Universidad Autónoma de Santo Domingo UASD
Recinto San Francisco de Macorís
Facultad de ciencias de la salud
Escuela de medicina
Lab. Emergencias Médicas
(MED-136)
Electrocardiograma de urgencias
Sustentante:
Elvis X. Santos Hidalgo 100411070
Docente:
Dr. Ramon Arturo Jimenez Martinez
Sección:
12
19-10-2024
S.F.M, Rep. Dom.
INTRODUCCION
El ECG es una exploración complementaria básica que suministra una gran
cantidad de información, fundamentalmente para la valoración del paciente con
arritmias, con dolor torácico ante la sospecha de cardiopatía isquémica u otro
proceso cardíaco, y en el paciente portador de marcapasos. Tiene la finalidad de
proporcionar datos que sirvan de soporte al diagnóstico y estudio
cardiovascular.
Su alta rentabilidad inocuidad y escaso costo le convierten en un instrumento
básico en el Servicio de Emergencias y, por ello, un nivel de interpretación del
ECG adecuado es esencial para el médico de Urgencias.
Es fundamental para evaluar la evolución y la respuesta al tratamiento de todos
los tipos de afectaciones cardiacas y de otras enfermedades, así como diferentes
situaciones como los desequilibrios electrolíticos, la administración de fármacos,
el deporte, la evaluación de riesgo quirúrgico, etc. Además, es útil para estudios
epidemiológicos y de control.
ELECTROCARDIOGRAFIA
Es el estudio de las oscilaciones de voltaje que sufre el miocardio durante el ciclo
cardíaco. Estas oscilaciones pueden registrarse desde la superficie corporal,
mediante un aparato denominado electrocardiógrafo, el cual proporciona una
gráfica que es el electrocardiograma (ECG). En el ámbito de las urgencias, el
ECG es una exploración complementaria básica que suministra una gran
cantidad de información, fundamentalmente para la valoración del paciente con
arritmias, con dolor torácico ante la sospecha de cardiopatía isquémica u otro
proceso cardíaco, y en el paciente portador de marcapasos.
Asimismo, también es importante para el diagnóstico de los trastornos iónicos y
las intoxicaciones agudas con repercusión cardíaca, y de otros procesos, como
la tromboembolia pulmonar, la hipotermia, etc. Siempre hay que tener presente
que:
ELECTROCARDIOGRAMA NORMAL
El ECG es una gráfica en la que se miden, verticalmente, el voltaje, marcado por
el desplazamiento de la aguja, y horizontalmente el tiempo, determinado por el
desplazamiento del papel. Para facilitar estas medidas, el papel está milimetrado
y cada 5 mm las rayas tienen un trazo más grueso.
MEDIDAS DE VOLTAJE
Se hacen en sentido vertical. Como la descarga de 1 mV produce un
desplazamiento de la aguja de 1 cm, es decir, 10 mm o 10 cuadraditos, 0,1 mV
equivale a 1 mm (un cuadradito de altura).
MEDIDAS DE TIEMPO
Se hacen en sentido horizontal. Como el papel se desplaza 25 mm cada
segundo, 5 mm (5 cuadraditos) equivalen a 0,20 s y 1 mm (1 cuadradito).
MORFOLOGIA Y MEDIDAS DE LAS ONDAS DEL ELECTROCARDIOGRAMA.
ONDA P
La onda de activación auricular es pequeña, de ascenso y descenso uniforme,
cúspide redondeada, y amplitud y duración proporcionadas.
Su altura y anchura, medidas en DII, no suelen superar los 2,5 mm (0,25 mV y
0,10 s, respectivamente). En V1 la onda P es frecuentemente isodifásica, en aVR
es siempre negativa y en aVF, V5 y V6 es siempre positiva.
COMPLEJO QRS.
Sus ondas, de menor duración y mucha mayor amplitud, tienen morfología
triangular con base en la línea isoeléctrica. Su duración normal es ≤0,10 s.
Ondas o deflexiones que constituyen el complejo QRS. Se designan siguiendo
la nomenclatura propuesta por la American Heart Association e
internacionalmente aceptada. Así:
• Onda Q: primera deflexión negativa.
• Onda R: toda onda positiva. Si en el seno del complejo QRS hay dos
ondas positivas se denominan ondas R y R’, respectivamente.
• Onda S: toda onda negativa que sigue a una onda R. Si en el complejo
QRS hay dos ondas negativas (después de R y R’), se denominan ondas
S y S’, respectivamente.
Por convención, un complejo exclusivamente negativo, representante de la
totalidad de la despolarización ventricular, se designa como complejo QS.
Polaridad del complejo QRS. Es la suma o diferencia algebraica de la parte
positiva y negativa del mismo. Así, puede ser:
Completamente positivo o negativo: cuando solo existe una parte positiva o
negativa, respectivamente.
Con predominio eléctrico positivo o negativo: cuando la parte positiva o
negativa es mayor que la otra, respectivamente.
Voltaje. Entre las causas de bajo voltaje figuran la obesidad, el enfisema
pulmonar, el derrame pericárdico y la presencia de edemas. Se considera que
en un ECG hay bajo voltaje cuando:
En las derivaciones de los miembros, ninguna deflexión del complejo QRS
(positiva o negativa) es mayor de 5 mm, o cuando la suma de todas las
deflexiones (RI + SI + RII + SII + RIII + SIII) no excede los 15 mm.
En las derivaciones precordiales, cuando la suma de las amplitudes de la onda
R más las de la onda S es ≤9 mm en V2 y ≤7 mm en V6.
ONDA Q
Su anchura (duración) es inferior a 0,04 s (1 mm) y su profundidad es inferior a
2 mm (estos casos, la onda Q disminuye notablemente con la inspiración
profunda, llegando incluso a desaparecer. Por lo tanto, no debe considerarse
patológica ninguna onda Q en DIII que no se acompañe de ondas Q patológicas
en las derivaciones DII y aVF.
ONDA R
Su altura máxima es de 15 mm en las derivaciones de los miembros y de 25 mm
en las derivaciones precordiales. Su altura mínima es de 5 mm. La onda de
recuperación ventricular (onda T) es lenta, de amplitud y duración muy
superiores a las de la onda P, y representa un área aproximadamente igual a la
del complejo QRS. Es asimétrica, con la rama ascendente más lenta que la
descendente. Su límite mínimo de altura es de 0,5 mm en DI y DII, y de 1 mm
en V6. Su altura máxima es de 6 mm en las derivaciones de los miembros.
La onda T es invariablemente negativa en aVR y positiva en DI, DII, aVF y V2 a
V6. Puede ser negativa en DIII, aVF y V1 en sujetos sanos.
ONDA U
Es una onda lenta y de escasa amplitud que sigue a la onda T. Se relaciona
característicamente con la hipopotasemia, pero también puede observarse en
las derivaciones precordiales de ECG normales. Es positiva en todas las
derivaciones, excepto en aVR. Su polaridad es similar a la de la onda T.
Su amplitud (la media es de 0,33 mm) es proporcional a la de la onda T,
normalmente de un 5-25% del voltaje de esta. Todas estas ondas delimitan
segmentos y espacios o intervalos.
MEDIDAS DE LOS SEGMENTOS Y ESPACIOS DEL
ELECTROCARDIOGRAMA.
SEGMENTO PQ O PR.
Representa el período de inactividad que separa la activación auricular de la
ventricular. Normalmente es isoeléctrico y va desde el final de la onda P hasta el
comienzo del complejo QRS. Cuando no hay onda Q se denomina segmento
PR.
SEGMENTO ST
Representa el período de inactividad que separa la activación de la recuperación
ventriculares. Normalmente es isoeléctrico y va desde el final del complejo QRS
hasta el comienzo de la onda T.
La información más importante del segmento ST deriva de la existencia o no de
desplazamiento respecto a la línea isoeléctrica. En cualquier derivación debe
considerarse siempre anormal una depresión del segmento ST superior a 0,5
mm y una elevación superior a 1 mm.
El punto de unión entre el final del complejo QRS y el inicio del segmento ST se
denomina punto J. Tiene la misma significación clínica que el segmento ST, y su
valoración es de interés en aquellas circunstancias en las que la inclinación del
segmento ST no permite dilucidar si está realmente elevado o descendido
respecto a la línea isoeléctrica.
El segmento ST puede presentar una ligera supra desnivelación, de concavidad
superior, seguido de una onda T positiva en DII, V1, V2, V3 y V4, principalmente
en hombres, atletas y en presencia de vagotonía. Es lo que se denomina
repolarización precoz.
Sus características electrocardiográficas son:
• Muesca o engrosamiento de la parte final de la onda R.
• Supra desnivelación del punto J de 1 a 4 mm.
• Concavidad superior del segmento ST.
• Onda T de ramas simétricas y altas.
ESPACIO PQ
Abarca desde el comienzo de la onda P hasta el comienzo del complejo QRS.
Corresponde al período presistólico. Tiene una duración normal de 0,12-0,20 s
(3-5 cuadraditos).
ESPACIO QRS
Mide la duración del complejo QRS y, por tanto, la duración de la activación
ventricular. Su duración máxima es de 0,10 s (2,5 cuadraditos).
ESPACIO QT
Comprende desde el comienzo del complejo QRS hasta el final de la onda T y
se corresponde con la duración de la sístole eléctrica ventricular, es decir, la
duración de la despolarización y la repolarización ventriculares.
Su duración es de 0,32-0,40 s (8-10 cuadraditos) o, aproximadamente, el 40%
del espacio RR medido en el ciclo previo.
Varía de forma inversamente proporcional con la frecuencia cardíaca, de modo
que cuanto mayor es esta, más corto es el espacio QT. No obstante, en la
práctica clínica, para obviar el efecto de la frecuencia cardíaca sobre la duración
del espacio QT se utiliza el QT corregido (QTc), calculado mediante la fórmula
de Bazett:
El límite superior de la normalidad del QTc es de 0,424 s en los hombres y de
0,440 s en las mujeres, y a efectos prácticos se considera anormal si es mayor
de 0,44 s.
INTERPRETACION SISTEMICA DEL ELECTROCAEDIOGRAMA.
La lectura del ECG debe hacerse de forma sistematizada en el siguiente orden:
1. Ritmo.
2. Frecuencia.
3. Eje eléctrico.
4. Características de la onda P.
5. Espacio PQ o PR.
6. Características del complejo QRS.
7. Segmento ST y espacio QT.
8. Características de la onda T.
RITMO SINUSAL Y CALCULO DE LA FRECUENCIA CARDIACA.
Ritmo sinusal: es el ritmo normal del corazón y sus criterios
electrocardiográficos son los siguientes:
• Onda P precediendo a cada complejo QRS.
• Morfología de la onda P en una misma derivación similar en cada
ciclo. Onda P positiva en DII y negativa en aVR.
• Espacio PQ o PR constante, igual o mayor de 0,12 s (tres
cuadraditos). Frecuencia cardíaca de 60-100 lat/min. Ritmo regular, es
decir, los espacios PP son similares. Puede haber pequeñas diferencias,
pero nunca deben ser superiores a 0,16 s entre el intervalo PP más largo
y el más corto.
FRECUENCIA CARDIACA
Para el cálculo de la frecuencia cardíaca debe recordarse que el papel del
electrocardiógrafo corre a una velocidad de 25 mm/s, es decir, en cada segundo
el papel recorre 25 cuadraditos. Por lo tanto, si se multiplica 25 × 60 (número de
segundos que hay en 1 min), se obtiene el número de cuadraditos que recorre el
papel en 1 minuto, es decir, 1500.
Encontramos 2 métodos: método de 1,500 (formula: 1500/No. Cuadros(1mm) =
FC). Se utiliza la constante de 1,500 y se divide por el número de cuadritos, el
resultado será la FC. Otro método es el método de los 6 seg. donde se calcula
el No. De complejos QRS en 6 segundos x 10 y es igual a la FC. Este último, es
más utilizado cuando el ritmo es irregular.
EJE ELECTRICO
Es la dirección del vector total de la despolarización de los ventrículos. El eje
eléctrico es un vector cuya cola se localiza en el centro del sistema de seis ejes
y cuya punta puede encontrarse en cualquiera de los cuatro cuadrantes que
forman los ejes de DI y aVF al cruzarse con un ángulo de 90°. De esta forma,
puede hallarse:
• Eje eléctrico normal: se encuentra entre 0 y +90°, en el cuadrante inferior
izquierdo. En las personas mayores de 40 años, el eje eléctrico puede
estar a −30° sin que exista patología.
• Eje eléctrico desviado a la izquierda: está entre 0 y −90°, en el
cuadrante superior izquierdo. Aparece en la hipertrofia ventricular
izquierda, el bloqueo de rama izquierda y en corazones normales cuando
el diafragma está elevado (obesidad, embarazo, ascitis, etc.).
• Eje eléctrico desviado a la derecha: está entre +90° y +180°, en el
cuadrante inferior derecho. Aparece en la hipertrofia ventricular derecha,
el bloqueo de rama derecha y en corazones normales de algunos sujetos
con diafragma descendido (enfisema, etc.).
• Eje eléctrico opuesto al normal: está entre 180° y −90°, en el cuadrante
superior derecho. Aparece en ciertas cardiopatías congénitas con
hipertrofia ventricular derecha basal. Para el cálculo del eje eléctrico la
forma más elemental es la que se basa en el predominio eléctrico del
complejo QRS (si es predominantemente positivo o negativo) en DI y
aVF.
CRECIMIENTO AURICULAR.
Criterios de crecimiento auricular derecho.
Onda P alta y picuda, con una altura de 2,5 mm o más, en DII, DIII y aVF. Su
duración es normal. La parte positiva de la onda P en V1 es mayor de 1,5 mm
de altura.
Criterios de crecimiento auricular izquierdo.
Índice de Morris superior a 0,04 mm/s. Es el resultado de multiplicar la
profundidad de la deflexión negativa terminal de la onda P en V1 (mm) por su
duración. Onda P en DII igual o superior a 0,12 s de duración. Muescas en la
onda P en cualquier derivación, cuando los picos de las dos muescas están
separados por más de 0,04 s.
Criterios de crecimiento biauricular.
Onda P en V1 con componente positivo inicial mayor de 1,5 mm y componente
negativo terminal con, al menos, 1 mm de anchura (0,04 s de duración).
Onda P alta (más de 1,5 mm) en precordiales derechas, y ancha y bífida en las
derivaciones de los miembros o precordiales izquierdas (V5 y V6).
Onda P igual o mayor de 2,5 mm de altura y 0,12 s de duración en las
derivaciones de los miembros.
Cualquier otra combinación de signos de crecimiento auricular derecho e
izquierdo.
HIPERTROFIA VENTRICULAR
Hipertrofia ventricular izquierda.
Entre los criterios diagnósticos figuran: Eje eléctrico desviado a la izquierda,
debido al predominio eléctrico del ventrículo hipertrofiado.
Aumento de la altura de la onda R en precordiales izquierdas y aumento de la
profundidad de la onda S en precordiales derechas. Para la valoración de la
existencia de un aumento de voltaje del complejo QRS existen múltiples
criterios:
✓ Criterio de Sokolow-Lyon: la suma de la altura de la onda R en V5 o V6 y la
profundidad de la onda S en V1 o V2 (RV5 o V6 + SV1 o V2) es mayor de 35
mm. Este criterio es el más utilizado (especificidad del 95% y sensibilidad del
50%), pero solo es aplicable si la duración del complejo QRS es inferior a 0,12
s.
Hipertrofia ventricular derecha
Eje eléctrico desviado a la derecha.
Aumento de la altura de la onda R en precordiales derechas y aumento de la
profundidad de la onda S en precordiales izquierdas. Los criterios de hipertrofia
ventricular derecha son:
• Cociente R/S igual o superior a 1 en V1.
• Cociente R/S igual o inferior a 1 en V6.
Tiempo de aparición de la TDI aumentado, con retraso de la cúspide de R
superior a 0,035 s en V1, V2 y, ocasionalmente, V3.
Depresión del segmento ST y ondas T invertidas en V1 y V2.
BLOQUEO DE RAMA
• Bloqueo de rama izquierda
De forma característica, la lesión se produce en la rama izquierda común antes
de su división en las ramas anterosuperior y posteroinferior.
El diagnóstico electrocardiográfico se basa en: Complejos QRS ancho
(>0.12mseg) con empastamiento en su meseta Morfología QS o rS en V1-2
Onda S profunda y amplia en V1 sin onda R Onda R amplia empastada sin onda
q en D1-D6 Onda T negativa en V5-6 Derivación del eje a la izquierda.
• Bloqueo de rama derecha
Es clínicamente benigno y puede aparecer en personas sanas. El diagnóstico
electrocardiográfico se basa en: Complejo QRS ancho (>0.12seg) con
empastamiento en su meseta Patrón rsR´ o patrón de orejas de conejo en V1
Ondas S amplia y empastada en D1 y V6 Onda T negativa en V1 y positiva
en V6 Derivación del eje a la derecha.
ISQUEMIA
Es el grado más leve de cardiopatía isquémica. Origina en el ECG una alteración
de la repolarización, es decir, de la onda T. Esta alteración difiere dependiendo
de la localización de la isquemia:
• Isquemia subendocárdica: onda T positiva, de aspecto simétrico muy
típico y una altura superior a la normal.
• Isquemia subepicárdica: onda T invertida y simétrica, denominada
clásicamente onda de Pardee. Es importante diferenciar esta onda T de
la que aparece en otros procesos, como la hipertrofia ventricular o los
bloqueos de rama, que, aunque también está invertida es asimétrica, es
decir, tiene una rama descendente lenta y una rama ascendente rápida.
LESION
Origina un desplazamiento del segmento ST respecto a la línea isoeléctrica. Esta
alteración se expresa en el ECG de forma diferente, en función de la localización
de la isquemia:
• Lesión subendocárdica: descenso del segmento ST.
• Lesión subepicárdica: elevación del segmento ST.
NECROSIS
La necrosis equivale a muerte eléctrica, ya que las células afectadas son
incapaces de polarizarse y despolarizarse, y se comporta eléctricamente como
una zona muda. El área infartada está rodeada de una zona de lesión y, por fuera
de esta, de otra de isquemia, de manera que en el ECG se aprecian los tres tipos
de alteraciones, predominando unas u otras, según la fase evolutiva en que se
encuentre el infarto y en función de cuáles de estas zonas exploren los
electrodos de las distintas derivaciones.
TIPOS DE INFARTO
Infarto subendocárdico. El diagnóstico de infarto subendocárdico se realiza al
observar un descenso permanente del segmento ST. Como es obvio, este
diagnóstico no es fácil, y debe basarse además en la historia clínica y en el
resultado de otras exploraciones complementarias, fundamentalmente la
elevación de la troponina.
Infarto subepicárdico. En este caso, la zona necrótica se localiza en el
miocardio más superficial, produciendo una disminución de altura de la onda R
en las derivaciones que exploran esta región.
Infarto intramural. Afecta al espesor de la pared ventricular, sin alcanzar su
superficie. Origina una onda Q patológica en las derivaciones
correspondientes.
Infarto transmural. Se afecta todo el espesor de la pared ventricular. Las
derivaciones que exploran esta zona registran una onda negativa única
(complejo QS).
Los infartos más fáciles de diagnosticar en el ECG son los intramurales y los
transmurales, ya que ambos dan lugar a una onda Q patológica (duración ≥0,04
s o profundidad ≥25% de la altura de la onda R).
LOCALIZACION DEL INFARTO.
El ECG muestra alteraciones distintas según la localización del infarto. Hay que
tener presente que el infarto de cara posterior no origina onda Q en las
derivaciones estándar, y se observan solo alteraciones en las derivaciones V1 y
V2 (cociente R/S >1 y descenso del segmento ST), que son imágenes
especulares de las que se obtendrían si se situase el electrodo explorador
directamente sobre la zona necrosada. Esta detección directa de la zona
infartada puede realizarse mediante derivaciones no estándar, es decir, V7, V8
y V9.
DIAGNOSTICO EVOLUTIVO DEL INFARTO.
Los signos de isquemia, lesión y necrosis son más o menos evidentes en función
del tiempo de evolución del infarto. Desde un punto de vista electrocardiográfico
se distinguen cuatro fases evolutivas del infarto agudo de miocardio (IAM)
• IAM en fase aguda (hiperagudo). En esta fase inicial predominan los
signos de lesión, produciéndose una elevación del segmento ST (excepto
en el infarto subendocárdico) convexa que, junto con la onda T positiva,
forman la característica onda monofásica en lomo de delfín.
• IAM evolucionado. Transcurridas las primeras 24 horas se hacen
evidentes los signos de isquemia y necrosis. En el ECG persiste la
elevación del segmento ST, que muestra una típica concavidad hacia la
línea isoeléctrica, la onda T se hace negativa y aparece la onda Q de
necrosis (duración ≥0,04 s, voltaje superior al 25% de la onda R y,
frecuentemente, muescas y empastamientos).
• IAM en regresión. En esta fase subaguda desaparecen los signos de
lesión, con lo que el segmento ST vuelve a la línea isoeléctrica
(generalmente en 72-96 h). Por lo tanto, en el ECG se detecta onda Q
patológica, segmento ST isoeléctrico e inversión de la onda T. Si el
segmento ST persiste elevado más de 7-14 días, debe sospecharse la
aparición de un aneurisma ventricular en la zona necrosada, una
complicación mecánica del IAM.
• Infarto antiguo. El único signo que puede quedar indeleble durante toda
la vida del paciente es la onda Q patológica, sobre todo en los infartos de
cara anterior. No obstante, en el 50% de los infartos de cara inferior
desaparece o disminuye de tamaño en un período de 6 meses a 1 año.
Estos cambios descritos reflejan los signos directos que recogería un electrodo
explorador situado en la zona del infarto, y por lo tanto solo se observarían en
las derivaciones cuyos electrodos exploradores detecten dicha zona.
Así, por ejemplo, en un IAM de cara inferior se observaría, en DII, DIII y aVF, una
onda Q patológica, elevación del segmento ST e inversión de la onda T, según
el tiempo de evolución de este. Por el contrario, en aquellas derivaciones cuyo
electrodo explorador se encuentre en la zona opuesta a la zona infartada se
registran alteraciones inversas, es decir, imágenes especulares. Así, en el mismo
caso del IAM inferior, las imágenes especulares se observarían en las
derivaciones que exploran toda la cara anterior (precordiales, DI y aVL), y
consistirían en ausencia de onda Q, aumento del voltaje de la onda R (en lugar
de onda Q patológica), descenso del segmento ST (en lugar de ascenso) y onda
T positiva (en vez de negativa).
DIAGNOSTICO DEL INFARTO DE MIOCARDIO EN PRESENCIA DE
BLOQUEO COMPLETO DE RAMA IZQUIERDA.
El diagnóstico de IAM en presencia de un BCRI es ciertamente difícil, ya que
ambos procesos alteran la parte inicial de la activación ventricular. Un estudio
realizado en 1996 por Sgarbossa et al., vigente en la actualidad, señala como
marcadores específicos de infarto, en presencia de BCRI, los siguientes signos:
• Elevación del segmento ST de por lo menos 1 mm, concordante con el
complejo QRS. En el BCRI no complicado existe depresión del segmento
ST.
• Descenso del segmento ST de por lo menos 1 mm en V1, V2 o V3. En el
BCRI no complicado existe un complejo QRS negativo con elevación del
segmento ST en estas derivaciones.
• Elevación del segmento ST de por lo menos 5 mm, discordante con el
complejo QRS. Este signo es menos específico para el diagnóstico de
IAM en presencia de BCRI que los anteriores.
• Más recientemente, en un intento de mejorar la precisión, Smith et al.
crearon los criterios modificados de Sgarbossa, en los cuales el tercer
criterio es remplazado por una proporción entre la elevación del ST y la
profundidad de la onda S ≤ − 0,25 (relación ST/S). La relación ST/S está
definida por la relación de la elevación del segmento ST, medida en el
punto J, dividido entre la amplitud de la onda S. En las derivaciones con
complejo QRS predominantemente positivo, este criterio también es
válido para la proporción entre la depresión del ST y la altura de la onda
R. Los criterios 1 y 2 permanecen como originariamente. Si uno de ellos
es positivo se debe considerar que el paciente está sufriendo un IAM con
elevación del segmento ST.
EL ELECTROCARDIOGRAMA EN EL TROMBOEMBOLIA PULMONAR
Los cambios electrocardiográficos se producen como consecuencia de la
dilatación aguda del ventrículo derecho, que conlleva el aumento de la presión
en la arteria pulmonar. Al dilatarse el ventrículo derecho, el ventrículo izquierdo
rota hacia atrás (el vector medio del complejo QRS se desplaza hacia atrás en
el plano horizontal), dando lugar a:
• Desplazamiento del eje eléctrico a la derecha.
• Bloqueo de rama derecha completo o incompleto; puede ser transitorio.
• Patrón de McGinn y White: aparición de una onda S en DI, una onda Q
patológica en DIII y una onda T invertida en DIII (patrón S1, Q3, T3). Aparece
en casos importantes de tromboembolia pulmonar, por lo que su ausencia
no descarta este diagnóstico.
• Inversión de la onda T en precordiales derechas (V1, V2, V3 y V4), como
consecuencia de la sobrecarga del ventrículo derecho.
• Desplazamiento a la izquierda del período de transición del complejo QRS,
apareciendo un patrón QR en V1 y V2.
• Taquicardia sinusal (es el hallazgo más frecuente en el ECG). También
pueden aparecer arritmias supraventriculares, como el flúter y la fibrilación
auricular, y la taquicardia supraventricular, entre otras.
EL ELECTROCARDIOGRAMA EN LOS TRASTORNOS IONICOS.
HIPERPOTASEMIA.
Los signos electrocardiográficos que pueden observarse son:
• Disminución de la amplitud de la onda P, que incluso puede estar ausente
(potasemia >8,8 mEq/l), y aumento de su duración. Estas alteraciones
aparecen cuando la concentración plasmática de potasio es superior a 7
mEq/l.
• Defectos de conducción intraventricular (bloqueo de rama): cuando la
concentración plasmática de potasio es superior a 6,5 mEq/l, el espacio QRS
comienza a aumentar, pudiendo observarse un patrón similar al bloqueo de
rama.
• Elevación del segmento ST, que simula una lesión subepicárdica o una
pericarditis. Onda T alta, estrecha y picuda. Es la alteración más precoz
(potasemia >5,5 mEq/l).
• El espacio QTc suele estar normal o disminuido. Arritmias cardíacas:
bradiarritmias (ritmo de escape nodal o idioventricular), taquicardia y
fibrilación ventriculares, bloqueos auriculoventriculares (BAV) de distintos
grados.
HIPOPOTASEMIA.
Las alteraciones electrocardiográficas que pueden observarse en la
hipopotasemia son:
• Aumento de la amplitud y duración de la onda P. Prolongación de la duración
del complejo QRS.
• Descenso del segmento ST.
• Disminución de la amplitud de la onda T.
• Aparición de onda U prominente (la onda U puede aparecer en sujetos
normales). Se considera que una onda U es prominente cuando su altura es
superior a 1 mm o mayor que la onda T en la misma derivación.
• Arritmias cardíacas: taquicardia auricular, extrasístoles ventriculares,
taquicardia y fibrilación ventriculares, y BAV.
En general, la aparición de arritmias en presencia de hipopotasemia se observa
en pacientes en tratamiento con digital, ya que la hipopotasemia aumenta la
sensibilidad a este fármaco, favoreciendo la intoxicación digitálica.
HIPERCALCEMIA.
La principal alteración electrocardiográfica y la más característica es el
acortamiento del espacio QTc, de manera que el segmento ST disminuye o
incluso llega a desaparecer. Según algunos autores, el espacio entre el
comienzo del complejo QRS y la cúspide de la onda T (espacio QcTc) se
correlaciona más estrechamente que el espacio QTc con los valores de la
calcemia, de manera que un espacio QcTc igual o inferior a 0,27 s se
correlaciona con la existencia de hipercalcemia en más del 90% de los casos.
Aunque la aparición de arritmias en la hipercalcemia es infrecuente, se han
descrito casos de BAV de segundo o tercer grado.
HIPOCALCEMIA
La principal alteración electrocardiográfica de la hipocalcemia es la prolongación
del espacio QTc. Se debe al aumento de la duración del segmento ST, ya que la
duración de la onda T no se altera. Igual que en la hipercalcemia, la aparición de
arritmias es infrecuente en este trastorno iónico.
EL SINDROME DE BRUGADA.
Es un trastorno hereditario con carácter autosómico dominante y expresión
variable que provoca arritmias potencialmente letales, como fibrilación
ventricular y torsades de pointes. Los pacientes refieren antecedentes de
síncope o de muerte súbita abortada. Habitualmente, los síntomas comienzan
en la adolescencia y la juventud. Los únicos hallazgos en el ECG son la
presencia de un bloqueo completo de rama derecha y elevación del segmento
ST en las derivaciones V1, V2 y V3. A veces puede observarse una prolongación
del espacio PR. El síndrome de Brugada tiene tres patrones de presentación
diferentes en el ECG, si bien solo el tipo 1 es considerado diagnóstico:
Tipo 1: elevación abovedada del segmento ST, con una elevación mínima de 2
mm del punto J, elevación gradualmente descendente del segmento ST y una
onda T negativa.
Tipo 2: segmento ST en forma de silla de montar, con una elevación del punto J
inferior a 2 mm, elevación del segmento ST de por lo menos 1 mm y una onda T
positiva o bifásica. Este patrón puede verse en sujetos sanos.
Tipo 3: segmento ST en forma de silla de montar, con una elevación del punto J
inferior a 2 mm, elevación del segmento ST inferior a 1 mm y una onda T positiva
o bifásica. Este patrón no es infrecuente en sujetos sanos.
CONCLUSION
La anamnesis y el examen físico acucioso son las herramientas clínicas básicas
de todo proceso diagnóstico y no deben ser reemplazados en ninguna
circunstancia por el laboratorio o la radiología. Muchas veces encontraremos
hallazgos incidentales en los exámenes complementarios que pueden no tener
ninguna relación con el motivo de consulta del paciente y puede llevarnos a
confusiones desastrosas.
El electrocardiograma es un examen complementario básico que debería ser
manejado por todo médico general, ya que, como hemos revisado someramente,
muchas patologías pueden manifestarse a través de este examen, de modo que
debemos conocer los aspectos básicos de un electrocardiograma normal y
patológico según sexo y edad.
El manejo inicial deberá ser agresivo e instantáneo si la vida está comprometida,
como en el caso de pacientes con taquicardias ventriculares con compromiso
hemodinámico, o puede diferirse tras la evaluación clínica, como en el caso de
un paciente con pericarditis aguda no complicada
BIBLIOGRAFIA
• Jiménez Murillo L, Montero Pérez FJ, eds. Medicina de urgencias y
emergencias. 7ª ed. Madrid: Elsevier; 2021