COMPENDIOS DE LA DOCTRINA SOCIAL
CAPÍTULO III: LA PERSONA HUMANA Y SUS DERECHOS
[Link] Y PRINCIPIO PERSONALISTA
105: El hombre es la imagen de Dios.
106: La persona humana es el centro de toda realidad social.
107: La dignidad inviolable de la persona humana.
II. LA PERSONA HUMANA: IMAGO “DEI”
108: La persona humana es creada a imagen de Dios.
109: Solo el hombre es capaz de relacionarse con Dios.
110-111: El hombre es un ser social por naturaleza.
112: La vida del hombre es sagrada e inviolable.
113: El hombre y la mujer deben ejercer responsabilidad sobre
la creación.
114: El hombre está en relación consigo mismo y busca la paz
en Dios.
115-116: El pecado causa la división del hombre con Dios,
consigo mismo, con los demás y con el mundo.
117: El pecado afecta tanto al individuo como a la comunidad,
teniendo siempre consecuencias sociales
119: Las consecuencias del pecado alimentan las estructuras de
pecado.
120: La universalidad del pecado debe entenderse junto a la
salvación en Cristo.
121: Jesús revela al hombre su verdadera vocación y
naturaleza.
122: La salvación ofrecida por Cristo es una realidad de
comunión con Dios.
III. LA PERSONA HUMANA Y SUS MÚLTIPLES DIMENSIONES
124-126: La Iglesia rechaza visiones reduccionistas del ser
humano.
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127-129: El ser humano debe honrar su cuerpo y reconocer su
dignidad espiritual.
130: El hombre está abierto a Dios, a los demás y al mundo,
buscando la verdad y el bien absolutos.
131: Cada persona es única e irrepetible.
132-134: Una sociedad justa respeta la dignidad de cada
persona.
135: El hombre puede elegir el bien libremente.
136: La libertad humana no niega la dependencia de Dios.
140: la libertad se ejerce según la ley moral natural, infundida
por Dios, que guía nuestras acciones.
141: La ley natural une a todos los hombres.
142: La ley natural no puede ser anulada por la maldad
humana.
144: La imagen de Dios en cada persona es la base de la
igualdad y fraternidad entre todos.
145: Es necesario garantizar igualdad de oportunidades entre
hombres y mujeres y entre clases sociales ante la ley.
146-147: Hombres y mujeres tienen igual dignidad.
149-151: El ser humano es social por naturaleza, pero el
egoísmo puede crear divisiones y alejarlo de la verdadera
comunión.
IV. LOS DERECHOS HUMANOS
152: La Iglesia valora positivamente la Declaración Universal de
los Derechos Humanos.
153: Los derechos humanos tienen su raíz en la dignidad
inherente a cada persona, dada por Dios y comprendida por la
razón.
155-159: Existen derechos y deberes específicos que deben ser
respetados.
CAPÍTULO IV: LOS PRINCIPIOS DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA
IGLESIA
[Link] Y UNIDAD
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160-164: Los principios de la doctrina social de la Iglesia son los
pilares morales que ordenan la vida social.
II. EL PRINCIPIO DEL “BIEN COMÚN”
164-165: El bien común permite a las personas y sociedades
alcanzar su perfección.
166: Ejemplos de bien común incluyen la paz, la justicia, el
ambiente, y el acceso a servicios esenciales.
167: Todos deben colaborar en la consecución del bien común y
tienen derecho a disfrutar de sus beneficios.
168: El Estado tiene la responsabilidad de promover el bien
común.
170: El bien común no puede ser reducido solo a lo material, ya
que su fin último es Dios.
III. EL DESTINO UNIVERSAL DE LOS BIENES
171: Dios destinó la tierra para el uso de todos.
172: Todos tienen derecho a acceder a los bienes necesarios
para su desarrollo pleno.
173: El derecho al uso universal de los bienes requiere definir
cómo, cuándo y en qué circunstancias deben compartirse.
174: La economía debe basarse en principios morales que
respeten el origen y fin de los bienes.
176: La propiedad privada asegura la autonomía y garantiza un
orden social justo.
177: La propiedad privada no es un derecho absoluto, sino un
medio para lograr el bien común.
178: La propiedad tiene una función social.
179: Los avances tecnológicos deben servir a las necesidades
básicas humanas y aumentar el patrimonio común de la
humanidad.
180: La propiedad comunitaria también es legítima.
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182: El derecho universal a los bienes exige proteger
especialmente a los pobres y marginados.
183: La pobreza no se erradicará totalmente hasta su regreso.
184: La Iglesia ve la atención a los pobres como un deber de
justicia.
IV. PRINCIPIO DE SUBSIRIARIDAD
185-186: Las sociedades más grandes deben ayudar.
187-188: El Estado no debe interferir en la libertad de los
ciudadanos.
V. LA PARTICIPACIÓN
189: La participación ciudadana es un deber para lograr el bien
común.
190: La participación en la vida comunitaria es fundamental
para la democracia y su permanencia.
191: El desinterés o la represión de la participación política
amenaza la democracia.
VI. PRINCIPIO DE SOLIDARIDAD
192: La interdependencia y comunicación global es más
evidente gracias a los avances en telecomunicaciones e
informática.
193: La solidaridad es una virtud moral
194-195: La solidaridad implica reconocer los vínculos que unen
a las personas y grupos sociales.
196: El ejemplo supremo de solidaridad es la vida de Jesús.
VII. VALORES FUNDAMENTALES DE LA VIDA SOCIAL
197: La DSI promueve principios y valores fundamentales para
una sociedad digna.
198: Es una obligación vivir en la verdad y respetarla
constantemente
199: La libertad permite buscar la verdad y expresar ideas.
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201-202: La justicia consiste en dar a Dios y al prójimo lo que
les corresponde.
203: La solidaridad es una vía privilegiada para alcanzar la paz,
junto a la justicia.
204: La caridad es el criterio supremo de la ética social.
206-207: La historia muestra que la caridad puede generar
nuevas soluciones para la cuestión social.
CAPÍTULO VI: EL TRABAJO HUMANO
[Link] BÍBLICOS
255: El hombre debe dominar la tierra con responsabilidad, no
de forma despótica.
256: El trabajo es parte de la condición originaria del hombre,
no un castigo.
257: El trabajo es esencial para la vida digna, pero no debe
idolatrarse, ya que el sentido último de la vida está en Dios.
258: El mandamiento del descanso sabático es el culmen de la
enseñanza bíblica sobre el trabajo.
259: Jesús enseña a valorar el trabajo, identificándose él mismo
con el trabajo divino.
260: El trabajo no debe dominar al hombre-
263: El trabajo es esencial para la existencia humana.
264: Ningún cristiano debe sentirse con derecho a vivir a
expensas de otros.
265: El trabajo como una actividad humana que honra al
hombre y contribuye al bien.
266: El trabajo orientado hacia la caridad se convierte en un
medio de contemplación, oración y esperanza.
II. EL VALOR PROFÉTICO DE LA “RERUM NOVARUM”
267: La Revolución Industrial desafió a la Iglesia, que respondió con
principios para proteger los derechos de los trabajadores
268: La Rerum novarum defendió la dignidad de los
trabajadores y promovió su protección.
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269: La Iglesia ha enriquecido su visión del trabajo como clave
para el desarrollo humano.
III. LA DIGNIDAD DEL TRABAJO
270: El trabajo es tanto una actividad objetiva como subjetiva, y su
dignidad proviene de la persona, no de la tarea realizada.
271: La dignidad del trabajo se basa en su dimensión subjetiva, y no
debe ser reducida a un simple instrumento de producción.
272: El trabajo debe orientarse hacia la realización humana.
273: El trabajo tiene una dimensión social intrínseca.
276: El trabajo tiene prioridad sobre el capital.
277: La DSI subraya que el trabajo tiene prioridad sobre el
capital, que debe ser visto como un instrumento al servicio de
la persona, no al revés.
278: El desarrollo integral de la persona en el trabajo favorece
tanto su crecimiento como la productividad laboral.
279: Nuevos riesgos laborales derivados de la globalización y el
progreso tecnológico.
280: Nuevas formas de explotación laboral.
281: El trabajo debe permitir a la persona sentirse copropietaria
de su labor.
282: La propiedad privada debe estar subordinada al bien común.
283: Las nuevas tecnologías deben ser utilizadas con justicia,
equidad y respeto a los derechos humanos.
284: El descanso festivo es un derecho.
285: El domingo debe ser santificado mediante caridad,
dedicación a la familia y a los necesitados.
286: Las autoridades deben garantizar derecho al descanso y al
culto.
IV. EL DERECHO AL TRABAJO
287: El trabajo es esencial para formar una familia, adquirir
propiedad y contribuir al bien común.
289: El desempleo, la educación obsoleta y la falta de formación
dificultan la realización humana y profesional.
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290: Mantener el empleo depende de las habilidades; los
sistemas educativos deben promover la actualización continua.
291: El Estado debe promover políticas que generen empleo.
292: Colaboración internacional para garantizar el derecho al trabajo
mediante acuerdos comunes.
293: Es necesario que exista un proceso libre de
autoorganización de la sociedad.
294: El trabajo es fundamental para la vida familiar.
295: Las mujeres deben tener acceso igualitario al trabajo y
formación sin renunciar a su rol familiar.
296: El trabajo infantil es inmoral y daña el desarrollo físico y
psicológico de los niños.
297: La emigración puede favorecer el desarrollo, pero los
inmigrantes deben ser protegidos contra la explotación.
298: Las instituciones deben garantizar los derechos laborales
de los inmigrantes.
299: La agricultura debe ser valorada como base económica y
modernizada urgentemente.
300: La reforma agraria es moralmente obligatoria para lograr
un verdadero desarrollo económico y social.
[Link] DE LOS TRABAJADORES
301: Los derechos de los trabajadores se basan en la dignidad
humana.
302: La justa remuneración es esencial para la justicia laboral.
303: La distribución de ingresos debe respetar la justicia social y la
dignidad humana.
304: El derecho a la huelga es legítimo como último recurso
pacífico para resolver conflictos laborales.
305: Los sindicatos defienden los derechos de los trabajadores
frente a los empleadores.
306: Las relaciones laborales deben basarse en la cooperación,
no en el conflicto entre trabajo y capital.
308: La globalización requiere sindicatos renovados y
solidaridad para apoyar a los trabajadores afectados.
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VI. SOLIDARIDAD ENTRE LOS TRABAJADORES
310: La globalización impulsa nuevas formas de producción y
exige una globalización de los derechos esenciales.
311: La fragmentación del ciclo productivo y los cambios
laborales alteran las condiciones laborales y sociales.
312: La globalización exige flexibilidad laboral y gestión
adecuada de los procesos productivos.
313: El cambio hacia una economía de servicios genera
incertidumbre sobre el empleo y la seguridad social.
314: La competencia y la innovación deben equilibrarse con la
defensa de los derechos laborales.
315: La descentralización productiva refuerza a las pequeñas
empresas, pero puede generar condiciones laborales injustas.
316: La expansión de la economía informal en países en
desarrollo genera problemas éticos y legales.
317: El hombre como protagonista de los cambios laborales.
318: Las visiones mecanicistas del trabajo son inadecuadas; el
trabajo es libre y creativo.
320: Los problemas laborales complejos requieren soluciones
basadas en contribuciones científicas y culturales.
321: La transformación del trabajo exige solidaridad y
participación global.
322: La globalización debe centrarse en la dignidad humana y
un humanismo global.
CAPÍTULO VII: LA VIDA ECONÓMICA
I. ASPECTOS BÍBLICOS
323-324: La riqueza no es condenada, sino su mal uso; la
pobreza aceptada con fe reconoce el orden divino.
325-327: Reino de Dios como un modelo de justicia, fraternidad
y solidaridad.
328: Los bienes tienen un destino universal, y la acumulación
indebida de riqueza es inmoral.
329: Las riquezas deben ser utilizadas para el bien común.
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[Link] Y ECONOMÍA
331: La economía debe respetar la dignidad humana y el bien
común.
332: La economía eficiente debe promover desarrollo solidario y
combatir la pobreza.
334: La riqueza debe crecer cualitativa y cuantitativamente.
335: El capitalismo es positivo si está dentro de un marco ético
y jurídico.
III. INICIATIVA PRIVADA Y EMPRESA
336: La libertad económica es un derecho fundamental, y el
Estado debe intervenir solo para el bien común.
337: El principal recurso del hombre es su inteligencia.
338: La empresa debe servir al bien común, produciendo bienes
y servicios útiles.
339: Las empresas cooperativas y familiares promueven valores
humanos y responsabilidad social.
340: Los beneficios empresariales deben alinearse con el
respeto a la dignidad humana y la justicia social.
341: La búsqueda de beneficios es aceptable, pero la usura está
moralmente condenada.
343: Empresarios deben fomentar una comunidad solidaria y
tomar decisiones prudentes.
344: Las decisiones empresariales deben considerar valores
morales y el impacto social.
345: Las empresas deben estructurar el trabajo para favorecer
la familia y la calidad de vida.
IV. INSTITUCIONES ECONÓMICAS AL SERVICIO DEL HOMBRE
346: La economía debe emplear racionalmente los recursos
escasos.
347: El libre mercado es eficiente para la producción y
distribución de bienes y servicios.
349: El mercado debe estar orientado por finalidades morales y
no puede suplir todas las necesidades humanas.
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350: La libertad económica debe estar regulada para no alienar
a la persona humana.
351-353: El Estado debe regular las relaciones económicas
complementando al mercado según subsidiariedad.
354: Una intervención estatal excesiva anula la responsabilidad
ciudadana y promueve burocracia.
355: La gestión fiscal y el gasto público son cruciales para la
economía y la protección social.
356-357: Algunos bienes colectivos deben ser gestionados
fuera del mercado.
358: Los consumidores deben equilibrar el consumo, el ahorro y
la caridad
360: El consumismo debe combatirse con estilos de vida
sobrios que prioricen el bien común.
V. LAS “RES NOVAE” EN ECONOMÍA
361: La globalización aumenta la integración económica y
financiera mundial.
362: La globalización puede reducir costos, pero también
aumentar desigualdades.
363-364: La globalización debe ser solidaria, sin excluir a
nadie.
365: La globalización exige la defensa de los derechos humanos
y la reducción de la brecha entre derechos nuevos y básicos.
368-369: Los mercados financieros son esenciales, pero deben
ser regulados.
370-372: La comunidad internacional debe proteger a los
países pobres del control económico de los estados-nación.
373-374: El desarrollo debe ser material y espiritual para evitar
el vacío existencial en los países ricos.
375-376: Se requiere una gran obra educativa y cultural para
un desarrollo integral y responsable.
CAPÍTULO X: PROTECCIÓN DE LA NATURALEZA
I. ASPECTOS BÍBLICOS
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451: La fe en Dios fundamenta la relación con la creación, como
un don confiado a la humanidad.
452: El hombre debe cuidar y cultivar la creación, incluso
después del pecado.
453: La salvación de Dios purifica y renueva la creación, con la
justicia como morada estable.
454: La Pascua de Jesús restaura la armonía entre el hombre y
la naturaleza.
455: La redención de Cristo abarca toda la creación, renovando
"un nuevo cielo y una nueva tierra".
II. EL HOMBRE Y LA CREACIÓN
456: La visión bíblica guía el uso de la tierra, el desarrollo
científico y la tecnología según el plan divino.
457: Los avances científicos reflejan la grandeza de Dios y
deben usarse para el bien común.
458: La Iglesia valora la biotecnología y la genética, pero pide
una aplicación ética y prudente.
459: El respeto por los seres humanos y la naturaleza es
esencial, evitando manipulaciones genéticas irresponsables.
460: El hombre debe desarrollar la creación según el plan
divino.
III. CRISIS EN LA RELACIÓN DEL HOMBRE CON LA NATURALEZA
461: La revelación y el magisterio eclesial clave para valorar la
relación entre el hombre y su medio ambiente.
462: La tecnología ha explotado los recursos naturales sin ética.
463: La naturaleza no debe ser manipulada utilitariamente ni
divinizada.
464: La desvinculación de la trascendencia empobrece la
identidad humana y su relación con el ambiente.
465: Responsabilidad de preservar un ambiente sano,
combinando ciencia y ética.
IV. UNA RESPONSABILIDAD COMÚN
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466: La protección del medio ambiente es una responsabilidad
global y universal.
467: La responsabilidad ambiental también afecta a las
generaciones futuras y requiere solidaridad global.
468: La comunidad internacional debe desarrollar normas
jurídicas para proteger el ambiente y promover un cambio de
vida.
469. El principio de precaución debe guiar las decisiones
ambientales y de salud.
470. El desarrollo económico debe considerar la sostenibilidad
ambiental.
471. Respetar los derechos de los pueblos indígenas y su
conexión con la tierra.
472: El uso de la biotecnología debe ser evaluado éticamente.
473: Intervención responsable sobre la naturaleza, buscando
mejorar el entorno.
474: Las biotecnologías tienen un impacto social y económico
significativo.
475: Promover el intercambio equitativo de tecnologías y
conocimientos.
476: Los países en desarrollo deben invertir en investigación y
proteger el bien común.
477: Los científicos deben investigar de manera ética y
responsable.
478: Los empresarios deben equilibrar el beneficio legítimo con
el bien común.
479: Las decisiones políticas y legislativas deben estar
orientadas al bien común.
480: Los medios deben ofrecer información objetiva sobre las
biotecnologías.
481: Los recursos naturales deben distribuirse equitativamente.
482: La crisis ambiental afecta a los pobres y requiere
cooperación internacional.
483: El crecimiento demográfico debe ser compatible con un
desarrollo solidario.
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484: El agua es un derecho universal y debe gestionarse
racionalmente.
485: El agua debe ser un bien público, no una mercancía.
486: Los problemas ecológicos exigen un cambio hacia estilos
de vida responsables.
487: La actitud hacia la naturaleza debe ser de gratitud y
respeto.
CAPÍTULO XI: LA PROMOCIÓN DE LA PAZ
I. LA PAZ EN LA BIBLIA
488: La paz es un don divino, alterado por el pecado.
489: La paz es un don divino que trae bienestar y plenitud.
490: La paz es la meta de la convivencia social, prometida en el
reino de Dios.
491: La paz prometida se cumple en Jesús, quien trae el reino
de la paz.
492: La paz de Cristo es reconciliación basada en el perdón
mutuo.
493: La paz se anuncia a través del evangelio, especialmente en
la cruz de Cristo.
II. LA PAZ, FRUTO DE LA JUSTICIA Y DE LA CARIDAD
494: La paz es un valor universal basado en Dios, justicia y
caridad.
495: La paz se construye día a día, con responsabilidad
individual.
496: La violencia nunca es una solución justa.
III. LA GUERRA, FRACASO DE LA PAZ
497: La guerra es un fracaso de la paz y genera más conflictos.
498: Buscar alternativas a la guerra abordando las causas de la
injusticia.
499: Los Estados necesitan organizaciones para evitar la guerra
y promover la paz.
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500: La guerra de agresión es inmoral; la defensa debe ser
legítima y proporcional.
501: La ONU prohíbe el uso de la fuerza, excepto en legítima
defensa.
502: La legítima defensa justifica las fuerzas armadas para
contribuir a la paz.
503: Los miembros de las fuerzas armadas deben desobedecer
órdenes injustas.
504: La legítima defensa protege a las víctimas inocentes y
asegura la ayuda humanitaria.
505: El principio de humanidad exige proteger a la población
civil en la guerra.
506: Los genocidios son crímenes contra Dios y la humanidad, y
deben ser castigados.
507: Las sanciones deben corregir gobiernos opresivos, no
castigar a la población.
508: Se propone un desarme general y equilibrado.
509: Las armas de destrucción masiva representan una grave
amenaza a la paz.
510: El desarme debe incluir la prohibición de armas
excesivamente traumáticas.
511: Es urgente controlar la producción y tráfico de armas
ligeras.
512: El uso de niños como soldados es un crimen intolerable y
requiere rehabilitación.
513: El terrorismo es una violencia brutal y debe ser combatido
en sus causas.
514: El terrorismo no tiene justificación moral y debe ser
combatido con derechos humanos.
515: El terrorismo en nombre de Dios es blasfemia y debe
erradicarse.
IV. LA APORTACIÓN DE LA IGLESIA A LA PAZ
516: La Iglesia promueve la paz, colaborando con otras
religiones.
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517: La verdadera paz se logra a través del perdón y la
reconciliación.
518: El perdón no excluye la justicia; los tribunales
internacionales restauran relaciones.
519: La oración es fundamental para la paz y el compromiso
cristiano con ella.
520: Las jornadas para la paz subrayan que la paz requiere
sacrificio y justicia.
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