron en los museos, se habia interrumpido. La circulacién de la informs ciény de los libros, tanto como las traducciones, estaban afectads por la guerra, Eso produjo lo que postulo como una lectura poise tiva de las imégenes reproducidas que habian quedado circulandoy de las cuales se fueron extrayendo consecuencias alimentads por dos deseos: continuar el camino evolutivo de las formas ~algo que, como yeremos, habja insinuado Harold Rosenberg en su ariculo “La caida de Paris" (1967)~y hacerlo desde cualquier escenario it formado por el relato del arte moderno, por la idea de que el ane pprogresa. El progreso, representado por el felasinternacionalista de Iavanguardia, podia ser activado desce cualquier parte del planeta Si nos ubicamos en una perspectiva que jerarquice Ia idea de pro 1gfe50, el aspecto internacional de la vanguardia la sujeta al lengu Jeyala evolucién de las formas. En su sucesién, las vanguardias se ‘ordenan en un sentido marcado por la idea de progreso. Cada me vimiento resuelve un aspecto que quedé irresuelto por el anterior ‘Los problemas relativos al lenguaje se formulan en términos que ‘exceden las escenas locales; la idea de vanguardia, de innovacit {al como ¢s entendida por el pensamiento de la modernidad pli tha 2s imcribe en términos internacionales. Desde esta pense tvs ve activ la primera insaneia de la abstraccién de possum? rica Latina, con sede en Buenos Aires. Un momento 4 podemos vincular a | : y lo que Benjamin Buchloh (2000: 24) denom wcrc 38 16, para referirse a la escuela de Nueva York en los afios cuarenta yeineuenta, como la extensiin inmediata o el desarrollo logico de las vanguardias. Es el momento en el que fuera de la Europa devastada se retomaba el impulso utépico, la percepcién de que era posible delinear el futuro de las formas, en las vanguardias abstractas del Rio de la Plata ~a ambos lados, tanto en la utopia del Taller Torres Garcia en Uruguay, como de la mano de los movimientos abst tos Arte Concreto-Invencién, Madi y Perceptismo en la Argentina~ Una continuidad que no se entiende como difusiGn hacia las pet ferias, sino como activacién productiva del impulso internacional sobre la idea de innovacién en el lenguaje del arte. Activaciones si- tuadas que en el Rio de la Plata condensan términos que refieren a transformaciones del lenguaje como “universalismo constructivo", marco recortado” o “coplanar”. No caracteriza a este periodo una revision critica de las vanguar- dias. Eso sucede después, en el momento repetitive de las neovanguar- dias, desde los afios sesenta, cuando el retorno involucré una mira- da critica, tal como lo propuso Hal Foster (2001). Una repeticién productiva que, desde el concepto de accién diferida que este autor introduce tomindolo del campo del psicoanilisis, regresa al ca- pital turbulento y de ningiin modo exhausto de las vanguardias istoricas. La sucesién abrupta de innovaciones del lenguaje ba- bria involucrado un trauma del lenguaje: un impacto que no fue suficientemente elaborado, y que por ende es necesario repetir. Se trata de una posterioridad que modifica el pasado, lo configura de otra manera, una segunda escena desde la que se puede pos- tular la condicién traumética de la inaugural. Hablamos de una aceién diferida en cuanto hiato temporal ~entre la emergencia de las vanguardias y la recuperaci6n o repetici6n de sus estrategias de lenguaje, como el collage, el assemblage, el readymade, la reticula, la monocromia, la performance 0 la experimentaci6n con el sonido-, asi como de la contrastacién entre distintos tiempos y las diver- sas reacciones ante los programas estéticos y su incumplimiento. Cuando se observa cémo Europa emergié de la guerra, entra en juego el anilisis de un presente que no se transformé como se anticipaba, sino en un sentido completamente contrario, que in- volucraba la derrota del concepto mismo de humanidad. El sujeto universal devorado por una violencia que excedis los limites de lo anteriormente representable. 38 Contra canon Un retorno, una repeticién productiva que se manifesto en dis. tintas metrépolis del mundo, incluidas las europeas. Sila repeticion fuese el rasgo que define la condicién periférica desde la que seria posble pontular a falta de original, despues dea guerra po Uviamos pensar a Europa como una periferia de sf misma. En sus tiudades ve retomaban propuestas cle las vanguardias histricas, El retomno al capital expresivo de las vanguardiasse producia en Nu York, Tokio, Amsterdam, Bruselas, Copenhague, Buenos Aires, Garacas, Santiago de Chile, Paris, Mili. Sobre enn base, en el presente ibro se abordan casos expec desde los que se elaboran propuestas comparativas para demostrar {que la historia no se produce en un lugar y luego se replica en Suro. Al menos desde los aiios sesenta, y observado el arte en el dlingrama que propone su propia historia, en distintas ciudades se fexperimentaba desde la nocién de innovacién, de un lenguaje que mergia como nuevo, mis alld de quey dotados de tos instrumen- tos de la historia, hoy podamos ver sus rasgos repetitives. Es en los anos sesenta cuando se quiebra definitivamente la idea de auto- yhomfa del lenguaje artistico: cuando los materiales de la vida mis ina, pura heteronomia ~collage, assemblage, readymade, happenings performances, se instalaron definitivamente entre las expresiones fl arte, cuando las formas dejaron de evolucionar ~aun cuando Jos estilos del centro se siguieran acumulando en un orden que reproduce la autorreferencialidad del lenguaje (conceptualismo, ‘minimalismo)-. La relaci6n que en el curso de los altos sesenta se fue estableciendo entre la vanguardia y a politica; el abandono, en cierto sentido, de la representacién de que la transformacién del Tenguaje involucraba la de la sociedad; la relacidn entre el arte y la accién directa, el activismo, la vinculaci6n con los movimientos de estudiantes, con la lucha obrera, con los sindicatos, con el ferminis ‘mo: todos estos escenarios simulténeos marcan, a mi entender, el ‘momento en el que la contemporaneidad se inscribe en el cape del arte. En lugar de postular un factor externo, como la caida del muro de Berlin, la masacre de Tiananmén, el ingreso pleno en la ‘era digital o el Consenso de Washington, que coinciden aproxim- damente en el afl 1989, propongo pensar la contemporaneidad cn el arte desde el retorno de las vanguardias como neovanguat™ dias a partir de los atios sesenta. Un momento en el que el paradig- ‘ma de la autonomia del lenguaje artistico entra simultineamente En otras palabras, propongo pensar la periodizacién del o desde los quiebres que se producen en el lenguaje que cl propio espacio del arte postula. Estos son los parimetros que inscriben el sentido general de este libro. Ordenado en ocho capitulos, cada uno aborda un proble- ima especifico, Los tres primeros se centran en los discursos de l abstraccién, El primero, “Adios ala periferia", analiza el momento de extension 0 desarrollo logico de las vanguardias, buscando des ‘granar la Logica expecifica a partir de la cual los jovenes artistas de Buenos Aires, que atin no habian viajado a Europa, llegaron a pos: {ular en obras, manifiestos y revistas, que ellos eran los nuevos repre sentantes de la vanguardia abstracta, que ellos estaban formulando ‘ones que no habian sido propuestas por quienes los precedieron en el escenario del arte europeo. El segundo capitulo, “Indigenisino abstracto’, estudia la relaci6n centre la abstraccion que se desarrolla desde el regreso de Joaquin Torres Garcia a Montevideo, en 1934, hasta la recuperacion critica de la abstracci6n andina en los aiios ochenta en Buenos Aires. En tun intento de captar los signos de esa abstraccién identitaria, que ‘vuelve la mirada a las raices formales de América, se recorren distin- tos escenarios en los que la abstraccidn derive en metaforas de en- raizamiento en la Argentina, Peri, Uruguay, México, Brasil y Chile. El tercer capitulo propone una aproximacién comparativa entre la abstraccion de Nasreen Mohamedi, nacida en Karachi, Pakistan, y la abstracci6n latinoamericana. Se siguen en este ensayo las si multaneidades que parten del modelo propuesto como argumento ‘central de este libro, Es interesante que el caso de Mohamedi haya planteado un debate historiogrifico entre quienes se atienen a lo que la artista hizo 0 dijo, a las pocas frases que escribi6, y quienes proponen interpretar sus delicadas abstracciones desde el contexto politico, desde el trauma de la particién de la India después de su independencia, en 1947 0 desde la experiencia de la guerra con Japén. Un anilisis de ese estilo deja de lado la formacién artistica ‘que Mohamedi tuvo en Paris y en Londres para enfatizar la relacion, on la abstraccién de la India desde una perspectiva que la vincula al historia no occidental. Se analiza aqui hasta qué punto pueden {98 Conta canon cotejarse obras abstractas que emanan de contextos tan distintoy como el que emerge en la India'y Pakistin después de la descoloni. zacién y el brasilefio de los afios sesent ‘Otra es la geografia del cuarto capitulo, aun cuando la guerra siga presente. Este trata sobre la relaci6n de Joan Miré con la crea ‘cidn del Museo de la Solidaridad durante el gobierno de Sahador Allende, en Santiago de Chile, y el Museo de la Resistencia, creado por os exiliados chilenos que emigraban a Europa debido a a diet dura de Pinochet. A ambos museos el artista don6 obras. El capitulo se inscribe en la consideraci6n de un concepto de museografia qu is que estar pautado por el paradigma evolutivo del arte moder- no, se guid por el de la solidaridad. En lugar de tener a Alfred Barr sumergido en la biisqueda de las piezas ejemplares que le permi- tieran consolidar Ia idea de arte moderno encarnada en el museo yen la coleccién que dirigia, encontramos a Mério Pedrosa en la elaboracién de estrategias para que, por donacién y por solidaridal con el pueblo de Chile, se le cediese a este la coleccién que act ‘mente forma parte del Museo de la Solidaridad Salvador Allende. Se constituye asi el caso excepcional de un muscu cuya coleecidin de arte proviene de los gestos solidarios internacionales. Un museo “obsequiado por los artistas de! mundo al pueblo chileno. El capitulo introduce la complejidad del concepto de pueblo (zeran pueblo los hhabitantes de Chile durante el gobierno de Salvador Allende y deja- ron de serlo durante la dictadura dé Pinochet?) y la hipotesis de que Miré reprodujo en su donacién el mecanismo que Picasso habia articulado con Guernica: la obra que Picasso invistié del poder de de- Cidir cundo se habrfan restablecido las libertades democriticas en Espaiia era el equivalente simbolico de la obra que Mir6 donaba al pueblo de Chile y que solo serfa entregada cuando se restableciese fn este pais la democracia Los espejos de esta historia de imagenes __investidas de poderes especiales plantean un problema singular: el de obras que miden el grado de justicia en el mundo. El eapitulo 5, al que ya me he referido aqui brevemente, aborda figura de la prostituta en la obra de Berni y su relaci6n o simul con la filmografia de Godard durante los afios sesenta. Se cn este capitulo las representaciones de la prostitucién en , enel cine y en la poesfa en la Argentina, Se analiza hasta q) ‘Berni construye la vida de su personaje sin adherir desde las a un repertorio moralizante. El artista constituye asf un personae ido, que trans ders clases soci, que conoce poder y que en cierio sentido puede disponer de Bern feta Gi trun de Ror ene ana de css auela empederan yl dea conmpeion social que conduc tok plotacin tl como to ace Godard en Vo su eos Es ners también considerar en qué medida Berni produce un intenso dis tanciamiento de a mirada del deseo mawelino sobre el cuerpo de i Ia pronitua. Los materiales recolectades dea urbe yuntapuson ena conformacén del everp de Ramona, desman la nid ‘oles para dar haga a una alegria social que se ama desde os prplon ara eh ea ene sed stra, desde los cordonesauburbanos qu tansian lo persons pobres, subalternos, desprotegidos. we nee berene Buco, mass, mult” el capitulo Gindaga en sis concepts, bes amass de naprposeseitornmli,y conten tgp tantra les ejetos sociales la mam ol pueblo, lr maltd-son tepresentados enc arte. Elma se aborda dade el horzonte de Speen de bo doe sean, cea prewca dela malted com: Ml rambo de in hiern, wate de wn encerarieintineamed taro ponaior cle Revelucin cabana. A dren del puch, tian epreects el bord dela modernidad, deja de serio cuando él Estado la odena para sitar ent entuctra moderna, sini trad deve cate de a nce, Lanne npira tro, encar et accionarcoleciv imprest, La mae suatoria boron de Mi tmanoe se nvr como mult cuando opera el cambio, come pueblo and se whe leo ye onania dex el Estado. Las ‘onatciones se enunclan en represetaion de pueblo corpus deabran que ani en este capitulo esi en Brasil en Chile, en Colombia en ln Argentina, yabord interogante aerea de en {Qué media, desde qué repetois, las ingens dl arte fueron Fate del excenarioinsurecional que agit ahora de estos pa Ee La compuracion ambign se eablece con el cine de Glauber Techa afin explora al los modos de representacén del pucblo Jae laasaY, muy capecialmente, me ners reflxionar sobre el Ieearqe ocuje! posta, como portador de una vor en diienci, “he nga raoes de lavokeniaoetotio de los on hacia os Arps than de enablecer un orden un sentido. El pots habla en debeperacon edict, con violencia. En ess peliculas en foderowo blanc y nego, ia icin de los cuerpor ex constant 40 Contac canon ‘mutante, profundamente emocional. Otro ¢s el clima que recor tll de Tomas Gutiérrez Alea, Memorias del subdesarolo en el que su personaje, un burgués que se queda en La Habana, pero sin con, Viceién alguna, recorre la calles de la ciudad como in flineur de a multitud, Interroga desde una mirada escéptica, completamente descomprometida, a distancia burguesa (y por ello critica) respecto dle To que la revoluci6n anuncia como propésito de futuro. Sergio Malabre, su personaje, no cree, no desespera, no empatiza. En el fuir de acontecimientos que su mirada indiferente va captanclo se entretejen Playa Girdn y el discurso en el que Fidel Castro trara Su celebrada equivalencia entre la patra y la muerte, En los frag- nentos documentales de la pelicula vemos, sentados a la mest de debate moderada por Rafael Bueno, a René Depestre, Gianni Tot, Edmundo Desnoes y David Viflas: una prueba de que el destino de ‘América Latina se discutia en y desde La Habana." El capitulo 7, “La comunicacién como un happening global”, es tudia el mundo predigital en el que el poder de la comunicacién se anticpaba y se sometia a critica, Un imaginario predigtal, De lo tipogrifico a lo electrénico y a lo digital, cl soporte de ta escrit fa fluctué entre Io analégico y la codificacion numérica. Esta pla- faforma comunicacional y altamente experimental se inscrbio ‘en Europa, en los Estados Unidos, y también en Ia Argentina, so bre todo en el Instituto Torcuato Di Tella yen el Centro de Arte y Comunieacin, Es en este capitulo en el que principalmente problematiza la aplicacién del término “conceptual” a distintas ex. presiones artsticas que, lejos de haber sido concebidas a partir del Conceptualismo tautol6gico, emergian en forma independiente en diversos espacios atistcos. El poder global del que se ha dorado ala nocidn del conceptualismo alisa lo espectfco, lo que fue concebido fuera de sus marcos, para dejar alas obras atrapadas dentro de los marcos de referencia que inscribe el poder global en el mundo de! drte, Después de todo, la batalla del nominalismo siempre ha tenido {que ver con la disputa del poder ~de nombrar, de caracterizar y de legitimizar-. Lo que sugiere el observatorio que estructura este c pitulo es considerar la simultaneidad entre las experiencias que pro- blematizaban el poder de la comunicacidn. George Brecht, Allan 15 Vaso, et serio, oro de Cauda Glan (2012 2003). rewccen At Kaprow, Wolf Vostell, Marta Minujin, Roberto Jacoby, todos ellos plantearon con sus obras una vsin cuestionadora de! mundo pix ho hipercomunicado. Las simultaneidades también se consaa tlterreno de la palabraspoema, del poema visual que tuo cultores fn San Pablo, México, Berlin; Eugen Gomringer, Mathias Goerit Frederico Morais se cruzan en el ws del poder visual de a palabra. Poema visual que se vinculé a ls geografias del arte postal, soporte texcelso de las simultancidades predigitales que configuraron una fed de interlocuciGn mundial antes de internet. Los artistas posts- [es pensaban, conversaban y planteaban posiciones poiticas desde imagenes transportadas en sobres, desde obras qu escapaban de la ppurecracia dela institucién artisica yque tenian como presupuesto de seguro y de trastado el precio de la estampilla del correo. Rath WolfRehfeld y Guillermo Dieslercruzaban la geografia politica de ‘Alemania del Este con el Chile de la ditadura del que habia salido Dicsler para resi en Halle, a pocos kilémetros de Berlin; tam bign paticipaban de esta red On Kawara, Paulo Bruschy, Julio Plaza, Regina Silveira, Leon Ferrari, Clemente Pudin, Eduardo Anconio Vigo Graciela Gutiérrez Marx La informacién la comunieaién, a doula. ese horizonte comin de época que compacts el mundo Cultural en una compleja y tramada geograla, poda hallase en las ppginas del catélogo Infomation, la exponicin que reali el MoMA POHI970 con la pariipacion de varios artistas ltinoamericanos yen ta que la Guerra de Vietnam inscrbia el lim politico internacional } norteamericano en e filo de una década que habia emergido con Ia Revolucion eubana. A fines de los sesenta estallaban fos simul rneos 68 que también seialaron un sentido para clare: este debia a cambiar ef mundo. 1 witimo capitulo, “Imaginarios de la desestabizacin’ € cen- tra en el concepto de complot para abordar propuestas poetieas Concebidas a partir de la desarticulacion del poder de las insite Clones del arte con el propésito de elaborar, con ello, una ertca la sociedad. Agu se propone examinar la dinémica entre e arte } las inaituciones desde los aos [Link], reflein Jar acerca de los artistas latinoamericanos que, nel conexto de fas iniciativas culeurales vinculadas a la Alianza para cl Progreso, 2 tn Guerra Fria, al uso politico de la cultura desde programas que Contaban con el apoyo ée instituciones de Ios Estados Unidos (el MoMA. el Center for Inter American Relations (CAR), lt OFA. 42 Contra ot canon incluso la CIA),! desarrollaron un pensamiento conspirativo en relacién con el poder de los museos. Un poder que la aspiracién de la vanguardia siempre busc6 desestabilizar. Desde tal perspec. tiva se analizan las estrategias criticas del grupo New York Graphic Workshop (NYGW) integrado por la argentina Liliana Porter, e turuguayo Luis Camnitzer y el venezolano Guillermo Castillo, Se considera también una forma mais contemporanea de dirigir una ‘critica a las instituciones del arte como la que propone Fernando Bryce cuando desarma, desde la copia que él mismo hace, la colec- cién de un museo en Lima, Peni, organizado a partir de reprodu ciones de obras emblematicas de los grandes museos. Se analiza ademas hasta qué punto una imagen impresa en una simple tarjeta postal pudo desencadenar un contflicto diplomatico entre Chile y ‘Venezuela -me refiero a la obra en la que se representaba una ima- xgen de Bolivar travesti, y que fire concebida por el artista chileno Juan Davila, Asimisimo, en este capitulo profundizaremos en el ‘caso de una exposicién, la retrospectiva de Ledn Ferrari realizada en el Centro Cultural Recoleta (CGR) en 2004, que provocé un Conflicto con la Iglesia y que mve un efecto mediitico extraordi- nario, La exposicion fue utilizada por la Iglesia como excusa para cevitar que se discutiese en la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires un proyecto de ley de educacién sexual en las escuclas. Las criticas imagenes de Ferrari hacia la religi6n (el artista entendia {que la Biblia, con sus descripciones de masacres y castigos, era el fundamento de la violencia en Occidente), fueron interpretadas como signo del estado de disolucién moral de la ciudad. La expo- sicidn culminé con una confrontacién violenta y conun proceso judicial que dio lugar a un ejemplo paradigmiitico de eritica insti- ‘ucional. El capitulo aborda otros dos casos en los que la friccion ‘con las instituciones se produjo en el contexto amable en el que elarte contemporaneo incorpora la eritica institucional: si cién de Marcelo Pombo en el Museo Blant aia Texas en Austin (2009), y la obra El ascensor Ja exposicién Bxtranjerias en. la Fundacién ‘Aires durante 2009. Ambos ejemplos sitven rose 43 Ja expansion sin conflicto de los limites de las instituci las caracteristicas éel arte contemporaneo. meses Estos frisos del arte, que pueden recorrerse entre la possuerra y cl presente, sefialan las formas de la contemporaneidad en el arte En este send, un ctimo vincula al poder dels imagenes para planearimervenciones que no se deducen de los contesto, Las obras solo strana ve

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