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Ética y obsolescencia programada

Trabajo

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Ética

La ética de las empresas creadoras de productos con obsolescencia


programada es una muy diferente a la de la sociedad, el contexto de las
empresas es el contexto capitalista, uno que se centra solo en generar
ingresos y ventas para la compañía, la obsolescencia programada es la
clave perfecta para esto, ya que al acortar la vida útil del producto, el
usuario tendrá que comprarlo de vuelta, podría arreglarlo por sí mismo,
pero la pereza del ser humano o simple ignorancia, lo obligará a hacer
exactamente lo que la empresa desea. La obsolescencia programada es
un plan de negocios estructurado a la perfección, que toma en cuenta
cosas como la misma psicología del ser humano, su ética se basa en
venderle al usuario la reputación de la marca, que es creada a través del
marketing, para hacerle creer que su producto es el mejor.

Moral

Moralmente hablando la obsolescencia programada es algo totalmente


reprobado, va en contra de lo que se quiere lograr para la humanidad,
en lugar de hacer un verdadero desarrollo, nos estancan en
“innovaciones” inútiles que presentan como algo nunca antes visto para
así poder generar tendencias de compra y por lo tanto ganancias, a las
empresas no les interesa el bien de sus usuarios, solo les interesa el
dinero que ganan a costa nuestra, prefieren ralentizar el avance de las
tecnologías solo para generar más ganancias, diciéndonos que los
productos duraderos son imposibles de conseguir, cuando en el
documental está el claro ejemplo de la bombilla que duraba 2000 horas
y la que ha durado más de un siglo, con esto queda claro que
simplemente no lo hacen porque si el producto dura, nunca más se
compra. A través de las redes sociales y el entretenimiento nos distraen
de la realidad y así aprovechan para darnos productos que no valen la
pena, lo que hacen no es correcto y no nos damos cuenta. Además de
esto, el daño que producen hacia el medio ambiente es atroz, en el
documental nos muestran como todos los desechos de aparatos
electrónicos son mandados a Ghana con la excusa de que son “aparatos
de segunda mano” y dejados a la deriva sin darles el trato debido
cuando la mayoría de estos ya no tienen ningún tipo de arreglo, son
dejados en los vertederos que después de la gran acumulación se
expanden y llegan a lugares como el río Odaw, el cual está lleno de
estos desechos.

Valores
Los “valores” que las empresas que practican la obsolescencia
programada dicen tener, no es más que una estrategia de marketing
para mejorar su reputación, aquellas cosas buenas que hacen como las
donaciones son solo para mejorar su imagen ante los usuarios y que
estos no dejen de consumir, es solo otra manera de competir contra sus
rivales. Uno de los principales valores es la honestidad, lo que es irónico
sabiendo que nos mienten en cuanto a los avances tecnológicos y la
calidad de los productos.

Poder político

En el documental se hablaba de cómo la obsolescencia programada ha


influido por ejemplo en la política, afectando de muchas maneras, como
influyendo en las decisiones, para defender los intereses de su
organización ensañándose en la tecnología y la sostenibilidad.

En el documental también se muestra cómo las empresas de tecnología


han evitado la implementación de leyes que promuevan la reparación y
el reciclaje de productos electrónicos, afectando las decisiones políticas
ya que influyen en la forma en que se gestiona el desperdicio
electrónico, por ejemplo en la marca Apple, con el iPad en relación a su
vida útil con la batería, donde hubo pruebas que comprobaban que su
batería estaba diseñada desde un principio para tener una vida corta,
donde algunos clientes que habían comprado el iPad, antes del año, su
batería ya no servía, que iban con la empresa para ver que podían hacer
esperando recibir una solución, pero la empresa se negaba, a pesar del
gran precio del iPad no hacían nada.

Poder económico

Menciona en cómo las empresas de tecnología han creado un sistema de


producción que prioriza la cantidad sobre la calidad, lo que lleva a la
creación de productos que se descomponen rápidamente llegando a
producir desde un comienzo su vida corta. Sintiendo la presión de
comprar productos nuevos, de moda, o si aún no salían ya los querían,
incluso si no los necesitas. Estas empresas también pueden manipular
los precios de los productos para maximizar sus ganancias y mantener a
los consumidores en un ciclo de compra. Por ejemplo: han utilizado la
estrategia de “precios bajos” para atraer a los consumidores y luego
aumentar los precios de los productos una vez que se han vuelto
obsoletos, llegando a tener de nuevo la presión de comprar productos a
precios bajos, incluso si no son de buena calidad, dependiendo de esos
objetos para nuestra identidad y autoestima siendo una consecuencia de
esta crisis, que nos poníamos para darnos comodidad e identidad en vez
de una relación con la comunidad o la tierra o aquellas cosas sencillas
que el consumismo ha remplazado; donde si la felicidad dependiera del
nivel del consumo seriamos absolutamente felices por que consumimos
en una grande cantidad, pero hay encuestas que dicen que no somos
más felices, porque la felicidad es siempre subjetiva.

Poder ideológico

En como las empresas de tecnología han creado una cultura de


“novedad” e “innovación” qué lleva a los consumidores a sentirse
obligados a comprar productos nuevos y mejorados constantemente,
afectando a las personas al sentir presión de mantenerse al día con las
últimas tendencias de tecnologías utilizando la publicidad y el marketing
para crear una imagen de qué los productos electrónicos son
“desechables”, y que es normal reemplazarlos cada pocos años,
haciéndonos creer que es normal y necesario reemplazar nuestros
dispositivos electrónicos constantemente. Llevando nuestros productos a
una tienda donde se supone que ahí los pueden arreglar diciendo que la
pieza sale más cara obligándote ellos mismos a comprar uno nuevo que
por casualidad ellos también venden, ofreciéndolos y diciendo que está
en un muy buen precio y que te durarán por mucho tiempo.

Relación con la vida cotidiana

La obsolescencia programada impacta nuestra vida cotidiana al generar


gastos económicos muy constantes y aumentar la normalización en la
sociedad de consumo desechable. Esto nos obliga a reemplazar
productos con frecuencia, afectando el medio ambiente y promoviendo
una dependencia hacia lo nuevo, en lugar de valorar lo duradero y
reparable. Además, nos genera frustración y una sensación de
insatisfacción al enfrentar fallos muy pronto en cosas que adquirimos.
Para restar sus efectos, es necesario un consumo consciente, u optar
por productos sostenibles y apoyar políticas que fomenten la durabilidad
de lo que adquirimos . Solo así podemos avanzar hacia un consumo más
responsable y respetuoso con nuestro entorno y recursos. Esto muchas
veces impacta nuestra vida cotidiana de forma silenciosa, haciendo que
productos que usamos a diario, como teléfonos móviles,
electrodomésticos, ropa y otros dispositivos, tengan una vida útil mucho
más corta de lo que deberían. Sin darnos cuenta, esto nos obliga a
reemplazar artículos con frecuencia, lo que genera gastos económicos
constantes que pueden parecer inevitables. Muchas veces, asumimos
que estos productos dejan de funcionar o se vuelven obsoletos por el
paso del tiempo, cuando en realidad han sido diseñados para fallar .Esto
también influye en nuestra percepción del consumo. Al enfrentarnos a
fallos o limitaciones recurrentes en los objetos que compramos,
terminamos normalizando la idea de que todo es desechable y
reemplazable. De estas forma desarrollamos una dependencia hacia lo
nuevo, buscando constantemente actualizaciones o versiones más
modernas, en lugar de reparar o mantener lo que ya tenemos .El
constante reemplazo de productos aumenta la cantidad de residuos que
generamos, muchos de los cuales no se reciclan adecuadamente. Esto
contribuye a la contaminación y al agotamiento de recursos naturales,
ya que la producción de nuevos artículos requiere materiales que, en
muchos casos, se extraen de forma intensiva, dañando ecosistemas y
contribuyendo al cambio climático.

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