INTELIGENCIA RACIONAL
Es la que todos conocemos desde hace tiempo y a la que nos referimos cuando hablamos de
cociente intelectual o CI. Tradicionalmente, se ha concedido más importancia a este tipo de inteli-
gencia. Sin embargo, se ha visto que un CI alto no garantiza el éxito en la vida, las relaciones o el
trabajo. Para eso hacen falta otro tipo de habilidades, que son precisamente las relacionadas con
la inteligencia experiencial. No obstante, es verdad que un CI alto y una alta inteligencia experien-
cial siempre pueden ayudar a lograr un mayor éxito que un CI bajo y una alta inteligencia expe-
riencial. Funciona siguiendo reglas establecidas, es lenta, consciente, analítica, lógica. Es la que
utilizamos, por ejemplo, para hacer un cálculo matemático.
Según la teoría de Goleman (1996) "En un sentido muy real, tenemos dos mentes, una que
piensa y otra que siente”. Estas dos formas, fundamentalmente diferentes de conocimiento, inte-
ractúan para construir nuestra vida mental. La mente racional, es la forma de comprensión de la
que somos típicamente conscientes: más destacada en cuanto a la conciencia, reflexiva, capaz
de analizar y meditar.
El término inteligencia emocional fue utilizado por primera vez en 1990 por Peter Salovey de
Harvard y John Mayer de la New Hampshire, para describir las cualidades emocionales que pare-
cen tener importancia para el éxito: empatía, expresión y comprensión de los sentimientos control
de nuestro genio, independencia, capacidad de adaptación, simpatía, capacidad de resol-ver los
problemas de forma interpersonal, persistencia, cordialidad, amabilidad, respeto.
Características de la Inteligencia Racional
1. Analítico, lógico, cuantitativo, pragmático, realista, racional, muy crítico. Le gustan los números;
es sumamente objetivo, directo y se interesa en el funcionamiento de las cosas. Para hacer afir-
maciones se basa en la evidencia, se respalda en teorías y le gusta la precisión. Es exigente, indi-
vidualista y directivo.
2. Fiable, estable, profesional, preciso; se comunica de manera concisa, es claro, seguro de si.
3. Poco expresivo; es de trato distante y ciertamente puede parecer frio, así como mostrar un aire
de superioridad; es irónico y poco tolerante a la “estupidez”, aunque suele ser poco creativo; sue-
le ser intimidante y despectivo.
4. Respetar su percepción de superioridad y su intolerancia; es preciso estar listo para recibir pre-
guntas concretas y críticas duras. No hay que improvisar frente a él; le gusta ser consejero e “ilu-
minador”.
5. Exponer de forma clara, precisa y breve; respaldarse en cifras, hechos y pruebas. Debemos
permitirle mostrar su conocimiento, interrumpirle con educación y firmeza cuando no se compren-
da algo. Tiene que comprobar posteriormente sus afirmaciones, ya que su seguridad puede llegar
al exceso.
RESILIENCIA
Es un conjunto de atributos y habilidades innatas para afrontar adecuadamente situaciones
adversas, como factores estresantes y situaciones riesgosas.
Algunos autores definen a la Resiliencia como la capacidad de respuesta inherente al ser huma-
no, a través del cual se generan respuestas adaptativas frente a situaciones de crisis o de riesgo.
Esta capacidad deriva de la existencia de una reserva de recursos internos de ajuste y afronta-
miento, ya sean innatos o adquiridos. De este modo la resiliencia refuerza los factores protectores
y reduce la vulnerabilidad frente a las situaciones riesgosas (abuso de drogas, suicidio, embarazo
temprano, fugas de hogar, etc.)
Importancia de la resiliencia en el trabajo
Hay hechos, momentos, situaciones en la vida o en el trabajo que afectan de manera traumáti-
ca a las personas, que afectan las decisiones y generan estrés. Cada individuo reacciona diferen-
te frente a las adversidades: algunos toman actitudes positivas, superan los obstáculos con valen-
tía y sacan provecho de ellos, mientras que otros se quedan estancados, enredados en recuerdos
negativos durante mucho tiempo. Aquellas personas que logran recuperarse fácilmente, que
aprenden de los problemas y mantienen un espíritu de esperanza frente a las adversidades se las
consideran resilientes.
Para intensificar la resiliencia hay que trabajar sobre tres pilares:
1) Tener la capacidad de no juzgar, no internalizar las problemáticas de manera obsesiva, ser
positivos y creativos para sobrellevar diferentes situaciones. La idea es no generar dramatismo y
a cambio demostrar una buena predisposición para seguir con la vida de manera natural.
2) Tener esperanza y saber buscar apoyo o sostén en amigos, familiares y guías. Al sentirse apo -
yado, el individuo cuenta con idoneidad de compartir sus problemas y así hacerlos más llevade-
ros.
3) El pilar más importante, tener confianza en uno mismo de manera constante, no importan las
adversidades que se presenten.
El ámbito laboral puede ser un lugar estresante por algunas condiciones que requieren algún
tipo de adaptabilidad especial. La falta de iluminación, elementos de trabajo, comodidad para rea-
lizar las tareas, cambios de días y horarios o lugares de trabajo, relaciones interpersonales con-
flictivas, viajes constantes, superposición de roles, plazos de entrega de trabajo muy exigentes,
generan altos niveles de negatividad y frustración.
CONCLUSION
Hoy ya sabemos que las personas emocionalmente inteligentes son más eficaces en la vida.
Sin embargo, eso no significa que quienes no lo sean no puedan alcanzar el éxito.
La inteligencia emocional puede mejorar a lo largo de la vida. Con el de cursar de los años, el
sujeto se desarrollará en la medida que sea, primero que todo, más consciente de sus estados de
ánimos, tenga la capacidad de manejar emociones angustiosas, de comprender a sus semejantes
y de guiar o aconsejar a los demás por el camino más beneficioso.
Por otro lado tenemos la inteligencia racional que esta fundamentada en lo que aprendimos
anteriormente, es la que piensa y razona todos los conocimientos aprendidos.
La inteligencia emocional y la racional se conjugan y ayudan entre si, pero sin duda la emocio-
nal nos ayuda a vivir la vida mejor.
Por otra parte los modelos mentales son un elemento esencial en el pensamiento sistémico, ya
que recogen los componentes importantes del funcionamiento de un sistema, el cual no está for-
malizado o documentado. Debido a que los elementos de la realidad se encuentran a nuestro al-
rededor y no en nuestro cerebro, debemos elaborar un modelo para analizar los problemas.
En cuanto a la resiliencia no se desarrolla en todos los individuos de la misma forma y que
cada uno tiene diversas maneras de desenvolverse y adquirir capacidades para superar sus pro-
blemas por lo cual, según Kolb (1973). “Es necesario dejar claro que cada cual forma sus capaci-
dades y elige como desarrollarlas”.