UNIDAD EDUCATIVA “JOSÉ PELÁEZ”
PROYECTO STEAM
LA CRISIS ENERGÉTICA EN EL ECUADOR Y SU IMPACTO
ECONÓMICO, SOCIAL Y AMBIENTAL
ESTUDIANTE:
SUANI ANDI
CURSO:
PRIMERO B.G.U. “A”
ASIGNATURA: EDUCACIÓN CULTURAL Y ARTÍSTICA
DOCENTE:
LIC. VERÓNICA BONILLA
2024 - 2025
La crisis energética en la ciudad del Tena: Impactos económicos, sociales y
ambientales
La crisis energética en Ecuador ha afectado significativamente a la ciudad del Tena, capital
de la provincia de Napo, debido a interrupciones frecuentes en el suministro eléctrico y a la
insuficiencia de la infraestructura energética. Este problema tiene repercusiones
económicas, sociales y ambientales en distintas áreas de la ciudad, impactando tanto a sus
habitantes como a las actividades que dinamizan su economía.
Áreas más afectadas por la crisis energética
1. Barrios periféricos:
En sectores como Las Brisas y San Juan Bosco, los cortes de electricidad son
frecuentes debido a la baja capacidad de las redes eléctricas. Esto afecta a las
familias que dependen de la electricidad para tareas esenciales como la refrigeración
de alimentos.
2. Centros educativos y de salud:
Instituciones como el Hospital José María Velasco Ibarra y las escuelas en zonas
como Bellavista enfrentan dificultades para operar. Los cortes de energía limitan el
uso de equipos médicos y tecnológicos, comprometiendo la atención en salud y la
calidad educativa.
3. Mercados y zonas comerciales:
Lugares como el mercado central dependen del suministro eléctrico para conservar
alimentos. Los cortes provocan pérdidas económicas y aumentan el desperdicio de
productos perecibles.
4. Zonas turísticas:
Áreas clave como el malecón y las cercanas al río Misahuallí se ven afectadas por la
falta de energía, lo que reduce la calidad de los servicios ofrecidos a los visitantes y
afecta el turismo, una fuente importante de ingresos locales.
Impacto económico
La economía del Tena, basada en el comercio, el turismo y la agricultura, sufre varios
efectos adversos debido a la crisis energética:
Afectación a pequeños negocios: Tiendas y restaurantes enfrentan pérdidas al
depender de generadores de diésel, lo que incrementa sus costos y reduce su
rentabilidad.
Reducción del turismo: La interrupción de servicios básicos desmotiva la llegada
de turistas, impactando directamente a hoteles, guías turísticos y comunidades
indígenas que dependen de esta actividad.
Problemas en el sector agrícola: Los agricultores que comercializan sus productos
en el mercado local no pueden conservarlos adecuadamente debido a la falta de
refrigeración, lo que disminuye sus ingresos.
Impacto social
La crisis energética también afecta la calidad de vida de los habitantes del Tena,
especialmente en las siguientes áreas:
Acceso a servicios básicos: La falta de electricidad interrumpe el suministro de
agua potable en sectores que dependen de bombas eléctricas, agravando las
condiciones de vida en barrios vulnerables.
Educación limitada: Estudiantes y docentes no pueden acceder a herramientas
tecnológicas, dificultando los procesos de aprendizaje y aumentando la brecha
educativa.
Atención en salud comprometida: Los cortes de energía en centros médicos
afectan el almacenamiento de medicamentos y el uso de equipos esenciales, lo que
pone en riesgo la vida de los pacientes.
Impacto ambiental
Desde el punto de vista ambiental, la crisis energética ha generado consecuencias negativas,
como:
Dependencia de generadores fósiles: El uso generalizado de generadores de diésel
aumenta las emisiones de gases contaminantes, afectando la calidad del aire en la
ciudad.
Deforestación: En comunidades cercanas, la tala de árboles para obtener leña ha
incrementado la presión sobre los recursos naturales, amenazando la biodiversidad
local.
Conclusión y soluciones
La crisis energética en el Tena requiere soluciones integrales que permitan mitigar sus
efectos y garantizar un desarrollo sostenible. Algunas medidas clave incluyen:
1. Fomentar energías renovables: Implementar paneles solares y sistemas
hidroeléctricos a pequeña escala en sectores vulnerables.
2. Mejorar la infraestructura eléctrica: Invertir en redes de distribución confiables
para evitar cortes frecuentes.
3. Promover la educación energética: Sensibilizar a la población sobre el uso
eficiente de la energía y la importancia de fuentes sostenibles.
Con estas acciones, se puede asegurar un suministro energético estable que impulse el
desarrollo económico, social y ambiental del Tena, mejorando la calidad de vida de sus
habitantes y preservando el entorno natural.