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Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco

(Caracas, Imperio español; 24 de julio de 1783nota 4 nota 5 -Santa Marta, Gran Colombia;
17 de diciembre de 1830) también conocido como el Libertador, fue un militar,
estratega y político venezolano.19 Líder fundamental de la independencia de lo que son
hoy Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá, ayudó también a consolidar la
independencia de Perú, y aprobó el reconocimiento de Bolivia como república.20 Por
sus actos, se le otorgó el título de Libertador, siendo figura esencial de la emancipación
hispanoamericana frente al Imperio español.

Lideró las campañas que dieron la independencia a varias naciones americanas,


además fue fundador de la Gran Colombia. También fue legislador y redactor de
constituciones, ambientalista y jurista. Llevó a cabo el Congreso Anfictiónico de
Panamá, para crear una confederación hispanoamericana, que uniría desde México
hasta la Argentina. No obstante, debido a conflictos políticos económicos internos en
la Gran Colombia, no pudo continuar con este proyecto emancipador que incluía a
Cuba, Puerto Rico, La Florida y del apoyo militar a la independencia de las Provincias
Unidas del Río de la Plata. Por sus actos durante la Campaña Admirable, se le otorgó
también el título de Libertador de Venezuela.

Tuvo un conflicto político con su amigo y ayudante de campo Antonio José de Sucre,
quien junto a Casimiro Olañeta tenían intenciones de crear un nuevo Estado en el
margen de las provincias del Alto Perú. Cuando se fundó el nuevo Estado, al que
Bolívar no reconoció en un principio, la asamblea deliberante para que lo reconociese,
denominó al Estado naciente como «República Bolívar» y posteriormente «República
de Bolivia», en su honor, para luego ser reconocida por el Libertador.

En sus últimos años, Bolívar se desilusionó cada vez más con las repúblicas
sudamericanas y se distanció de ellas por su ideología centralista. Fue destituido
sucesivamente de sus cargos hasta que renunció a la presidencia de Colombia y murió
de tuberculosis en 1830. Su legado es diverso y de gran alcance dentro y fuera de
América Latina. Se le considera un héroe y un icono nacional y cultural en toda
Latinoamérica; las naciones de Bolivia y Venezuela (como República Bolivariana de
Venezuela) llevan su nombre, y se le ha conmemorado en todo el mundo en forma de
arte público o nombres de calles y en la cultura popular.

Biografía
Bolívar nació el 24 de julio de 1783 en Caracas, capital de la Capitanía General de
Venezuela. Fue el cuarto hijo del matrimonio entre María de la Concepción Palacios y
Blanco y Juan Vicente Bolívar y Ponte. Nació en el seno de una rica familia criolla y,
como era habitual en los herederos de familias de clase alta en su época, fue enviado a
educarse en Europa a una edad temprana. Llegó a la España peninsular cuando tenía
16 años. A sus 19 años en Madrid, en la iglesia de San José,21 22 contrae nupcias con
María Teresa del Toro, y retorna a Venezuela con su esposa, la cual enferma y fallece en
1803, sumiendo a Bolívar en una profunda depresión y llevándolo a jurar que más
nunca se casaría. En ese momento decide volver a la península, y luego irse a Francia,
donde se reencontró con su maestro Simón Rodríguez, quien encauza el sufrimiento de
Bolívar hacia el ideal de liberar a su patria. En París presenció la coronación de
Napoleón Bonaparte. Mientras estuvo en Europa, conoció las ideas de la Ilustración, lo
que unido a la influencia de Simón Rodríguez, motivó a que jurara liberar a la América
del Sur colonial del dominio de los españoles. Ello quedó expresado en su Juramento
del Monte Sacro:

...no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas
que nos oprimen por voluntad del poder español.
Aprovechando el desorden en España provocado por la Guerra de la Independencia,
Bolívar regresó a Venezuela a mediados de 1807. En 1808 inició sus actividades por la
independencia y se unió a la Sociedad Patriótica de Caracas, que surgió a raíz de los
hechos del 19 de abril de 1810 y donde pronunció su primer discurso a favor de la
emancipación:

¿Acaso 300 años de dominio no bastan? Pongamos la piedra fundamental de la


libertad suramericana, vacilar es perdernos.
Participó como importante observador en la Declaración de Independencia de
Venezuela en 1811, sin embargo la República no logró sostenerse debido a las
revueltas fomentada por el realista Domingo Monteverde que invade por la provincia de
Coro y el terremoto que devastó Caracas. Tras la caída de la 1.ª República en manos
realistas, Bolívar viaja a Cartagena de Indias en busca de apoyo y donde escribe el
«Manifiesto de Cartagena». Allí recibe ayuda de Camilo Torres, gobernante de las
Provincias Unidas de Nueva Granada, donde le dan el mando de un ejército de
neogranadinos y venezolanos, que bajo su liderazgo vencen a los realistas en Mompox
y Ocaña y desde Cúcuta inició la «Campaña Admirable» en 1813, para recuperar la
independencia de Venezuela, logrando en dos meses llegar a Trujillo, donde publica el
decreto de Guerra a Muerte para enfrentar los desmanes cometidos por los realistas
dirigidos por Domingo Monteverde, y en tan solo unos meses más, vence a Monteverde
que derrotado logra huir a las Antillas. Bolívar llega triunfante a Caracas y recibió el
título de Libertador, como también lo había recibido en Mé[Link] embargo, la falta de
unión de los patriotas y los levantamientos sociales armados dirigidos por José Tomás
Boves en 1814, convirtió el conflicto en una guerra civil y lo mismo ocurriría entre
Cundinamarca y las Provincias Unidas de Nueva Granada, que con la llegada de la flota
expedicionaria armada del «pacificador» Pablo Morillo a Cartagena en 1815, facilitó su
caída nuevamente en manos del imperio español. Estos hechos y la cercanía de Boves
a Caracas, provocaron la devastadora Emigración a Oriente de la población, y Bolívar
viaja a Jamaica en búsqueda de apoyo económico de los ingleses, como armas y
municiones para la lucha emancipadora, allí escribió la «Carta de Jamaica», viaja a la
república independiente de Haití donde recibió ayuda del gobierno de Petion y realiza la
expedición de los Cayos en 1816, con importantes victorias navales en el Mar Caribe,
en las costas de Margarita y en el Orinoco sobre las flotas españolas. Ya en tierra firme,
pública el Manifiesto de Carúpano con la intención de dar libertad a los esclavos,
conformó junto a excelsos juristas como Juan Germán Roscio y Francisco Antonio Zea
en la provincia de Guayana, el Congreso de Angostura de 1819 donde expresó en su
discurso :

«el sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad
posible, mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad polìtica», 23
En Angostura se sentaron las bases para la gran Colombia y se inició la campaña
militar para liberar Nueva Granada, que se consolidó con la victoria en la batalla de
Boyacá el 7 de agosto de 1819. al atravesar el páramo de Pisba y sorprender y vencer
en la batalla del puente de Boyacá a las fuerzas realistas, expulsando al virrey de la
Nueva Granada e independizando Cundinamarca y las Provincias Unidas de Nueva
Granada. Se llevó a cabo el Congreso constituyente de 1821, donde fue uno de los
principales redactores de la constitución que da nacimiento a la República de la gran
Colombia, conforma el Ejército del Sur para iniciar la campaña libertadora en Ecuador
y a la vez dirige la campaña sobre Venezuela, que culmina con la victoria en la Batalla
de Carabobo en 1821, hecho que ganó reconocimiento de la nueva nación libre a nivel
internacional, y donde se logra un armisticio en la entrevista de Pablo Morillo y Simón
Bolívar, allí se firma un acuerdo de regularización de la guerra y queda abolido el
decreto de guerra a muerte. En España inicia el trienio Liberal.

A pesar de una serie de obstáculos, incluida la llegada de una fuerza expedicionaria


española sin precedentes, los revolucionarios finalmente prevalecieron, culminando
con la victoria en la Batalla de Carabobo en 1821, que efectivamente convirtió a
Venezuela en un país independiente. Bolívar se dirige a Quito donde entra triunfante
luego de las batallas de Bomboná y Pichincha en 1822, en Quito conoce a Manuelita
Sáenz y en Guayaquil se entrevistó con el prócer argentino José de San Martín para las
acciones de independencia peruana y del alto Perú. El congreso de Quito y Guayaquil
deciden unirse a la gran Colombia con el nombre de Ecuador. En Pativilca, Bolívar
inicia la campaña del Perú, con la victoria en Junín y al llegar a Lima es recibido como
«El Libertador», recibiendo del pueblo peruano la «Espada del Perú» y la orden «el Sol
del Perú» entragada por José de San Martín, dichos reconocimientos acompañaron a
Bolívar hasta su muerte. Asimismo, recibió el cargo de Jefe Supremo del Gobierno.

Bolívar había llegado a la cumbre de sus hazañas política y militares, allí escribe «Mi
delirio sobre el Chimborazo», nombró a Antonio José de Sucre como comandante en
jefe de los Ejércitos Libertadores del Sur, para la Batalla de Ayacucho en el Alto Perú en
1824, donde vence, expulsando al último virrey español en América, José de la Serna.24
En gratitud se denomina territorio Bolívar (hoy Estado plurinacional de Bolivia) al cual
Bolívar le redacta su primera Constitución. Bolívar participó en la fundación de la
primera unión de naciones independientes de América Latina, la Gran Colombia, de la
que fue presidente de 1819 a 1830. Mediante nuevas campañas militares, expulsó a los
gobernantes españoles de Ecuador, Perú y Bolivia, el último de los cuales lleva su
nombre. Fue simultáneamente presidente de Gran Colombia (hoy Venezuela,
Colombia, Panamá y Ecuador), Perú y Bolivia, pero poco después, su segundo al
mando, Antonio José de Sucre, fue nombrado presidente de Bolivia. Bolívar apuntó a
una América española fuerte y unida capaz de hacer frente no solo a las amenazas que
emanan de España y la Santa Alianza europea, sino también a la potencia emergente
de los Estados Unidos. En la cima de su poder, Bolívar gobernó un vasto territorio
desde la frontera con Argentina hasta el Mar Caribe.

No obstante, Bolívar le entrega el mando militar a Sucre en el Alto Perú (Bolivia), pues el
Congreso le ordenó volver a Colombia, asimismo deja como encargados en Lima a
Andrés Santa Cruz, José María Córdoba y Manuela Sáenz. En el Congreso en Bogotá se
encuentra con intrigas palaciegas productos de sus detractores y antiunionista, se
entrevista con José Antonio Páez para evitar la separación de Venezuela, denominada
la Cosiata. Y ya en Santa Fe de Bogotá, y luego de los eventos de la convención de
Ocaña, intentan asesinarlo en la conspiración septembrina, logra salvarse por la
acción de Manuela Sáenz, y de este hecho fue acusado su excompañero de armas
Santander, tras el intento de magnicidio, los conflictos políticos y revueltas se
extienden a Perú como Bolivia, y tras la salida del poder de Santa Cruz en Lima y la
renuncia de Sucre en Bolivia, surgen hostilidades en la frontera Gran Colombiana por
parte del gobierno de Agustín Gamarra, que culmina con el Tratado de Paz y Amistad
entre ambas naciones en 1829.

Se logra llevar a cabo el Congreso Admirable en Colombia, no obstante, ante la


campaña de descrédito y para evitar una guerra civil o conflicto entre naciones
hermanas, Bolívar decide renunciar al cargo de presidente de la Gran Colombia en
1830 y se retira a Cartagena de Indias y de allí a la quinta de San Pedro Alejandrino en
las afueras de Santa Marta, con las siguientes palabras reflejadas en su última
proclama dirigida a los colombianos: «Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y
hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad», al conocer
sobre la muerte de Sucre y las amenazas de separación de Venezuela de la gran
Colombia agravaría su enfermedad, Córdova y Urdaneta y otros patriotas, preparan
una reacción para la retoma del poder en la gran Colombia pero desisten cuando
Bolívar las rechaza. No obstante Bolívar escribe su último mandato: «mis últimos votos
son para que se consolide la unión, si mi muerte contribuye para ello, yo bajaré
tranquilo al sepulcro», A los 47 años de edad, El Libertador fallece el 17 de diciembre
de 1830 a la 1.03 de la tarde y sus restos reposan en el Panteón Nacional en Caracas,
Venezuela.

Genealogía

Escudo de armas del linaje americano Bolívar, ostentadas por


el municipio de Ciudad Bolívar (Colombia).25

El padre de Simón Bolívar, Juan Vicente Bolívar y Ponte-Andrade, y su madre, María de


la Concepción Palacios y Blanco, pertenecían a la aristocracia caraqueña. Cuando se
casaron en 1773 había una gran diferencia de edad entre ambos cónyuges, Juan
Vicente tenía 47 años en ese momento y Concepción 15 años. Tuvieron cuatro hijos
más, tres de ellos mayores que Simón y una menor, y sus nombres fueron María
Antonia, Juana Nepomucena, Juan Vicente y María del Carmen (esta última murió a
poco tiempo de nacer).

La familia Bolívar provenía de una población llamada La Puebla de Bolívar en el Señorío


de Vizcaya (entonces Corona de Castilla, actual País Vasco, España), ubicada
entonces en la merindad de Marquina. Además de esta ascendencia vizcaína, hay que
destacar su origen gallego26 27 y burgalés, ya que su tatarabuelo, Jacinto de Ponte y
Andrade, era oriundo de Santiago de Compostela.28 A mayores, y ya desde los inicios
de la colonia, sus miembros realizaron acciones destacadas en Venezuela.

El primero de los Bolívar en arribar a Venezuela fue el vizcaíno Simón de Bolívar, el cual,
junto a su hijo Simón de Bolívar y Castro (nacido en Santo Domingo, Higüey,
posteriormente República Dominicana, de quien Bolívar era chozno),29 llegó a Caracas
treinta años después de la fundación de la ciudad, hacia 1589, y por tener el mismo
nombre se les distinguió como Simón de Bolívar el Viejo y Simón de Bolívar el Mozo.
Bolívar el Viejo destacó como contador real, por privilegio especial del rey Felipe II,
quien en el título de nombramiento le reiteraba su amplia confianza como velador de la
Real Hacienda, cargo que ejercieron tanto él como posteriormente su hijo, en Margarita
y Caracas.

Fue, además, procurador general de las ciudades de Caracas, Coro, Trujillo,


Barquisimeto, Carora, El Tocuyo y Maracaibo ante la Corte española entre 1590 y 1593,
para informar al rey Felipe sobre el estado de la provincia y pedirle ciertas mejoras,
exenciones de impuestos y privilegios que facilitaran el desarrollo de la misma.

Entre sus logros para Caracas está el haber gestionado en el Consejo de Indias la
concesión real del escudo que aún conserva, junto al título de Muy noble y leal ciudad.

Con el tiempo los Bolívar se unieron en matrimonio con las familias de los primeros
pobladores de Venezuela y alcanzaron rangos y distinciones tales como las de regidor,
alférez real y gestionaron los títulos nobiliarios de marqués de Bolívar y vizconde de
Cocorote, asociado con la cesión de las minas de Cocorote y la facultad de administrar
el señorío de Aroa, conocido por la riqueza de sus minas de cobre (estos títulos, sin
embargo, no llegaron a concederse). Los trabajadores en las minas y plantaciones eran
esclavos.30 31

En cuanto a la familia Palacios, estos eran oriundos de la zona de Miranda de Ebro,


actual provincia de Burgos, en España. El primero de los Palacios en llegar a Venezuela
fue José Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Ortiz de Zárate, natural de Miranda de Ebro,
en 1647, que falleció en Caracas en 1703. El resto de los descendientes se unieron en
matrimonio con otras familias aristocráticas y alcanzaron los puestos de alcalde,
regidor y procurador, entre otros. Dos generaciones después de José Palacios nacería
María de la Concepción Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Blanco, hija de Feliciano
Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Gil de Arratia y de Francisca Blanco de Herrera,
descendiente de algunas familias canarias establecidas en Venezuela.32 33 Ella fue la
madre de Simón Bolívar.

Véase también: Anexo:Cronología de Simón Bolívar

Antepasados

16. Antonio Bolívar


y Díaz de Rojas
8. Luis de Bolívar y Rebolledo

17. Leonor
Rebolledo
Argumedo

4. Juan de Bolívar y Martínez de


Villegas

18. Lorenzo
Martínez de
Villegas

9. Ana María Martínez de


Villegas y Ladrón de Guevara

19. Magdalena
Ladrón de Guevara
y Rojas

2. Juan Vicente Bolívar y


Ponte-Andrade

20. Jacinto Ponte-


Andrade

10. Pedro Ponte-Andrade y


Jaspe de Montenegro
21. María Jaspe de
Montenegro

5. María Petronila Ponte-


Andrade y Marín de Narváez

22. Francisco Marín


de Narváez y
Vílchez

11. María Josefa Marín de


Narváez

23. Josefa María de


Narváez

1. Simón José Antonio de la


Santísima Trinidad Bolívar
Palacios Ponte y Blanco

24. José Palacios


de Aguirre y Ariztía-
Sojo y Ortiz de
Zárate

12. Feliciano Palacios de


Aguirre y Ariztía-Sojo y Gedler
25. Isabel María
Gedler Rivilla

6. Feliciano Palacios de Aguirre


y Ariztía-Sojo y Gil de Arratia

26. Francisco Gil de


Arratia

13. Isabel María Gil de Arratia y


Aguirre-Villela

27. María Rosa


Aguirre-Villela y
Laya-Mojica

3. María de la
Concepción Palacios y
Blanco

28. Mateo Blanco


Infante

14. Mateo José Blanco y


Fernández de Araújo
29. Josefa
Fernández de
Araújo y Rivilla

7. Francisca Blanco de Herrera

30. Juan Ascencio


de Herrera y
Ascanio

15. Isabel Clara de Herrera y


Liendo

31. Paula Rosa de


Liendo y Ochoa

Infancia y juventud
Simón nació en la noche del 24 al 25 de julio nota 5 de 1783 en una casa solariega ubicada
en la plaza San Jacinto de [Link] 6 Fue bautizado el 30 de julio de 1783 en la
catedral de Caracas con los nombres de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad
Bolívar Ponte y Palacios Blanco por el doctor Juan Félix Jerez de Aristeguieta, su primo
hermano quien, de acuerdo con Juan Vicente, padre del niño, le puso el nombre de
Simón. El segundo nombre de Simón Bolívar (Santísima Trinidad) viene de la capilla en
la que fue bautizado, que tiene ese mismo nombre, capilla que además era propiedad
de la familia Bolívar y Palacios. Tenía tres hermanos: María Antonia (1777), Juana (1779)
y Juan Vicente (1781).

Infancia de Bolívar
Casa Natal del Libertador Simón Bolívar en Caracas.

El padre de Simón murió de tuberculosis en enero de 1786, cuando Simón tenía apenas
dos años de edad. Concepción quedó como cabeza de familia, velando eficientemente
por los intereses de la familia hasta su muerte.

Sin embargo, las responsabilidades hicieron que su salud, también enferma de


tuberculosis, decayera rápidamente y, según la opinión de médicos historiadores, [¿quién?]
es posible que ya entonces Bolívar sufriera la primo-infección tuberculosa con un tipo
de tuberculosis que pasa inadvertida mientras las defensas corporales son favorables.

Concepción murió el 6 de julio de 1792, cuando Simón tenía nueve años, pero tomando
la precaución de hacer un testamento en el que dispuso quién debería hacerse cargo
de sus hijos.

Los hermanos Bolívar pasaron entonces a la custodia de su abuelo, Feliciano Palacios,


que cuando asumió el papel de tutor se sentía tan enfermo que empezó a preparar
también su testamento para designar un sustituto como tutor de sus nietos y decidió
pedir opinión a estos para respetar su voluntad.
Retrato de Simón Bolívar a la edad de 17 años (1801).

Bolívar a la edad de 20 años (1804).

Simón fue confiado a Esteban Palacios y Blanco, uno de sus tíos maternos, pero como
este se encontraba en España permaneció bajo la custodia de Carlos Palacios y
Blanco, otro de sus tíos, que por lo visto era un hombre con el que no se llevaba bien y
que era tosco, de carácter duro, mentalidad estrecha, que se ausentaba
frecuentemente de Caracas para atender sus propiedades y que por lo tanto solía dejar
a su sobrino atendido por la servidumbre y asistiendo por su cuenta a la Escuela
Pública de Caracas.

Las referencias que dejó Bolívar en su correspondencia hacen suponer que su infancia
fue feliz, segura, rodeada de sólidos afectos y gratos recuerdos con parientes
destacados e influyentes dentro de un ambiente aristocrático y en general, dentro de
un ambiente que le brindó equilibrio emocional, cariño y afecto.

En este sentido existen algunas anécdotas que se popularizaron en Venezuela que


presentaban a Bolívar como un niño turbulento debido a que los escritores románticos
consideraron indispensable atribuirle una niñez indómita creyendo, según la moda de
la época, que no podía salir un hombre excepcional de un niño normal pero se ha
demostrado[cita requerida] que esas anécdotas fueron inventadas e introducidas en los
relatos de historia por Arístides Rojas, considerado un excelente narrador pero que usó
a menudo su imaginación a falta de documentos que demostraran la veracidad de sus
relatos.

Educación
La trayectoria escolar de Bolívar no fue muy brillante como alumno de la Escuela
Pública, institución administrada por el Cabildo de Caracas que funcionaba de forma
deficiente debido a la carencia de recursos y organización.

En aquel entonces, Simón Rodríguez era maestro de Bolívar en esta escuela. Carlos
Palacios y Blanco, tío materno de Bolívar, pensaba enviarle a vivir con él porque no
podía atenderlo personalmente y las protestas de su sobrina María Antonia sobre la
educación y atenciones que recibía su hermano eran frecuentes.

Ante la perspectiva de vivir con su maestro, Simón escapó de la casa de su tío el 23 de


julio de 1795, para refugiarse en la casa de su hermana María Antonia, que ejerció su
custodia temporal, hasta que se resolvió el litigio judicial en la Real Audiencia de
Caracas que devolvió a Carlos la custodia de Simón.

Simón trató de resistirse pero fue sacado por la fuerza de casa de su hermana y llevado
en volandas por un esclavo hasta la vivienda de su maestro.

Una vez allí, las condiciones en las que vivía con el maestro Rodríguez no eran las
ideales, tenía que compartir el espacio con 20 personas en una casa no apta para ello,
y por esto Simón escapó de allí un par de veces, en las que terminó volviendo por orden
de los tribunales.

A pesar de las dificultades, la relación maestro-alumno fue fructífera y reveladora para


ambos. El aprendizaje fue mutuo. Bolívar llamó a Rodríguez «El Sócrates de Caracas» y
«filósofo cosmopolita». La profunda admiración que sintiera Bolívar por su maestro
quedó documentada en una carta del 19 de enero de 1824, en la que comienza
diciendo: «Oh, mi Maestro» y prosigue más adelante: «Sin duda es usted el hombre más
extraordinario del mundo».34 Temas de conversación entre Rodríguez y Bolívar no se
conocen de primera mano ni documentalmente, más cuando Rodríguez tenía 33 años y
Bolívar de 21, maestro el primero, discípulo el segundo, aquel escribió «aseguro que fui
discípulo, pues por adivinación él sabía más que yo por meditación y estudio». 35

Al poco tiempo, Rodríguez renunció a su cargo de maestro para irse a Europa36 y la Real
Audiencia de Caracas determinó que Simón fuera trasladado a la Academia de
Matemáticas, dirigida por el padre Andújar y que funcionaba en casa de su tío Carlos.
La amistad entre los dos perduró por siempre.

Al parecer, en esta academia la formación de Bolívar mejoró notablemente en calidad y


cantidad, y fue complementada con lecciones de Historia y Cosmografía impartidas
por Andrés Bello hasta su ingreso en el Batallón de Milicias de blancos de los Valles de
Aragua el 14 de enero de 1797.

Existe la falsa idea de que entre 1793 y 1795, estuvo inscrito en el Colegio Real de
Sorèze en el Sur de Francia, en el departamento del Tarn.37

Casa que hospedó a Simón Bolívar durante su estancia en

Bilbao entre marzo de 1801 y abril de 1802. La Casa del Vínculo


y del Retorno, en Caracas, donde vivió el matrimonio Bolívar desde julio de 1802 hasta enero de
1803.

Primer viaje a Europa y matrimonio


Casa del marquesado de Uluapa, donde se hospedó Simón
Bolívar durante su estancia en la Ciudad de México.

Bolívar fue enviado a España a los 16 años para continuar sus estudios, partió del
puerto de La Guaira a bordo del navío de línea «San Ildefonso».38 Durante el viaje el
navío hizo escala en el puerto de Veracruz del Virreinato de Nueva España, llegando el
1 de febrero de 1799. Ahí Bolívar recibió la noticia de que la partida se demoraría
debido al bloqueo de barcos ingleses a La Habana, por lo que decidió visitar las
ciudades de Jalapa, Puebla y la Ciudad de México,38 embarcándose de nueva cuenta en
Veracruz el 20 de marzo del mismo año para continuar su viaje. En 1800, conoció a la
joven María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza en Madrid.39 40 En agosto de 1800 María
Teresa aceptó el noviazgo con Simón Bolívar y contrajeron matrimonio el 26 de mayo
de 180241 en la desaparecida iglesia de San José que estuvo en el lugar que ahora
ocupa la calle de Gravina con esquina Luis de Góngora (y en ocasiones confundida con
el templo del mismo nombre situado en la calle de Alcalá donde fue transferida la
Parroquia de San José en 1838)42 cuando Bolívar tenía 19 años y María Teresa 21. Al
cabo de unos 20 días se trasladaron a La Coruña.

Bolívar se casa con María Teresa del Toro en 1802.

El 15 de junio de 1802 los recién casados partieron hacia Caracas, desembarcando el


12 de julio en La Guaira. Después de una corta estadía en Caracas, en la Casa del
Vínculo y del Retorno, ubicada en una esquina que daba a la Plaza Mayor de Caracas,
hoy Plaza Bolívar, se trasladaron a la «Casa Grande» del ingenio Bolívar en San Mateo.
María Teresa enfermó poco después de «fiebres malignas» —hoy día identificadas
indistintamente como fiebre amarilla o paludismo— por lo que el matrimonio regresó a
su Casa del Vínculo, en Caracas, donde ella murió el 22 de enero de 1803.
El joven Bolívar se dedicó a viajar, transido de dolor, para mitigar la pena que le causó
el fallecimiento de su esposa. Fue en este estado de ánimo cuando juró no volver a
casarse jamás. Dicho juramento se planteaba como un acto de rebeldía en contra del
dolor al que puede conducir la entrega incondicional de los sentimientos. Habiendo
perdido a sus padres durante su infancia, María Teresa representó para Bolívar un
último y definitivo intento de arraigo signado por la tragedia. El dolor causado por esta
muerte súbita e inesperada lo llevará a evadir en lo futuro cualquier vínculo raigal. En lo
sucesivo no volverá a entregar amor puro y permanente a mujer alguna, tampoco en lo
adelante ninguna lo atará en forma definitiva.

Segundo viaje a Europa


En el mismo año de la muerte de su esposa viajó a París. Allí reencuentra a su antiguo
maestro Simón Rodríguez. Este último logra encauzar la desesperación sentida por
Bolívar tras la muerte de María Teresa hacia la política y la causa de la libertad de su
patria. No en balde Bolívar siempre verá a la muerte de su esposa como el momento
decisivo de su vida que lo transmutará en un hombre público llamado a un destino
mayor. En su obra Bolívar, el famoso historiador español Salvador de Madariaga se
referira a la muerte de María Teresa en los siguientes términos: «Este final súbito de la
vida retirada y personal de una joven de ventiún años ha sido quizás uno de los
acontecimientos claves de la historia del Nuevo Mundo». Simón Rodríguez también lo
orienta hacia la lectura de los clásicos y a ilustrarse en diversos campos del saber
universal. Viajó luego por Italia en compañía de Rodríguez y del primo hermano de su
fallecida esposa Fernando Rodríguez del Toro y el 15 de agosto de 1805 en el Monte
Sacro de Roma se comprometió solemnemente ante estos a libertar a su patria.
Regresó a Venezuela en 1806 y a la vez que administraba los negocios familiares unió
sus esfuerzos a la causa revolucionaria. 43 44

Vida política y militar


Antecedente a la independencia
Artículo principal: Independencia de Venezuela

A lo largo de 1808, las presiones de Napoleón desencadenaron una serie de


acontecimientos que empeoraron aún más la ya comprometida situación española, el
rey Carlos IV de España abdicó el trono a favor de su hijo Fernando el 19 de marzo de
1808 después de los sucesos del motín de Aranjuez, y más tarde, el 5 de mayo de 1808
se terminó de consumar el desastre para España cuando Carlos IV y su hijo fueron
obligados a ceder el trono a Napoleón Bonaparte en Bayona para designar a su
hermano, José, como nuevo rey de España. Esto provocó una gran reacción popular en
España que desencadenó lo que hoy se conoce como la guerra de la Independencia
española y tanto en América como en España, se formaron juntas regionales que
fomentaron la lucha contra los invasores franceses para restablecer en el trono al
monarca legítimo.

El Libertador (Bolívar diplomático), 1860. Óleo sobre tela


107×69 de Aita (seudónimo de Rita Matilde de la Peñuela, 1840-?), localizado en la colección de
arte del Banco Central de Venezuela.

Sin embargo, en las juntas americanas solo se hablaba con entusiasmo de la Junta
popular de Cádiz y muchas de ellas eran vistas con recelo por las autoridades
españolas, que las suponían sospechosas de ser favorables a los franceses y que no se
habían olvidado de acciones como la de Antonio Nariño en Bogotá, que había
publicado una obra sobre Los Derechos del hombre, el movimiento de Juan Picornell,
la Conspiración de Manuel Gual y José María España, o de las fracasadas expediciones
militares de Francisco de Miranda en Venezuela.

Pero al tiempo consideraban que estas juntas tenían derecho de imitar a sus análogas
de la península; ya que los dominios españoles eran considerados una parte esencial e
integrante de España.

Con el tiempo se fueron formando dos bandos bien diferenciados como resultado de
los debates políticos y la inestabilidad internacional: el de los realistas, que querían
continuar bajo la dependencia directa del monarca español, liderado por Juan de
Casas; y el de los patriotas, partidarios de constituir una Junta de gobierno con una
autonomía plena similar a la de las Juntas provinciales en España, pero sin mantener
más lazos con la metrópoli diferentes a un reconocimiento formal de Fernando VII
como soberano, queriendo imitar así el ejemplo del Brasil regido desde Braganza, con
autonomía de Portugal.
Así a mediados de 1807, cuando Bolívar volvió a Caracas se encontró con una ciudad
inmersa en un ambiente de gran agitación social y política que era gobernada por
personajes interinos bajo la supervisión de un regio Regente visitador visto con malos
ojos por la colectividad caraqueña, llamado Joaquín de Mosquera y Figueroa.

Este era un ambiente poco propicio para enfrentar situaciones de crisis y fue una
circunstancia que ayudó a precipitar los acontecimientos a favor de la Independencia.

Bolívar había vuelto a Caracas absolutamente convencido de la imperiosa necesidad


de independencia para América y trató de convencer a sus parientes y amigos de que
esta era la mejor opción pero, salvo la excepción de su hermano Juan Vicente, no pudo
hacerlo fácilmente debido a que las noticias de Europa llegaban muy tarde y con pocos
detalles, por lo que el público se enteraba de las acontecimientos solo de una forma
general e inexacta y esto limitaba su capacidad para evaluar la situación.

Pero las cosas cambiaron repentinamente en pocos días, tras una serie de
acontecimientos que causaron una conmoción general en Caracas. A principios de
julio de 1808, el gobernador encargado de Caracas, Juan de Casas, recibió dos
ejemplares del diario londinense The Times que el gobernador de la colonia inglesa de
Trinidad remitió antes al de Cumaná y que relataban la noticia de la abdicación del
trono de España en favor de Napoleón.

Las autoridades trataron de mantener la noticia en secreto para evitar la alarma social
pero la llegada del bergantín francés Le Serpent al puerto de La Guaira el 15 de julio de
1808 con varios comisionados enviados por Napoleón para confirmar la noticia
hicieron fracasar el plan.

Un oficial francés se presentó ante el gobernador Casas con documentación oficial


confirmando las malas noticias de The Times, y mientras en la Gobernación
deliberaban sobre la situación, la población empezó a alarmarse por la aparatosa
llegada de los franceses, divulgando profusamente la noticia de la desaparición de la
monarquía tradicional en periódicos y otras publicaciones.

La reacción popular fue de malestar e indignación y la situación empeoró cuando el


capitán de fragata inglés Beaver desembarcó poco después del Alcasta en La Guaira,
tras perseguir al Le Serpent sin poder apresarlo, para informar al Gobernador Casas y a
la población que la lucha en España para rechazar a los franceses continuaba y que
Napoleón no tenía la situación dominada.

Entonces surgió un proceso político extraño entre el gobernador, la Audiencia y el


Cabildo que terminó de socavar el orden colonial vigente y esto hizo que la conmoción
en la sociedad caraqueña se orientara en dos direcciones, una representada por
Bolívar que quería proclamar la Independencia; y otra representada por otros criollos
que querían mantener la fidelidad a Fernando VII.

Así, el 11 de enero de 1809 llegaron a Caracas unos despachos oficiales que


anunciaban la creación de la Junta Central de España e Indias que terminó
instalándose en Sevilla en abril de 1809 y poco después, el 14 de enero de 1809 llegó a
Venezuela el mariscal de campo Vicente Emparan en calidad de capitán general de
Venezuela y gobernador de Caracas. Su llegada dio una nueva perspectiva a la
situación política ya que empezaron a circular rumores que lo relacionaban como
partidario de los franceses, por lo que fue acusado de querer confundir a la
población.[cita requerida]

En el panorama de incertidumbre reinante, el 19 de abril de 1810, los miembros del


Cabildo de Caracas decidieron constituir una Junta Conservadora de los Derechos de
Fernando VII en un acto que termina con la firma del Acta de Independencia y
constitución de la Primera República el 5 de julio de 1811. Con la revuelta del 19 de
abril de 1810 se obligó al entonces capitán general de Venezuela, Vicente Emparan, a
ceder sus poderes a esta Junta y trajo como resultado la expulsión de los funcionarios
españoles de sus puestos para embarcarlos rumbo a España.

Poco después, tras enterarse de los hechos, la Regencia dispuso el bloqueo de las
costas de Venezuela pero ya era tarde, desde entonces el proceso independentista
sería imparable, y el ejemplo de Caracas fue seguido por el resto de las juntas
americanas.

Misión a Londres

Estatua de Simón Bolívar en Belgrave Square, Londres.

El nuevo sistema de gobierno empezó a crear nuevas perspectivas en todos los


sentidos. Las noticias de lo sucedido en Caracas llegaron hasta el almirante Alexander
Cochrane, comandante de las Fuerzas Navales británicas del Caribe, que procedió a
despachar noticias de lo sucedido a Londres y poner a disposición de la Junta de
Caracas la corbeta Wellington para que llevara hasta Londres una delegación si así lo
querían.

Así, Bolívar fue enviado a Inglaterra con el grado de coronel junto con Andrés Bello y
Luis López Méndez en una misión diplomática con instrucciones de solicitar apoyo
británico a la Junta en nombre del rey Fernando VII de España aprovechando la
circunstancia de que España y Gran Bretaña eran ahora naciones aliadas que habían
dejado de lado sus históricas diferencias ante el peligro común que representaba
Napoleón.

La misión diplomática llegó a Londres en un momento político delicado ya que


entonces Gran Bretaña estaba dando una costosa ayuda militar a España y la negativa
venezolana de aceptar la autoridad del Consejo de Regencia español resultaba
inconveniente en esos momentos.

Sin embargo, Arthur Wellesley consideró conveniente recibir a la delegación en su casa


particular, Apsley House, por temor a que sus miembros recurrieran a Napoleón en
busca de apoyo y así aprovechar la ocasión para averiguar las pretensiones
venezolanas.

La postura británica fue muy clara desde el principio dando a entender a la delegación
que en esos momentos el apoyo político a Venezuela era imposible y en un intento de
presionar a España para que les dejase comerciar libremente con sus colonias, los
británicos trataron de desviar las negociaciones hacia acuerdos comerciales más
acordes con sus intereses.

A pesar de que no se cumplieron todos los objetivos de la delegación, se lograron


algunos compromisos importantes gracias a la presencia de Francisco de Miranda en
Londres, con quien Bolívar empezó a mantener contactos que fomentaron una
participación discreta de este mediante sus contactos personales en las
negociaciones.

Así Bolívar logró la secreta connivencia inglesa, la apertura del comercio, y la


posibilidad de que Inglaterra ejerciera presiones sobre España para favorecer los
intereses venezolanos.

Bolívar durante la Primera República


Bolívar (c. 1812) Estatua
ecuestre de Bolívar en Caracas.

Después de convenir con los ingleses la permanencia de un representante en Londres,


Bolívar embarcó en la corbeta Sapphire y llegó a La Guaira el 5 de diciembre de 1810.

Una vez en Venezuela, empezó a hacer gestiones para promover el regreso de Miranda,
que como resultado de estas gestiones, llegó a Venezuela en el bergantín inglés Avon el
10 de diciembre de 1810 ante una fría recepción oficial por parte de la Junta Suprema,
que poco después lo nombró Teniente General.

Miranda pronto empezó a tener conflictos con el jefe militar del Gobierno, el marqués
del Toro, por su incapacidad para controlar la rebelión realista de Coro y mientras
tanto, las circunstancias políticas habían favorecido la aparición en Caracas de
organizaciones como la Sociedad Patriótica, que era una especie de asociación
independentista que funcionaba como foro de debate político que divulgaba sus
conclusiones en una publicación propia titulada El Patriota de Venezuela.

Bolívar fue un miembro importante de esta asociación que estuvo muy implicado en las
movilizaciones posteriores ocurridas el 5 de julio de 1811 para ratificar la Declaración
de Independencia, y que defendió posturas opuestas a la Constitución del 21 de
diciembre de 1811 al considerar que era una copia literal de la que regía en los Estados
Unidos que no se adaptaba a la realidad del momento en Venezuela.

El 13 de agosto de 1811, fuerzas comandadas por Miranda lograron una victoria en


Valencia contra los rebeldes de dicha ciudad que pretendían recuperar privilegios de
su antigua capitalidad, y es en esta acción donde Bolívar empezó propiamente su
carrera militar al dirigir un ataque a un puesto fortificado que fue su bautismo de fuego
y su primera acción distinguida. Así, Miranda lo propuso para el rango de coronel y lo
envió a informar de la victoria al Gobierno de Caracas.
Poco después, Bolívar empezó a levantar la moral en los valles de Aragua por iniciativa
propia, por lo que el general Miranda, por entonces comandante en jefe de las fuerzas
militares republicanas, lo persuadió de que aceptara el rango de teniente coronel en el
Estado Mayor y lo nombró jefe militar de Puerto Cabello, la principal plaza fuerte de
Venezuela.

Dicha plaza era entonces un punto militar clave por sus características coincidentes de
puerto, arsenal, prisión militar y principal punto de apoyo y control en la zona. Allí
permanecían detenidos los prisioneros de guerra influyentes en el castillo San Felipe, y
a la vez también se encontraba almacenado gran parte del arsenal militar republicano.

A pesar de ser contrario a las normas de seguridad militar se estaba dando esta
situación y aunque Miranda ordenó trasladar a los prisioneros a otro lugar, el traslado
nunca se cumplió y fue uno de los motivos que unido a la inexperiencia militar de
Bolívar propiciaron la caída de Puerto Cabello.

Los prisioneros lograron tomar por sorpresa a la guardia y la dominaron gracias a la


traición de un oficial al que sobornaron, se apoderaron del castillo San Felipe y
comenzaron a bombardear Puerto Cabello.

Bolívar trató de recuperar la guarnición durante seis días de combate con las fuerzas
que pudo controlar y que al parecer no superaban los cuarenta efectivos pero la
situación le era muy desfavorable; no se podía cañonear el castillo por el reducido
alcance de la artillería y la ciudad empezaba a ser atacada por las fuerzas del capitán
Domingo Monteverde y tras lanzar un desesperado ataque frontal sobre el castillo que
fracasó, Bolívar decidió abandonar la plaza por vía marítima, logrando escapar a duras
penas.

Este acontecimiento, unido al violento terremoto del 26 de marzo de 1812, inclinó la


balanza a favor de los realistas y aunque hubo muchos que creyeron que aún se podía
seguir la lucha, Miranda capituló el 26 de julio de 1812 por encargo del Congreso, en el
tratado de La Victoria, que instauró nuevamente el dominio español sobre Venezuela.

El 30 de julio de 1812, Miranda llegó a La Guaira con la intención de embarcarse en la


nave inglesa Sapphire en medio de un ambiente en el que pocos sabían que las
negociaciones con Monteverde por las que muchos oficiales republicanos se sintieron
traicionados se habían iniciado por órdenes del Congreso y no por deseos de Miranda.

Por ello, cuando Miranda se hospedaba en casa del coronel Manuel María de las
Casas, comandante de la plaza, se encontró con un grupo numeroso, en el que se
contaban Miguel Peña y Simón Bolívar, que lo convencieron de que se quedara, por lo
menos una noche, en la residencia de Manuel María de las Casas.
A las dos de la madrugada, encontrándose Miranda profundamente dormido, Manuel
María de las Casas, Peña y Bolívar se introdujeron en su habitación con cuatro
soldados armados, se apoderaron precavidamente de su espada y su pistola, lo
despertaron y con rudeza le ordenaron que se levantara y vistiera, tras lo cual lo
engrilletaron, luego el coronel Manuel María de las Casas, comandante de la plaza, se
pasa al bando realista y lo entrega al jefe español Monteverde.

A cambio de este acto de traición del coronel Manuel María de las Casas, 45 el español
Francisco-Antonio de Yturbe y Hériz accedería a darle a Bolívar el salvoconducto que
este le había solicitado para exiliarse en el extranjero, con el especial favor de
Monteverde. En esta ocasión, el jefe español hizo que se viera el acto de haber
entregado a Miranda como un servicio al estado español: «Debe satisfacerse el pedido
del coronel Bolívar, como recompensa al servicio prestado al rey de España con la
entrega de Miranda». Bolívar insistió ante las autoridades españolas, sin embargo, que
la entrega de Miranda respondió al acto de traición de aquel, por haber capitulado
cuando aún disponía de suficientes fuerzas para continuar la lucha.

El Manifiesto de Cartagena
Artículo principal: Manifiesto de Cartagena

Bolívar fue autorizado por Monteverde a trasladarse el 27 de agosto de 1812 a la isla de


Curazao, ocupada por los ingleses, en la goleta española Jesús, María y José junto a
José Félix Ribas, Vicente Tejera y Manuel Díaz Casado, donde permaneció un corto
período.

Después se trasladó a Cartagena de Indias, Nueva Granada, donde el proceso


independentista se había iniciado el 20 de julio de 1810 y había desembocado en la
formación de varias Juntas supremas que rivalizaban entre sí. En este panorama
compuso un manuscrito conocido como el Manifiesto de Cartagena, en el cual hizo un
análisis político y militar de las causas que provocaron la caída de la Primera República
de Venezuela y exhortaba a la Nueva Granada a no cometer los mismos errores que
Venezuela para no correr la misma suerte, remediar las divisiones, promover la unión
de los distintos pueblos de América, hasta lograr el objetivo común, la independencia.

Al poco de llegar, Bolívar solicitó al gobierno de Cartagena prestar servicio en sus


tropas. Fue concedido el mando de una guarnición de setenta hombres en la pequeña
localidad de Barrancas, con la que empezó a forjarse su futuro prestigio militar.

Al principio Bolívar estaba subordinado a un aventurero francés, Pierre Labatut. En


contra de las órdenes de este, decidió tomar la iniciativa, realizando una campaña para
derrotar a las partidas realistas que se encontraban en las orillas del río Magdalena
mientras aumentaba el adiestramiento y el contingente de sus tropas.
Como resultado de esta campaña, logró liberar varias poblaciones como Tenerife,
Guamal, El Banco, Tamalameque, Puerto Real de Ocaña, y derrotar a diversas
guerrillas realistas que operaban en la zona. Finalmente ocupó Ocaña.

Ante estos logros, el coronel Manuel del Castillo y Rada, comandante general de
Pamplona, solicitó su ayuda para detener a los realistas que amenazaban con entrar
desde Venezuela. Para ello, el coronel Bolívar tuvo que pedir autorización al Gobierno
de Cartagena para intervenir en territorio del Gobierno de las Provincias Unidas de
Venezuela.

Cuando se la dieron, Bolívar llegó hasta la frontera con Venezuela. En la batalla de


Cúcuta derrotó el 28 de febrero de 1813 a las fuerzas españolas. Camilo Torres en su
carácter de presidente del Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, le
confió a Bolívar el título de ciudadano de la Unión, el grado de brigadier, equivalente al
de general de brigada, y el cargo de jefe de la guarnición de Cúcuta.

Desde febrero hasta abril de 1813 permaneció en Cúcuta, detenido por trabas legales y
por diferencias con Castillo, que empezaba a verle con suspicacia ante sus deseos de
avanzar sobre Venezuela. Para entonces, Bolívar disponía de una fuerza eficaz, y
rodeado de una brillante oficialidad neogranadina, aprovechable para una eventual
reconquista de Venezuela.

Campaña Admirable
Artículo principal: Campaña Admirable

Después de recibir autorización y recursos de la Nueva Granada, Bolívar inició una de


sus acciones militares más destacadas, la Campaña Admirable.

Cuando en febrero de 1813 inició su campaña por los Andes venezolanos desde
Cúcuta, no encontró resistencia. Avanzó hasta Mérida y tomó la ciudad pacíficamente
después de que las autoridades realistas huyeran ante su inminente llegada. En esta
entrada triunfal se le concedió por primera vez el título de «El Libertador», por decisión
del Cabildo de Mérida.

Rápidamente las fuerzas de Bolívar ganaron terreno a un enemigo que huía ante un
avance sorprendente. Finalmente, Bolívar obligó a pelear a las fuerzas realistas en Los
Taguanes, entre Tucupido y Valencia. Les derrotó, y una capitulación se firmó en La
Victoria.

Tras la capitulación española, Bolívar tuvo el camino libre, e hizo una entrada triunfal
en Caracas el 6 de agosto de 1813. Después de un triunfo militar en Mosquiteros le
nombraron capitán general, con el título de «El Libertador», que desde entonces quedó
unido a su nombre.
Bolívar se concentró en organizar el Estado y dirigir la guerra en lo que parecía su etapa
final. Organizó el régimen militar, mantuvo el Consulado, creó un nuevo sistema fiscal,
y una nueva administración de justicia. Atendió a la actividad agraria, a las
exportaciones, y a la búsqueda de mano de obra calificada. Modificó el gobierno
municipal, y ofreció la nacionalidad a extranjeros amigos de la causa republicana.

Guerra a muerte

Simón Bolívar (c. 1828) por José Gil de Castro.

Artículo principal: Guerra a muerte (Venezuela)

Pero a principios de 1814 el capitán de milicias del Rey José Tomás Boves, famoso por
su valentía, inició operaciones con tropas autóctonas de los Llanos venezolanos,
autorizadas al saqueo y al pillaje. Frente a un enemigo implacable, las fuerzas de
Bolívar se fueron debilitando. Ante la falta de medios para combatir a Boves y sus
llaneros, Bolívar decidió el 7 de julio de 1814 retirarse con las fuerzas que le quedaban
hacia el Oriente venezolano, y unir fuerzas con Santiago Mariño.

Bandera de guerra a muerte de Bolívar.

La retirada estratégica de Bolívar produjo un éxodo desde Caracas hacia Oriente, en el


que murieron muchas personas que seguían a las fuerzas republicanas por temor a las
represalias de Boves y su lugarteniente Francisco Tomás Morales. Bolívar decidió
hacerles frente en Aragua de Barcelona el 17 de agosto de 1814. Tras ser derrotado,
Bolívar logró llegar a Cumaná el 25 de agosto de 1814 y unirse a Mariño.
La Segunda República de Venezuela estaba herida de muerte. A lo largo de 1814 los
realistas consolidaban su dominio por todo el país. Solo el Oriente venezolano y la isla
de Margarita permanecían en manos republicanas. El bando republicano estaba
dividido en facciones de caudillos que dominaban porciones de territorio. El corsario
Giovanni Bianchi intentaba aprovechar la situación. Finalmente ocurrió el exilio de
Simón Bolívar y Santiago Mariño desde Carúpano hacia Cartagena.

Estadía en Jamaica

Litografía de Simón Bolívar.

Bolívar durante su estancia en Haití.

Véase también: Carta de Jamaica

A finales de 1814, Bolívar llegó a Cartagena para obtener ayuda de la Nueva Granada,
que se encontraba también en una situación difícil.
Con el apoyo del Gobierno neogranadino fue reconocido jefe por todos los venezolanos
que se encontraban en Nueva Granada. El 19 de septiembre de 1814 Bolívar se
encontró con Camilo Torres Tenorio, presidente del Congreso de las Provincias Unidas
de la Nueva Granada. Después de la derrota del general Antonio Nariño en la campaña
del Sur en julio de 1814, Torres Tenorio encargó a Bolívar de la conducción de la guerra.
El 10 de diciembre de 1814 Bolívar tomó a Santa Fe, y obligó Cundinamarca a
reconocer la autoridad del Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada.

Bolívar decidió abandonar su cargo en la Nueva Granada y partir a Jamaica en el buque


La Découverte, llegando a la isla el 14 de mayo de 1815. Escribió con fecha del 6 de
septiembre de 1815 una Carta de Jamaica, en la cual justificaba la rebelión de los
Criollos, llamaba a la lucha para la independencia, y exponía el proyecto de Francisco
de Miranda de confederación de Colombia.

Sin embargo, la situación de Bolívar en Jamaica llegó a ser bastante tensa. Salió ileso
de un intento de asesinato, porque se vio obligado ese día a mudarse de su pensión por
falta de dinero. El gobierno británico no quería comprometerse a darle un apoyo
abierto, y los españoles intentaban asesinarle; Bolívar decidió trasladarse a un país
más seguro donde pudiera organizar una expedición.

Estadía en Haití
En aquella época Haití se había convertido en una república independiente de Francia,
que daba asilo y respaldaba a los republicanos del continente americano. Por ello
Bolívar consideró que Haití era el lugar adecuado para organizar una expedición militar
hacia Venezuela, con la ayuda del presidente de ese país, el general Alexandre Petion.
Allí se dio cuenta de que debía reclutar a los llaneros, en ese entonces al mando de
José Antonio Páez, para vencer a los ejércitos realistas.

El 19 de diciembre de 1815, Bolívar salió de Jamaica para Haití. Llegó al puerto de Los
Cayos el 24 del mismo mes. Con la ayuda encubierta del gobierno haitiano y del
experimentado almirante Luis Brión, Bolívar organizó una expedición de más de mil
hombres conocida como la Expedición de los Cayos. Salió el 23 de marzo de 1816 con
rumbo a la isla de Margarita. Bolívar retrasó su partida seis días porque esperaba a su
amante Josefina Machado, que venía de la isla danesa de Saint Thomas. Como Brión
presionaba para continuar, partieron los barcos. Al llegar al sur de la Hispaniola un
barco mensajero alcanzó el navío de Bolívar y comunicó que Josefina y su familia
habían llegado a Los Cayos. Bolívar pidió a Brión que le enviasen una fragata.46 Los
oficiales británicos y alemanes protestaron y amenazaron con abandonar esta
expedición tomada tan a la ligera, pero Brión los convenció de que continuasen.

Bolívar y la Gran Colombia


Mapa de la Gran Colombia.

Artículo principal: Gran Colombia

Después del fracaso de la Segunda República de Venezuela y su corta permanencia en


Nueva Granada como comandante militar, Bolívar se vio obligado a reflexionar sobre la
causa de los fracasos previos, la situación internacional y la forma de lograr la
independencia de forma duradera.

Sus reflexiones le llevaron a la conclusión de que para alcanzar la independencia


definitiva se debía derrotar totalmente a los españoles para impedir que realizaran
acciones de reconquista pero esto no sería suficiente, los esfuerzos descoordinados y
dispersos de los caudillos regionales a lo largo de América debían ser unificados bajo
un mandato único y como garantía de una independencia permanente se debía crear
una república grande y fuerte para poder desafiar las pretensiones de cualquier
potencia imperial.

La idea de crear una nación semejante hizo que Bolívar tuviera un objetivo político
mucho más amplio y esto en definitiva le movió a actuar de una manera diferente a las
anteriores.

Colombia como proyecto político


Ya en la isla de Jamaica, Bolívar había expuesto la idea de conformar a Colombia como
un país que debía hacerse realidad. Concluyó que para convertir la idea de Colombia
en una nación viable y creíble hacía falta crear un gobierno centralizado capaz de
coordinar las acciones necesarias para resguardar las fronteras y aglutinar a los
distintos pueblos de la América Hispana como garantía de la independencia.

Aunque el proyecto de Colombia como nación lo idealizó en realidad Francisco de


Miranda durante sus acciones precursoras, fue Bolívar quien tuvo el mérito de rescatar
este proyecto del baúl de los recuerdos de sus primeros contactos con Miranda en
Londres y de llevarlo a cabo contra viento y marea hasta su muerte.

Para garantizar la libertad de la Nueva Granada, Bolívar consideraba vital conseguir


cuanto antes el control sobre Venezuela para impedir que los españoles la utilizaran
como puesto de avanzada en tierra firme para sus campañas de reconquista por lo que
decidió emprender esta tarea como algo prioritario.
Así desembarcó en la isla de Margarita a mediados de 1816 decidido a lograr desde el
principio el reconocimiento de su liderazgo y después de obtener un éxito inicial con el
líder local Juan Bautista Arismendi preparó la campaña para liberar el continente.

El 16 de julio de 1816 Bolívar desembarcó en Ocumare de la Costa y emitió una


proclama en la que cambiaba su decreto a muerte. En la misma declaraba que los
«españoles europeos» no serían matados salvo que estuvieran combatiendo. 47 Allí
declaraba que su armada iba a liberar a toda Venezuela. Contaba con 650 soldados, de
los que 300 jamás había estado en combate. Bolívar consiguió alistar a unos
doscientos negros, pero la mayoría de la población huyó. Entonces procedió a marchar
en dirección a Valencia con el fin de establecer desde allí una conexión con los
combatientes que se hallaban en los Llanos. Las fuerzas bajo Morales se dirigieron a
Valencia y de allí hacia los cerros que llevaban a Ocumare. Después de una corta
escaramuza, huyó Bolívar hacia Ocumare y de allí a Bonaire. Al llegar Brión a Bonaire,
le recriminó a Bolívar que hubiera abandonado Ocumare de esa manera y le ordenó ir a
Cumaná. Brión partió a Margarita para reparar varios barcos y Bolívar desembarcó de
nuevo en Cumaná. Allí Santiago Mariño y Manuel Piar le recriminaron igualmente la
huida de Ocumare y lo amenazaron con llevarlo a una corte marcial y fusilarlo. De
acuerdo a Ducoudray Holstein, Bolívar se convirtió en acérrimo enemigo de Piar desde
aquel entonces. Con el fin de evitar más encuentros problemáticos con oficiales
revolucionarios, decidió partir de nuevo hacia Haití.

A medida que pasaba el tiempo Bolívar tuvo que lidiar con personajes que habían
ganado su generalato a través de la acción pero que por el tipo de guerra que se hacía
en ese momento acabaron aceptando la Jefatura Suprema de Bolívar como un mal
necesario para poder derrotar a los españoles hasta que a la larga su liderazgo fue
indiscutido.

A partir de 1817 se desarrolló un conflicto de poder entre Manuel Piar, que había
liderado la conquista de Guayana, y Simón Bolívar. Piar había derrotado a Morales en El
Juncal a finales de 1816 y había tomado Angostura en abril de 1817. Simón Bolívar
realizó un consejo de guerra 24 de julio de 1817 para que se reconociese su liderazgo.
Bolívar escribió un pronunciamiento contra Piar en agosto. Sedeño fue mandado a
aprehenderlo. Acusado de querer eliminar a Bolívar y establecer una pardocracia, Piar
fue fusilado el 16 de octubre de 1817. Con ello, Bolívar quedó claramente como jefe de
las fuerzas independentistas en Venezuela.

La consolidación del liderazgo supremo facilitó el control del oriente venezolano y la


instalación de Bolívar en Angostura (hoy Ciudad Bolívar), que trajo consigo el inevitable
y largo enfrentamiento con las fuerzas expedicionarias del general español Pablo
Morillo y la organización de los mecanismos elementales para que el gobierno pudiese
funcionar.
Para entonces el Ejército español ya se encontraba muy desgastado después de la
larga campaña de reconquista realizada en Colombia y Venezuela y aunque el general
Morillo era un comandante militar muy capaz que intentó por todos los medios paliar la
situación no pudo evitar que sus tropas iniciaran un lento pero inevitable declive
debido a la falta de recursos y de refuerzos para cubrir las bajas que sufrían.

Ya en 1818, la situación del ejército español en Venezuela se hizo insostenible y Morillo


se vio obligado a retirar algunas de sus fuerzas de la Nueva Granada para intentar
contener a Bolívar.48 Para entonces la situación política y militar era lo bastante buena
como para pensar en la organización de un Estado y así fue como se instaló hacia 1819
el Supremo Congreso de la República en Angostura.

Campaña libertadora en la Nueva Granada

Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y Antonio Nariño


en el Congreso de Colombia en octubre de 1821.

Artículo principal: Independencia de Colombia

A partir de 1813 la situación se decantó definitivamente a favor de los patriotas y desde


entonces prácticamente su avance por el continente se hizo imparable, lo que permitió
que Bolívar desde Venezuela y Francisco de Paula Santander desde Nueva Granada
empezaran a coordinar acciones conjuntas desde sus áreas de influencia que
fomentaran una unidad militar.

En la Batalla de Cúcuta se dio inicio a la Campaña Admirable,49 50 con la cual se liberó


el occidente de Venezuela.51 Este fue un enfrentamiento bélico entre Simón Bolívar y
las tropas españolas, con el cual se logró la independencia de la ciudad colombiana de
Cúcuta.
Para entonces existía en Nueva Granada un importante foco de resistencia
revolucionaria contra las tropas de Morillo en los llanos de Casanare, zona contigua a
los llanos de Apure y del Arauca, donde algunos de los revolucionarios neogranadinos
más comprometidos se retiraron para resistir, como baluarte patriota al mando de
Santander, la violencia de la Contrarrevolución del comandante militar Juan de
Sámano. Bolívar ascendió a Santander al grado de brigadier y lo nombró Comandante
militar de la División de vanguardia.

Santander y Bolívar habían elaborado un plan en el que Santander debía preparar la


provincia de Casanare, unificar a los guerrilleros del sur y dar informes a Bolívar sobre
las tropas españolas para iniciar la invasión de la Nueva Granada.

Además de los preparativos militares también se realizaban acciones políticas


importantes. El 21 de enero de 1819 llegaron a Angostura dos buques británicos, el
Perseverance y el Tartare con un cuerpo de voluntarios que fue conocido como la
Legión Británica para apoyar a Bolívar, quien reunió el Congreso de Angostura el 15 de
febrero de 1819, acontecimiento en el que pronunció una de sus mejores
composiciones políticas, el Discurso de Angostura, en el que hacía un análisis crítico
de la situación, exponía el rumbo a seguir para fundar la república y anunciaba la Ley
Fundamental de la República de la Gran Colombia (que sería ratificada en Villa del
Rosario en el Congreso Constituyente como la Constitución de 1821).

Monumento Nacional Templo Histórico, donde se desarrolló el


Congreso de 1821. En su interior hay una estatua de Bolívar.

Mientras tanto, Bolívar seguía preparando la invasión militar de Nueva Granada


tratando de mantener los detalles de la campaña en secreto por lo que su duración,
características, fecha de inicio y alcance eran datos desconocidos, lo cual contribuía a
aumentar el factor sorpresa y la imprevisibilidad del ataque.
Pablo Morillo estaba al corriente de la llegada de la Legión Británica a Angostura bajo el
mando de James Rooke e intuyó que el siguiente paso lógico de Bolívar sería unir
fuerzas con José Antonio Páez, destacado líder rebelde de los Llanos, por lo que tras
analizar la situación decidió atacar el principal reducto rebelde neogranadino en
Casanare con tropas al mando del coronel José María Barreiro que fueron hostigadas
constantemente por las tropas del general Santander mediante tácticas de guerrilla
que fueron desgastando a las fuerzas de la Tercera División española.

La llegada de la época de lluvias hizo los caminos intransitables y las operaciones


militares difíciles por lo que los españoles decidieron replegarse ante la lógica de que
el enemigo haría lo mismo.

Sin embargo, el desarrollo de los acontecimientos hacían presentir lo peor al general


Morillo ya que su Ejército expedicionario, exhausto y sin recibir refuerzos desde hacía
mucho tiempo, estaba combatiendo contra fuerzas militares eficaces de las que se
desconocía su capacidad real.

Paso del ejército patriota por el páramo de Pisba.

Es entonces cuando Bolívar realizó una de sus hazañas militares más destacadas, el
Paso de los Andes, que realizó en una estación poco propicia y que se consideraba
imposible con los medios de la época. El difícil avance de las tropas patriotas se
produjo a través del páramo de Pisba, hasta dar alcance a los realistas el 25 de julio de
1819 en la batalla del Pantano de Vargas, en la cual la tropa realista finalmente huyó,
situación que le permitió a los patriotas llegar a la ciudad de Tunja el día 4 de agosto.

Allí se reúne con las tropas patriotas que estaban bajo el mando de Santander en la
población de Tame, en donde comienza la campaña libertadora de la Nueva Granada.

Batalla de Boyacá.

El ataque de Bolívar logró sorprender a los españoles que, ante el desastre, intentaron
tomar medidas. Barreiro todavía pensaba que podía controlar la situación pero el
estado de sus tropas le obligaba a estar a la defensiva por lo que decidió replegarse
hacia Bogotá donde las condiciones le serían mucho más favorables.

El enfrentamiento decisivo con los realistas se produjo en la batalla de Boyacá el 7 de


agosto de 1819, por medio de la cual se pretendía detener el avance de las tropas
leales comandadas por Barreiro hacia la ciudad de Bogotá y que resultó en una gran
victoria para Bolívar y el ejército revolucionario.

Cuando el virrey Sámano, quien conocía como los demás realistas el Decreto de
Guerra a Muerte, se enteró de la derrota, huyó inmediatamente de Bogotá y de esta
forma, el ejército libertador entró triunfante a la capital el día 10 de agosto.

Congreso de 1821
Artículo principal: Congreso Constituyente de 1821

Placa conmemorativa del Congreso de 1821.

El resultado de este Congreso fue el nacimiento oficial de la República de Colombia,


conocida como la Gran Colombia, mediante la promulgación de la Ley Fundamental de
Colombia y cuya extensión abarcó en ese momento los territorios de la Nueva Granada
y Venezuela que se dividen políticamente en tres departamentos: Cundinamarca
(Bogotá), Venezuela (Caracas) y Quito (Quito).

En diciembre de 1821, el Congreso proclamó a Bolívar presidente de la República y a


Francisco de Paula Santander vicepresidente de forma que «las Repúblicas de
Venezuela y la Nueva Granada quedan desde este día reunidas en una sola bajo el
título glorioso de República de Colombia».

Campañas finales

Batalla de Ayacucho.

Durante los próximos años la oposición realista fue completamente eliminada. El 24 de


junio de 1821 en la batalla de Carabobo, campo cercano a la ciudad de Valencia, se
obtuvo una victoria decisiva sobre el ejército español que fue completada con la
batalla naval del Lago de Maracaibo el 24 de julio de 1823 y se liberó definitivamente
Venezuela.

Durante su permanencia en Bogotá se dieron otros procesos libertarios como el de


Guayaquil el 9 de octubre de 1820 que se llevó a cabo sin la participación de Bolívar, lo
cual incidió para que posteriormente este optara por ocupar aquella provincia que se
había declarado independiente bajo la presidencia de José Joaquín de Olmedo. Recién
dos años después Simón Bolívar llega a Guayaquil con su ejército, destituye a la Junta
de Gobierno y la anexa a la Gran Colombia.

Después de la victoria de Antonio José de Sucre sobre las fuerzas españolas en la


batalla de Pichincha el 24 de mayo de 1822 el norte de Sudamérica fue liberada. Con
esa gran victoria Bolívar se preparó para marchar con su ejército y cruzar los Andes y
liberar definitivamente Perú que ya había declarado su independencia el 28 de julio de
1821 luego del desembarco del general José de San Martín en Paracas y la toma de
Lima el 12 de julio.

Simón Bolívar arribó a la Provincia Libre de Guayaquil el 11 de julio, argumentando


ciertas leyes de derechos territoriales sobre Guayaquil, el Libertador desconoció a la
Junta de Gobierno y dio un golpe militar, asumió el mando político de Jefe Supremo y
militar de la provincia el 13 de julio de 1822, proclamandose Dictador de Guayaquil, y
quedando el territorio, de facto, anexionada a la Gran Colombia (más de un millar de
soldados tuvieron presencia). El presidente del gobierno de Guayaquil, José Joaquín de
Olmedo, abandonó la ciudad dirigiéndose al Perú. 16

El 26 de julio de 1822 Bolívar tuvo una conferencia con San Martín en Guayaquil para
discutir la estrategia de liberación del resto de Perú. Nadie sabe qué ocurrió en la
secreta reunión entre los dos héroes sudamericanos, pero San Martín volvió a
Argentina, mientras Bolívar se preparó para la lucha contra los últimos reductos
españoles en Sudamérica, en la sierra y el Alto Perú, aunque en este no logró pisar el
territorio en toda la época de emancipación. En 1823 Bolívar fue autorizado por el
Congreso de la Gran Colombia para tomar el mando y en septiembre llegó a Lima cuyo
gobierno le pedía que dirigiera la guerra y se reunió con Sucre para planificar el
ataque.52 El Congreso peruano le nombró dictador el 10 de febrero de 1824, y a partir de
entonces logró controlar las intrigas de la nueva república.

El 6 de agosto de 1824 Bolívar y Sucre juntos derrotaron el ejército español en la batalla


de Junín. A raíz de esta victoria; el poeta guayaquileño José Joaquín de Olmedo le
escribió el poema épico «Victoria de Junín. Canto a Bolívar», verdadera obra maestra de
la poesía de las nacientes naciones suramericanas y de la gran patria ecuatoriana, y en
ella, no solo se describe la batalla; sino también Olmedo pone en boca de Huayna
Cápac los destinos de la América Libre del yugo español.

El 9 de diciembre de 1824 Sucre destrozó el último baluarte del Ejército español en la


batalla de Ayacucho, acabando con el dominio español en Sudamérica.

Bolívar como estratega militar


Militarmente, las guerras dirigidas por Bolívar no implicaron a un número demasiado
importante de efectivos, y en total el ejército expedicionario español nunca sobrepasó
tampoco la décima parte de la cifra de los realistas. Sin embargo, Bolívar no era un
militar profesional en el sentido literal de la palabra, y mucho menos un teórico de la
estrategia. Su formación militar fue básica, y su instrucción teórica no pasó los límites
de las nociones de disciplina y jerarquía. Su paso por las formaciones militares
coloniales de Venezuela fue breve, y se ha comprobado que nunca estuvo en L'École
de Sorèze, ni en ningún otro instituto militar de ninguna clase.

Sin embargo, la forma en que desarrolló sus diversas campañas militares y la


terminología utilizada en su correspondencia sugieren que sus éxitos no pudieron
deberse a casualidades afortunadas, y que poseía conocimientos de estrategia militar
mucho más avanzados[cita requerida] de los que debía tener por su formación.

Mediante el análisis de sus acciones bélicas se aprecia que Bolívar utilizaba los
fundamentos de la planificación y estrategia para elaborar sus operaciones.

Dentro de la literatura militar se sabe que Bolívar leyó Historias de Polibio y la Guerra
de las Galias de Julio César pero además existen indicios suficientes para creer que
manejó los textos militares de Mauricio de Sajonia y del conde de Guibert. Sin
embargo, se sabe casi con seguridad que no conoció las obras de Montecuccoli hasta
1824, ni los estudios sobre Napoleón hasta cuando casi terminó sus campañas
militares.

Dictador del Perú


Llegada al Perú

La batalla de Junín. Simón


Bolívar a caballo por Arturo Michelena.

Bolívar desembarcó en el puerto del Callao el 1 de septiembre de 1823 en el bergantín


Chimborazo luego de que una comitiva enviada por el Congreso de la República del
Perú encabezada por José Faustino Sánchez Carrión le enviara una invitación mientras
estaba en Guayaquil, provincia cuya anexión a la Gran Colombia dispuso en julio de
1822. A dicho recibimiento asistió el presidente José Bernardo de Tagle, marqués de
Torre Tagle, y su gabinete ministerial en Pleno. 53 Al día siguiente de su llegada, el
Congreso lo nombra «suprema autoridad»54 y poco después le encarga la dirección de
la lucha contra el ejército realista disponiendo que el mismo Torre Tagle debería
rendirle cuentas de sus acciones.55

La primera acción de Bolívar fue eliminar las fuerzas de José de la Riva Agüero,56 quien
fue presidente del Perú antes que Torre Tagle y se oponía a la llegada de Bolívar, en
Trujillo. Riva Agüero fue apresado en noviembre de ese año pero logró escapar y se fue
a Inglaterra. Mientras tanto, el primer Congreso Constituyente que estaba próximo a
proclamar la primera Constitución política del Perú emite una resolución señalando
que entrarán en suspenso las disposiciones de esa carta magna que sean contrarias a
las disposiciones y deseos de Simón Bolívar. La Constitución fue jurada el 11 de
noviembre de ese año pero nunca entró en vigencia. 57

El ejército realista tenía el control de la sierra central y el sur del país (actuales
departamentos de Junín, Ayacucho, Cusco y Arequipa). Por su parte, luego de la
derrota de Riva Agüero,58 las fuerzas del ejército unificado tenían posesión de la costa
central y norte, y de la sierra norte (actuales departamentos de Piura, La Libertad,
Áncash, Lima y Cajamarca). Ante ello, siendo factible la posibilidad de que Lima fuera
invadida por fuerzas realistas (como en efecto lo fue tras el motín del Callao), Bolívar
decidió mudar su cuartel general al pueblo de Pativilca, 200 kilómetros al norte de
Lima.

Bolívar instruye a Torre Tagle que se acerque a los mandos españoles acantonados en
Jauja para lograr una negociación con la finalidad de ganar tiempo para lograr
aumentar su ejército y ser capaz de vencer al realista (que en el manifiesto tras la
batalla de Junín, Bolívar se jactaba de derrotar tras 14 años de triunfos contra los
independentistas). Torre Tagle cumple ese encargo pero, paralelamente, es acusado
por Bolívar de negociar con el Virrey La Serna la expulsión de Bolívar y obtener así la
plenitud de su mandato.

Al margen de esas intrigas, el 5 de febrero de 1824, las tropas rioplatenses de las


fortalezas del Callao pertenecientes a la expedición libertadora de San Martín,
acaudilladas al mando de un sargento de apellido Moyano, se levantan en motín del
Callao argumentando falta de pago a los soldados. Esa sublevación liberó a los presos
españoles que estaban recluidos en la fortaleza del Real Felipe y les entregó las
instalaciones y las defensas del puerto. Las fuerzas realistas ocuparon Lima el 29 de
febrero, para más tarde replegar su fuerza principal a la sierra central y sostener una
guarnición en el Callao, cuyas defensas quedaron bajo el mando del militar español de
José Ramón Rodil, en las que se le refugiaron varias facciones patriotas, inclusive el
mismo Torre Tagle que se quedaría en la Fortaleza del Real Felipe donde murió al año
siguiente en el sitio del Callao.

Ante la falta de respuesta del presidente Torre Tagle, el Congreso lo depone el 10 de


febrero y entrega a Bolívar todo el poder político y militar. 59 Acto seguido, el Congreso
se inmola y entra en receso hasta que Bolívar lo convoque. 60 Bolívar se convirtió en la
única y máxima autoridad en el Perú, nombrando como único ministro general a José
Faustino Sánchez Carrión.61 Bolívar nombrado jefe supremo, volvió a Pativilca y ordenó
el repliegue generalizado del ejército unido a Trujillo y Huamachuco.

Formación del ejército


Monumento Simón Bolívar en Distrito de Pueblo Libre en Lima.

Desde Pativilca, Bolívar empieza las acciones para aumentar el Ejército Unido
Libertador del Perú. Nombra como jefes principales del ejército unido a los generales
grancolombianos Antonio José de Sucre, José María Córdova y Jacinto Lara. Ningún
peruano formó parte del estado mayor siendo que solo el general José de La Mar estuvo
a cargo de la rama peruana del ejército.

Hiram Paulding, un marino inglés escribió en sus notas de la bitácora que


supuestamente Bolívar le refirió sobre los peruanos «eran unos cobardes y que, como
pueblo, no tenían una sola virtud varonil. En suma sus denuestos fueron ásperos y sin
reserva... Luego me dijeron que siempre solía hablar así de los peruanos», pero en
recientes aclaraciones se ha dejado entrever que estas aseveraciones tuvieron origen
ante la lentitud y demora de los peruanos al reaccionar por su emancipación, pero esta
aseveración cae en total contradicción con la gallardía demostrada en la batalla naval
de El Callao, como hecho final que encumbró a la recién creada nación peruana como
una república.62

Bolívar escribió instrucciones precisas sobre todo lo referido a las armas del ejército,
en sus cartas incluyó instrucciones desde cómo hacer las correas y cómo herrar los
caballos. Así ordenó que los jefes militares tomaran del norte peruano los recursos
necesarios, la mayoría fueron obtenidos mediante amenaza y otros fueron
simplemente arrebatados de sus dueños. La orden de Bolívar respecto a utilizar la
riqueza que hubiere en las iglesias dio lugar a abusos y saqueos por parte de los jefes
militares grancolombianos.

Durante todo ese tiempo, la guerra se desarrollaba en el mar. El almirante Martin


George Guisse, jefe de la escuadra peruana, destruyó los barcos de guerra españoles
que asediaban las costas peruanas, permitiendo que llegasen pertrechos y refuerzos
desde Colombia y asediando constantemente la fuerza realista de España en Perú;
acantonada en el Callao bajo el mando de José Rodil.

El 2 de agosto, en la localidad pasqueña de Rancas, Bolívar pasa revista al ejército que


logró armar y que contaba 12 000 hombres listos para acometer al ejército del
virreinato del Perú, que desde principios de 1824 había quedado paralizado por la
rebelión de Olañeta. El 6 de agosto se dio la batalla de Junín donde la caballería del
ejército realista fue derrotada por primera vez en el Perú. El 9 de diciembre de ese año
se pone fin al virreinato del Perú mediante la victoria en Ayacucho.

Perú y Bolivia independientes

Simón Bolívar por Antonio Salas.

Ya antes de la batalla de Ayacucho, Bolívar había vuelto a nombrar un gabinete


ministerial.63 Para ello mantuvo a José Faustino Sánchez Carrión como ministro pero
esta vez encargado de la Cancillería, Hipólito Unanue a cargo del Ministerio de
Hacienda y al militar venezolano Tomás de Heres como ministro de Guerra. Su
gobierno en el Perú se caracterizó por su represión contra sus opositores, a la par que
ejerció una gran injerencia tanto dentro del recién formado Poder Judicial y en la
elección del Congreso. No obstante ello, el gobierno de Bolívar se caracterizó por la
creación de instituciones básicas dentro de lo que sería la organización del naciente
estado peruano.

Este giro dictatorial, en contraste con su praxis política más cautelosa de 1824 o a su
ideario más liberal de la Carta de Jamaica, se habría debido, no solo por su ambición
política, sino que también por una paulatina perdida de fe en la democracia
representativa, considerando que un gobierno autoritario y Cesarista sería la solución
al desgobierno, así como para domar a sus enemigos políticos en varios puntos
lejanos, imitando a los Bonapartistas.64

El 10 de febrero de 1825, un año después de que el Congreso entrara en receso, Bolívar


lo convoca de nuevo. Este Congreso sesionó por un mes antes de disolverse y dar por
concluidas sus funciones el 10 de marzo. 65 Durante este periodo, el Congreso autorizó
la salida de 6000 soldados peruanos a la Gran Colombia, acordó la entrega de premios
a los militares vencedores y emitió una resolución desentendiéndose del futuro que
escoja el Alto Perú, la actual Bolivia.

El 20 de mayo de 1825, desde Arequipa, Bolívar convoca a elecciones para un


Congreso General que debería reunirse el 10 de febrero del año siguiente. 66 Sin
embargo, ese día no se pudo inaugurar el nuevo congreso ya que Bolívar no estaba
conforme con la incorporación de algunos diputados como Francisco Xavier de Luna
Pizarro quien fue elegido por el departamento de Arequipa. Solo en el mes de abril se
logra reunir el Congreso pero sus sesiones preliminares fracasan ya que el gobierno
declaró no válidos los poderes de los diputados de Arequipa, Lima, Cusco y otras
provincias.67

El 26 de mayo de 1826, el gobierno retira a los municipios el derecho de elegir a sus


autoridades68 y poco después decreta que los prefectos convoquen a los colegios
electorales de las provincias para que, cada una, apruebe directamente la
Constitución Vitalicia elaborada por Simón Bolívar que lo nombraba como presidente
vitalicio.

El 4 de septiembre de 1826, Bolívar se embarca en el bergantín Congreso con dirección


a Colombia dejando en el Perú un «Consejo de Gobierno» cuya misión era lograr la
vigencia de la Constitución Vitalicia.69 Bolívar no regresaría más al Perú. El Consejo de
Gobierno no logró que la Corte Suprema del Perú apruebe la Constitución Vitalicia y el
nombramiento de Bolívar como presidente vitalicio por lo que recurrió al Cabildo de
Lima que, presionado, dio validez a las actas de los colegios electorales y luz verde a la
promulgación de la Constitución.70 Esta constitución solo tuvo vigencia hasta el 26 de
enero del año siguiente cuando cae el Consejo de Gobierno y se convocan nuevas
elecciones.

Durante su gobierno, Bolívar dio cumplimiento al acuerdo de «reposiciones» del


ejército grancolombiano, en virtud de los cuales se debía reponer a este las bajas que
sufriera durante las batallas libradas en el Perú, no solo por muertes en campo de
batalla sino también por deserciones y enfermedad. Para ello, Bolívar ordenó el
reclutamiento forzoso de peruanos para la formación de tropas y su posterior envío a
Venezuela, ello se dio mientras se mantenían en el Perú las tropas grancolombianas.

Otras disposiciones
Efigies de Simón Bolívar en el Panteón de los Próceres en Lima.

Bolívar restituyó el Tributo indígena 71 estableciendo su «reducción al monto que se


pagaba en 1820», contribución que debían pagar los indígenas peruanos por el solo
hecho de ser indígenas. José de San Martín había abrogado esa contribución el 27 de
agosto de 1821 por lo que la norma no hizo sino reinstaurar un pago ya proscrito. Por
otro lado, prohibió la mita72 y se garantizó como en las otras naciones recientemente
independizadas la libertad de vientres, con la cual se garantizaba que los hijos de
esclavos que sirvieran y se circunscribiesen y tuvieran en embarazo a sus esposas los
hijos de estas uniones nacerían libres, y aquellos soldados que en anterioridad fuesen
esclavos, se les concedería su libertad, como recompensa por sus leales servicios a la
causa libertadora.

En el ámbito de la organización del Estado, Bolívar reemplazó el 6 de marzo de 1824 la


Alta Cámara de Justicia que había reemplazado, por orden de San Martín, a la
Audiencia de Lima. Esta Cámara dio origen a la Corte Superior de Justicia de Lima y,
luego de la batalla de Ayacucho, dio lugar a la Corte Suprema de Justicia.73 Bolívar
nombró presidente de esta a Manuel Lorenzo de Vidaurre, quien dejó varios escritos
laudatorios de Bolívar. Sin embargo, tal como pasó en el juicio que se llevó a cabo por
el asesinato de Bernardo de Monteagudo, donde Bolívar interrogó directamente a los
sospechosos y estableció sus condenas, pues Bolívar ejercía directa injerencia en la
Corte Suprema. También creó la Corte Superior de Justicia de Trujillo,74 la Corte
Superior de Justicia de Arequipa 75 y la Corte Superior de Justicia del Cusco.76
Bolívar creó varios importantes colegios nacionales como el Colegio Nacional de
Ciencias77 y el colegio Educandas78 en el Cusco, instituciones que fueron conocidas
como los colegios bolivarianos. Igualmente fundó el Diario Oficial El Peruano, gaceta
oficial del Estado Peruano. Expidió la primera Ley de Imprenta que logró reprimir toda
fuente escrita que lo desfavoreciera. El reglamento de esa ley condenaba a seis años
de prisión a los autores de los escritos que el gobierno considerase como subversivos y
prohibía las sátiras contra disposiciones gubernamentales. 79

Dentro de las finanzas peruanas, el gobierno de Bolívar realizó dos actos principales.
En primer lugar, se establecieron las recompensas para el ejército unificado, cuyo pago
estuvo a cargo del Estado Peruano hasta mediados del siglo XIX y se negoció un
empréstito con Inglaterra del que solo se recibió el 25 % del capital y se tuvo que pagar
el íntegro más intereses. Bolívar recibió un país quebrado y su administración no
mejoró ese punto.

Durante su gobierno se ejerció represión contra sus principales opositores. Así, se


dispuso el destierro de Francisco Xavier de Luna Pizarro y de Mariano Necochea, el
encarcelamiento del almirante Martín George Guisse, los hermanos Ignacio y
Francisco-Javier Mariátegui y varios militares chilenos y argentinos así como la
ejecución de personajes como el ministro de Torre Tagle, Juan de Berindoaga, vizconde
de San Donás. Adicionalmente se tendió un manto de suspicacia respecto del
asesinato de Bernardo Monteagudo.

Si bien Bolívar habría dispuesto la anexión de la provincia de Guayaquil a la Gran


Colombia en 1822, después de la entrevista con el protector del Perú, José de San
Martín, ya existía la Provincia Libre de Guayaquil, esfuerzo de Joaquín Olmedo, en 1820,
antes de que el Perú y Ecuador fuesen liberados (lo que inició la disputa territorial entre
Perú y Ecuador).

En 1825 los criollos de Alto Perú o Charcas deciden la creación un país autónomo, y
rechazan pertenecer a Lima o a Buenos Aires. Así nace del Alto Perú, la creación de la
República de Bolívar.80 Palabras de Jorge Basadre, «Bolivia tiene sus raíces en la
Audiencia de Charcas, colocada primero bajo la égida del virreinato del Perú luego la
del virreinato del Río de la Plata». 81

Una breve semblanza de Bolívar la presenta Jorge Basadre, historiador y político de


Perú, diciendo que «la autenticidad del genio de Bolívar está en su polifonía. El
guerrero, el hombre de sociedad, el orador, el escritor estaban ligados en él al político,
al legislador, al forjador de amoríos. Y siendo bastante lo hecho y lo conseguido, no se
contentaba con ello; era siempre una semilla apasionada de sueños y de grandezas». 82

Vida política en las naciones independizadas


En Bolivia

Antonio José de Sucre

Casimiro Olañeta

Simón Bolívar

El Libertador Simón Bolívar delega y ordena al Mariscal de Ayacucho, Antonio José de


Sucre, a ingresar al Alto Perú (perteneciente a las Provincias Unidas del Río de la Plata)
a apaciguar las tensiones, Sucre estando en Puno, se reúne con Casimiro Olañeta,
quien pertenecía a la masonería de la logia de Charcas (Chuquisaca) junto a José
Mariano Serrano, Mariano Enrique Calvo y Andrés de Santa Cruz (quién también tenía
otras pretensiones) y otros allegados, éstos pretendían crear una nueva nación
independiente por diversos temas de intereses, como de las minas de Potosí, la
administración de Charcas y el poder político. Sucre sería azuzado por Olañeta y
allegados, logrando convencer al Mariscal de Ayacucho, quien promulgó un el Decreto
del 9 de febrero de 1825 para que las provincias del Alto Perú que la conformaban
pudieran decidir su suerte.83 84 Cuando el Libertador Simón Bolívar se enteró expresó
sus críticas hacia Sucre y reprendió duramente hacia sus actos porque decía que «se
estaba inmiscuyendo en un asunto sobre el cual no tenía autoridad», hubo
correspondencia entre ambos, en el cual Bolívar mostraba su completo desacuerdo en
independizar el Alto Perú del Río de la Plata. Aunque el 8 de febrero el Congreso del
Gobierno de Buenos Aires hace entrega de una carta a Bolívar haciendo entender que
el Río de la Plata deja en libertad a las cuatro provincias del Alto Perú (Charcas, La Paz,
Potosí y Cochabamba), el 9 de mayo el Gobierno de Buenos Aires reitera su posición
sobre la libertad de las cuatro provincias altoperuanas. Posteriormente el 1 de abril se
libra la batalla de Tumusla, en el cual comandó el ex realista Carlos Medinaceli
Lizarazu enfrentándose al realista Pedro Antonio de Olañeta (tío de Casimiro Olañeta),
Medinaceli logró su victoria pondría fin al dominio realista de la Corona Española,
Olañeta fue herido brutalmente por tiros de fusiles, falleciendo al siguiente día. José
María Valdez junto a 200 supervivientes, fue perseguido por Medinaceli y por el
mercenario Burdett O'Connor, se rindió el 7 de abril en Chaquelte ante José María Pérez
de Urdininea, poniendo fin oficialmente a la presidencia realista en el Alto Perú. Meses
después, Fernando VII, sin saber del fallecimiento de Olañeta, le concedió el título de
virrey del Río de la Plata.

Luego de muchos incidentes se da inicio el 10 de julio de 1825 la Asamblea Deliberante


de las Provincias del Alto Perú se reunió en la provincia de Charcas en la ciudad de La
Plata. Dicha asamblea se dividió en sesiones que duró hasta el 3 de agosto, este día
cual se dio la décima sesión, se logró el consenso mayoritario de erigirse como Estado
soberano e independiente de todas las naciones, ya listo para hacer el acto de la
fundación cual no se dio, ya que aún faltaba la aprobación, presencia y firma de Bolívar
quien no asistió a ninguna sesión de la asamblea por el rechazo a la idea. 85 En los
inicios de agosto Bolívar se encontraba en Cochabamba negando todos los intentos de
aprobar y a asistir a cualquier a firmar de fundación de un nuevo Estado, se tuvo que
postergar el día de fundación para otro día, se elegiría el 6 de agosto, esto porque
cumpliría un año de la batalla de Junín ganada por Bolívar en el Perú, lo que sería
indicado para convencerlo y elogiarlo para que acepte y se presente en día del acto,
esto fue del agrado de Bolívar y agradeció el gesto, pero aún se negaba a estar
presente.

El 6 de agosto de 1825 se realizó el acto en el Congreso del Alto Perú, donde se redactó
y se firmó el acta de independencia y fundación, creándose así el Estado del Alto Perú.
Días después Bolívar se dirigió con indiferencia a firmar el acta, y se le otorgó el título
de Protector del Estado, posteriormente para que nuevamente se sienta elogiado y
cambie rotundamente su postura, se cambió el nombre al Estado del Alto Perú, por la
República de Bolívar, Bolívar nuevamente agradeció el gesto. La República, aún ya
siendo independiente y teniendo una presunta constitución, Simón Bolívar determinó
qué cualquier decisión de la Asamblea de la República de Bolívar, debía ser aprobada
por el Congreso del Perú, entregando el poder del ámbito judicial al Perú, del cual era
dictador. Posteriormente se debatió sobre el nombre de la República, en la que un
diputado potosino, Rev. Manuel Martín Cruz, dijo que al igual que «de Rómulo viene
Roma», «de Bolívar vendrá Bolivia».86

El 29 de diciembre deja el título de Protector y abandona Bolivia, envía a Antonio José


de Sucre, dejándolo como Delegado de Protector de Bolivia,87 administró el país por
delegación de poderes de Bolívar y realizó varias acciones bajo sus órdenes.
A mediados de 1826, el Congreso peruano le da la independencia de su ámbito judicial
a Bolivia que Bolívar había entregado, esto para que pueda legislarse. Bolivia emite su
primera Constitución el 19 de noviembre de 1826, escrita por el Delegado de Protector
Sucre, quien tras enrolarse con una mujer, ocurrió un altercado cuando el pretendiente
de la mujer (antiguo consejero de Sucre) los había encontrado en los aposentos de
Sucre, el pretendiente disparó a Sucre, este herido escapó de su casa y en el ínterin se
chocó con una revuelta contra él, todos estos actos serían organizados por la logia de
Chuquisaca encabezada por Olañeta y compañía, quienes pretendían deshacerse de
Sucre, teniendo éxito ya que tras los actos ocurrido en abril de 1828 escapó del país.

En Perú y en la Gran Colombia

Monumento en la Quinta de San Pedro Alejandrino, lugar


donde falleció Bolívar. Santa Marta, Colombia.

Ese mismo año, Bolívar convocó al Congreso de Panamá, la primera conferencia


hemisférica.

Su autoridad en Perú se mantuvo nominalmente hasta el 27 de enero de 1827, cuando


se produjo el fin de la influencia bolivariana en el Perú. Finalmente, el 11 de junio de
1827 el Congreso General Constituyente del Perú de 1827 declaró nulas y sin efecto la
Constitución Vitalicia y el nombramiento de Bolívar como presidente vitalicio del Perú.

A partir de 1827, debido a rivalidades personales entre los generales de la revolución,


explotaron conflictos políticos que terminaron por destruir las perspectivas de una
unión sudamericana por la cual Bolívar había luchado.

Ya en Venezuela, indultó a los comprometidos en la Cosiata y el 1 de enero de 1827


sostuvo en el cargo de jefe superior civil y militar a Páez. Reformó los estatutos de la
Universidad de Caracas y se dirigió a Santa Fe de Bogotá el 5 de julio siguiente para
convocar una convención que debía crear una nueva constitución y el restablecimiento
de la concordia nacional después de las batallas contra los españoles y las discordias
entre los partidos. Bolívar no regresó nunca a Venezuela.

La convención se reunió en Ocaña el 9 de abril de 1828, desde el comienzo de la


reunión, los asistentes se dividieron en tres fracciones: la primera estaba dirigida por el
general, Francisco de Paula Santander, Vicepresidente de la Gran Colombia que
defendía una concepción federalista del gobierno; la segunda, capitaneada por el
propio Simón Bolívar, abogaba por un gobierno central; y, por último, una tercera, la de
los independientes, en la cual militaban Joaquín Mosquera y los indefinidos. La
Convención fracasó porque ninguna de las propuestas para una nueva constitución fue
aceptada; por esa razón, los seguidores de Bolívar resolvieron ausentarse de Ocaña el
10 de junio de 1828 y la reunión se quedó sin el cuórum reglamentario.88 89

El 9 de agosto de 1828 Bolívar decretó una ley que prohibía a los ciudadanos españoles
contraer matrimonio en la Gran Colombia.90 Esta ley fue derogada en el Congreso de
Venezuela en 1831.

Bolívar prohibió la circulación de las obras de Jeremy Bentham en las universidades de


Colombia por considerarlas nocivas para la juventud y a pesar de que Bentham fue uno
de los pocos pensadores europeos de la época que apoyaron la independencia.

También firmó un decreto por el cual el gobierno debía promover y proteger el


catolicismo como la religión de los colombianos.91 Sin embargo, en el plano
económico, permitió pagar en especie los intereses de censos eclesiásticos que
labraban la tierra en las haciendas (recibiendo productos que no necesitaban y que la
mayoría de veces no podían vender), satisfaciendo los intereses de los grandes
terrateniente a expensas del clero. Por lo que el alineamiento del régimen con la iglesia
no era incondicional y que más importaban los hacendados que los curas. 92

Creyendo que mediante su acción podría imponer el orden y mantener la unión de la


Gran Colombia, Bolívar se declaró a sí mismo dictador de la Gran Colombia el 27 de
agosto de 1828, mediante el Decreto Orgánico de la dictadura, por el fue abolida la
vicepresidencia de la República.3 4

Ministros de Estado de la Gran Colombia en 182893

Libertador-Presidente y Dictador de Colombia


Simón Bolívar

Consejo de Estado
Secretario de Secretario del Secretario Secretario interino
Relaciones Exteriores Interior de Guerra de Hacienda
Rafael
Estanislao Vergara Sanz José Manuel Nicolás Manuel
Urdaneta
de Santamaría Restrepo Vélez Tanco Bosmeniel
Farías
Sin embargo, y pese a estos acercamientos de Bolívar con el clero, la Sagrada
Congregación de Negocios Eclesiásticos Extraordinarios del Vaticano, el 4 de agosto
de 1829 había establecido «que su conducta le había procurado la opinión de liberal y
de ateo», siendo una excomunión implícita. Además de no responder al gobierno de
Bolívar la solicitud el derecho al patronato, motivado tanto por el reconocimiento de
Fernando VII de España como legítimo gobernante de América, como por su silencio
constitucional de la Gran Colombia en torno a la religión del estado. 94 95 También se
debe agregar que, desde los inicios del imperio español, existieron 2 corrientes de
pensamiento para explicar jurídicamente los orígenes del real patronato de Indias en el
derecho natural. La primera escuela, los «regalistas», los cuales sostenían que el
patrocinio real de las Indias era de origen laico, siendo así una parte inherente e
integral de la soberanía temporal. La segunda escuela, los «canonistas» o
«ultramontanistas», argumentaron que el patrocinio originalmente no era laico, sino
espiritual, y se fundaba únicamente en las concesiones pontificias que Alejandro VI,
Julio II y sus sucesores otorgaron a los monarcas españoles. En la controversia con las
repúblicas de Hispanoamérica, el papado, con el fin de reafirmar su autoridad legítima
sobre la iglesia en América, y con base en la doctrina de las dos espadas del
agustinismo político, consideró correcta la teoría ultramontana, es decir, que el
patronato de Indias era originalmente una concesión, por lo tanto no inherente a la
soberanía, y en consecuencia, no heredable por las repúblicas. 96 Por ende, eran
herejes los que defendiesen la postura regalista, y entre ellos se encontraría Bolívar.

En relación a la figura de Bolívar, se observo que no debía creerse todas sus seguridades y protestas
a favor de la religión católica ya que las relaciones que existen sobre su religiosidad y apego a la
santa sede son totalmente contrarios a las que el manifestó a los dichos arzobispos y obispos. De
él se sabe que ha estado en correspondencia con el famoso De Pradt; que su conducta le ha
merecido la opinión de liberal y ateo; que, por otra parte, la frase de los prelados recuerdan,
parecen mas dictadas por la política del momento; que sus afirmaciones no están de acuerdo con
el decreto que firmó sobre el juramento de los obispos y por lo tanto, en resolución, No se le debe
otorgar ninguna comunicación por parte de la Santa Sede. Además, está comunicación podría
comprometer a la Santa Sede con el gobierno español y finalmente no ha sido comenzada por carta
alguna de Bolívar
Sagrada Congregación de Negocios Eclesiásticos Extraordinarios, Sesión 4, Agosto de 1829
Intento de asesinato y declive
El 25 de septiembre de 1828, en Bogotá, se llevó a cabo un atentado contra su vida,
conocido como la Conspiración Septembrina, de la cual resultó ileso gracias a la ayuda
de su amante, Manuela Sáenz, quiteña que había recibido en 1821 la orden de
Caballeresa del Sol del general José de San Martín. En conmemoración del frustrado
atentado, Manuela Sáenz fue llamada «La Libertadora del Libertador». Asimismo, bajo
la ventana de la residencia de Bolívar, frente al actual Teatro Colón, por donde realizó
su escape, fue puesta una placa con una inscripción latina que recordaba el suceso.

Bolívar pasó la noche escondido bajo un puente de la actual avenida Jiménez de


Bogotá. Después de ello, intentó perdonar a los que fueron considerados como
conspiradores, miembros de la facción «santanderista». Finalmente, sin embargo, se
decidió someterlos a la justicia marcial, la cual determinó fusilar a los acusados,
algunos sin que quedara plenamente establecida su responsabilidad. Francisco de
Paula Santander sabía de la posibilidad de atentados contra Bolívar, pero no se logró
probar su participación directa en esa conspiración.

SISTE PARUMPER SPECTATOR GRADUM


SI VACAS MIRATURUS VIAM SALUTIS

QUA SESE LIBERAVIT

PATER SALVATORQUE PATRIAE

SIMON BOLIVAR

IN NEFANDA NOCTE SEPTEMBRINA

AN. MDCCCXXVIII
97 98 nota 7

DETENTE, ESPECTADOR, UN MOMENTO

Y MIRA EL LUGAR POR DONDE SE SALVÓ

EL PADRE Y LIBERTADOR DE LA PATRIA

SIMÓN BOLÍVAR

EN LA NEFANDA NOCHE SEPTEMBRINA

1828

Bolívar siguió gobernando en un ambiente enrarecido, acorralado por disputas


fraccionales. Las revueltas continuaron. En esta situación, la Gran Colombia le declaró
la guerra al Perú y el presidente de este país, José de La Mar, invadió Guayaquil, pero
fue vencido por Antonio José de Sucre en la batalla del Portete de Tarqui el 27 de
febrero de 1829. Venezuela se proclamó independiente el 13 de enero de 1830 y José
Antonio Páez ocupó la presidencia de ese país y ordenó el destierro del Libertador.

Bolívar convocó al llamado Congreso Admirable donde presentó su renuncia a la


presidencia el 20 de enero de 1830, sin embargo esta no fue aceptada desde el
principio, en vista que se trataba de una entidad que estaría encargada de dictar una
nueva constitución para la Gran Colombia. El Congreso Admirable culminó
oficialmente el 11 de mayo de 1830 y pero antes, el 4 de mayo de 1830, aceptó la
renuncia a Bolívar y otorgaron los cargos de presidente a Joaquín Mosquera y de
vicepresidente al general Domingo Caycedo. A Bolívar le concedieron una pensión de
3000 pesos anuales. El 8 de mayo de 1830, Bolívar partió de Bogotá acompañado de un
grupo de amigos y políticos con solo 17 000 pesos, producto de la venta de su vajilla de
plata, sus alhajas y sus caballos. Caycedo le envió a Bolívar su pasaporte, pues este
tenía la intención de volver a Europa. En junio llegó a Cartagena y su estado de salud
empezó a mostrarse más en deterioro por lo que decidió retirarse a un lugar
campestre, la casa del señor Judah Kingseller, sin embargo su salud no mejoraba,
optaron por buscar un médico apropiado y Juan Pavejeau le comunicó a Mariano
Montilla que en Santa Marta se encontraba el doctor Alejandro Próspero Révérend, por
lo cual consideraron marchar a dicha ciudad para que el médico lo tratara.

El 1 de julio el general Mariano Montilla informó a Bolívar del asesinato de Antonio José
de Sucre, noticia que lo afectó profundamente. A fines del mes vio publicada en la
prensa la resolución del Congreso venezolano de romper relaciones con Colombia
mientras Bolívar permaneciera en suelo colombiano, pero sus seguidores lo
convencieron de no partir de Colombia.

Muerte
Artículo principal: Muerte de Simón Bolívar

Muerte de Simón Bolívar, por Antonio Herrera Toro.

Manuela Sáenz, quiteña que rescató a Bolívar de un intento de


asesinato. Boceto de Bolívar a la edad de 47 años hecho en vida
por José María Espinosa en 1830.

Luego de su renuncia y de recibir la noticia del asesinato de Sucre, solo y desengañado,


Bolívar había decidido dirigirse a Europa. Llegó a Santa Marta en estado de postración
el 1 de diciembre de 1830, tras una penosa travesía por el río Magdalena desde Bogotá
en la goleta Manuel, escoltada en la última parte del viaje por el buque Grampus de la
Armada de los Estados Unidos, quedándose inicialmente en la Casa de Aduanas. Allí
fue atendido por el médico francés Alejandro Próspero Révérend, en consulta con Mac
Night, médico militar del USS Grampus.99

A pesar del buen clima y las atenciones recibidas, su salud empeoró a los pocos días,
razón por la cual aceptó la invitación del español Joaquín de Mier y Benítez y fue
trasladado a la Quinta de San Pedro Alejandrino, al suroccidente de Santa Marta,
donde llegó el 6 de diciembre. Momentos de lucidez le permitieron dictar su
testamento y su Última proclama, donde un Bolívar gravemente enfermo aseguró: «Si
mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré
tranquilo al sepulcro».100 101

Finalmente, Simón Bolívar falleció de tuberculosis el 17 de diciembre de 1830, a los 47


años de edad. «A la una y tres minutos de la tarde murió el sol de Colombia», según
decía el comunicado oficial. Antes de morir, se le atribuye la frase: «Hemos arado en el
mar», pero la investigación histórica actual señala que no se conserva un documento
que lo atestigüe y que, en la forma: «Todo el que sirve a una revolución, ara en el mar»,
pertenece a una carta del Libertador.102

El 24 de diciembre, el secretario general de la Comandancia de Santa Marta escribió un


relato de los hechos sucedidos luego de la muerte de Bolívar, informando que su
cadáver fue trasladado al edificio de la Aduana. Allí Révérend practicó la autopsia,
extrajo sus órganos para guardarlos en recipientes y el cuerpo de Bolívar fue
embalsamado. Révérend estableció sin lugar a dudas que la causa de muerte fue una
«tisis tuberculosa», derivada de un catarro pulmonar mal curado, que se convirtió en
crónico.103 Luego se realizó en el mismo lugar el velorio del cuerpo, vestido con
insignias militares, durante dos días, con la presencia masiva de la población, siendo
enterrado el día 20. El entierro se realizó con un desfile militar hasta la Catedral de
Santa Marta, donde fue enterrado sin la presencia del obispo.104

Capilla de la Santísima Trinidad. Panteón Familia Bolívar.


Alegoría del alma de Bolívar abrazando a su esposa y a sus padres.

Los datos sobre los últimos días de Bolívar fueron tomados del libro que sobre su
muerte publicó Révérend en 1866, en París, titulado La última enfermedad, los últimos
momentos y los funerales de Simón Bolívar, Libertador de Colombia y del Perú, donde
detalla la evolución de la salud de Bolívar en sus últimos días, su muerte, autopsia y
entierro. A esta versión se atuvieron los textos históricos publicados posteriormente. 105
99

Dudas y exhumación del cuerpo


La historia oficial sobre la muerte de Bolívar generó dudas en algunos
historiadores.[¿cuál?] En particular la actuación del médico Alejandro Próspero Révérend
y la tuberculosis a la que se atribuyó la causa de su muerte. También generó dudas la
ausencia de otros médicos, la razón de la presencia del buque de guerra
estadounidense USS Grampus y el papel jugado por el médico militar del buque.

En 2007 el historiador venezolano Jorge Mier Hoffman, descendiente de Joaquín de Mier


y Benítez, el español en cuya casa Bolívar murió, publicó un libro titulado La carta que
cambiará la historia, en donde formula dudas en torno a la versión oficial de la causa y
las circunstancias de la muerte de Simón Bolívar. El presidente de Venezuela, Hugo
Chávez, informó públicamente que había leído el libro y que consideraba necesario
exhumar los restos de Bolívar para establecer si se trataban realmente de sus restos y
si era cierto que había muerto de tuberculosis.

El 28 de enero de 2008 el presidente Chávez dictó el Decreto N.º 5834, creando una
comisión científica, presidida por el genetista español José Antonio Lorente, con la
misión central de exhumar los restos de Bolívar, establecer la identidad de los mismos
y verificar si la tuberculosis fue efectivamente la causa de su muerte, y en caso
negativo buscar indicios de la causa efectiva de su muerte, especialmente trazas de
presencia de arsénico, que pudieran indicar un posible envenenamiento. 106 Dos años
después, el 16 de julio de 2010, fueron exhumados los restos atribuidos a Simón
Bolívar que se encontraban en el Panteón Nacional de Venezuela ubicado en
Caracas.106

El 25 de julio de 2011 el vicepresidente de Venezuela, Elías Jaua leyó por cadena


nacional los resultados del informe preliminar de la Comisión Presidencial y varios de
sus miembros expusieron públicamente tanto los resultados, como los métodos
científicos y técnicos utilizados. De acuerdo a las declaraciones de los investigadores,
los restos estudiados pertenecían a Bolívar, quien no padeció tuberculosis, por lo tanto
esa no fue la causa de su muerte.107 Según estos estudios, Bolívar murió por
envenenamiento crónico por arsénico, es decir por una exposición continuada a este
veneno,106 o bien por histoplasmosis, una infección micótica cuyos síntomas son
parecidos a los de la tuberculosis.107

Disolución de la Gran Colombia


Artículo principal: Disolución de la Gran Colombia

En 1831, un año después de la muerte de Bolívar, la Gran Colombia —que estaba en


disgregación debido a las disputas políticas internas que fragmentaron el orden
constitucional— fue legalmente disuelta. Se establecieron así las tres repúblicas de
Nueva Granada, Venezuela y Ecuador, que quedarían bajo el liderazgo e influencia del
neogranadino Francisco de Paula Santander (regresado del exilio), del venezolano José
Antonio Páez, y de Juan José Flores en Ecuador, respectivamente.

Historia de sus restos mortales


El traslado de los restos de Bolívar de Santa Marta a Caracas.

Los despojos mortales de Bolívar recibieron cristiana sepultura en el altar mayor de la


suntuosa catedral Basílica de Santa Marta y allí permanecieron hasta el 22 de
noviembre de 1842, cuando fueron exhumados para trasladarlos a su país de origen,
Venezuela, cumpliéndose así el mandato de su testamento.

Sus restos llegaron a Caracas el 16 de diciembre de 1842 en medio de una gran


conmemoración oficial y fueron inhumados en la cripta de la Santísima Trinidad de la
catedral de Caracas, santuario de mucha advocación de la familia Bolívar, que guarda
las cenizas de sus padres, de su esposa María Teresa Rodríguez del Toro y de sus dos
hermanas. Allí permanecieron en medio de plural satisfacción, hasta el definitivo
traslado al Panteón Nacional, el 28 de octubre de 1876, durante el gobierno de Antonio
Guzmán Blanco.108

En 1947 el constituyentista Andrés Eloy Blanco pidió ante el Congreso que los restos de
Bolívar no debían estar en un sarcófago en un material tan innoble como el plomo. En
1972 fue abierto el sarcófago (no la urna que contiene sus restos) y esta se cubrió con
una bandera de Venezuela elaborada en Gran Bretaña.

El 16 de julio de 2010, los restos mortales de Bolívar fueron exhumados por orden del
gobierno de Hugo Chávez para su análisis y tratar de comprobar si en realidad murió
por causas naturales o fue asesinado. También se realizaron pruebas de ADN.
Asimismo, fue cambiada la urna de plomo por otra hecha de metacrilato sellada al
vacío con detalles en oro y esta será colocada dentro de otra urna hecha de madera de
cedrillo llanero, árbol maderero oriundo de Venezuela, con un escudo de oro. 109 110 A
partir del día 24 de julio de 2010, una nueva bandera de Venezuela, bordada por
mujeres en siete zonas diferentes del país, cubre los restos mortales de Simón
Bolívar.111

El 15 de julio de 2011, la unidad criminalística del Ministerio Público de Venezuela que


exhumó los restos de Bolívar informó que la causa de muerte no fue tuberculosis como
lo diagnosticó el médico que lo atendió en 1830 sino un trastorno hidroelectrolítico.112
Otras fuentes oficiales indicaban que la causa de la muerte no pudo determinarse. 113 El
vicepresidente Jaua declaró que en los huesos no se encontraron rastros de
tuberculosis crónica, aunque no descarta una «tuberculosis sistémica mucho más
virulenta» que no habría llegado a penetrar los huesos.
El 24 de julio de 2012, el presidente de Venezuela Hugo Chávez presentó, en una
transmisión conjunta de televisión, una imagen del rostro de Bolívar reconstruida
digitalmente a partir del estudio antropomórfico de su cráneo que se realizó tras la
exhumación de sus restos en 2010, el cual se puede ver en la página oficial del
Gobierno Bolivariano de Venezuela114 junto con un informe preliminar que no es
concluyente acerca de la enfermedad que le llevó a la muerte. 115 116 117 118

Fecha Evento Detalles


Sepultura Los restos de Simón Bolívar son sepultados en la
1830
Inicial catedral Basílica de Santa Marta.
22 de
Exhumación y
noviembre Los restos son exhumados y enviados a Venezuela.
Traslado
de 1842
16 de
Llegada a Los restos llegan a Caracas e inhumados en la cripta
diciembre
Caracas de la Santísima Trinidad de la catedral de Caracas.
de 1842
28 de Traslado al
Los restos son trasladados al Panteón Nacional
octubre de Panteón
durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco.
1876 Nacional
Petición de
Andrés Eloy Blanco pide que los restos no sean
1947 Andrés Eloy
guardados en un sarcófago de plomo.
Blanco
Abertura del El sarcófago es abierto y cubierto con una bandera de
1972
Sarcófago Venezuela.
16 de julio Nueva Los restos son exhumados por orden del gobierno de
de 2010 Exhumación Hugo Chávez para análisis.
15 de julio Resultados El Ministerio Público informa que la causa de la
de 2011 del Análisis muerte no fue tuberculosis.
24 de julio Rostro Hugo Chávez presenta una imagen digitalmente
de 2012 Reconstruido reconstruida del rostro de Bolívar.
Controversias
Filiación masónica
Hay mucha polémica al respecto de la relación de Bolívar con la Masonería, sobre todo
la influencia de las filosofías de las logias masónicas en su pensamiento político y que
tanta participación tuvieron durante su gesta emancipadora y en su gobierno.

Si bien múltiples historiadores, como Daniel Ligou, William R. Denslow, Buenaventura


Briceño Belisario, Jules Mancini o Américo Carnicelli, han afirmado que Simón Bolívar
habría ingresado a la masonería a través de la Logia Lautaro o Caballeros Racionales
en Cádiz, durante 1803 o 1804 (por medio de la influencia de Simón Rodríguez y
Francisco de Miranda), y de los cuales se habría reunido con José de San Martín,
Bernardo O’Higgins, Bernardo de Monteagudo, Juan Martínez de Rosas, José Miguel
Carrera, Gregorio Argomedo, José Matías Zapiola, Juan Antonio Rojas, Carlos María de
Alvear, Mariano Moreno y otros tantos próceres de la Independencia
hispanoamericana, para así conspirar contra la Monarquía Española, con apoyo inglés
y de las sociedades secretas patrióticas. 119 120 Sin embargo, está tradición del ingreso
de Bolívar a la masonería a través de las logias de Cádiz (un gran centro de
participación masónica121 desde 1748122 ) tendría muchas inexactitudes históricas, los
cuales son las siguientes:6 123

• Que Bolívar aún no habría llegado a Cádiz hasta finales de 1803 (en diciembre),
siendo imposible que haya sido aceptado en un lazo muy corto de tiempo entre
1803 a principios de 1804 (incluso si hubiera solicitad su ingreso a los masones de
Caracas antes de su viaje).
• La edad de Bolívar (nacido el 24 de julio de 1783) le impedía ser ingresado en las
logias masónicas, antes de cumplir la mayoría de edad de los 21 años, que sería
luego del 24 de julio de 1804.
• El hecho de que la primera logia en Cádiz aparecería todavía en 1807 (fecha en la
que Bolívar ya había retornado a América), antes de ello, no había una masonería
organizada.
• Las controversias de si la Logia Lautaro fue realmente masónica (pero irregular), o
si en realidad era una logia autónoma, fuera de la comunión con la Francmasonería
(aunque eso no le negaría nexos reales entre dichas sociedades secretas a través
de miembros con membresía en ambas, donde algunos historiadores la calificarían
en tal caso como una «logia para-masónica»)
• El hecho de que la logia Lautaro no sería fundada todavía hasta 1811, por obra de
Carlos de Alvear, no de Miranda (sin embargo, la confusión podría deberse a que
está era una rama de la Logia Gran Reunión Americana, que sí fundó Miranda en
Londres en 1798).
Debido a ello, historiadores como Frederick Seal-Coon creen que tales visitas en Cádiz
a dichas logias fueron en calidad de no masón, por curiosidad a sus ideas y proyectos
políticos, no por convicción. Sin embargo, la tradición masónica sigue convencida de
que su iniciación fue en Cádiz durante sus viajes europeos entre 1804-1806. Pese a
ello, hay múltiples registros del acta de iniciación de Bolívar, bien registrados por la
paleógrafa Dolores de Sotillo.124

Juro por Dios y por San Juan, por la Escuadra y el Compás, someterme al juicio de todos, trabajar al
servicio de mi Maestro en la honorable Logia, del lunes por la mañana al sábado, y guardar las
llaves, bajo la pena de que me sea arrancada la lengua a través del mentón, y de ser enterrado bajo
las olas, allá donde ningún hombre lo sabrá.
Juramento de Bolívar, del 7 de Enero de 1806, ante los iniciadores de la masonería
Entonces, Bolívar habría ingresado a la masonería, no a través de la masonería
templaria o las logias americanas, sino que a través de la Logia Masónica de San
Alejandro de Escocia, del bulevar Poissonnière, en París. No hay documentación
empírica que atestigüe dónde fue su iniciación, por lo que este aspecto aún queda en
el ámbito de lo especulativo y la inducción lógica. Pese a ello, si hay documentación
inobjetable sobre donde recibió el segundo grado, el de Compañero Masón, en París
durante noviembre de 1805 a enero de 1806 (luego de 7 meses de estudios, meditación
y ejercicios iniciáticos), bajo la Gran Maestría de José Bonaparte, evidenciando una
intensa vida masónica, la cual le permitiría ser promovido al último de los tres grados
simbólicos de la Masonería, el de Maestro Masón, a mediados de 1806, como se en el
Cuadro General de Miembros que componen la Respetable Logia Escocesa de San
Alejandro de Escocia, al Oriente de París, otro documento inobjetable.125 126 Los
documentos de estas firmas están recopilados en el archivo del Supremo Consejo del
Grado 33 para la República de Venezuela (por donación de Ramón Díaz Sánchez), así
como en la lista de Maestros Masones del Taller de diciembre de 1805 Biblioteca
Nacional de París127 Habiendo sido descubiertas, de manera independiente entre 955, y
1956 por la historiadora venezolana Miriam Blanco Fombona de Hood, y por el político
venezolano Ramón Díaz Sánchez (este último tras solicitarlo a M. Sorlet, su amigo y
editor de la revista «Nouvelles Editions Latines»).128

A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo. El día 11 del 11º mes del año de la Gran Luz 580544 los
trabajos de Compañero han sido abiertos al Este por el R. hº de la Tour d’Auvergne, siendo
iluminados el Oeste y Sur por los RR. hh. Thory y Potu. Hecha y sancionada la lectura de la última
plancha trazada, el Venerable ha propuesto elevar al grado de Compañero al hº Bolívar
recientemente iniciado, a causa de un próximo viaje que está en vísperas de emprender. Habiendo
sido unánime la opinión de los hermanos para su admisión y el escrutinio favorable, el hº Bolívar ha
sido introducido en el templo, y tras las formalidades de rigor ha prestado al pie del trono la
obligación acostumbrada, situado entre los dos Vigilantes, y ha sido proclamado caballero
Compañero masón de la R. Logia Madre Escocesa de San Alejandro de Escocia. Este trabajo ha sido
coronado con una triple aclamación (hurra), y el hº habiendo dado las gracias ha tomado lugar a la
cabeza de la Columna del Mediodí[Link] trabajos han sido cerrados de la manera acostumbrada.
ACTA, con firma autógrafa de Bolívar, donde consta su ascenso a «Compañero de la Orden en
Segundo Grado» Logia Saint Alexandre D’Escosse, de París.

Aun así, la actividad masónica de Bolívar fue breve, pero supo dejarle huellas
profundas e indel-ebles en su personalidad, que lo harían abandonar su antiguo
carácter de oligarca indiferente y despreocupado. Por ejemplo, su lucha de Bolívar
estaría fuertemente inspirado por la defensa de la libertad, la justicia, la
independencia, la unidad y la integración, influenciados en gran medida por los
principios de la masonería con el lema de Libertad-igualdad-fraternidad. El mismo
Bolívar diría que «En el seno de la masonería vi a muchos hombre de mérito», y
mostraría una gran admiración por pensadores masónicos, o muy leídos en las logias,
como Jean-Jacques Rousseau, Voltaire, Montesquieu, Denis Diderot, Georg Wilhelm
Friedrich Hegel, Johann Herder, Alcalá Galiano, Wolfgang Amadeus Mozart, Benjamin
Franklin, George Washington, etc. Todo esto influiría en gran medida su carácter de
Revolucionario liberal y rebeldía intelectual, por el cual tuvo una nueva concepción de
la historia y la religión. También se relata que a través de las logias habría entrado en
contacto (o incluso entablar amistad) con personajes muy famosos de la época, como:
el científico Louis Joseph Gay Lussac, el astrónomo Pierre-Simon Laplace, el
naturalista Georges Cuvier, el químico Louis Nicolas Vauquelin, el geógrafo Alexander
von Humboldt, el botánico Aimé Bonpland, el vizconde José Luis Joaquín, el noble
Emmanuel Campos, el general Eugène de Beauharnais, el general José de San Martín,
el general Bernardo O'Higgins, entre otras figuras donde habría realizado un
intercambio filosófico sobre política, ciencia y religión, con un escepticismo a la
autoridad de la Iglesia católica en la consciencia de las sociedades, y un profundo
rechazo a las Monarquías Tradicionales y los monarcas Absolutistas del Antiguo
Régimen, en sintonía con el espíritu ilustrado de las Guerras revolucionarias francesas
y napoleónicas.129 La influencia de la doctrina masónica quedaría bien presente en la
Carta de Jamaica, el Manifiesto de Cartagena o el Discurso de Angostura.130 131

Simón Bolívar no pudo haber sido ateo porque fue masón... y el requisito sine qua non para optar a
la iniciación masónica es creer en Dios o en un ser superior que los masones denominan Gran
Arquitecto del Universo... no pudo ser iconoclasta porque jamás se dedicó a destruir imágenes.
Además de que por su misma condición de masón. Vale decir: de mente universal y tradicionalista,
mal podría irrespetar los valores de ninguna iglesia, ni de idea alguna concebida por los hombres.
Fue católico en el verdadero sentido etimológico de la palabra: Universal, o sea que no permitía que
nada ni nadie limitase su razón a simples creencias sin bases denominadas comúnmente dogmas,
y no pudo haber abandonado enseguida a la masonería porque en la Academia de la Historia
reposa un documento oficial que hace constar que Bolívar recibe su Segundo grado, para lo cual
necesita haber permanecido algún tiempo dentro de la Orden, además de que extraoficialmente se
dice que en Nueva York hay constancia de haber recibido grados superiores.
Pio Gil Nº19 Enero-Febrero 1995 Q.·. H.·. Federico Landaeta M.·. M.·. Resp.·. Log.·. Libertad
Española Nº101.

Pese a ello, algunas corrientes de Revisionismo histórico, sobre todo referentes del
Escepticismo Posmoderno (como Eloy Reveron García o José Antonio Ferrer Benimeli) y
del nacionalismo conservador en los Países bolivarianos, mayormente Venezuela
(como Germán Borregales), el Nacionalismo católico en los países del Cono Sur,
mayormente Argentina (como Javier Olivera Rabassi, y el Nacionalcatolicismo en
España (como Miguel de Unamuno, Francisco Franco o Ernesto Giménez Caballero)
sugieren que Bolívar habría tenido una aversión a la Gran Logia debido a su fe católica,
del que era un profundo devoto, y que lo que pasó entre 1804-1806 habría sido una
etapa de inmadurez del personaje (pero que habría sido aprovechado por la
«historiografía liberal oficialista», y sus detractores Hispanistas y nacionalistas
peruanos de Bolívar, para desacreditar su fe y obras, o para apropiarse la masonería de
su figura e ideario132 ), y que tal influencia masónica habría sido deshecha con el pasar
de los años de Bolívar, hasta llegar a la condena de la masonería en su etapa más
antiliberal de sus últimos años de vida, 133 134 135 apelándose firmemente al Decreto de
Prohibición de Sociedades Secretas de 1828 como prueba definitiva de dicho
desprecio final de Bolívar a la masonería, 136 así como algunas cartas escritas a
Francisco de Paula Santander en 1825,137 o extraídas por Luis Perú de Lacroix en el
Diario de Bucaramanga.138

Esto quiere decir que si nos descuidamos los cuervos nos comerán y si no vea Vd. lo del Dr. Pérez.
Pero Vd. tiene la culpa, porque no los ha sabido tratar por las majaderías de masones, y por los
ataques a sus principios por parte de algunos de los amigos de Vd. mismo. Conmigo siempre están
bien, porque los lisonjeo, y los sujeto en los límites que me parecen justos. Maldito sean los
masones y los tales filósofos charlatanes. Estos han de reunir los dos bellos partidos de cuervos
blancos, con cuervos negros: al primero por quererlo humillar, y al segundo por quererlo ensalzar.
Por los filósofos, masones y cuervos, no he de ir a Colombia. Por acá no hay nada de esto, y los que
haya serán tratados como es justo.
Carta de Bolívar a Santander. Potosí, 21 de octubre de 1825.
Pocas ganas tenía el Libertador de irse a dormir y siguió conversando. Habló sobre la masonería,
diciendo que también había tenido él la curiosidad de hacerse iniciar para ver de cerca lo que eran
aquellos misterios, y que en París había sido recibido de Maestro, pero que aquel Grado le había
bastado para juzgar lo ridículo de la tal antigua asociación: que en las Logias había hallado algunos
hombres de mérito, bastante fanáticos, muchos embusteros y muchos más tontos burlados: que
todos los masones parecen unos niños grandes, jugando con señas, morisquetas, palabras
hebraicas, cintas y cordones: que sin embargo la política y los intrigantes pueden sacar algún
partido de esa sociedad secreta, pero que en el estado de civilización de Colombia, de fanatismo y
de preocupaciones religiosas en que están sus pueblos, no era político valerse de la masonería,
porque para hacerse algunos partidarios en las logias se hubiera atraído el odio y la censura de toda
la nación, movida entonces contra él por el clero y los frailes, que se hubieran valido de aquel
pretexto: que por lo mismo poco podía hacerle ganar la masonería y mucho hacerle perder en la
opinión. (...) «¿Es verdad que su excelencia fue masón?» Bolívar respondió: «Es verdad yo me
inscribí en la masonería pensando que podía servirme para mis ideas por la independencia, pero
pronto me salí de ahí porque encontré unos pocos ilusos, bastantes ignorantes y muchísimos
necios que juegan con intereses que no conocen».
Luís Perú de Lacroix. Diario de Bucaramanga, día 11 de mayo de 1828 (Edición de Monseñor Nicolás
E. Navarro, 1935)
Habiendo acreditado la experiencia tanto en Colombia como en otras naciones, que las sociedades
secretas sirven para preparar los trastornos políticos, turbando la tranquilidad pública, y el orden
establecido; que ocultando tras ellas todas sus operaciones con el velo del misterio, haciendo
presumir fundamentalmente que no son buenas ni útiles a la sociedad, y por lo mismo excitan
sospechas y alarmas a todos aquellos que ignoran los objetos de que se ocupan, oído el dictamen
del Consejo de Ministros, DECRETA:
Artículo 1.º Se prohíben en Colombia todas las asociaciones o confraternidades secretas, sea cual
fuere la denominación de cada una. Artículo 2.º Los gobernadores de las provincias, por sí y por
medio de los jefes de la Policía de los Cantones, disolverán e impedirán las reuniones de las
sociedades secretas, averiguando cuidadosamente si existen algunas en sus respectivas
provincias. Artículo 3.º Cualquiera que diera o arrendare su casa o local para una Sociedad Secreta
incurrirá en la multa de 200 pesos, y cada uno de los que concurran, en la de 100 pesos por la
primera vez y segunda vez; por la tercera y demás será doble la multa; los que no pudieren
satisfacer la multa sufrirán por la primera y segunda vez dos meses de prisión; y por la tercera y
demás, doble pena. Parágrafo 1.º Las multas se destinan para gastos de policía, bajo la dirección
de los gobernadores de provincia.

El Ministro Secretario de Estado del Despacho del Interior [José Manuel Restrepo] queda encargado
de la ejecución de este Decreto dado en Bogotá a 8 de noviembre de 1828.
Simón Bolívar, Libertador Presidente de la República de Colombia. Decreto de prohibición contra
las todas las Sociedades o Confraternidades secretas, sea cual fuere la denominación de cada una

Si bien es cierto que tras la Convención de Ocaña, Bolívar se ganó el rechazo de gran
parte de la masonería liberal, sobre todo las logias mirandistas, que se volvieron
partidarios de Santander (otro masón) por su oposición a la visión de Bolívar de que era
peligroso imponer constituciones avanzadas a pueblos pobres e ignorantes
(espantados de sus planes para desarrollar gobierno paternalista de transición con
presidente vitalicio, en favor de imitar la constitución estadounidense, sin la
experiencia política previa al lado de 3 siglos de monarquía), y que tras la Conspiración
Septembrina (donde hubo una participación particular de 13 miembros de las logias,
puesto que la institución en ese momento pasaba una crisis por múltiples divisiones
como para haber tenido participación directa)139 Bolívar entró con serias fricciones
contra múltiples miembros de la Masonería (que hacían parte de la oligarquía política
de la Gran Colombia), lo cual conllevo a la larga la prohibición de las sociedades
secretas y una decadencia de la masonería colombiana.140

Este evento del decreto de prohibición no sugeriría que Bolívar haya hecho algún tipo
de cruzada antimasónica con el fin de garantizar la estabilidad del gobierno (aquello
sería una interpretación muy simplista), sino que, más bien, habría hecho una política
de represión a grupos políticos conspiradores de la élite bogotana que se oponían al
gobierno bolivariano y apoyaban a Santander a través de sociedades clandestinas
(como la Sociedad Filológica de Bogotá o las Sociedades de Salud Pública), 130 no
haciéndose énfasis alguno a la masonería como tal, 141 que ya de por sí era un grupo
muy heterogéneo políticamente, en el que se encontraban partidarios tanto de Bolívar
(mayormente masones liberal-conservadores de rito escocés) como de Santander
(mayormente masones liberal-progresistas del rito yorkino), apuntándose a miembros
de la particular Logia Fraternidad Bogotana (de la que Santander era Venerable
Maestro) y no a toda la Orden Masónica en general: 6 142 Ejemplo de masones que se
mantuvieron leales a Bolívar son: Rafael Urdaneta, José María del Castillo Rada, José
Manuel Restrepo Vélez, Estanislao Vergara Sanz de Santamaría, Nicolás Tanco, José
María Córdova, Pedro Alcántara Herrán, Ortega, Joaquín París Ricaurte, Luis Perú de
Lacroix, Tomás Cipriano de Mosquera, Joaquín Mosquera, Antonio José de Sucre, etc
que integraban la cúpula militar del Consejo de Estado de Bolívar y son evidencia de un
sector de la institucionalidad masónica condenaba los atentados antibolivarianos. 139
Por lo tanto, este error de interpretación es producto de simplificación que se realiza al
confundir toda sociedad secreta con las muchas sociedades patrióticas o políticas, o
igualar a estas con las sociedades secretas masónicas, cuando la relación en este
caso fue más accidental que esencial (pese a tener muchas ideologías en común), 141
siendo así que historiadores masónicos como Mario Briceño Perozo afirman
contundentemente que tal decreto no era una condena a la filosofía masónica, ni
tampoco sería señal de un cambio ideológico en Bolívar, quien en realidad se mostro
firme en sus convicciones y dolido por este evento, 130 sin embargo, debido al contexto
de que las sociedades secretas y las logias irregulares aglutinaron a facciones y/o
partidos que competían por dominar el proceso organizativo de los estados modernos
y liberales post-independencia en Latinoamérica, y la historiografía masónica se
adjudicó a sí mismo la herencia de las sociedades partidarias del liberalismo más
radical, ello generó que tal confusión se masificara en el imaginario popular. 138
Además, el historiador Barboza de la Torre hace una acotación al respecto de la
prohibición (con base en que muchos de los aliados más cercanos a Bolívar eran
masones prominentes), debido a que estos masones bolivarianos podrían haberle
implorado a Bolívar para que en sus decretos se hiciera una excepción a la Orden (o al
menos a logias particulares de su interdicción), pero ninguna de estas hipotéticas
súplicas se presentan en los registros históricos, ni tampoco hay muestras de que se
desarrollara algún resentimiento (en los masones de la época) contra Bolívar por esas
medidas (ni tampoco condenas de masonerías extranjeras), todo esto indicaría que
tales medidas del gobierno de la Gran Colombia fueron impuestos con el conocimiento
y la aquiescencia de la Masonería regional, lo cual se evidenciaría con el hecho de que
el co-signatario del decreto (José Manuel Restrepo) era un destacado masón. 143
También se acota el hecho de que hubo muchas garantías de perdón para los múltiples
conspiradores masones que fueron procesados y condenados, siendo no solo una
muestra de fraternidad, sino que una evidencia de que Bolívar no traicionó a la
masonería (en tanto que aún podían practicar individualmente sus ritos), 130 finalmente
solo serían procesados 13 masones, para que solamente uno llegase a ser fusilado, el
resto siendo perdonados de la pena de muerte y recibiendo el exilio político o el
presidio.144

Por otra parte, gran parte de sus quejas de Bolívar con ciertos masones, así como su
mala opinión de las logias en algunos arrebatos de mal humor, se deben a contextos
donde estaba muy impaciente por el hecho de que muchos de sus oficiales y ministros
pasaran tiempo realizando sus ritos masónicos cuando Bolívar necesitaba con
urgencia su presencia militar o participación política, en vez de que perdieran el tiempo
en charlatanerías (ejemplo de ello es un incidente con Antonio Valero de Bernabé). Sin
embargo, tales comentarios no anulan su membresía ni su simpatía a la cosmovisión
filosófica de las logias (muy influyente en sus políticas), solo al comportamiento de sus
miembros más interesados a practicar una vida contemplativa que una vida activa (y la
aprobación de la jerarquía masónica más esotérica a tales modos de vida algo
apolíticos).143 También por el hecho de que no siempre se encontraba individuos de
mérito en las logias, pero siendo más conflictos contra masones particulares que a las
logias en si,130 siendo aquello expresado en su carta a Santander en 1825 donde
maldice a los masones, que en realidad era una advertencia de Bolívar, al expresar que
estaba abiertamente consciente (debido a que Sucre se lo notifico) de la conspiración
que intentaban hacer algunos hermanos de la Logia de Bogotá que eran disidentes a su
gobierno, siendo más un insulto directo a Santander y sus aliados que a toda la
masonería.145 Ante ello, el escritor y hermano masón, Oscar Aguirre Gómez, sugiere
que se debe hacer una distinción entre la relación de Bolívar con el pensamiento
masónico, por un lado, y, por el otro lado, su relación con los Masones de su época,
que son historias distintas.131

Además, la actividad masónica de Bolívar no habría acabado tras salir de su estancia


en Europa en 1806, si bien, es cierto que ya no sería con la misma intensidad,
igualmente se puede evidenciar que su espíritu filosófico tenía un gran uso del
Misticismo masónico, vislumbrado en frases donde el Libertador decía: «Moral y luces
son nuestras primeras necesidades». Aunque no se ha encontrado archivos que hayan
registrado su actividad masónica en América del Sur, ciertamente estaba consciente
de que muchos de sus camaradas (como los comerciantes ingleses de Jamaica: los
hermanos Hyslop, Maxwell y Wellwood) y amigos más íntimos (como el general Antonio
Valero o su edecán Luis Perú de Lacroix) eran masones. También se tiene sospechas
que su reunión de Bolívar con el realista Pablo Morillo (un masón), en el Armisticio de
Trujillo, en el año 1820, fue facilitado por medio de las logias masónicas, tales
sospechas se intensifican por la forma en la que se saludaron (donde habrían
metamensajes de origen masónico al ser a través de un abrazo), así como por el hecho
de que acordaron erigir una pirámide (algo muy inusual en la arquitectura colonial), lo
que, por el simbolismo que estas tienen en la masonería (y su fascinación a la
espiritualidad egipcia), podría haber tenido el fin de conmemorar lo que fue un
encuentro masón y puesta en práctica del ideal de libertad y fraternidad universal,
reforzado por la conmemoración que hizo Bolívar en el Correo del Orinoco a la defensa
de la «libertad» de ambos ejércitos, así como en una carta a Morillo donde expresa que
la unión de ambos generales era una mutación «universal» que trascendía lo
tangible.146 Dichas sospechas son reforzadas por las palabras del coronel realista
Vicente Bausá, que menciona las referencias al ideal de fraternidad de la masonería:
«Morillo y Bolívar comieron juntos todo el día y juraron una fraternidad y filantropía
interminable»147 148 149 Tales sospechas por la influencia de la simbología y ocultismo
masónico se intensifican por el hecho de que la Batalla de Carabobo habría acontecido
el 24 de junio de 1821, con un mensaje subliminal de conmemorar la fundación de la
Gran Logia de Inglaterra el 24 de junio de 1717.150
El General Morillo propuso que se levantase una pirámide en el lugar donde él me recibió y nos
abrazamos, que fuese un monumento para recordar el primer día de la amistad de españoles y
colombianos, la cual se respetase eternamente; ha destinado un oficial de ingenieros y yo debo
mandar otro para que sigan la obra. Nosotros mismos la comenzamos poniendo la primera piedra
que servirá en su base
Carta de Bolívar a Santander del 29 de Noviembre de 1820
Parece que una mutación universal se ha hecho en nuestras sensaciones para verlo todo bajo el
aspecto más lisonjero. Por mi parte, confieso que mi corazón se ha mudado con respecto a mis
nuevos amigos. No hay momento que no recuerde algunas ideas, alguna sensación agradable
originada de nuestra entrevista (...) Con mucha satisfacción he recibido, mi estimado amigo, las
primeras letras confidenciales y amistosas que usted se ha servido dirigirme con el amable teniente
Arjona (…) Bien merece este monumento sea tallado sobre una mole de diamante y esmaltado con
jacintos y rubíes, pero está construido en nuestros corazones
Carta de Bolívar a Morillo del 30 de noviembre de 1820
A la heroica firmeza de los combatientes de uno y otro ejército los felicito por: su constancia,
sufrimiento y valor sin ejemplo. A los hombres dignos, que a través de males horrorosos sostienen y
defienden su libertad. A los que han muerto gloriosamente en defensa de su patria o de su
gobierno. A los heridos de ambos ejércitos, que han manifestado su intrepidez, su dignidad y su
carácter… Pero con la misma intensidad declaro odio eterno a los que deseen sangre y la derramen
injustamente
Nota de Bolívar en el Correo del Orinoco, Nº 91, del 30 de diciembre de 1820

Además, la reunión entre Bolívar y José de San Martín, en la Entrevista de Guayaquil,


también podría ser otra muestra de que el Libertador venezolano seguía haciendo
ostentación de su filiación masónica cuando le generaba utilidades, en este caso, de
facilitar la reunión con el Libertador argentino y Protector del Perú, otro hermano
masón, para co-ordinar la Guerra de Independencia del Perú y los destinos
sudamericanos. Estas sospechas son reforzadas por el hecho de que no fue una visita
de carácter oficial con las formalidades diplomáticas debidas, sino que fue una simple
reunión entre amistades, pero con un profundo carácter de confidencialidad y
secretismo (algo típico en las convenciones masónicas), sin embargo, el hecho de que
ambos apenas tuvieran un contacto personal previo (salvo, irónicamente,
desencuentros y rivalidades por la cuestión de Guayaquil y el debate entre monarquía y
república), pero hayan tenido una actitud fraterna con abrazos y otra clase de gestos,
intensificarían las sospechas. Historiadores como Pérez Amuchástegui y Ricardo Font
Ezcurra afirmarían posturas radicales de que ambos pertenecían a la misma logia
(pese a que San Martín era yorkino, pero Bolívar escocés) o que la decisión de la
retirada de San Martín del Perú en gran medida fue una orden de la masonería (pese a
que la injerencia masónica no implica que hubo imposición de decisiones masónicas,
la cual oficialmente se considera apolítica). Sin embargo, historiadores masónicos,
como Ángel Jorge Clavero (gran maestre de la Gran logia de argentina) y Javier Agüero
Vega (miembro de la Gran Logia Mixta de San Juan - Oriente del Perú) afirmarían que los
preparativos de la reunión fueron dados a la Logia Estrella de Guayaquil, en donde San
Martín era mencionado como «hermano Inaco» y donde ambos tenía una gran fama en
la masonería regional por haber llegado a grados altos para dicho año. 151 152 Pese a la
posibilidad de exageraciones sobre la participación masónica, de todos modos los
masones ecuatorianos, por tradición, actualmente conmemoran el encuentro entre
ambos libertadores.153 154

Así, Bolívar, por la manera de pensar, redactar y praxis de sus acciones, era
indiscutiblemente masón y simpatizante de aquella. Aquello se evidenciaría aún más
en una carta de Bolívar de 1829 (en su etapa más tradicionalista). 143

Por lo mismo debemos ser generosos con las señoras, pero sealo Ud. espontáneamente. Castillo
no se ha interesado por ella ni aún indirectamente, por lo mismo debemos ser generosos: basta de
dureza con la Mª.
Carta de Bolívar al General Mariano Montilla (masón) del 5 de Febrero de 1829, durante la guerra
grancolombo-peruana

La palabra «señoras» tiene un simbolismo oculto para referirse a «ella», ósea, la «Mª»
(que es un acrónimo que se usa para hacer referencia a la masonería). Todo esto indica
con total certeza que, con el fin de lograr obtener el apoyo de las logias masónicas en
la Guerra grancolombo-peruana, Bolívar mostraba un deseo de suavizar el trato que el
gobierno andaba teniendo con la masonería (luego del revés del decreto de prohibición
de 1828, donde se dio la «dureza»), y así volver a estar en términos más fraternos y
«generosos» con las logias, ahora que ya no aparentaban ser un problema político. 143

Por último, también se sabe que ha habido una edición «acrisolada» del Diario de
Bucaramanga, del año 1935 (98 años después del fallecimiento de La-Croix), hecha por
el monseñor Nicolás E. Navarro, deán del archivo del cabildo eclesiástico de Caracas
entre 1913 y 1960, (un declarado enemigo de la Masonería, lo cual sugiere mucho
sesgo antimasónico), el cual contiene múltiples omisiones, recortes y enmendaduras
con respecto a las ediciones anteriores, así como evidenciar un intento infructuoso de
querer demostrar desesperadamente la influencia de la espiritualidad y tradición
católica en el Libertador, así como presentar una versión deformada de los hechos y
las circunstancias de las Independencias para que se ajusten arbitrariamente a la
Doctrina social de la Iglesia y sus condenas al liberalismo. A juicio del consenso de los
historiadores, el diario en su versión más reciente sería un documento que muy
probablemente contiene citas apócrifas que no corresponden con la realidad histórica,
los cuales habrían sido agregados para tergiversar la obra de Bolívar y ajustarla al
discurso nacional-católico (con su expreso apoyo a la literatura antimasónica en
Latinoamérica). Ante ello, las declaraciones de Bolívar sobre la masonería, que se
presentan en el Diario, se deben revisar con muchas reservas, puesto que no parecen
adecuarse del todo con su forma de redactar, ni en su forma de enfocar los hechos de
su gesta, ni tampoco a gran parte de sus sentimientos que tenía con respecto a la
universalidad del conocimiento (influenciado por la gnosis masónica), en contraste
con la obra de su otro edecán, O´Leary, que nos presenta una verdad muy diferente, en
el que si se dan múltiples elogios y reconocimientos a los masones. 145 Pese a ello, la
referencia de su recepción de grado de Maestro en Francia serían pruebas
documentales que confirman el hecho que Bolívar indiscutiblemente fue un iniciado
masón en la logia de París, incluso para quienes son escépticos de la importancia de la
participación masónica en las guerras de independencia. 155 128 Aun así, el diario de
Bucaramanga paso por múltiples modificaciones, incluso por el mismo Perú de la
Croix, que hace que sea un documento de valor poco riguroso y hasta el mismo
monseñor Nicolás E. Navarro admite que se distorsiona la verdad que pudo aparecer
por boca del libertador, debido a que se tuvo que esperar 33 años, después del suicidio
de Lacroix en 1837, para que apareciera la primera versión del Diario, junto a escritos
atribuidos a Lacroix 42 años después de su muerte. 156

Conclusiones:
1. Bolívar fue incuestionablemente un Maestro Masón regular, iniciado, aprobado y criado en una
logia escocesa de París a fines de 1805.

2. Puede o no haberse unido a una logia mirandista irregular, pero probablemente no lo hizo,
aunque es posible que haya visitado uno en Cádiz, en 1803, si es que lo hizo.

3. Puede o no haber tomado algunos de los grados más altos en su logia escocesa, pero lo más
probable es que no lo haya hecho.

4. Nunca se convirtió en miembro de la Orden de los Caballeros Templarios.

5. Ingresó a la Francmasonería sin mucho entusiasmo y nunca fue un gran masón aunque siguió
siendo consciente de la Orden y la respetó como tal.

6. Hizo uso de la masonería cuando servía a sus fines, pero no vaciló en censurar a los que
descuidaban sus deberes para con ella [la masonería], ni en suprimirla cuando representaba un
posible peligro para sus planes.

7. Apreció que la Masonería tendía a forjar un vínculo especial entre sus miembros y
ocasionalmente participaba de su calor.

8. Fue nombrado masón de grado 33 pero probablemente no fue consultado antes ni hizo uso de la
distinción después.
Frederick Seal-Coon
Origen étnico
En la historiografía venezolana ha existido cierto debate sobre la posibilidad de que
Simón Bolívar tuviera ancestros negros e indios, este debate se centra en torno al
conocido «nudo de la Marín».157 158 159 La familia Bolívar Palacios trató de conseguir un
título nobiliario por parte de la Corona española, sin embargo, esto fue imposible
debido a que una de sus antepasadas, Josefa Marín de Narváez era hija natural, lo que
impedía demostrar la limpieza de sangre para acceder al título.159 Feliciano Palacios y
Sojo, el abuelo materno de los Bolívar Palacios, en una carta dirigida a Esteban
Palacios, el tío de Bolívar, calificó al asunto como un nudo que en genealogía es una
ascendencia difícil de determinar.159

Entre 1667 y 1668 un capitán caraqueño acaudalado llamado Francisco Marín de


Narváez procrearía con una mujer desconocida una hija natural llamada Josefa Marín
de Narváez, bisabuela de Simón Bolívar.157 158 159 El capitán Marín de Narváez murió
soltero y en su testamento nombró como heredera a Josefa, pero no reveló el nombre
de su madre para no dañar su reputación, lo que llevó a algunos autores a especular
que la madre pudo haber sido una negra o india al servicio de Marín de Narváez.157 158 159
160
Pero otros autores, como Vicente Lecuna, han contrarrestado esta opinión, ya que la
hija fue bautizada y se registró en el Libro de Blancos de la Catedral de Caracas. 158 Sin
embargo, según el escritor Salvador de Madariaga, quien insinuó la posibilidad del
Bolívar mestizo, los ricos de la época poseían los medios para bautizar a un pardo
como blanco o para trasladar a un niño registrado en el libro de los de color al de los
blancos.158 160

Según un libro sobre la genealogía de Bolívar escrito en 2010 por el historiador Antonio
Herrera-Vaillant la tatarabuela desconocida de Bolívar fue María Martínez de Cerrada
hija de un encomendero de Guarenas.159 161 162 Esta hipótesis se sostiene en un análisis
hecho por Herrera-Vaillant del testamento del capitán Marín de Narváez en donde se le
dejaría un legado económico a Martínez de Cerrada. 159 161 162

Según Herrera-Vaillant, Bolívar mayormente tenía sangre europea, sin embargo,


también tenía antepasados negros e indios. La sangre africana vendría de antepasados
canarios, mientras que la india procedería de su tatarabuela María Martínez de Cerrada
quien no era india ni negra, pero entre sus antepasados corría sangre india. 159 161 162

El tema del probable origen mestizo del libertador fue usado por algunos de sus críticos
contemporáneos para atacarlo, en una sociedad de la época con profundas
discriminaciones y donde ser mestizo era mal visto, Bolívar fue llamado como el
«zambo Bolívar» y se hacía referencia a su pelo ensortijado. 157 160 161 162 163 Incluso en
1830 su maestro Simón Rodríguez lo defendió de estas acusaciones del «populacho»
que lo calificaban como zambo.163

El uso de un Bolívar mestizo ha sido puesto en práctica por diversos autores y políticos
para lograr acercar su figura a las masas, mientras que otros han tratado de purificar su
imagen negando cualquier rastro de sangre no blanca. 163 164 165 El escritor Rufino Blanco
Fombona criticó a los que buscaban minimizar la herencia española del Libertador y
expresó «(...) No me extrañaría que cualquier día apareciese un descendiente de
esclavos negros, reivindicándolo para la raza etiópica; y considerándolo como un
boxeador».163 Mientras que el escritor Gabriel García Márquez llegó a afirmar que
Bolívar tenía sangre africana y que fue blanqueado por los pintores de la época. 160
Retratos de Hugo Chávez, Simón Bolívar y Nicolás Maduro.

En 2006 la empresa estatal venezolana PDVSA financió por casi un millón de dólares la
construcción de una figura de Bolívar de 13 metros de alto para ser expuesta en los
carnavales de Río de Janeiro. La figura presentaba rasgos faciales mestizos y una
simbología que algunos asociaron a un «Bolívar gay».164 166 167 Este suceso generó una
fuerte crítica de un sector de la opinión pública y de algunos miembros de la Academia
Nacional de Historia de Venezuela, ya que lo consideraron una falta de respeto. 164 166 167

El 5 de marzo de 2006 el militar Hugo Chávez en su programa televisivo Alo Presidente


respondería a las críticas de la siguiente forma

A Bolívar la oligarquía venezolana lo convirtió en blanco. Yo no tengo nada contra los


blancos… pero Bolívar, no era blanco. Es más, dicen que nació en Capaya… Bolívar
nació entre los negros. Bolívar tenía el pelo rizado. Bolívar era más negro que blanco.
No tenía los ojos verdes. Y ustedes ven retratos de Bolívar con los ojos verdes, el pelo
amarillento y la cara blanca. Bolívar era chiquito y lo ponen grandote. No, Bolívar era
chiquitico, con la voz chillona y era zambo. 164 166 167
Bajo el gobierno de Chávez, el 16 de julio de 2010 se exhumaron los restos de Bolívar
para determinar un posible envenenamiento, tras la exhumación se realizó una
reconstrucción facial de tres dimensiones de un rostro con rasgos mestizos, el cual
según algunos críticos del gobierno poseía similitudes a Chávez. El nuevo rostro
sustituyó a la mayoría de retratos clásicos usados en edificaciones públicas y en la
moneda local, el Bolívar.168 169 170

Distorsión histórica de Simón Bolívar en el chavismo

Se ha sugerido que este artículo o sección sea fusionado en Chavismo y Culto a la


personalidad de Simón Bolívar.
Motivo: los argumentos están expuestos en la página de discusión.
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La manipulación de imágenes de figuras históricas como herramientas de influencia


política es un fenómeno bien documentado en la historia universal, y Venezuela no es
la excepción. A más de dos siglos de la independencia del país suramericano, se
cuestiona cómo el chavismo ha distorsionado la imagen de Simón Bolívar para sus
propósitos políticos. El historiador venezolano Elías Pino Iturrieta, en su entrevista con
DIARIO LAS AMÉRICAS, critica los extremos a los que el chavismo ha llevado la
explotación de la imagen del Libertador, aunque señala que no son insólitos en
comparación con otras épocas. Refiere a los usos excesivos de la imagen de Bolívar
durante los gobiernos de Antonio Guzmán Blanco y Juan Vicente Gómez en el siglo XX,
y describe la situación actual como una analogía que favorece a los líderes
contemporáneos.171

Pino Iturrieta destaca que el culto a la personalidad en el oficialismo venezolano es


similar al del pasado, pero con más recursos y tecnología, lo que lo convierte en un
fenómeno excepcional por su capacidad de penetración. El Gobierno de Nicolás
Maduro, según él, se apoya cada vez más en la historia por sus notables carencias de
ideas, comparando las batallas y gestas actuales con eventos históricos
significativos.171 Roberto Briceño León, sociólogo y profesor de la Universidad Central
de Venezuela, en otra entrevista, enfatiza el daño hecho a la imagen de Bolívar por el
Gobierno, especialmente con la «reconstrucción digital» de su rostro en 2012, que
presentó una imagen muy diferente de la historia conocida. Critica esta representación
por atribuirle rasgos negroides o indígenas sin evidencia histórica, considerándolo un
intento de fomentar el racismo y la división de clases. 171

Briceño León también menciona la distinción en la manipulación de la historia


venezolana comparada con otros países, donde en Venezuela se usa para beneficiar a
un partido político en lugar del país. Critica la tergiversación de la imagen de Bolívar, su
color de piel, y la presentación de un carácter marxista y antimperialista que no existió
en su tiempo.171 Por último, señala que los esfuerzos del chavismo por asociar a Hugo
Chávez con figuras históricas como Jesucristo, el Che Guevara y Bolívar, para transferir
características de revolucionario, idealista, protector y amoroso, no han logrado los
resultados esperados, y en vez de fortalecer la imagen de su sucesor, han tenido el
efecto contrario.171

Legado

Monumento a Bolívar en Ciudad Bolívar.


En general, Bolívar tuvo que compaginar en muchas ocasiones las obligaciones
políticas con las militares por lo que muchas veces se ven entremezcladas entre sí. Sin
embargo, la trascendencia de sus ideales políticos ha desembocado en un culto al
personaje, vigente en muchas naciones latinoamericanas que se consideran herederas
de su obra.

Su obra política ha sido analizada principalmente a través de la copiosa


correspondencia, informes y discursos que realizó a lo largo de su vida. Así, el
Manifiesto de Cartagena, la Carta de Jamaica y el Discurso de Angostura están
consideradas sus principales [Link]íticas.

Culto a la personalidad
Artículo principal: Culto a la personalidad de Simón Bolívar

La figura y pensamiento de Bolívar han sido evocadas en América Latina por distintas
corrientes políticas para defender sus ideas y proyectos, que van desde la extrema
izquierda hasta la extrema derecha.

El historiador Germán Carrera Damas ha descrito el proceso de formación del culto a la


personalidad de Simón Bolívar. Otro historiador venezolano, Manuel Caballero,
también dedicó varias obras a analizar la propagación de ese culto para fines políticos
por parte de diversos grupos en Venezuela y fuera de ella.172

Ya José Antonio Páez, pese a sus conflictos con Bolívar, usó su figura para unificar a la
población bajo su mando. Durante mucho tiempo numerosos parlamentarios
venezolanos se habían negado a rendir culto a Bolívar. El 30 de abril de 1834 los
congresistas en torno a Páez consiguieron aprobar un decreto que permitía el culto a
Simón Bolívar.173 El decreto estipulaba, además, que Bolívar 'regresase' al congreso, al
menos en forma de estatuas de mármol.

El 30 de abril de 1842, Páez firmó un decreto en el que, entre otras cosas, se ordenaba
repatriar los restos de Bolívar, llevar luto por ocho días si se era empleado público,
celebrar un aniversario fúnebre en toda capital de provincia y dar días de luto a todos
los empleados. Además, se ordenaba erigir efigies de Bolívar en todos los salones del
Congreso y del Ejecutivo.174

Páez no consiguió cambiar el nombre de Caracas por el de Ciudad Bolívar. Angostura sí


recibiría este nombre en 1846.

El historiador Damas habla de una «concepción teológica de la historia» en la que se


veía a la Independencia como obra titánica de un solo hombre. El historiador alemán
Norbert Rehrmann comenta: «en los primeros años de la reconstrucción eran
evidentes las ventajas de semejantes visiones. Después de todo, a todos los que iban
contra estos mandamientos, los amenazaba el castigo del creador, aunque fuese en la
forma de sus representantes en la tierra». 175

Antonio Guzmán Blanco fue el segundo caudillo después de Páez que volvió a
aumentar el culto a Bolívar. Se introdujo la moneda de El Libertador, que luego se
llamaría Bolívar. Guzmán Blanco, que quería afianzar el centralismo, renombró la Plaza
Mayor como Plaza Bolívar y encargó en Italia una estatua ecuestre de Bolívar para que
ocupara el centro de ese espacio.

La sacralización de la figura de Bolívar es, sin embargo, muy notable en Venezuela,


siendo utilizada por los gobiernos para justificar sus proyectos políticos y sociales.
Fueron notorios los esfuerzos realizados en este sentido por el presidente Hugo
Chávez, quien intentó conferir a la figura de Bolívar un carácter sagrado, haciendo de él
un personaje intocable. Como parte de esta concepción, se introdujo el adjetivo
bolivariano para definir al Estado venezolano surgido a partir de la Constitución de
1999.

Bolívar según Karl Marx


Artículo principal: Bolívar y Ponte

«canalla más cobarde, brutal y miserable.


Bolívar es un verdadero Soulouque»... «La
fuerza creadora de los mitos, característica
de la fantasía popular, en todas las épocas ha
probado su eficacia inventando grandes
hombres. El ejemplo más notable de este tipo
es, sin duda, el de Simón Bolívar»
—Carta de Marx a Engels de fecha 14 de
febrero de 1858176
«No puede andar mucho a pie y se fatiga
pronto. Le agrada tenderse o sentarse en la
hamaca. Tiene frecuentes y súbitos arrebatos
de ira, y entonces se pone como loco, se
arroja en la hamaca y se desata en
improperios y maldiciones contra cuantos le
rodean. Le gusta proferir sarcasmos contra
los ausentes, no lee más que literatura
francesa de carácter liviano, es un jinete
consumado y baila valses con pasión. Le
agrada oírse hablar, y pronunciar brindis le
deleita. En la adversidad, y cuando está
privado de ayuda exterior, resulta
completamente exento de pasiones y
arranques temperamentales. Entonces se
vuelve apacible, paciente, afable y hasta
humilde. Oculta magistralmente sus defectos
bajo la urbanidad de un hombre educado en
el llamado beau monde, posee un talento casi
asiático para el disimulo y conoce mucho
mejor a los hombres que la mayor parte de
sus compatriotas»
—Ducoudray Holstein

En el artículo biográfico sobre Bolívar, titulado Simón Bolívar y Ponte, escrito por Karl
Marx para la New American Cyclopedia, se lo presenta de una manera sumamente
crítica. Marx comienza diciendo que Bolívar nació en una familia de «nobleza criolla en
Venezuela» y que como era «costumbre de los americanos ricos de la época, a la
temprana edad de 14 años, fue enviado a Europa». A lo largo del artículo se comenta
cómo Bolívar abandonó a sus tropas en varias oportunidades y se señala que después
de llegar a Caracas en 1813, «la dictadura de Bolívar pronto demostró ser una anarquía
militar, dejando los asuntos más importantes en manos de los favoritos, quienes
despilfarraban las finanzas del país, y luego recurrían a mecanismos infames para
poder restaurarlas».176

Otras citas de Marx: «A las 2 p. m., encontrándose (el prócer Francisco) Miranda
profundamente dormido, Casas, Peña y Bolívar (…) lo engrillaron y entregaron a
Monteverde (…) valió a Bolívar el especial favor de Monteverde, a tal punto que cuando
el primero le solicitó su pasaporte, el jefe español declaró: ‘Debe satisfacerse el pedido
del coronel Bolívar, como recompensa al servicio prestado al rey de España con la
entrega de Miranda’ (…) como la mayoría de sus compatriotas, era incapaz de todo
esfuerzo de largo aliento y su dictadura degeneró pronto en una anarquía militar, en la
cual asuntos más importantes quedaban en manos de favoritos que arruinaban las
finanzas públicas (…) apenas tres meses después el Libertador había perdido su
prestigio (…) aunque la ciudad (Bogotá) había capitulado, Bolívar permitió a sus
soldados que durante 48 horas la saquearan (…) Cuando los cazadores de Morales
dispersaron la vanguardia de Bolívar, este (…) perdió ‘toda presencia de ánimo y sin
pronunciar palabra, en un santiamén volvió grupas y huyó’ (…) Sin embargo Piar, el
conquistador de Guayana, que otrora había amenazado con someter a Bolívar ante un
consejo de guerra por deserción, no escatimaba sarcasmos contra el ‘Napoleón de las
retiradas’ (…) Valiéndose de la violencia, pero también de la intriga, de hecho logró
imponer, aunque tan solo por unas pocas semanas, su código (Constitución) al
Perú».177

Hay que señalar que Marx no poseía datos de primera mano sobre su biografiado y que
utilizó la descripción poco favorable dada por el general francés Ducoudray Holstein.
Numerosos autores marxistas latinoamericanos no dudan en achacar también a
prejuicios eurocéntricos estas opiniones tan críticas.178 179
Honores
Simón Bolívar ha sido honrado muchas veces y es uno de los personajes históricos no
religioso con mayor cantidad de monumentos, estatuas y bustos en el mundo entero;
entre ellas 112 plazas Bolívar en el mundo, sin contar los innumerables bustos. 180

País o
Tipo de homenaje Detalles
ciudad
En Bogotá y otras ciudades, las plazas
Plazas, Estatuas,
Colombia principales llevan su nombre. Monedas de 1 y 2
Monedas
pesos llevan su imagen.
Plazas,
Casi todas las capitales de los municipios tienen
Venezuela Monumentos,
una plaza Bolívar. La moneda se llama «bolívar».
Estado, Moneda
Plaza Bolívar en Ciudad de Panamá con un
Monumento, Plaza,
Panamá monumento y Palacio Bolívar, sede de la
Edificio
cancillería.
Ciudad, Ciudad de San Carlos de Bolívar y monumento en
Argentina
Monumento Buenos Aires.
Provincia, Provincia de Bolívar, Cantones de Bolívar y Simón
Ecuador Cantones, Avenida, Bolívar. Avenida Malecón Simón Bolívar en
Monumentos Guayaquil.
Chile Estación de metro Estación Simón Bolívar en línea 4.
Monumentos, Monumentos en Madrid, Barcelona, Sevilla, y
España
Estatua, Aulario Cádiz.
Municipalidad en el estado de Durango llamada
México Municipalidad
General Simón Bolívar.
Provincias,
Diversas provincias, monumento en plaza del
Perú Monumento,
Congreso y casa-museo en Pueblo Libre.
Museo
Monumento en parque Morazán y parque
Monumento,
Costa Rica zoológico y jardín botánico nacional lleva su
parque
nombre.
Otras
Calles, Plazas, Calles y plazas en París, Berlín, Ankara, Nueva
Ciudades
Monumentos Orleans, etc.
Mundiales
• En Bogotá el 20 de julio de 1847 se renombró la antigua plaza mayor como plaza de
Bolívar en su honor. En el centro de esta plaza se erige desde mediados del siglo XIX
la primera estatua de cuerpo entero, esculpida en 1844 por Pietro Tenerani. Las
plazas principales de todas las poblaciones de Colombia han sido bautizadas con
este nombre. Un departamento de la Costa Caribe también recibe el nombre de
Bolívar.
• En Venezuela casi todas las capitales de los municipios tienen una plaza Bolívar,
existen parques, monumentos, poblaciones y municipios con su nombre, además
tiene su nombre el estado más grande de Venezuela, al sureste del mismo país.
Todos los países sudamericanos independizados de España tienen importantes
departamentos, sitios, plazas, calles o monumentos dedicados a Bolívar.
• En la ciudad de Panamá se erige un monumento en su honor situado en una plaza
que lleva el nombre de Plaza Bolívar. A un costado de esta plaza se ubica el Palacio
Bolívar, sede de la cancillería de la República de Panamá. Dentro del edificio se
encuentra el «Salón Anfictiónico» en donde se celebrara el Congreso de Panamá,
en este salón reposa una espada de Bolívar.
• La principal avenida de Barranquilla, Colombia, se llama paseo de Bolívar desde
1937. En su remate norte se encuentra una plaza con la estatua ecuestre de
Bolívar. Un populoso barrio fundado en 1958 también lleva el nombre de Simón
Bolívar.
• En Socha, Colombia, se encuentra un busto de Bolívar, conmemorando la Ruta de
los Libertadores.
• En Argentina se fundó en su honor la ciudad de San Carlos de Bolívar, cabecera del
Partido de Bolívar en la Provincia de Buenos Aires. En la Ciudad de Buenos Aires, en
el centro del parque Rivadavia se alza un monumento que lleva su nombre,
realizado por el escultor José Fioravanti, inaugurado el 28 de octubre de 1942; la
escultura está formada por un arco de líneas rectas de 11 metros de altura y 22
metros de ancho, con una inscripción que dice: «A Simón Bolívar, la Nación
Argentina» acompañada de cuatro bajorrelieves y, en el centro de la escultura, una
estatua del Libertador. Además, en la misma ciudad de Buenos Aires, hay una
calle, frente a la Plaza de Mayo, y una estación de subterráneos que llevan su
nombre.
• En Ecuador hay una provincia designada con su nombre en la región Interandina.
Existen dos cantones de nombre Bolívar en el país (en las provincias de Manabí y
Carchi) y uno llamado Simón Bolívar en la Provincia del Guayas. En la ciudad de
Guayaquil, la avenida que se encuentra a orillas del río Guayas se llama Malecón
Simón Bolívar. En la misma ciudad, el parque Seminario (también conocido como
parque Bolívar y coloquialmente como parque de las Iguanas) presenta en su
centro un monumento en su honor. En la ciudad de Quito, se fundó en 1940 el
Colegio Simón Bolívar.181
• En París existe la estación de metro Estación de Bolívar.
• En Santiago de Chile existe la estación de metro estación Simón Bolívar, en línea 4.
• En Bruselas, el bulevar Simón Bolívar (Simon Bolivarlaan) comienza en la entrada
de la Estación de trenes del Norte. Un busto de Bolívar ha sido instalado en 2011.
• En diversas ciudades a través del mundo se encuentran nombres de calles y
avenidas como la avenida Simón Bolívar de París, la calle Simón Bolívar de Berlín,
Bremen y Leipzig, la calle Simón Bolívar de Ankara, la calle Simón Bolívar de
Utrecht, la calle Simón Bolívar de Windhoek, la plaza Simón Bolívar de El Cairo, la
avenida Simón Bolívar de Nueva Orleans, el bulevar Simón Bolívar de Teherán entre
otras.
• En Santa Cruz de Tenerife, ciudad que se encuentra hermanada con Caracas desde
1981182 por los vínculos históricos entre las Islas Canarias y Venezuela, se
encuentra un busto de Bolívar en la calle Benito Pérez Armas, al final de la avenida
Venezuela. También en la isla de Tenerife existen otros dos bustos, uno en San
Cristóbal de La Laguna y otro en Garachico, localidad esta última de donde
procedían parte de sus antepasados.183
• En Cádiz, España, se erige un monumento a Simón Bolívar, obsequio de Venezuela
a la ciudad de Cádiz. Enfrente de la misma se encuentra el Aulario Simón Bolívar de
la Universidad de Cádiz.
• En el parque del Oeste de Madrid está el Monumento a Simón Bolívar.
• En el paseo Marítimo de la Barceloneta, en Barcelona, España, existe una estatua
de Simón Bolívar inaugurada en 1996 durante el gobierno de Rafael Caldera, y
elaborada por el escultor Julio Maragall.
• En Sevilla, España, se encuentra el Monumento a Simón Bolívar.
• A partir del 30 de diciembre de 1999 el nombre oficial de Venezuela, República de
Venezuela, cambió a «República Bolivariana de Venezuela» en honor a Bolívar.
• En Perú diversas provincias llevan su nombre, instituciones, escuelas, calles, etc.
Asimismo la plaza del Congreso (antigua plaza de la Inquisición en Lima) tiene un
monumento a Bolívar. La casa en donde vivió en el distrito de Pueblo Libre es un
museo. Sin embargo, en vista de los resultados de sus acciones, en ese país es un
personaje polémico, que ha dividido a los historiadores, habiendo diversa literatura
al respecto.184
• Aeropuertos, ferrocarriles, metros y estaciones del mismo, al igual que numerosas
escuelas y universidades públicas en América Latina llevan su nombre.
• En México, en el estado de Durango, existe la municipalidad que lleva el nombre
General Simón Bolívar. El municipio de General Simón Bolívar colinda con el
municipio que lleva el nombre del primer presidente mexicano (oriundo de
Durango) Guadalupe Victoria, quien enviara dinero a Bolívar para la independencia
del Perú.
• Ciudad Bolívar, capital del estado más grande de Venezuela, el estado Bolívar.
• La unidad monetaria de Venezuela tiene su nombre, «bolívar».
• Documentos suyos guardados en museos de todo el mundo, sobre sus
pensamientos y su entorno. La mayoría se exhiben en la región latinoamericana,
principalmente en los países donde fue protagonista de la lucha independentista.
• Una de las universidades más importantes de Venezuela es la Universidad Simón
Bolívar, que ofrece carreras de pregrado científicas y tecnológicas, así como
estudios de postgrado en diversas áreas como música, ciencias políticas, filosofía,
además del área de ciencia y tecnología.
• En Bogotá, una de las 20 localidades se llama Ciudad Bolívar, el parque más grande
de la ciudad es el Parque Metropolitano Simón Bolívar, que tiene unidades
deportivas, lago, ciclo-rutas, biblioteca, museo, centro de alto rendimiento
deportivo, estadio de atletismo, coliseo, plaza de eventos para 100.000 personas.
• En Colombia la moneda oficial es el peso colombiano. Simón Bolívar es la imagen
de las monedas de 1 y 2 pesos y de la moneda de 20 pesos. Asimismo, es la imagen
de los billetes de 1000 pesos (los azules: 1982-1994) y de 2000 pesos (ocre, 1983-
1994).
• En República Dominicana, una de las principales avenidas de la ciudad de Santo
Domingo lleva su nombre; la misma se encuentra ubicada al suroeste de la ciudad,
y en ella se encuentran numerosos locales y edificios de importancia, así como
casas nacionales de diferentes partidos del país. En la intersección de esta con la
avenida Máximo Gómez, se encuentra ubicada la Plaza Simón Bolívar de Santo
Domingo, inaugurada el 6 de noviembre de 2004 con la asistencia de los
presidentes Leonel Fernández y Hugo Chávez.
• En Nicaragua, una de las principales avenidas de la capital Managua lleva el
nombre de Bolívar en su honor.
• En Costa Rica, se encuentra un monumento en el parque Morazán. El parque
zoológico y jardín botánico nacional ubicado también en la capital lleva su nombre.
• Se bautizó al certamen de fútbol más importante de América, Copa Libertadores de
América, en honor a los héroes de la historia sudamericana: Bolívar, Bernardo
O'Higgins, José de San Martín, Pedro I, entre otros.
• En el barrio Normandía de Bogotá existe el Colegio Militar «Simón Bolívar», fundado
en 1977, bajo los ideales de Bolívar. En su campo de paradas se erige un
monumento a Simón Bolívar. Además, esta institución le rinde homenaje en la
Plaza de Bolívar todos los 24 de julio, natalicio de Bolívar.
• En Lisboa, Portugal, se encuentra una estatua en su honor, en una de las
principales avenidas de la ciudad, avenida da Liberdade.
• En la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, se encuentra una estatua ecuestre en
su honor, en una de las entradas de Central Park, específicamente en el cruce de la
6.ª avenida con la calle 57. La base está adornada por los escudos de armas de
Venezuela, Colombia, Panamá, Ecuador, Perú y Bolivia.
• En un concurso de la BBC Mundo resultaron elegidos Rubén Darío y Simón Bolívar
como «Personaje del Milenio».185
• En La Habana - (Cuba) en la Plaza Venezuela, se encuentra una estatua ecuestre
fundida en bronce, réplica de la que existe en Caracas. 186 Se ubica en la Ave. Los
Presidentes entre las calles 13 y 15, en el barrio El Vedado. En La Habana Vieja
desde el año 1993 se destaca el Museo Casa Simón Bolívar, en la calle Mercaderes,
entre Obrapía y Lamparilla. Precisamente en la calle Mercaderes, a pocos metros
se encuentra el parque Simón Bolívar, con su distintiva escultura alegórica al mártir
que le da nombre.187
• En Austria, en la ciudad de Viena, en el parque Donaupark se ubica una estatua de
Simón Bolívar, del escultor Hugo Daini.188
• En Reino Unido, en la ciudad de Londres, se encuentra emplazada en la esquina
sudeste de Belgrave Square una estatua. La escultura es obra de Hugo Daini.189 190
191 192


Monumento a Bolívar en el Parque Seminario en Guayaquil.


Monumento a Bolívar en Sevilla.

Estatua de Bolívar en Lisboa, Portugal.


Estatua de Simón Bolívar, Viena (Austria).


Estatua de Simón Bolívar, Londres (Reino Unido).

Monumento a Bolívar en Montevideo, Uruguay.
Véase también
• Gran Colombia • Palomo, el caballo de Bolívar
• Bolivarianismo • Nevado, perro de Bolívar
• Congreso de Panamá • Andrés Bello
• Gobernantes de Colombia • Presidente de Venezuela
• Padre de la nación • Nacionalismo venezolano

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