Vida y Cultura de los Esquimales
Vida y Cultura de los Esquimales
L. CASTAO
En la costa septentrional norteamericana, en el archipilago Artico, en Groenlandia y en el extremo oriente de Siberia vivi, y contina viviendo, una civilizacin fuera de los limites de las sociedades hasta ahora conocidas. Si tenemos en cuenta la lejana poca de las glaciaciones y comparamos los datos que ofrecen los puntos de la Tierra que acabamos de mencionar -por ejemplo, con temperaturas medias de 45 grados bajo cero-, comprenderemos lo que significa vivir en tales condiciones. Nos estamos refiriendo a los habitantes de las tierras heladas, a los llamados esquimales, que en una extensin de unos 9.000 kilometros de longitud viven desde hace ocho mil aos, aproximadamente. Gracias a las aportaciones que nos han legado los historiadores rusos y prestigiosos catedrticos de las universidades de Estados Unidos,. conocemos los aspectos ms representativos de esta civilizacin llamada del Hielo. El pueblo esquimal, descendiente de los indios norteamericanos y de los mongol es de Sibe ria, est dotado de unas caractersticas muy diferentes a ras del resto de los pueblos conocidos. Es. gente laboriosa, tenaz, y, sobre todo, muy inteligente. Durante los largos inviernos nrdicos, los das son cortos y, prcticamente, casi todo se reduce a la oscuridad. La vegetacin se lmita a musgos gigantes y a arbustos acharrados; los vientos adquieren una fuerza desorbitada al no encontrar obstculos sobre su superficie helada y, como consecuencia de ello, se forman terribles tormentas que obligan a los esquimales a permanecer en da de los olores y gases, creaban una especie de chimenea apartando, simplemente, los bloques de hielo que amparaban la techumbre. En el verano las condiciones climatolgicas difieren muy poco, a pesar de que la temperatura asciende escasamente por encima de los cero grados y el sol produce una considerable calor al reflejarse sobre la blancura de los hielos. Los efectos de estos cambios eran trgicos ya que se producan grietas en la superficie he .Iada y con el deshielo venian las inundaciones. Las hondonadas se convertan en caudalosos ros que arrastraban hasta el mar los tmpanos de hielo, dificultando, an ms que en el invierno, los movimientos de los nativos a fin de procurarse alimentos. Estos se limitaban casi exclusivamente a la carne, ya que la tierra no les brindaba ningn otro alimento. Por ello, los esquimales son, an hoy, expertos cazadores.
cerrados en sus refugios cons truidos sobre la superficie del hielo. Hacan los techos de sus viviendas, llamadas igloo con huesos de ballena sobre los que colocaban pieles de foca. Gracias a las lmparas, que constantemente tenian encendidas con las grasas que les proporcionan las focas, mantenan sus refugios clidos y confortables, aunque sucios y malolientes. Para la sali
Una de las presas ms codiciadas era y sigue siendo el oso polar, pero su captura se haca difcil y significaba afrontar un grave peligro. Durante la primavera el cazador sala a buscar la pista del oso en trineos tirados por vigorosos perros. Normalmente se reunan tres o ms cazadores que, cuando avistaban su presa, soltaban a la recua de perros para azuzarla. Este momento lo aprovechaban los cazadores para lanzarse sobre el oso y darle muerte con sus lanzas de hueso. Una vez conseguida la presa se provean de su carne y de su val osa piel, gracias a la cual mitigaban los rigores de aquel clima inhspito. Tambin durante la poca estival los esquimales se dedicaban a la pesca y, aunque no conocan sus artes, capturaban los peces mediante un rudimentario cebo que introducan en las aguas heladas practicando un agujero en el hielo. Despus ya slo quedaba esperar pacientemente a que la gran masa de salmones fuera a engullir el cebo para pescarlos clavndoles una especie de arpn con la punta de hueso. Otra de las actividades de los
,
esquimales para procurarse alimento era y es la caza de la foca. Durante los primeros das de mayo las focas se renen en grandes manadas sobre el hielo pues han nacido las nuevas cras y gustan de calentarse al sol. Antiguamente aprovechando estos momentos los cazadores se acercan sigilosamente, calzados con suaves botas de piel de oso, arrastrndose por el suelo e imitando los movimientos de las focas hasta tenerlas al alcance de sus rsticas lanzas. Tambin en invierno se dedicaban a la caza de la foca, ya que este animal era de primera necesidad para su subsistencia debido a la grasa que extraen de ella. No obstante, esta caza era lenta y difcil dado que slo se poda abatir a las focas cuando asoma
ban la cabeza para respirar por los agujeros que realizan en el hielo. De esta forma, el cazador aguantaba, en muchas ocasiones, horas enteras esperando que apareciera su presa. El esquimal pronto se di cuenta de que la carne que le sobraba se conservaba en perfectas condiciones, factor ste que le ayudaba en los momentos de mala caza a no tener escasez de alimentos. Nos consta tambin que esta civilizacin pronto conoci el fuego y aprovechaban los musgos perdidos y una especie de arbustos para hacer el fuego en el que asaban la carne. Efectuaban esta operacin aprovechando el fuego al mximo y asando grandes cantidades de carne que despus consuman fra. En el verano comprobaron que en las costas donde daba el sol, al abrigo de los vientos, crecan unas algas que estimularon su curiosidad; comindolas crudas les agrad su sabor y posteriormente pasaron a condimentarlas cocindolas con la grasa de foca. Es digno hacer notar que este era el nico alimento, adems de la carne y el pescado, que consuman los esquimales en la antigedad. El trineo, la lanza rstica, los perros y su constancia, eran los aliados que ayudaban a subsistir a este pueblo dentro del inmenso ocano de hielo en el que habita. Todava hoy en da existen reducidos ncleos de esquimales que viven en condiciones muy parecidas a las de sus antepasados: en Groenlandia viven unos 23.000 individuos, en Alaska y el norte del Canad unos 25.000 y en Asia unos 1.300, aunque todos ellos pasan por un avanzado estado de mestizaje.