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Caida

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Parte 2: Caída

Dios el Señor tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara
y lo cuidara, y le dio este mandato: «Puedes comer de todos los árboles del jardín,
pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que
de él comas, ciertamente morirás». Génesis 2:15-17 NVI

La serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que el Señor
Dios había hecho. Y dijo a la mujer: «¿Conque Dios les ha dicho: “No comerán
de ningún árbol del huerto”?». La mujer respondió a la serpiente: «Del fruto de
los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio
del huerto, Dios ha dicho: “No comerán de él, ni lo tocarán, para que no
mueran”». Génesis 3:1-3 NBLA

Y la serpiente dijo a la mujer: «Ciertamente no morirán. Pues Dios sabe que el


día que de él coman, se les abrirán los ojos y ustedes serán como Dios, conociendo
el bien y el mal». Génesis 3:4-5 NBLA

La mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer, y que tenía buen aspecto
y era deseable para adquirir sabiduría, así que tomó de su fruto y comió. Luego
le dio a su esposo, y también él comió. Génesis 3:6 NVI

En ese momento se les abrieron los ojos, y tomaron conciencia de su desnudez.


Por eso, para cubrirse entretejieron hojas de higuera. Génesis 3:7 NVI

Todos nosotros nos descarriamos Ellos tienen entenebrecido su como ovejas,


nos apartamos cada entendimiento, están excluidos cual por su camino; pero
el Señor de la vida de Dios por causa de la hizo que cayera sobre Él la
iniquidad ignorancia que hay en ellos, por de todos nosotros. la dureza de su
corazón.
Isaías 53: 6 NBLA Efesios 4:18 NBLA
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Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su
eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él
creó, de modo que nadie tiene excusa. A pesar de haber conocido a Dios, no lo
glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se extraviaron en sus inútiles
razonamientos, y se les oscureció su insensato corazón. Aunque afirmaban ser
sabios, se volvieron necios y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes
que eran réplicas del hombre mortal, de las aves, de los cuadrúpedos y de los
reptiles. Por eso Dios los entregó a los malos deseos de sus corazones, que
conducen a la impureza sexual, de modo que degradaron sus cuerpos los unos con
los otros. Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, adorando y sirviendo a los
seres creados antes que al Creador, quien es bendito por siempre. Amén. Romanos
1:20-25 NVI

¿Es el mortal justo delante de Dios? Todas las cosas hechas por el Señor
¿Es el hombre puro delante de su tienen su propio fin, hasta el impío,
Hacedor? para el día del mal.
Job 4:17 NBLA Proverbios 16:4 NBLA

Nuestros representantes delante de Dios lo desobedecieron con el único propósito de ser


como Él. Creyeron la mentira de otra voz, del enemigo de Dios, que los sedujo al deseo de
juzgar lo bueno y lo malo, y de no confiar en la bondad de Dios en cuanto a que solo Él es
justo.

Este hecho terrible tuvo implicaciones en toda la humanidad. Todo ser humano heredó la
tendencia a pecar, a rebelarse contra la Palabra de Dios, a ser su propio dios o a construir
dioses con la convicción de que en ellos hallarían el remedio al dolor al que el mundo fue
sometido.

Así como Adán y Eva, no le creemos a Dios. Pero Él es mucho. Dios es autónomo e
incomprensible; celoso de su propia gloria. Es difícil comprender que también es amoroso e
implacable en la búsqueda de una relación con quienes lo han traicionado.
Caímos y nos llenamos de orgullo y amor por nosotras mismas. El pecado nos ha cegado a
tal punto que, incluso sabiendo que podemos encontrarlo con los brazos abiertos en su
Palabra, corremos hacia el otro lado, hacia nuestros ídolos y nuestras comodidades

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