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Jurisprudencia Relevante: La Colusión Desleal: Marzo / 2015

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Marzo / 2015

Año 1 Volumen 9

JURISPRUDENCIA RELEVANTE:
La colusión desleal
Actualidad
Área
Penal JURISPRUDENCIArelevante:
Jurisprudencia RELEVANTE:LaLAcolusión
COLUSIÓN DESLEAL
desleal

Contenido
1.a Sentencia La autoría y participación, y otros elementos 372
2.a Sentencia No se acredita materialización del delito, aplicación del principio acusatorio 379
No se llegó a despejar la incertidumbre inmersa en el proceso en tanto que los
3.a Sentencia elementos de prueba aportados impiden arribar a la certeza sobre lo ocurrido. 383
Indubio pro reo
Injusto penal se encuentra acreditado con las declaraciones y pruebas recabas
4.a Sentencia 387
(contrato suscrito entre los coencausados y sobrevaloración de los precios)
5. Sentencia
a
Acreditación de la responsabilidad penal 393
Colusión desleal. Participación de la acusada se acredita con el contrato y por no
6.a Sentencia 404
absolver los cargos en su contra
7. Sentencia
a
Acreditación de la responsabilidad penal 407
8.a Sentencia Configuración del delito de colusión desleal 412

JURISPRUDENCIA RELEVANTE: LA COLUSIÓN


Jurisprudencia relevante

DESLEAL

1.ª SENTENCIA: La autoría y participación, y otros


elementos

“Cuarto: Que, es de precisar que la conducta imputada se adecúa a la hipótesis jurídica que describe la citada
disposición penal del artículo trescientos ochenta y cuatro del Código Penal, que señala que se colude ilegal-
mente: “El funcionario o servidor público que, en los contratos, suministros, licitaciones, concurso de precios,
subastas o cualquier otra operación semejante en la que intervenga por razón de su cargo o comisión especial
defrauda al Estado o entidad u organismo del Estado, según ley, concertándose con los interesados en los
convenios, ajustes, liquidaciones o suministros”. Que, en este sentido, “el funcionario o servidor público que
por razón de su cargo tiene que ver con el patrimonio del Estado, tiene la obligación especial de cautelarlo
y protegerlo y solo usarlo en beneficio del propio Estado. Caso contrario, si aprovecha de tal posición para
obtener beneficio personal o de tercero en perjuicio del patrimonio estatal, infringe su deber funcional”.
En definitiva, se tutela el regular desempeño funcional del funcionario o servidor público en el manejo del
patrimonio público. De ahí que, en este tipo penal, se reprimen “los comportamientos defraudatorios que
se revelan y surgen o través de la concertación entre los funcionarios públicos y los terceros interesados”.
Si bien los autores realizan el tipo penal descrito, la conducta efectuada por los partícipes –entendido de
los cómplices– no se subsume en la acción tipificada en el artículo trescientos ochenta y cuatro del Código
Penal por la razón de que el partícipe, en sentido estricto, no realiza el hecho prohibido, pero su accionar
contribuye a la comisión del hecho ajeno delito o conducta prohibida, pues los cómplices prestan auxilio
para la realización del evento criminal véase el artículo veinticinco del acotado Código –distinguiéndose
la colaboración del cómplice primario como necesaria para la perpetración del ilícito–. En síntesis, cabe
precisar que en esta figura penal el funcionario público o servidor público –intraneus– defrauda al Estado
concertándose fuera de la ley con los interesados –extraneus– en los contratos o cualquier otra operación
semejante que lleva a cabo por razones funcionales. Pues el Estado a través de la Administración Pública
realiza sus actividades para desarrollar sus fines esenciales, siendo una de ellas la contratación pública, con-
trato del Estado o contrato administrativo, que en modo alguno puede ser equiparable al contrato privado,
en tanto que la administración pública y el particular no se encuentran en un plano de igualdad, estando
la primera en una posición de superioridad, derivada del hecho que persigue fines e intereses superiores a
los particulares del sujeto privado. Así, el contrato administrativo “es el acuerdo de voluntades, generador

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Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

de obligaciones, celebrado entre un órgano del Estado, en ejercicio de las funciones administrativas que le
competen, con otro órgano administrativo o con un particular o administrado, para satisfacer finalidades
públicas”; por, lo que para la formación de su voluntad, similar a la de un sujeto privado, pero distinto en
su materialización, requiere de un mecanismo o procedimiento regulado por Ley, para evitar abusos y actos
de corrupción por parte de la administración en la elección de las partes contratantes, en donde su objeto es
dar el máximo de certeza, de que la elección de la administración sea la mejor posible en las circunstancias
en las que ocurre, y de que el procedimiento mediante el cual se llega a la elección de la parte, sea contro-
lable en todo momento, por quien pueda tener interés en ella. Que, en esta línea de ideas, propiamente la
concertación fraudulenta requiere la realización de maniobras de engaño que se traducen en un perjuicio
patrimonial –potencial o real para la Administración Pública–, siendo que para la consumación del delito
pueden concurrir el nivel de grado de participación, esto es, la intervención de cómplices primarios, como
en el presente caso, y secundarios, quienes aunque no tienen el dominio del hecho contribuyen en el hecho
ajeno poniendo en peligro el bien jurídico que será lesionado por los autores”.

SALA PENAL PERMANENTE

R. N. N.° 978-2011

LIMA
Lima, veintiuno de marzo de dos mil doce
VISTOS; los recursos de nulidad interpuestos contra la sentencia de fojas cinco mil trescientos
sesenta y seis, del veinticinco de octubre de dos mil diez, por: i) los encausados Jorge Fernan-
do Revolledo Chávez, Carlos Magno Cruzado Mantilla en el extremo que declaró infundada
la excepción de naturaleza de acción que plantearon contra el delito contra la administración
pública - colusión desleal en agravio de la Municipalidad Distrital de Pachacamac y el Estado;
y respecto a la condena como autor y cómplice, respectivamente, del indicado delito en
perjuicio de la citada institución a cuatro años de pena privativa de libertad suspendida por
el plazo de tres años bajo reglas de conducta: ii) los procesados Carola Dorian Clemente
Hermoza Viuda de Poblet, Luis Enrique Custodio Limachi, Clara Julia Ortiz Falcón y Cesar
Palomino Dextre Morin sobre la condena a la primera de las mencionadas en calidad de
autora, y a los demás como cómplices del delito contra la Administración Pública - colusión
desleal en agravio de la Municipalidad Distrital de Pachacamac y el Estado a cuatro años de
pena privativa de libertad suspendida por el plazo de tres años bajo reglas de conducta; in-
terviniendo como ponente el señor Juez Supremo Villa Stein; de conformidad en parte con
lo opinado por el señor Fiscal Supremo en lo Penal: y CONSIDERANDO: Primero: Que los
impugnantes argumentaron lo siguiente: i) la encausada Carola Dorian Clemente Hermoza
Vda. De Poblet en su recurso formalizado de fojas cinco mil trescientos noventa y siete solici-
ta su absolución; que, al respecto sostiene que la conducta que desarrollo no contiene los
elementos del tipo penal de colusión, porque los realizó con el fin de mejorar la recaudación
tributaria de la Municipalidad Distrital que representaba, siendo que por la falta de recursos
económicos para contratar y pagar a profesionales calificados para que realicen la labor de
fiscalización y recaudación tributaria, por Acuerdo de Concejo se decidió contratar a la Em-
presa MILACRON Sociedad de Responsabilidad Limitada, por contratación personalísima,
labor que se cancelaría si se efectivizaba la recaudación a favor de la Municipalidad, proce-
dimiento que estaba justificado con Informes Técnicos y Legales y con el Acuerdo del Conse-
jo Municipal; que la función contratada no era inherente a la propia actividad Estatal: que
fueron levantadas las observaciones efectuadas por CONSUCODE respecto de esa contratación;
que la contratación de ese servicio permitió ingresos dinerarios a favor de la agraviada; que

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 373


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


esta operación tenía Informes previos favorables de la Gerencia de Rentas y del Ejecutor
Coactivo y que concluyó con los procedimientos administrativos instaurados contra la Empre-
sa Telefónica Sociedad Anónima Abierta. ii) el procesado Jorge Fernando Revolledo Chávez
en su recurso formalizado de fojas cinco mil cuatrocientos reclama su inocencia; que, al res-
pecto alega la recurrida no precisa cuales son los actos que en el ejercicio de sus funciones
como Gerente Municipal evidencia actos colusorios perjuicio do su representada; que el acto
de firmar en representación de la agraviada un segundo contrato con la Empresa MILACRON
no contiene ningún elemento criminal pues estaba autorizado por su representada para sus-
cribir ese contrato a nombre de ella; que con motivo de ese segundo contrato es que se
procedió a ejecutar coactivamente los embargos a la Empresa Telefónica Sociedad Anónima
Abierta; no existe un pronunciamiento suficiente respecto de la excepción de naturaleza de
acción planteado contra el delito imputado; iii) el procesado Carlos Magno Cruzado Mantilla
en su recurso formalizado de fojas cinco mil trescientos noventa y tres; que alega en el perio-
do de los hechos imputados él no prestó servicios en la Comuna agraviada pues fue cesado
en sus funciones como Director Municipal: que por estos hechos no fue sancionado por el
Órgano de Control de esa Entidad Edil; que además no existe medio de prueba alguno que
lo vincule con los hechos denunciados ni que se ha demostrado que de alguna forma se haya
beneficiado con esos contratos; que la Impugnado no respondió a los argumentos expuestos
en su medio de defensa de excepción de naturaleza de acción; iv) la encausada Clara Julia
Ortiz Falcan en su recurso formalizado de fojas cinco mil cuatrocientos diez; alega que al
amparo de la Ley de Contrataciones y Adquisiciones del Estado la Municipalidad Distrital de
Pachacamac contrato los servicios personalísimos a la Empresa MILACRON, siendo su labor
propiamente el de asesoramiento técnico pero no de ejecutor coactivo, pues esa función la
tiene que realizar un funcionario pública de la entidad a la que prestaba servicio; que me-
diante los servicios ofrecidos objeto del citado contrato se hizo viable la recuperación aproxi-
madamente de un millón de nuevos soles por concepto de tributos no pagados por la Em-
presa Telefónica S.A.A.; v) el procesado César Palomino Dextre Morin en su recurso formali-
zado de fojas cinco mil cuatrocientos siete; sostiene que en su condición de Gerente de Rentas
incumplimiento de sus funciones emitió un Informe sobre los servicios prestados por la Em-
presa MILACRON; que el Concejo Municipal autorizó la suscripción de los contratos en refe-
rencia, siendo que él solo dio la conformidad del servicio, en mérito a los informes presenta-
dos por el Ejecutor Coactivo en que se informaba que la Empresa MILACRON se encontraba
prestando servicios técnicos, logísticos y jurídicos para hacer efectivo la cobranza de la obli-
gaciones incumplidas por la Empresa Telefónica S.A.A.; así también con el Informe de Aseso-
ría Jurídica que no cuestionaba la legalidad de ese procedimiento, que por lo demás no
existe prueba alguno que demuestro haber participado en alguna clase de acuerdo para de-
fraudar a la agraviada y favorecerse con los servicios pagados: vi) el encausado Luis Enrique
Custodio Limache en su recurso formalizado de fojas cinco mil cuatrocientos treinta y cinco;
sostiene que los contratos suscritos rio causaron perjuicio a la agraviada; que los Informes que
suscribió en cumplimiento de sus funciones no tienen vinculación alguna con la conformidad
al servicio de asesoría técnica, logística y legal que brindo la Empresa MILACRON; siendo que
los Informes que suscribió sirvieron de sustento para sancionar a la Empresa Telefónica SAA,
y que luego dieron origen al inicio de dos procedimientos administrativos. Segundo: Que,
según la acusación fiscal de fojas tres mil novecientos ochenta y tres, en el dos mi tres, en la
Municipalidad Distrital de Pachacamac, los encausados Carola Dorian Clemente Hermosa –en
su condición de Alcalde, Carlos Magno Cruzado Mantilla– en calidad de Director Municipal,
Jorge Fernando Revolledo Chávez –en el cargo de Gerente Municipal, Luis Enrique Custodio
Limache– en el puesto de Director de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Cesar Palomino

374 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
Dextre Morin –ocupando a función de Gerente de Rentas–, se concertaron con la procesada
Clara Julia Ortiz Falcan para defraudar a la citada Entidad Edil, siendo que suscribieron diver-
sos documentos para dar la apariencia de conformidad del servicio de Asesoría Técnico Legal
de la Empresa Gestiones y Servicios de Integración Avanzada –MILACRON Sociedad de Res-
ponsabilidad Limitada– en adelante MILACRÓN SRL, en el proceso administrativo y proceso
de ejecución coactivo seguido contra la Empresa Telefónica del Perú SAA, cuando lo cierto
fue que esa labor la realizó el personal de la Municipalidad Distrital de Pachacamac, que la
citada empresa los indicados servicios cobro trescientos setenta y siete mil setecientos sesen-
ta y ocho nuevos solos con ochenta y nueve céntimos. Tercero: Que no son válidos los agra-
vios expuestos por los recurrentes Carola Dorian Clemente Hermosa Viuda de Poblet, Jorge
Fernando Revolledo Chávez, Clara Julia Ortiz Falcan y Cesar Palomino Dextre Morin porque
la corrección de su condena emerge de la suficiencia probatoria que acredita de manera in-
dubitable y en grado de certeza la responsabilidad penal que se le atribuye en el delito colu-
sión conductas en las que concurren los elementos objetivos y subjetivos del tipo penal im-
putado; por lo que válidamente se revirtió la inicial presunción de inocencia que le ampara-
ba. Cuarto: Que, es de precisar que la conducta imputada se adecúa a la hipótesis jurídica
que describe la citada disposición penal del artículo trescientos ochenta y cuatro del Código
Penal, que señala que se colude ilegalmente: “El funcionario o servidor público que, en los con-
tratos, suministros, licitaciones, concurso de precios, subastas o cualquier otra operación semejante
en la que intervenga por razón de su cargo o comisión especial defrauda al Estado o entidad u
organismo del Estado, según ley, concertándose con los interesados en los convenios, ajustes, li-
quidaciones o suministros”. Que, en este sentido, “el funcionario o servidor público que por
razón de su cargo tiene que ver con el patrimonio del Estado, tiene la obligación especial de
cautelarlo y protegerlo y solo usarlo en beneficio del propio Estado. Caso contrario, si apro-
vecha de tal posición para obtener beneficio personal o de tercero en perjuicio del patrimonio
estatal, infringe su deber funcional”1. En definitiva, se tutela el regular desempeño funcional
del funcionario o servidor público en el manejo del patrimonio público. De ahí que, en este
tipo penal, se reprimen “los comportamientos defraudatorios que se revelan y surgen o través
de la concertación entre los funcionarios públicos y los terceros interesados”2. Si bien los
autores realizan el tipo penal descrito, la conducta efectuada por los partícipes –entendido de
los cómplices– no se subsume en la acción tipificada en el artículo trescientos ochenta y cua-
tro del Código Penal por la razón de que el partícipe, en sentido estricto, no realiza el hecho
prohibido, pero su accionar contribuye a la comisión del hecho ajeno delito o conducta
prohibida, pues los cómplices prestan auxilio para la realización del evento criminal véase el
artículo veinticinco del acotado Código –distinguiéndose la colaboración del cómplice prima-
rio como necesaria para la perpetración del ilícito–. En síntesis, cabe precisar que en esta fi-
gura penal el funcionario público o servidor público –intraneus– defrauda al Estado concer-
tándose fuera de la ley con los interesados –extraneus– en los contratos o cualquier otra
operación semejante que lleva a cabo por razones funcionales. Pues el Estado a través de la
Administración Pública realiza sus actividades para desarrollar sus fines esenciales, siendo una
de ellas la contratación pública, contrato del Estado o contrato administrativo, que en modo
alguno puede ser equiparable al contrato privado, en tanto que la administración pública y
el particular no se encuentran en un plano de igualdad, estando la primera en una posición
de superioridad, derivada del hecho que persigue fines e intereses superiores a los particula-

1 SALINAS SICCHA, Ramiro: “Delitos contra la Administración Pública”, Segunda Edición Editorial Grijley, Lima,
2011, p. 267.
2 CASTILLO ALVA, José Luis: “Colusión ilegal” en: GARCIA CAVERO, Percy y CASTILLO ALVA, José Luis: “El delito
de Colusión”; Editorial Grijley, Lima, 2008, p. 78.

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 375


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


res del sujeto privado. Así, el contrato administrativo “es el acuerdo de voluntades, generador
de obligaciones, celebrado entre un órgano del Estado, en ejercicio de las funciones adminis-
trativas que le competen, con otro órgano administrativo o con un particular o administrado,
para satisfacer finalidades públicas”; por, lo que para la formación de su voluntad, similar a
la de un sujeto privado, pero distinto en su materialización, requiere de un mecanismo o
procedimiento regulado por Ley, para evitar abusos y actos de corrupción por parte de la
administración en la elección de las partes contratantes, en donde su objeto es dar el máximo
de certeza, de que la elección de la administración sea la mejor posible en las circunstancias
en las que ocurre, y de que el procedimiento mediante el cual se llega a la elección de la
parte, sea controlable en todo momento, por quien pueda tener interés en ella. Que, en esta
línea de ideas, propiamente la concertación fraudulenta requiere la realización de maniobras
de engaño que se traducen en un perjuicio patrimonial –potencial o real para la Administra-
ción Pública–, siendo que para la consumación del delito pueden concurrir el nivel de grado
de participación, esto es, la intervención de cómplices primarios, como en el presente caso,
y secundarios, quienes aunque no tienen el dominio del hecho contribuyen en el hecho aje-
no poniendo en peligro el bien jurídico que será lesionado por los autores. Quinto: Que los
citados encausados en su calidad de funcionarios públicos de la Municipalidad agraviada
tuvieron participación en el proceso de contratación de los servicios ofrecidos por la empresa
MILACRON SRL representada por la procesada Clara Julia Ortiz Falcón –documentación rele-
vante y contratos de fojas cuatrocientos treinta y nueve y cuatrocientos cincuenta y nueve–;
quienes se concertaron para defraudar los intereses de la agraviada, pues ni los servicios
contratados a esta empresa estaban legalmente permitidos conforme al reglamento de Con-
trataciones y Adquisiciones del Estado, pues los servicios de cobranza coactiva son funciones
propias que deben ser realizadas por la administración pública a través de sus funcionarios
y/o servidores públicos: que además esos servicios no fueron prestados de forma efectiva, sino
que se dio la apariencia de su legalidad para efectuarse pagos por trescientos setenta y siete
mil setecientos sesenta y ocho nuevos soles con ochenta y nueve céntimos; que a este efecto
se tiene en cuenta lo siguiente: i) que aún cuando estos contratos de servicios tenían como
respaldo la aprobación por Acuerdos del Concejo Municipal de la tercerización de la “Fisca-
lización de las deudas tributarias y no tributarios” conforme se aprecia de los Acuerdos de
fojas cuatrocientos cuarenta y ocho y cuatrocientos setenta y dos, y se tenía una opinión fa-
vorable del Informe Técnico Legal número cuatrocientos doce - dos mil tres MDP/OAJ, del
doce de septiembre de dos mil tres de fojas cuatrocientos treinta y seis, no se justificaba la
necesidad en la exoneración del proceso para la contratación de la empresa MILACRON SRL;
la autoridad encargada de verificar la legalidad de las contrataciones y Adquisiciones del
Estado - CONSUCODE, mediante documento [Oficio número trescientos sesenta y ocho- dos
mil tres, del seis de noviembre de dos mil tres, de fojas cuatrocientos sesenta y cuatro] obser-
vó su objeto y formalidad, pues conforme al artículo siete y once del Texto Unico Ordenado
de la Ley de Contrataciones y Adquisiciones del Estado, esa clase de funciones inherentes a
la actividad estatal no podían ser transferidos a terceros, y además no cumplía con las exigen-
cias de necesidad para ser considerado como una contratación de servicio personalísimo; sin
que esas deficiencias hayan sido dadas de alta con el contenido del oficio número quinientos
treinta y seis -dos mil tres; ii) que en este procedimiento de contratación Estatal, el encausado
Cesar Palmiro Dextre Morin en su condición de Gerente de Rentas emitió dos Informes, el
primero el número trescientos siete - dos mil cuatro, y el segundo el número cuatrocientos
cincuenta y cuatro - dos mil cuatro MDP/GAJ, que obra a fojas cuatrocientos cuarenta y tres
y cuatrocientos cuarenta y cinco, mediante el hacia el requerimiento de una empresa que
realice la función de fiscalización tributaria y no tributaria, documentos que sirvieron de

376 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
sustento para la suscripción del segundo contrato que previamente fue autorizado por Acuer-
do de Consejo número trece - dos mil cuatro-MDP/C, del veinticuatro de mayo de dos mil
cuatro que obra a fojas cuatrocientos ochenta y dos-, que luego sirvió para celebrar el con-
trato de locación de servicios del ocho de junio de dos mil cuatro, suscrito por el encausado
Jorge Revolledo Chávez en su condición de Gerente Municipal; iii) que respecto de esos
aparentes servicios se emitieron Informes de la conformidad favorables los que fueron suscri-
tos por los encausados Cesar Palmiro Dextre Morin –en su calidad de Gerente General–, y
Manuel Aro Chino –en cargo de Ejecutor Coactivo–, conforme se aprecia de fojas ochocientos
setenta y siete; siendo que de un lado se informó que esa empresa realizó los servicios de
asesoría pactados, pero que estos no habían sido productivos: conductas que revelan el ac-
cionar delictivo de los encausados y resaltan el modo de su proceder vulnerando el bien ju-
rídico protegido por el delito de colusión. Sexto: Que el quantum de la sanción impuesta a
los citados encausados respeta la magnitud de su culpabilidad por el injusto cometido previs-
tos en los artículos trescientos ochenta y cuatro del Código Penal y la función preventiva es-
pecial de la pena circunstancias comunes y genéricas para individualizar la pena –previstas en
los artículos cuarenta y cinco y cuarenta y seis del acotado Código, respectivamente–, sobre
todo si no repararon ni reconocieron los hechos determinados: que, además, esta observa
correspondencia con los principios de proporcionalidad y razonabilidad jurídica de las san-
ciones contemplados en los artículos VIII y IX del Título Preliminar del indicado Código; que
se debe complementar que esta clase de condena suspendida obedece a que por las circuns-
tancias especiales del injusto penal y la personalidad de los agentes no es de estimar que
perpetrará otro delito conforme a los criterios normativos contenidos en el artículo cincuenta
y siete del citado Código. Séptimo: Que, en cuanto a la situación jurídica de los encausados
Carlos Magno Cruzado Mantilla y Luis Enrique Custodio Limache es evidente que las conduc-
tas que realizaron como funcionarios públicos de la entidad agraviada no formaron parte del
proceso de contratación estatal del servicio encomendado a la empresa MILACRON SRL,
siendo atípicas sus conductas pues ambos intervinieron en acciones anteriores propias de
fiscalización y sanción al administrado en este caso la empresa Telefónica S.A.A., pues el
primero de los nombrados en su calidad de Director Municipal emitió las Resoluciones Direc-
torales número cero cero uno y cero cero dos -dos mil tres -MDP/DM que obran a fojas qui-
nientos treinta y dos a quinientos treinta y cuatro, mediante el cual se sancionó administrati-
vamente a la empresa Telefónica SAA, por haber realizado obras sin autorización Municipal;
decisión administrativa que tuvo como sustento la verificación de campo efectuada por el
procesado Luis Enrique Custodio Limache quien en su calidad de Director de Desarrollo Ur-
bano y Medio Ambiente efectuó los Informes números cero quinientos sesenta y dos y cero
quinientos sesenta y tres - dos mil tres MDP/DDURMA del nueve de diciembre de dos mil tres;
los que sirvieron para se inicie el procedimiento de ejecución coactiva en contra del adminis-
trado empresa Telefónica SAA; necesidad que justificó la contratación ilícita de los servicios
de la empresa MILACRON SRL; por lo que se les debe absolver de los cargos formulados. Por
estos fundamentos: I. Declararon NO HABER NULIDAD en la sentencia de fojas cinco mil
trescientos sesenta y seis, del veinticinco de octubre de dos mil diez, que condenó a los en-
causados Carola Dorian Clemente Hermoza Vda. De Poblet y Jorge Fernando Revolledo Chávez
como autores del delito contra la administración pública - colusión desleal en agravio de la
Municipalidad Distrital de Pachacamac y el Estado; y a los procesados Clara Julia Ortiz Falcón
y Cesar Palmiro Dextre Morin como cómplices del delito contra la Administración Pública
-colusión desleal en agravio de la Municipalidad Distrital de Pachacamac y el Estado a todos
a cuatro años de pena privativa de libertad suspendida por el plazo de tres años bajo reglas
de conducta; y II. Declararon HABER NULIDAD en la citada sentencia en el extremo que

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 377


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


condenó a los encausados Carlos Magno Cruzado Mantilla y Luis Enrique Custodio Limache
como cómplices del delito contra la Administración Pública - colusión desleal en agravio de
la Municipalidad Distrital de Pachacamac y el Estado a cuatro años de pena privativa de li-
bertad suspendida por el plazo de tres años bajo reglas de conducta; reformándola: ABSOL-
VIERON a los encausados Carlos Magno Cruzado Mantilla y Luis Enrique Custodio Limache
de la acusación fiscal formulada en contra de ellos por el indicado delito en perjuicio de la
citada agraviada: ORDENARON que en este extremo la Sala Superior de origen anule los
antecedentes judiciales y policiales que se hubieran generado por el indicado delito y se ar-
chive definitivamente el presente proceso. III. Declararon NO HABER NULIDAD en los demás
extremos de la sentencia recurrida; y los devolvieron.-
Interviene el señor Juez Supremo Morales Parraguez por goce vacacional del señor Juez
Supremo Pariona Pastrana.-
SS.
VILLA STEIN / RODRIGUEZ TINEO / SALAS ARENAS / NEYRA FLORES / MORALES PARRAGUEZ

378 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

JURISPRUDENCIA RELEVANTE: LA COLUSIÓN

Jurisprudencia relevante
DESLEAL

2.ª SENTENCIA: No se acredita materialización


del delito, aplicación del principio acusatorio

“Que interpuesto al recurso de nulidad por el recurrente, el Fiscal Supremo opinó que se declare no haber
nulidad en la resolución impugnada por encontrarla conforme a ley, precisando que la pretensión del de-
fensor del Estado para que se continúe el proceso contra los procesados aludidos es improcedente porque
no ha mencionado ningún elemento probatorio que permita presumir la participación de los encausados
nombrados en la presunta comisión de los delitos referidos, del misma modo, no ha fundamentado las
razones por las que debe perseguirse la acción penal, de tal manera que la inexistente motivación del
recurso impugnatorio, en estos extremos, no permiten un reexamen de los fundamentos de la Fiscal y Tri-
bunal Superior, razón por la cual carece de objeto que se cuestione la resolución de sobreseimiento. Cuarto:
Que de la concordancia de los dictámenes de los Fiscales Superior y Supremo de fojas dos mil setecientos
dieciocho –del expediente principal– y nueve –del cuaderno formado al efecto en este Supremo Tribunal–,
respectivamente, en los que no presentan acusación contra los inculpados, en razón de que se determinó
el sobreseimiento del proceso respecto de los hechos imputados pues sostienen que no se verifica que el
Concejo Municipal Distrital de Bellavista habría conocido que la deuda tributaria de la empresa Telefónica
del Perú fuera cancelada el veintinueve de enero de dos mil tres y pese a ello se hubiese aprobado la con-
tratación de la empresa Faster Service Sociedad de Responsabilidad Limitada para encargarle la cobranza
de la deuda referida, abonándole por sus servicios del diez por ciento del monta recuperado, sobre la base
del informe número cero cero nueve - dos mil tres/MDB-OAJ del veintiuno de enero de dos mil tres –véase
fojas trescientos cuatro– así como del acta de la sesión extraordinaria del veintinueve de enero de dos mil
tres del Concejo aludido –véase fojas doscientos noventa y seis– por lo que no es posible continuar con
la persecución de la acción penal del Alcalde y Regidores de la Municipalidad de Bellavista; de lo que el
órgano por atribución constitucional en sus instancias jerárquicas establecía que no existe mérito para for-
mular acción penal contra los inculpados nombrados por los delitos instruidos. Quinto: Que, aun cuando el
recurrente expone las razones por las cuales existiría elementos de convicción que vinculan a los inculpados
con el delito en cuestión, como constitucionalmente –el articulo ciento cincuenta y nueve, inciso cinco, de
la Constitución– corresponde al Ministerio Público la persecución del delito, no es posible que este Tribunal
Supremo, valorando el fondo de la controversia, y en caso de discrepancia, ordene que se formule acusación
pues no solo se vulneraria el principio acusatorio que impide al órgano jurisdiccional asumir funciones acu-
satorias, reservadas al Ministerio Publico, sino que se lesionaría el ámbito propio de las atribuciones de esta
Institución como órgano autónomo de derecho constitucional reconocido por el articulo ciento cincuenta y
ocho de la Constitución; que, en este mismo sentido se ha pronunciado la jurisprudencia constitucional en
el expediente número dos mil cinco - dos mil seis PHC/TC, señalándose “(...). La primera de las caracterís-
ticas del principio acusatorio mencionadas guarda directa relación con la atribución del Ministerio Público,
reconocida en el artículo ciento cincuenta y nueve de la Constitución, entre otras, de ejercitar la acción
penal. Siendo exclusiva la potestad del Ministerio Público de incoar la acción penal y de acusar, a falta de
esta, el proceso debe llegar a su fin (...). “Si el Fiscal Supremo coincide con lo opinión del Fiscal Superior
respecto del no ha lugar a juicio y archiva el proceso, se pronunciará en ese sentido, devolviendo la causa
a la Sala Penal para que dicte la resolución de archivo contra esta resolución no cabe recurso alguno, pues
la decisión del Ministerio Pública, titular de la acción penal, ha sido la de terminar con la persecución del
delito, consecuentemente, cabe disposición expresa en sentido contrario por otra autoridad” (Sánchez
Velarde, Pablo, Manual de Derecho Procesal Penal, Lima, Idemsa, dos mil cuatro, pp. Quinientos cincuenta)
(...). “En atención a que el control de la legalidad sobre el dictamen fiscal tiene su límite en el principio
acusatorio (...) únicamente es posible revocar el auto de sobreseimiento y disponer que el Fiscal formule
acusación, si es que el Fiscal que interviene en la absolución del grado discrepa del dictamen en referencia,
de no hacerlo se debe sobreseer la causa sin más, dada la base persecutoria constitucionalmente impuesta
al proceso penal (...). [San Martín Castro, César, Derecho Procesal Penal. Segunda Edición. Lima, Grijley, dos

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 379


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

mil tres. Tomo I, p. seiscientos veinte]...”. Sexto: Que, en ese entendimiento o raza del principio acusatorio
se discierne que el dictamen del Fiscal Supremo, quien representa la máxima instancia de la Institución que
ostenta la exclusiva potestad incoar acción penal, ha opinado se declare no haber nulidad en la resolución
recurrida, objeto del presente recurso, por lo que ha confirmado la aplicación del principio acusatorio”.

SALA PENAL PERMANENTE

R. N. N.° 3698-2006

CALLAO
Lima, catorce de mayo de dos mil ocho
VISTOS: interviniendo como ponente el Vocal Supremo señor Pariona Pastrana, el recurso de
nulidad interpuesto por el Procurador Público a cargo de los Asuntos Judiciales de la Contra-
loría General de la República contra el auto de vista de fojas dos mil ochocientos quince, del
veintitrés de mayo de dos mil seis; de conformidad con el dictamen del señor Fiscal Supremo
en lo Penal; y CONSIDERANDO: Primero: Que el Procurador Público a cargo de los Asuntos
Judiciales de la Contraloría General de la República en su recurso formalizado de fojas dos
mil ochocientos sesenta y uno alego que existen indicios que evidencian un direccionamien-
to en la voluntad del Alcalde así como de sus Regidores, y cuestiona la buena fe de los acu-
sados que argumenta la Fiscalía, toda vez que con el Informe número cero cero nueve - dos
mil tres - MDB - OAJ del veintiuno de enero de dos mil tres, estos habrían tomado conoci-
miento de la contratación de la empresa Faster Service, además, a su entender resulta extraor-
dinariamente coincidente que desconocieran que el mismo día que en sesión de Concejo
acuerdan la contratación de los servicios de la empresa aludida, el monto adeudado por Te-
lefonía del Perú a la Municipalidad de Bellavista ya había sido cancelado, por lo que la co-
branza coactiva ya había concluido; seguidamente, realiza una exposición sucinta de los hechos
que serán analizados durante el desarrollo del juicio oral, y sin precisar responsabilidades o
el grado de participación de los encausados a quienes se ha apartado del proceso por deter-
minados delitos, solicita que sea en el debate oral que se determine la inocencia o culpabili-
dad de los funcionarios públicos involucrados y el tercero participe como representante de la
empresa beneficiada: finalmente expresa que la reparación civil solicitada debe ser incremen-
tada. Segundo: Que el Tribunal de Instancia a través del auto superior de fojas dos mil ocho-
cientos quince, del veintitrés de mayo de dos mil seis, aceptó el pedido formulado por la
Fiscal Superior de no haber mérito para formular acusación penal y en consecuencia declaró
no pasar a juicio oral contra Gino Carlo Solari Mendizabal, Godofredo Enrique De La Torre
Anaya, Rubén Florencio Rondón Vásquez, Rolando Daniel Ballon Relayze, Pedro Agapito
Fiestas Cherre, Michael Agustín Soria Pérez, Johnny Sertzen Bellido y Jaime Alberto Obregon
Guerovich por delito contra la tranquilidad pública –asociación ilícita para delinquir y contra
la fe pública– falsedad genérica; y, contra Gino Carlo Solari Mendizabal, Godofredo Enrique
De La Torre Anaya y Michael Agustín Soria Pérez por delito contra la Administración Publica
- colusión desleal y peculado en agravio de la Municipalidad Distrital de Bellavista y el Estado;
asimismo, no haber mérito para pasar a juicio oral contra Juan Ricardo Víctor Sotomayor
García, Oscar Alfredo Delgado Vivanco, Raúl Marcial Eche Purisaca, Gabriela Guerra de Curay,
Ricardo Aldo Lama Morales, Carlos Humberto Martínez Hernández, Victoria Núñez De Boni-
lla, Miguel Reaño Llamosa y Judith Nelly Villafani Ventura por delito contra la fe pública -
falsedad genérica y por delito contra la Administración Pública - colusión desleal y peculado

380 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
en agravio de la Municipalidad aludida y el Estado, y declararon el archivamiento definitivo
del proceso en los extremos formulados por el Fiscal Superior; asimismo el Tribunal Superior
procedió a efectuar un control formal para motivar por qué concuerda con el Ministerio Pú-
blico pare sobreseer la causa. Tercero: Que interpuesto al recurso de nulidad por el recurren-
te, el Fiscal Supremo opinó que se declare no haber nulidad en la resolución impugnada por
encontrarla conforme a ley, precisando que la pretensión del defensor del Estado para que
se continúe el proceso contra los procesados aludidos es improcedente porque no ha men-
cionado ningún elemento probatorio que permita presumir la participación de los encausados
nombrados en la presunta comisión de los delitos referidos, del misma modo, no ha funda-
mentado las razones por las que debe perseguirse la acción penal, de tal manera que la
inexistente motivación del recurso impugnatorio, en estos extremos, no permiten un reexamen
de los fundamentos de la Fiscal y Tribunal Superior, razón por la cual carece de objeto que se
cuestione la resolución de sobreseimiento. Cuarto: Que de la concordancia de los dictámenes
de los Fiscales Superior y Supremo de fojas dos mil setecientos dieciocho –del expediente
principal– y nueve –del cuaderno formado al efecto en este Supremo Tribunal–, respectiva-
mente, en los que no presentan acusación contra los inculpados, en razón de que se deter-
minó el sobreseimiento del proceso respecto de los hechos imputados pues sostienen que no
se verifica que el Concejo Municipal Distrital de Bellavista habría conocido que la deuda tri-
butaria de la empresa Telefónica del Perú fuera cancelada el veintinueve de enero de dos mil
tres y pese a ello se hubiese aprobado la contratación de la empresa Faster Service Sociedad
de Responsabilidad Limitada para encargarle la cobranza de la deuda referida, abonándole
por sus servicios del diez por ciento del monta recuperado, sobre la base del informe núme-
ro cero cero nueve - dos mil tres/MDB-OAJ del veintiuno de enero de dos mil tres –véase fojas
trescientos cuatro– así como del acta de la sesión extraordinaria del veintinueve de enero de
dos mil tres del Concejo aludido –véase fojas doscientos noventa y seis– por lo que no es
posible continuar con la persecución de la acción penal del Alcalde y Regidores de la Muni-
cipalidad de Bellavista; de lo que el órgano por atribución constitucional en sus instancias
jerárquicas establecía que no existe mérito para formular acción penal contra los inculpados
nombrados por los delitos instruidos. Quinto: Que, aun cuando el recurrente expone las ra-
zones por las cuales existiría elementos de convicción que vinculan a los inculpados con el
delito en cuestión, como constitucionalmente –el artículo ciento cincuenta y nueve, inciso
cinco, de la Constitución– corresponde al Ministerio Público la persecución del delito, no es
posible que este Tribunal Supremo, valorando el fondo de la controversia, y en caso de dis-
crepancia, ordene que se formule acusación pues no solo se vulneraria el principio acusatorio
que impide al órgano jurisdiccional asumir funciones acusatorias, reservadas al Ministerio
Publico, sino que se lesionaría el ámbito propio de las atribuciones de esta Institución como
órgano autónomo de derecho constitucional reconocido por el articulo ciento cincuenta y
ocho de la Constitución; que, en este mismo sentido se ha pronunciado la jurisprudencia
constitucional en el expediente número dos mil cinco - dos mil seis PHC/TC, señalándose
“...La primera de las características del principio acusatorio mencionadas guarda directa rela-
ción con la atribución del Ministerio Público, reconocida en el artículo ciento cincuenta y
nueve de la Constitución, entre otras, de ejercitar la acción penal. Siendo exclusiva la potestad
del Ministerio Público de incoar la acción penal y de acusar, a falta de esta, el proceso debe
llegar a su fin (...). Si el Fiscal Supremo coincide con lo opinión del Fiscal Superior respecto
del no ha lugar a juicio y archiva el proceso, se pronunciará en ese sentido, devolviendo la
causa a la Sala Penal para que dicte la resolución de archivo contra esta resolución no cabe
recurso alguno, pues la decisión del Ministerio Pública, titular de la acción penal, ha sido la
de terminar con la persecución del delito, consecuentemente, cabe disposición expresa en

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 381


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


sentido contrario por otra autoridad” (Sánchez Velarde, Pablo, Manual de Derecho Procesal
Penal, Lima, Idemsa, dos mil cuatro, pp. Quinientos cincuenta) (...). En atención a que el
control de la legalidad sobre el dictamen fiscal tiene su límite en el principio acusatorio (...)
únicamente es posible revocar el auto de sobreseimiento y disponer que el Fiscal formule
acusación, si es que el Fiscal que interviene en la absolución del grado discrepa del dictamen
en referencia, de no hacerlo se debe sobreseer la causa sin más, dada la base persecutoria
constitucionalmente impuesta al proceso penal (...). [San Martín Castro, César, Derecho Pro-
cesal Penal. Segunda Edición. Lima, Grijley, dos mil tres. Tomo I, p. seiscientos veinte].
Sexto: Que, en ese entendimiento o raza del principio acusatorio se discierne que el dictamen
del Fiscal Supremo, quien representa la máxima instancia de la Institución que ostenta la
exclusiva potestad incoar acción penal, ha opinado se declare no haber nulidad en la resolu-
ción recurrida, objeto del presente recurso, por lo que ha confirmado la aplicación del prin-
cipio acusatorio. Por estos fundamentos: declararon NO HABER NULIDAD en el auto de
vista de fojas dos mil ochocientos quince, del veintitrés de mayo de dos mil seis, que declaró
no haber mérito para pasar a juicio oral contra Gino Carlo Solari Mendizabal, Godofredo
Enrique De la Torre Anaya, Rubén Florencia Rondon Vásquez, Orlando Daniel Ballon Relayze,
Pedro Agapito Fiestas Cherre, Michael Agustín Soria Pérez, Johnny Sertzen Bellido y Jaime
Alberto Obregon Guerovich por delito contra la tranquilidad pública –asociación ilícita para
delinquir y contra la fe pública– falsedad genérica; y, contra Gino Carlo Solari Mendizabal,
Godofredo Enrique De La Torre Anaya y Michael Agustín Soria Pérez por delito contra la
Administración Pública - colusión desleal y peculado en agravio de la Municipalidad Distrital
de Bellavista y el Estado; asimismo, no haber mérito para pasar a juicio oral contra Juan Ri-
cardo Víctor Sotomayor García, Oscar Alfredo Delgado Vivanco, Raúl Marcial Eche Purisaca,
Gabriela Guerra de Curay, Ricardo Aldo Lama Morales, Carlos Humberto Martínez Hernández,
Victoria Núñez De Bonilla, Miguel Reaño Llamosa y Judith Nelly Villafani Ventura por delito
contra la fe pública - falsedad genérica y por delito contra la Administración Publica - colusión
desleal y peculado en agravio de la Municipalidad aludida y el Estado, y dispone el archivo
definitivo del proceso en ese extremo; con lo demás que al respecto contiene y es materia del
recurso; y lo devolvieron.
S.S.
SIVINA HURTADO / PONCE DE MIER / URBINA GANVINI / VINATEA MEDINA / PARIONA
PASTRANA

382 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

JURISPRUDENCIA RELEVANTE: LA COLUSIÓN

Jurisprudencia relevante
DESLEAL

3.ª SENTENCIA: No se llegó a despejar la


incertidumbre inmersa en el proceso en tanto
que los elementos de prueba aportados impiden
arribar a la certeza sobre lo ocurrido. Indubio
pro reo

“Que, en el presente caso, la prueba actuada no resulta determinante para establecer la presencia en la
conducta desplegada por el encausado Cipriano César Carranza Cristóbal de los elementos objetivos de la
hipótesis jurídica antes citada, por ende, no es posible acreditar su culpabilidad; que, en efecto, si bien el
encausado en razón de su cargo (Alcalde) tuvo conocimiento de la celebración de un contrato entre su re-
presentada, esto es, la Municipalidad Distrital de Huayllay y su hermano Falconiere Carranza Cristóbal como
propietario de un establecimiento de combustible de dicho distrito –acto jurídico en el que se comprometía
los intereses de la Municipalidad Distrital de Huayllay–, no se advierte la presencia de medios probatorios
idóneos, conducentes ni suficientes que acrediten de manera contundente la existencia del ilegal acuerdo
clandestino entre dicho encausado, en su condición de funcionario público, con el particular –en este caso
su hermano– mucho menos la existencia de indicios concomitantes y convergentes que valorados en forma
conjunta generen certeza que ello haya ocurrido, es decir, la concertación ilegal entre ambos, tanto más
si la prueba acopiada a los autos demostró con objetividad que en la ciudad de Huayllay solo existen dos
surtidores de combustible y uno de ellos se negó a vender a crédito a la Municipalidad -la de propiedad del
señor Samaniego-, es por ello que se acordó en sesión de Concejo adquirir combustible para los vehículos
de la Municipalidad al establecimiento del hermano del encausado, el mismo que conforme lo señalan
las testigos Eva Marina Cristóbal De Mateo y Luz Ayde Casildo Contreras en sus declaraciones plenarias de
fojas mil quinientos catorce y mil quinientos dieciséis, respectivamente, se abstuvo de votar, haciéndolo solo
los señores regidores; que, por último, la versión de sus coencausados en el sentido que dicho imputado
en su condición de Alcalde los obligó a efectuar, aprovechándose de su nivel cultural, entre otros, actos,
el contrato de suministro de combustible con el establecimiento de su hermano, tampoco evidencia este
elemento típico del delito incriminado, en tanto sus versiones no están corroboradas con otros medios de
prueba; que, en consecuencia, queda claro que no se demostró la concertación ilegal en la compra de dicho
insumo, tanto más si aplicando las reglas de la lógica y de la experiencia es factible justificar la tesis excul-
patoria del encausado en el sentido que si no era adquirido el combustible en la ciudad de Huayllay para
la operatividad de las maquinarias de la entidad edilicia, este tenía que ser comprado en otras ciudades, lo
que acarrearía un sobre costo innecesario en perjuicio de la comuna”.
“Que, por otro lado, en relación a la defraudación al Estado, se advierte de autos que los elementos
probatorios esgrimidos por el titular de la carga de la prueba como acreditadores de la conducta criminal
imputada al encausado en su condición de Alcalde no resultan con entidad suficiente para establecer de
manera palmaria un potencial perjuicio; que, en efecto, ni el Informe número cero cero siete - noventa
y mueve - GRAI/CTAR -PASCO, denominado “Examen Especial a la Municipalidad Distrital de Huayllay,
Provincia y Departamento de Pasco” en el periodo mil - novecientos noventa y cuatro a mil novecientos
noventa y seis de fojas trece, ni el dictamen pericial contable de fojas trescientos ochenta y tres, concluyen
respecto a un patente perjuicio causado a la entidad edilicia agraviada, más bien, ambos en sus respectivos
contenidos precisan que tal situación imputada al encausado resulta un error administrativo al no haber
observado las normas pertinentes del rubro, es más, ni siquiera recomiendan el inicio de las acciones legales
correspondientes por este hecho; que, por consiguiente, si bien existió irregularidad administrativa en la

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 383


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

contratación con el establecimiento de combustible de propiedad del hermano del encausado, ello no causó
perjuicio defraudatorio a la mencionada entidad edilicia; que, en todo caso, surge duda razonable, respecto
a la comisión del delito y responsabilidad penal del encausado, esto es, no se llegó a despejar la incerti-
dumbre inmersa en el proceso en tanto que los elementos de prueba aportados a los autos impiden arribar
a la certeza sobre lo ocurrido –supuesto de probabilidad–; que, en efecto, en el caso de autos la actividad
probatoria constitutiva del presente proceso determinó la existencia de razones opuestas equilibradas entre
sí para afirmar o negar de manera categórica la culpabilidad y responsabilidad del encausado, por lo que,
es de aplicación el principio del indubio pro reo”.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA PENAL TRANSITORIA

R. N. N.° 3575 -2011

PASCO
Lima, veinticinco de octubre de dos mil doce
VISTOS; el recurso de nulidad interpuesto por el encausado Cipriano César Carranza Cristóbal
contra la sentencia de fojas mil quinientos veintiuno, de fecha veintidós de junio de dos mil
once; interviniendo como ponente la señora Jueza Suprema Barrios Alvarado; con lo expues-
to por el señor Fiscal Supremo en lo Penal; CONSIDERANDO: Primero: Que, el encausado
Cipriano César Carranza Cristóbal en su recurso de nulidad fundamentado de fojas mil qui-
nientos veintinueve, alega que la sentencia impugnada carece de sustento lógico-jurídico,
pues solo reprodujo la acusación fiscal y efectuó un aparente juicio de subsunción; que, de
otro lado, en autos no existe un medio de prueba idóneo que lo vincule con el delito que se
le atribuye y una sentencia condenatoria no puede estar sustentada en declaraciones de sus
coencausados, sin haber sido corroboradas con otros elementos de prueba y, es más, sus
versiones respecto a los hechos fueron con el afán de eludir sus responsabilidades penales;
que, por lo demás, no se actuó una pericia contable que acredite el perjuicio a la entidad
agraviada. Segundo: Que, de la acusación fiscal de fojas mil Cinco –solo en lo que es materia
de grado–, fluye que se atribuye al encausado Cipriano César Carranza Cristóbal, que en su
condición de Alcalde de la Municipalidad Distrital de Huayllay, durante el periodo de su
gestión desde mil novecientos noventa y cuatro hasta mil novecientos noventa y seis, contra-
tó la compra de combustible a su hermano Falconiere Carranza Cristóbal, quien le daba faci-
lidades en el pago. Tercero: Que, el Principio de la Necesidad de la Prueba se erige como
pauta rectora y fundamental para la seguridad jurídica, porque el encausado y los demás
sujetos de la relación jurídico procesal penal saben a ciencia cierta que sin la prueba, el Esta-
do no podría cumplir su función esencial de administrar justicia, dado a que esta permite la
aplicación de las normas jurídicas, sea para tipificar el delito, acreditar la antijuricidad de la
conducta y la culpabilidad o para concluir en la inexistencia de estos fenómenos jurídicos.
Cuarto: Que, en efecto, aun cuando la sentencia impugnada por el encausado adolece de
falta de una debida motivación respecto al objeto de decisión, lo cual es incompatible con lo
establecido en los incisos tres y cinco del artículo ciento treinta y nueve de la Constitución
Política del Estado, resulta pertinente que este Supremo Tribunal, en aplicación de los princi-
pios de economía y celeridad procesal, emita pronunciamiento respecto a lo que es materia
de la presente controversia penal, esto es, determinar si la conducta incriminada resulta típi-
ca y, de otro lado, si está probada con suficientes elementos de prueba la culpabilidad del

384 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
encausado, tanto más, si este tiene derecho a ser juzgado en un plazo razonable sin dilaciones
innecesarias. Quinto: Que, en relación al delito de colusión desleal previsto en el artículo
trescientos ochenta y cuatro del Código Penal, se configura cuando concurren los siguientes
elementos normativos del tipo: i) el acuerdo clandestino entre dos o más personas para lograr
un fin ilícito; ii) perjudicar a un tercero, en este caso al Estado; y, iii) mediante diversas formas
contractuales, para lo cual se utiliza el cargo o comisión especial; que, en efecto, el delito
antes citado importa que el funcionario público que interviene en un proceso de contratación
pública por razón de su cargo concerté con los interesados defraudando al Estado; que, al
respecto, debe tenerse en cuenta que el acuerdo colusorio entre las partes el Estado y los
particulares esté referido a que las condiciones de contratación se establecen deliberadamen-
te para beneficiar a los particulares en detrimento de los intereses del Estado. Sexto: Que, en
el presente caso, la prueba actuada no resulta determinante para establecer la presencia en
la conducta desplegada por el encausado Cipriano César Carranza Cristóbal de los elementos
objetivos de la hipótesis jurídica antes citada, por ende, no es posible acreditar su culpabilidad;
que, en efecto, si bien el encausado en razón de su cargo (Alcalde) tuvo conocimiento de la
celebración de un contrato entre su representada, esto es, la Municipalidad Distrital de Hua-
yllay y su hermano Falconiere Carranza Cristóbal como propietario de un establecimiento de
combustible de dicho distrito –acto jurídico en el que se comprometía los intereses de la
Municipalidad Distrital de Huayllay–, no se advierte la presencia de medios probatorios idó-
neos, conducentes ni suficientes que acrediten de manera contundente la existencia del ilegal
acuerdo clandestino entre dicho encausado, en su condición de funcionario público, con el
particular –en este caso su hermano– mucho menos la existencia de indicios concomitantes y
convergentes que valorados en forma conjunta generen certeza que ello haya ocurrido, es
decir, la concertación ilegal entre ambos, tanto más si la prueba acopiada a los autos demos-
tró con objetividad que en la ciudad de Huayllay solo existen dos surtidores de combustible
y uno de ellos se negó a vender a crédito a la Municipalidad –la de propiedad del señor
Samaniego–, es por ello que se acordó en sesión de Concejo adquirir combustible para los
vehículos de la Municipalidad al establecimiento del hermano del encausado, el mismo que
conforme lo señalan las testigos Eva Marina Cristóbal De Mateo y Luz Ayde Casildo Contreras
en sus declaraciones plenarias de fojas mil quinientos catorce y mil quinientos dieciséis, res-
pectivamente, se abstuvo de votar, haciéndolo solo los señores regidores; que, por último, la
versión de sus coencausados en el sentido que dicho imputado en su condición de Alcalde
los obligó a efectuar, aprovechándose de su nivel cultural, entre otros, actos, el contrato de
suministro de combustible con el establecimiento de su hermano, tampoco evidencia este
elemento típico del delito incriminado, en tanto sus versiones no están corroboradas con otros
medios de prueba; que, en consecuencia, queda claro que no se demostró la concertación
ilegal en la compra de dicho insumo, tanto más si aplicando las reglas de la lógica y de la
experiencia es factible justificar la tesis exculpatoria del encausado en el sentido que si no era
adquirido el combustible en la ciudad de Huayllay para la operatividad de las maquinarias
de la entidad edilicia, este tenía que ser comprado en otras ciudades, lo que acarrearía un
sobre costo innecesario en perjuicio de la comuna. Sétimo: Que, por otro lado, en relación a
la defraudación al Estado, se advierte de autos que los elementos probatorios esgrimidos por
el titular de la carga de la prueba como acreditadores de la conducta criminal imputada al
encausado en su condición de Alcalde no resultan con entidad suficiente para establecer de
manera palmaria un potencial perjuicio; que, en efecto, ni el Informe número cero cero siete
–noventa y mueve– GRAI/CTAR -PASCO, denominado “Examen Especial a la Municipalidad
Distrital de Huayllay, Provincia y Departamento de Pasco” en el periodo mil novecientos
noventa y cuatro a mil novecientos noventa y seis de fojas trece, ni el dictamen pericial con-

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 385


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


table de fojas trescientos ochenta y tres, concluyen respecto a un patente perjuicio causado a
la entidad edilicia agraviada, más bien, ambos en sus respectivos contenidos precisan que tal
situación imputada al encausado resulta un error administrativo al no haber observado las
normas pertinentes del rubro, es más, ni siquiera recomiendan el inicio de las acciones legales
correspondientes por este hecho; que, por consiguiente, si bien existió irregularidad adminis-
trativa en la contratación con el establecimiento de combustible de propiedad del hermano
del encausado, ello no causó perjuicio defraudatorio a la mencionada entidad edilicia; que,
en todo caso, surge duda razonable, respecto a la comisión del delito y responsabilidad penal
del encausado, esto es, no se llegó a despejar la incertidumbre inmersa en el proceso en
tanto que los elementos de prueba aportados a los autos impiden arribar a la certeza sobre
lo ocurrido –supuesto de probabilidad–; que, en efecto, en el caso de autos la actividad pro-
batoria constitutiva del presente proceso determinó la existencia de razones opuestas equili-
bradas entre sí para afirmar o negar de manera categórica la culpabilidad y responsabilidad
del encausado, por lo que, es de aplicación el principio del in dubio pro reo. Por estos funda-
mentos: declararon HABER NULIDAD en la sentencia de fojas mil quinientos veintiuno, de
fecha veintidós de junio de dos mil once, que condenó a Cipriano César Carranza Cristóbal
como autor del delito contra la Administración Pública, en la modalidad de colusión desleal
- fraude de operaciones públicas, en agravio de la Municipalidad Distrital de Huayllay, a
cuatro años de pena privativa de libertad suspendida en su ejecución por el plazo de dos años;
con lo demás que contiene; reformándola: ABSOLVIERON a Cipriano César Carranza Cris-
tóbal del citado delito y agraviado; en consecuencia: ORDENARON se anulen los anteceden-
tes policiales y judiciales de dicha persona generados por este proceso y se archiven los autos
en el modo y forma de ley donde corresponda; y los devolvieron.-
S.S.
LECAROS CORNEJO / PRADO SALDARRIAGA / BARRIOS ALVARADO / VILLA BONILLA /
TELLO GILARDI

386 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

JURISPRUDENCIA RELEVANTE: LA COLUSIÓN

Jurisprudencia relevante
DESLEAL

4.ª SENTENCIA: Injusto penal se encuentra


acreditado con las declaraciones y pruebas
recabas (contrato suscrito entre los coencausados
y sobrevaloración de los precios)

“Que más aún, se advierte que el sentenciado José Mesías Méndez, como miembro del Comité, mediante
acta de reunión del cinco de febrero de dos mil ocho de fojas trescientos diez, acordó junto a otros miembros
de dicho Comité, que para realizar movimientos económicos licitaría la buena pro de los servicios higiénicos,
siendo esta la primera acción y dependiendo del presupuesto se modificarían las puertas; posteriormente
la Comisión de gestión convocó a licitación de las obras relacionadas con la elaboración de diez puertas
metálicas para los servicios higiénicos y otro, conforme se acredita con el acta de fojas trescientos cincuenta
y dos; siendo que por ello, tal como lo indicó el encausado Méndez Clemente en su declaración preliminar
de fojas doce, declaración judicial de fojas cientos cuarenta y cinco y declaración plenarial de fojas trescientos
treinta y cuatro, el director Hilario García le propuso realizar el trabajo, pero como este ostentaba además
el cargo de vicepresidente de la Asociación de padres de familia de la Institución Educativa “Señor de la
Soledad de Huaraz”, le sugirió que el contrato saliera a nombre de otra persona, que le daría trabajo pero
con la condición que este –Hilario García– debía quedarse con algo de dinero, lo cual aceptó; es por eso
que buscó a su ayudante –ya sentenciado Rímac Cruz– para que firmara el contrato, pero quién realmente
hacía el trabajo era el deponente, que sin embargo fue el encausado Hilario García quién alteró lo precios,
siendo el precio real de mil novecientos cincuenta nuevos soles, pero se colocó dos mil quinientos cincuenta
nuevos soles; que según el contrato se le debía entregar como adelanto la suma de mil ochocientos nuevos
soles pero realmente solo le entregó la suma de mil nuevos soles, habiéndose quedado el citado encausado
con la suma de ochocientos nuevos soles; lo cual consideró que era una suma considerable; que cumplió
con colocar las puertas del baño, sin embargo faltaba pintarlas ya que no se había cumplido con pagarle
el saldo restante pese a que ese dinero provenía de la Región para las mejoras del Colegio: versiones que
se corroboran con las declaraciones del encausado Jaime Hernán Rímac Cruz quién en sus declaraciones
preliminares de fojas diez y treinta y ocho, declaración judicial de fojas ciento cincuenta y seis y declara-
ción plenarial de fojas trescientos treinta y dos, en las que además agregó que firmó el referido contrato
a pedido de sus coencausados Hilario García y Méndez Clemente, que trabajaba como ayudante en el
taller de cerrajería el último citado; que tuvo conocimiento que se presentaron tres postores, sin embargo
ello se dio con la finalidad que la comunidad educativa no se diera cuenta, pues ya el encausado Hilario
García les había ofrecido trabajo y que a la firma del contrato se les pagó mil ochocientos nuevos soles y
posteriormente se les entregó ciento cincuenta nuevos soles; de lo que se colige, que el encausado Hilario
García conjuntamente con los sentenciados Méndez Clemente y Rímac Cruz concertaron para que saliera
como ganador de la buena pro, el sentenciado Méndez Clemente, ayudado por su cosentenciado Rímac
Cruz y así defraudar al Estado, sobrevalorando los precios del trabajo encomendado, esto es la confección
de diez puertas metálicas por la suma de dos mil quinientos nuevos soles”.
“Que, por tanto las versiones exculpatorias del encausado Juan de Sahagun Hilario García brindadas a lo
largo del proceso, tal como se desprende de su manifestación de fojas veinticinco, declaración judicial de
fojas ciento cuarenta y nueve y declaración plenarial de fojas trescientos veintiséis, en las que refirió que
jamás sugirió a los encausados que saliera el contrato a otro nombre, que no sabía que el encausado Méndez
Clemente tenía taller de cerrajería y que no se benefició de la sobrevaloración de los precios; son meros
argumentos de defensa, con el único fin de evadir su responsabilidad penal en los hechos imputados; pues
con la pruebas y declaraciones antes glosadas, se corrobora la hipótesis sostenida por el Fiscal Superior, que

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 387


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

el encausado Hilario García en su condición de Director de la Institución Educativa “Señor de la Soledad de


Huaraz”, al haber recibido fondos del programa de mejoramiento de Infraestructuras educativas, concertó
con sus coencausado Méndez Clemente y Rímac Cruz, para firmar un contrato respecto a la confección de
diez puertas metálicas por la suma de dos mil quinientos nuevos soles, en el que aparecería como contratante
Rímac Cruz, cuando en realidad con quien se contrataba era con el sentenciado Méndez Clemente; sobreva-
lorando los precios, con la finalidad dolosa de defraudar al Estado; por lo que, al quedar fehacientemente
acreditada la responsabilidad del encausado Hilario García en el delito imputado; la presunción de inocencia
que por mandato constitucional le asiste ha quedado desvirtuada, advirtiéndose por tanto, que los agravios
alegados por el recurrente respecto a que sus cosentenciados lo denunciaron por venganza no encuentran
sustento objetivo, teniendo en cuenta lo acotado en los fundamentos jurídicos precedentes; que asimismo,
respecto a las alegadas contradicciones en que habría incurrido su coencausado, se aprecia que ello no
resulta relevante al verificarse que existe concordancia en lo nuclear, es decir, respecto a la concertación
para beneficiarse con el contrato por el que el encausado Hilario García recibió ochocientos nuevos soles
mientras que el encausado Méndez Clemente era favorecido con haber sido elegido para hacer el trabajo;
que por otro lado, en relación a lo alegado por el recurrente que no existe pericia contable que acredite
que haya existido perjuicio patrimonial, siendo el perjuicio un elemento del tipo penal imputado tal como
lo recoge la Ley veintinueve mil setecientos tres; corresponde indicar que el perjuicio patrimonial no es un
elemento objetivo del tipo de colusión, tal como lo señaló el Tribunal Constitucional en la sentencia recaída
en el expediente número cero cero diecisiete - dos mil once-PI/TC, que además declaró inconstitucional el
extremo de la modificatoria de la ley veintinueve mil setecientos tres.

SALA PENAL TRANSITORIA

R. N. N.° 3445-2011

ANCASH
Lima, trece de noviembre de dos mil doce
VISTOS; interviniendo como ponente el señor Lecaros Cornejo; el recurso de nulidad Inter-
puesto por el Fiscal Superior y el encausado Juan de Sahagun Hilario García contra la senten-
cia de fojas trescientos setenta y uno, del ocho de agosto de dos mil once; de conformidad
con el dictamen emitido por el Señor Fiscal Supremo en lo Penal; y CONSIDERANDO: Pri-
mero: Que el FISCAL SUPERIOR en su recurso fundamentado de fojas trescientos ochenta y
dos sostiene que no se encuentra conforme con la pena impuesta al encausado Jaime Hernán
Rímac García, pues no consideró que a) este tiene grado de instrucción superior, por tanto era
consciente de sus actos; b) se le imputa el delito de colusión desleal; por lo que solicita se
eleve la pena impuesta. Segundo: Que el sentenciado JUAN DE SAHAGUN HILARIO GARCIA
en su recurso fundamentado de fojas trescientos ochenta y tres alega que el Colegiado Supe-
rior no tuvo en cuenta que a) las sindicaciones de sus coencausados José Mesías Méndez
Clemente y Jaime Hernán Rímac Cruz carecen de verosimilitud pues no se corroboran con las
pruebas actuadas en el proceso, más aún, dichas sindicaciones se deben a una venganza de
estos por haberlos denunciado ante la Fiscalía; versiones que además son contradictorias
respecto al monto de dinero que recibieron ya que señalaron montos distintos; b) se ha acre-
ditado que el encausado Hilario García no conocía que el encausado José Mesías Méndez
Clemente era propietario del taller de cerrajería que elaboró las puertas metálicas para el
Colegio Señor de la Soledad; c) las testimoniales de Timoteo Graciano Salazar, Rubén Félix
Morales Cerna y Juliana Sánchez practicadas en juicio oral no han sido merituadas; que no
existe pericia contable que acredite que existe perjuicio patrimonial, pese a que el perjuicio
es un elemento del tipo penal según lo establecido por la ley veintinueve mil setecientos tres.
Tercero: Que, según acusación fiscal de fojas doscientos ochenta y nueve, se imputa a los

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Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
acusados Juan de Sahugun Hilario García, en su condición de Director de la Institución Edu-
cativa “Señor de la Soledad” de Huaraz, haber recibido fondos del Programa de Mejoramien-
to de Infraestructuras Educativas, según Decreto de Urgencia número cero cero cuatro dos mil
ocho, destinados a efectuar la mejora de la Infraestructura Educativa; es así que el trece de
febrero de dos mil ocho suscribió contrato con el acusado Jaime Hernán Rímac Cruz a fin de
que confeccione diez puertas metálicas por la suma total de dos mil quinientos cincuenta
nuevos soles, entregándosele un adelanto de mil ochocientos nuevos soles, pero en realidad
la persona que iba a realizar dicho trabajo era el acusado José Mesías Méndez Clemente, por
cuanto es el titular del taller de cerrajería y como no podía contratar directamente con la
Institución Educativa, por ser vicepresidente de la Asociación de Padres de Familia -APAFA de
la destitución Educativa “Señor de la Soledad”, el contrato se firmó con su ayudante, sobre-
valorando el precio de cada puerta, a fin de que se le entregara al Director de la Institución
Educativa la suma de ochocientos nuevos soles; que el contrato fue suscrito por los acusados
Juan de Sahagun Hilario García y Jaime Hernán Rímac Cruz para la confección de diez puer-
tas metálicas por un total de dos mil quinientos cincuenta nuevos soles, donde se entrega
como adelanto la suma de mil ochocientos nuevos soles y que las puertas deberían ser entre-
gadas a más tardar el veintitrés de febrero de dos mil ocho; que la solicitud de cotización por
la suma de dos mil quinientos cincuenta nuevos soles fue suscrita por Félix Hipólito Cahuca
Leyva, más no por el acusado Jaime Hernán Rímac Cruz, hecho que prueba que existió con-
certación entre los denunciados para defraudar al Estado. Cuarto: Que, se desprende de la
sentencia de fojas trescientos setenta y uno, del ocho de agosto de dos mil once, que el Co-
legiado Superior condenó al encausado Juan de Sahagun Hilario García en calidad de autor
del delito de Colusión a tres años de pena privativa de libertad suspendida en su ejecución
por el plazo de dos años e inhabilitación por dos años conforme a los incisos uno y dos del
artículo treinta y seis del Código Penal; y a los encausados José Mesías Méndez Clemente y
Jaime Hernán Rímac Cruz en calidad de cómplices primarios, a dos años de pena privativa
de libertad suspendida en su ejecución por el término de un año; bajo reglas de conducta e
impuso mil nuevos soles por concepto de reparación civil, el mismo que deberá ser pagado
en forma solidaria por los encausados sin perjuicio de devolver lo ilícitamente obtenido; que,
estando a los agravios propuestos por el Fiscal Superior y el encausado Hilario García, el ob-
jeto recursal recae sobre la condena impuesta al citado encausado y a la pena impuesta al
sentenciado Rímac Cruz, Quinto: Que revisados los actuados se advierte que se encuentra
acreditada la culpabilidad del encausado JUAN DE SAHAGUN HILARIO GARCIA por la comi-
sión del delito de Colusión previsto en el artículo trescientos ochenta y cuatro del Código
Penal, en agravio de la Institución Educativa “Señor de la Soledad de Huaraz”; siendo que
dicha responsabilidad penal encuentra sustento en que el encausado fue designado Director
de la citada Institución Educativa a partir del uno de junio de dos mil seis, mediante la Reso-
lución Directoral U.G.E.L, Huaraz número cero cero ocho nueve cinco; por lo que ostentaba
la calidad de funcionario público conforme a lo establecido por el inciso tres del artículo
cuatrocientos veinticinco del citado Código sustantivo; siendo que en virtud de su cargo tenía
la obligación de ejercer correctamente la función pública y de administrar correctamente los
bienes y caudales del Estado; que sin embargo, el encausado Hilario García, en su calidad de
Director de dicho Centro Educativo contrató el trece de febrero de dos mil ocho con su coen-
causado Jaime Hernán Rímac Cruz, con la finalidad de defraudar al Estado, pues en el referi-
do contrato se consigna que se acordó la confección de diez puertas metálicas por el costo
total ascendente a dos mil quinientos cincuenta nuevos soles, otorgándose un adelanto de
mil ochocientos nuevos soles, debiendo cumplirse con la entrega de dichos bienes el veintitrés
de febrero de dos mil ocho; pese a la solicitud de cotización de fojas cuatro, en la que se

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 389


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


consigna la elaboración de dichas puertas metálicas por el precio de dos mil cíen nuevos
soles; de lo que se desprende que se sobrevaloró el precio; siendo además que se aprecia del
referido contrato obrante a fojas tres que se confeccionó en una hoja simple, a manuscrito,
sin membrete, con visos de informalidad. Sexto: Que más aún, se advierte que el sentencia-
do José Mesías Méndez, como miembro del Comité, mediante acta de reunión del cinco de
febrero de dos mil ocho de fojas trescientos diez, acordó junto a otros miembros de dicho
Comité, que para realizar movimientos económicos licitaría la buena pro de los servicios hi-
giénicos, siendo esta la primera acción y dependiendo del presupuesto se modificarían las
puertas; posteriormente la Comisión de gestión convocó a licitación de las obras relacionadas
con la elaboración de diez puertas metálicas para los servicios higiénicos y otro, conforme se
acredita con el acta de fojas trescientos cincuenta y dos; siendo que por ello, tal como lo in-
dicó el encausado Méndez Clemente en su declaración preliminar de fojas doce, declaración
judicial de fojas cientos cuarenta y cinco y declaración plenarial de fojas trescientos treinta y
cuatro, el director Hilario García le propuso realizar el trabajo, pero como este ostentaba
además el cargo de vicepresidente de la Asociación de padres de familia de la Institución
Educativa “Señor de la Soledad de Huaraz”, le sugirió que el contrato saliera a nombre de
otra persona, que le daría trabajo pero con la condición que este –Hilario García– debía
quedarse con algo de dinero, lo cual aceptó; es por eso que buscó a su ayudante –ya senten-
ciado Rímac Cruz– para que firmara el contrato, pero quién realmente hacía el trabajo era el
deponente, que sin embargo fue el encausado Hilario García quién alteró lo precios, siendo
el precio real de mil novecientos cincuenta nuevos soles, pero se colocó dos mil quinientos
cincuenta nuevos soles; que según el contrato se le debía entregar como adelanto la suma de
mil ochocientos nuevos soles pero realmente solo le entregó la suma de mil nuevos soles,
habiéndose quedado el citado encausado con la suma de ochocientos nuevos soles; lo cual
consideró que era una suma considerable; que cumplió con colocar las puertas del baño, sin
embargo faltaba pintarlas ya que no se había cumplido con pagarle el saldo restante pese a
que ese dinero provenía de la Región para las mejoras del Colegio: versiones que se corrobo-
ran con las declaraciones del encausado Jaime Hernán Rímac Cruz quién en sus declaraciones
preliminares de fojas diez y treinta y ocho, declaración judicial de fojas ciento cincuenta y seis
y declaración plenarial de fojas trescientos treinta y dos, en las que además agregó que firmó
el referido contrato a pedido de sus coencausados Hilario García y Méndez Clemente, que
trabajaba como ayudante en el taller de cerrajería el último citado; que tuvo conocimiento
que se presentaron tres postores, sin embargo ello se dio con la finalidad que la comunidad
educativa no se diera cuenta, pues ya el encausado Hilario García les había ofrecido trabajo
y que a la firma del contrato se les pagó mil ochocientos nuevos soles y posteriormente se les
entregó ciento cincuenta nuevos soles; de lo que se colige, que el encausado Hilario García
conjuntamente con los sentenciados Méndez Clemente y Rímac Cruz concertaron para que
saliera como ganador de la buena pro, el sentenciado Méndez Clemente, ayudado por su
cosentenciado Rímac Cruz y así defraudar al Estado, sobrevalorando los precios del trabajo
encomendado, esto es la confección de diez puertas metálicas por la suma de dos mil quinientos
nuevos soles. Sétimo: Que, por tanto las versiones exculpatorias del encausado Juan de Sa-
hagun Hilario García brindadas a lo largo del proceso, tal como se desprende de su manifes-
tación de fojas veinticinco, declaración judicial de fojas ciento cuarenta y nueve y declaración
plenarial de fojas trescientos veintiséis, en las que refirió que jamás sugirió a los encausados
que saliera el contrato a otro nombre, que no sabía que el encausado Méndez Clemente tenía
taller de cerrajería y que no se benefició de la sobrevaloración de los precios; son meros ar-
gumentos de defensa, con el único fin de evadir su responsabilidad penal en los hechos im-
putados; pues con la pruebas y declaraciones antes glosadas, se corrobora la hipótesis soste-

390 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
nida por el Fiscal Superior, que el encausado Hilario García en su condición de Director de la
Institución Educativa “Señor de la Soledad de Huaraz”, al haber recibido fondos del programa
de mejoramiento de Infraestructuras educativas, concertó con sus coencausado Méndez Cle-
mente y Rímac Cruz, para firmar un contrato respecto a la confección de diez puertas metá-
licas por la suma de dos mil quinientos nuevos soles, en el que aparecería como contratante
Rímac Cruz, cuando en realidad con quien se contrataba era con el sentenciado Méndez
Clemente; sobrevalorando los precios, con la finalidad dolosa de defraudar al Estado; por lo
que, al quedar fehacientemente acreditada la responsabilidad del encausado Hilario García
en el delito imputado; la presunción de inocencia que por mandato constitucional le asiste
ha quedado desvirtuada, advirtiéndose por tanto, que los agravios alegados por el recurren-
te respecto a que sus cosentenciados lo denunciaron por venganza no encuentran sustento
objetivo, teniendo en cuenta lo acotado en los fundamentos jurídicos precedentes; que asi-
mismo, respecto a las alegadas contradicciones en que habría incurrido su coencausado, se
aprecia que ello no resulta relevante al verificarse que existe concordancia en lo nuclear, es
decir, respecto a la concertación para beneficiarse con el contrato por el que el encausado
Hilario García recibió ochocientos nuevos soles mientras que el encausado Méndez Clemente
era favorecido con haber sido elegido para hacer el trabajo; que por otro lado, en relación a
lo alegado por el recurrente que no existe pericia contable que acredite que haya existido
perjuicio patrimonial, siendo el perjuicio un elemento del tipo penal imputado tal como lo
recoge la Ley veintinueve mil setecientos tres; corresponde indicar que el perjuicio patrimonial
no es un elemento objetivo del tipo de colusión, tal como lo señaló el Tribunal Constitucional
en la sentencia recaída en el expediente número cero cero diecisiete - dos mil once-PI/TC, que
además declaró inconstitucional el extremo de la modificatoria de la ley veintinueve mil se-
tecientos tres. Octavo: Que la pena impuesta por el Tribunal Superior al encausado Hilario
García resulta acorde a los principios de legalidad, lesividad, culpabilidad, proporcionalidad
y razonabilidad fijados en los artículos dos, cuatro, cinco, siete y ocho del Título Preliminar
del Código Penal; las funciones de la pena; los criterios y circunstancias contenidas en los
artículos cuarenta y cinco y cuarenta y seis del mismo cuerpo legal; que, en este contexto,
para dosificar la pena se analizó las circunstancias del hecho –que el citado encausado con-
juntamente con sus cosentenciados Méndez Clemente y Rímac Cruz concertaron para defraudar
al Estado–; es funcionario público, conforme a lo establecido en el inciso tres del artículo
cuatrocientos veinticinco del Código Penal, teniendo en cuenta que al momento de los hechos
se desempeñaba como Director del Centro Educativo “Señor de la Soledad de Huaraz”; la
naturaleza del delito, el grado de los deberes infringidos –autor–; que no existe confesión
sincera, por cuanto el citado encausado en su manifestación de fojas veinticinco indicó no
haber concertado con sus coencausados; que no se acogió a la conclusión anticipada conforme
se acredita en la sesión de fojas trescientos veinticinco; las condiciones personales del agente,
con grado de instrucción secundaria completa, de ocupación Director del Centro Educativo
“Señor de la Soledad de Huaraz”; que no registra antecedentes penales conforme consta en
el certificado de fojas ochenta y cuatro; por lo que al no existir alguna circunstancia atenuante
a fin de establecer una pena por debajo a la impuesta por el Colegiado Superior, la sanción
impuesta de tres años de pena privativa de libertad suspendida en su ejecución por el plazo
de dos años e inhabilitación por dos años conforme a los incisos uno y dos del artículo trein-
ta y seis del Código Penal debe ser ratificada; que, de otro lado, la reparación civil fijada
responde a la naturaleza del daño causado y a los perjuicios ocasionados por la comisión del
delito, por tanto este extremo debe confirmarse por existir la debida correspondencia entre
los aspectos señalados, además cabe precisar que la reparación civil no debe estar sujeta a las
posibilidades económicas del responsable del delito sino que su horizonte es reparar e indem-

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 391


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


nizar a la víctima por los daños que su conducta delictiva ocasionó, como es en el presente el
correcto funcionamiento de la administración pública y la correcta administración de los
bienes y caudales del Estado. Noveno: Que, asimismo, teniendo en cuenta que el Fiscal Su-
perior recurrió la sentencia respecto a la pena impuesta al encausado Rímac Cruz, cabe pre-
cisar que esta, resulta acorde a los principios de legalidad, lesividad, culpabilidad, proporcio-
nalidad y razonabilidad fijados en los artículos dos, cuatro, cinco, siete y ocho del Título
Preliminar del Código Penal; las funciones de la pena: los criterios y circunstancias contenidas
en los artículos cuarenta y cinco y cuarenta y seis del mismo cuerpo legal; que, en este con-
texto, para dosificar la pena se analizó las circunstancias del hecho –que el citado encausado
conjuntamente con su cosentenciados Hilario García y Rímac Cruz concertaron para defraudar
al Estado–; debiendo precisar, que si bien tuvo una participación activa en la comisión del
delito imputado, al haber aceptado firmar el contrato, también es cierto que actuó bajo
subordinación de su jefe, su coprocesado Méndez Clemente; quien era propietario de la
cerrajería y Vicepresidente de la Asociación de Padres de familia de la Institución Educativa
“Señor de la Soledad” de Huaraz; que no es un funcionario público –la responsabilidad recae
en este como extraneus–; la naturaleza del delito, el grado de los deberes infringidos –cómplice
primario–; que existe confesión sincera, por cuanto el citado encausado en su manifestación
de fojas diez indicó cómo sucedieron los hechos; que no se acogió a la conclusión anticipada
conforme se acredita en la sesión de fojas trescientos veinticinco; las condiciones personales
del gente, con grado de instrucción secundaria completa; que no registra antecedentes penales
conforme consta en el certificado de fojas ochenta y seis; por lo que la sanción impuesta por
el Colegiado Superior, de dos años de pena privativa de libertad suspendida en su ejecución
por el plazo de un año, bajo reglas de conducta debe ser ratificada. Por estos fundamentos:
declararon NO HABER NULIDAD en la sentencia de fojas trescientos setenta y uno, del ocho
de agosto de dos mil once, en el extremo que condena al encausado Juan de Sahagun Hilario
García como autor del delito de colusión a tres años de pena privativa de libertad suspendida
en su ejecución por el plazo de dos años, bajo determinadas reglas de conducta e inhabilita-
ción por dos años conforme a los incisos uno y dos del artículo treinta y seis del Código Penal
e impone mil nuevos soles por concepto de reparación civil, el mismo que debe ser abonado
en forma, solidaria por los encausados, sin perjuicio de restituir lo ilícitamente obtenido; en
agravio de la Institución Educativa “Señor de la Soledad de Huaraz”; NO HABER NULIDAD
en la referida sentencia en el extremo que condena al encausado Jaime Hernán Rímac Cruz
a dos años de pena privativa de libertad suspendida en su ejecución por el término de un año
condicionada a reglas de conducta, por el delito y agraviado antes citados; NO HABER NU-
LIDAD en lo demás que contiene y es materia de recurso; y los devolvieron.
S.S.
LECAROS CORNEJO / PRADO SALDARRIAGA / BARRIOS ALVARADO / VILLA BONILLA / TELLO
GILARDI

392 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

JURISPRUDENCIA RELEVANTE: LA COLUSIÓN

Jurisprudencia relevante
DESLEAL

5.ª SENTENCIA: Acreditación de la responsabilidad


penal

“Que, de la revisión de los actuados, se tiene que la responsabilidad penal de los procesados NERY GUADA-
LUPE PRADO HORNA, NAZARIO TEDDY VARGAS ECHEGARAY, GERMÁN ALFREDO ALVARADO CABALLERO
en su condición de autores y de BALTAZAR LAURA YUPANQUI como cómplice primario del delito de colusión
desleal, está fehacientemente acreditada en mérito a lo siguiente: I) NERY GUADALUPE PRADO HORNA,
en su condición de Jefa del aeropuerto del Cusco durante el periodo de imputación de noviembre de dos
mil cinco a mayo de dos mil seis –véase dictamen acusatorio y manifestación preliminar de la encausada,
de fojas dos mil trescientos ochenta y uno y quinientos sesenta y ocho, respectivamente– dispuso en forma
directa la contratación de la empresa IMEPCO S.R.L. de propiedad de BALTAZAR LAURA YUPANQUI, así
emerge de las manifestaciones preliminares –con intervención del representante del Ministerio Público– de
sus coencausados JUAN ARMANDO ALZAMORA BOHORQUEZ –ver fojas quinientos uno y siguiente–, JESÚS
CCACCAÑO CALDERÓN -véase fojas quinientos seis-, NAZARIO TEDDY VARGAS ECHEGARAY –ver fojas qui-
nientos dieciséis y quinientos diecinueve– y BALTAZAR LAURA YUPANQUI –véase fojas quinientos sesenta y
tres–, pese a que los montos cancelados por el servicio de parchado de pista del indicado aeropuerto superó
la unidad impositiva tributaria, lo que conllevaba a que se realizara un proceso de adjudicación directa,
conforme a lo puntualizado por los peritos Walter Condorchua Villaverde y José Ambrosio Luis López en
la diligencia de ratificación –ver fojas dos mil doce–, lo que resulta congruente con lo establecido en el
Memorando GCAP - GOAP - ACTA mil ochocientos ochenta y ocho - dos mil seis - M, emitido por el Gerente
Central de Aeropuertos de CORPAC S.A. - Felipe Vallejo Leigh, concluyendo que el sistema de contratación
de los trabajos de parchado con mezcla asfáltica realizado por la administración del aeropuerto del Cusco
durante el periodo evaluado, transgredió las normas establecidas en el Texto Único Ordenado de la Ley de
Contrataciones y Adquisiciones del Estado y su reglamento, en cuanto al fraccionamiento en la contratación,
pues al hacerlo directamente con la firma IMEPCO, se impidió la posibilidad de contar con ofertas alternativas
que hubiera impedido que CORPAC abone un precio por metro cuadrado de parchado de mezcla asfáltica
en frío con espesor de ocho pulgadas, superior al precio de mercado, ocasionando un perjuicio económico
a la Corporación –véase fojas veintidós y siguiente–, significándose que el procesado BALTAZAR LAURA
YUPANQUI reconoce que para la selección de su empresa, no participó en ningún proceso de licitación
pública o adjudicación directa –véase fojas quinientos sesenta y dos–. Por otro lado, NERY GUADALUPE
PRADO HORNA dispuso que su coprocesado JESÚS CCACCAÑO CALDERÓN –asistente administrativo en
el área de contabilidad–, se encargara de confeccionar las órdenes de trabajo y servicio –OTS– cuando ello
era responsabilidad del área de logística a cargo de Óscar Carlos Paz Montjoy –ver fojas quinientos siete,
quinientos veinticuatro y siguiente–; y que JUAN ARMANDO ALZAMORA BOHORQUEZ –Jefe del Equipo
de Operaciones– generara la solicitudes de trabajo y servicio –STS–, así como la conformidad de servicio
–véase fojas cuatrocientos noventa y ocho, quinientos y siguiente–, aspectos que contravienen el Manual
de Organización y Funciones –MOF– del aeropuerto del Cusco, pues al Jefe del Equipo de Operaciones
Aeronáuticas y asistente administrativo de contabilidad no se le asignan las funciones mencionadas –ver
fojas ochocientos cincuenta y seis, y ochocientos ochenta–, circunstancias que favorecían la contratación
y ejecución de los trabajos por parte de la empresa IMEPCO S.R.L., en la medida que JUAN ARMANDO
ALZAMORA BOHÓRQUEZ no tenía conocimiento ni capacitación sobre el temas de parchados de pistas
de aeropuertos, pese a ello otorgaba la conformidad de los servicios brindados por una cuestión de ex-
periencia e indicios que dejaba el personal técnico especializado –véase fojas quinientos cuatro y dos mil
novecientos cuarenta y ocho y siguientes–; en el caso de JESÚS CCACCAÑO CALDERÓN, dicho procesado
sostuvo que las órdenes de trabajo y servicio se emitían con posterioridad a la remisión de las facturas de
IMEPCO S.R.L., todo ello por orden de la jefa del aeropuerto –ver fojas quinientos siete y mil novecientos
treinta y uno–, lo que constituye una situación irregular. Asimismo, los citados coencausados y el procesado
NAZARIO TEDDY VARGAS ECHECARAY coinciden en precisar que la concertación o pacto del precio de

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 393


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

venta lo realizaba la Jefatura del Aeropuerto a cargo de NERY GUADALUPE PRADO HORNA –véase fojas
quinientos dos, quinientos once, quinientos veinte y mil novecientos treinta y dos–, determinándose que
la suma de doscientos sesenta y seis nuevos soles por metro cuadrado pagado a la empresa IMEPCO S.R.L.
está sobrevalorado –véase fojas veintidós–, pues el Informe GCAP. GIN. DOS. cero ochenta y siete, dos mil
seis. I de la Gerencia de Infraestructura de CORPAC S.A., señala que el costo máximo de parchado asfáltico
en frío de espesor de ocho pulgadas asciende a ciento noventa nuevos soles con treinta y tres céntimos
y ciento noventa y seis nuevos soles con setenta y ocho céntimos, dependiendo del uso o no de camión,
volquete y rodillo –véase fojas treinta y uno–, mientras que la “Evaluación Técnica - Proyecto: obras de
parchado y capa nivelante avenida Charlie” elaborado por el ingeniero Luis Octavio Echarri Sáenz, detalla
que el costo unitario por metro cuadrado de parchado es de ciento cincuenta y tres nuevos soles ton treinta
y dos céntimos –ver fojas cincuenta y ocho–, evidenciándose que en cualquiera de los dos casos se tratan
de montos menores a los pagados por CORPAC-Cusco, advirtiéndose el perjuicio económico causado a la
entidad pública conforme lo establece el dictamen pericial número sesenta y siete - dos mil siete - DIRCO-
COR - PNP / OFICRI E -Cuatro –véase fojas novecientos veintinueve– (…)”.

SALA PENAL PERMANENTE

R. N. N.º 3472-2011

LIMA
Lima, nueve de mayo de dos mil doce
VISTOS; los recursos de nulidad interpuestos por los procesados NERY GUADALUPE PRADO
HORNA, NAZARIO TEDDY VARGAS ECHEGARAY, GERMÁN ALFRFDO ALVARADO CABALLERO,
JUAN ARMANDO ALZAMORA BOHORQUEZ, JESÚS CCACCAÑO CALDERÓN Y BALTAZAR
LAURA YUPANQUI, contra la sentencia de fojas tres mil quinientos noventa y cinco, del tres
de octubre de dos mil once, en el extremo que condena a PRADO HORNA, VARGAS ECHE-
GARAY, ALVARADO CABALLERO como autores y a ALZAMORA BOHORQUEZ, CCACCAÑO
CALDERÓN Y LAURA YUPANQUI como cómplices primarios, por el delito contra la Adminis-
tración Pública - colusión desleal en agravio del Estado, imponiendo a los autores cuatro años
de pena privativa de la libertad suspendida por tres años bajo el cumplimiento de reglas de
conducta y a los cómplices primarios tres años de privación de la libertad suspendida por dos
años bajo reglas de conducta, inhabilitación por el término de tres años a cada uno de los
sentenciados a excepción de BALTAZAR LAURA YUPANQUI-, fijando en sesenta mil nuevos
soles el monto que por concepto de reparación civil deberán abonar en formo solidaria los
sentenciados a favor del Estado; de conformidad en parte con lo opinado por la señora Fiscal
Suprema en lo Penal, interviniendo como ponente la Jueza Suprema Inés Villa Bonilla; y
CONSIDERANDO: Primero: i) Que, la acusada NERY GUADALUPE PRADO HORNA en su
recurso fundamentado a fojas tres mil seiscientos veintisiete y tres mil seiscientos cincuenta y
tres sostiene: a) que, existe vulneración del derecho a la motivación de las resoluciones judi-
ciales, pues la recurrida no explica de qué manera o cuándo se realizó el acto colusorio, limi-
tándose a indicar que se decidió de manera directa la contratación de “IMEPCO Sociedad de
Responsabilidad Limitada” –véase partida registral de fojas dos mil ochocientos noventa y
cinco–, sin evaluar los precios de otras empresas, a sabiendas que no estaba inscrita para
contratar con el Estado y que no reunía las condiciones necesarias para hacerlo; en tal medi-
da, describe la conducta atribuida pero sin detallar cómo se arribó al acuerdo ilícito, eviden-
ciándose una motivación insuficiente; b) tampoco se menciona de qué modo actuó en forma
dolosa y menos aún se indica por qué su declaración en el plenario no fue valorada, pues en
esta precisaba que los precios a cancelar eran determinados por la Gerencia de Infraestructu-

394 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
ra, con lo que se desvirtúa la imputación que se le atribuye pues su actuación fue lícita y
confió en la dependencia correspondiente, operando el principio de confianza, por lo que no
puede ser sancionada; c) que, no era la responsable de identificar los trabajos de parchado
de emergencia, pues no recorría las pistas ni tampoco estaba detrás de su mantenimiento, lo
que es función del Jefe de Operaciones. ii) Que, los encausados JUAN ARMANDO ALZAMO-
RA BOHORQUEZ y JESÚS CCACCAÑO CALDERÓN a fojas tres mil seiscientos treinta y uno,
expresan como agravios lo siguiente: a) que, sus conductas no se adecúan al tipo penal pre-
visto en el artículo trescientos ochenta y cuatro del Código Penal, pues: i.- La documentación
administrativa fue generada en el desempeño de las funciones propias encomendadas por la
empresa CORPAC S.A.; ii.- No existió acuerdo entre ellos y el interesado, no habiendo pacta-
do subrepticiamente ni a escondidas con el imputado, ni muchos menos convenido en el
precio; iii.- El proveedor señaló que no conversó, ni pactó y no se puso de acuerdo con ellos;
iv.- En el plenario quedó demostrado que no hubo acuerdo previo para contratar al provee-
dor, limitándose cada uno a cumplir lo que concierne al área de su competencia; b) que, está
probado que la Jefatura del Aeropuerto del Cusco ejerce; la administración como órgano
ejecutivo, estando integrada por la oficina de logística y de contabilidad, además de las jefa-
turas de seguridad y de operaciones como órganos de apoyo; en consecuencia, el testigo
Óscar Carlos Paz Montjoy siendo encargado del área de logística, dependía de la jefatura de
administración, careciendo de autonomía pues estaba sujeto a recibir órdenes del superior
inmediato y/o de la jefatura del aeropuerto; c) que, JUAN ARMANDO ALZAMORA BOHOR-
QUEZ no fue el único que generó las solicitudes de trabajo y servicio –STS– para la empresa
IMEPCO S.R.L., pues obran en autos pedidos realizados por la Jefatura de Administración
como área usuaria, además el Gerente de CORPAC S.A. Felipe Vallejos Leigth asegura que
desde el dos mil tres aproximadamente, se encargaba esta tarea a la Jefatura de Operaciones
por falta de personal en la Gerencia de Infraestructura, significándose que las actas de recep-
ción de conformidad del parchado asfáltico del aeropuerto fueron suscritas por el trabajador
de plataforma –parqueador de aeronaves– Melquíades Vásquez Alvarado, pese a que no es
ingeniero; en consecuencia, no es correcto el argumento que se dio conformidad de la obra
sin tener formación especializada; d) que, el coacusado BALTAZAR LAURA YUPANQUI era
representante legal de la firma “Contratistas Multiservice” que venía efectuando los parchados
de emergencia en el Aeropuerto del Cusco, siendo irrelevante que conocieran que dicha
persona no era experto en la labor antes mencionada; por otro lado, no existe prueba que
acredite la supuesta concertación atribuida, pues solo cumplieron las obligaciones propias del
cargo, además el jefe de operaciones aeroportuarias no realiza pagos a ningún proveedor, el
trabajo desempeñado por ellos se ha circunscrito a formular las solicitudes de trabajo y ser-
vicio, así como recepcionar la obra en cumplimiento de la disposición de la jefatura del ae-
ropuerto. III] El procesado BALTAZAR LAURA YUPANQUI en su escrito de fojas tres mil seis-
cientos cuarenta, cuestiona lo siguiente: a) que, no obra en autos prueba suficiente sobre la
existencia de un acuerdo colusorio, en la negociación y ejecución de los contratos de parcha-
do asfáltico con su representada, pues los procesados realizaron las acciones propias de su
función sin violentar el ordenamiento legal; b) que, la sentencia no establece la existencia de
parchados asfálticos en frío con un espesor de trece pulgadas, conforme lo precisa el testigo
Juan Carlos Crovetto Luna; asimismo, resulta falso que su empresa no haya tenido la docu-
mentación necesaria para contratar bajo la modalidad de parchados de emergencia, siendo
que las referencias del costo de parchado asfáltico que obran en los actuados son valorizacio-
nes para parchados de cuatro y ocho pulgadas, constando también las que corresponden a
trece pulgadas en las órdenes de servicio y trabajo debidamente firmadas. IV] Que, el proce-
sado NAZARIO TEDDY VARGAS ECHEGARAY en su recurso sustentado a fojas tres mil seiscien-

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 395


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Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


tos cincuenta señala: a) que, la condena se sustenta en el informe técnico del Ingeniero Oc-
tavio Echarri Sáenz, validándolo como prueba plena sin que sea pericia, por lo que se debe
declarar la nulidad de la recurrida, pues dicha instrumental no constituye medio probatorio
capaz de establecer la verdad objetiva sobre los hechos; b) que, no se toma en cuenta el in-
forme de la Gerencia General de aeropuertos, en cuanto a la responsabilidad administrativa
en que presuntamente incurrieron algunos de los denunciados y tampoco la pericia contable,
que coincide con el parte policial al indicar que los compromisos de gastos que fueron pro-
gramados en el plan anual de adquisiciones para los años dos mil cinco y dos mi seis, fueron
ejecutados conforme a los procedimientos legales. V] Que, el acusado GERMAN ALFREDO
ALVARADO CABALLERO en su escrito de fojas tres mil seiscientos cuarenta y dos, sostiene:
a) que, en su condición de inspector de obras de la Gerencia de Infraestructura de la empre-
sa CORPAC S.A. se concretó a establecer los precios referenciales por parchado asfáltico,
conforme al Informe número GCAP - GIN - dos - cero setenta y nueve -dos mil seis, elemento
probatorio que no fue tomado en cuenta por la Sala; asimismo, no se ha merituado el infor-
me técnico del ingeniero Luis Echarri Sáenz y su declaración, pues no demuestra cómo esta-
bleció el valor de ciento treinta y cinco nuevos soles con treinta y dos céntimos por metro
cuadrado de parchado asfáltico, por el contrario ante el Fiscal Superior explicó el valor refe-
rencial por metro cuadrado de parchado asfáltico a trece pulgadas realizado por IMEPCO a
razón de doscientos sesenta y seis nuevos soles, la ubicación de los mismos, así como los
costos referenciados determinados como profesional calificado en pista asfáltica de aeropuer-
tos; b) que, la imputación se sustenta en: i.- El memorando número GCAP - GOAP - AGTA - mil
novecientos ochenta y ocho - dos mil seis - M, que no ha sido debidamente merituado pues
si bien establece que los empleados involucrados en la sobrevaloración de los costos de par-
chado asfáltico infringieron las normas administrativas, empero no prevé sanción alguna
contra ellos y tampoco indica que sus actos constituyan ilícito penal; ii.- El informe técnico y
económico del ingeniero civil Luis Echarri Sáenz a solicitud de la agraviada, quien indebida-
mente le abonó cinco mil nuevos soles, constituye una instrumental de parte desarrollada por
un profesional no especializado en pistas asfálticas de aeropuertos, no habiéndose presentado
a ratificarse de su pericia; c) que, no puede atribuírsele una conducta colusoria si se tiene en
cuenta que se desempeña por más de catorce años en la oficinas de CORPAC en Lima, siendo
que por razones circunstanciales viajó a la ciudad del Cusco en comisión de servicios del doce
al catorce de diciembre de dos mil cinco, por lo que no hubo espacio de tiempo para coor-
dinar la comisión del delito de colusión; Segundo: Que, la acusación fiscal de fojas dos mil
trescientos ochenta y uno, le atribuye a los procesados la comisión del siguiente hecho delic-
tivo: Se imputa a funcionarios de la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comer-
cial S.A. - CORPAC S.A., haber efectuado un pago superior al precio real por el parchado
asfáltico en la calle “Charlie” del Aeropuerto Internacional “Velasco Astete”, ubicado en la
ciudad del Cusco, a favor de la empresa IMEPCO S.R.L., dicho servicio fue ejecutado con
presupuestos programados en el plan anual de adquisiciones, como en los presupuestos de
gastos menudos y directos durante el periodo de noviembre de dos mil cinco a mayo de dos
mil seis, conforme se acredita con la evaluación técnica realizada por Luis Octavio Echarri
Sáenz del Colegio de Ingenieros del Perú, y de la pericia contable número sesenta y siete - dos
mil siete - DIRCOCOR - PNP / OFICRI - E cuatro, del dieciocho de octubre de dos mil siete;
conducta de los procesados que a continuación se detalla: a) NERY GUADALUPE PRADO
HORNA en su calidad de Jefe del Aeropuerto del Cusco, se le atribuye haber dispuesto con-
tratar a la empresa IMEPCO, asimismo visó las solicitudes de trabajo y servicios, además de
las órdenes de trabajo y servicio y facturas de la citada razón social, para el parchado asfálti-
co de la calle “Charlie” del Aeropuerto Internacional “Velasco Astete”; b) Nazario Teddy

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Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
Vargas Echegaray, en su condición de Jefe del Equipo Administrativo del Aeropuerto del
Cusco, visó también las solicitudes de trabajo y servicios, las órdenes de trabajo, servicio y
facturas de la empresa IMEPCO para el parchado asfáltico de la calle “Charlie” del Aeropuer-
to Internacional “Velasco Astete”, cuyos montos superaban el valor real; c) JUAN ARMANDO
ALZAMORA BOHORQUEZ. en su calidad de Jefe del Equipo de Operaciones del Aeropuerto
del Cusco, realizaba el requerimiento cuando se advertía alguna rotura o fisura del pavimen-
to o desprendimiento de material de las pistas de rodaje o aterrizaje, con la debida solicitud
de trabajo y servicio la que era llenada y firmada por su persona, además cuando finalizaba
el trabajo por el proveedor, era verificado por el procesado quien formulaba y firmaba el acta
de recepción y conformidad de bienes y servicios; sin embargo, el procesado habría sido
designado por NERY GUADALUPE PRADO HORNA, al parecer sin que cuente con los conoci-
mientos que se requerían para ello, elaborando el acta de recepción y conformidad, solo en
base a su experiencia e indicios que dejaba el personal técnico, lo que genera extrañeza toda
vez que en mérito a su conformidad de servicio se efectuaba la cancelación de la obra;
d) GERMÁN ALFREDO ALVARADO CABALLERO, en su condición de ingeniero e Inspector de
Obra de la Gerencia de Infraestructura de CORPAC S.A., habría determinado el valor unitario
por metro cuadrado del parchado asfáltico a pagarse a la empresa IMEPCO que ascendía a
doscientos sesenta y seis nuevos soles; e) JESÚS CCACCAÑO CALDERÓN, en su calidad de
asistente administrativo –contador del área de contabilidad en CORPAC S.A. del Cusco–,
emitió las órdenes de trabajo y servicio –OTS–, las que debía realizar la Oficina de Logística
de CORPAC-Cusco, y no el área de contabilidad, por cuanto no estaba dentro de sus funciones,
lo que era de su conocimiento; f) BALTAZAR LAURA YUPANQUI, representante legal de la
empresa IMEPCO dedicado al mantenimiento de plantas metalúrgicas y servicios de parcha-
do asfáltico, se le atribuye en calidad de cómplice primario del delito de colusión ilegal, los
siguientes cargos: i.- que su empresa no se y hallaba registrada en CONSUCODE y que no
participó en ningún proceso de licitación o adjudicación directa, pues la ejecución de la obra
fue dispuesta por NERY GUADALUPE PRADO HORNA; además, a propuesta de GERMÁN
ALFREDO ALVARADO CABALLERO ingeniero del área de infraestructura -Lima, realizó el ser-
vicio de parchado asfáltico por la suma de doscientos sesenta y seis nuevos soles el metro
cuadrado. Asimismo, reconoció el contenido y las firmas de las facturas canceladas por
CORPAC-Cusco por ciento noventa nuevos soles con treinta y tres céntimos el metro cuadrado
de parchados con mezcla asfáltica, reemplazando sus facturas que consignaban el monto de
doscientos sesenta y seis nuevos soles, por otras cuyo valor unitario por metro cuadrado era
de ciento noventa nuevos soles, lo que constituye un claro indicio de un hecho irregular, por
cuanto si todo su servicio se realizó según especificaciones y costos reales no debió efectuar
el cambio de facturas; Tercero: Que, de la revisión de los actuados, se tiene que la responsa-
bilidad penal de los procesados NERY GUADALUPE PRADO HORNA, NAZARIO TEDDY VARGAS
ECHEGARAY, GERMÁN ALFREDO ALVARADO CABALLERO en su condición de autores y de
BALTAZAR LAURA YUPANQUI como cómplice primario del delito de colusión desleal, está
fehacientemente acreditada en mérito a lo siguiente: I) NERY GUADALUPE PRADO HORNA,
en su condición de Jefa del aeropuerto del Cusco durante el periodo de imputación de no-
viembre de dos mil cinco a mayo de dos mil seis –véase dictamen acusatorio y manifestación
preliminar de la encausada, de fojas dos mil trescientos ochenta y uno y quinientos sesenta
y ocho, respectivamente– dispuso en forma directa la contratación de la empresa IMEPCO
S.R.L. de propiedad de BALTAZAR LAURA YUPANQUI, así emerge de las manifestaciones
preliminares –con intervención del representante del Ministerio Público– de sus coencausados
JUAN ARMANDO ALZAMORA BOHORQUEZ –ver fojas quinientos uno y siguiente–, JESÚS
CCACCAÑO CALDERÓN –véase fojas quinientos seis–, NAZARIO TEDDY VARGAS ECHEGARAY

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 397


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


–ver fojas quinientos dieciséis y quinientos diecinueve– y BALTAZAR LAURA YUPANQUI –véa-
se fojas quinientos sesenta y tres–, pese a que los montos cancelados por el servicio de par-
chado de pista del indicado aeropuerto superó la unidad impositiva tributaria, lo que conlle-
vaba a que se realizara un proceso de adjudicación directa, conforme a lo puntualizado por
los peritos Walter Condorchua Villaverde y José Ambrosio Luis López en la diligencia de rati-
ficación –ver fojas dos mil doce–, lo que resulta congruente con lo establecido en el Memo-
rando GCAP - GOAP - ACTA mil ochocientos ochenta y ocho - dos mil seis - M, emitido por
el Gerente Central de Aeropuertos de CORPAC S.A. - Felipe Vallejo Leigh, concluyendo que el
sistema de contratación de los trabajos de parchado con mezcla asfáltica realizado por la
administración del aeropuerto del Cusco durante el periodo evaluado, transgredió las normas
establecidas en el Texto Único Ordenado de la Ley de Contrataciones y Adquisiciones del
Estado y su reglamento, en cuanto al fraccionamiento en la contratación, pues al hacerlo
directamente con la firma IMEPCO, se impidió la posibilidad de contar con ofertas alternativas
que hubiera impedido que CORPAC abone un precio por metro cuadrado de parchado de
mezcla asfáltica en frío con espesor de ocho pulgadas, superior al precio de mercado, ocasio-
nando un perjuicio económico a la Corporación –véase fojas veintidós y siguiente–, signifi-
cándose que el procesado BALTAZAR LAURA YUPANQUI reconoce que para la selección de
su empresa, no participó en ningún proceso de licitación pública o adjudicación directa –véa-
se fojas quinientos sesenta y dos–. Por otro lado, NERY GUADALUPE PRADO HORNA dispuso
que su coprocesado JESÚS CCACCAÑO CALDERÓN –asistente administrativo en el área de
contabilidad–, se encargara de confeccionar las órdenes de trabajo y servicio –OTS– cuando
ello era responsabilidad del área de logística a cargo de Óscar Carlos Paz Montjoy –ver fojas
quinientos siete, quinientos veinticuatro y siguiente–; y que JUAN ARMANDO ALZAMORA
BOHORQUEZ –Jefe del Equipo de Operaciones– generara la solicitudes de trabajo y servicio
–STS–, así como la conformidad de servicio –véase fojas cuatrocientos noventa y ocho, qui-
nientos y siguiente–, aspectos que contravienen el Manual de Organización y Funciones –MOF–
del aeropuerto del Cusco, pues al Jefe del Equipo de Operaciones Aeronáuticas y asistente
administrativo de contabilidad no se le asignan las funciones mencionadas –ver fojas ocho-
cientos cincuenta y seis, y ochocientos ochenta–, circunstancias que favorecían la contratación
y ejecución de los trabajos por parte de la empresa IMEPCO S.R.L., en la medida que JUAN
ARMANDO ALZAMORA BOHÓRQUEZ no tenía conocimiento ni capacitación sobre el temas
de parchados de pistas de aeropuertos, pese a ello otorgaba la conformidad de los servicios
brindados por una cuestión de experiencia e indicios que dejaba el personal técnico especia-
lizado –véase fojas quinientos cuatro y dos mil novecientos cuarenta y ocho y siguientes–; en
el caso de JESÚS CCACCAÑO CALDERÓN, dicho procesado sostuvo que las órdenes de traba-
jo y servicio se emitían con posterioridad a la remisión de las facturas de IMEPCO S.R.L., todo
ello por orden de la jefa del aeropuerto –ver fojas quinientos siete y mil novecientos treinta
y uno–, lo que constituye una situación irregular. Asimismo, los citados coencausados y el
procesado NAZARIO TEDDY VARGAS ECHECARAY coinciden en precisar que la concertación
o pacto del precio de venta lo realizaba la Jefatura del Aeropuerto a cargo de NERY GUADA-
LUPE PRADO HORNA –véase fojas quinientos dos, quinientos once, quinientos veinte y mil
novecientos treinta y dos–, determinándose que la suma de doscientos sesenta y seis nuevos
soles por metro cuadrado pagado a la empresa IMEPCO S.R.L. está sobrevalorado –véase
fojas veintidós–, pues el Informe GCAP. GIN. DOS. cero ochenta y siete, dos mil seis. I de la
Gerencia de Infraestructura de CORPAC S.A., señala que el costo máximo de parchado asfál-
tico en frío de espesor de ocho pulgadas asciende a ciento noventa nuevos soles con treinta
y tres céntimos y ciento noventa y seis nuevos soles con setenta y ocho céntimos, dependien-
do del uso o no de camión, volquete y rodillo –véase fojas treinta y uno–, mientras que la

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Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
“Evaluación Técnica - Proyecto: obras de parchado y capa nivelante avenida Charlie” elabo-
rado por el ingeniero Luis Octavio Echarri Sáenz, detalla que el costo unitario por metro
cuadrado de parchado es de ciento cincuenta y tres nuevos soles ton treinta y dos céntimos
–ver fojas cincuenta y ocho–, evidenciándose que en cualquiera de los dos casos se tratan de
montos menores a los pagados por CORPAC - Cusco, advirtiéndose el perjuicio económico
causado a la entidad pública conforme lo establece el dictamen pericial número sesenta y
siete - dos mil siete - DIRCOCOR - PNP / OFICRI E -Cuatro –véase fojas novecientos veintinue-
ve–; II) NAZARIO TEDDY VARGAS ECHECARAY como jefe del equipo administrativo del ae-
ropuerto del Cusco, admite que visó las solicitudes de trabajo y servicios –STS–, las órdenes
de trabajo y servicios –OTS– y las facturas de la empresa IMEPCO S.R.L. para el parchado
asfáltico de la pista “Charlie”, no obstante advertir que los montos cancelados sobrepasaban
en su conjunto la unidad impositiva tributaria y por ende correspondía realizar un proceso de
adjudicación directa, pues inclusive se efectuaban varios pagos en una sola fecha que supe-
raban el límite mencionado –véase fojas ciento cincuenta y cinco, ciento cincuenta y ocho
ciento sesenta y uno, ciento sesenta y cuatro, ciento sesenta y siete, ciento setenta y tres entre
otros–, razón por la que los abonos fueron intencionalmente fraccionados, situación que
trasciende de los medios probatorios glosados en el párrafo anterior y de lo indicado por el
acusado a nivel preliminar –véase fojas quinientos quince y siguientes–, donde admite la vi-
sación de los documentos y alega que no se contrató a la citada empresa por adjudicación
directa, en mérito a la naturaleza de los trabajos y la situación de urgencia, afirmación des-
virtuada por los peritos judiciales -ver fojas dos mil doce- y el Memorando CGAP - GOAP - AGTA
- mil ochocientos ochenta y ocho - dos mil seis - M –véase fojas veintidós y siguiente–, luego
en su instructiva reconoce su rúbrica en las solicitudes de trabajo, servicios, y facturas de
IMEPCO S.R.L. que obran de fojas ciento cincuenta y cuatro a ciento ochenta y dos, acotando
que el área a su cargo verificaba los requisitos que debían cumplir las empresas, pero que en
el presente caso no constató la inscripción de IMEPCO S.R.L. en CONSUCODE –véase fojas mil
ochocientos trece y siguiente–, a ello se suma que tampoco verificó que a noviembre de dos
mil cinco, cuando el encausado BALTAZAR LAURA YUPANQUI recibió la llamada de NERY
GUADALUPE PRADO HORNA para que acudiera a ver los trabajos que se iban a realizar en el
aeropuerto, IMEPCO S.R.L. no contaba con el registro único de contribuyente –RUO– y que
su objeto social no incluía la reparación de pistas y/o labores aeroportuarias –ver fojas dos mil
ochocientos noventa y cinco, y dos mil novecientos dos vuelta–, conforme lo admitió parcial-
mente el acusado en el juicio oral –véase fojas tres mil doscientos veintisiete vuelta–; por úl-
timo, sabía que las funciones que cumplían JESÚS CCACCAÑO CALDERÓN –asistente admi-
nistrativo en el área de contabilidad– y JUAN ARMANDO ALZAMORA BOHORQUEZ –Jefe de
Operaciones–, habían sido irregularmente asignadas por la jefa del aeropuerto NERY GUA-
DALUPE PRADO HORNA, según lo explicado en su manifestación preliminar –ver fojas qui-
nientos dieciséis– y principalmente por lo señalado ante el Colegiado Superior, en donde
confirma que la emisión de las órdenes de trabajo y servicio –OTS– lo debía realizar la oficina
de logística pero se le encargó al asistente de la oficina de contabilidad, agregando que el
procesado ALZAMORA BOHÓRQUEZ llevaba a cabo la verificación y requerimiento de nece-
sidades del parchado de pistas, cuando las obligaciones de este como jefe de operaciones
estaban relacionadas a la seguridad y eficiencia de las aeronaves, hallándose a su cargo la
torre de control, los técnicos electrónicos, el técnico eléctrico y el maquinista, ante la interro-
gante: “¿Entonces de acuerdo a dichas funciones que está refiriendo no tenía nada que ver
con las contrataciones y reparaciones?”, dijo: “No debería” –véase fojas dos mil novecientos
sesenta y cuatro a dos mil novecientos sesenta y cinco vuelta–, sin embargo permitió dicha
anomalía pese al cargo que desempeñaba y a que era el superior inmediato del acusado

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 399


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


CCACCAÑO CALDERÓN –ver fojas quinientos seis–; III) GERMÁN ALFREDO ALVARADO CA-
BALLERO se desempeñó como profesional de la Gerencia de Infraestructura de CORPAC S.A.,
refiere que viajando con destino al aeropuerto del Cusco para ser integrante del Comité Es-
pecial para la adjudicación de la obra “Construcción del Cerco Perimétrico Lindero MN” del
citado aeropuerto, del doce al trece de diciembre de dos mil cinco –véase fojas quinientos
setenta y seis, y siguiente–, sin contar con la autorización previa de su gerencia realizó una
constatación de daños en la pista aérea “Charlie” y procediendo a fijar costos referenciales
del parchado asfáltico, conforme se aprecia de la copia del manuscrito titulado: “Colocación
de Capa Nivelante en calle de rodaje Charlie del aeropuerto del Cusco” –ver fojas seiscientos
cincuenta y ocho vuelta–, cuya autoría reconoció en el plenario –véase fojas dos mil nove-
cientos treinta y cuatro–, acotando que en dicha ocasión estuvo acompañado del proveedor
BALTAZAR LAURA YUPANQUI por disposición de la jefa de aeropuerto NERY GUADALUPE
PRADO HORNA, estableciendo el monto de doscientos sesenta y seis nuevos soles por metro
cuadrado, que precisamente fue tomado en cuenta para cancelar los servicios de IMEPCO
S.R.L. –véase las conclusiones del Memorando GCAP-GOAP-AGTA-mil ochocientos ochenta y
ocho - dos mil seis - M. de fojas veintidós–; aspectos que emergen de la instructiva de GERMÁN
ALFREDO ALVARADO CABALLERO –ver fojas mil novecientos sesenta y siguientes–, diligencia
en la que señala que evaluó y cuantificó las obras deterioradas revisando la pista con el pos-
tor LAURA YUPANQUI, ratificándose en el costo por parchado, siendo que al ser consultado
sobre la necesidad de una autorización especial de la jefatura de CORPAC S.A. para presu-
puestar trabajos y reparaciones, indicó: “(...) normalmente si necesito, sobre todo cuando
están consideradas (...) obras que están en el presupuesto anual, y en este caso he actuado
por sentido común debido a que estaba (...) ante un pedido de la jefa de aeropuerto. (....)”
–véase fojas mil novecientos sesenta y dos–; posteriormente en su interrogatorio en el plena-
rio el acusado expresa que parte de sus funciones era dirigir y participar en comités especiales
para la adjudicación de obras, sugerir soluciones técnicas a los diferentes problemas que hay
en el campo de pistas de aeropuertos, empero debía estar previamente autorizado por la
gerencia de infraestructura –ver fojas -dos mil novecientos veintiséis vuelta y dos mil nove-
cientos veintisiete–, lo que en el presente caso no aconteció. Por otro lado, el acusado ALVA-
RADO CABALLERO suscribió las solicitudes de trabajo y servicios –ver fojas ciento veinticinco
a ciento treinta y tres– que sustentaron el pago de labor realizada por IMEPCO S.R.L. por
metro cuadrado de parchado en la suma anteriormente mencionada, según lo admite a nivel
preliminar –véase fojas quinientos setenta y siete–, siendo que el informe GCAP. GIN. dos.
cero ochenta y siete, dos mil seis. I y la evaluación técnica del ingeniero Luis Octavio Echarri
Sáenz –ver fojas treinta y uno. y cincuenta y ocho– han determinado un costo menor a los
doscientos sesenta y seis nuevos soles que estableció el acusado. Cabe anotar, que GERMÁN
ALFREDO ALVARADO CABALLERO señala que firmó en blanco las solicitudes de trabajo y
servicios –STS–, en un exceso de confianza con el personal del aeropuerto del Cusco –véase
informe GCAP. GIN. dos. cero setenta y nueve. dos mil seis. l, fojas cuarenta y dos–, para
luego aseverar que estos le fueron alcanzadas por JUAN ARMANDO ALZAMORA BOHORQUEZ
minutos antes de abordar su vuelo de retorno a la ciudad de Lima y una vez suscritas las
entregó personalmente a NAZARIO TEDDY VARGAS ECHEGARAY –ver fojas mil novecientos
sesenta y dos y siguiente–, hecho que en porte es negado por los citados coencausados –véa-
se fojas quinientos diecinueve y mil novecientos diecinueve–, lo que en todo caso revela las
irregularidades acontecidas en el presente proceso; por lo demás, mediante oficio MTC/
CORPAC S.A. GG. cero setecientos cuarenta, dos mil once. O (cero nueve) –ver fojas tres mil
doscientos sesenta y dos y siguientes–, la citada empresa anota que aprovechando las visitas
de inspección por otras actividades o por requerimiento específico de la Jefatura de Aeropuer-

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Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
to, los profesionales de la Gerencia de Infraestructura apoyan en la determinación de áreas a
parchar y el control técnico respectivo en los días que dura su comisión de servicios, indican-
do expresamente que: “(...) el área encargada de elaborar las solicitudes de trabajo y servicios
SIS. para contrata el parchado asfáltico, es la Jefatura del Aeropuerto (....)“, no obstante ello,
el acusado Germán Alfredo Alvarado Caballero excediendo sus funciones, determinó montos
de referencia en compañía del postor BALTAZAR LAURA YUPANQUI, firmando nueve solici-
tudes de trabajo y servicio en solo tres días –ver fojas ciento veinticinco a ciento treinta y
tres–, favoreciendo directamente a IMEPCO S.R.l.; IV) Que, BALTAZAR LAURA YUPANQUI
como propietario de la citada empresa, se benefició con el pago de los trabajos de parchado
de la pista “Charlie” del aeropuerto del Cusco, a un costo de doscientos sesenta y seis nuevos
soles por metro cuadrado, estableciendo el informe de la Gerencia de Infraestructura de
CORPAC S.A. y la evaluación técnica del ingeniero Echarri Sáenz montos menores al abonado
–ver fojas treinta y uno, y cincuenta y ocho–, habiendo determinado el informe pericial nú-
mero sesenta y siete - dos mil siete - DIRCOCOR - PNP / OFICRI - E –cuatro –ver fojas nove-
cientos veintinueve y siguientes–, un pago diferencial mayor ascendente a ciento catorce mil
ciento ochenta y cuatro nuevos soles con sesenta y tres céntimos, que resulta ser el perjuicio
patrimonial al erario público. Por otro lado, está acreditado que su empresa IMEPCO S.R.L.
llevó a cabo el parchado de la pista en mérito a la contratación directa de la Jefatura de Ae-
ropuerto a cargo de NERY GUADALUPE PRADO HORNA, contando con la participación del
Jefe del equipo administrativo el procesado NAZARIO TEDDY VARGAS ECHEGARAY, quien
visó indebidamente las órdenes y servicio de trabajo –OTS–, solicitud de trabajo y servicios
–STS– y facturas, así como del ingeniero de la Gerencia de Infraestructura de CORPAC S.A.
GERMÁN ALFREDO ALVARADO CABALLERO, con quién en forma conjunta determinó el
precio sobrevaluado, conforme lo ha referido en su instructiva y en el plenario -véase fojas
dos mil ciento nueve y dos mil novecientos cinco–, finalmente, el encausado BALTAZAR LAU-
RA YUPANQUI admite que al inicio de la relación contractual su empresa no estaba autoriza-
da para contratar con el Estado y no se hallaba inscrita en CONSUCODE, que carecía de Re-
gistro Único de Contribuyente y que nunca participó en un proceso de adjudicación directa,
pues se limitó a recibir la llamada telefónica de la Jefatura del aeropuerto del Cusco, inclusi-
ve refiere que es ingeniero metalúrgico por lo que no ha recibido cursos relacionados a la
labor de parchado asfáltico y que su única experiencia sobre el particular era como trabajador
–ver fojas quinientos sesenta y uno, quinientos sesenta y tres, dos mil novecientos, dos mil
novecientos dos y siguiente, y dos mil novecientos nueve–; Cuarto: I) En lo atinente a la
responsabilidad penal de los procesados JUAN ARMANDO ALZAMORA BOHORQUEZ y JESÚS
CCACCAÑO CALDERÓN, estos tenían la condición de Jefe del equipo de operaciones y asis-
tente administrativo del área contable del aeropuerto del Cusco, destacando que el primero
autorizó las solicitudes de trabajo y servicio –STS–, asimismo otorgó la conformidad de servi-
cio para la posterior cancelación a la empresa IMEPCO S.R.L., pese a no tener especialización
en estudios de suelos o de ingeniería civil y menos aún capacitación sobre el mantenimiento
de pistas de aeropuertos, remitiéndose a los indicios o instrucciones que le brindaba el per-
sonal técnico y a su propia experiencia –véase fojas cuatrocientos noventa y siete y siguiente,
quinientos, quinientos cuatro, mil novecientos dieciocho y mil novecientos veinte–, mientras
que el segundo emitió las órdenes de trabajo y servicio –OTS– para llevar a cabo el parchado
de la pista “Charlie”, incluso con posterioridad a la remisión de las facturas y conociendo que
dicha labor era competencia de la oficina de logística –véase fojas quinientos seis y siguiente,
quinientos ocho, mil novecientos treinta y siguiente–; no obstante ello, ambos encausados en
forma reiterada sostienen que cumplieron las funciones anteriormente señaladas por dispo-
sición de la jefa del aeropuerto del Cusco, NERY GUADALUPE PRADO HORNA, según tras-

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Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


ciende a nivel preliminar –véase fojas cuatrocientos noventa y ocho, y quinientos siete–, en
sus instructivas –ver mil novecientos diecisiete y mil novecientos treinta– y durante su interro-
gatorio ante el Colegiado Superior –véase fojas dos mil novecientos diecisiete vuelta, dos mil
novecientos dieciocho y dos mil novecientos cincuenta y vuelta–, debiéndose destacar que la
acusada Prado Horna admite dicha circunstancia respecto a JESÚS CCACCAÑO CALDERÓN,
empero en cuanto a ALZAMORA BOHORQUEZ alega que no recuerda haberlo designado pues
este cumplía las labores glosadas antes que ella asumiera el cargo –ver fojas dos mil doscien-
tos siete y siguiente–; II) Sobre el particular, debe tenerse en consideración que al ser interro-
gada NERY GUADALUPE PRADO HORNA en relación a las funciones desempeñadas por
ARMANDO ALZAMORA BOHORQUEZ, esta refirió: “Cuando yo asumo la jefatura del aero-
puerto, las funciones, estaban definidas al señor Alzamora como jefe de operaciones para la
inspección de pistas”, agregando: “En realidad, mi opinión es que esa persona ya tenía amplia
experiencia en hacer solicitud de trabajo y de dar la conformidad del trabajo de parchado”.
–véase fojas tres mil doscientos treinta vuelta–, lo que acredita que como máxima autoridad
del aeropuerto del Cusco, tenía pleno conocimiento del trabajo adicional que desarrollaba el
jefe del equipo de operaciones, por ende prestaba su consentimiento; asimismo, se tiene que
el testigo Óscar Carlos Paz Montjoy –encargado de la oficina de logística y el coencausado
Nazario Teddy Vargas Echegaray, expresan que la procesada Prado Horna fue quien dispuso
que JESÚS CCACCAÑO CALDERON tramitara las órdenes de trabajo y servicio –ver fojas
quinientos dieciséis y quinientos veinticinco–, evidenciándose que la antes nombrada asignó
a dos servidores de menor rango -Jefe del equipo de operaciones y asistente administrativo
del área contable- funciones que no le correspondían, quebrantando lo previsto en el Manual
de Organización y Funciones del Aeropuerto del Cusco –véase fojas ochocientos ochenta y si-
guientes, novecientos y siguientes–; III) En consecuencia, la situación descrita no puede ser
asumida como actos de colaboración dolosa por parte de los acusados JUAN ARMANDO
ALZAMORA BOHORQUEZ y JESÚS CCACCAÑO CALDERÓN, pues si bien el Colegiado Superior
sostiene que conocían la sobrevaloración del servicio que se estaba cancelando –ver fojas tres
mil seiscientos veintiuno vuelta–, ello no conlleva a determinar la presencia de un aporte
ilícito pues se limitaron a efectuar el trabajo encomendado por la jefatura del aeropuerto del
Cusco, sosteniendo ambos que correspondía a esta última dependencia y al área de infraes-
tructura de CORPAC S.A. establecer el precio por metro cuadrado de parchado –véase fojas
quinientos dos y siguiente, y quinientos once–, extremo sobre el que no tenían mayor inje-
rencia, razones por las cuales no deben asumir responsabilidad penal; Quinto: Por último,
los contadores Augusto Walter Condorchua Villaverde y José Ambrosio Luis López acudieron
a ratificarse del dictamen pericial número sesenta y siete - dos mil siete - DIRCOCOR - PNP /
OFICRI - E - cuatro, del dieciocho de octubre de dos mil siete –ver fojas novecientos veinti-
cuatro–, expresando que en el presente caso debió haberse realizado una adjudicación direc-
ta y que lograron establecer un pago diferencial mayor de ciento catorce mil ciento ochenta
y cuatro nuevos soles con sesenta y tres céntimos –véase fojas dos mil nueve, dos mil once y
siguiente–, conclusiones que reiteran en su examen en el plenario –ver fojas tres mil trescien-
tos ochenta y seis y siguiente–, aconteciendo lo mismo con el ingeniero Luis Octavio Echarri
Sáenz quien a nivel de instrucción se ratificó en su evaluación técnica, detallando que para su
trabajo de campo obtuvo muestras representativas mediante calicatas de prospección de la
capa nivelante o capa de asfalto, para luego ser llevados al laboratorio y ser sometidos a
pruebas de granulometría, contenido de asfalto, ensayos de humedad y densidad, luego de
obtenidos los resultados procedió a la contrastación de resultados con los diseños para evaluar
los contenidos de material que se tiene en la capa nivelante o de asfalto, estableciendo las
diferencias, realizando la evaluación económica, logrando obtener un presupuesto por metro

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cuadrado de ciento cincuenta y tres nuevos soles con treinta y dos céntimos –véase fojas dos
mil doscientos veintisiete y dos mil doscientos veintinueve–; por lo que las mencionadas
instrumentales acreditan el perjuicio económico ocasionado a la Corporación Peruana de
Aeropuertos y Aviación Comercial Sociedad Anónima, por la conducta delictiva perpetrada
por los encausados NERY GUADALUPE PRADO HORNA, NAZARIO TEDDY VARGAS ECHEGA-
RAY, GERMÁN ALFREDO ALVARADO CABALLERO y BALTAZAR LAURA YUPANQUI, documen-
tos técnicos que mantienen su validez al no haberse amparado ninguna cuestión probatoria.
En lo concerniente al quantum de la pena impuesta a los procesados antes citados, se advier-
te que estas son proporcionales a la naturaleza del hecho delictivo cometido y a los bienes
jurídicos afectados, en cuanto al monto de la reparación civil es equitativo al daño causado,
no evidenciándose circunstancias que ameriten una disminución de la sanción punitiva, máxi-
me si se tiene en cuenta el quebrantamiento de deberes por parte de los funcionarios de
CORPAC S.A. Por estos fundamentos: I) Declararon NO HABER NULIDAD en la sentencia de
fojas tres mil quinientos noventa y cinco, del tres de octubre de dos mil once, en el extremo
que condena a NERY GUADALUPE PRADO HORNA, NAZARIO TEDDY VARGAS ECHEGARAY,
GERMÁN ALFREDO ALVARADO CABALLERO como autores y BALTAZAR LAURA YUPANQUI
como cómplice primario, del delito contra la Administración Pública - colusión desleal en
agravio del Estado, imponiendo a los autores cuatro años de pena privativa de la libertad
suspendida por tres años bajo reglas de conducta y al cómplice primario tres años de privación
de la libertad suspendida por dos años bajo reglas de conducta e inhabilitación por el térmi-
no de tres años a cada uno de los sentenciados –a excepción de BALTAZAR LAURA YUPANQUI–,
fijando en sesenta mil nuevos soles el monto que por concepto de reparación civil deberán
abonar en forma solidaria a favor del Estado; II) Declararon HABER NULIDAD en la propia
sentencia, en cuanto condena a JUAN ARMANDO ALZAMORA BOHORQUEZ y JESÚS CCAC-
CAÑO CALDERÓN como cómplices primarios del delito contra la Administración Pública -
colusión desleal en agravio del Estado, a tres años de privación de la libertad suspendida por
dos años bajo reglas de conducta e inhabilitación por el término de tres años; reformándola
los absolvieron por el delito y agraviado antes mencionado; DISPUSIERON: la anulación de
sus antecedentes policiales y judiciales generados como consecuencia de este proceso, así
como el archivamiento de la causa respecto de dichos procesados; con lo demás que al res-
pecto contiene y es materia del recurso, y los devolvieron.-
S.S.
LECAROS CORNEJO / PRADO SALDARRIAGA / BARRIOS ALVARADO / PRÍNCIPE TRUJILLO

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 403


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

JURISPRUDENCIA RELEVANTE: LA COLUSIÓN


Jurisprudencia relevante

DESLEAL

6.ª SENTENCIA: Colusión desleal. Participación


de la acusada se acredita con el contrato y por
no absolver los cargos en su contra

“Que, sin embargo, tanto el delito –colusión desleal– cuanto la responsabilidad de la acusada se acreditan
con el contrato suscrito entre la empresa San Bartolomé Sociedad Anónima y la Municipalidad Distrital de
Puyusca respecto a la compra venta del vehículo de placa de rodaje XI - ocho mil novecientos sesenta y
ocho, clase camión, color blanco, marca Dimex, año de fabricación mil novecientos noventa y ocho, cuyo
precio de venta fue de cincuenta y cinco mil dólares americanos, documento que consigna como fecha de
transacción el tres de octubre de dos mil once; que empero, el vehículo fue presentado ante la Municipa-
lidad agraviada el veintiséis de setiembre del mismo año, conforme aparece del acta de Sesión de Concejo
de la misma fecha, inclusive en tal documento se consignó un monto distinto al señalado en el contrato
–véase fojas setenta y dos–; que tal hecho reviste relevancia penal por cuanto al momento que se realizó
la citada transacción la verdadera propietaria del vehículo era la empresa Cerámica La Principal Sociedad
de Responsabilidad Limitada que pertenecía a la encausada Libia Antonia Vilca Sivirichi, hermana de Luis
Alberto Vilca Sivirichi, alcalde de la municipalidad agraviada (...).
“Que, en consecuencia, los elementos de descargo alegados por la acusada en modo alguno enervan los
medios de prueba precitados, y que el Superior Colegiado los ponderó adecuadamente conforme a los
fundamentos décimo séptimo, décimo octavo y décimo noveno, lo que permite concluir que la condena
impuesta en la sentencia recurrida se encuentra arreglada a ley”.

SALA PENAL TRANSITORIA

R. N.N.° 3331-2011

LIMA
Lima, once de enero de dos mil trece
VISTOS; interviniendo como ponente el señor Prado Saldarriaga; el recurso de nulidad inter-
puesto por la defensa técnica de la encausada LIBIA ANTONIA VILCA SIVIRICHI contra la
sentencia condenatoria de fojas novecientos treinta, del veinte de junio de dos mil once; de
conformidad con el dictamen del señor Fiscal Adjunto Supremo en lo Penal; y CONSIDERAN-
DO: Primero. Que la defensa técnica de la encausada VILCA SIVIRICHI en su recurso forma-
lizado de fojas novecientos cuarenta y cuatro alega: a) que su patrocinada no participó en
ningún ilícito, ya que durante el plenario no se acreditó con prueba directa su responsabilidad
en el hecho imputado; pese a lo cual se le condenó por solo tener vínculo parental con el
Alcalde de la Municipalidad de Puyusca-Incuyo, por lo que el fallo vulneró el principio de
presunción de inocencia y la prohibición de la responsabilidad objetiva; b) que se atribuye a
su defendida haber colaborado con el acusado absuelto Negri Pierola [cómplice primario],
por tanto su conducta sería atípica, ya que no es punible la participación de la participación,

404 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
sino que esta se da en relación con el autor; que no obstante ello, el Tribunal de Instancia
desestimó la excepción de naturaleza de acción promovida bajo este argumento, situación
que vulneró la debida motivación de las resoluciones judiciales; c) que conforme a la acusa-
ción se le incriminó ser cómplice primaria del delito acusado, al haberse coludido con el Al-
calde de la entidad agraviada, empero la sentencia la condenó como cómplice secundaria sin
previo aviso que se pretendía desvincularse de los hechos acusados, con lo que se afectó su
derecho de defensa; d) que no existe pericia contable alguna ni informe especial de la Con-
traloría General de la República que establezca algún tipo de concertación o colusión entre
su patrocinada y la empresa San Bartolomé Sociedad Anónima, mucho menos con la Muni-
cipalidad de Puyusca-Incuyo, además que tampoco se acreditó la supuesta sobrevaloración
o el perjuicio económico que se habría causado a la comuna; y e) que la decisión del Cole-
giado es especulativa, ya que absuelve de responsabilidad penal al acusado Negri Piérola,
Gerente General de la empresa San Bartolomé Sociedad Anónima, si se tiene en cuenta que
los hechos se sustentaron en que su defendió se coludió con esta -al exculpar a su gerente-,
por lo que la imputación carece de sustento. Segundo: Que la acusación fiscal de fojas sete-
cientos cincuenta y cuatro incrimina a Luis Alberto Vilca Sivirichi, Manuel Teodor Murga
Mitma e Hilarión Huamán Melgarejo, Alcalde y Regidores de la Municipalidad Distrital de
Puyusca-Ayacucho, respectivamente, Armando Negri Piérola y LIBIA Antonia Vilca Sivirichi,
representantes de las empresas San Bartolomé Sociedad Anónima y Cerámica La Principal
Sociedad de Responsabilidad Limitada haberse coludido para defraudar a la municipalidad;
que con el fin de procurarse un beneficio económico indebido adquirieron el camión volque-
te de placa de rodaje número XI - ocho mil novecientos sesenta y ocho, mediante contrato
del tres de octubre de mil novecientos noventa y nueve, –ver fojas treinta y cinco–, que al
obviar toda licitación previa para la adquisición del vehículo sobrevaloraron su costo real de
cincuenta y un mil dólares americanos a cincuenta y cinco mil dólares y ocultaron la identidad
de la propietaria del bien, esto es, Libia Antonia Vilca Sivirichi, gerente de la empresa Cerá-
mica La Principal y hermana del Alcalde de la municipalidad agraviada; que también se co-
ludió el procesado Negri Piérola, quién hizo aparentar que el vehículo era patrimonio de su
empresa San Bartolomé y celebró el contrato de compra venta –ver fojas veintisiete– con el
encausado Luis Alberto Vilca Sivirichi –hermano de la real propietaria del vehículo–. Tercero.
Que la encausada Vilca Sivirichi en su instructiva –fojas seiscientos sesenta y ocho– y declara-
ción plenaria –fojas ochocientos sesenta y nueve, del tres de mayo de dos mil once– negó los
cargos; que expresó que con su hermano Luis Alberto tenía poco contacto ya que a los once
años se fue a vivir a Lima y desde ese tiempo no mantiene vínculo alguno; que al momento
de los hechos sus relaciones familiares con él no eran buenas, porque había sido elegido por
segunda vez Alcalde de Puyusca, con lo que no estaba de acuerdo y por tal razón marcó
distancia; que, respecto al vehículo de placa de rodaje XI - ocho mil novecientos sesenta y
ocho, afirma que lo adquirió de la Casa San Bartolomé en el año mil novecientos noventa y
ocho, pagó veinte mil dólares de inicial y el saldo en una letra a pagar ese mismo año; que
el vehículo tenía movimiento de mercado en dicho momento, pero luego se paralizó y lo
devolvió en agosto de mil novecientos noventa y nueve al establecimiento donde lo adquirió
porque quería comprar dos vehículos de plataforma; que es así que le aceptaron entregarlo
como parte de pago; que al momento de dejar el camión lo hizo con todos los documentos,
incluida la tarjeta de propiedad y solo firmó un papel en blanco para la transferencia, pero
no acudió a firmar a la Notaría. Cuarto: Que, sin embargo, tanto el delito –colusión desleal–
cuanto la responsabilidad de la acusada se acreditan con el contrato suscrito entre la empre-
sa San Bartolomé Sociedad Anónima y la Municipalidad Distrital de Puyusca respecto a la
compra venta del vehículo de placa de rodaje XI - ocho mil novecientos sesenta y ocho, clase
camión, color blanco, marca Dimex, año de fabricación mil novecientos noventa y ocho, cuyo
precio de venta fue de cincuenta y cinco mil dólares americanos, documento que consigna

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 405


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


como fecha de transacción el tres de octubre de dos mil once; que empero, el vehículo fue
presentado ante la Municipalidad agraviada el veintiséis de setiembre del mismo año, con-
forme aparece del acta de Sesión de Concejo de la misma fecha, inclusive en tal documento
se consignó un monto distinto al señalado en el contrato –véase fojas setenta y dos–; que tal
hecho reviste relevancia penal por cuanto al momento que se realizó la citada transacción la
verdadera propietaria del vehículo era la empresa Cerámica La Principal Sociedad de Respon-
sabilidad Limitada que pertenecía a la encausada Libia Antonia Vilca Sivirichi, hermana de
Luis Alberto Vilca Sivirichi, alcalde de la municipalidad agraviada. Quinto: Que, de otro lado,
este acusado en su manifestación policial –fojas doce– refiere que en Sesión de Concejo del
trece de setiembre de mil novecientos noventa y nueve se acordó comprar un volquete usado
porque no les habían aprobado todo el prestamo solicitado; que, asimismo, en dicha sesión
se nombró una comisión para la adquisición del vehículo, la cual estuvo formada por él y los
regidores Murga Mitma y Huamaní Melgarejo; que la Comisión viajó a Lima, buscaron pro-
formas de compra y a través de la guía de proveedores AMPE llegaron a la empresa San
Bartolomé, de la que obtuvieron la propuesta de venta de un volquete usado por cincuenta
y dos mil dólares americanos, precio que se rebajó a cincuenta y un mil dólares americanos,
monto por el cual se hizo el contrato, aunado a ello la vendedora se comprometió a tramitar
la tarjeta de propiedad que les sería entregada en treinta días; que, finalmente, negó conocer
que dicho vehículo era de propiedad de su hermana, versión que ratificó en su instructiva
–fojas cuatrocientos cuatro– y en el acto oral –fojas ochocientos seis vuelta–, por lo que tal
argumento resulta poco convincente de que ninguno de los dos sabían de las acciones que
iban a realizar teniendo en cuenta su vínculo de parentesco; que la versión de que se encon-
traban distanciados y no tenían comunicación, así como los argumentos vertidos en su recur-
so impugnatorio, constituyen una coartada dirigida a evadir su responsabilidad. Sexto: Que
debe desestimarse el agravio referido a que se atribuye a su defendida haber colaborado con
el acusado absuelto Negri Piérola [cómplice primario], es atípica, ya que no es punible la
participación de la participación, porque el Superior Colegiado desestimó la excepción de
naturaleza de acción interpuesta; que la calificación de su intervención como cómplice secun-
daria en nada enerva su derecho a la defensa, tanto más si la encausada pudo absolver los
cargos imputados en su contra; además, en atención al segundo párrafo del artículo veinti-
cinco del Código Penal se le impuso una pena por debajo del mínimo legal e incluso se le
aplicó una medida alternativa a la pena privativa de la libertad, como es la suspensión de la
ejecución de la pena, en consecuencia, el agravio que formula no es de recibo. Séptimo: Que,
en consecuencia, los elementos de descargo alegados por la acusada en modo alguno enervan
los medios de prueba precitados, y que el Superior Colegiado los ponderó adecuadamente
conforme a los fundamentos décimo séptimo, décimo octavo y décimo noveno, lo que per-
mite concluir que la condena impuesta en la sentencia recurrida se encuentra arreglada a ley.
Por estos fundamentos: declararon NO HABER NULIDAD en la sentencia de fojas novecien-
tos treinta, del veinte de junio de dos mil once, en el extremo que por mayoría condenó a
Libia Antonia Vilca Sivirichi como cómplice secundaria del delito contra la Administración
Pública colusíón desleal en agravio de la Municipalidad Distrital de Puyusaca Incuyo, a cuatro
años de pena privativa de libertad, suspendida en su ejecución por el periodo de prueba de
tres años, bajo el cumplimiento de reglas de conducta, y fijó en doce mil nuevos soles el
monto que por concepto de reparación civil deberá abonar en forma solidaria con el proce-
sado Luis Alberto Vilca Sivirichi a favor de la entidad agraviada; con lo demás que contiene;
y los devolvieron.-
S.S.
SAN MARTÍN CASTRO / LECAROS CORNEJO / PRADO SALDARRIAGA / RODRÍGUEZ TINEO /
NEYRA FLORES

406 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

JURISPRUDENCIA RELEVANTE: LA COLUSIÓN

Jurisprudencia relevante
DESLEAL

7.ª SENTENCIA: Acreditación de la responsabilidad


penal

“Que, tanto el delito –colusión desleal– cuanto la responsabilidad penal de los encausados Vásquez Begazo
[autor] y De Souza Castillo (cómplice primario], se encuentran debidamente acreditados con la declaración
del procesado Vargas Napuri –fojas quinientos veinte y mil quinientos ochenta y siete–; quien señaló que
en calidad de Segundo Comandante del Servicio de Material de Guerra de la Fuerza Aérea del Perú, sus
funciones eran recibir, cumplir y hacer cumplir las órdenes del Comando, así como velar por el buen funcio-
namiento de la unidad; dependía directamente del Comandante de la unidad. Coronel Fernando Vásquez
Begazo; que conformó el Comité Especial Permanente de Adquisición de Bienes y Servicios de SEMG, en
calidad de presidente; el contrato celebrado entre dicha institución pública y GDS Contratistas se realizó de
acuerdo a lo estipulado en las normas contenidas en la Ley de Adquisiciones y Contrataciones del Estado;
sin embargo, su coacusado Vásquez Begazo, hizo por su cuenta algunas variaciones al que originalmente
le fue propuesto, pues, en el contrato que finalmente se firmó, indica otras cantidades respecto a la forma
de pago, ya que se estableció un adelanto del setenta y cinco por ciento de la obra, cuando la norma solo
indica el sesenta por ciento (veinte por ciento en efectivo al contratista y cuarenta por ciento paro materiales
e insumos) y con relación al pago del setenta y cinco por ciento, lo realizó el Departamento de Finanzas
por orden del coronel Vásquez Begazo, quien también habría dispensado de la obligación de presentación
del cheque de gerencia a la empresa que representa el acusado De Souza Castillo; versión que la sostuvo al
ser confrontado con el encausado Vásquez Begazo -fojas mil setecientos sesenta y tres- donde textualmente
le refirió ; “lo que usted está diciendo es falso, yo no hice ninguna modificación al contrato, porque está
bien establecido en el manual de la Fuerza Aérea que la confección, firma y la supervisión del contrato es
enteramente del Comandante ...., nuestra labor terminó cuando se dio la buena pro, después, nosotros
y particularmente yo no hice ningún cambio yo me entero que se hizo un cambio a los porcentajes en el
proceso administrativo que apertura la Fuerza Aérea uno o dos años después”, lo que fue corroborada con
la declaración plenaria del acusado Landauro Cacho, quien sostuvo que el Coronel Vásquez Begazo le ordenó
en forma escrita cancelar la totalidad del contrato celebrado, contraviniendo el procedimiento que debían
seguir estrictamente en la licitación –ver fojas mil quinientos cincuenta y cinco–”.

SALA PENAL TRANSITORIA

R. N. N.° 3328-2011

LIMA
Lima, cuatro de julio de dos mil doce
VISTOS; interviniendo como ponente el señor Prado Saldarriaga; los recursos de nulidad in-
terpuestos por los encausados Vásquez Begazo y De Souza Castillo contra la sentencia conde-
natoria de fojas dos mil ciento seis del dieciocho de julio de dos mil once; con lo expuesto en
el dictamen del señor Fiscal Supremo en lo Penal; y CONSIDERANDO: Primero. Que la de-
fensa técnica del acusado Vásquez Begazo, en su recurso formalizado de fojas dos mil ciento
treinta y dos, sostiene que el Colegiado Superior al momento de emitir la sentencia recurrida,

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 407


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


no tomó en cuenta que su defendido no fue quien nombró el Comité Especial Permanente
del Servicio de Materiales de Guerra, pues, este fue Comandante de dicho servicio al momen-
to de la ejecución del contrato, tampoco ponderó que las bases administrativas y las especi-
ficaciones técnicas para la remodelación del laboratorio del SEMG, fueron redactadas y sus-
critas por el Jefe de Departamento de Abastecimiento, Capitán de la Fuerza Aérea del Perú
Robinson Tipa Hidalgo, no por su defendido, desvirtuándose de esa forma la presunta con-
certación entre este y el representante de la Empresa GDS Contratistas; que su patrocinado
firmó el contrato porque así lo disponía la norma vigente, no es responsable de que la em-
presa no esté inscrita en Registros Públicos y que carezca de capacidad para contratar, ya que
tal función es competencia exclusiva del Comité, tampoco manejaba ni supervisaba el dinero
asignado a SEMG, porque dicha función estaba a cargo del Departamento de Finanzas, si
dispuso el otorgamiento de trece mil quinientos nuevos soles, fue porque así los estipulaba
el contrato; que la sentencia recurrida infringió el debido proceso y el principio de legalidad,
dado que en ningún considerando fundamentó la improcedencia de la excepción de cosa
juzgada, ya que la pericia contable corroboró el perjuicio ocasionado al Estado que ascendía
a veintiséis mil nuevos soles, según la sentencia del expediente número cero ocho mil qui-
nientos diecinueve - dos mil seis, del Trigésimo Noveno Juzgado Civil de Lima, y habiéndose
judicializado tiene la condición de cosa juzgada, por tanto, la sentencia recurrida vulnera
también el principio de ne bis in idem. Segundo: Que, la defensa técnica del encausado De
Souza Castillo, en su recurso formalizado de fojas dos mil ciento cuarenta y nueve, sostiene
que el Tribunal de Instancia al emitir la sentencia cuestionada no valoró objetivamente las
pruebas acopiadas en autos, pues, solo se recogieron pruebas para condenar a su patrocinado
cuando debieron valorarse en su conjunto, ya que, jamás se acreditó la concertación entre su
defendido y el imputado Vásquez Begazo, que actuó como persona natural registrada ante la
Superintendencia Nacional de la Administración - Tributaria y con Registro Único de Contri-
buyente de acuerdo al artículo dos del Texto Único Ordenado de la Ley de Contrataciones y
Adquisiciones del Estado, que establece que los postores pueden ser personas naturales o
jurídicas; de otro lado, no se pronunció respecto a la petición de desvinculación del tipo penal,
pues, lo solicitó en razón de que no está acreditado el delito de colusión; y la reparación civil
fijada es totalmente desproporcional, porque no se consideró que ya se fijó una indemnización
en un proceso civil que se le siguió a su defendido, monto que ya fue cancelado. Tercero:
Que, en la acusación fiscal de fojas mil ciento veintisiete, se imputa a Fernando Miguel Vásquez
Begazo, en su condición de Coronel de la Fuerza Aérea del Perú, la comisión del delito de
colusión desleal, en calidad de autor, toda vez que, como Comandante de lo Unidad de Ser-
vicio de Material de Guerra de la Fuerza Aérea del Perú, concertó con el representante de la
Empresa GDS Contratistas, para que sea favorecida con el otorgamiento de la buena pro en
el Proceso de Selección y Adjudicación Directa Selectiva número cero doscientos treinta y tres
guión SEMG dos mil dos de diciembre de dos mil dos, para la “Remodelación y Acondicio-
namiento del Laboratorio del SEMG”, contando con la colaboración de los miembros del
Comité Especial Permanente del Servicio de Material de Guerra de la Fuerza Aérea del Perú,
presidido por el Comandante de dicha entidad, Luis Alberto Vargas Napuri, los vocales Capi-
tanes, Robinson Tipa Hidalgo y Erick Carlos Landauro Cacho, siendo que la citada adjudicación
se efectuó sin haberse cursado invitaciones reales a los postores y sin que esta empresa haya
presentado su declaración jurada de no tener sanción vigente según el Registro de Inhabilita-
dos para contratar con el Estado, no observándose de esa forma lo previsto en el artículo ocho
y diecisiete de la Ley número veintiséis mil ochocientos cincuenta - Ley de Contrataciones y
Adquisiciones del Estado, vigente para el Proceso de Selección y Adjudicación Directa Selec-
tiva. Asimismo, suscribió el contrato para la Remodelación y Acondicionamiento del Labora-

408 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
torio del SEMG, a pesar de que dicha empresa no estaba inscrita en Registros Públicos y no
tenía capacidad de contratar, por lo que se inobservó lo establecido en el artículo doscientos
trece del Reglamento de la Ley de Contrataciones del Estado. Los actos concertatorios no solo
se presentaron en dicho proceso de Adjudicación Selectiva, sino, también en la ejecución del
contrato, pues, el acusado Vásquez Begazo, dispuso el dieciséis de diciembre de dos mil dos,
que el Jefe de Economía y Finanzas, Erick Carlos Landauro Cacho, mediante memorándum
número cuatrocientos veintitrés - SEMG dos mil dos [fojas nóvenla y seis], gire un cheque a
nombre de Guillermo De Souza Castillo, representante de la Empresa GDS Contratistas, por
trece mil quinientos nuevos soles, como adelanto de la obra, posteriormente, el veintiocho
de diciembre de dos mil dos, ordenó que el Jefe del Departamento de Finanzas gire un cheque
por cuatro mil quinientos nuevos soles, cancelando el monto total de la obra, sin observar lo
dispuesto en la cuarta cláusula del contrato de obra y el artículo treinta y nueve de la Ley
número veintiséis mil ochocientos cincuenta, que exige que la empresa GDS Contratistas debía
girar un cheque de gerencia en garantía por el monto de dinero inicialmente adelantado, ni
mucho menos que esta empresa haya cumplido con la conclusión y entrega de la obra acor-
dada; tanto más, se verificó que la obra incompleta tenía deficiencias e irregularidades en su
infraestructura, como lo informó el Jefe del Departamento de Servicios Generales, Eduardo
Moreno García en su documento del catorce de enero de dos mil tres, todo ello, causó un
perjuicio económico al Estado al no haberse concluido dicha obra. De otro lado, se imputa a
Guillermo Rafael Exequiel De Souza Castillo, la comisión del delito de colusión desleal, en
calidad de cómplice primario, porque en su condición de representante legal de la empresa
GDS Contratistas, interesado en el otorgamiento de la buena pro, concertó con el procesado
Vásquez Begazo, para ser favorecido irregularmente en, el “Proceso de Selección y Adjudica-
ción Directa Selectiva número cero doscientos treinta y tres - SEMG - dos mil dos, para la
Remodelación y Acondicionamiento del Laboratorio del SEMG”, a pesar de que su represen-
tada no se encontraba inscrita en los Registros Públicos, no tenía capacidad para contratar
con el Estado, no había presentado la Declaración Jurada de no tener sanción vigente según
el Registro de Inhabilitados para contratar con el Estado, y no se cursaron invitaciones reales
a los postores; del mismo modo, en la ejecución del contrato, cobró trece mil quinientos
nuevos soles como adelanto por la obra, sin otorgar el cheque de gerencia en garantía, tal
como estaba previsto en el contrato y posteriormente, recibió cuatro mil quinientos nuevos
soles, con lo cual le fue cancelado la totalidad del pago acordado, sin haber concluido la obra.
Finalmente, se le atribuye el haber ejecutado la obra con graves deficiencias en su estructura,
las cuales fueron advertidos en las inspecciones realizadas, causando perjuicio al Estado.
Cuarto: Que, tanto el delito –colusión desleal– cuanto la responsabilidad penal de los encau-
sados Vásquez Begazo [autor] y De Souza Castillo [cómplice primario], se encuentran debi-
damente acreditados con la declaración del procesado Vargas Napuri –fojas quinientos
veinte y mil quinientos ochenta y siete–; quien señaló que en calidad de Segundo Coman-
dante del Servicio de Material de Guerra de la Fuerza Aérea del Perú, sus funciones eran re-
cibir, cumplir y hacer cumplir las órdenes del Comando, así como velar por el buen funcio-
namiento de la unidad; dependía directamente del Comandante de la unidad. Coronel Fer-
nando Vásquez Begazo; que conformó el Comité Especial Permanente de Adquisición de
Bienes y Servicios de SEMG, en calidad de presidente; el contrato celebrado entre dicha ins-
titución pública y GDS Contratistas se realizó de acuerdo a lo estipulado en las normas conte-
nidas en la Ley de Adquisiciones y Contrataciones del Estado; sin embargo, su coacusado
Vásquez Begazo, hizo por su cuenta algunas variaciones al que originalmente le fue propues-
to, pues, en el contrato que finalmente se firmó, indica otras cantidades respecto a la forma
de pago, ya que se estableció un adelanto del setenta y cinco por ciento de la obra, cuando

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 409


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


la norma solo indica el sesenta por ciento [veinte por ciento en efectivo al contratista y cua-
renta por ciento paro materiales e insumos) y con relación al pago del setenta y cinco por
ciento, lo realizó el Departamento de Finanzas por orden del coronel Vásquez Begazo, quien
también habría dispensado de la obligación de presentación del cheque de gerencia a la
empresa que representa el acusado De Souza Castillo; versión que la sostuvo al ser confron-
tado con el encausado Vásquez Begazo –fojas mil setecientos sesenta y tres– donde textual-
mente le refirió: “lo que usted está diciendo es falso, yo no hice ninguna modificación al
contrato, porque está bien establecido en el manual de la Fuerza Aérea que la confección,
firma y la supervisión del contrato es enteramente del Comandante..., nuestra labor terminó
cuando se dio la buena pro, después, nosotros y particularmente yo no hice ningún cambio
yo me entero que se hizo un cambio a los porcentajes en el proceso administrativo que aper-
tura la Fuerza Aérea uno o dos años después”, lo que fue corroborada con la declaración
plenaria del acusado Landauro Cacho, quien sostuvo que el Coronel Vásquez Begazo le orde-
nó en forma escrita cancelar la totalidad del contrato celebrado, contraviniendo el procedi-
miento que debían seguir estrictamente en la licitación –ver fojas mil quinientos cincuenta y
cinco–. Quinto: Que, tal conclusión de responsabilidad se refrenda con la copia del peritaje
técnico de construcción, elaborado el veinte de diciembre de dos mil cuatro, por Julio Wilfre-
do Acue Guerrero, Capitán de la Fuerza Aérea del Perú, el cual informó que la construcción
no cuenta con expediente técnico, las cimentaciones ejecutadas no cumplen con un diseño
técnico y fallarán al incrementar el peso o por efectos de los sismos o asentamiento propio
del terreno, los muros al no presentar las columnas de confinamiento o estructurales son
susceptibles a fallar y desplomarse, también presentan fallas de construcción y otros. Sumado
a ello, el veintinueve de septiembre de dos mil cinco, dicho capitán elaboró nuevo peritaje
técnico de construcción –ver fojas ciento cuarenta y uno–, donde se concluyó que solo se
ejecutó el dieciocho por ciento de la obra, no obstante, la entidad estatal canceló la totalidad
del dinero [dieciocho mil nuevos soles]; lo que está corroborado con el memorándum núme-
ro cuatrocientos cincuenta - MGFI - dos mil dos, por el cual, el imputado Vásquez Begazo,
dispuso al Jefe del Departamento de Economía y Finanzas que gire cuatro mil quinientos
nuevos soles, equivalente al veinticinco por ciento de la obra, a favor del acusado De Souza
Castillo –fojas noventa y siete y fojas ciento ochenta y uno. el comprobante de pago de dicha
orden–, con lo cual se pagaría el total del monto acordado, pues, anteriormente, dicho en-
causado había ordenado el adelanto de trece mil quinientos nuevos soles, equivalente al
setenta y cinco por ciento de la obra –véase memorándum de fojas noventa y seis y el com-
probante de pago de fojas ciento ochenta y dos–, como estaba estipulado en el contrato
suscrito entre Vásquez Begazo en su calidad de Comandante del Servicio de Materiales de
Guerra de la Fuerza Aérea del Perú y De Souza Castillo, como representante de la Empresa
GDS Contratista –ojas ciento veinticinco–. Sexto: Que, frente a dicha conclusión de responsa-
bilidad existe la negativa de los encausados –fojas cuatrocientos treinta y dos, novecientos
cuarenta y siete, mil cuatrocientos cincuenta y nueve, mil cuatrocientos setenta y uno. mil
cuatrocientos ochenta, mil cuatrocientos noventa, mil quinientos sesenta y siete y mil quinien-
tos ochenta y cuatro– así como los argumentos de sus recursos impugnatorios; sin embargo,
los mismos son insuficientes para desvirtuar la tesis de culpabilidad en virtud a los argumen-
tos glosados precedentemente; más aún, si existe informe pericial contable que determinó la
existencia de un detrimento económico en agravio del Estado –ver fojas mil novecientos
cuarenta y dos–; sin perjuicio de ello, se debe señalar que en el caso de autos, la sentencia
recurrida hizo una apreciación de todas las pruebas glosadas, compulsando cada una de ellas
con las circunstancias del delito –ver fundamento jurídico II.A–; consecuentemente, los argu-
mentos vertidos en dichos recursos en los que cuestionan su irresponsabilidad penal devienen

410 Instituto Pacífico Volumen 9 | Marzo 2015


Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
en infundados. Séptimo: Que, en lo concerniente al extremo de la sentencia que declaró
improcedente la excepción de cosa juzgada que formuló la defensa técnica del encausado
Vásquez Begazo, se advierte que la sentencia si fundamentó el motivo de la improcedencia
de dicha excepción [tan solo se ha realizado una oralización de su medio técnico de defensa,
careciendo de acreditación alguna por cuanto no presentó instrumento que corrobore la
demanda civil, al cual supuestamente habría sido objeto Vásquez Begazo - véase fundamen-
to II punto B punto D]; en consecuencia, lo resuelto en tal extremo, también se encuentra con
arreglo a Ley. Octavo: Que, respecto a la reparación civil [la pretensión fiscal fue de treinta
mil nuevos soles, se advierte, que si bien la Sala Penal Superior tomó en cuenta los criterios
establecidos en el artículo noventa y tres del Código Penal, cuando, señaló que debe consi-
derarse la restitución del bien y la indemnización de los daños y perjuicios estrechamente
vinculada al grado de afectación del bien jurídico protegido, así como los costos de carácter
procesal en el sistema de justicia penal –ver fundamento jurídico II.E–; sin embargo, al mo-
mento de fijarse el quantum, no consideró que en la vía civil el procesado De Souza Castillo,
realizó un depósito de veinticuatro mil nuevos soles, en el proceso signado con el número
cero ocho mil quinientos diecinueve - dos mil seis, tramitado ante el Trigésimo Noveno Juz-
gado Civil de Lima –ver fojas mil novecientos cuarenta y dos y mil cuatrocientos nueve–; por
tanto, corresponde a este Supremo Tribunal señalar un monto razonable teniendo en cuenta
tal circunstancia. Noveno: Que, siendo así, de conformidad con lo establecido en el artículo
doscientos ochenta y cinco del Código de Procedimientos Penales, habiéndose enervado la
presunción de inocencia que le asistía a los encausados en el inicio del proceso, se concluye
que la condena impuesta se encuentra conforme a ley. Por estos fundamentos: Declararon I.
NO HABER NULIDAD en la sentencia de fojas dos mil ciento seis del dieciocho de julio de
dos mil once en cuanto declaró improcedente la excepción planteada por la defensa técnica
del procesado Vásquez Begazo; condenó a Fernando Miguel Vásquez Begazo como autor y a
Guillermo Rafael Exequiel de Souza Castillo como cómplice primario del delito contra la
Administración Pública - colusión desleal, en agravio del Estado, como tal les impuso cuatro
años de pena privativa de libertad, suspendida en su ejecución por el plazo de tres años,
sujeto a determinadas reglas de conductas, e inhabilitación para el sentenciado Vásquez Be-
gazo por el periodo de dos años; II. HABER NULIDAD en la misma sentencia en el extremo
que fijó en treinta mil nuevos soles, el monto de la reparación civil; reformándola: fijaron en
veinte mil nuevos soles el monto que por concepto de reparación civil deberán pagar a favor
del Estado, los condenados Fernando Miguel Vásquez Begazo y Guillermo Rafael Exequiel De
Souza Castillo; y III. NO HABER NULIDAD en lo demás que contiene y es materia del pre-
sente recurso, y los devolvieron.-
S.S.
LECAROS CORNEJO / PRADO SALDARRIAGA / SALAS ARENAS / BARRIOS ALVARADO /
MORALES PARRAGUEZ

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 411


Actualidad

Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal

JURISPRUDENCIA RELEVANTE: LA COLUSIÓN


Jurisprudencia relevante

DESLEAL

8.ª SENTENCIA: Configuración del delito de


colusión desleal

“Que el delito de colusión desleal o concusión impropia previsto en el artículo trescientos ochenta y cuatro
del Código Penal, se configura cuando: a) el funcionario o servidor público por razón de su cargo o de
comisión especial intervenga en los actos de contratación, subastas o en cualquier otra operación semejante,
b) concertación del agente público con los interesados, y c) que su conducta en relación a los momentos de
la ejecución-consumación, deviene con la consiguiente defraudación patrimonial a los intereses del Estado”.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA PENAL TRANSITORIA

R. N. N.° 3291-2011

HUÁNUCO
Lima, veintiuno de marzo de dos mil doce
VISTOS: interviniendo como ponente el señor Príncipe Trujillo; los recursos de nulidad inter-
puestos contra la sentencia de fojas mil novecientos noventa y siete, del dieciséis de septiembre
de dos mil once, por: i) el encausado Edwin Jhon Ramírez Díaz en cuanto lo condenó por los
delitos contra la administración pública –colusión desleal, peculado y malversación de fondos–
en agravio de la Municipalidad Distrital de San Francisco de Cayran a cinco años de pena pri-
vativa de libertad efectiva, inhabilitación por el término de un año, así como fijó en cinco mil
nuevos soles la cantidad que por concepto de reparación civil deberá pagar a favor de la entidad
agraviada sin perjuicio de devolver lo indebidamente apropiado; y, ii) El Fiscal Superior respec-
to al quantum de la pena impuesta al citado encausado por los indicados delitos; con lo expues-
to por el señor Fiscal Supremo en lo Penal; y CONSIDERANDO: Primero: Que el procesado
Edwin Jhon Ramírez Díaz en su recurso formalizado de fojas dos mil veintiocho solicita su ab-
solución; que, al respecto sostiene que no se valoraron adecuadamente las pruebas pues estas
no demuestran la materialidad de los delitos que se le imputan; que el peritaje de los ingenie-
ros del Registro de peritos del poder judicial no fue ratificado por sus otorgantes, que sus con-
clusiones no son solventes para demostrar válidamente que se haya dispuesto del dinero de la
agraviada sin sustento documental ni utilizado de manera específica menos que se hayan em-
pleado los fondos de la agraviado para otros objetivos perjudicando su correcto empleo y fina-
lidad concreta; que no se demostró que haya concertado con algún contratista para defraudar
a la agraviada; que la pericia de parte fue actuada en los debates orales, la que concluyó en la
existencia de documentos que sustentaban los egresos así como la ausencia de perjuicio en el

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Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
empleo de los caudales de la agraviada. Que el Fiscal Superior en su recurso formalizado de
fojas dos mil cuarenta y cinco sostiene que el quantum de la sanción impuesta no es proporcio-
nal con la magnitud de su culpabilidad por los injustos penales determinados; que la conducta
del encausado causó daño a la colectividad; que debió tenerse en cuenta el cargo público que
ostentó el encausado quien tenía la obligación de cautelar la correcta administración de los
recursos del Estado. Segundo: Que, según la acusación fiscal de fojas mil quinientos cuarenta
y seis, en el periodo del año dos mil tres en la Municipalidad Distrital de San Francisco de Cayran,
el encausado Edwin Jhon Ramírez Díaz en su calidad de Alcalde, realizó los siguientes hechos
ilícitos: i) Que el siete de mayo de dos mil tres, en sesión de Concejo Municipal solicitó a los
regidores, la ampliación del prestamo para cumplir con el pago para la construcción de la obra
“Plaza de Armas de San Francisco de Cayran”, pero esta propuesta no fue aceptada, no obstan-
te, en la parte final del acta de esa sesión se consignó que se aprobaba por mayoría el prestamo
de noventa y nueve mil nuevos soles, lo que fue firmado por el Alcalde y cinco regidores que
el dinero fue cobrado el veintiocho de mayo de dos mil tres; ii) Que la construcción de la citada
obra la inició sin el expediente técnico respectivo; que el presupuesto inicial fue de ciento se-
senta y cuatro mil nuevos soles; y luego ascendió a doscientos sesenta y tres mil nuevos soles,
que ese dinero se obtuvo vía dos prestamos realizados por el Banco de la Nación que fueron
depositados en la cuenta del Fondo de Compensación Municipal, el primer desembolso fue por
noventa y nueve mil quinientos nuevos soles y el segundo por noventa mil nuevos soles; que
según la reformulación del expediente técnico esa obra costó doscientos ochenta y tres mil
quinientos ochenta y nueve nuevos soles y noventa y cuatro céntimos; iii) Que llevó a cabo un
proceso de licitación para comprar mármol, resultando ganador de la buena pro la Empresa
Comape Constructora Empresa de Responsabilidad Limitada, quien, para abastecer los mate-
riales requeridos puestos en obra, ofertó la cantidad de treinta mil nuevos soles, suma de dine-
ro que incluía el impuesto general a las ventas; que se le entregó cinco mil nuevos soles como
adelanto y otros cinco mil nuevos soles por treinta y un bancas y tres pedestales no licitados;
que, no obstante, posteriormente concertó con la Empresa Piedra Ángel Sociedad Anónima para
la adquisición del material licitado previamente, que este contrato se realizó de modo directo
por la cantidad de cuarenta y un mil nuevos soles sin que se incluya el impuesto general a la
ventas; iv) Que, manejó ilegalmente los fondos de la citada entidad Edil; que existían duplicidad
de comprobantes de pago referidos a la retribución de David Rivera Álvarez por cuarenta y
siete mil setecientos setenta y dos nuevos soles con cincuenta céntimos por concepto de cons-
trucción de piletas, trabajos de servicios eléctricos, y otros servicios, pero que no se encontraron
sustentados con el Informe respectivo; v) Que se apropió de tres mil nuevos soles y siete mil
nuevos soles que previamente fueron cobrados por su coencausado Rodolfo Ramiro López
Pardave –en su calidad de tesorero– y que luego le entregó al primero de los nombrados para
gastos personales; vi) Que malversó los fondos efectuando adquisiciones de bienes y servicios,
puesto que desuñó seis mil novecientos noventa y siete nuevos soles para gastos de combustible
sin sustentar documentalmente las gestiones realizadas; que para celebrar el aniversario de la
citada comuna, dispuso de cuatro mil nuevos soles, así como con ocho mil nuevos soles compró
equipos de sonido y bombardas, y con un mil quinientos nuevos soles alquiló luces decorativas;
vii) Que a nombre de la citada comuna compró tubos de fierro valorizados en tres mil doscien-
tos nuevos soles del establecimiento Comercial “Trejo” de propiedad de José León Trejo, para
la confección de bancas para la Plaza de Armas de esa comuna, pero fueron empleadas en la
construcción de estrados metálicos y utilizados en las presentaciones de su agrupación musical
“JR Internacional”; que esa labor metal mecánica la realizó David Rivera Álvarez por la cantidad
de dieciocho mil nuevos soles; viii) Que en concierto con su coencausado Rodolfo Ramiro López
Pardave tesorero, desde el diecisiete de mayo al diecisiete de junio del dos mil tres, mediante
cheques retiraron dieciocho mil seiscientos cuarenta nuevos soles sin que justifiquen su egreso
o destino. Tercero: Que no son válidos los agravios expuestos por el recurrente Edwin Jhon

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Penal Jurisprudencia relevante: La colusión desleal


Ramírez Díaz porque la corrección de su condena emerge de la suficiencia probatoria que acre-
dita de manera indubitable y en grado de certeza la responsabilidad penal que se le atribuye
en los delitos determinados de colusión desleal, peculado, malversación de fondos, por lo que
válidamente se revirtió la inicial presunción de inocencia que le amparaba. Cuarto: Que el
delito de colusión desleal o concusión impropia previsto en el artículo trescientos ochenta y
cuatro del Código Penal, se configura cuando: a) el funcionario o servidor público por razón de
su cargo o de comisión especial intervenga en los actos de contratación, subastas o en cualquier
otra operación semejante, b) concertación del agente público con los interesados, y c) que su
conducta en relación a los momentos de la ejecución-consumación, deviene con la consiguien-
te defraudación patrimonial a los intereses del Estado. Que el delito de peculado se configura
cuando el servidor o funcionario público transgrede sus deberes positivos enmarcados en virtud
de su cargo, al apropiarse o utilizar –de cualquier forma para sí o para otro caudales o efectos
cuya percepción, administración o custodia le estén confiados por razón de su cargo–. Que el
delito de malversación de fondos en nuestro ordenamiento penal requiere que el funcionario
o servidor público le dé al dinero o bienes que administra una aplicación definitiva diferente
de aquella o de las que están destinadas, afectando el servicio o la función encomendada; que,
en tal sentido, este injusto penal exige, en primer lugar, un cambio de destino del patrimonio
–siempre dentro del ámbito público–; en segundo lugar, que el cambio sea definitivo; y, en
tercer lugar, como resultado típico, que esta conducta dañe el servicio o la función encomenda-
da. Quinto: Que en este contexto está demostrado que el encausado desarrolló las conductas
imputadas en las que concurren los elementos objetivos y subjetivos de los delitos incriminados,
comportamiento que resulta antijurídico; que los elementos probatorios que demuestran que
el encausado Ramírez Díaz en su condición de servidor público en razón de su cargo –Alcalde–
realizó estos hechos delictivos en perjuicio de la entidad edil agraviada son: i) las declaraciones
de Manuel Armando Jara Alvarado que en su calidad de Teniente Alcalde –brindadas en sede
preliminar de fojas ciento dos y cuatrocientos ochenta y nueve, y en el sumario de fojas mil
cuatrocientos siete-; Domingo Agapito Santiago Sánchez en su calidad de Regidor –ofrecidas en
sede preliminar de fojas ciento seis y quinientos veintisiete–; Ezequiel Aníbal Rubín Rojas en el
cargo de Regidor dadas en sede preliminar –de fojas ciento nueve y cuatrocientos noventa y
siete–; Aide Vilma Crespo Vargas en su condición de Regidora proporcionadas en sede prelimi-
nar de fojas ciento catorce y quinientos treinta y seis, y en el sumario –a fojas mil cuatrocientos
doce–; quienes vincularon al citado encausado con los actos colusorios para obtener indebida-
mente un crédito suplementario por parte del Banco de la Nación para ejecutar la obra de la
Plaza de Armas no obstante esa obra no se concluyó pero su costo fue sobrevaluado; ii) la de-
claración del encausado Rodolfo Ramiro López Pardave [condenado por el delito de peculado
culposo, ver sentencia de fojas mil setecientos veintinueve] en su condición de tesorero –brin-
dadas en sede preliminar a fojas ciento dieciséis y quinientos treinta y uno, y en su declaración
instructiva de fojas mil doscientos veintiocho– quien sindicó al citado encausado como la per-
sona que en los hechos manejaba la chequera de las cuentas de la agraviada y que solo le en-
tregaba los cheques que debía hacer efectivo y luego tenía que entregarle el dinero pero que
su egreso o destino no justificaba documentalmente; iii) la declaración de David Rivera Álvarez
ofrecida en sede fiscal –a fojas quinientos ocho– quien manifestó que contrató con el citado
encausado de manera directa para bienes y servicios sin seguir ninguna clase de procedimiento
administrativo para contratar con el Estado, y que su hermano Luis Reynaldo Rivera Trejos
realizó trabajos de metal mecánica construyendo un estrado de metal que luego fue usado por
el encausado en los conciertos de su agrupación musical; iv) la declaración de José León Trejo
Pérez –brindada en sede fiscal a fojas novecientos noventa y cuatro– quien manifestó que el
encausado a nombre de la comuna que representaba adquirió de su Ferretería tuberías de di-
versas medidas por un monto ascendente a tres mil quinientos nuevos soles; que estos elemen-
tos probatorios en su legitimidad y seguridad no ofrecen dudas en atención a la garantía que

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Jurisprudencia relevante: La colusión desleal
ofreció la presencia del representante del Ministerio Público, en las que se respetaron las garan-
tías de imparcialidad y objetividad, sobre todo si en esta imputación no se han acreditado ni
advertido intenciones ocultas de venganza y odio que hubiesen hecho suponer que se trata de
declaraciones falsas y deliberadas a fin de generar un perjuicio al encausado Ramírez Díaz.
Sexto; Que además esta imputación tiene fundamento razonable porque técnicamente se ha
determinado el perjuicio ocasionado a la intangibilidad de los bienes patrimoniales de la admi-
nistración pública por una indebida utilización; que a este efecto se tiene: i) Pericia de los inge-
nieros del Registro de peritos del poder judicial de fojas seiscientos cincuenta y nueve, que
determinó que se sobrevaloró la ejecución de la obra civil “Plaza de Armas”; y ii) Peritaje con-
table de fojas ochocientos once, que concluyó el uso del dinero y de recurso de la Entidad Edil
fue irregular; que la conclusión del Informe Especial antes citado goza de una presunción juris
tantum de imparcialidad, objetividad y solvencia –lo que es conteste con los criterios adoptados
en el Acuerdo Plenario número dos -dos mil siete/CJ - ciento dieciséis–, sin que en modo alguno
pueda ser mermado con el Peritaje de parte de fojas mil ochocientos treinta, pues sus conclu-
siones no modifican las actuaciones que en uso de sus facultades realizó este encausado y que
sirvieron para coludirse con los contratistas, apropiarse del dinero y malversar los fondos por
un indebido empleo; que además sus determinaciones técnicas expuestas al contradictorio no
fueron solventes. Séptimo: Que, así las cosas, estos componentes probatorios al ser sometidos
a la tensión del contradictorio, no perdieron su solvencia, los que revelan congruencia incrimi-
natoria y resultan idóneos, los que en su conjunto trasuntan una mayor verosimilitud y fidelidad
en la imputación formulada contra el encausado Ramírez Díaz, y afirman y la tesis acusatoria;
de las que se revela el accionar delictivo del encausado y resaltan el modo de su proceder, quien
tuvo dominio del hecho pues en su condición de Alcalde de la Municipalidad Distrital de San
Francisco de Cayran, vulneró los bienes jurídicos protegidos por los delitos de colusión desleal,
peculado y malversación de fondos. Octavo: Que el quantum de la pena impuesta al encausado
Ramírez Díaz respeta la magnitud de su culpabilidad por los injustos penales cometidos –pre-
vistos en el primer párrafo del artículo trescientos ochenta y cuatro, primer párrafo del artículo
trescientos ochenta y siete y primer párrafo del artículo trescientos ochenta y nueve del Código
Penal, respectivamente– que para este propósito se observó el principio de absorción de las
penas previsto en el artículo cincuenta del Código Penal, vigente a la fecha de comisión de los
delitos, siendo que la sanción que debe ser absorbida por la pena del delito más grave; que
además se tuvo en cuenta la función preventiva especial de la pena –circunstancias comunes y
genéricas para individualizar la pena previstas en los artículos cuarenta y cinco y cuarenta y seis
del acotado Código, respectivamente–, sobre todo si no reparó ni reconoció los hechos deter-
minados; la que observa correspondencia con los principios de proporcionalidad y razonabilidad
jurídica de las sanciones contemplados en los artículos VIII y IX del Título Preliminar del indica-
do Código. Por estos fundamentos: declararon NO HABER NULIDAD en la sentencia de fojas
mil novecientos noventa y siete, del dieciséis de septiembre de dos mil once, que condenó al
encausado Edwin Jhon Ramírez Díaz por los delitos contra la Administración Pública –colusión
desleal, peculado y malversación de fondos– en agravio de la Municipalidad Distrital de San
Francisco de Cayran a cinco años de pena privativa de libertad efectiva, inhabilitación por el
término de un año, así como fijó en cinco mil nuevos soles la cantidad que por concepto de
reparación civil deberá pagar a favor de la entidad agraviada sin perjuicio de devolver lo inde-
bidamente apropiado; con lo demás que contiene y es materia del recurso; y los devolvieron.-
S.S.
LECAROS CORNEJO / PRADO SALDARRIAGA / PRÍNCIPE TRUJILLO / VILLA BONILLA /
MORALES PARRAGUEZ

Volumen 9 | Marzo 2015 Actualidad Penal 415


Actualidad Penal
Volumen 9
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