CORONILLA DE LA DIVINA MISERICORDIA
T: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
ORACIÓN INICIAL
Expiraste, Jesús; pero la fuente de vida brotó para las almas, y el mar de
misericordia se abrió para el mundo entero. ¡Oh, fuente de vida, insondable
misericordia divina!, abarca el mundo entero y derrámate sobre nosotros.
¡Oh, sangre y agua que brotaste del sagrado corazón de Jesús, como una
fuente de misericordia para nosotros, en Vos confío! (tres veces)
Padre nuestro – Ave – María – Credo
G: Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu
Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros
pecados y del mundo entero.
(al inicio de cada decena)
G: Por Su dolorosa Pasión
T: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero
(se repite diez veces)
Al finalizar las 5 decenas:
G: Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal
T: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero
(se repite tres veces)
ORACIÓN FINAL
¡Oh, Dios eterno!, en quien la Misericordia es infinita y el tesoro de compasión
inagotable. Vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa, y aumenta Tu Misericordia
en nosotros. Para que, en momentos difíciles, no nos desesperemos ni nos
desalentemos; sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa
voluntad, que es el amor y la misericordia mismos. Amén.
JACULATORIAS
Oh, Sangre y Agua que brotaste del Sagrado Corazón de Jesús, como una
fuente inagotable de misericordia para con nosotros, Jesús, en Vos confío.
Jesús, en Vos creo, en Vos confío.
LETANÍA DE LA MISERICORDIA DIVINA
(A cada letanía se responde: En Vos confío)
Misericordia Divina, que brotas del seno del Padre,
Misericordia Divina, supremo atributo de Dios,
Misericordia Divina, misterio incomprensible,
Misericordia Divina, fuente que brota del misterio de la Santísima Trinidad,
Misericordia Divina, insondable para todo entendimiento humano o angélico,
Misericordia Divina, de donde brota toda Vida y Felicidad,
Misericordia Divina, más sublime que los Cielos,
Misericordia Divina, fuente de milagros y maravillas,
Misericordia Divina, que abarcas todo el universo,
Misericordia Divina, que bajaste al mundo en la Persona del Verbo Encarnado,
Misericordia Divina, que manaste de la herida abierta en el Corazón de Jesús,
Misericordia Divina, insondable en la Institución de la Sagrada Eucaristía,
Misericordia Divina, que fundaste la Santa Iglesia,
Misericordia Divina, presente en el Sacramento del Santo Bautismo,
Misericordia Divina, que nos justificas por los méritos de Jesucristo,
Misericordia Divina, que nos acompañas a lo largo de toda la vida,
Misericordia Divina, que nos abrazas especialmente en la hora de la muerte,
Misericordia Divina, que nos otorgas la vida inmortal,
Misericordia Divina, que nos acompañas en cada momento de nuestra vida,
Misericordia Divina, que nos proteges del fuego del Infierno,
Misericordia Divina, por quien se convierten los pecadores empedernidos,
Misericordia Divina, asombro para los ángeles e incomprensible para los santos,
Misericordia Divina, insondable en todos los misterios de Dios,
Misericordia Divina, que nos rescatas de toda miseria,
Misericordia Divina, fuente de nuestra felicidad y gozo,
Misericordia Divina, que de la nada nos diste la existencia,
Misericordia Divina, que abarcas todas las obras de tus manos,
Misericordia Divina, que presides toda la obra de Dios,
Misericordia Divina, en la que todos estamos inmersos,
Misericordia Divina, dulce consuelo de los corazones angustiados,
Misericordia Divina, única esperanza de las almas desesperadas,
Misericordia Divina, remanso de corazones y paz ante el temor,
Misericordia Divina, gozo y éxtasis de las almas santas,
Misericordia Divina, que infundes confianza cuando perdemos la esperanza,
ORACIÓN FINAL
Oh, eterno Dios, en quien la Misericordia es infinita y el tesoro de compasión es
inagotable, vuelve a nosotros tu mirada bondadosa y aumenta en nosotros tu
Misericordia, para que en los momentos difíciles no nos desesperemos ni nos
desalentemos, sino que, con absoluta confianza, nos sometamos a tu Santa
Voluntad que es todo Amor y Misericordia.
Oh, incomprensible e impenetrable Misericordia de Dios.
¿Quién puede glorificarte y adorarte dignamente?
Oh, Supremo atributo de Dios todopoderoso, Tú eres la dulce esperanza del
pecador. Amén.