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CREZCAMOS COMO

JESUCRISTO Lucas 2:52


“Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura,
y en gracia para con Dios y los hombres”.

Cuatro Lecciones Bíblicas que nos ayudan a enseñarle a nuestros niños las distintas áreas
de sus vidas en la cual deben crecer de manera integral. Aprovechemos estas clases como
ejemplo, no sólo para adaptarlas a las necesidades de nuestro grupo, sino a desarrollar
otras historias de la Biblia que nos pueden ayudan en este cometido.

En Sabiduría

En Gracia para
con Dios

En Gracia para
con los hombres
JESÚS CRECÍA EN
LUCAS 2:52
✓ SABIDURÍA
✓ E N E S TAT U R A
✓ E N G R A C I A PA R A C O N D I O S
✓ E N G R A C I A PA R A C O N L O S H O M B R E S

OBJETIVOS
Mediante estas lecciones ayudaremos al niño a:

1. Conocer la sabiduría según Dios (Santiago)


2. Desear agradar a Dios y tener actitudes santas hacía el prójimo.
3. Dejar atrás las características y actitudes infantiles e ir entrando saludablemente a las
edades y etapas correspondientes.
4. Saber que no están solos, sino que Dios no sólo les conoce, sino que les ayuda en
sus situaciones personales porque Él mismo las vivió.

Historias Bíblicas:
1. Salomón pide Sabiduría
2. Rut toma una decisión
3. Una chica Judía
4. Amán y Mardoqueo

El desarrollo físico, emocional y espiritual del niño es tan acelerado que cuando nos queremos
dar cuenta ya son adolescentes. Los cambios que ocurren en sus vidas son tan rápidos que ni
ellos mismos se dan cuenta. Por eso, como iglesia de Jesucristo, debemos enseñarles y
ayudarles a sobrellevar dichos cambios de la manera más saludable en su desarrollo integral.
El deseo de Satanás es que los niños no maduren, que no crezcan como Jesucristo. En
sabiduría, en gracia para con Dios y en gracia con los hombres. Desea que se mantengan con
actitudes pueriles y probablemente egoístas, lejos de Dios y en discordia con los que les aman.
El deseo de Dios es llevarles de gloria en gloria, enseñarles, hacerles sabios, conocedores de Él
y con la capacidad de amar a Cristo y amar a quienes forman parte de su entorno, para que
vayan creciendo hasta la estatura de Cristo.
“…y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la
plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes… Efesios 13b y 14a

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