Universidade de Brasília – UnB
Curso: Letras em espanhol para licenciatura
Matéria: Literatura Hispano-americana 03 - Séculos: XX & XXI
Professor: José Luis Martinez
Aluna: María Fernanda Gabiati – 200033981
ANÁLISIS: TRABAJO FINAL
JORGE LUIS BORGES
El Sur
Brasília, setembro de 2024
RESUMEN DEL TRABAJO
El presente trabajo tiene como objetivo hacer un análisis de una de las obras de
Jorge Luis Borges, escritor y poeta argentino que desde joven ha publicado poemas de
connotación surrealistas, pero fueron sus cuentos que lo hicieron uno de los autores más
célebres de la literatura hispano-americana y su primer cuento fue publicado en el año de
1935. El trabajo presenta de manera clara y objetiva un análisis a partir de la lectura del
texto “El sur es un viaje por las orillas de Buenos Aires y va creando espacios imaginarios,
es en la frontera que el nacional y el universal se manifiestan, e es en este margen que el
sujeto se comprende y va construyendo su identidad.
Palabras llaves: Jorge Luís Borges, identidad, sujeto, destino.
I- EL SUR
El Sur es uno de los cuentos más emblemáticos de Jorge Luis Borges, publicado
en 1944 en la colección Ficciones. Este cuento es un rico tapiz de temas como la identidad,
el destino, la violencia y el concepto de realidad.
En el cuento “El sur”, escrito por Jorge Luis Borges, el autor presenta un tema del
escape de la realidad a través de Juan Dahlmann, el personaje principal. En el cuento, a
Dahlmann le duele la cabeza y descubre que está al borde de la muerte en un sanatorio.
Él se recupera y viaja al sur donde un hombre trata de iniciar una pelea y Dahlmann decide
que le gustaría morir en una pelea en lugar de un sanatorio. Aunque el lector no está
seguro, Borges sugiere que Dahlmann no va al sur realmente y solo es un sueño. Es más
probable que él muera en el sanatorio y su sueño del sur sea un escape de su dolor.
Dahlmann mantenía en el Sur el casco de una estancia que había pertenecido a su
abuelo materno, pero “Las tareas y acaso la indolencia lo retenían en la ciudad.” “Nadie
ignora que el Sur empieza del otro lado de Rivadavia. Dahlmann solía repetir que ello no
es una convención y que quien atraviesa esa calle entra en un mundo más antiguo y más
firme.” Se puede establecer que las vías del ferrocarril representan la división entre el
Norte y el Sur, donde el Norte constituye con la civilización y el Sur con la barbarie.
Un día, se golpea la cabeza con el borde de una ventana que alguien dejó abierta.
Después de ocho días de fiebre, es llevado a un hospital. Dahlmann está en lecho de
muerte; el lector confunde constantemente el lugar en donde se encuentra Dahlmann, se
muestran dos lugares paralelos, el Sur y hospital, no se sabe si por la fiebre el personaje
alucina con estar en el Sur, si simplemente es su deseo, o si se ha recuperado y ha podido
viajar. En el final del cuento, Dahlmann muere en el Sur en una disputa por su linaje con
un caballero que lo estaba molestando.
Sin embargo se puede interpretar que esa muerte no es real; que Dahlmann nunca
estuvo en el Sur, permaneció y murió en la camilla del sanatorio. Ante la posibilidad de
una muerte absurda, sintió odio por sí mismo, se sintió humillado, y soñó una muerte
“criolla”, como había sido la de su abuelo materno.
"Sintió, al atravesar el umbral, que morir en una pelea a cuchillo, a cielo abierto y
acometiendo, hubiera sido una liberación para él, una felicidad y una fiesta, en la primera
noche del sanatorio, cuando le clavaron la aguja. Sintió que si él, entonces, hubiera podido
elegir o soñar su muerte, ésta es la muerte que hubiera elegido o soñado."
En el cuento se presume que Borges trata de decir que su protagonista no va
realmente al Sur, sino que se trata de un sueño, y que es probable que muera en el
sanatorio, y que ese viaje sea una fantasía de Dahlman en el cuento para huir del dolor.
Dahlmann decide que esta es la forma más honorable de morir y no en el sanatorio
donde está recluido. El autor a lo largo del cuento sugiere que Dahlmann se encuentra en
un sueño de evasión.
La violencia en la historia es un elemento central que sirve como símbolo del
inevitable destino de Dahlmann. El duelo al final de la historia es una manifestación física
de la lucha interna de Dahlmann con su propio destino y con la violencia inherente a su
identidad y existencia.
II- EL SUR: EL DESTINO
“El Sur” es una gigantesca criptografía, en donde el sostenimiento del tiempo
negativo crea una irrecuperable felicidad material y arrastra hacia un destino destructivo
un mundo en donde el sueño y la realidad, el despertar y la sumisión, son elementos que
guían el camino para llegar al cumplimiento irresistible del destino.
Se puede afirmar que las aparentes arbitrariedades o modificaciones del autor en
el caso de Juan Dahlmann, que emplea para “jugar” y marcarle un destino a este
personaje, es sin duda una intensa reflexión para acercarse a una realidad hipotética, cuya
filosofía enmascarada nos atormenta para la posible concepción de la realidad misteriosa,
que lleva a Dahlmann a enfrentarse a un destino cruel, insalvable y mortal.
Juan Dahlmann es la representación del mundo que se acerca paulatinamente, la
transformación del ser vivo como ser mortal e inmortal, del ser que está sometido a ciertas
“normas” que tiene que cumplir como dogmas, cuyo contexto mismo no acepta actitudes
variables para cumplir con esta abstracta y teológica configuración mental.
La vida en Dahlmann es un momentáneo pasaje que emerge de la sensibilidad
oculta del autor, que lleva a que nuestro personaje se enfrente con angustia al destino.
Angustia convertida en odio, el odio en valentía. Por ello “en esos días, Dahlmann
minuciosamente se odió; odió su identidad, sus necesidades corporales, su humillación,
la barba que le erizaba la cara”, para llevarlo a un mundo en donde la naturaleza implica
un fin determinado. Juan Dahlmann nos muestra las aterradoras actitudes de un individuo
cuyos propósitos de supervivencia, en los inicios del cuento, es un elemento primordial,
ya que “Dahlmann se echó a llorar, condolido de su destino”
Lamentarse por una situación negativa, por una situación que compromete la vida
misma de nuestro personaje, luego pues, asistimos a una reconformación o reconstrucción
de reconocimiento de que la vida como una conformación cosmogónica tiene su esencia,
y ésta, su caótico final, sin cuya elaboración teológica puede ser un “avitalidad”
irreflexiva, inexpresiva y sobre todo una convulsión de imágenes triviales, cuyas
caducidades vienen a ser la eterna felicidad del hombre.
En “El Sur” se encuentran unificados el tema del destino y el de la muerte, en
donde el círculo de principio y fin del hombre siempre es una manera bárbara de mero
pasaje vivido. Luchar contra las circunstancias del hombre mismo. Tratar de oponerse al
destino mismo, a la muerte misma, por ello los momentos de reflexión en donde tal parece
que la anulación del destino se transforma en una simbiosis de idealización, “como un
símbolo natural de su destino rescatado de la muerte y de la fiebre”.
Nadie puede ser un permanente voluntario en la vida misma, la idealización se
intuye como un largo infinito filosófico, pero el destino es una imagen viva. Tal vez
tremenda, trivial, abstracta, irreconocible, pero es que la muerte hace preciosos y patéticos
a los hombres.
Borges y Dahlmann se interrelacionan, se entremezclan como una sola persona y
es la preocupación feliz, porque el contacto entre ilusión y realidad está hondamente
identificado con la temporalidad, ya que el instante es perpetuo, el tiempo es un instante
constante que se diluye en una metafísica a veces anacrónica, que destella en vacilaciones
en la historia propia de cada hombre.
La eternidad, como un reclamo necesario, es una teoría imperecedera; por ello la
negación del mundo objetivo y el sujeto como un hecho pensante, que se contrae al
razonamiento como realidad que sobrelleva la irrefutable idealización de vigencia
permanente.
Juan Dahlmnn es un ciudadano pacífico que se deja arrastrar a un absurdo duelo
a cuchillo provocado por un borracho, en el que sin duda morirá, también con un júbilo
secreto. Júbilo entendido como consumación de un “algo” inexplicable, inconsciente, en
el que la operación incesante de mil circunstancias y causas entremezcladas se acercan a
la sospecha de una dualidad entre pasado y futuro (la remembranza del accidente,
rozamiento de la frente y el atisbo de un anhelado viaje a su finca sureña), en donde el
mecanismo no funciona porque el destino es imprevisto, porque el hombre como ser
ignora su realidad mediata e inmediata.
CONCLUSIÓN
El Sur es un relato complejo que combina elementos de violencia, destino e
identidad en una narración que desafía los límites entre realidad y ficción. A través de su
estructura dividida y su profunda exploración de temas universales, Borges ofrece una
reflexión sobre la naturaleza del ser humano y la inevitabilidad del destino. El relato no
sólo entretiene, sino que también provoca una meditación filosófica sobre la vida, la
identidad y el destino.