T5.
ADAPTACIÓN Y DESVIACIÓN SOCIAL
ADAPTACIÓN Y CONFORMIDAD SOCIAL
LA ADAPTACIÓN DE LA PERSONA A SU ENTORNO SOCIAL
Consiste en una interiorización suficiente de los modelos, valores y símbolos de su sociedad.
Integrados en la estructura de su personalidad en suficiente medida, le permiten comunicarse, interactuar y mostrar
acuerdo con sus semejantes.
EL CONSENSO SOCIAL
La adaptación social, permite que todas las personas de un mismo medio social, compartan modelos, valores y símbolos
básicos como un común denominador, haciendo factible entre ellos la construcción del consenso social:
Un estado de acuerdo afirmativo en materia normativa y cognitiva, relevante para
su interacción mutua, respecto a las personas y roles centrales de su sociedad,
pero también respecto a personas, roles y colectividades de otras sociedades.
Permite mantener la cohesión social a partir de la solidaridad que genera y también la construcción de una identidad
colectiva (el sentimiento de un «nosotros»):
Se basa en la cultura común, en la participación en lo sagrado y en la sociedad civil, y
en compartir determinados rasgos existentes que, en un determinado momento, se
elevan a la categoría de «identitarios» (lengua, etnia, religión, territorio o símbolos) y
ayudan a desarrollar el sentimiento de pertenencia a una comunidad.
CONFORMIDAD Y ADAPTACIÓN SOCIAL
La conformidad se refiere a un hecho del comportamiento: Ajuste y uniformidad de la acción y de las conductas a la
norma social.
Existe adaptación social, y, por lo tanto, conformidad, cuando el ajuste no es meramente casual, sino que la norma
«motiva» la acción social del individuo, en la medida en que el actor considera que ajustarse a ella no solo es correcto,
sino que es la mejor opción.
GRADOS DE ADAPTACIÓN SOCIAL
La adaptación al medio social puede tener diferentes modalidades o grados de conformidad.
Ninguna sociedad puede recabar un consenso completo sobre las normas, valores y símbolos que la rigen.
La cultura ofrece siempre un cierto número de opciones a elegir entre valores dominantes y valores subculturales;
modelos preferenciales y modelos «tolerados».
La adaptación a un medio social concreto supone la utilización, por parte de la persona, del margen de libertad o
autonomía reconocido por la sociedad en cuestión.
El proceso de socialización puede dar como resultado:
1. Una adaptación del individuo a su medio social que se exprese, tanto en el deseo de conformarse pasivamente
al mismo, como en su deseo de transformarlo y de tratar de innovar en él, y también,
2. La «inadaptación» o desviación social.
LA DESVIACIÓN SOCIAL
Hablar de conducta desviada, no supone a priori emitir un juicio moral negativo: Quienes se desvían pueden hacerlo
sobrepasando las expectativas “normales” en la observancia y acatamiento de las normas, por imperativos morales
(como la implementación de valores como la igualdad, la libertad, la justicia o la equidad).
Aquello que se considera «desviado» varía a lo largo del tiempo en la misma medida que las normas y los valores que
distinguen a unas culturas y subculturas de otras.
EL CONCEPTO DE DESVIACIÓN
Alude a cualquier tipo de conducta efectiva que no se ajusta a las normas de un sistema social determinado.
Supone la transgresión o falta de conformidad con una serie de normas dadas, que son aceptadas por una amplia
mayoría de personas dentro de una sociedad
Engloba a la categoría más amplia de comportamientos desviados.
EL CONCEPTO DE DELITO
Hace referencia a cualquier acción que vulnera las leyes fijadas por una autoridad política.
DISCIPLINAS PARA EL ESTUDIO DE LA DESVIACIÓN Y DE LA DELINCUENCIA
LA CRIMINOLOGÍA: Se ocupa de los comportamientos que sanciona la ley penal (de los delitos).
LA SOCIOLOGÍA DE LA DESVIACIÓN: Estudio del comportamiento desviado y de comprender por qué algunas conductas
se consideran desviadas. Utiliza aportaciones de la investigación criminológica, pero también analiza un amplio conjunto
de conductas que escapan del ámbito de la ley penal. Trata de indagar en las causas que llevan a que ciertos
comportamientos se consideren desviados, y en cómo varía la aplicación del concepto de «desviado» y de «desviación»
dentro de una sociedad y a lo largo del tiempo.
EL ESTUDIO DE LA DESVIACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA SOCIOLÓGICA
Tiene en cuenta el contexto social y cultural en el que tiene lugar la desviación. Recurre a la contribución de las variables
sociales en la explicación de la conducta desviada. Atiende especialmente, a la mediación de las instituciones sociales,
a la distribución del poder y a la estructura de clases. Desigualdades y divisiones existentes entre las personas
PRINCIPALES TEORÍAS DE LA DESVIACIÓN SOCIAL
1. La Escuela Clásica de Criminología
2. La criminología positivista
3. Las teorías sociológicas de la desviación:
I. Las teorías funcionalistas
II. Las aportaciones del interaccionismo simbólico
- La teoría de la reacción social y la teoría del etiquetaje
III. Las teorías del conflicto, la Nueva Criminología y el realismo de la izquierda
IV. Las teorías del control social y el realismo de la derecha
LA ESCUELA CLÁSICA DE CRIMINOLOGÍA
Cesare Beccaria (1738-1794) es considerado como el fundador de la Escuela Clásica de Criminología, que data de la
época de la Ilustración.
LAS PREMISAS BÁSICAS DE ESTA CORRIENTE TEÓRICA:
o El delito es un acto racional.
o Delinquir implica una elección racional de la persona.
o Los delitos se cometen cuando el individuo puede maximizar con esta conducta sus beneficios y a la vez puede
estar relativamente seguro de que no será castigado.
LAS PROPUESTAS DE ESTA ESCUELA SON:
o Establecer un sistema penal que disuada a las personas de cometer crímenes.
o El castigo debe ser público, rápido, lo menos severo posible, dadas las circunstancias, y recogido por las leyes.
LOS SEGUIDORES DE LA ESCUELA CLÁSICA DE CRIMINOLOGÍA DEFIENDEN LO SIGUIENTE:
o La probabilidad de reincidencia debe ser irrelevante a la hora de dictar sentencia.
o Las sentencias ambiguas deben ser abolidas.
o La discreción del juez para dictar sentencia debe ser severamente limitada.
o La aplicación de una sentencia de encarcelamiento debe ser restringida a delitos graves, sobre todo a aquellos
delitos con graves consecuencias para sus víctimas.
o Las penas de menos gravedad no deben pretender rehabilitar, sino simplemente castigar con menos severidad.
LA CRIMINOLOGÍA POSITIVISTA
Trata de establecer las características, causas y prototipos de los delincuentes.
Cesare Lombroso (1835-1909) investigó la apariencia de los criminales y sus características físicas, llegando a la
conclusión de que presentaban rasgos que se habían mantenido constantes desde estadios evolutivos anteriores. Los
delincuentes presentaban rasgos físicos característicos.
Estas propuestas, muy populares en su día, se vieron completamente desacreditadas. Los rasgos atribuidos a los
delincuentes se encuentran aleatoriamente repartidos por toda la población. No tiene sentido intentar distinguir un
delincuente de quien no lo es atendiendo solo a su apariencia física.
Los defensores de esta corriente tienen en común las siguientes proposiciones:
o Parten del supuesto de que el delincuente constituye un tipo específico de persona (el criminal nato, el criminal
emocional, el criminal moralmente demente, el criminal epiléptico enmascarado).
o Tratan de determinar cuáles son las características que diferencian a unos delincuentes de otros.
Se trata de desarrollar esquemas de rasgos específicos que pueden ir desde la clasificación de las características físicas
de partes del cuerpo hasta tipos de cuerpos o de personalidad. Recientemente se han centrado en el desarrollo de los
perfiles de cromosomas y del ADN.
Consideran que la conducta criminal se encuentra, en alguna medida, fuera del propio control del delincuente.
El comportamiento criminal obedece a «debilidad mental», «regresión atávica», «socialización fracasada» o
«cromosomas XYY». La actividad criminal no obedece a una decisión racional, sino que está predeterminada por algún
condicionamiento biológico o psicológico.
DESDE LA SOCIOLOGÍA, LA CONDUCTA DESVIADA SE CONCIBE INFLUIDA POR EL CONTEXTO SOCIAL por las siguientes
razones:
1. Aquello que se entiende por conducta desviada varía en función de las normas de la sociedad en que se vive.
2. La conducta de una persona se considera desviada solo cuando los demás así la definen.
3. La capacidad de elaborar normas y reglas, y de transgredirlas, no se encuentra igualmente repartida entre la
población.
LA TEORÍA FUNCIONALISTA
Se basa en las aportaciones originales de Durkheim a la teoría social.
Indaga en las causas, funciones y consecuencias sociales del fenómeno de la desviación, más que en las explicaciones
previas centradas en los atributos del desviado. Considera el delito y la desviación como hechos sociales, elementos
inevitables y necesarios, presentes en todas las sociedades a lo largo de la historia. En su análisis pionero sobre la
cuestión, Durkheim llegó a la conclusión de que no existe nada “anormal” en la desviación.
Funciones sociales esenciales de la desviación (Durkheim):
o Contribuye a consolidar los valores y las normas culturales.
o La respuesta a la desviación contribuye a clarificar las barreras morales.
o La contestación a la desviación fomenta la unidad social.
o La desviación tiene una función adaptadora y fomenta el cambio social.
EL ANÁLISIS DE LA DESVIACIÓN EN LA TEORÍA DE ROBERT K. MERTON
En contextos sociales que experimentan un constante incremento de la riqueza, ¿por qué siguen aumentando los
índices de delincuencia?
Merton apunta como elemento destacado el sentimiento de privación relativa: La brecha que se percibe entre las
expectativas y la realidad, cuando los que tienen pocos recursos comparan su situación con quienes disfrutan de más
recursos.
El grado y el carácter de la desviación en cada momento, dependen del grado en que los miembros de una sociedad
pueden alcanzar los objetivos culturales vigentes, a través de mecanismos institucionalizados.
Reacciones de las personas al conflicto entre valores y metas socialmente aceptadas, y los reducidos medios disponibles
para alcanzarlos:
1. Conformidad. Se busca satisfacer metas u objetivos lícitos a través de mecanismos que también son legítimos y
están aceptados socialmente
2. Innovación. intento de conseguir un objetivo cultural convencional a través de mecanismos no convencionales.
3. Ritualismo. Se trasmutan los fines en conductas compulsivas orientadas a vivir «respetablemente». Abandonan
las metas culturales, aunque permanecen fieles a las normas aceptadas socialmente.
4. Retraimiento. Rechazo tanto de los objetivos culturales establecidos como de los medios para conseguirlos
5. Rebelión. Rechazo tanto de las definiciones culturales de éxito como de los mecanismos para obtenerlo.
EL ESTUDIO DE LAS SUBCULTURAS JUVENILES DE LA DESVIACIÓN.
ALBERT K. COHEN.
Este autor consideró, como Merton, que las contradicciones existentes en la sociedad norteamericana eran la causa
principal de la delincuencia. Se fijó en las respuestas colectivas que se canalizan a través de las subculturas. Relaciona
la desviación con la existencia de grupos subculturales que adoptan normas que fomentan o recompensan los
comportamientos desviados.
Los jóvenes adoptan conductas desviadas y se convierten en delincuentes debido a la frustración de estatus: Proceso
mediante el cual las personas se sienten frustradas en su intento de alcanzar cierto estatus social.
Las subculturas de la desviación rechazan los valores de clase media y los sustituyen por normas que, como las
actividades delictivas y otros actos de disconformidad, rinden culto al desafío.
RICHARD A. CLOWARD Y LLOYD E. OHLIN.
Los delincuentes juveniles proceden con frecuencia de la clase obrera más baja y de minorías étnicas desfavorecidas
en las que las oportunidades de triunfar de un modo legítimo son escasas. La conducta delictiva no depende solo de la
escasez de oportunidades lícitas o legítimas, sino también de la oferta de oportunidades ilegítimas. La conformidad o
la desviación dependen de la estructura relativa de oportunidades, que es lo que condiciona la vida de los jóvenes.
SU TEORÍA DE LA OPORTUNIDAD DIFERENCIAL SOSTIENE QUE: La existencia de oportunidades ilegales (demanda de
drogas ilegales de diferentes tipos, de material robado, de prostitución femenina, de armas y otros) fomenta la
aparición de subculturas de delincuentes. En ellas el individuo, además de obtener la aceptación de un grupo de
iguales, puede resocializarse y aprender nuevos valores y normas subculturales, los conocimientos del oficio
necesarios para tener éxito por mecanismos no-convencionales, y reformular sus objetivos vitales.
EDWIN H. SUTHERLAND.
La conducta desviada y delictiva se encuentra repartida por toda la estructura de clases y no concentrada en los
miembros de la clase baja que viven en barrios marginales.
Teoría de la asociación diferencial.
LA CONDUCTA CRIMINAL SE APRENDE en asociación con otras personas, principalmente a través de relaciones
interpersonales estrechas que tienen lugar en el interior de grupos primarios (grupos de iguales, amigos o familiares)
en los que el número de opiniones favorables al delito es claramente superior al número de opiniones desfavorables a
la violación de la ley.
EL APRENDIZAJE EN ESTOS GRUPOS INCLUYE EL ROL DE DELINCUENTE (argot propio, definiciones favorables a la
violación de la ley, racionalización de formas alternativas de vida, mecanismos de refuerzo, justificaciones del acto y
carrera delictiva, y técnicas básicas del crimen.
Frente a la escasez de oportunidades lícitas e ilícitas para salir adelante (barriadas muy marginales o experiencias
personales extremas) la desviación se manifiesta en la forma de:
o SUBCULTURAS DEL CONFLICTO, en las que la frustración, especialmente de los jóvenes, desemboca en
episodios recurrentes de violencia (disturbios, revueltas, vandalismo, etc.).
o SUBCULTURAS DEL RETRAIMIENTO, caracterizadas por el hecho de que los individuos se retiran de la
participación ciudadana y se abandonan al consumo de alcohol y otras drogas.
APORTACIONES DEL INTERACCIONISMO SIMBÓLICO AL ESTUDIO DE LA DESVIACIÓN
Los procesos de atribución de rasgos y de características simplificadoras a personas y conductas afectan a los procesos
de construcción de la identidad individual. Construimos nuestra identidad en interacción con los demás, a partir de la
información que nos devuelven acerca de nosotros mismos, de sus valoraciones y del grado de reconocimiento que nos
muestran.
Plantea las siguientes preguntas:
o ¿Quién pone las etiquetas y por qué?
o El etiquetaje de una persona como desviada o presunta autora de comportamientos desviados, ¿puede acabar
incitándole a desarrollar las conductas desviadas que se le atribuyen?
TEORÍA DE LA REACCIÓN SOCIAL Y TEORÍA DEL ETIQUETAJE.
¿Cómo se definen socialmente los comportamientos desviados y a los propios desviados?
¿Por qué a determinados grupos se les cuelga esta etiqueta y a otros no?
¿Qué consecuencias tiene para personas y grupos ser etiquetados?
TEORÍA DE LA REACCIÓN SOCIAL. EDWIN M. LEMERT.
Sostiene que los procesos de desviación no pueden comprenderse si no se tiene en cuenta el papel de las instituciones
y de los grupos sociales en la producción de las normas y en su aplicación concreta; su papel en el «control social activo».
TEORÍA DEL ETIQUETAJE. HOWARD BECKER
La desviación y la conformidad se definen por la respuesta del entorno social a determinadas acciones y no tanto por la
cualidad de las acciones que llevan a cabo las personas desviadas.
El comportamiento "desviado" es aquel al que la gente cuelga esa etiqueta».
La desviación es siempre algo relativo: un mismo comportamiento se puede definir de formas muy diversas en
diferentes contextos sociales.
Hay procesos y factores, no relacionados con el propio comportamiento, que ejercen gran influencia en el hecho de ser
etiquetado o no: Raza, etnia, religión, clase social, estatus social, ámbito de residencia, forma de vestir y hablar o país
de origen son factores clave a la hora de determinar si se aplica o no la etiqueta.
¿Quién (im)pone la etiqueta de «desviado» y a qué persona y bajo qué circunstancias se puede etiquetar como
«transgresor» con éxito?
Principales fuentes sociales de etiquetamiento: Las instituciones religiosas, legislativas, judiciales y médicas. Supone
reconocer que las etiquetas utilizadas para crear categorías de desviación y categorías de desviados (pecador, inmoral,
pervertido, infractor, delincuente, transgresor, adicto, enfermo mental o loco) expresan la estructura de poder existente
en la sociedad en un momento dado.
¿Qué consecuencias tiene ser etiquetado para la persona o grupos afectados?
El etiquetaje afecta a la forma en que un individuo es percibido por los demás, a su identidad social. Influye también en
su identidad personal: en la idea que uno tiene acerca de sí mismo. La conducta desviada puede intensificarse a raíz de
las sanciones que recibe el transgresor.
TEORÍA DE LA REACCIÓN SOCIAL. EDWIN LEMERT.
Desviaciones primarias.
o Transgresiones contra las normas sociales dominantes que apenas provocan reacción por parte de los demás.
o Solo tienen implicaciones menores para el estatus y la estructura psíquica de la persona implicada.
o Tiene lugar posteriormente un proceso interno de normalización del acto desviado.
Desviaciones secundarias.
o Procesos por los cuales el etiquetaje y sanciones pueden hacer que las acciones desviadas se conviertan en
hechos relevantes para quienes las realizan, alterando su estructura psíquica y roles.
o Alteran la idea que tiene la persona sobre sí misma.
EL ESTIGMA. ERVING GOFFMAN.
Es la marca o señal con la que el grupo de poder define al desviado: una conducta, atributo o condición socialmente
devaluada, que descalifica a su poseedor desde la aceptación social. Etiqueta a las personas como «diferentes»,
segregándolas de las personas «normales» que no varían significativamente de las expectativas particulares sujetas a
consideración.
Una vez adjudicado, resulta difícil para la persona desembarazarse de él y adquirir una identidad distinta de aquella que
se le presupone. Pueden estar asociados a peculiaridades físicas, rasgos étnicos, o también a determinadas cualidades
del carácter adscritas a una determinada categoría social de personas.
TEORÍAS DEL CONFLICTO
Aplican al estudio de la desviación social las aportaciones de la teoría marxista al análisis de la realidad social. Consideran
que la causa principal de la conducta desviada y el delito son las desigualdades sociales existentes de poder, riqueza y
autoridad en las modernas sociedades capitalistas. Desviación y poder no son ámbitos aislados e independientes.
El sistema capitalista se esfuerza en controlar las conductas y las categorías de personas que amenazan su reproducción
y supervivencia. Aquellas personas o grupos que cuestionan la estructura, el ordenamiento social o la lógica del sistema
se convierten en potenciales destinatarios del calificativo de «desviados».
LA NUEVA CRIMINOLOGÍA (TAYLOR, WALTON Y YOUNG)
Consideran que las teorías existentes sobre la desviación y el delito se han centrado en los aspectos microsociológicos
del problema. Solo sitúan su atención en el individuo, sin atender suficientemente a los factores macrosociológicos y a
las desigualdades estructurales en que se enmarca su comportamiento. Los individuos optan deliberadamente por
implicarse en comportamientos desviados, como respuesta a las desigualdades que genera el sistema capitalista.
Principales conclusiones:
o Las normas, y, en especial, las leyes en las sociedades capitalistas, no son imparciales: Favorecen y se
encuentran al servicio de las clases sociales privilegiadas.
o Los miembros de la clase dominante implicados en comportamientos desviados o delictivos cuentan con más
recursos para evitar su condena, tanto simbólica (a través del etiquetaje social) como real (a través de los
tribunales).
o Las instancias responsables del control social etiquetan como «antisistema», «desviados» o «improductivos» a
quienes perciben como una amenaza a la estabilidad del sistema capitalista.
EL REALISMO DE LA IZQUIERDA O DE LA NUEVA IZQUIERDA
Comparte el planteamiento marxista para el análisis social, pero se centra en las víctimas de la delincuencia... Enfoque
más pragmático y programático que buena parte de las perspectivas criminológicas precedentes. Propusieron que la
criminología se implicara más en cuestiones como el control de la delincuencia y el análisis de las políticas sociales.
Consideran que se produce delincuencia cuando surge el sentimiento de privación relativa, pero hay además,
importantes bolsas de marginación social.
Con este diagnóstico, la solución pasa por proponer cambios como una mayor justicia social, cambios fundamentales
en el funcionamiento de la economía, mejora de las políticas de integración social y penitenciaria, y mejores
equipamientos en los barrios marginales.
Propone situar el problema dentro de un marco organizativo que denomina el cuadrado del delito, integrado por cuatro
dimensiones que afectan directamente al desarrollo del fenómeno:
- El Estado
- Los mecanismos de control informal
- Los delincuentes y,
- Las víctimas
TEORÍAS DEL CONTROL SOCIAL
Sostiene que el delito procede de un desequilibrio entre:
o Los impulsos que conducen a la actividad criminal y,
o Los controles que disuaden de realizarla
Supone que los delincuentes actúan de forma racional para maximizar su propia recompensa, a menos que se les impida
hacerlo mediante controles sociales o físicos. Esto presupone que:
o Cualquiera puede participar en actos desviados si encuentra la oportunidad de hacerlo.
o Muchos delitos son el resultado de «decisiones situacionales»:
- Las situaciones en que una persona se encuentra con una oportunidad que le motiva a actuar de forma
desviada.
- Adquiere una importancia capital la idea de disuasión: dificultar la comisión de delitos mediante la
intervención directa en situaciones potencialmente delictivas
Considera que los seres humanos son seres básicamente egoístas que, mediante decisiones premeditadas, se inclinan
o no por participar en actividades delictivas, calculando los posibles beneficios y riesgos que comportan.
TEORÍA DEL ARRAIGO SOCIAL (TRAVIS HIRSCHI)
Las personas se adhieren a la sociedad y a los comportamientos que respetan la ley a través de las siguientes
dimensiones:
- Establecimiento de relaciones sociales.
- Estructura de oportunidades.
- Implicación del sujeto en actividades convencionales.
- Interiorización del sistema de valores y normas comunes.
Cuando estos vínculos (oportunidades, actividades y creencias sociales) son suficientemente fuertes: Ayudan a
mantener el control social y la conformidad: contribuyen a «sujetar» a las personas a que «no sean libres» para vulnerar
las reglas.
Cuando son débiles:
- Puede haber delincuencia y desviación.
- Sostiene la convicción de que los delincuentes suelen ser individuos con un escaso grado de autocontrol, debido
a una inadecuada socialización en el hogar o en la escuela.
REALISMO DE DERECHA.
Surge de la conjunción entre la teoría del control social y el conservadurismo político. Relaciona el aumento percibido
de la delincuencia y el crimen con la degeneración moral, decadencia de las responsabilidades individuales derivada de
la dependencia del Estado del Bienestar y la educación permisiva, fractura de la familia y las comunidades, y erosión
general de los valores tradicionales.
Delito y desviación se entienden como una patología destructiva, un conjunto de comportamientos anárquicos e ilegales
que deciden acometer voluntariamente algunas personas desde el egoísmo y la falta de autocontrol y moralidad. Se
muestran esquivos con los enfoques teóricos anteriores, especialmente, con la relación entre delincuencia, desigualdad
social y pobreza.
Proponen la ampliación de los poderes policiales y la financiación del sistema judicial penal. Se confía cada vez más en
las largas penas de prisión como forma disuasoria más efectiva contra el crimen. La prevención «situacional» del delito,
ejercida a través de la disuasión y de los sistemas de vigilancia, se han convertido desde entonces en una forma
extendida de gestionar el riesgo delictivo.
LA TEORÍA DE LAS VENTANAS ROTAS (PHILIP ZIMBARDO)
Fundamenta la implementación de las políticas de disuasión y de tolerancia cero.
Se basa en la convicción de que existe una relación entre el desorden que indica la presencia de ventanas rotas o de
actos vandálicos, y la comisión de delitos.
Cualquier signo de desorganización en una comunidad, incluso la simple aparición de una ventana rota, estimula la
aparición de delincuencia más grave.
Pequeñas acciones desviadas pueden provocar una espiral mayor de delincuencia y de decadencia social. Emiten el
mensaje de que se permite la impunidad.