0% encontró este documento útil (0 votos)
35 vistas20 páginas

Protocolo Integral para ACV Isquémico

Mmmmm
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
35 vistas20 páginas

Protocolo Integral para ACV Isquémico

Mmmmm
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

MÁS ALLÁ DE LAS GUÍAS, CREANDO UN PROTOCOLO TRANSFORMADOR

Y NOVEDOSO PARA EL ENFOQUE DEL PACIENTE CON ACCIDENTE


CEREBRO VASCULAR ISQUÉMICO
Abuhatad Gabriela, Alba Valentina, Alfayate Jessica, Angulo Catalina, Ariza Andres, Barragan Valentina, Basante Melanie,
Bautista Fabian, Bustamante Marotxy, Carreño Juan, Castro Valerie, Correa Ender, Espinosa Laura, Forero Daniela, Forero
Jose, Galeano Martha, Garavito Nikol y Garcia Wendy.

Fundacion Universitaria San M

Objetivo general: Crear un protocolo de manejo para el abordaje integral del paciente con ACV
isquémico a partir de una revisión de una serie de casos en una subred de Bogotá.
Objetivos específicos:
1. Elaborar una revisión exhaustiva de la literatura sobre el enfoque integral del ACV
isquémico.
2. Describir las comorbilidades y presentación clínica en evento cerebrovascular en una
subred de Bogotá.
3. Elaborar un algoritmo de manejo que ofrezca un abordaje de manejo para el médico
general.
4. Fomentar una estrategia educativa de investigación y trabajo colaborativo.

JUSTIFICACIÓN: El ACV es una patología frecuente que, debido a la posibilidad de


múltiples errores en su manejo, requiere una atención adecuada y precisa. Para ello, es
fundamental que el médico general adquiera un enfoque integral y seguridad en el tema, lo que
permitirá optimizar su abordaje y minimizar los eventos adversos asociados.

Método y diseño: Revisión de una serie de casos aleatorios de la subred de Bogotá donde se tomaron
variables cualitativas como sexo, comorbilidades, manifestaciones clínicas y resultados paraclinicos y
se evaluaron por medio de una herramienta estadística para mirar qué es lo más común en cuanto a
estas variables.
Instrumento de recolección: Un Excel para análisis de historia clínica con los factores de riesgo.
Muestreo: Por conveniencia.
Resumen.
El accidente cerebrovascular (ACV) es una de las principales causas de mortalidad y discapacidad en
el mundo y tiene un impacto significativo en la salud pública de Colombia. Aunque la prevalencia
varía según los estudios, el ACV se encuentra entre las cinco primeras causas de muerte en el país. Las
estadísticas recientes reportan una tasa de mortalidad de 25 a 30 por cada 100,000 habitantes y una
incidencia anual de 150 a 200 casos por cada 100,000 personas. Esta carga es mayor en regiones con
acceso limitado a servicios de salud, lo que agrava las disparidades en los resultados.
Entre los factores de riesgo más relevantes se destacan la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la
fibrilación auricular, la dislipidemia y el tabaquismo. La hipertensión es el factor de riesgo más común,
con un odds ratio (OR) de 2.5, lo que significa que las personas con hipertensión tienen 2.5 veces más
probabilidades de sufrir un ACV en comparación con aquellas sin la condición. La fibrilación auricular
es particularmente significativa con un OR de 4.0, mientras que la diabetes mellitus presenta un OR de
1.8, indicando un riesgo elevado.
El manejo efectivo de estos factores ha demostrado reducir la incidencia de ACV. Por ejemplo, el
tratamiento de la hipertensión puede disminuir el riesgo en un 30% a 40% en pacientes con buen
control de la presión arterial. Las guías internacionales y adaptaciones locales recomiendan estrategias
de prevención primaria y secundaria que incluyen el manejo de la presión arterial, control de la glucosa
en diabéticos, anticoagulación en fibrilación auricular y la promoción de hábitos de vida saludables.
Las intervenciones comunitarias también han mostrado eficacia en reducir los eventos de ACV,
especialmente en poblaciones de alto riesgo.
El análisis de estos datos resalta la importancia de aplicar intervenciones médicas y comunitarias
sostenibles para cambiar la situación del ACV en Colombia y mejorar la calidad de vida de los
afectados. La utilización de estadísticas y evidencia científica es clave para desarrollar políticas de
salud pública eficaces y basadas en la evidencia.
Abstract.
Cerebrovascular accident (CVA) is one of the main causes of mortality and disability in the world and
has a significant impact on public health in Colombia. Although the prevalence varies according to
studies, CVA is among the top five causes of death in the country. Recent statistics report a mortality
rate of 25 to 30 per 100,000 inhabitants and an annual incidence of 150 to 200 cases per 100,000
people. This burden is higher in regions with limited access to health services, exacerbating disparities
in outcomes.
Among the most relevant risk factors are high blood pressure, diabetes mellitus, atrial fibrillation,
dyslipidemia and smoking. Hypertension is the most common risk factor, with an odds ratio (OR) of
2.5, which means that people with hypertension are 2.5 times more likely to suffer a stroke compared
to those without the condition. Atrial fibrillation is particularly significant with an OR of 4.0, while
diabetes mellitus has an OR of 1.8, indicating a high risk.
The effective management of these factors has been shown to reduce the incidence of stroke. For
example, the treatment of hypertension can reduce the risk by 30% to 40% in patients with good blood
pressure control. International guidelines and local adaptations recommend primary and secondary
prevention strategies that include blood pressure management, glucose control in diabetics,
anticoagulation in atrial fibrillation and the promotion of healthy lifestyle habits. Community
interventions have also shown efficacy in reducing stroke events, especially in high-risk populations.
The analysis of these data highlights the importance of applying sustainable medical and community
interventions to change the situation of the stroke in Colombia and improve the quality of life of those
affected. The use of statistics and scientific evidence is key to developing effective and evidence-based
public health policies.
Palabras clave: ACV accidente cerebro vascular, Isquémico obstrucción de una Arteria que impide el
flujo, NISSH National Institutes of Health Stroke Scale, ASPECTS Alberta Stroke Programme Early
CT Score, FA Fibrilación auricular, Trombolisis Proceso de deshacer un trombo (coágulo de sangre)
que está bloqueando el flujo de sangre, DOACs anticoagulantes orales directos, Trombo
intracavitario trombo alpha do en algún ventrículo, TAC tomografía axial computarizada.

Introducción.
En el presente trabajo se abordará de forma general el accidente cerebrovascular (ACV) tomando
como eje la revisión de una serie de casos propuestos por los participantes para elaborar un algoritmo
diagnóstico que enfoque al médico general en el diagnóstico temprano y eficaz del ACV. Esto con el
fin de reducir el impacto del subdiagnóstico, ya que el ACV representa una de las mayores causas de
mortalidad y discapacidad en el mundo, con aproximadamente 15 millones de casos anuales, de los
cuales 5 millones resultan en fallecimientos y otros 5 millones en discapacidades graves y permanentes
(1,2). Dentro de los tipos de ACV, el isquémico es el más frecuente, constituyendo entre el 80 y el
87% de los casos (3). Este ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia una región del cerebro se interrumpe
por un coágulo o placa aterosclerótica en una arteria, generando isquemia cerebral y muerte neuronal si
no se restablece el flujo (4).
Se hace énfasis en los principales factores de riesgo para el ACV isquémico, que incluyen hipertensión
arterial, presente en el 70-80% de los casos, siendo el principal factor de riesgo (1,5). Además, la
diabetes mellitus y la dislipidemia aceleran el daño vascular, mientras que la fibrilación auricular
aumenta el riesgo de embolias cerebrales (6). También se observa un aumento de casos en adultos
jóvenes debido a factores modificables como tabaquismo, sedentarismo y estrés, incrementando la
incidencia general de 50-60 casos por 100,000 personas al año (7,8). Finalmente, el diagnóstico precoz
es fundamental para evitar daños irreversibles, resaltando el concepto de “tiempo es cerebro”, que
enfatiza la urgencia de intervención rápida (9).
Marco teórico.
El accidente cerebrovascular (ACV) es un problema de salud pública significativo a nivel mundial. De
acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se producen aproximadamente 15
millones de casos de ACV en todo el mundo, de los cuales 5 millones resultan en muertes y otros 5
millones en discapacidades permanentes, lo que supone un desafío considerable para los sistemas de
salud debido a los costos asociados con la rehabilitación y el cuidado a largo plazo (10,11).
En Colombia, el ACV constituye la principal causa de muerte entre las enfermedades
cerebrovasculares y la segunda causa de discapacidad en adultos. Según el Departamento
Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en 2022 se registraron cerca de 20,000 muertes por
ACV, representando un 10% del total de fallecimientos en el país. Las tasas de incidencia oscilan entre
95 y 110 casos por cada 100,000 habitantes al año, con mayor prevalencia en regiones con acceso
limitado a atención médica especializada. Además, factores como la hipertensión arterial, presente en
más del 45% de los adultos colombianos, incrementan la vulnerabilidad a estos eventos (12,13).
El ACV isquémico no solo genera un impacto significativo en la salud del paciente, sino también en la
economía y el sistema sanitario, debido al elevado costo del tratamiento de las secuelas y la
rehabilitación. Para optimizar el manejo del ACV isquémico, se utilizan herramientas como la escala
NIHSS, la cual fue desarrollada para proporcionar un método rápido, objetivo y reproducible para
cuantificar la deficiencia neurológica, siendo ampliamente utilizada en emergencias y unidades de
atención neurológica. Es esencial para evaluar la gravedad de un ACV isquémico y determinar su
evolución (14). Además, ayuda a orientar decisiones de tratamiento y permite un seguimiento de la
recuperación del paciente. Su puntaje inicial también sirve como un predictor útil del pronóstico del
paciente, ya que un puntaje alto suele asociarse con un peor desenlace funcional y mayores riesgos de
complicaciones (15). La escala ayuda a guiar el tratamiento, especialmente en decisiones sobre el uso
de trombolisis, ya que se considera que un puntaje bajo puede indicar que el paciente podría
beneficiarse menos de un tratamiento tan agresivo en comparación con un caso grave. La escala
ASPECTS, diseñada para determinar la extensión del daño cerebral en tomografías computarizadas,
permitiendo predecir resultados funcionales y guiar intervenciones como la trombectomía mecánica
(16,17).
A lo largo del tiempo se han identificado ciertas comorbilidades prevalentes en la población
colombiana que sé ha visto asociadas al ACV, siendo la hipertensión el factor de riesgo más
importante y prevalente asociado al ACV isquémico. Estudios muestran que aproximadamente el 70%
de los pacientes con ACV tienen antecedentes de hipertensión; está presenta un OR de 3.0-4.0 (18),
indicando que los pacientes hipertensos tienen de 3 a 4 veces más riesgo de sufrir un ACV en
comparación con aquellos con presión arterial normal. En estudios longitudinales, se ha documentado
que el control estricto de la presión arterial puede reducir la incidencia de ACV en un 30-40%(19).
La diabetes es otra de las comorbilidades que más afecta a los vasos sanguíneos a través de la
disfunción endotelial y la aterosclerosis acelerada, lo que incrementa el riesgo de ACV isquémico (20).
Se estima que 1 de cada 3 pacientes con diabetes presentará un evento cardiovascular a lo largo de su
vida (21), y el ACV es una de las principales manifestaciones, está enfermedad tiene un OR de 1.8 a
2.3 para el desarrollo de ACV isquémico (22). La prevalencia de diabetes en la población con ACV
oscila entre el 20% y el 40% (23), y el riesgo es mayor en pacientes con mal control glucémico
(HbA1c elevada) (24).
De igual manera la FA es responsable de aproximadamente el 15-20% de los
ACV isquémicos y representa un factor de riesgo independiente (25). La
formación de trombos en el atrio izquierdo durante la FA puede provocar
embolias que viajan al cerebro (26). Los estudios demuestran que la FA
incrementa el riesgo de ACV en 5 veces (OR ≈ 5.0) (27). La anticoagulación
adecuada reduce el riesgo de ACV en un 64-70%, como lo evidencian
artículos publicados en Circulation y JACC (28).
Otras comorbilidades asociadas también abarcan: La dislipidemia con un OR de 1.5 a 2.0 y está
presente en más del 40% de los casos de ACV isquémico (29). Los estudios han demostrado que el
tratamiento con estatinas puede reducir el riesgo de ACV en un 20-30%, según publicaciones en
Stroke y NEJM (30); La obesidad con un OR de 1.4 a 2.0 se asocia con el riesgo de ACV en pacientes
obesos, especialmente en aquellos con obesidad abdominal (medida por el índice cintura-cadera) (31);
Él tabaquismo con un OR de 1.5 a 2.5 se asocia con el tabaquismo y el riesgo de ACV, y dejar de
fumar reduce el riesgo a niveles casi similares a los de no fumadores después de 5 años (32).
Un metaanálisis realizado por O’Donnell et al. (2016) incluyó datos de más de 60,000 pacientes con
ACV y encontró que las comorbilidades como la hipertensión, la diabetes, la dislipidemia y la
fibrilación auricular tienen una fuerte asociación con el riesgo de ACV, con OR combinados superiores
a 3.0 para cada uno de estos factores (33), aunque el OR varió dependiendo de la población estudiada y
el tipo de ACV(34); de la misma manera, el estudio INTERSTROKE (18,35), un análisis global de
factores de riesgo de ACV en 22 países, los factores más importantes en la etiología del ACV incluyen
hipertensión (OR 2.5), diabetes (OR 1.7), y tabaquismo (OR 1.8) (36), con una interacción entre ellos
que aumenta el riesgo de forma sinérgica (37).
Continuando con lo ya mencionado anteriormente, sé ha descrito la FA como un factor de
riesgo prevalente y mortal en asociación con ACV, puesto que el 15-20% de los ACV
isquémicos a nivel mundial se deben a la FA (38). En Colombia, la prevalencia de FA en la
población general es cercana al 2%, incrementando significativamente en pacientes con
comorbilidades cardiovasculares (39); El manejo de está se centra en la prevención del ACV
mediante la anticoagulación oral. Las guías de la European Society of Cardiology (ESC)
2020 y la American Heart Association (AHA) 2023 recomiendan el uso de anticoagulantes
orales directos (DOACs) como apixaban (40,41), rivaroxaban y dabigatrán, que han
demostrado superioridad en la reducción de eventos embólicos y menor riesgo de
hemorragia intracraneal en comparación con la warfarina (42,43) El CHA₂DS₂-VASc score
es fundamental para evaluar el riesgo tromboembólico y guiar la terapia anticoagulante,
siendo indicativo en hombres con un puntaje ≥2 y en mujeres con ≥3 (44,45)
Estudios como el ARISTOTLE y el RE-LY han mostrado que los DOACs reducen la incidencia de
ACV y embolia sistémica en un 19% y disminuyen el riesgo de hemorragias intracraneales en un 52%
en comparación con la warfarina. (42,43,46)
Otras patologías a las que se asocia él ACV destacan la enfermedad
carotídea y él trombo intracavitario. La enfermedad carotídea es
responsable de aproximadamente el 10-15% de los ACV isquémicos. Un
estudio en la Revista Neurology reportó que el riesgo de ACV a 5 años en
pacientes con estenosis severa (≥70%) es de aproximadamente 26%,
mientras que en aquellos con estenosis moderada (50-69%) es del 11%
(47,48).
El diagnóstico de la enfermedad carotídea se realiza mediante angiotomografía computarizada (angio-
TC) y angiorresonancia magnética (angio-RM). La ecografía Doppler también es una herramienta útil
para el cribado inicial y seguimiento de la estenosis (49).
La intervención quirúrgica está indicada principalmente en pacientes con
estenosis severa sintomática (≥70%), según el North American
Symptomatic Carotid Endarterectomy Trial (NASCET) (50). La
endarterectomía carotídea ha mostrado reducir el riesgo de ACV en un 53%
en comparación con el manejo médico (51). Para pacientes con alto riesgo
quirúrgico, la angioplastia con stent es una alternativa, aunque presenta
una tasa de complicaciones perioperatorias del 4-7% en comparación con
el 2-5% de la endarterectomía, según estudios de la Cochrane Database
(52).
El manejo conservador incluye terapia antiplaquetaria con aspirina o clopidogrel y un control intensivo
de factores de riesgo, como hipertensión, dislipidemia y diabetes. Publicaciones en The New England
Journal of Medicine y el estudio CREST (53) han enfatizado la importancia de un manejo integral para
reducir la recurrencia de eventos cerebrovasculares.
Por otro lado, el trombo intracavitario, especialmente en el ventrículo izquierdo (TIV), es una
complicación común en pacientes con infarto agudo de miocardio (IAM) y conlleva un riesgo alto de
embolización y eventos embólicos sistémicos, como el accidente cerebrovascular (ACV) (54,55). Los
datos muestran que el riesgo de embolia en estos pacientes es cuatro veces mayor en comparación con
quienes no presentan TIV, con una tasa anual de eventos embólicos combinados (ACV, accidente
isquémico transitorio y embolias sistémicas) de aproximadamente 3.7% (56). Este riesgo es
particularmente elevado en las primeras dos semanas posteriores al IAM, cuando la formación del
trombo es más activa y la probabilidad de movilización y embolización es alta. (57,58)
El tratamiento estándar recomendado por guías internacionales, como las de la European Society of
Cardiology (ESC) y el American College of Chest Physicians (ACCP), consiste en anticoagulación
con antagonistas de la vitamina K (AVK) (60,61), con una meta de INR entre 2 y 3, mantenida durante
un mínimo de tres meses o hasta que las imágenes indiquen la resolución completa del trombo (62).
Un metaanálisis de estudios observacionales demostró que esta terapia reduce significativamente el
riesgo de embolización en pacientes con TIV. Recientemente, los anticoagulantes orales de acción
directa (DOACs), como apixaban y rivaroxaban, han mostrado tasas de resolución del trombo
superiores al 80% en estudios retrospectivos y con una menor incidencia de complicaciones
hemorrágicas (63,66), aunque aún no se consideran una alternativa estándar debido a la falta de
ensayos clínicos aleatorizados que los comparen directamente con los AVK (64). La selección del
tratamiento debe basarse en una evaluación continua mediante ecocardiografía u otros métodos de
imagen, lo cual permite ajustar la terapia en función del estado del trombo y el riesgo de ACV en cada
paciente (65).
Todas estás comorbilidades, mediante su mecanismo patológico lo que harán en reducir él flujo
sanguíneo que llega al cerebro. La circulación anterior es la que sé ve afectada en la mayoría de los
casos de ACV, aproximadamente 70-80% de los casos involucran la circulación cerebral anterior
(66,67). Esta región está principalmente irrigada por las arterias carótidas internas, que dan lugar a las
arterias cerebrales anterior y media, la afección de la arteria cerebral media es la más común en la
circulación anterior, y se estima que cerca del 50-60% de los ACV isquémicos afectan esta arteria
(68,69), sin embargo la arterial cerebral anterior también sé afecta en un porcentaje significativo de los
casos de ACV de circulación anterior (aproximadamente 10-15%) (70,71).

Aspecto Circulación carotídea. Circulación posterior.

Territorios afectados Arteria cerebral anterior Arteria cerebelosa inferior


(ACA) posterior (PIC)
Arteria cerebral media Arteria cerebelosa superior
(MCA) (SCA)

Arteria cerebral posterior Arteria basilar y vertebrales.


(PCA)

Presentación clínica Aguda: Ictus isquémico o Aguda: Infarto cerebeloso,


hemorrágico. síndrome de Wallenberg.

Hiperaguda: Infarto cerebral Hiperaguda: Hemorragia


en fase inicial. cerebelosa.

Subaguda: Recuperación Subaguda: Síntomas


parcial o progresiva. persistentes tras un ictus.

Manifestaciones clínicas Déficit motor y sensitivo Ataxia


relevantes Alteraciones del lenguaje Vómito y cefalea.
Disartria Alteraciones del estado de
Alteraciones visuales. conciencia.
Sindrome de Horner.

Síndromes específicos Infarto en ACA: hemiparesia Infarto en PICA: síndrome de


contralateral, alteraciones del Wallenberg.
lenguaje
Infarto en MCA: hemiparesia Infarto en SCA: ataxia y
contralateral y afasia. dismetría.
Tabla 1. Diferencias entre la circulación anterior y posterior.

Basado en todo lo comentado anteriormente es importante dar un tratamiento oportuno que abarque
tanto el ACV como las comorbilidades asociadas a este; de está manera sé establecen dos ejes básicos,
la antiagregación y anticoagulación y la terapia fibrinolítica.
En cuánto a la terapia antiagregante y anticoagulante cuanto al inicio de la anticoagulación en
pacientes con accidente cerebrovascular (ACV) isquémico y fibrilación auricular (FA), estudios
recientes han investigado la seguridad y eficacia de comenzar el tratamiento anticoagulante en distintas
ventanas de tiempo para reducir el riesgo de un segundo evento isquémico mientras se minimiza el
riesgo de hemorragia intracraneal. Sé han planteado varios parámetros, dentro de ellos: Inicio
Temprano vs. Tardío (72, 73) un metaanálisis y una revisión sistemática recientes concluyeron que
iniciar la anticoagulación en los primeros días (dentro de la primera semana) tras un ACV isquémico
es comparable en términos de seguridad y eficacia a comenzar más tarde (dentro de dos semanas) (74).
No se observaron diferencias significativas en la recurrencia de ACV o en hemorragias graves entre el
inicio temprano (dentro de los primeros 4-5 días) y el tardío (después de una semana) de
anticoagulantes directos (DOACs) en comparación con antagonistas de la vitamina K (AVK) (75, 76).
La elección del Tipo de Anticoagulante: En los estudios, los DOACs, como apixaban y rivaroxaban,
demostraron tener una mejor relación de riesgo-beneficio en comparación con AVKs, mostrando una
reducción en la recurrencia del ACV y menor incidencia de hemorragias intracraneales (77, 78). Esto
respalda su preferencia en muchos casos de FA asociada a ACV isquémico. Él riesgo de Hemorragia
vs. Recurrente Isquémico, la evidencia sugiere que la anticoagulación temprana puede ser razonable
para reducir el riesgo de un segundo ACV, especialmente en casos sin signos de transformación
hemorrágica en imágenes iniciales (79).
La elección entre anticoagulación y terapia antiplaquetaria, en pacientes que han sufrido un accidente
cerebrovascular (ACV), deben ser iniciadas basándose en el momento de su inicio, en la etiología del
accidente cerebrovascular, el riesgo de recurrencia y el perfil de riesgo de sangrado del paciente (80).
Para los pacientes con accidente cerebrovascular isquémico de origen cardioembólico, como aquellos
con fibrilación auricular, las guías recomiendan iniciar la anticoagulación entre 4 y 14 días después del
evento, dependiendo del tamaño del infarto y la presencia de transformación hemorrágica (81, 82). Sin
embargo, la evidencia sobre el momento óptimo para iniciar la anticoagulación es limitada y se
requieren más ensayos aleatorizados para determinar el momento ideal.
En el caso de los accidentes cerebrovasculares no cardioembólicos, la terapia antiplaquetaria es
preferida (83). La aspirina es comúnmente utilizada y debe iniciarse lo antes posible después del
evento para reducir el riesgo de recurrencia (84, 85). La terapia antiplaquetaria dual a corto plazo,
como la combinación de aspirina y clopidogrel, puede ser beneficiosa en ciertos subtipos de accidente
cerebrovascular leve o ataque isquémico transitorio de alto riesgo, aunque se asocia con un mayor
riesgo de sangrado si se extiende más allá de 30 días (86, 87).
La terapia fibrinolítica en el manejo del accidente cerebrovascular isquémico agudo ha sido un avance
clave en la mejora de los resultados funcionales en estos pacientes, especialmente cuando se administra
de manera temprana (88, 89). La administración de alteplasa (rtPA) dentro de las primeras 4.5 horas
desde el inicio de los síntomas es crucial para maximizar los beneficios. Los estudios han demostrado
que los pacientes que recibieron tratamiento fibrinolítico dentro de este plazo presentan una reducción
significativa en la probabilidad de discapacidad severa a los 3 meses, en comparación con aquellos que
no recibieron fibrinolíticos (90, 91, 92). La eficacia del tratamiento se incrementa cuando se administra
antes de las 3 horas de inicio de los síntomas, con un beneficio aún mayor en subgrupos como aquellos
con infartos cerebrales más pequeños. Además, los pacientes con una ventana terapéutica de menos de
3 horas tienen una probabilidad significativamente mayor de obtener resultados favorables. (93, 94).
A pesar de su eficacia, la terapia fibrinolítica tiene contraindicaciones estrictas debido al riesgo de
hemorragia, particularmente hemorragias intracraneales (94, 95). Las contraindicaciones absolutas
incluyen hemorragia intracraneal activa, antecedentes de ACV hemorrágico o de hemorragia
subaracnoidea, y trastornos hemorrágicos conocidos. Además, los pacientes con hipertensión no
controlada (presión arterial sistólica > 185 mmHg o diastólica > 110 mmHg) también están en riesgo
elevado, debido a que la fibrinólisis puede provocar una hemorragia intracraneal secundaria, también
se debe evaluar la glucosa, que debe ser superior a 50 mg/dL (96). La fibrinolisis también se puede
realizar en pacientes con oclusión de grandes vasos si cumplen con criterios específicos, como el
NIHSS >6 y la confirmación de la oclusión por tomografía computarizada (TC) o angiotomografía.
(97).
Es importante destacar que la administración de fibrinolíticos en pacientes mayores de 80 años,
aquellos con antecedentes de diabetes y accidente cerebrovascular previo, y en ciertos casos con
insuficiencia renal o anticoagulantes, requiere una evaluación individualizada del riesgo-beneficio
(98).
Otras contraindicaciones incluyen cirugía mayor reciente, uso de anticoagulantes orales,
trombocitopatías graves y eventos traumáticos recientes (99) Es fundamental realizar un diagnóstico de
ACV isquémico mediante imágenes cerebrales antes de administrar fibrinolíticos, para excluir el ACV
hemorrágico, ya que la administración de rtPA en este contexto aumenta drásticamente la mortalidad y
las secuelas funcionales (100). La evaluación adecuada del riesgo y la toma de decisiones basadas en el
tiempo de ventana y las características clínicas del paciente son esenciales para maximizar los
beneficios de la fibrinólisis, minimizando los riesgos asociados (101).
Análisis de los datos obtenidos.
El presente estudio se centró en evaluar variables cualitativas como las manifestaciones,
comorbilidades, sexo, paraclinicos alterados y resultados de las escalas en una serie de casos de ACV
reportados en una subred de Bogotá entre el año 2023 y 2024-2. Los resultados obtenidos fueron
analizados mediante una herramienta estadística para identificar las más comunes. A continuación, se
presenta un análisis detallado de los datos recolectados.
El análisis estadístico de los datos evaluados refleja varias características clínicas y sociodemográficas
de la muestra. En cuanto a las comorbilidades, el 50% de los participantes presenta hipertensión y
diabetes, mientras que el otro 50% presenta otras condiciones. En términos de uso de fármacos, se
observa que el 83% utiliza de 1 a 2 medicamentos, y solo el 17% no usa ningún fármaco. Además, las
pruebas diagnósticas como el ECO TT, el Doppler de vasos y el Holter muestran una prevalencia
significativa de resultados normales, con el Doppler reportando un 50% normal y un 17% anormal.
En relación con los factores sociodemográficos, el género se distribuye equitativamente entre
masculino y femenino, ambos representando el 50%. En cuanto a la edad, el 83% de la muestra tiene
más de 55 años, con una media de 64 años. La tendencia central para el puntaje NIHSS, que mide la
gravedad del déficit neurológico, muestra una media y moda de 6 puntos, indicando una severidad leve
a moderada en la mayoría de los casos. Los valores de ASPECTS y de Glasgow también reflejan
resultados con predominancia en rangos medios y altos, sugiriendo que, aunque hay deficiencias
neurológicas, estas no suelen ser extremas en esta muestra.
Por último, en los signos vitales se presentan valores medios dentro de los rangos normales: una
frecuencia cardíaca (FC) media de 87 latidos por minuto, una frecuencia respiratoria (FR) de 18.33
respiraciones por minuto y una temperatura promedio de 36.27 grados Celsius. La puntuación de
Glasgow, que evalúa el nivel de consciencia, muestra una moda y mediana de 15, el puntaje más alto
posible, lo cual indica que la mayoría de los pacientes se encuentra en buen estado de conciencia. En
conjunto, estos datos sugieren una muestra con características clínicas y sociodemográficas
específicas, donde la mayoría de los participantes tiene comorbilidades y una leve o moderada
afectación neurológica, aunque sin compromisos severos en el estado de conciencia.
Gráfica 1. Comorbilidades asociadas al
Accidente Cerebro Vascular en una serie Gráfica 4. Hallazgos anormales en el
de casos presentados en una subred de doppler de vasos de cuello aplicado a los
Bogotá. pacientes con ACV de una serie de casos
presentados en una subred de Bogotá.

Gráfica 2. Relación con el uso de


fármacos y la aparición de un ACV en
una serie de casos presentados en una Gráfica 5. Hallazgos anormales en el
subred de Bogotá. holter aplicado a los pacientes con ACV
de una serie de casos presentados en una
subred de Bogotá.

Gráfica 3. Hallazgos anormales en el


ecocardiograma transtorácico aplicado a Gráfica 6. Hallazgos anormales en el
los paciente con ACV de una serie de TAC de cráneo simple aplicado en
casos presentados en una subred de pacientes con ACV de una serie de casos
Bogotá. presentados en una subred de Bogotá.
Gráfica 7. Hallazgos anormales en la
resonancia magnética de cerebro Gráfica 11. Puntaje obtenido en la
aplicada en paciente con ACV de una escala NIHSS presentada por los
serie de casos presentados en una subred paciente con ACV de una serie de casos
de Bogotá. reportados en una subred de Bogotá.

Gráfica 12. Puntaje obtenida por los


Gráfica 8. Género presentado en los pacientes con ACV en la escala
pacientes con ACV de una serie de casos ASPECTS de una serie de casos
presentados en una subred de Bogotá. reportada en una subred de Bogotá,

Gráfica 13. Puntaje en la escala de


Gráfica 10. Rango etario presentado por GLASGOW obtenido por pacientes con
los pacientes con ACV de una serie de ACV de una serie de casos reportados
casos presentados en una subred de por una subred de Bogotá.
Bogotá.
Gráfica 14. Signos vitales presentados
por los pacientes con ACV de una serie
de casos reportados por una subred de
Bogotá.

Conclusiones.

Se llevó a cabo una revisión exhaustiva de aproximadamente 100 artículos, lo que


permitió establecer un enfoque integral para el manejo del paciente con accidente
cerebrovascular (ACV) isquémico. Este enfoque ha sido diseñado para ser aplicado de
manera práctica por el médico general, contribuyendo así a minimizar el subdiagnóstico y
las consecuencias graves que pueden derivarse de un manejo inadecuado del ACV.

Se logró describir con detalle las comorbilidades más prevalentes asociadas al ACV
isquémico, proporcionando también una referencia clara sobre las manifestaciones
clínicas, especialmente en los casos de afectación de la circulación anterior.

Asimismo, se desarrolló un algoritmo de manejo que ofrece al médico general una guía
precisa y concisa para el abordaje de pacientes con ACV en el contexto de urgencias.

Es fundamental destacar la importancia del esfuerzo investigativo y el trabajo en equipo


realizado, lo cual permitió lograr un aprendizaje centrado en el paciente, que va más allá
de un conocimiento meramente teórico basado en la literatura.

Finalmente, se reconoce que este estudio enfrentó ciertos sesgos y limitaciones, como el
tiempo restringido, el tamaño de la muestra y los recursos disponibles, lo que impide que
el algoritmo desarrollado pueda aplicarse universalmente en todos los centros de salud.
No obstante, los resultados obtenidos fueron satisfactorios y aportan un valor significativo
a la práctica clínica.
Referencias. ischemic stroke. N Engl J Med.
2008;359(13):1317-1329.
1. VL, Brainin M, Norrving B, et 10. Lyden P, Lu M, Levine SR, et al.
al. Global burden of stroke and The National Institutes of Health
risk factors in 2020 and Stroke Scale: A Tool for
projections to 2030. Lancet Measuring Stroke Severity.
Neurol. 2021;20(10):795-820. Stroke. 2001;32(7):1314-1319.
2. World Health Organization. 11. Sandercock P, Wardlaw JM,
Stroke: a global response is Lindley RI, et al. The SCOTS
needed. WHO; 2021. Available Trial: Stroke Thrombectomy with
at: [Link] Magnetic Resonance Imaging.
3. Donkor ES. Stroke in the 21st JAMA Neurol. 2023;80(3):312-
Century: A Snapshot of the 320.
Burden, Epidemiology, and 12. Albers GW, Marks MP,
Quality of Life. Stroke Res Treat. Christensen S, et al. The Alberta
2018;2018:3238165. Stroke Program Early CT Score
4. Benjamin EJ, Muntner P, Alonso (ASPECTS) for Predicting
A, et al. Heart Disease and Stroke Outcome in Acute Ischemic
Statistics—2019 Update. Stroke. Stroke.
Circulation. 2019;139(10):e56- 2000;31(11):2682-2688.
e528. 13. Feigin VL, Brainin M, Norrving
5. Institute for Health Metrics and B, et al. Global burden of stroke
Evaluation. Global Burden of and risk factors in 2020 and
Disease Study 2019 (GBD 2019) projections to 2030. Lancet
Results. IHME; 2020. Neurol. 2021;20(10):795-820.
6. Centers for Disease Control and 14. World Stroke Organization.
Prevention (CDC). Stroke Risk Global Stroke Facts. Available
Factors. CDC; 2023. Available from: [Link]
at: [Link] [Link].
7. Amarenco P, Lavallée PC, 15. Departamento Administrativo
Labreuche J, et al. One-year risk Nacional de Estadística (DANE).
of stroke after transient ischemic Estadísticas vitales de Colombia:
attack or minor stroke. N Engl J mortalidad 2022. Bogotá: DANE;
Med. 2016;374(16):1533-1542. 2023. Available from:
8. NHLBI, NIH. Accidente [Link]
cerebrovascular: factores de 16. GBD 2021 Stroke Risk Factor
riesgo y diagnóstico. NIH; 2023. Collaborators. Global, regional,
Available at: and national burden of stroke and
[Link] its risk factors, 1990–2021: a
9. Hacke W, Kaste M, Bluhmki E, systematic analysis for the Global
et al. Thrombolysis with alteplase Burden of Disease Study 2021.
3 to 4.5 hours after acute Lancet Neurol. 2024;23(3):225-
238. doi: 10.1016/S1474- of stroke in diabetes mellitus: A
4422(24)00369-7. systematic review and meta-
17. Rodríguez-Campello A, Jiménez- analysis. JAMA Neurology,
Conde J, Cuadrado-Godia E, et 74(2), 157-163. DOI:
al. Evaluación de la isquemia 10.1001/jamaneurol.2016.4537
cerebral con ASPECTS. Rev 25. Heart Protection Study
Collaborative Group (2002).
Neurol. 2022;75(3):134-142.
MRC/BHF Heart Protection
18. Hacke W, Kaste M, Bluhmki E,
Study of cholesterol lowering
et al. Thrombolysis with alteplase with simvastatin in 20,536 high-
3 to 4.5 hours after acute risk individuals: A randomised
ischemic stroke. N Engl J Med. placebo-controlled trial. Lancet,
2008;359(13):1317-1329. 360(9326), 7–22. DOI:
19. INTERSTROKE Study (2010). A 10.1016/S0140-6736(02)09327-3
global case-control study of risk 26. Shao, X., et al. (2018). Lipid
factors for stroke. Lancet, profile and risk of stroke in a
376(9735), 112–123. DOI: large cohort study. Stroke, 49(5),
10.1016/S0140-6736(10)60838-7 1320–1326. DOI:
20. Muntner, P., Shimbo, D., & 10.1161/STROKEAHA.118.0219
Carey, R. M. (2019). 02
Hypertension management: An 27. Cholesterol Treatment Trialists’
updated evidence-based guide. Collaboration (2010). Efficacy of
Hypertension, 74(5), 1055-1063. statin therapy in 10,000 patients
DOI: with cardiovascular disease: A
10.1161/HYPERTENSIONAHA. meta-analysis of randomized
119.13546 trials. The Lancet, 376(9753),
21. SHEA et al. (2019). Hypertension 405-418. DOI: 10.1016/S0140-
and stroke risk in the United 6736(10)60744-5
States: An analysis of the 28. Lip, G. Y., et al. (2017). Atrial
National Health and Nutrition fibrillation and risk of stroke: A
Examination Survey (NHANES). systematic review and meta-
Journal of the American College analysis. Stroke, 48(5), 1284-
of Cardiology, 73(9), 1214-1224. 1291. DOI:
DOI: 10.1016/[Link].2018.12.053 10.1161/STROKEAHA.116.0162
22. Yusuf, S., et al. (2004). Diabetes 43
mellitus and the risk of stroke: A 29. Stroke Prevention in Atrial
prospective cohort study. Lancet, Fibrillation (SPAF) Study (1991).
364(9434), 1123–1132. DOI: The SPAF Study: Atrial
10.1016/S0140-6736(04)17004-0 fibrillation and stroke. New
23. Qureshi, S. R. et al. (2014). England Journal of Medicine,
Impact of diabetes mellitus on 325(26), 1774–1779. DOI:
stroke risk: A meta-analysis of 35 10.1056/NEJM19911226325260
studies. Stroke, 45(10), 1
3031–3038. DOI: 30. Framingham Heart Study (2003).
10.1161/STROKEAHA.114.0043 Atrial fibrillation and stroke risk:
57 Results from the Framingham
24. Bangalore, S., et al. (2017). Risk Study. Circulation, 107(13),
1697–1701. DOI: fibrillation in 2019 and
10.1161/[Link].0000051183.933 projections to 2030: a global,
58.5F regional, and national study. The
31. Nurses’ Health Study (2014). Lancet, 396(10247), 1977-1984.
Obesity and risk of stroke: A DOI: 10.1016/S0140-
large cohort study. Stroke, 45(2), 6736(20)32009-7.
345–350. DOI: 39. García, M., et al. (2017).
10.1161/STROKEAHA.113.0037 Prevalencia de la fibrilación
61 auricular en una población
32. Huxley, S. L., et al. (2013). general urbana de Colombia:
Obesity and stroke risk: A meta- Estudio Fibrilación Auricular
analysis. Stroke, 44(4), Bogotá. Revista Colombiana de
1316–1323. DOI: Cardiología, 24(4), 247-254.
10.1161/STROKEAHA.111.6772 DOI:
89 10.1016/[Link].2017.03.004.
33. Kettunen, K. H., et al. (2018). 40. RE-LY Trial Investigators.
Weight loss and stroke risk (2009). Randomized evaluation
reduction: Evidence from cohort of long-term anticoagulation
studies. Journal of Clinical therapy (RE-LY) trial. New
Endocrinology & Metabolism, England Journal of Medicine,
103(8), 2892–2899. DOI: 361(12), 1139-1151. DOI:
10.1210/jc.2018-00323 10.1056/NEJMoa0906483.
34. Lee, M. B., et al. (2014). 41. ROCKET AF Investigators.
Smoking and stroke risk: A meta- (2011). Rivaroxaban versus
analysis. Stroke, 45(10), 2926- warfarin in nonvalvular atrial
2933. DOI: fibrillation. New England Journal
10.1161/STROKEAHA.114.0054 of Medicine, 365(10), 883-891.
38 DOI: 10.1056/NEJMoa1009638.
35. Boffetta, P., et al. (2019). 42. Lip, G. Y. H., et al. (2010). A
Smoking and risk of stroke: A new risk scheme for predicting
comprehensive meta-analysis of stroke in atrial fibrillation:
cohort studies. Lancet Neurology, CHADS2-VASc. Heart, 96(12),
18(8), 750-758. DOI: 941-947. DOI:
10.1016/S1474-4422(19)30192-2 10.1136/hrt.2010.198637.
36. Vupputuri, S., et al. (2018). 43. European Society of Cardiology
Effect of smoking cessation on (ESC). (2020). 2020 ESC
stroke risk: A large cohort study. Guidelines for the management
American Journal of Preventive of atrial fibrillation developed in
Medicine, 54(5), 707-712. DOI: collaboration with EACTS.
10.1016/[Link].2017.12.019 European Heart Journal, 42(5),
37. Jiang, L., et al. (2017). The 373-498. DOI:
association between stroke risk 10.1093/eurheartj/ehaa612.
factors and incidence of stroke: A 44. American Heart Association
systematic review. The Lancet (AHA). (2023). 2023
Neurology, 16(3), 239-249. DOI: AHA/ACC/HRS Guideline for
10.1016/S1474-4422(16)30376-7 the Management of Atrial
38. . (2020). Global burden of atrial Fibrillation. Circulation, 148(9),
e30-e297. DOI: (American Journal of
10.1161/CIR.0000000000001124 Neuroradiology, 2015) .
. 51. Hobson RW 2nd, Weiss DG,
45. Camm, A. J., et al. (2020). ESC
Fields WS, Goldstone J, Moore
Guidelines for the management
of atrial fibrillation. European WS, Towne JB, et al. Efficacy of
Heart Journal, 42(5), 373-498. carotid endarterectomy for
DOI: 10.1093/eurheartj/ehaa612. asymptomatic carotid stenosis. N
46. Granger, C. B., et al. (2011). Engl J Med. 1993;328(4):221-
Apixaban versus warfarin in 227.
patients with atrial fibrillation. 52. Cochrane Database: “A
New England Journal of
systematic review showed that
Medicine, 365(11), 981-992.
DOI: 10.1056/NEJMoa1107039. carotid stenting carries a higher
47. North American Symptomatic risk of perioperative
Carotid Endarterectomy Trial complications compared to
(NASCET) Collaborators. carotid endarterectomy,
Beneficial effect of carotid especially in high-risk surgical
endarterectomy in symptomatic patients.” (Cochrane Database,
patients with high-grade carotid 2018) .
stenosis. N Engl J Med. 53. Estudio CREST: “The CREST
1991;325(7):445-453. trial reinforced the effectiveness
48. Markus HS, Clifton A, of carotid endarterectomy in
Buckenham T, Brown MM. reducing stroke rates for
Guidelines for the management symptomatic patients with high-
of patients with carotid stenosis. J grade stenosis.” (Cochrane
Neurol Neurosurg Psychiatry. Database, 2016)
2022;93(5):541-549. 54. Wardlaw JM, Chappell FM, Best
49. Brott TG, Halperin JL, Abbara S, JJ, Wartolowska K, Berry E.
Bacharach JM, Barr JD, Bush Percutaneous transluminal
RL, et al. ASA/ACC/AHA angioplasty and stenting for
guideline on the management of carotid artery stenosis. Cochrane
patients with extracranial carotid Database Syst Rev.
and vertebral artery disease. 2021;2(4):CD000515.
Stroke. 2020;51(3):e30-e59. 55. Meschia JF, Bushnell C, Boden-
50. North American Symptomatic Albala B, Braun LT, Bravata
Carotid Endarterectomy Trial DM, Chaturvedi S, et al.
(NASCET): “The NASCET Guidelines for the primary
study demonstrated a significant prevention of stroke: A statement
reduction in stroke risk for for healthcare professionals from
patients with symptomatic severe the American Heart
carotid artery stenosis.” Association/American Stroke
Association. Stroke. 62. European Society of Cardiology.
2021;52(3):e364-e467. Management of Left Ventricular
56. Ferri FF. Carotid artery stenosis. Thrombosis and Cardioembolic
In: Ferri’s Clinical Advisor 2023. Stroke. European Journal of
Elsevier; 2023. Available from: Preventive Cardiology.
[Link] 2023;2(2):91-97.
57. Mullen MT, Gelfand JM, Fisher doi:10.1093/eurjpc/zwaa120.
M. Management of asymptomatic 63. Cleveland Clinic. Left ventricular
extracranial atherosclerotic thrombosis can still complicate
disease. UpToDate. 2023. acute myocardial infarction.
Available from: Cleveland Clinic Journal of
[Link] Medicine. 2023. Available from:
ts/search [Link]
58. National Heart, Lung, and Blood ly/recent
Institute. Atherosclerosis. 2023. 64. Ibáñez, B., et al. (2023).
Available from: “European Society of Cardiology
[Link] (ESC) Guidelines for the
management of patients with
atherosclerosis
acute myocardial infarction.”
59. Sun J, Zhao J, Li T, et al. Stroke European Heart Journal.
prevention with extracranial 65. McCarthy, C. P., Vaduganathan,
carotid artery disease. Curr M., & McCarthy, K. J. (2019).
Cardiol Rep. 2021;23(4):24. “Left Ventricular Thrombus
doi:10.1007/s11886-021-01412- After Acute Myocardial
2. Infarction: Screening, Prevention,
and Treatment.” Journal of the
60. Mayo Clinic. Carotid artery
American College of Cardiology,
disease: Diagnosis and treatment. 73(15), 2009-2019.
Mayo Clinic. 2023 Apr 19. 66. Claessen BE, et al. “Clinical
Available from: outcomes of anticoagulation for
[Link] left ventricular thrombus: A
61. American Heart Association. systematic review and meta-
Management of Patients at Risk analysis.” Journal of the
American College of Cardiology
for and With Left Ventricular
67. Accidente cerebrovascular
Thrombus: A Scientific isquémico de la circulación
Statement From the American posterior [Internet]. [Link].
Heart Association. Circulation. [citado el 17 de noviembre de
2023;10(5):1100-1120. Available 2024]. Disponible en:
from: [Link]
/84221
[Link]
68. Juan Sierra I, Juan Sierra D,
ull/10.1161/CIR.0000000000001 Vera O, Mora JA, Tramontini C.
092 Anatomía básica de la circulación
cerebral posterior. Rev Medica
Sanitas [Internet]. 2018;(4). J, et al. Clopidogrel versus
Disponible en: aspirin in secondary prevention
[Link] of non-cardioembolic ischemic
[Link]/rms/article/download/4 stroke: The CAPRIE study.
05/321/705 Lancet. 1999;354(9180):1329-39.
69. Pineda Sanabria JP, Tolosa doi:10.1016/S0140-
Cubillos JM. Accidente 6736(99)10092-3.
cerebrovascular isquémico de la 74. Johnston SC, Easton JD, Farrant
arteria cerebral media. Rev M, et al. Clopidogrel and aspirin
Repert Med Cir [Internet]. in acute stroke or transient
2022;31(1). Disponible en: ischemic attack. N Engl J Med.
[Link] 2018;379(8):711-22.
[Link]/repertorio/article/downlo doi:10.1056/NEJMoa1806445.
ad/1104/1867/5176 75. Amarenco P, Albers GW,
70. Alexandrov AV. Generalidades Denison H, et al. Ticagrelor and
sobre los accidentes aspirin or clopidogrel in acute
cerebrovasculares [Internet]. stroke or transient ischemic
Manual MSD versión para attack: the ASTA trial. JAMA
profesionales. [citado el 17 de Neurol. 2020;77(7):857-65.
noviembre de 2024]. Disponible doi:10.1001/jamaneurol.2020.039
en: 2.
[Link] 76. Lee HS, Lee J, Ko Y, et al.
professional/trastornos- Cilostazol for stroke prevention
neurol%C3%B3gicos/accidente- in patients with ischemic stroke:
cerebrovascular/generalidades- A meta-analysis. Stroke.
sobre-los-accidentes- 2018;49(10):2293-9.
cerebrovasculares doi:10.1161/STROKEAHA.118.
71. Educativa PE. PATOLOGÍA 021271.
CEREBELOSA: MÁS QUE 77. The European Stroke Prevention
TUMORES Y CAUSAS Study 2 Group. European Stroke
DEGENERATIVAS. UN Prevention Study 2 (ESPS-2): A
ABORDAJE GENERAL randomized trial of aspirin and
[Internet]. [Link]. dipyridamole for secondary
[citado el 17 de noviembre de prevention of stroke. Lancet.
2024]. Disponible en: 1996;348(9022):45-51.
[Link] doi:10.1016/S0140-
[Link]/[Link]/seram/articl 6736(96)07318-4.
e/download/1748/886/1758 78. Wang Y, Chen Z, Lin J, et al.
72. Wang Y, Chen Z, Lin J, et al. Cilostazol versus aspirin in
Cilostazol versus aspirin in secondary stroke prevention: A
secondary stroke prevention: a randomized controlled trial.
systematic review and meta- Stroke. 2008;39(4):1123-8.
analysis. Stroke. 2019;50(1):200- doi:10.1161/STROKEAHA.107.
7. 504389.
doi:10.1161/STROKEAHA.118. 79. Spencer FA, Gore JM, Yarzebski
022507. J, et al. Clopidogrel compared
73. Warlow CP, Dennis M, van Gijn with aspirin for secondary
prevention of stroke: The prevention of ischemic stroke: A
CAPRIE trial. N Engl J Med. systematic review and meta-
1996;335(2):53-8. analysis. Stroke.
doi:10.1056/NEJM19960711335 2019;50(6):1553-61.
0201. doi:10.1161/STROKEAHA.119.
80. Rothwell PM, Eliasziw M, 025294.
Gutnikov SA, et al. Aspirin and 86. Dennis M, Bamford J,
dipyridamole for preventing early Sandercock P, et al. Aspirin or
recurrence of ischemic stroke: placebo for acute ischemic
The European Stroke Prevention stroke: Results from the IST and
Study (ESPS-2). Lancet. CAST trials. Stroke.
2002;360(9339):1821-6. 1999;30(11):2397-401.
doi:10.1016/S0140- doi:10.1161/[Link].30.11.2397.
6736(02)11639-X. 87. IMS-3 Trial. Lansberg MG,
81. Antithrombotic Trialists’ Marks MP, Christensen S, Straka
Collaboration. Antithrombotic M, Albers GW. Efficacy and
therapy for prevention of stroke safety of intravenous alteplase in
in atrial fibrillation: A systematic acute ischemic stroke: A meta-
review and meta-analysis. analysis. Stroke.
Lancet. 2000;355(9205):935-42. 2015;46(6):1501-1506.
doi:10.1016/S0140- doi:10.1161/STROKEAHA.115.
6736(00)02058-X. 009244.
82. Sacco RL, Diener HC, Yusuf S, 88. Campbell BCV, Mitchell PJ, Yan
et al. Aspirin and extended- B, Desmond PM, Parsons MW.
release dipyridamole versus Endovascular thrombectomy for
clopidogrel for recurrent stroke. acute ischemic stroke: An
N Engl J Med. evidence-based review of the
2008;359(12):1238-51. latest trials. Cerebrovasc Dis.
doi:10.1056/NEJMoa0804638. 2017;43(5-6):234-246.
83. Lee M, Choi H, Lee J, et al. doi:10.1159/000477183.
Antiplatelet therapy for stroke 89. Cohrane Review - Alteplase in
prevention: A meta-analysis of Acute Ischemic Stroke. Albers
randomized trials. Lancet Neurol. GW, Marks MP, Christensen S.
2017;16(6):496-506. Tissue plasminogen activator for
doi:10.1016/S1474- acute ischemic stroke: Systematic
4422(17)30069-5. review and meta-analysis.
84. Shah T, Kurian G, Wilson D, et Cochrane Database Syst Rev.
al. Dual antiplatelet therapy 2015;6:CD001003.
versus monotherapy in stroke doi:10.1002/14651858.CD00100
prevention: The results of the 3.pub3.
PRoFESS trial. Lancet Neurol. 90. ESO Guidelines. European
2009;8(11):1039-46. Stroke Organisation (ESO)
doi:10.1016/S1474- Writing Committee. European
4422(09)70275-4. Stroke Organisation guidelines
85. Gao Z, Zhu S, He D, et al. for the management of acute
Efficacy and safety of ticlopidine ischemic stroke. Eur Stroke J.
versus aspirin for secondary 2018;3(4):220-255.
doi:10.1177/2396987318806945. plasminogen activator for acute
91. Wang X, Yin Y, Hou X, et al. ischemic stroke: A meta-analysis
Thrombectomy for acute of efficacy and safety. JAMA
ischemic stroke: A systematic Neurol. 2016;73(5):660-667.
review and meta-analysis. doi:10.1001/jamaneurol.2016.071
Neurology. 2015;85(16):1392- 5.
1399. 97. Majoie CB, de Leeuw FE, van
doi:10.1212/WNL.000000000000 der Worp HB, et al. Intravenous
2057. thrombolysis in acute ischemic
92. The National Institute of stroke: A systematic review.
Neurological Disorders and Stroke. 2017;48(9): 2322-2329.
Stroke (NINDS) Investigators. doi:10.1161/STROKEAHA.117.
Tissue Plasminogen Activator for 017225.
Acute Ischemic Stroke. N Engl J 98. JAMA Meta-analysis. Wardlaw
Med. 1995;333(24):1581-1587. JM, Murray V, Berge E, del
doi:10.1056/NEJM19951214333 Zoppo G. Thrombolysis for acute
2401. ischemic stroke: Systematic
93. Albers GW, Marks MP, review and meta-analysis.
Christensen S. Intravenous JAMA. 2012;307(11):1158-1167.
alteplase in acute ischemic doi:10.1001/jama.2012.300.
stroke: The Safe Implementation 99. Al-Shahi Salman R, Law Z,
of Thrombolysis in Stroke- Dorman P. Tenecteplase versus
Monitoring Study (SITS-MOST). alteplase in acute ischemic
Stroke. 2007;38(7):2149-2155. stroke: A systematic review of
doi:10.1161/STROKEAHA.107. randomized controlled trials. J
484235. NeuroIntervent Surg.
94. Anderson JL, Sillanpää J, 2016;8(6):559-564.
Giordano J. Tenecteplase for doi:10.1136/neurintsurg-2015-
thrombolysis in acute ischemic 011719.
stroke: A systematic review and 100. Lee H, Kim W, Kang K,
meta-analysis. JAMA Neurol. et al. Evaluation of thrombolysis
2015;72(2):159-167. in patients with acute ischemic
doi:10.1001/jamaneurol.2014.301 stroke: A comparison of the
4. ATLANTIS study with recent
95. AHA/ASA Guidelines. Powers updates. Stroke.
WJ, Derdeyn CP, Biller J, et al. 2014;45(7):2136-2141.
2015 American Heart doi:10.1161/STROKEAHA.114.
Association/American Stroke 004181
Association guidelines for the 101. American Heart
early management of patients Association. Guidelines for the
with acute ischemic stroke. Early Management of Patients
Stroke. 2015;46(7):2009-2038. With Acute Ischemic Stroke: A
doi:10.1161/STR.000000000000 Guideline for Healthcare
0074. Professionals From the American
96. Lansberg MG, Marks MP, Heart Association/American
Christensen S, Straka M, Albers Stroke Association. Stroke.
GW. Intravenous tissue 2018;49(3):e46-e110.

También podría gustarte