República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación
Convenios
Ambientale
s
Alumno:
Piero Castillo
31624731
¿Qué es un convenio ambiental?
Un convenio ambiental, también conocido
como convención o tratado ambiental, es un
acuerdo voluntario o obligatorio firmado
entre varios países para abordar problemas
ambientales y promover prácticas
sostenibles. Estos acuerdos abarcan una
amplia gama de temas ambientales, como el
cambio climático, la biodiversidad y los
ecosistemas, el desarrollo sostenible, la
protección de los océanos, la gestión de
residuos y las sustancias químicas peligrosas.
El objetivo principal de estos acuerdos es
proteger el medio ambiente y la salud de las
personas de los efectos negativos de los
contaminantes, productos químicos y la
explotación de los recursos naturales.
Cómo se hace un convenio ambiental
La elaboración de un convenio ambiental implica un
proceso que puede variar, pero generalmente sigue
algunas fases comunes. A continuación, se describen
los pasos típicos involucrados en la elaboración de un
convenio ambiental:
1. Toma de conciencia: El proceso comienza con la
identificación de un problema ambiental que requiere
atención a nivel internacional. Esto puede ser
impulsado por la preocupación por el cambio
climático, la pérdida de biodiversidad, la
contaminación, entre otros temas.
2. Definición del problema: Una vez que se ha
identificado el problema, se lleva a cabo un proceso
de definición y comprensión más detallada del mismo.
Esto implica analizar las causas, los impactos y las
posibles soluciones.
3. Estudio de la situación: Se realiza un estudio
exhaustivo de la situación actual relacionada con el
problema ambiental. Esto puede incluir
investigaciones científicas, análisis de datos,
evaluaciones de impacto ambiental y consultas con
expertos.
4. Negociación del convenio: Los países interesados
en abordar el problema ambiental se reúnen para
negociar los términos del convenio. Durante esta fase,
se discuten y acuerdan los objetivos, las metas, las
medidas y los compromisos que formarán parte del
convenio.
5. Adopción del convenio: Una vez que se ha llegado a
un acuerdo, los países participantes adoptan
formalmente el convenio. Esto implica la firma del
convenio por parte de los representantes de los
países y, en algunos casos, la ratificación o aprobación
interna de los países para que el convenio entre en
vigor.
6. Implementación y seguimiento: Después de la
adopción, los países implementan las medidas y los
compromisos establecidos en el convenio. También se
establecen mecanismos de seguimiento y evaluación
para monitorear el progreso y garantizar el
cumplimiento de los compromisos.
Es importante destacar que cada convenio ambiental
puede tener características y procesos específicos,
dependiendo del tema y los países involucrados.
Además, la participación de organizaciones
internacionales y la sociedad civil también puede
desempeñar un papel importante en la elaboración y
seguimiento de los convenios ambientales.
Convenio sobre la Diversidad Biológica
(CBD) Es un acuerdo internacional que se enfoca en la conservación
y uso sostenible de la biodiversidad, reconociendo su importancia
para asegurar la vida en la Tierra y el bienestar humano. Fue el
primer acuerdo multilateral dedicado exclusivamente a la
biodiversidad.
Los objetivos del CBD son los siguientes:
1. Conservación de la diversidad biológica.
2. Uso sostenible de los componentes de la biodiversidad.
3. Participación justa y equitativa en los beneficios derivados del
uso de los recursos genéticos.
El CBD entró en vigor el 29 de diciembre de 1993 y actualmente
cuenta con 196 países como Partes del convenio. Fue adoptado
como resultado de la creciente preocupación mundial por el
deterioro de la biodiversidad y la necesidad de un convenio
internacional sobre el tema.
Es importante destacar que el CBD abarca la diversidad biológica en
todos sus niveles, incluyendo ecosistemas, especies y recursos
genéticos. También aborda la biotecnología y promueve la
cooperación científica y tecnológica, el acceso a los recursos
genéticos y la transferencia de tecnologías ambientalmente sanas.
El Protocolo de Cartagena
Sobre Seguridad de la Biotecnología es un acuerdo internacional
centrado específicamente en el movimiento transfronterizo de
Organismos Vivos Modificados (OVM) resultantes de la
biotecnología moderna que puedan tener efectos adversos para la
conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica.
Fue adoptado el 29 de enero de 2000 como un acuerdo
suplementario del Convenio sobre la Diversidad Biológica y entró
en vigor el 11 de septiembre de 2003.
El Protocolo de Cartagena busca proteger la diversidad biológica al
establecer normas y procedimientos para la transferencia,
manipulación y uso seguros de los OVM. Se centra en garantizar
que los países tengan la información necesaria para tomar
decisiones informadas sobre la importación de OVM en su
territorio. Además, establece un Centro de Intercambio de
Información sobre la Biotecnología para facilitar el intercambio de
información y experiencia científica, técnica, ambiental y jurídica
relacionada con los OVM.
El Protocolo de Cartagena cuenta con la participación de
numerosos países, incluyendo a la Unión Europea y España, que
fueron algunos de los primeros en ratificarlo. Actualmente, tiene
173 Partes.
El Protocolo de Nagoya
Es un acuerdo internacional que complementa el
Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y se
centra en el acceso a los recursos genéticos y la
participación justa y equitativa en los beneficios que
se derivan de su utilización. Fue adoptado el 29 de
octubre de 2010 en Nagoya, Japón, durante la
Conferencia de las Partes del CDB (COP-10).
El objetivo principal del Protocolo de Nagoya es
garantizar que los países que proveen recursos
genéticos tengan un control sobre su acceso y se
beneficien de manera justa y equitativa de los
productos y conocimientos derivados de dichos
recursos. También busca promover la conservación de
la diversidad biológica y el uso sostenible de los
recursos genéticos.
El Protocolo establece una serie de disposiciones y
principios para regular el acceso a los recursos
genéticos, incluyendo la necesidad de obtener el
consentimiento previo informado de los países
proveedores y establecer términos mutuamente
acordados para el acceso y la distribución de
beneficios. También se enfoca en la protección del
conocimiento tradicional asociado a los recursos
genéticos y la participación de las comunidades
indígenas y locales en la toma de decisiones.
Varios países están relacionados con el Protocolo de
Nagoya, ya sea como partes o como signatarios.
Algunos ejemplos son Argentina, Brasil, España y
Japón. Cada país tiene la responsabilidad de
implementar el Protocolo a nivel nacional y establecer
mecanismos para garantizar su cumplimiento.
Es importante destacar que el Protocolo de Nagoya
busca promover la cooperación internacional y el
intercambio justo de beneficios derivados de los
recursos genéticos, con el fin de proteger la
biodiversidad y salvaguardar los derechos de las
comunidades que poseen conocimientos tradicionales
asociados.