0 calificaciones 0% encontró este documento útil (0 votos) 337 vistas 19 páginas Contra El Canon Andrea Giunta
Describe los síntomas de la época, a la hora de analizar obras de arte, se observan signos a través de los conceptos formales y plásticos para determinar el contexto histórico en el que se encuentra.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido,
reclámalo aquí .
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Ir a elementos anteriores Ir a siguientes elementos
Guardar Contra El Canon Andrea Giunta para más tarde
andrea giunta
contra el canon
el arte contemporaneo
en un mundo sin centro
SRC] sigloweintiune
editores.eR cargenen on
See
a
ana As
Game pre Guns iad Aina de
GS Aste Eds Agen 2080,
Nprasrbem ney pemsmen)
ISBN 978875009855,
[Link] 2: toa dl Ante. ite Latinoamericano, [Tit
GoD 7008
a
Sigh nan Ey atl rt rnc dein
Seg Sty ape bro omen
‘tae nd eta etfs ie cine
soz, Sig Wena Eanes Argentina SA
Diet de caer: Eugenia Larios
BN or S095 5
/ Mariano Moreno 4794 Muro
DR
indice
‘Agradecimientos
Introducci6n
1. Adi6s ala periferia. La muttiplicacién de los centros
fon ol arte de posguerra
Prat, Maldonado, Kosice ylos artistas conoretos de la
‘posguerra en Buenos Aires
‘Suspender el modelo evolu: vanguaras sinutineas,,
fen todas partes y a mismo tiempo
‘Mathias Goetz yun programa emocional para la abstraccion
mexicana
‘Gar, Otcica,o ia apropiacién de Moncran por el
necconcretisme braslefio
\Venguardias y neovanguardias en un mundo sin centro
2. Indigenismo abstracto. Citas prehispénicas y metéforas
de enraizamiento: un archivo visual de las vanguardias:
y las neovanguardias
[De Xu Solara Torres Garcia; de Gunther Ger2so al grupo Litoral
El pasado precolombino come modo de resistencia
*Punto poncho": icslones queer en as ecturas de os noventa
8. Abstracciones simulténeas. Nasreen Mohamed y la
‘abstraccién brasilefia: lecturas modernas, decoloniales
y comparativas
Una mirada extranjera
La caida de Pars y las abstraccionas de posguerra
Formas que $2 expanden en los cuerpos.
La obra de Mohamadi en la rama poscolonial
‘Simultansidades y dterenciss
"
18
ar
sr
2B
Bassa
geese(cane tcarn
ta sotdaridad con Chile. Las obras que
| a ond at poodo de Chile como un manifesto
conan carn
lead oo
Y tote Rabe cote ale Used puro Cio
Conon y stares despa 0 g0P0
| ‘Ramona vive su vide. Antonio Berni, Jean-Luc Godard:
Terechos, moral violencia en las reprosentaciones
———
“arora por Goda © Nand por Beri?
‘Biovepo como arma. Ramona entre Nonguitay Martyn
Bam: a rnovecon del rabado ya expansiin do una
‘eonogata 2
amooa en lve ii
6, Pueblo, masa, multtud. Tres nociones en friocién.
‘en os imaginaros de ia revolucién
Psbo y masas en los bordes dela modernigad
‘Coreograias do a masa onlos aos sesenta y sotenta
Lamina on almés a
: 7a comunicacién como un happening global.
Laimaginacién predigital en el arte de tos afos sesenta:
i ‘imultaneidades y anticipaciones entre la Guerra Fria,
eS
Preconceptuales
Entre los medios
- Bipoder de tas palabras:
Matant
‘Comunicacion y arte por teléfono
‘tee sistemas
Itvoratton
: © Unerte para cambiar et mundo
Conectadosyressteies
Ay £ Imaginrios de la desestabiizacién, Paranoia y complot
de a critica de as instituctones del ate
109
nna
ne
120
129
132
140
143
144
149
152
155
167
wm
174
178
179
181
183
184
187
189
198
195,
200
Los lites dela insitueién
El ogo conta stun,
LUsta de abroviaturas
Bibliogratia
208
212
217
21912 Contra canon
José Lemaitre, Agustin Diez Fischer, Fernando Bryce, Mimi Carbia,
Edward Sullivan, George Flaherty, Julieta Gonzalez, Mati Carmen
Ramirez, Héctor Olea, Mélanie Roumiguiére, Mafalda Rodrigue,
Roberto Jacoby, Syd Krochmalny, Jane Brodie.
Un agradecimiento especial a Yamila Sevilla y Federico Ruby
Ellos no solo cuentan por el cuidado editorial del libro, sino tam.
bign por su apoyo ante cada proyecto nuevo, un entusiasmo (o ¥-
cceversa) del que Carlos E. Diaz es protagonista, A Eugenia Lardiés,
por encontrar la forma de sorprendernos con sus diseiios de tapa,
Las reuniones en la editorial constituyen un capitulo especial en la
publicacidn de cada libro.
‘Quiero dedicar este libro a todxs Ixs artistas que realizan su obra
‘en condiciones muy diversas, con un limitado apoyo de instituciones
iblicas y privadas. Conversar con ellxs sobre sus trabajos, ademés
del conocimiento y la expansién de conceptos sobre el arte que me
proporcionan, produce en mf una admiracién particular. No es
sencillo seguir haciendo una obra con medios escasos. Las escenas
‘culturales se artienlan a partir de la obra que Ixs artistas real
En la ciudad de Buenos Aires, son constantes las exposiciones en
‘museos y centros culturales; la existencia de estas instituciones de-
pende de las obras por las que solo excepeionalmente pagan alguna
compensacién 1 honorarios, Son muy pocos lxs artistas que logran
vivir de su trabajo. En contextos adversos siguen creando, pensan-
do en la innovacién, en‘el acomtecimiento nuevo que cada imagen
produce, en las posibilidades de pensar el mundo de maneras alter-
nativas, desde Ia combusti6n de ideas que se produce en las obras.
| Las nociones de centros y periferias se instrumentan para sostener
\cl sistema de poder que articula el mundo del arte internacional.
Pero, sin duda, la innovacién, la vanguardia, las contribuciones a la
jimaginacién artistca se realizaron y se realizan de forma simultinea
‘ysituada en distintas ciudades del mundo.
#2 i older
Introduccién
La historia cutual del Tercer Murdo ya no ser una repeticin en
miniatura dela histora reciente de ls Estados Unidos, Alerania
‘Occidental, Francia, ete. Tiene que expuisar de su seno la mental-
{dad [en ta] que s2 apoya el espintu coloniaista
Mario Pedrosa’
‘Subvert a] dicotoria de poder require produc teoria local
‘conccimiento stuado, dlscurso y conciencia stuacionales, que
‘generen un desaqulli de funcianes en el interior dela repart-
cién hasta ahora dvidida entre el prokferarlatroamericano do las
ciferencias (como excedente de ircionalidac y la funcion de que
‘es estén encargados de producir “a narativa de restituion del
‘orden” que elainomericano usard para otorgerie a cada ciferencia
un lugar clasificablee interpretable
Nelly Richarc*
Entre 1944 y 1947, con la publicacién del tinico ntimero
de la revista Atu y con as expoicione, manifesto revs de
las jones de Arte Conereto-Invencién, Madi y Perceptismo,
Sa apne
apoderé del espirita que animaba las actividades de un grupo de j6-
yenes artistas abstractos de Buenos Aires, Ello se autorrepresentaban
‘como artistas de avanzada; analizaban y debatian modelos de abs-
1 "Discurso a bs tpnaqus 0 nabs, redacado por Maro Pectosa
‘en Pats, 197, y pubfoado en Revista Versus, 4, 1978, Veo Pecrosa
ovr: 265)
2 Fichard (1998: 255) La autora ct entre coms artouo de Francine
Masieto (1996: 751)14 Cortea canon
traccién, descartaban opciones locales y anticipaban las interna.
ionales. Imbuidos de la idea de que el arte progresa, de que sus
lenguajes debian ser transformados, de que nuevos conceptos vi-
suales requerfan ser inventados, trabajaban desde tn repertorio de
imagenes que provenian de la abstraccién de Buenos Aires, del mo-
delo del Universalismo constructivo propuesto por Joaquin Torres
Garcia desde Montevideo, y de los diltimos momentos de la vanguar-
dia constructiva europea. Retomaban y continuaban los postulados
del arte abstracto en el lugar en el que habian quedado suspendi-
dos cuando comenz6 la Segunda Guerra Mundial. Desde las dos
orillas del Rio de la Plata, los artistas del Taller Torres Garcia en.
Montevideo los coneretos en Buenos Aires debatian con virulen-
cia, Discutian poéticas, radicalizaban sus propucstas, as integraban
ala arquitecuuraa fin de transformar no solo el espacio bidimensio-
nal de las obras de arte, sino también el espacio en el que transe
ria la vida, integrando el arte con la arquitectura y el diseito. Eran
jévenes que recogian fragmentos de la tradicién. para contestarla
‘© para convertirla en funcién de-un presente en el que resultaba
urgente pensarlo todo de nuevo.
No se trataba de un tiempo despojado de historia. Una Europa
desiruida emergia en el paisaje de la posguerra. Una fotografia
tomada en 1947 retrata a Lucio Fontana cuando regresa a Mikin
~dlespueés de residir durante los afos ee guerra en la Argentina y
‘eamina sobre las ruinas de su estudio. La ciudad Irabia sido inten-
samente bombardeada en agosto de 1943, La fotografia comunica
{que sus telas cortadas se realizan desde ese contexto, en el que se
siente el polvo de los escombtos.
Pero probablemente la imagen que mas poderosas marcas habia
dcjado en el imaginario del arte provenia de lainvasién de Paris
por los alemanes, El 14 de junio de 1940 el ejéreito-alemin desfl6
‘ruzando el Arco de Triunfo. Los registtos transmitian unainguie-
ud profunda. La ciudad cuna del arte modero, E
cen manos de quienes habjan quemado libros, quienes habgan con.
denado y parodiado el arte modemno en una exposieién de arte
“degenerado” realizada en Méinich en 1937, quienes descolgaban
de los museos las obras de arte moderno para subastalas & para
destrairlas, Eran todos signos de barbarie, de espectacular retroce.
So, una postura completamente reactivas sel compara con lau
de un futuro en el que 10s postulados y las obras de la mie
\voscn 18
se encastrarian para disefar un mundo medido, integra, mo
dermo, anicipado. La historia se daba wuctayretocedia vere
ginosamente hacia un tiempo que para la modemnided resultaba
Ya irepresentable. El sentimiento generalzado, de derroa y de
espanto, provocaba un simuilneo sentido de responsbiida. Bl
legado del ate moder ea er aa ane conta
tuchos artistas habiandejado Europa ante de a guerra para po
seguir con su wabajo en ciudad septenuionales: penser ot
Torres Garcia en Montevideo o en Alo Reso Lieio Fontana
en Buenos Aire. Ellon funcionaban como puente ene Europa
y América Lain, pero no como un sendero que tasadabe as
‘ess curopeasencriptadas Y puras hacia nue terrors, Por
A contraro,redeinianyrefundaban el propio eta de lava
guardia. Vain max en algunos casos eran tansformads por ls
Feros culturales dels ciudades a ls que arbaban yall se der
Taefan de los signs reresivs de la culture europea que habian
deja al parti. Fontana, por ejemplo, habia esta ivolucrado
com numerosos proyectos del fascsmo en Mildn estéca ala que
renuncia definitamente al ial de u exadia argentina, cuando
ectclen cin Eovncn tr Stennis conmin segs tees
Que frman el Manifesto Blanco. E1935 Atilo Resi abandons
Gr contento poco y exéico reactive de Tali, al que se habia
enfrentado con radicalidad y acta como una figura cena en
treacién de la editorial Losada vinculala alos intelectual exile
dos de la Republica espafla, Torres Garcia, por su pare, funda
tuna nueva escuela de arte en Montevideo, at vex exttica yea,
inserta en e abajo grupal que suscrbia a utopia deo eoleetivo,
contra el indvidualismo.
ued podamosrepresentarns el lima que predominaba en eas
iniiavas desde a intagendoble que nscriben los rminos recat”
9 anda” Estos arias queria sar des unas que habia dado
Taviotencia iacional y planeada aes ota dimensign de a human
dad que habia imaginado un futuro igual, funcional, modernoy
aque sc hab asad en ocupaconesybombardes. Querian generar
tn movimiento nuevo capaz de acopayrefundar desde n sentido
ontario, opuesto ala profunda crisis aque la guerra habia sumi-
doa los hombres y su eultua, Los casos alo que me refiro ~Ross
Fontana, Torres Carcia~ fueron suléneos a aquellos que arial
ron con sus inicatasjovenes arta argentinos como Kosice, Prat16 Conta etcanon
Lozza, Rothfuss, entre muchos otros. Unos legaban de la experien.
cia europea, eran emigrados. Otros habian nacido en las ciudades
latinoamericanas y desde tal posici6n establecfan conversaciones
,
6 Ast damoet6 la exposicon cass primo orarizaca en el as0 det
‘Quai Bran de Pai on 2017, A $9 rurlron obras oloraias que PE
ton que ol arta io rodeado do excuftraskarak de Nueva Calera co
tambores del Congo y de arpas tu ele24 Contra canon
sanifiesto de Oswald de Andrade, generé una tcoriaculyy
poeta anlada en el término “antropofagia” (Garramuio, 2019,
Pero més alld de este sefialamiento, més que detecta fil ota
diferencias, me interesa volver visible una l6gica explicativa queen
tienen la modernidad y en el contexto de ls vanguardias hist,
we expande al arte de [Link] cuando los.
{hg de las varguardias historias fueron retomadios, profundizady,
cn gus consecuencias, expandidos en sus potencialidades tanto ey
Enropa como en otras ciudades del mundo. Este retorno esto,
ddunnte los aios cuarenta y cincuenta, vinculado a la idea de cong,
siuidad, mientras desde los aios sesenta predominaron las ideas de
epeticén y de cita, Se trata de dos momentos que se detect,
ide forma simulténea, en las tradicionales metr6potis del arte euro
peoast como en cl escenario global de ciudades en las que, durante
Ko afos de la posguerra, y particularmente en los aiios sesenta, se
inseribieron los proyectos de modernizacién. En un sentido contre
toa lo que el modelo de difusion de rasgosestilistios sostiene (que
_ fg innovacion primero se produce en Europa y luego, como copia
replica o descentramiento, en otras escenas artistas), despues
Segunda Guerra Mundial el arte se aticulé en distintas metrdpols
del mundoa partir de esquemas semejantes alos que Funcionaron en
ievisin de los lenguajes de la modernidad artsticayla
; ‘edieron simulténeamente, Peto
“pocescssimulténeos’ no significa "idénticos" EL impubo expe
se produjo de maneras extraordinariamente diferenciadas
‘capitulos de este libro propongo suspender Ia idea de ex
dad de las producciones de los centros hegemonicos part
tacar las simultaneidades entre diversos escenarios artisticos. Se
“considerar formaciones en las que pueden observarse pro
mnientos compartidos por ejemplo, las estrategias concept
pero que provienen de tradiciones distintas que se activan ¢>
ibn de los sentidos (pasados, presentes, proyectados)
[produce en cada obra” Desde tal aproximacién pordemos
tjemplo, revisar la propuesta del conceptualismo de Joseph
‘como situada, mas que como seminal y centripeta. En los
sion ssena, potas que no se autodenominahan conceptales
fecurran a procedimientosequtalenes. Cuando en 1965 Kosuth
prc nga tina sr
tess, 1963), artical un protcolo comparable al que
this Leon Fer cud ese el euairoqoe nari pie
Se pinta (Cuatro ero, 191), Lasnttucin de la obra pinta 0
tsculida por un exo descrpano evn procediniento comparable
Gquese westca ena propuesta de mos atin, pro que, anaizy
dos en su eopecticdades,reuan divintos. Feri funciona
tina mae terra yuna eta tele, en ano en Kostth pr
tha le Rlsoia anal, Propongo af dejar de lado la ajevacion
(queae ha aplicade al concepmalmo latinoameriano (concept
Timo police eoncepaasmo perce, coneepualismo descen-
trad)? ya que eanstuye un procedimiento que recrre a univer
‘Sex normatvos para dar comprensn ylegiimidad a obras que
‘Eigeneraronignorand, en mucor employ, lo qe rela
tavioncenros del are El cao de Ferra to cxpone con cardad
‘for qué anal su Cuno ete comeo protoconceptalsmo (in
‘fod Konuth no conoca a obra de Ferra en ogar de entenderlo
omo un recuse poctic para produc dese el texto, y node a
(eitgannov en odo cam desde una agen mental una cnicnat
Biblia como texto central en la iden de Occdente™ sTenemos que
concepteatiza la istora del arte ltinoamericano como antcipos
Sontecuencis dela historia de Tos centox
sarod a palabras que nombraron pois pare
de outs prnapucstos diferente los que acuian I historia como
8s eta ura ste al modo propuesto por expen Gaba!
‘Concepts Pits of Org, 19506-12803, Quens Museum ft
Nowa Ye, 169, Un ensayo de Mar Caren Ram (1900: 65) part
[portcpoctn do Fara reapeco dels tao reyes 860
oct Tain voce use Carnitze 2007 caste inane
(eden soe ote, £8 deotela recon deel” dose le“
redeotnlecaad foal mpradciaay y sth a rock oe a >
rp eto, modo, 70 G0 sie 8 obra de Kost Pr
275s conoaptuelarr, ure tora dress a procedmrtos que ean
Gesontinen datos cortrtos ats Koaih etacadae
Preras stuccenes ints Paatigs| 2 Yoko Ono 00n 0s taba28 Convaetoaron
a ispesin oe anipo respect de 10 sls de lo cent
eee propasios ewamos adele con Agtn Perey a
thunders exposcion Vivo qe cocun0s paral
de Arte Latinoamericano de Buenos ho (Malba) entre sai,
yy 2018, en su catilogo incorporamos tn sont aie con
Con dein erin "rome" cho mi ig
ics asa comterporineas en América Luna
Pine nceptnlimo’ pormds descentrado que exe x poastt
‘Turion laforina (poo frecuente para todo aquello quese reat,
‘més allé de los centros del mundo del arte) de que la exposicis,
fuese considerada por critica internacional como una propuera
el canon establecido por la historia del arte con
isibes los lugares conceptualesyformativos de
leatilogo de la exposicicn funcong
que sacudia las tradicionalesvisiones da
jenobras y no en archivos dispas
proponia niicleos iconograficos que
ero logiay de lon casos para inncie
Bae tatelecmales acerca de cOmo Ami
ye6moel arte haba sido panede
jel gloeario,integrada por termina
ode la cultura latinoamericana (inchs
le historias locales que organize
nto que se expresa en textos
‘actuar de forma estratégica)
vec 27
dlespojarse de los complejos de aislamiento, incomprensién @ de-
sinterés que las muscogratia y el mercado international genetan,
Para abordar lo particulary signifieaivo que estalla en cada obra,
fn cada asociacién de artista que juntos imaginan en sus propias
neutado 2142019).
‘erp Pec fra uranic ctl ecb Canenghtacn
dil Sury 1 NCAR 0 wn prio puacignitca do eticn de chon,
Ena presenta oo a weposicen ot Hcl deers, Mire,
reoieda en Biers Ares on 2014 0 DO un etc percent So
archos daze, impress y ermacadce, Sn dua a Con one
fence dea cba y corre ala tun da mage, Peo dbo casi:
‘are también wu ecto aero: us copa de open Cocumetaes, 8
fn eyes a monticacones de medida y de preva repect dl
"ek provocan a eteracon dt sro orginal cea cba de au a flat
sl un rego tl coro lo ara Ney chars ena cca coteena
(6744 Raina Sota 2017). Se procucen al rgetantes desvon en factn do
‘ealojas mineogrica a as 0 no son aaa on bce prominin
ara scrasicn do obras. Un arco digzado ceri con ol derec de
‘rprieve para su exibicen inca un costo gecmetcarente er uo
«48 inokcra a compra do una obra. Ser naceeto etuaro corsna
clas cue tees poticas tener nl reread dl te tnoamercare ae,
\eacin con as policas de ace de ruses, 6 ha dvi, on
teria generale, en ox: ue lava aart oa muntos ue comaLa densidad de las piezas de su coleccién. puede ap
cantidad de posibilidades que ofrece para su montaje An
las de las eronologias y de los estilos, es posible activ 42
las imagenes, la uminosidad que emerge del contacto y dena
entre ellas, Pienso, por ejemplo, hasta qué punto el maral tet
Mercado colla o Mercado de aliplano (ca. 1940) ~que reine
sensible, estético, formal, cromiatico ¢iconogritico de lo ques
ta obser en su viaje al norte dela Argentina~adquiranseee
distnto cuando se lo observaba desde el pasill en elqueineics
los afiches de Jess Duin Ruiz (Reforma agraria, 19681973) ant
bidos en relacién con la reforma agraria del yobiemno de Vase
Alvarado, La vida indigena en el mercado que Berni despeping
expandia en el registro de las medidas tomadas para tansy
la propiedad de la tierra. Y en la tierra, como seialé José Cag
Maritegui en Peri, radica el problema del indio,
Si recorriamos otro micleo de la exposicién, aquel que aborda
Jas formas en que América Latina habia sido entendida como
‘mapa y como un territorio por explorar y por explotar, el mj
invertido de Torres Garcia (reproducido en el bro Univenaio,
‘constructive, 1944) funcionaba como un manifiesto contra ls om
diciones de trabajo de los obreros muertos en la mina represeaw
da por David Alfaro Siqueiros (Accidente en la mina, 1931), 0 0%
tra la explotacién de la mina de Serra Pelada, Brasil, en la obmade
Alfredo Jaar (Gold in the Morning I, Hy Ill, 1983). La devastacie
del continente, hoy actualizada por los planes de desmonte y
plotacién de la Amazonia enunciados por el presidente de Brat
Jair Bolsonaro, se anticipaba en e1 manifiesto ecol6gico de Nici
Garcia Uriburu (Portfolio. Manifesto, 1973), cuando tiié los cands
de Venecia de verde; un manifiesto ecol6gico condensado en ele”
lor yen la imagen.
Verboamérica propuso abordar de una manera distinta a una clee
cin acotada (alrededor de 700 obras de las que se seleccionar®
unas 170) que tradicionalmente habfa sido expuesta desde el ord
'¥ de los estilos. Propuso volver a las obras mismas, 855
MoMA, Houston) ylos que compan obras y cries
Museo de Ato Contemporineo de Barcelona
rwoasccn 20
Jeogusjesy «nis articulaciones cultures pois para produc
(ara sina, Un upreximacion compara sue slab de
viel exits ala de a histor que Is imagenes ong
sa dende lo enguaes vues En crminon de a cisia historia
2 ane ade un conogratias Una aproximacion comparatva de
ti anigencs ques en palbras de Jose Emilio Burt, product
aoe enclon” de as obra La exposcin ofrecié una reflexion
sea perder de las imagenes mis alé del poder de las genes:
noctns deihs croncogts, de los esta que ofdenan una historia
vette, el rt aerea dea cvocin de ls formas.
sr opocna ya eatategia curatorial adiaban en pela al po
derdaroraten mass materi composes om
slat una experiencia distin, La potencia de la imaige-
rare longa una subevacion nal de a factiidadacotada,
aes longa a turbulenca ents nonedonss emociones que tras
“Ee hacks emp dsunto (aquellos en fos quel imagen, cuan-
do lnvemoy cuando sale dels reservs de Tos museos para ingresa
a nala mcede de nuevo}, provocin en lon expectadores, Una
stuscre, una matifesacion, una biograia se elven elocuentes
arent precio, cuando frente a els vemos mas de 1 que
Gib dete que seamen un posi gue acta cuando
‘Rharamos ta bea de sus reference previnbes el exo, a escuela
Tnromologia) para stwara en la fiedién con otra obra en el espa:
12 Enuna enrevsta en's. que propene entender a beleza como un respandor
‘Bivola se rofere als consscuencas custoraies do Vrtoamedca: “Hay
cue erendary rtrd descr 9 respandor. Con a arte corto:
‘eo yo he tenido graves pecker. Tengo todavia. Perohe hecho muchos
‘euros para vata de encontrar es roverberacn enas obras de ats con
temporineo.¥ ma han aad mucto algunos musecs Yole posta deor
por eee que ol Mata me ayud6 muchsimo. Que me ayuse mucho
{gunn del Maba quo tzo Ancrea Guta ly Agustin Prez uD), 9
parece realmente eect, fo Hovaba a un de a ano para comorendr
‘te ainoamercano yf conccia hasta esa ester dl arte conterporino
‘ue estan coriea, 220? Pore, re, en muctos aspects a evolcn
tstica quo ha ntroduido a ae cortemporaneo a pare de es ocherta con
las netataciones, a pertrmances 0 earo, esa puns 0 acto de os
mero estan raccal como fv a rrchcin cubist a comienaos dl 890 XC
Hinde Pomenarec, “Jose Buruba: La bolaza es un espandoe, oboe, 27
6 sontimbre de 2018, ceponiie en .90 Contrast canon
cio de la sala. Otra obra de un tiempo distinto, de una voz
Peo. volviendoa Vedoamrica, en la textura singular que proj,
Inrepresentacion moderna del trabajador en una manifesting
HereP Meniatacion de Antonio Berm, 1984) 108 muchos ing,
rare Iajadores, que pean por comida Y trabajos el tabajadoy¢
vireo, aujetos modernos~ con la voz de Ana Gallardo (CV larg
2008) que lefa su curriculum, y enumeraba los trabajos prec,
jneatables, que en su vida tuvo que realizar para poder ser atin,
fin porer vivir del arte. Una escultura sonora, una vor la pring,
persona, que tramaban en un registro biogréfico wna historia coq
erable aquela ala que nos aproximaba Maniftaion. “Eloy
Tapincura, yo" en Iaescultura sonora, nos acercaban & dos aspect
‘jos afectos, especto del drama de la mujer y el hombre que ny
tienen trabajo, salario o estbilidad. Un problema contemporines,
‘En la sala del museo, Verboamérica proponia al puiblico vince
temporalidades. Las de las obras reproducen aquellas que habia
puestras mentes, nuestras experiencias, nuestros propios afectos des
oblados en las poéticas que conciben los artistas. Qué otra cosa ese
tecino una experiencia emocional e intelectual que nos aproximax
otras dimensiones de la historia y del tiempo, una invitaci6n a apres.
der a ver la vida (la nuestra la de los otros) en sus detalles? Las obrs
la compactan en formas que se nos propone mirar en sus fragments
para desplegarkis en las historias multiples que en ellas palpitan,s
ven, habitan, La imagen atravesada por el montaje de tiempos hetere
sgéneos, en el que se produce una reconfiguracidn del presente y dd
pasado, un pliegue entre historia ¢ imagen, como propone Georges
Didi-Hluberman. (2006). Se trata de ver y leer, porque en una im
‘gen también se condensan lecturas, historias eseritas por otros.
19 En aubro Arte tempo, Oi Huberman e nt do os concepts de Cat
cn cov hao ounce ca oa
‘beeen y erences so eos 29 ste a?
‘hota co chr oes tas ont erp Eet
lame ne wera scary wa engin dl og (coro
So Sein rare matteo en elgn ents ob
: acta aca 0 base del estoica moderna. Apa
8 suscrblésmos ol concepto de peer, podria 0s
|ctiano ye propio are moder so.
a oniiguraron como
Irnvoauccin 31
no implica producir una equivalencia.
cespecificas (el dleo en
ro de
‘Yuxtaponer las imagenes
Por el contratio, las texturas de las obras son
Beri, la inflexiGn de la voz en Gallardo). Algo las vincula, pe
fferentes. En lugar de sumergimos en un relato (la histo
ria del arte latinoamericano) se pro-
‘obra y sus espejos fisura
taciones, laserena narra:
0 incluso la codificacion
‘especialmente el arte moder-
temas deco
maneras di
ria del arte moderno, la histor
pone una lecmra periscépica que desde la
Jaaproximacién conformista alas represe
tiva que impone el orden de la cronolog!
tradicional delas iconografias. El arte,
no y contempordneo, es el gran escenario en el que los t
difieados fueron introduciéndose. Las obras producidas por artistas
mujeres, ligadas 0 no al ferinismo artistic, contribuyeron en gran
medida al estallido de inflexiones sobre el sentido politico del cuer
po. a su repreientacidn desde dngulos y afectos distintos, que hasta
Jos afios sesenia habjan tenido escasa cabida en el mundo del arte.'*
Sus obras habilitaron, hicieron posible, la reconceptualizacién del
cuerpo en general, desde el cuerpo femenino, hasta entonces prin-
‘epresentado a partir del deseo masculino. Se produjo
wacion de afectos privados que se brindaron a la
ir el cuerpo que escapan del cerco
cipalmente
asi una democrati
representacién de formas de senti
‘administrative y esencialista del binaris
‘La comparacién de las imagenes no borra los contactos. Asi, mur
‘chxs artistas participaron del vinculo real que se produjo entre ellxs,
‘entre obras, eatre poéticas y que tuvieron multiples consecuencias.
‘Atraviesa a este libro una perspectiva comparativa que recupera las
Jonas de conucto, de aquellos que efectivamente ocurricron a tra-
viés de espacics de interlocucién. Ya sea los contactos que se mate-
rializaron en revistas, correspondencias, relaciones personales ~a
conversaciGn en el café, el encuentro que produce un viaje-, como
Jos que generan las imsigenes mismas, cuando la reproduccién las
coloca en el universo de lo visible. Sobre las reproducciones se
activaron lecturas intensas que tuvieron consect posticas.
“Zona de coniacto” es el término acuiiado por Mary Louise Pratt
(2011 [1992]} para dar cuenta de las relaciones materiales, més
que de las divisiones que operaban en las fronteras coloniales, la
14 Para. un andisis do 2208 eatzndo deo tl perepectiva, véaoe
Giunta 2018,{82 Conta st canon
copresencia de colonizadores y colonizados, de valerosy vista,
Ge a encontraron en telaciones de poder aimétrias, Ant
aioe, el proceso de colonizacién pone en relacién los habitanig
srekrneriea y de Europa: los viajes vincularon a los artis lating,
tnericanos eon los europeos. Por otra parte, el descomual triads
re ppras de Africa a los museos de Europa trazé un. puente ene
fa modernidad europea y la escultura africana. Queda atin por
ibis la historia en la que Europa puede ser entendida como ung
petifera de Africa, incluso cuando quiz resulten mis interes
oe discursos sobre el intercambio que sobre la hegemonia en jy
cltura, ¥ queda también por eseribirse la historia de la presencia
fatinoamericana en Europa, sus circulos de influencia.
“Zonas de contacto y campos de simultancidades. Obras compa.
rables que realizan artistas contemporéneos que, en muchos io,
who se vineularon siquiera por correspondencia. Dos argumentos se
“xponen en los capitulos de est libro que permiten trazar un tar
co comparativo para abordar las simultaneidades. Por un lado, se
propone la existencia de un horionte cultura comportde, Por elem
lor cl de la segunda ola eel feminismo, como se analiza através
ec la serie Ramona de Berni y de una seccién de la filmografia de
{Jean-Luc Godard durante los aos sesenta (véase capitulo 5). Los
argumentos yl plataforma politica del feminismo de segunda ol
Goutban claramente en escena, formaban parte del conocimiento
{que se disribuia por medio del actvismo, le manifiesto, de libros
J de artculos periodisticos que configuraban saberes comunes. La
JisiGn del tema impregna peliculas como Vivre sa vieo La chinoisede
‘Godard. Y puede seguirse también, desce una reflexién atenta, ea
la serie Ramona de Berni: alli pueden encontrarse hilos de Godard
(Gobre todo la secuencia narrativa) en la mirada de Berni sobre la
prostituta, Ambos, Godard y Berni, estén trabajando dentro de un
Forizonte cultural comiin, en el que se hallan inmersos, y que de
distintas formas introducen en sus obras.
El segundo argumento se sostiene en In productiva relacién entre
anguartas y neovanguardias Bs decir, en el nexo signficativo entre
las vanguardias histricas y el arte posterior a la Segunda Guerra
‘Mundial, principalmente desde los aos sesenta. En tal sentido, se
propone como central la consolidacion de una historia que ya ht
fido contada: la del arte moderno, la de los movimientos que orde-
hhan su relato, la idea de que estos movimientos involucran un camino
de superaciones (cada movimiento resuclve algo que cl anterior
idej6 inconcluso, irresuelto) y la idea de que dicha evolucidn esta
smarcada por la autonoméa del lenguaje ~esto es, por su separacion
ide la heteronomfa, de aquello que las obras representan, sus temas,
Y que la culminacin estaria dada por la abstraccién en su integrar
‘Gdn con ke arquitectura. Eliminada la obra como objeto autsnomo,
‘cintegrada a la experiencia cotidiana a partir del espacio habitado,
onfigurador de un hombre nuevo, emancipado, el arte se habria
fandido, finalmente, con la vida; cumpliendo asi una de las aspira-
ciones de la vanguardia, tal como ha sido codificada por la teoria
{que la analiza, Esta es, cn apretado resumen, la concepeién de arte
thodemo que sefialaron las irrupciones de las vanguardias historicas
{yque fueron eriticamente revisadas desde las neovanguardias
‘ryasladada a esta introduccién una sintesis posible sobre los pre~
supuestos que organizan el relato del arte moderno, me interest
degenerme en algunas hipétesis que parten de su historicidad. La
primera esque el relat dels idea de arte moero se haba comfigurada
estes de la Segunda Guerra Mundial Para exe momento, la historia
Gel arte rroderno se habia establecido, se habjan escrito libros que
Tanarraben y e108 textos se traducian, La idea de are nwuderno 2
distribuia entre los artistas y los piblicos del arte de las grandes me-
trépolis del mundo, Sus escuelas de arte sus circus atisticos, eran
us arenas, ss pequefas escenas conversacionales. Incluso se escr-
ban histerias del arte moderno europeo en otros idiomas mas alt
el elisico francés. La exposicin Cubism and Abstract Art, que Alfred
Barr orginiz6 en el MoMA entre el 2 de marzo y el 19 de abril de
1996, jug’ un papel central en el ordenamiento genealogico de las
vanguartias con foco, hasta entonees, exclusivo en Europa. Su map
de Ins estlos, tanto como las obras que se reprodujeron en las page
tins del eatilogo que acompaii ala exposicidn fueron influyentes
9 formativas en una esfera metropolitan que sinternacionaliz>s
Un ejemplo locales el libro de Jorge Romero Brest. La pntura eur,
pea contenpordnen, publica en la coleccin de Breviarion de Fondo
ae Galtura Econémica en 1952. Un pocketbook que garantizaba un
precio yuna accesbilidad ajenos al tradicional cfr til book de
rete, Este libro explicaba, desde una perspectiva critica, la historia
Gel arte modemno. Exa entidad -el arte moderno, la evolucién co”
ae can delas formas, a valoracién sobre su éxito ys fracaso~ perm
Tina Romero Brest evaluar los aciertos o desaciertos de cacla move94 Contra a canon
miento de arte moderno en relacién con una historia evolu
se proponia dotada de una cuatidad objetiva, ‘ne
Eleane deta guerra es un segundo elemento que me interes,
tacar en este andlisis de la historicidad de las vanguardias, Cy
se retomia en distintos capftutos de este libro, el hiato de la guen
fue en muchos sentidos significativo. Subrayo dos aspectos. Por,
lado, el fracaso, la destruccién, la desesperanza que dej6 la guers,
a derrota de los valores de progreso y de humanidad que lian
en el impulso mismo de las vanguardias. La guerra implicé un,
Suspension, la clausura de la dimensiGn evolutiva del tiempo, &
Segundo aspecto tiene que ver con una hipétesis de lectura aces
de las formas del contacto entre la cultura europea y a latinoamen,
cana, El habitual viaje ilustrado transocednico, emprendido con ¢
deseo de entrar en relacién directa con esa cultura sobre la que
lefa en los libros, en los que también se encontraban reproducidas
tas imagenes de las obras que paulatinamente se introdujeron en
los museos, se habia interrumpido. La circulacién de la informs
ciény de los libros, tanto como las traducciones, estaban afectads
por la guerra, Eso produjo lo que postulo como una lectura poise
tiva de las imégenes reproducidas que habian quedado circulandoy
de las cuales se fueron extrayendo consecuencias alimentads por
dos deseos: continuar el camino evolutivo de las formas ~algo que,
como yeremos, habja insinuado Harold Rosenberg en su ariculo
“La caida de Paris" (1967)~y hacerlo desde cualquier escenario it
formado por el relato del arte moderno, por la idea de que el ane
pprogresa. El progreso, representado por el felasinternacionalista de
Iavanguardia, podia ser activado desce cualquier parte del planeta
Si nos ubicamos en una perspectiva que jerarquice Ia idea de pro
1gfe50, el aspecto internacional de la vanguardia la sujeta al lengu
Jeyala evolucién de las formas. En su sucesién, las vanguardias se
‘ordenan en un sentido marcado por la idea de progreso. Cada me
vimiento resuelve un aspecto que quedé irresuelto por el anterior
‘Los problemas relativos al lenguaje se formulan en términos que
‘exceden las escenas locales; la idea de vanguardia, de innovacit
{al como ¢s entendida por el pensamiento de la modernidad pli
tha 2s imcribe en términos internacionales. Desde esta pense
tvs ve activ la primera insaneia de la abstraccién de possum?
rica Latina, con sede en Buenos Aires. Un momento 4
podemos vincular a | : y
lo que Benjamin Buchloh (2000: 24) denom
wcrc 38
16, para referirse a la escuela de Nueva York en los afios cuarenta
yeineuenta, como la extensiin inmediata o el desarrollo logico de las
vanguardias. Es el momento en el que fuera de la Europa devastada
se retomaba el impulso utépico, la percepcién de que era posible
delinear el futuro de las formas, en las vanguardias abstractas del
Rio de la Plata ~a ambos lados, tanto en la utopia del Taller Torres
Garcia en Uruguay, como de la mano de los movimientos abst
tos Arte Concreto-Invencién, Madi y Perceptismo en la Argentina~
Una continuidad que no se entiende como difusiGn hacia las pet
ferias, sino como activacién productiva del impulso internacional
sobre la idea de innovacién en el lenguaje del arte. Activaciones si-
tuadas que en el Rio de la Plata condensan términos que refieren a
transformaciones del lenguaje como “universalismo constructivo",
marco recortado” o “coplanar”.
No caracteriza a este periodo una revision critica de las vanguar-
dias. Eso sucede después, en el momento repetitive de las neovanguar-
dias, desde los afios sesenta, cuando el retorno involucré una mira-
da critica, tal como lo propuso Hal Foster (2001). Una repeticién
productiva que, desde el concepto de accién diferida que este autor
introduce tomindolo del campo del psicoanilisis, regresa al ca-
pital turbulento y de ningiin modo exhausto de las vanguardias
istoricas. La sucesién abrupta de innovaciones del lenguaje ba-
bria involucrado un trauma del lenguaje: un impacto que no fue
suficientemente elaborado, y que por ende es necesario repetir.
Se trata de una posterioridad que modifica el pasado, lo configura
de otra manera, una segunda escena desde la que se puede pos-
tular la condicién traumética de la inaugural. Hablamos de una
aceién diferida en cuanto hiato temporal ~entre la emergencia de
las vanguardias y la recuperaci6n o repetici6n de sus estrategias de
lenguaje, como el collage, el assemblage, el readymade, la reticula, la
monocromia, la performance 0 la experimentaci6n con el sonido-,
asi como de la contrastacién entre distintos tiempos y las diver-
sas reacciones ante los programas estéticos y su incumplimiento.
Cuando se observa cémo Europa emergié de la guerra, entra en
juego el anilisis de un presente que no se transformé como se
anticipaba, sino en un sentido completamente contrario, que in-
volucraba la derrota del concepto mismo de humanidad. El sujeto
universal devorado por una violencia que excedis los limites de lo
anteriormente representable.38 Contra canon
Un retorno, una repeticién productiva que se manifesto en dis.
tintas metrépolis del mundo, incluidas las europeas. Sila repeticion
fuese el rasgo que define la condicién periférica desde la que seria
posble pontular a falta de original, despues dea guerra po
Uviamos pensar a Europa como una periferia de sf misma. En sus
tiudades ve retomaban propuestas cle las vanguardias histricas, El
retomno al capital expresivo de las vanguardiasse producia en Nu
York, Tokio, Amsterdam, Bruselas, Copenhague, Buenos Aires,
Garacas, Santiago de Chile, Paris, Mili.
Sobre enn base, en el presente ibro se abordan casos expec
desde los que se elaboran propuestas comparativas para demostrar
{que la historia no se produce en un lugar y luego se replica en
Suro. Al menos desde los aiios sesenta, y observado el arte en el
dlingrama que propone su propia historia, en distintas ciudades se
fexperimentaba desde la nocién de innovacién, de un lenguaje que
mergia como nuevo, mis alld de quey dotados de tos instrumen-
tos de la historia, hoy podamos ver sus rasgos repetitives. Es en los
anos sesenta cuando se quiebra definitivamente la idea de auto-
yhomfa del lenguaje artistico: cuando los materiales de la vida mis
ina, pura heteronomia ~collage, assemblage, readymade, happenings
performances, se instalaron definitivamente entre las expresiones
fl arte, cuando las formas dejaron de evolucionar ~aun cuando
Jos estilos del centro se siguieran acumulando en un orden que
reproduce la autorreferencialidad del lenguaje (conceptualismo,
‘minimalismo)-. La relaci6n que en el curso de los altos sesenta se
fue estableciendo entre la vanguardia y a politica; el abandono, en
cierto sentido, de la representacién de que la transformacién del
Tenguaje involucraba la de la sociedad; la relacidn entre el arte y la
accién directa, el activismo, la vinculaci6n con los movimientos de
estudiantes, con la lucha obrera, con los sindicatos, con el ferminis
‘mo: todos estos escenarios simulténeos marcan, a mi entender, el
‘momento en el que la contemporaneidad se inscribe en el cape
del arte. En lugar de postular un factor externo, como la caida del
muro de Berlin, la masacre de Tiananmén, el ingreso pleno en la
‘era digital o el Consenso de Washington, que coinciden aproxim-
damente en el afl 1989, propongo pensar la contemporaneidad
cn el arte desde el retorno de las vanguardias como neovanguat™
dias a partir de los atios sesenta. Un momento en el que el paradig-
‘ma de la autonomia del lenguaje artistico entra simultineamente
En otras palabras, propongo pensar la periodizacién del
o desde los quiebres que se producen en el lenguaje que cl
propio espacio del arte postula.
Estos son los parimetros que inscriben el sentido general de este
libro. Ordenado en ocho capitulos, cada uno aborda un proble-
ima especifico, Los tres primeros se centran en los discursos de l
abstraccién, El primero, “Adios ala periferia", analiza el momento
de extension 0 desarrollo logico de las vanguardias, buscando des
‘granar la Logica expecifica a partir de la cual los jovenes artistas de
Buenos Aires, que atin no habian viajado a Europa, llegaron a pos:
{ular en obras, manifiestos y revistas, que ellos eran los nuevos repre
sentantes de la vanguardia abstracta, que ellos estaban formulando
‘ones que no habian sido propuestas por
quienes los precedieron en el escenario del arte europeo.
El segundo capitulo, “Indigenisino abstracto’, estudia la relaci6n
centre la abstraccion que se desarrolla desde el regreso de Joaquin
Torres Garcia a Montevideo, en 1934, hasta la recuperacion critica
de la abstracci6n andina en los aiios ochenta en Buenos Aires. En
tun intento de captar los signos de esa abstraccién identitaria, que
‘vuelve la mirada a las raices formales de América, se recorren distin-
tos escenarios en los que la abstraccidn derive en metaforas de en-
raizamiento en la Argentina, Peri, Uruguay, México, Brasil y Chile.
El tercer capitulo propone una aproximacién comparativa entre
la abstraccion de Nasreen Mohamedi, nacida en Karachi, Pakistan,
y la abstracci6n latinoamericana. Se siguen en este ensayo las si
multaneidades que parten del modelo propuesto como argumento
‘central de este libro, Es interesante que el caso de Mohamedi haya
planteado un debate historiogrifico entre quienes se atienen a lo
que la artista hizo 0 dijo, a las pocas frases que escribi6, y quienes
proponen interpretar sus delicadas abstracciones desde el contexto
politico, desde el trauma de la particién de la India después de su
independencia, en 1947 0 desde la experiencia de la guerra con
Japén. Un anilisis de ese estilo deja de lado la formacién artistica
‘que Mohamedi tuvo en Paris y en Londres para enfatizar la relacion,
on la abstraccién de la India desde una perspectiva que la vincula
al historia no occidental. Se analiza aqui hasta qué punto pueden{98 Conta canon
cotejarse obras abstractas que emanan de contextos tan distintoy
como el que emerge en la India'y Pakistin después de la descoloni.
zacién y el brasilefio de los afios sesent
‘Otra es la geografia del cuarto capitulo, aun cuando la guerra
siga presente. Este trata sobre la relaci6n de Joan Miré con la crea
‘cidn del Museo de la Solidaridad durante el gobierno de Sahador
Allende, en Santiago de Chile, y el Museo de la Resistencia, creado
por os exiliados chilenos que emigraban a Europa debido a a diet
dura de Pinochet. A ambos museos el artista don6 obras. El capitulo
se inscribe en la consideraci6n de un concepto de museografia qu
is que estar pautado por el paradigma evolutivo del arte moder-
no, se guid por el de la solidaridad. En lugar de tener a Alfred Barr
sumergido en la biisqueda de las piezas ejemplares que le permi-
tieran consolidar Ia idea de arte moderno encarnada en el museo
yen la coleccién que dirigia, encontramos a Mério Pedrosa en la
elaboracién de estrategias para que, por donacién y por solidaridal
con el pueblo de Chile, se le cediese a este la coleccién que act
‘mente forma parte del Museo de la Solidaridad Salvador Allende.
Se constituye asi el caso excepcional de un muscu cuya coleecidin
de arte proviene de los gestos solidarios internacionales. Un museo
“obsequiado por los artistas de! mundo al pueblo chileno. El capitulo
introduce la complejidad del concepto de pueblo (zeran pueblo los
hhabitantes de Chile durante el gobierno de Salvador Allende y deja-
ron de serlo durante la dictadura dé Pinochet?) y la hipotesis de que
Miré reprodujo en su donacién el mecanismo que Picasso habia
articulado con Guernica: la obra que Picasso invistié del poder de de-
Cidir cundo se habrfan restablecido las libertades democriticas en
Espaiia era el equivalente simbolico de la obra que Mir6 donaba al
pueblo de Chile y que solo serfa entregada cuando se restableciese
fn este pais la democracia Los espejos de esta historia de imagenes
__investidas de poderes especiales plantean un problema singular: el
de obras que miden el grado de justicia en el mundo.
El eapitulo 5, al que ya me he referido aqui brevemente, aborda
figura de la prostituta en la obra de Berni y su relaci6n o simul
con la filmografia de Godard durante los afios sesenta. Se
cn este capitulo las representaciones de la prostitucién en
, enel cine y en la poesfa en la Argentina, Se analiza hasta q)
‘Berni construye la vida de su personaje sin adherir desde las
a un repertorio moralizante. El artista constituye asf un
personae ido, que trans ders clases soci, que conoce
poder y que en cierio sentido puede disponer de Bern feta
Gi trun de Ror ene ana de css
auela empederan yl dea conmpeion social que conduc tok
plotacin tl como to ace Godard en Vo su eos Es ners
también considerar en qué medida Berni produce un intenso dis
tanciamiento de a mirada del deseo mawelino sobre el cuerpo de
i
Ia pronitua. Los materiales recolectades dea urbe yuntapuson
ena conformacén del everp de Ramona, desman la nid
‘oles para dar haga a una alegria social que se ama desde os
prplon ara eh ea ene sed
stra, desde los cordonesauburbanos qu tansian lo persons
pobres, subalternos, desprotegidos. we nee berene
Buco, mass, mult” el capitulo Gindaga en sis concepts,
bes amass de naprposeseitornmli,y conten tgp
tantra les ejetos sociales la mam ol pueblo, lr maltd-son
tepresentados enc arte. Elma se aborda dade el horzonte de
Speen de bo doe sean, cea prewca dela malted com:
Ml rambo de in hiern, wate de wn encerarieintineamed
taro ponaior cle Revelucin cabana. A dren del puch,
tian epreects el bord dela modernidad, deja de serio cuando
él Estado la odena para sitar ent entuctra moderna, sini
trad deve cate de a nce, Lanne npira tro, encar
et accionarcoleciv imprest, La mae suatoria boron de Mi
tmanoe se nvr como mult cuando opera el cambio, come
pueblo and se whe leo ye onania dex el Estado. Las
‘onatciones se enunclan en represetaion de pueblo corpus
deabran que ani en este capitulo esi en Brasil en Chile, en
Colombia en ln Argentina, yabord interogante aerea de en
{Qué media, desde qué repetois, las ingens dl arte fueron
Fate del excenarioinsurecional que agit ahora de estos pa
Ee La compuracion ambign se eablece con el cine de Glauber
Techa afin explora al los modos de representacén del pucblo
Jae laasaY, muy capecialmente, me ners reflxionar sobre el
Ieearqe ocuje! posta, como portador de una vor en diienci,
“he nga raoes de lavokeniaoetotio de los on hacia os
Arps than de enablecer un orden un sentido. El pots habla
en debeperacon edict, con violencia. En ess peliculas en
foderowo blanc y nego, ia icin de los cuerpor ex constant40 Contac canon
‘mutante, profundamente emocional. Otro ¢s el clima que recor
tll de Tomas Gutiérrez Alea, Memorias del subdesarolo en el que
su personaje, un burgués que se queda en La Habana, pero sin con,
Viceién alguna, recorre la calles de la ciudad como in flineur de
a multitud, Interroga desde una mirada escéptica, completamente
descomprometida, a distancia burguesa (y por ello critica) respecto
dle To que la revoluci6n anuncia como propésito de futuro. Sergio
Malabre, su personaje, no cree, no desespera, no empatiza. En el
fuir de acontecimientos que su mirada indiferente va captanclo se
entretejen Playa Girdn y el discurso en el que Fidel Castro trara
Su celebrada equivalencia entre la patra y la muerte, En los frag-
nentos documentales de la pelicula vemos, sentados a la mest de
debate moderada por Rafael Bueno, a René Depestre, Gianni Tot,
Edmundo Desnoes y David Viflas: una prueba de que el destino de
‘América Latina se discutia en y desde La Habana."
El capitulo 7, “La comunicacién como un happening global”, es
tudia el mundo predigital en el que el poder de la comunicacién
se anticpaba y se sometia a critica, Un imaginario predigtal, De lo
tipogrifico a lo electrénico y a lo digital, cl soporte de ta escrit
fa fluctué entre Io analégico y la codificacion numérica. Esta pla-
faforma comunicacional y altamente experimental se inscrbio
‘en Europa, en los Estados Unidos, y también en Ia Argentina, so
bre todo en el Instituto Torcuato Di Tella yen el Centro de Arte
y Comunieacin, Es en este capitulo en el que principalmente
problematiza la aplicacién del término “conceptual” a distintas ex.
presiones artsticas que, lejos de haber sido concebidas a partir del
Conceptualismo tautol6gico, emergian en forma independiente en
diversos espacios atistcos. El poder global del que se ha dorado ala
nocidn del conceptualismo alisa lo espectfco, lo que fue concebido
fuera de sus marcos, para dejar alas obras atrapadas dentro de los
marcos de referencia que inscribe el poder global en el mundo de!
drte, Después de todo, la batalla del nominalismo siempre ha tenido
{que ver con la disputa del poder ~de nombrar, de caracterizar y de
legitimizar-. Lo que sugiere el observatorio que estructura este c
pitulo es considerar la simultaneidad entre las experiencias que pro-
blematizaban el poder de la comunicacidn. George Brecht, Allan
15 Vaso, et serio, oro de Cauda Glan (2012 2003).
rewccen At
Kaprow, Wolf Vostell, Marta Minujin, Roberto Jacoby, todos ellos
plantearon con sus obras una vsin cuestionadora de! mundo pix
ho hipercomunicado. Las simultaneidades también se consaa
tlterreno de la palabraspoema, del poema visual que tuo cultores
fn San Pablo, México, Berlin; Eugen Gomringer, Mathias Goerit
Frederico Morais se cruzan en el ws del poder visual de a palabra.
Poema visual que se vinculé a ls geografias del arte postal, soporte
texcelso de las simultancidades predigitales que configuraron una
fed de interlocuciGn mundial antes de internet. Los artistas posts-
[es pensaban, conversaban y planteaban posiciones poiticas desde
imagenes transportadas en sobres, desde obras qu escapaban de la
ppurecracia dela institucién artisica yque tenian como presupuesto
de seguro y de trastado el precio de la estampilla del correo. Rath
WolfRehfeld y Guillermo Dieslercruzaban la geografia politica de
‘Alemania del Este con el Chile de la ditadura del que habia salido
Dicsler para resi en Halle, a pocos kilémetros de Berlin; tam
bign paticipaban de esta red On Kawara, Paulo Bruschy, Julio Plaza,
Regina Silveira, Leon Ferrari, Clemente Pudin, Eduardo Anconio
Vigo Graciela Gutiérrez Marx La informacién la comunieaién, a
doula. ese horizonte comin de época que compacts el mundo
Cultural en una compleja y tramada geograla, poda hallase en las
ppginas del catélogo Infomation, la exponicin que reali el MoMA
POHI970 con la pariipacion de varios artistas ltinoamericanos yen
ta que la Guerra de Vietnam inscrbia el lim politico internacional
} norteamericano en e filo de una década que habia emergido con
Ia Revolucion eubana. A fines de los sesenta estallaban fos simul
rneos 68 que también seialaron un sentido para clare: este debia
a cambiar ef mundo.
1 witimo capitulo, “Imaginarios de la desestabizacin’ € cen-
tra en el concepto de complot para abordar propuestas poetieas
Concebidas a partir de la desarticulacion del poder de las insite
Clones del arte con el propésito de elaborar, con ello, una ertca
la sociedad. Agu se propone examinar la dinémica entre e arte
} las inaituciones desde los aos [Link], reflein
Jar acerca de los artistas latinoamericanos que, nel conexto de
fas iniciativas culeurales vinculadas a la Alianza para cl Progreso, 2
tn Guerra Fria, al uso politico de la cultura desde programas que
Contaban con el apoyo ée instituciones de Ios Estados Unidos (el
MoMA. el Center for Inter American Relations (CAR), lt OFA.42 Contra ot canon
incluso la CIA),! desarrollaron un pensamiento conspirativo en
relacién con el poder de los museos. Un poder que la aspiracién
de la vanguardia siempre busc6 desestabilizar. Desde tal perspec.
tiva se analizan las estrategias criticas del grupo New York Graphic
Workshop (NYGW) integrado por la argentina Liliana Porter, e
turuguayo Luis Camnitzer y el venezolano Guillermo Castillo, Se
considera también una forma mais contemporanea de dirigir una
‘critica a las instituciones del arte como la que propone Fernando
Bryce cuando desarma, desde la copia que él mismo hace, la colec-
cién de un museo en Lima, Peni, organizado a partir de reprodu
ciones de obras emblematicas de los grandes museos. Se analiza
ademas hasta qué punto una imagen impresa en una simple tarjeta
postal pudo desencadenar un contflicto diplomatico entre Chile y
‘Venezuela -me refiero a la obra en la que se representaba una ima-
xgen de Bolivar travesti, y que fire concebida por el artista chileno
Juan Davila, Asimisimo, en este capitulo profundizaremos en el
‘caso de una exposicién, la retrospectiva de Ledn Ferrari realizada
en el Centro Cultural Recoleta (CGR) en 2004, que provocé un
Conflicto con la Iglesia y que mve un efecto mediitico extraordi-
nario, La exposicion fue utilizada por la Iglesia como excusa para
cevitar que se discutiese en la Legislatura de la ciudad de Buenos
Aires un proyecto de ley de educacién sexual en las escuclas. Las
criticas imagenes de Ferrari hacia la religi6n (el artista entendia
{que la Biblia, con sus descripciones de masacres y castigos, era el
fundamento de la violencia en Occidente), fueron interpretadas
como signo del estado de disolucién moral de la ciudad. La expo-
sicidn culminé con una confrontacién violenta y conun proceso
judicial que dio lugar a un ejemplo paradigmiitico de eritica insti-
‘ucional. El capitulo aborda otros dos casos en los que la friccion
‘con las instituciones se produjo en el contexto amable en el que
elarte contemporaneo incorpora la eritica institucional: si
cién de Marcelo Pombo en el Museo Blant aia
Texas en Austin (2009), y la obra El ascensor
Ja exposicién Bxtranjerias en. la Fundacién
‘Aires durante 2009. Ambos ejemplos sitven
rose 43
Ja expansion sin conflicto de los limites de las instituci
las caracteristicas éel arte contemporaneo. meses
Estos frisos del arte, que pueden recorrerse entre la possuerra y
cl presente, sefialan las formas de la contemporaneidad en el arte
En este send, un ctimo
vincula al poder dels imagenes para planearimervenciones que
no se deducen de los contesto, Las obras solo strana ve