Facultad de Ciencias de la Salud
Escuela de medicina.
Cátedra:
GENÉTICA
Docente:
Dr. Héctor Quintero
Estudiante:
Pablo Isaac Loor Aragundy
Tarea:
APLICACIONES DEL FISH Y EL MICROARRAY CROMOSÓMICO EN EL
DIAGNÓSTICO DE CROMOSOPATIAS ESTRUCTURALES.
Carrera de Medicina
Periodo académico:
2024 (2)
1
APLICACIONES DEL FISH Y EL MICROARRAY CROMOSÓMICO EN EL
DIAGNÓSTICO DE CROMOSOPATIAS ESTRUCTURALES.
RESUMEN:
La Hibridación Fluorescente In Situ (FISH) y los microarrays cromosómicos (CMA) son
técnicas fundamentales en el diagnóstico de cromosomopatías estructurales. Estas anomalías
cromosómicas se producen cuando hay cambios en la estructura de los cromosomas y pueden
clasificarse en balanceadas, donde no hay pérdida o ganancia de material genético, y
desequilibradas, en las que sí ocurre esta variación. Estas alteraciones pueden tener efectos
importantes en la salud y el desarrollo de los pacientes, lo que hace fundamental su diagnóstico
temprano. Las técnicas FISH y CMA han revolucionado el análisis genético, permitiendo detectar
estas anomalías con mayor precisión y facilitando un diagnóstico temprano y detallado.
La FISH emplea sondas fluorescentes para hibridar a secuencias específicas de ADN, lo
que permite visualizar directamente los cromosomas y detectar alteraciones puntuales o de locus
específico. Su precisión es especialmente útil en el diagnóstico de microdeleciones y
microduplicaciones asociadas a síndromes genéticos particulares. Sin embargo, la FISH tiene
limitaciones en términos de costo y alcance, ya que su eficacia depende de la selección de sondas
específicas para los cambios que se desean analizar. Los microarrays cromosómicos, por otro
lado, permiten analizar el genoma completo, detectando deleciones y duplicaciones en múltiples
regiones cromosómicas, lo cual es particularmente útil en el diagnóstico prenatal y en
condiciones de desarrollo que requieren una visión integral del genoma.
INTRODUCCIÓN:
Las nuevas técnicas de citogenética como la Hibridación in situ Fluorescente o FISH, ha
permitido superar ciertas limitaciones. El FISH es una técnica que detecta secuencias de ADN en
células o tejidos preservados mediante el empleo de una sonda (fragmento de ADN homólogo a
2
la
3
secuencia blanco) marcada con un fluorocromo, la cual va dirigida hacia un lugar específico del
ADN y que emite fluorescencia que puede ser observada por medio de un microscopio de
epifluorescencia. Esta técnica ha demostrado ser de gran valor para la identificación de
aberraciones cromosómicas clínicamente significativas. El otro método de análisis sobresaliente
es el microarray cromosómico, el cual estudia todo el genoma humano con una resolución más
alta que el cariotipo tradicional, permite diagnosticar cambios en la cantidad de ADN de una
muestra comparándolo con ADN de referencia normal, además de detectar pérdidas o ganancias
de material genético (deleciones y duplicaciones).
OBJETIVO GENERAL:
Analizar las aplicaciones de la citogenética molecular en el diagnóstico de
cromosomopatías estructurales o reordenamientos cromosómicos.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
Describir el funcionamiento y los principios básicos de las técnicas FISH y CMA
en el contexto del análisis cromosómico.
Identificar los tipos de cromosomopatías estructurales que pueden detectarse con
FISH y CMA, diferenciando entre anomalías balanceadas y desequilibradas.
Evaluar las ventajas y limitaciones de FISH y CMA en el diagnóstico clínico de
cromosomopatías estructurales, considerando su impacto en la práctica médica.
DESARROLLO.
Las anomalías cromosómicas o cromosomopatías estructurales se producen cuando hay
un cambio en la estructura de un cromosoma. Pueden ser balanceadas o equilibradas (cuando no
existe pérdida o ganancia de material genético) y desequilibradas o no balanceadas (cuando existe
pérdida o ganancia de material genético). Las anomalías estructurales equilibradas
4
incluyen las
5
traslocaciones y las inversiones. Las traslocaciones pueden ser recíprocas, que ocurren por el
intercambio de material genético entre dos cromosomas no homólogos, o robertsonianas, que se
producen por el intercambio entre dos cromosomas acrocéntricos. Por otro lado, las inversiones
se generan tras una doble ruptura en un cromosoma y el giro posterior de 180º de un segmento
cromosómico. Las anomalías estructurales desequilibradas más importantes son las deleciones,
que son la pérdida de un fragmento de material genético de un cromosoma, y las duplicaciones,
que consisten en la repetición o adición de un fragmento de material cromosómico. En general,
las deleciones tienen un impacto mayor que las duplicaciones, lo que sugiere que la ausencia de
material genético es más deletérea que el exceso.
La hibridación fluorescente in situ (FISH) es una técnica que utiliza sondas específicas de
ADN marcadas con nucleótidos modificados que emiten fluorescencia directamente o que pueden
ser detectados por la unión de una molécula fluorescente reportera. Estas sondas de ADN de
hebra sencilla pueden hibridarse no solo a cromosomas metafásicos, sino también a núcleos en
interfase o a células que no se están dividiendo. Posteriormente, y utilizando el filtro adecuado, la
señal se detecta en el microscopio.
FISH puede detectar alteraciones submicroscópicas menores de 5 Mb, como en los casos
de síndromes de microdeleción y síndromes de microduplicación. Las sondas para FISH permiten
la visualización de una secuencia particular (locus específico), por lo que este estudio deberá
realizarse cuando exista sospecha de un diagnóstico concreto y con el uso de una sonda específica
para la región crítica que provoca la condición.
La citogenética convencional, gracias al bandeo de alta resolución, permite identificar
deleciones de un tamaño >5Mb (máximo nivel de resolución obtenido con cromosomas
prometafásicos bandeados). La combinación de técnicas de bandeo de alta resolución y de FISH
ha permitido caracterizar un conjunto de entidades clínicas causadas por deleciones de regiones
6
cromosómicas muy pequeñas. Por esta razón, la detección de una microdeleción debe realizarse
mediante FISH utilizando una sonda de específica para la región implicada. La aplicación de
técnicas de FISH ha permitido detectar inversiones crípticas que con las técnicas de bandas G
pasaban desapercibidas o resultaban imposibles de identificar. Es importante detectar e identificar
correctamente este tipo de alteraciones, para poder comprender mejor su efecto fenotípico o las
repercusiones en la aparición de abortos espontáneos o descendencia afectada
El array de hibridación genómica comparada (CGH) es una técnica que detecta si existen
deleciones, duplicaciones o síndromes de microdeleción en la muestra a estudiar, con una alta
capacidad de detección, la cual puede variar en función de la plataforma utilizada. Esta técnica
está basada en la utilización de dos fluorocromos de diferente color, uno para un cariotipo control
y otro para la muestra problema que se desea analizar. La hibridación competitiva de estos ADNs
sobre una plataforma que contiene múltiples secuencias distribuidas en todo el genoma genera
diferencias en la intensidad de los fluorocromos, que es medida por un láser y procesada
mediante un programa informático que transforma los datos en pérdidas (deleciones) o ganancias
(duplicaciones) de material genético. En diagnóstico prenatal, se usan plataformas dirigidas a los
síndromes más frecuentes (BAC-arrays) y a alteraciones conocidas en el periodo prenatal, ya que,
si se emplean plataformas de alta resolución, se podría obtener información de difícil
interpretación.
Dependiendo del diseño, los microarrays cromosómicos (CMA) pueden ser dirigidos (con
sondas localizadas en regiones de interés para enfermedades concretas), de genoma completo
(con alta densidad de sondas a lo largo de todo el genoma, utilizados principalmente en
investigación) o de diseño mixto (con alta densidad de sondas en regiones de interés y menor
densidad en el resto del genoma).
7
Otro aspecto importante es la resolución del CMA, que es el tamaño mínimo (teórico y
real) de una alteración para ser detectada, identificada y mapeada con la mayor precisión posible.
Esta resolución depende del tipo y diseño del array, y puede variar en diferentes zonas del
genoma según la ubicación de las sondas. Algunos autores proponen una resolución mínima
global de 400 kb, la cual sería suficiente para detectar variantes patogénicas que motivaron el
estudio y reducir significativamente el número de variantes de significado incierto encontradas.
De acuerdo con las últimas recomendaciones de las asociaciones de diagnóstico prenatal,
esta tecnología no se recomienda en gestaciones de bajo riesgo de anomalía cromosómica
estructural, sino que solo sería recomendable en gestaciones con alteraciones ecográficas y
cariotipo normal. Los microarrays cromosómicos presentan algunas limitaciones: no detectan
mutaciones puntuales, expansiones de tripletes, reordenamientos equilibrados ni mosaicismos de
bajo grado o compensados. Sin embargo, las triploidías y la presencia de contaminación celular
materna son detectables por array-SNP.
CONCLUSIONES.
En conclusión la Hibridación Fluorescente In Situ (FISH) y los microarrays
cromosómicos (CMA) han demostrado ser herramientas indispensables en el diagnóstico de
cromosomopatías estructurales. Estas técnicas han permitido avances significativos en la genética
médica, mejorando la precisión diagnóstica y facilitando la detección temprana de alteraciones
cromosómicas que pueden afectar gravemente la salud y el desarrollo de los pacientes.
FISH con su capacidad para identificar alteraciones específicas a nivel de locus, es
especialmente útil en el análisis de anomalías cromosómicas puntuales y en el diagnóstico de
síndromes específicos. Por otro lado, los CMA ofrecen una visión más amplia del genoma,
permitiendo detectar duplicaciones y deleciones en múltiples regiones cromosómicas, lo que es
crucial en el diagnóstico prenatal y en la evaluación de trastornos del desarrollo.
8
Ambas técnicas tienen limitaciones, como el costo y la dificultad de interpretación en
algunos casos, pero su uso combinado permite un enfoque más completo y complementario. En
conjunto, FISH y CMA representan un avance significativo en el diagnóstico de anomalías
genéticas, permitiendo a los médicos tomar decisiones informadas y diseñar estrategias de
tratamiento personalizadas para los pacientes.
(Davalillo, 2006)
Bibliografía
Davalillo, C. H. (2006). CARACTERIZACIÓN DE ANOMALÍAS CROMOSÓMICAS EN
DIAGNÓSTICO PRENATAL Y POSTNATAL MEDIANTE TÉCNICAS DE CITOGENÉTICA
MOLECULAR.
Esparza-García, E., Huicochea-Montiel, A. C.-C., & Aráujo-Solís, M. A. (2017).
Cromosomas, cromosomopatías y su diagnóstico. Revista Mexicana de PEDIATRÍA, 84(1), 30-
39. Rivas, J. H., Gutiérrez, N. G., Sánchez, M. G., & Hernández, J. G. (2002). Técnicas de
estudio cromosómico. Citogenética convencional, hibridación in situ fluorescente y sus
variedades. Aplicaciones clínicas. Medicine-Programa de Formación Médica Continuada
Acreditado, 8(82),
4392-4397.
Zneimer, S. M. (2014). Cytogenetic Abnormalities: Chromosomal, FISH, and
Microarray- Based Clinical Reporting and Interpretation of Result.
9
ANEXOS:
A)
B)
1
0
C)
Feto masculino con oligoarrays que muestran una duplicación terminal del cromosoma 8p
(A) y una deleción terminal 18q (B). (C) Análisis FISH en metafase con señales verdes en el
cromosoma 8p23 y señales rojas en el cromosoma 18q12.1 con el cromosoma derivado 18 en un
círculo.
1
1