Argumentos en contra de los deberes
escolares
En los últimos años ha crecido la postura en
contra en el debate sobre los deberes
escolares. Muchos padres y profesores creen
que perjudican a los alumnos en vez de
beneficiarlos. Estos son algunos de los
argumentos que utilizan:
Quitan tiempo de ocio en la infancia. Los niños
necesitan tiempo libre para jugar, reflexionar,
imaginar, hacer deporte… 🤸♂️En muchos
casos, los deberes ocupan la mayor parte de la
tarde y no dejan tiempo para el ocio de los
niños.
Suelen necesitar supervisión de un adulto. La
mayoría de los niños, sobre todo en edades
tempranas, necesitan supervisión de un
adulto cuando hacen los deberes. Tienen
dudas o no saben cómo realizar ciertos
ejercicios.
No atienden a la diversidad. Los ejercicios que
los profesores mandan como deberes son los
mismos para todos los niños. Sin embargo, no
todos los niños son iguales: el ritmo de
aprendizaje, la capacidad para cada materia o
la motivación puede variar.
En el campo contrario se sitúan quienes
piensan que todo el trabajo escolar debe ser
realizado en el centro educativo y que
cualquier tarea para la casa puede generar
actitudes negativas hacia la educación.
Reportan como ejemplo múltiples casos en
que las tareas escolares son causa de
angustia, cuando madres e hijos tienen que
dedicar varias horas diarias a resolverlas
juntos; o de conflictos, dado que los padres y
las madres sienten que deben presionar a sus
hijos para que las completen. Estas personas
suelen opinar que las tareas escolares no
mejoran significativamente el aprendizaje.
El problema de la tarea
Aunque la tarea tiene sus beneficios, estos
dependen de la edad. En primaria, la tarea no
es nada más que trabajo extra. En secundaria,
la tarea produce mejores resultados, pero solo
si es moderada. Hay estudios que demuestran
que la tarea excesiva se traduce en malas o
menores calificaciones. Según los autores, lo
ideal es no asignar más de 100 minutos de
tarea al día para que esta sea beneficiosa.
Además, las investigaciones comprueban que
es una mayor causa de estrés. En un estudio
publicado en el Journal of Experimental
Education(periódico de la educación
experimental) , el 56 % de los participantes
nombraron la tarea como uno de los factores
que más los estresaba, en comparación con
los exámenes, donde el 43 % los evaluaron
como lo más estresante de la escuela. Debido
al incremento en estrés que provocan los
deberes, estos pueden traer problemas de
salud, física o mental, e incluso provocar el
aislamiento de los estudiantes al tener que
pasar más de tres horas diarias realizándolos.
Estos problemas de aislamiento también lo
resienten los papás ya que sienten que sus
hijos no tienen tiempo de disfrutar su niñez o
juventud e incluso de pasar tiempo en familia,
por estar haciendo tarea.
Uno de los mayores argumentos a favor de
prohibir la tarea es el impacto negativo que
tiene en los estudiantes ya que los hace
menos receptivos a la escuela y a aprender,
especialmente los más pequeños, como los
alumnos de jardín de niños a quienes les
quedan todavía más de 10 años de escuela (y
tarea) por delante.
Harris Cooper, prestigiado profesor de la
Universidad de Duke declaró: “No hemos
encontrado evidencia de que las tareas
ayuden a los niños a ser mejor estudiantes”.
Desde 1989 diferentes estudios han revelado
que los alumnos comprenden de mejor forma
el trabajo que realizan dentro del salón de
clases, además, las tareas y trabajos que les
piden para hacer en su casa les quitan valioso
tiempo para desarrollar otras actividades que
son igual de importantes para su crecimiento.
Así mismo, el profesor Etta Kralovec de la
Universidad de Arizona concuerda con los
resultados de dicha investigación “Las tareas
que los profesores a veces dejamos a nuestros
alumnos en realidad no representan ningún
beneficio para ellos”.
Hasta la fecha se han realizado varios
experimentos, por ejemplo, alumnos que
dedican 1 hora de su día a hacer tareas en
casa son mejores estudiantes que aquellos
que suelen dedicar 4 horas. Lo que significa
que prácticamente pierden 3 horas de su
tiempo al día, tiempo que pudieron haber
aprovechado para realizar otro tipo de
actividades.
Otros especialistas aseguran que las tareas
afectan el carácter de los estudiantes, sobre
todo cuando hablamos de niños, ya que el
estudiar debe ser considerado como una
actividad que se disfrute, nos debe apasionar
aprender cosas nuevas. En lugar de eso, las
tareas escolares molestan al niño y lo
condicionan a no querer ir a la escuela, por
eso es que no les gusta aprender.
Desde el Kinder los niños saben que les
quedan muchos años como estudiantes, en los
cuales tendrán que esforzarse mucho y no les
queda de otra más que rechazar el
conocimiento.