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Grupos Pequeños 1

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CAPÍTULO I

FUNDAMENTO BÍBLICO Y TEOLÓGICO


DE LOS GRUPOS PEQUEÑOS
INTRODUCCIÓN
¿Son bíblicos los grupos pequeños? ¿Los aprueba Dios como una forma de reunión de su
iglesia? Estas son dos de las preguntas que se encuentran en la mente de algunos líderes
cristianos. Dejemos que la Palabra de Dios nos dé la respuesta de inmediato. La Biblia dice:
“Porque donde se reúnen dos o tres en mi nombre, yo estoy allí en medio de ellos”. Mateo
18.20. Versión Palabra de Dios para Todos, (PDT).
En casi todas las denominaciones cristianas hay iglesias y comunidades de fe convencidas de
que los grupos pequeños son un instrumento del Señor para transformar vidas. Especialmente
en el tiempo actual, cuando las personas se proyectan más individualistas e independientes, pese
a que en realidad viven con una gran necesidad intrínseca de tener relaciones más personales.
Pero, aunque el número de las congregaciones que usa el método de grupos pequeños es
creciente, todavía existen dudas, y ciertas sospechas, principalmente en sectores más
conservadores, que siguen desconfiando del modelo.
Como nos dice Jean-Pierre Besse en su libro “Células en Casa para la Iglesia en Misión” (p.32):
“Considerados hace cuarenta años como una curiosidad de la que había que desconfiar, estos
grupos (pequeños) se han multiplicado prodigiosamente en la actualidad. Aunque siguen
despertando una cierta desconfianza, tienen sus credenciales en la Biblia y en la historia de la
Iglesia”.
El propósito de los primeros dos capítulos de este libro es precisamente presentar las
credenciales bíblicas, teológicas e históricas, añadiéndole la validez pragmática de este útil
método para responder a las preguntas inquietantes más comunes. No tengo la más mínima
duda de que si observamos con detenimiento en el texto del Nuevo Testamento las enseñanzas
que nos dejó Jesús en su vida y ministerio, así como la práctica de las primeras iglesias, vamos
a encontrar que el uso de los grupos pequeños fue clave, no tan sólo para el desarrollo de las
iglesias, sino también para las personas que eran parte de las mismas. Si la Biblia reconoce los
beneficios de este método, nosotros deberíamos, al menos, considerarlo como una manera de
ministrar para la iglesia hoy día.
Pongamos, pues, por unos momentos, esta forma de trabajo en el laboratorio bíblico-teológico.
Luego, usted decidirá si pasa la prueba. Comencemos con el fundamento bíblico y la manera en
que Jesús trabajaba con los grupos.
I- EL FUNDAMENTO BÍBLICO.
JESÚS UTILIZÓ LOS GRUPOS PEQUEÑOS
En su libro “Cómo liderar Grupos Pequeños” (P-17) Neal F. McBride, resume en siete puntos
claves las ejecutorias de Jesús al usar este método:
A. Jesús inició su ministerio en la tierra mediante el establecimiento de un “pequeño
grupo”, los doce discípulos.
En Mateo 10:2-4 se mencionan los nombres de cada uno de los doce que Él mismo escogió.
¿Necesitaba Jesús la compañía y la ayuda de los discípulos siendo el Hijo de Dios?
Definitivamente no. Pero Él escogió una pequeña y sencilla estructura basada en relaciones
interpersonales para enseñar, modelar y ministrar a través de ella. Este no fue cualquier grupo,
entienda bien esto, por favor. Aquí está la “célula madre” de la Iglesia universal. Este pequeño
grupo se comenzó a multiplicar y a reproducirse para dar paso a la formación de, literalmente,
un ejército espiritual de millones de personas alrededor del mundo.
Jesús usó dos figuras interesantes para ilustrar el crecimiento monumental del reino de Dios: La
semilla de mostaza (Lucas 13:18-19) y La levadura (Lucas 13:20-21)
En el primer caso, la semilla de mostaza que un hombre plantó en su jardín, creció y se
convirtió en un gran árbol, y las aves construyeron nidos en sus ramas.
En la segunda analogía, el reino de Dios es comparado con la levadura que una mujer mezcla
con mucha harina. Al final, la levadura se expande y toda la masa queda fermentada.
El pueblo de Israel tuvo un comienzo algo similar, aunque no en la misma dimensión, cuando
de un grupo familiar como el de Abraham, Dios impulsó al establecimiento de una nación.
Jean-Pierre (p-37) comenta:
“La biología nos enseña que todo organismo vivo pluricelular empieza por una célula
fecundada. La Iglesia cuenta con un proceso análogo. El fecundador fue el Hijo de Dios; la
célula, los doce discípulos. Y, por consiguiente, habrá multiplicación. En cierto modo la
aventura de Israel también empezó por la célula familiar de los patriarcas, en el libro de
Génesis”.
En Marcos 3:14-15 se dice que Jesús estableció doce:
• Para tenerlos con Él desde el principio. Jesús los llamó para que estuvieran primero con Él
y, después, formarlos en el ministerio.
• Para enviarlos a predicar con la autoridad de echar fuera demonios y sanar enfermos,
entre otras cosas. Fíjese que esto no es un llamado a la contemplación desde lejos. Es un
llamado al trabajo. Es un llamado a la movilización. Dios no cuenta con los haraganes. Llamó
a sus doce, los capacitó, los equipó y luego los envió a trabajar y a la acción.
B. La Iglesia Primitiva Puso En Práctica Las Reuniones En Grupos Pequeños En Las
Casas.
1. Los primeros creyentes fueron llenos del espíritu Santo en una casa.
¿Se percató de eso? El comienzo de la iglesia ocurrió en una casa En un aposento alto,
que era parte de la estructura física de una residencia, la iglesia también fue llena del
Espíritu Santo. “De repente, vino del cielo un ruido como de un viento muy fuerte, que
llenó toda la casa”. Hechos 2:2 (PDT)
2. La iglesia gentil nació en una pequeña reunión.
En una casa, la casa de Cornelio, nació la iglesia gentil, según lo narra Hechos 10. Los
hombres que fueron a buscar a Pedro para que fuera a la casa de Cornelio declararon lo
siguiente: “Un santo ángel le dijo a Cornelio que lo invitara a su casa para poder
escuchar lo que usted tenga que decirle” (PDT). Pedro fue a la casa de Cornelio y allí, la
familia de Cornelio y sus amigos creyeron y fueron bautizados por el Espíritu Santo y en
el bautismo en agua.
3. Había bautismos en las casas.
¿Qué pensaría usted si le dijera que en las reuniones de grupos pequeños en las casas de
los primeros hermanos se llevaban a cabo los bautismos de los nuevos creyentes?
Tomemos por ejemplo lo que pasó en la casa del carcelero de Filipos, según lo menciona
Hechos 16:32-33:
“Pablo y Silas les anunciaron el mensaje del Señor al carcelero y a todos los de su casa. A
esa hora de la noche, el carcelero los llevó y les lavó las heridas. Inmediatamente fueron
bautizados él y toda su casa” (PDT).
Pero no sólo los bautismos ocurrían en las casas, también las enseñanzas del evangelio y
el discipulado como nos muestra Hechos 5:47:
“Diariamente en el área del templo y en las casas, los apóstoles continuaban enseñando y
anunciando las buenas noticias de que Jesús es el Mesías” (PDT).
4. Una reunión de grupo pequeño en una casa se convirtió en una iglesia.
La casa de Lidia, según Hechos 16:40, se convirtió en un lugar de encuentro para los
cristianos. Ese grupo pequeño creció hasta convertirse en la iglesia de Filipenses, una de
las iglesias que se hizo cargo del cuidado integral del apóstol Pablo.
5. Pablo discipuló una ciudad desde una casa.
Pablo alquiló una casa y enseñó el evangelio durante dos años a todos los que se
acercaban allí. “Pablo se quedó dos años completos en una casa alquilada, donde recibía
a todos los que iban a visitarlo. El anunciaba el reino de Dios y enseñaba acerca del
Señor Jesucristo. Lo hacía abiertamente y sin que nadie se lo impidiera”. Hechos 28:30-
31. (PDT).

6.Otros ejemplos bíblicos:

• En Hechos 2:46 se nos dice que “los creyentes compartían el mismo propósito, cada día
solían dedicar mucho tiempo en el área del templo y comían juntos en las casas”
(PDT).
• En Hechos 12:12 se nos dice que, en la casa de María, madre de Juan Marcos, había un
grupo reunido en oración.

• Pablo tenía por costumbre enseñar en público, pero también se encargaba de las enseñanzas en
privado, casa por casa. (Hechos 20:20)

• En Romanos 16:3-5 se llama iglesia al grupo que se reúne en la casa de Priscila y Aquila.
“Saluden también a la iglesia que se reúne en la casa de Priscila y Aquila” (PDT).

• En Colosenses 4:15 se menciona otra iglesia, en casa de Ninfa. “Saluden de mi parte a


todos los hermanos de Laodicea, a Ninfa y a toda la iglesia que se reúne en su casa”
(PDT).

Como hemos visto, el uso de los hogares para las reuniones de los creyentes y el uso de grupos pequeños
tienen una sólida base bíblica. Pero aún falta mirar un asunto más.

II- EL FUNDAMENTO TEOLÓGICO.


A. La Trinidad es comunidad. Génesis 1:26; 3:22; 11:7; Isaías 6:8; Juan 14:23-26.
Dios habita en comunidad y nunca ha sido un ser que vive en la soledad. La Biblia enseña
que Dios vive en perfecta comunión recíproca. Son tres personas y un único amor y una
sola comunidad. Las tres personas divinas se aman de tal forma que viven siempre
unidos, de una forma profunda y radical. El reflejo de la imagen divina en el humano
implica que éste ha de vivir en comunidad. Los grupos pequeños son núcleos básicos de
comunidades de fe, en los que podemos reflejar la koinonía cristiana en un ambiente de
mutuo cuidado y apoyo. Cuando practicamos la koinonía (1ª Juan 1:3) no sólo nos
entregamos los unos a los otros, sino que compartimos la vida misma del Trino Dios. La
koinonía es en sí un poderoso testimonio cristiano, pues “en esto conocerán todos que
sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”. Juan 13:35 (RV 1960)

B. Tres dimensiones de la Iglesia.


Mi querido hermano (a), el grupo pequeño es un instrumento de Dios provisto para
responder a las necesidades de las personas.
Algunos maestros de las Escrituras como Jean-Pierre Besse (p-42) ven tres dimensiones
de la Iglesia en el Nuevo Testamento:
1. La dimensión universal. Es la Iglesia como Esposa del Cordero y Cuerpo de Cristo.
Esta es la iglesia grande distribuida por el mundo que está unida espiritualmente.
2. La dimensión local. Es representada por el conjunto de cristianos de una misma
localidad. Los hermanos se encuentran para recibir enseñanzas, orar y tener
compañerismo.
3. La dimensión del grupo pequeño. En su práctica más corriente, las iglesias locales
vivían distribuidas en grupos que se reunían también en las casas. Aquí se observan y
se modelan las mismas conductas de respeto y espiritualidad que las otras reuniones
porque es esencialmente la iglesia misma.
III- ¿QUÉ ES UN GRUPO PEQUEÑO SALUDABLE?

A. La definición de un grupo pequeño saludable que propongo es la siguiente: “Es aquel


grupo que provee el tiempo y el espacio adecuado para que sus integrantes practiquen la
adoración a Dios y el compañerismo mientras son edificados mutuamente en la Palabra,
hasta llegar a ser verdaderos discípulos de Jesús comprometidos con la iglesia y su
misión.
El grupo debe estar compuesto idealmente entre 3 a 12 personas.”

Miremos esta definición más de cerca:

1. “PROVEE EL TIEMPO Y EL ESPACIO ADECUADO”


a) El grupo debe tener una frecuencia de reuniones claramente establecida.
Eso le brinda estabilidad y consistencia. Además, las buenas relaciones se
desarrollan cuando periódicamente las personas comparten su tiempo. Se sugiere
que se les entregue a los candidatos a miembros un documento con los horarios,
fechas y lugares de reunión. Sería de mucha utilidad si también incluyera el
nombre de alguna persona de contacto y su número telefónico.
b) El líder y los miembros respetan el horario y no se exceden en el tiempo.
Las personas valoran que se respete su tiempo. Una buena mayordomía del tiempo
es clave para mantener el interés de las personas en asistir a las reuniones. Algunos
líderes cometen un error mortal en los grupos: terminan sus reuniones tarde. Esto
tiene como resultado que las personas piensen dos veces si desean regresar a la
siguiente reunión. Algunos sienten que el líder no toma en consideración las otras
tareas y responsabilidades que los demás tienen. Este conflicto aumenta en la
medida que las reuniones se llevan a cabo en un contexto de ciudad.
c) La reunión se hace en lugares accesibles y cómodos.
La preparación del lugar de reunión es clave. Si es en una casa, se evitan las
distracciones por ruidos, interrupciones, radios, TV, mascotas, etc. Las personas
que llegan deben percibir que el lugar y los anfitriones están preparados para
recibirlos.
d) Es conveniente sentarse en forma que todos tengan contacto visual con los
otros. Sentarse en círculos ayuda en la comunicación y permite percibir el lenguaje
corporal. “Se practica la adoración a Dios y el compañerismo”.
Los dos tipos de relaciones más importantes son la meta principal de un buen
grupo:
1°. Crea y fomenta la relación con Dios (relación vertical).
2°. Estimula y modela la relación saludable con las demás personas (relación
horizontal).
En tanto que la adoración me acerca a Dios y me hace sensible de mis faltas y
necesidades, mi relación con Dios se va a reflejar en mi relación con mi prójimo. El
poder de la adoración y del compañerismo hará la diferencia entre una reunión común
y una reunión extraordinaria. Ambos conceptos serán ampliados más adelante.
2. “HAY EDIFICACIÓN MUTUA”
Partimos de la premisa que cada miembro tiene algún don, talento o capacidad y lo usa
al servicio de los demás. Las personas deben reconocer desde muy temprano en su
formación espiritual que han sido dotados por Dios con dones y talentos para
compartirlos con los demás y así contribuir a la edificación mutua. Esto evita que se
cree la idea de que las personas son sólo receptores pasivos, un mal que ha afectado la
manera en que los cristianos han entendido la práctica de la fe cristiana. Es más exacto
enseñar que todos los creyentes, sin excepción alguna, están llamados a participar en
“el dar y recibir”.

“En la Palabra de Dios”


A continuación, presento una lista de algunas características que ayudan a definir el
valor de la Palabra de Dios en la vida de las personas:
a. Es fidedigna (2° Samuel 7:28)
b. Es verdadera (1° Reyes 17:24; Juan 17:17)
c. Es sin falla (Hebreos 10:23)
d. Es vida y activa (Hebreos 4:12)
e. Es eterna (Salmo 119:89)
f. No volverá vacía (Isaías 55:11)
g. Nos hace sabios para alcanzar la salvación (2 Timoteo 3:15)

3. “LLEGAR A SER VERDADEROS DISCÍPULOS”


a. La meta final es la formación de un discípulo semejante al Maestro. Jesús es el
modelo a seguir. El discípulo crece en para poseer un carácter similar a su maestro.
b. Si usted forma un buen discípulo tendrá un buen padre, esposo, maestro,
ciudadano, político, empresario, líder, laico, evangelista, obrero y pastor. A
veces ponemos énfasis en la formación de otras características como si eso fuera la
panacea a los problemas que impiden el crecimiento de la iglesia. Insisto que si
tenemos buenos discípulos tendremos buenos líderes en todo lo demás. Así que mi
recomendación es que las iglesias pongan énfasis en hacer discípulos formados en las
Escrituras.
4. “COMPROMETIDOS CON LA IGLESIA Y SU MISIÓN”
El resultado del trabajo realizado intencionalmente por los líderes de grupos pequeños
se mide en virtud del compromiso que exhiben los miembros con su iglesia y con el
componente misionológico de la misma. Es decir, que la manera en que los nuevos
creyentes entienden y practican la misión integral de la Iglesia determina el éxito del
trabajo de discipulado realizado con ellos.
Un creyente saludable es aquel que está vinculado con el trabajo que realiza la iglesia
local, especialmente con la misión de transformar mentalidades y actitudes destructivas
como edificar un nuevo orden de vida en familias y comunidades enteras.
El fin de los grupos pequeños saludables es promover la multiplicación de creyentes en
la iglesia local. Si bien es cierto que el propio crecimiento espiritual no ha terminado
aún, estos discípulos han alcanzado una madurez en carácter y conocimiento de la vida
cristiana que les permite ayudar al crecimiento y edificación de otros. La formación de
discípulos que discipula a otros es la meta de un grupo pequeño saludable.

¿CÓMO ES UNA CÉLULA?


Pequeña.
Una célula puede tener hasta 12 personas (flexibilidad) asistiendo regularmente, si este
número se sobrepasa regularmente la célula debe multiplicarse a fin de mantener la
participación de "TODOS" los asistentes en la oración, en la discusión de la Palabra de
Dios, en la presentación de necesidades y en la atención personal.
Participativa.
El grupo pequeño es el lugar donde la iglesia es capaz de cuidarse entre sí y satisfacer
las necesidades personales. Los miembros irán aprendiendo lo que significa "amarnos
unos a otros". Como miembros del grupo confiamos poder crecer en la demostración
de amor y cuidado "unos a otros".
La participación de cada miembro de la célula de una manera activa provee al grupo la
posibilidad de edificarse "unos a otros", dando lugar al Espíritu Santo para la
edificación de los miembros a través de los diferentes dones que Él ha dado.
Abierta.
La célula debe estar abierta a cualquier persona que pueda llegar en cualquier
momento. Evangelización es la prioridad de la iglesia y el grupo pequeño es un
vehículo excelente a través del cual la evangelización tendrá lugar.
La célula es el lugar para invitar a todas aquellas personas con las que estamos
relacionados. Una "silla vacía" puesta en el círculo del grupo cada reunión es un
recordatorio constante que el grupo está abierto y trabajando para que ese lugar sea
ocupado por alguien que no conoce a Jesús.
Con una meta.
La vida del cuerpo depende de la multiplicación de las células, la célula tiene dos
caminos, o se multiplica o muere. Esto es indispensable porque la multiplicación
permite a los grupos permanecer pequeños donde se pueden atender las necesidades de
una manera personal e íntima y mantener la participación de todos. La multiplicación
prepara el espacio necesario para las personas nuevas, para que ellas hagan ejercicio de
sus dones, para nuevos líderes y para que los miembros asuman responsabilidades. El
proceso de la multiplicación exige que cada célula comience con un líder y un
aprendiz. El aprendiz es la llave que permite a un grupo multiplicarse. En un sentido
real nosotros estamos multiplicando células, pero también estamos multiplicando
líderes. Nuestro enfoque primario de oración debe ser pedir obreros para la obra. La
meta de la célula es duplicarse dando así crecimiento y vida al cuerpo.
Ministerio total.
ORACION, BIBLIA, USO DE DONES, COMUNION.
Los ministerios operan simultáneamente en la célula, evangelización, discipulado,
culto, alabanza, cuidado pastoral, oración, servicio, comunión, etc. Esto permite al
nuevo cristiano ser discipulado en un ambiente conocido y familiar, viviendo dentro
del grupo aprenderá a evangelizar, si necesita de cuidado y atención tendrá hermanos a
quienes recurrir. La célula servirá de ejemplo claro a aquellos que quieran aprender a
liderar una célula, o sea que estaremos equipando para el ministerio de la iglesia a
medida que trabajamos. Las células son iglesias en miniatura esparcidas a fin de
alcanzar a los que necesitan a Cristo.
¿POR QUÉ GRUPOS DE DOCE O MENOS?
La razón por la que los grupos no deben ser de más de doce personas es para mantener
la actividad de escuchar. "La mayoría de líderes tienen que realizar un esfuerzo para
seguir la pista de diez personas sin que el lote empiece a sentir falta de apoyo. Además,
los laicos (a tiempo parcial en la iglesia) pueden concentrar demasiado esfuerzo en la
ayuda que al final podrían fundirse. Es por esta razón es que los grupos pequeños que
empiezan a crecer necesitan dividirse"
Ventajas de un grupo pequeño:
1. Es flexible - se puede adaptar a las necesidades de los miembros.
2. Es móvil - se puede reunir en cualquier lugar.
3. Es inclusivo - abierto para todo tipo de persona.
4. Es personal - se puede satisfacer las necesidades personales de los miembros.
5. Es una manera excelente para evangelizar, el mundo verá el compañerismo
verdadero y querrá tenerlo.

¿QUÉ SE HACE EN UNA REUNÓN DE GRUPO PEQUEÑO?


La reunión de crecimiento es un grupo pequeño de personas que se reúnen
regularmente para la búsqueda de Dios, el desarrollo de las relaciones entre sí, la
evangelización de los que no son cristianos y que se comprometen a participar en las
funciones de la iglesia local. Si una reunión no incluye estos elementos, NO es una
reunión de crecimiento.
Veamos que se hace en una Reunión de Crecimiento: (Aproximadamente una hora)
A- EMPEZAMOS CON UN ROMPEHIELOS. (Es la parte donde se le da la
bienvenida a los que asisten a la reunión).
 Se debe recordar que esta reunión es especialmente para los amigos que han
llegado con los hermanos a la reunión; por tanto, es mejor que salude: "Muy
buenas noches amigos/as, deseamos que Dios les bendiga a todos".
 El Líder debe dirigirse más a los amigos que a los hermanos, esto influye como se
sentirán los amigos durante la reunión.
 El rompehielos permite que nos conozcamos mejor y que cada persona reciba
atención personalizada.
 No importa en qué etapa esté el grupo, siempre rompa el hielo para iniciar la
reunión.
B- ORACIÓN: El Líder puede estar de pie o sentado durante toda la reunión.
C- ADORACIÓN: Luego buscamos al Señor con un tiempo de alabanza y adoración.
A veces el líder elige los cantos y a veces se puede pedir que otra persona lo haga para
que se involucren más en el trabajo. Aquí hay mucha flexibilidad.
 Lo importante es que entremos en la presencia del Señor todos.
D- LA PALABRA (20-25 minutos), debe ser estimulante y con la participación de
todos.
 El que predica la Palabra de Dios, debe ser un facilitador del grupo y no un maestro
de la Biblia.
 El líder de la reunión tiene éxito cuando todos los miembros aplican el pasaje a su
propia vida.
 Después del estudio, compartimos peticiones de oración específicas y oramos los
unos por los otros.
 Regularmente oramos por algún miembro de la reunión que se sienta estorbado de
salud.
E- LLAMAMIENTO. (Que no se extienda)
F- OFRENDA Y ANUNCIOS.
G- ORACIÓN FINAL: Después de La oración final se sirve un refrigerio preparado
por el anfitrión o en su defecto por quien esté designado.

ESTRUCTURA INTERNA DE UNA CÉLULA


El sistema de células en la iglesia se asemeja a una gran maquinaria donde cada uno sabe exactamente lo que
debe hacer para que no se estanque la marcha exitosa de esta máquina.
1) En el sistema de células cada miembro sabe lo que debe hacer.
2) El buen funcionamiento de este sistema depende en gran parte de que cada miembro cumpla con su
responsabilidad.
3) La célula es la parte más pequeña del organismo que posee vida.

EQUIPO DE TRABAJO DE UNA CÉLULA


El equipo de trabajo de una célula está estructurado de tal manera que cada uno depende del otro para que exista
una verdadera interacción entre sus miembros.

A. LIDER O FACILITADOR DE LA CÉLULA. Es la persona clave para que todo el sistema funcione. De él
depende que las reuniones tengan éxito o no. Si él no posee la visión de crecimiento a través de grupos celulares
será imposible que crezca la célula. El líder o facilitador celular será el responsable de dirigir y alimentar a los
miembros de su célula.
El privilegio de su tarea demandará a sí mismo mayor responsabilidad de su parte que de cualquier otro
miembro. Responsabilidades principales:
1) Estar sujeto y obediente al supervisor de su sector.
2) Organizar una semana antes la reunión de la célula.
3) Invitar por lo menos una persona por semana a la reunión.
4) Entrenar a su asistente para que desarrolle sus habilidades y en un momento dado tome su lugar o sea el
próximo líder de la célula multiplicada.
5) Debe cuidar el desarrollo físico, emocional, espiritual de sus miembros y en especial de sus anfitriones.
6) Motivar a los miembros de célula a que inviten por lo menos a una persona cada semana.
7) Interceder por los miembros de su célula para que desarrollen sus dones espirituales y permitirles hacerlo.
8) Visitar, llamar por teléfono, enviar tarjetas; mantener un cuidado personalizado de cada miembro de su
célula, incluyendo las visitas.
9) Cuidar de los nuevos convertidos delegando a hermanos para que den el estudio bíblico para nuevos
convertidos.
10) Velar para que los miembros de su célula asistan a los cultos en la iglesia.
11) Pedir sabiduría de Dios para solucionar posibles problemas que aparezcan en su célula; solamente aquellos
que resulten difíciles serán pasados a su supervisor de sector para que le ayude.
12) Estar pendiente que la reunión de célula no sea suspendida; si él no va a estar presente debe avisar a su
asistente y al supervisor de su sector para que le ayude en la misma.
13) Tener visión para mejorar su servicio al Señor y entrenar a los miembros para que desarrollen y funcionen
mejor.
14) Debe entregar con puntualidad los reportes y toda información solicitada.

B. ASISTENTE DEL LÍDER DE CÉLULA.


Esta persona debe ser fiel a su líder en ayudar y cooperar para el mejor desarrollo de la célula. Debe llenar los
mismos requisitos que el líder de célula porque dependiendo de su desarrollo él será el próximo líder de la
célula cuando ésta se multiplique.
Sus responsabilidades:
1) Estar sujeto y obediente a su líder y aprender de él.
2) Invitar por lo menos una persona cada semana a su célula.
3) Estar preparado para reemplazar al líder en cualquier momento.
4) Disponerse a ser líder de célula cuando la célula se multiplique.
5) Trabajar por el bienestar de los miembros de la célula.

C. ANFITRIÓN.
Este miembro es muy importante, representa al núcleo de la célula biológica; es decir, la parte central. Él será el
encargado de abrir las puertas de su casa para recibir las personas, es el hospedador de la reunión. El anfitrión
juega un papel importantísimo; pues si no hay anfitriones que presten sus casas para la reunión celular es
imposible tener células. Por esta razón el líder debe tener sumo cuidado y atención para su anfitrión, más que
cualquier otro miembro. Si hay visitas que desean una reunión celular en sus casas, el líder procederá a
realizarla enseguida. También se puede realizar el sistema de célula circuito; esto quiere decir que cada reunión
semanal se hace en diferentes hogares y los anfitriones se encargan de preparar los alimentos para el grupo. Sin
embargo, si muy a menudo se realiza la célula en determinada casa no se debe sobrecargar al anfitrión para que
siempre provea los alimentos; todos pueden participar en facilitar con alegría el refrigerio, cada uno puede
llevar algo y compartirlo entre todos.
Sus responsabilidades:
1) Invitar por lo menos una persona cada semana a su célula.
2) Recibir y despedir amablemente a cada persona en la puerta de su casa.
3) Mantener limpia y ordenada su casa 4) Proveer comodidad a los miembros que visitan su casa.
5) Debe presentar un buen testimonio con los vecinos.
6) Mostrar que se siente complacido de ser hospedador de la reunión en su casa.

D. SECRETARIO DE CÉLULA.
Sus funciones giran alrededor de mantener un registro cuidadoso de miembros y visitas. Registrará cada semana
la asistencia a las células incluyendo a los niños. Sus registros incluirán datos específicos de cada miembro
como, por ejemplo: Nombres completos, fecha de nacimiento, nacionalidad, estado civil, su dirección
domiciliaría, teléfonos, fecha de primera visita a la célula, fecha de conversión, fecha de bautismo en agua,
fecha de bautismo en el Espíritu Santo, dones con los que se identifica, profesión, ocupación, y otros datos que
sean necesarios.
Sus responsabilidades:
1) Invitar por lo menos una persona cada semana a su célula.
2) Mantener cuidadosamente un registro fiel de cada miembro de célula.
3) Registrar un seguimiento de las visitas a los nuevos convertidos.
4) Pedir reportes a los hermanos de su célula que estén ofreciendo el estudio de discipulado.
5) Registrar las planeaciones de su célula para realizar actividades de refuerzo o cualquier otra actividad que
involucre su célula.

E. TESORERO DE CÉLULA.
En algunos casos se puede tener un tesorero de célula para que se encargue de recoger las ofrendas. Este debe
ser un hermano fiel y dispuesto a hacer su trabajo con alegría. Estas ofrendas servirán para el desarrollo de cada
célula, especialmente para las actividades reforzarte y especiales para suplir alguna necesidad de un miembro de
la célula, y también para cumplir con el refrigerio.

Sus responsabilidades:
1) Invitar por lo menos una persona cada semana a su célula.
2) Recoger las ofrendas cada semana.
3) Llevar un buen control de entradas y salidas.
4) Dar periódicamente reporte al supervisor y a los demás miembros de su célula, para conservar una buena
credibilidad.
5) Motivar al grupo a testificar sobre sus bendiciones financieras como resultado de dar con generosidad,
fidelidad y alegría al Señor.

F. MAESTRO DE NIÑO.
Cuando en la célula asisten niños, se debe disponer de un maestro de niños que los atienda dándoles clases
exclusivas para ellos en un lugar aparte, si no se dispone de otro cuarto puede emplearse el patio o el garaje para
tener su reunión allí. La edad de este grupo de niños será hasta los 10 años. Los maestros deberán ser alternados
para que también puedan disfrutar de las actividades de las células. Pero de ninguna manera deben ser olvidados
los niños porque esto conduce a reacciones de rebeldía cuando son dejados a un lado y no se les da la debida
importancia. Debemos comprender que ellos son parte trascendental de la célula y es en ese ambiente que se
entrenan para que sean los futuros líderes en la iglesia. Sus responsabilidades: 1) Invitar por lo menos una
persona cada semana a su célula 2) Organizar anticipadamente la reunión teniendo cuidado de presentar su
lección en forma dinámica y amena. 3) Motivar a los niños para que se desenvuelvan con responsabilidad.

G. DISCÍPULOS.
Son considerados como miembros de célula o discípulos, todos aquellos que asisten regularmente a las
reuniones de célula, sean estos bautizados o no. Los discípulos son parte esencial del grupo de trabajo del líder
de célula.
Sus responsabilidades son:
1) Invitar por los menos una persona cada semana a su célula.
2) Estar disponibles a desempeñar las responsabilidades que el líder de célula establezca.
3) Desarrollar sus dones para ponerlos al servicio del señor.
4) Trabajar en armonía con todos los discípulos del grupo celular.

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