0% encontró este documento útil (0 votos)
24 vistas53 páginas

Civil

Cargado por

Daniela Leon
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
24 vistas53 páginas

Civil

Cargado por

Daniela Leon
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

I.

TEORIA GENERAL DE LA OBLIGACION

TEMA 1: LA OBLIGACIÓN. Concepto, elementos y fuentes. Sujetos.


Clases de
obligaciones por razón de los sujetos.
Una obligación es un vinculo jurídico, en el que se da una situación bipolar, la cual
está formada por dos polos:

Polo activo; es el derecho, el derecho subjetivo, el crédito, que posee el acreedor, que
le faculta para exigir frente al deudor lo que por éste es debido (prestación)
Polo pasivo: es el deber, la deuda, el débito, el deber de prestación correspondiente al
deudor, el cual es sujeto de un deber jurídico (deuda).

Esa relación vincula jurídicamente a ambos en la realización de lo que se llama una


prestación. La prestación es un comportamiento, que satisface el interés de un
acreedor.

La obligación, es el deber de prestación, el deber de realizar una prestación y por


consiguiente, nos encontraríamos con el derecho de prestación, que seria el
derecho del acreedor frente al deudor, con quién mediante la prestación del
deudor el acreedor satisface su interés

La prestación es el objeto del deber del deudor y del derecho del acreedor y
concurren lógicamente sobre la misma prestación.

ELEMENTOS: Acreedor, deudor, objeto y el vinculo jurídico existente entre esos 2


sujetos.

Diferencia entre deuda y responsabilidad:

La deuda es el deber jurídico, el deber de realizar una prestación, el deber de


prestación, se le puede llamar deuda u obligación, y el derecho se llama derecho de
crédito o derecho personal

La responsabilidad, es la sumisión o sujeción al poder coactivo del acreedor, la


sanción o consecuencia del incumplimiento

El deudor está sometido a un poder de coacción, porque el acreedor no solo tiene


derecho a la prestación, sino también el derecho de imponer al deudor el

1
cumplimiento de la obligación, en definitiva, hablaríamos de la fuerza del Estado,
es decir, la posibilidad de pedir al Tribunal que declare la existencia de la
obligación y condene a cumplir la deuda. Hablaríamos de la fuerza del Estado
puesta al servicio del hecho subjetivo, privado del acreedor para que el deudor
realice la prestación. La responsabilidad se define como la sujeción al poder
coactivo del acreedor o al poder de agresión patrimonial de este.

Art 1911 el incumplimiento de las obligaciones responde el deudor con todos sus
bienes presentes y futuros lo que se denominará responsabilidad patrimonial. O
responsabilidad universal o ilimitada

Dentro de la responsabilidad, hay que destacar el embargo, es posible que aún antes
de la ejecución la cosa quede ya sujeta o vinculada, esto sería el caso de la hipoteca y
la prenda. Estas son las llamadas garantías reales, son derechos reales inherentes a
las cosas, incluso si la propiedad de la cosa se transmite cualquiera sea su propietario.

Después estarían las garantías personales, que no consisten en una cosa sino en
una persona, un tercero, ale fiador del deudor, esta es la llamada fianza: (A le presta
1000 € a B, de tal forma que si B no paga, pagará Noi C), responsabilidad personal,
pues responde otro en caso de insolvencia o incumplimiento, por lo que responde con
el patrimonio de otra persona.

En el derecho real está vinculado una cosa en el de crédito o personal está


vinculada la persona del deudor, aunque se refiera a la obligación por ejemplo de
entregar una cosa lo que está vinculado es la persona. Lo que está vinculado de una
manera directa e inmediata es una persona no una cosa, porque si no sería derecho
real.

Fuentes de las obligaciones

Art. 1089 CC. Atendiendo a sus fundamentos, podemos encontrar dos grandes
fuentes o una distinción entre fuentes: autónomas y heterónomas. El primero se
refiere a la autonomía privada, entendida como el poder del individuo de constituir sus
propias relaciones jurídicas. El segundo, está constituido por la soberanía del Estado
(heterónomas), creando entre los particulares relaciones obligatorias, sin contar por
ello con la voluntad de estos. Finalmente, este artículo establece que "las obligaciones
nacen de la ley, de los contratos, de los cuasicontratos y de los actos y omisiones
ilícitos o en que intervenga cualquier género de culpa o negligencia":

Ley

Contratos

2
Cuasicontratos: son todas aquellas obligaciones que producen los mismos efectos
que los contratos, pero sin el concierto de la voluntad de una de las partes.
Encontramos cinco tipos:

o La gestión inoficiosa (sin mandato).o La comunidad de bienes.


o Pago o cobro de lo indebido (solutio indebiti). o La tutela.o
Aceptación de la herencia

Los Delitos y Faltas

Los Actos y Omisiones en que interviene culpa o negligencia (daño)

Las obligaciones se clasifican por su origen en:

Obligaciones contractuales: Son las que nacen de un contrato, es decir, de un


acuerdo de voluntades entre dos o más partes. Por ejemplo, la compraventa, el
arrendamiento, etc.
Obligaciones legales: Son aquellas que nacen de la ley directamente, sin necesidad
de que las partes celebren un contrato. Por ejemplo, el deber de pagar impuestos, el
deber de alimentar a los hijos, etc.

Clases de obligaciones por razón de los sujetos

Las obligaciones unilaterales, son las que ponen prestaciones a cargo de una de las
partes, de esta forma la otra parte solo tiene derechos.

Las obligaciones bilaterales, son recíprocas, de manera que hay un intercambio de


obligaciones entre ambas partes de la relación de obligación.

Obligaciones unilaterales: son aquellos donde hay obligaciones a cargo de una sola
de las partes
Obligaciones recíprocas: son obligaciones que están a cargo de ambas partes (ej.
Compraventa). Se caracterizan por su reciprocidad.
Obligaciones bilaterales imperfectas o ex post facto: a veces se dice que existe
esta figura intermedia, hay contratos que son en principio unilaterales pero que
pueden volverse bilaterales por un hecho posterior eventual.

MANCOMUNADAS, SOLIDARIAS Y PARCIARIAS

Siguiendo con las clases de obligaciones, conviene centrarse en la clase por razón de
los sujetos. Sabemos que estos son el acreedor y el deudor, que a su vez pueden ser

3
personas físicas o jurídicas. Como podemos ver, no puede haber relaciones sin sujetos,
pero hay casos en los que el sujeto está indeterminado o pendiente de determinar y
esta determinación está en función de otra situación.

En cuanto a la posición del deudor, existen las denominadas obligaciones reales,


también por razón de una cosa. Es decir, que el deudor será el propietario de la cosa o
el titular de un derecho real.

OBLIGACIÓN MANCOMUNADA/COLECTIVA/CONJUNTA.
Es aquella en que el crédito o la deuda está dividida en tantas relaciones obligatorias
como cotitulares haya:
En el caso de encontramos con varios acreedores mancomunados, cada 1 de ellos solo
puede exigir al deudor la parte que le corresponda, y si son varios los deudores
mancomunados, cada I de ellos solo está obligado a prestar su parte. Por ejemplo, si 3
personas tienen un crédito o deuda mancomunados de €150, cada 1 de ellos tiene un
crédito o una deuda de 50. Es decir, cada acreedor solo tiene derecho a 50 y cada
deudor solo debe 50.
Cuando la mancomunidad es activa, cada I de los acreedores solo puede exigir del
deudor una parte de prestación, pero si se trata de mancomunidad pasiva, cada
deudor solo debe y está obligado a cumplir una parte de la prestación.
Esta simplicidad de la obligación mancomunada se complica, pues cuando la
prestación que constituye su objeto es indivisible, si se tratase de la mancomunidad
de acreedores, (Ejemplo, entregar un automóvil a 3 personas.) estos han de
proceder conjuntamente en la reclamación, pues no puede cada 1 de ellos pretender
que se cumpla respecto de él la tercera parte de la prestación y si se tratase de la
mancomunidad. de deudores. (Ejemplo, 3 personas obligadas a entregar un
automóvil,) estos solo pueden pagar conjuntamente, pues no es posible que cada 1
cumpla por si 1/3 parte de la prestación.

En caso de incumplimiento, al transformarse la obligación de vida en una


indemnización de daños y perjuicios. La obligación recobra su carácter prorrateable, y
cada 1 de los deudores solo tendrá que pagar la parte proporcional que le
corresponda.

OBLIGACIÓN PARCIARIA:
Recientemente, cierto sector de la doctrina distingue entre obligaciones partidarias y
mancomunadas como dos categorías diferentes. El artículo 1138 del Código Civil
establece que en estas obligaciones partidarias, el crédito o la deuda se divide en
tantos créditos o deudas, según cuantos sean los acreedores o deudores.

Esta división se lleva a cabo a partes iguales, por lo que la división de estos créditos o
deudas son independientes unos de los otros.
De este artículo se extrae en cierto modo algo más de especificación, pues se da un
orden de preferencia entre la parcialidad y mancomunidad. En todo caso, si no hay
solidaridad, la deuda proferiblemente se divide en partes iguales.

4
OBLIGACIONES SOLIDARIAS:

Solidaridad activa: cuando frente a un deudor existan varios acreedores, cualquiera


de los cuales, puede exigir y recibir la prestación integra, como si fuese un único
acreedor, de modo que el pago hecho por el deudor a uno de los acreedores extingue
la obligación.

Solidaridad pasiva: tiene lugar cuando frente al acreedor existen varios deudores,
los cuales deben la prestación integramente, por lo que el acreedor puede exigir de
cualquiera de ellos que cumpla en su totalidad la obligación.

La solidaridad no se presume, 1137, la solidaria se tiene que pactar, para que haya
solidaridad se necesita el pacto expreso. Solo hay soldaria cuando la obligación
expresamente lo determine, constituyéndose con el carácter de solidaria

En este tipo de obligaciones encontramos las relaciones externas entre el acreedor


y el deudor, en las cuales cada deudor, es deudor por entero y las relaciones
internas entre os deudores, relaciones en las que rige el principio de división en
partes entre los codeudores en la proporción que acuerden, presumiendo por defecto
la división por igual

Solidaridad pasiva o solidaridad de deudores: tiene una función de garantía, sin


uno de los deudores paga, la obligación se extingue para todos, art 1145, pero como
ha pagado por si y por los otros codeudores, tiene derecho a reclamar del resto de las
partes que le corresponden, pues entre varios deudores solidarios, la obligación se
divide pro parte. Este derecho de reembolso lo tiene el deudor que pagó integramente
la prestación.

Prestación imposible: dentro de la relación externa art 1147 contempla el hecho de


qu e, si la cosa hubiese parecido o la prestación sea imposible sin culpa de los
deudores solidarios, la obligación queda extinguida
Del mismo modo, si la cosa se pierde o que la prestación es imposible por culpa de los
deudores, debido a que hay solidaridad, frente a la indemnización, responderán todos
solidariamente, aunque solo uno tuviera culpa, responden hoy la subo, todos.

La subrogación y otros actos con efecto de la extinción: La subrogación es la


sustitución, es decir, poner algo en el lugar de otra cosa. La subrogación en el crédito
significa que 1/3 se subroga en la posición del acreedor, esto es, se pone en su
situación. El Código contempla, además del pago, otros fenómenos que tienen cierto
efecto de pago, los contempla también en la solidaridad de deudores. El articulo 1143
del
Código Civil establece que dichos fenómenos son la novación, la compensación y la
confusión o remisión de la deuda. Del mismo modo, el acreedor que haya ejecutado
cualquiera de estos actos, asi como el que cobre la deuda, responderá a los demás de
la parte que le corresponde en la obligación.
5
Novación, Novar, una obligación es extinguir una obligación que ya existe, creando
otra nueva que ocupa el lugar de la anterior, es decir, se trata de sustituir una
obligación por otra. Esta situación puede darse con 1 de los deudores, quedando
todos los demás liberados de la deuda, por lo que el deudor que haya procedido al
pago total de la deuda tendrá derecho a ser reembolsado.
Compensación. Compensar deudas es pagar una deuda con otra. Se da cuando dos
personas son reciprocamente acreedoras y deudoras, la una de la otra.
Confusión. En este supuesto se reúnen en la misma persona los conceptos de
acreedor y deudor, por lo que queda extinguida la obligación, pues acreedor y
deudor es la misma persona.
Remisión. Es el perdón de la deuda. El acreedor pacta con 1 de los deudores. La
extinción de la deuda. Hay varias posibilidades, dependiendo de si la deuda es
perdonada de manera total o parcial.
- Perdonar la totalidad de la deuda es cuando a pacta con b el perdón de la
deuda, quedando libres todos los demás codeudores.
- Perdonar una parte de la deuda: En el artículo 100146 del Código Civil se da la
posibilidad de que el acreedor perdone la parte de la deuda de un solo deudor, por
lo que puede darse que una vez otorgado este perdón, fuera otro de los codeudores
quien pagase la totalidad de la deuda. Un ejemplo es cuando el acreedor presta
€900 y perdona a b su parte, pero c en consecuencia, paga los €900, es decir, la
totalidad de la deuda.
Excepciones. El articulo 1148. el Código Civil establece que el deudor solidario podrá
utilizar contra las reclamaciones del acreedor, todas las excepciones que se deriven
de la naturaleza de la obligación y las que le sean personales. En definitiva, este
articulo regula las excepciones. Concretamente se trata de las reclamaciones del
acreedor y las excepciones que pueden ser utilizadas por el deudor demandado.

Solidaridad de acreedores. No tendrá una función de garantía, sino más bien de


gestión, pues se facultan reciprocamente para Que cada I cobre por el otro. el Código
Civil nos dice, sobre todo en el artículo 1141. en el párrafo 1, que cada 1 de los
acreedores solidarios puede hacer lo que le sea útil a los demás, pero no lo que le sea
perjudicial. Esto significa que puede cobrar, pedir un reconocimiento de la deuda, pero
no puedo. por ejemplo, hacer una transacción, renunciar, ceder, etcétera, pues no
puede privar de su derecho a los demás acreedores, por lo que los coacreedores
pueden utilizar a su favor lo realizado por el otro.
El pago hecho por un tercero, extingue la obligación.

6
TEMA 2. EL OBJETO DE LA OBLIGACIÓN. Clases de obligaciones por
razón del objeto

[Link]ÓN ESPECÍFICA Y GENÉRICA (obligaciones de dar)

1. Obligaciones divisibles:a. Son aquellas en las que la prestación puede


fraccionarse sin que la esencia o valor de la obligación se altere. En otras palabras, la
obligación puede cumplirse por partes.
b. Estas obligaciones generalmente son divisibles cuando el objeto de la prestación es
material o cuantificable.
c. Ejemplo: En una obligación de pago de una suma de dinero, es posible fraccionar el
cumplimiento, pagando en cuotas o plazos parciales. Otro ejemplo seria la entrega de
una cantidad de productos, donde puede cumplirse parcialmente si se fracciona la
entrega.

2. Obligaciones indivisibles:a. Son aquellas en las que la prestación no puede


fraccionarse sin que se altere su naturaleza o esencia El cumplimiento solo puede
darse en su totalidad.
b. Aqui, la división del objeto haria imposible su cumplimiento adecuado o la
prestación perderia su valor si se fracciona.
c. Ejemplo: La obligación de entregar un bien inmueble (una casa) es indivisible, ya
que no tiene sentido entregar solo una parte del bien. También, un trabajo artistico o
una obra única no pueden dividirse en partes iguales

Según el articulo 1151, el Código Civil se considerarán indivisibles las obligaciones de


dar, por ejemplo, un automovil y todas las aquellas que no sean susceptibles de
cumplimiento parcial, por ejemplo, otorgar una escritura de Constitución de ana
sociedad serán divisibles y corresponderán con las obligaciones de hacer.
En las obligaciones de no hacer la divisibilidad o indivisibilidad, se decidira por el
carácter de prestación en cada caso particular, si bien predomina en la doctrina el
criterio de que tales obligaciones son siempre indivisibles.

Hay distintas clases de obligaciones. Atendiendo a la clase de prestación que el


deudor está obligado a cumplir, las obligaciones se clasifican en positivas dar y hacer
o negativas no hacer. Según impongan al deudor una determinada actividad o
sanción.

Obligaciones de dar: La prestación de dar es el comportamiento dirigido a la


entrega de una cosa. En términos generales, la entrega es un traspaso posesorio y
consiste en la realización de los actos necesarios para que el acreedor tome posesión
de la cosa. Tiene una función instrumental por cuanto es un procedimiento para
obtener una finalidad, como la adquisición de la propiedad de aquella cosa.

Artículo 1094 del Código Civil. El obligado a entregar alguna cosa lo esta también a
conservaria con diligencia propia de un padre de familia.
7
Articulo 1096 del Código Civil. El acreedor tiene derecho a que le sean entregados los
frutos de la cosa desde que nace la obligación de la entrega.
Articulo 1097 del Código Civil: El obligado a entregar una cosa lo está también a la
entrega de los accesorios. Estos últimos son los auxiliares o complementarios de la
cosa, sin los cuales quedaría frustrada la finalidad de la entrega.

Obligaciones de hacer: La prestación de hacer impone al deudor el desarrollo de


una actividad que permita al acreedor la situación de su interés. Es fungible el interés
del acreedor que da satisfecho con la realización de la prestación, siendo indiferente la
persona del deudor. Por el contrario, es sin fungible cuando existe un.
Intuitivos personal, es decir, que la persona del deudor no puede ser sustituida por
otra al no serle indiferente al acreedor que incumpla la obligación.

Artículo 1098 del Código Civil. Si el obligado a hacer alguna cosa no la hiciere, se
mandará ejecutar a su costa. Esto mismo se observará si le hiciere contraviniendo al
tenor de la obligación.
Articulo 1099 del Código Civil. Lo dispuesto en el párrafo segundo del articulo anterior
se observará también cuando la obligación consista en no hacer y el deudor ejecutar
en lo que había sido prohibido.

Obligaciones de no hacer. Las obligaciones negativas son menos frecuentes, donde


el comportamiento del deudor es puramente negativo. Se admiten dos modalidades,
por un lado, abstenerse. Por ejemplo, el arrendador, que al ceder el local conviene con
el arrendatario que este no pueda instalar en él un bar para evitar la competencia con
otro. Y Por otro lado, tolerar, es decir, permitir una actividad, por ejemplo, dejar pasar
a alguien por mi propiedad para sacar agua de una

OBLIGACION ESEPCIFICA Y GENERICA (obligaciones de dar)

Obligaciones específicas: son aquellas que recaen sobre cosas concretas y


determinadas. Este tipo de obligaciones se refiere más bien. Aunque no
necesariamente a los bienes inmuebles, las cuales tienen como objeto una cosa cierta,
individual y específica.

Obligaciones genéricas: Se refieren más bien, pero no necesariamente a los bienes


muebles, pues consiste en dar una cosa dentro de una clase o clases de cosas. Por ello
se denominan obligaciones genéricas a aquellas obligaciones en las cuales la cosa
objeto de la prestación se encuentra inicialmente indeterminada y se determina
gracias a su número peso. Todo medida con referencia al género al que pertenece

La Especificación

Como podemos ver, la obligación genérica necesita concretarse o especificarse, es


decir, convertirse en una obligación especifica. En la obligación genérica, el deudor
8
está obligado a hacer propietario al comprador, por lo que la Facultad de
especificación corresponde en este caso al deudor, ya que éste ha de entregar la cosa
de vida y para ello es preciso que este concrete la cosa dentro del género al que
pertenece.
Esta transformación de la obligación genérica en especifica tiene importantes
consecuencias jurídicas, siendo la principal de la desaparición de la regla genus
nunquam perit. Qué significa el género nunca perece.
Pues las obligaciones genéricas no se extinguen y por tanto el deudor no se libera
porque se destruyan o pierdan las cosas que el deudor tuviera dispuestas para realizar
el cumplimiento, ya que siempre podrá cumplir la obligación entregando cualquiera
otra del mismo género.
Por ello, al transformarse la obligación genérica en especifica, esta regla desaparece,
pues si las cosas de vida se pierden o parecen sin culpa del deudor. La obligación se
extingue y el deudor queda liberado.
Articulo 1182. Escribió civil, porque está imposible que entregue precisamente la cosa
que debía

Carácter de las obligaciones genéricas (examen)

Las consecuencias más notables del carácter genérico de las obligaciones son las
siguientes. El régimen de las obligaciones genéricas se suele resumir, de manera
introductoria, diciendo tres cosas:

El género nunca perece: entiende que el género nunca perece (genus numquam
perit) pues siempre existen cosas pertenecientes al género en cuestión, por lo que
la pérdida o destrucción de las cosas genéricas que el deudor tuviese en el
momento no supone imposibilidad objetiva de cumplir la prestación, de ahí que el
riesgo sea del deudor. En definitiva, la obligación genérica siempre se puede
cumplir. El comprador corre con el riesgo una vez que la cosa ha sido medida (art.
1452).

Elige el deudor si no se pacta otra cosa: puede ser cumplida en vía de


ejecución a costa del deudor (art. 1096. 2°):

Regla de la calidad media: si no se ha establecido otra cosa (art. 1167), si la


calidad y circunstancias no se han expresado, el acreedor no podrá exigir una
cosa de la calidad superior, ni el deudor entregarla de calidad inferior (art. 1167).
Lo contrario ocurre en la obligación específica, porque al estar perfectamente
individualizada la cosa, la pérdida sobrevenida ocasiona la imposibilidad de
cumplir (art. 1.182)

LAS OBLIGACIONES DE DINERO O PECUNIARIAS

Es una obligación que consiste en dar una cantidad de dinero, del acreedor al deudor.
Se paga una cantidad de dinero, una cantidad o suma de dinero.

9
Actualmente es la obligación más importante a la que todas las obligaciones pueden
acabar referidas, pues si hemos causado daños a la cosa, entre otras situaciones, se
compensará de manera monetaria. El dinero es medida universal del valor de todos
los bienes. Es un instrumento de cambio, es un medio general de pago de las
obligaciones. Por lo que el dinero puede ser objeto de obligaciones, es decir, la
obligación puede consistir en la transmisión de dinero.

Hay dos tipos de deudas de dinero:

Deudas de suma, consiste en una cantidad, una cantidad fija previamente en un


contrato. En las deudas de suma, los signos o piezas monetarias son indiferentes
desde el punto de vista de la obligación. Lo mismo se pueden entregar billetes de
1000 que de 100 o una moneda metálica.

Deudas de valor: En este caso no se debe una suma, sino que se debe un valor, por
lo que la deuda conserva el valor, aunque pase el tiempo, siendo dicho valor. El
mismo ejemplo en el articulo 1346 CC, contempla que la compra de un instrumento
profesional como un violin será privativo, no ganancial por ser el instrumento de su
profesión. En este caso, la sociedad será acreedora del cónyuge, propietario y el
violín por el valor satisfecho. La suma no está fijada, está pendiente de
determinación.

El valor de una mejora realizada en un bien


Es una obligación de dar valor económico, este valor es poder o capacidad abstracta o
patrimonial.

Sino se cumple con una obligación entrará en juego el dinero, una indemnización. Las
obligaciones secundariamente se sacian con dinero.

El dinero es medida general universal de valor, es instrumento de cambio y de pago.

La deuda de dinero se paga dando una cantidad de dinero, incialmente puede ser que
la deuda de dinero pueda ser una deuda de valor. (arriba)

¿en la obligación de dinero cuanto hay que pagar?


A lo que tienes derecho es a una suma con la que pueda comprar ahora lo que podía
comprar entonces. La inflación deprecia los precios. Esta es una cuestión para saber si
es sistema es nominalista o si xalorista (si lo que se debe es el verdadero valor).
Parece bastante claro que el sistema es nominalista. Esto está de alguna manera en la
normativa del préstamo
Art 1754 CC. Leerlo.

Clausulas de estabilizacion del valor


Las cláusulas de estabilización de valor permiten ajustar la cantidad de dinero a pagar
en función de ciertos parámetros que reflejan la pérdida de poder adquisitivo de la
moneda, con el objetivo de mantener el valor real de la obligación. Estas cláusulas son
10
comunes en contratos a largo plazo, arrendamientos, préstamos o contratos en
economias con alta inflación

Cláusula de estabilización habitual en ciertos contratos son las que haces referencia a
indices de precio, cotización de una mercancía o indices estadísticos. ([Link]). Se
puede estabilizar con referencia a ese indice.

Las obligaciones pecuniarias pueden tener distintas funciones.

La deuda de intereses, se distingue entre el capital y el interés. 2 tipos

Interés retributivo: es el precio de beneficio que se tiene cuando se puede utilizar


por cierto tiempo un capital ajeno, ej, una prestación de dinero.
Interés indemnizatorio o de demora: interés por el retraso del pago, no es un
precio, es una indemnización, el daño o perjuicio que se causa al no cumplir una
obligación se transforma en una indemnización. Este se tiene que pactar, ei: en una
prestación se tienen que pactar intereses por si se produce un retraso o
incumplimiento del pago u obligación. Para ello hay que incurrir en mora, art 1100
cc

OBLIGACIONES PURAS Y CONDICIONALES

Concepto y naturaleza de la condición

La condición es un hecho futuro e incierto del cual depende la exigibilidad de una


obligación. Su característica esencial es la incertidumbre, ya que no se sabe si el
hecho sucederá (incertidumbre objetiva) o si ya ha ocurrido (incertidumbre subjetiva).
Esto distingue a la condición de otros hechos futuros, como un día determinado, que
son seguros de llegar.

Condiciones suspensivas: Hacen exigible la obligación solo cuando se cumple la


condición. La ley establece que la obligación será exigible “desde luego”, es decir,
de inmediato, una vez que el hecho haya ocurrido.

Obligación pura vs. condicional: La obligación pura es aquella que no depende


de una condición y es exigible de inmediato. En cambio, la obligación condicional
depende de que ocurra un hecho incierto.

En cuanto a los plazos, estos pueden ser ciertos, cuando se sabe que el hecho llegará
pero no se sabe cuándo (como la muerte), o ciertos con fecha específica, cuando se
conoce el momento exacto en que ocurrirá.

Clases de condiciones

1. Condiciones Suspensivas y Resolutorias:

11
Suspensivas: La adquisición de derechos depende de que ocurra un evento
específico. Hasta que se cumpla, la eficacia del contrato queda en
suspenso.
Resolutorias: Determinan la pérdida de derechos ya adquiridos si ocurre el
evento condicionante (art. 1114).

1. Condiciones Positivas y Negativas:

Positivas: Dependen de que un suceso ocurra (“que algo pase”).


Negativas: Dependen de que un suceso no ocurra (“que algo no pase”).

1. Condiciones Posibles e Imposibles:

Posibles: Son viables y realizables.


Imposibles: No se pueden cumplir por razones físicas o jurídicas, anulando la
obligación en los contratos (art. 1116). Las condiciones imposibles en
contratos resolutorios se consideran no puestas.

1. Condiciones Lícitas e Ilícitas:

Lícitas: Permitidas por la ley.


Ilícitas: Prohibidas por la ley, contrarias al orden público o a las buenas
costumbres. Las condiciones ilícitas o inmorales también anulan la
obligación de la que dependen (art. 1116).

En resumen, las condiciones determinan la efectividad de las obligaciones y su


clasificación se basa en la naturaleza y posibilidad de los eventos que las condicionan.

Por otro lado, los elementos esenciales del contrato son, según una división
Tomista:

Elementos Esenciales. Básicos e indispensables

Elementos Naturales. Surgen del contrato

Elementos Accidentales: los accidentales son elementos que concurren solo si se


añaden, las condiciones son elementos que poseen este carácter accidental. Sin
embargo, esta condición lo que hace es prever posibilidades y regular los riesgos,
distribuirlos. ❖ Condición Parcial: establece dos regulaciones distintas: una
para el caso en que la condición se cumpla y otra para cuando no. Aunque
afecta solo parcialmente al contrato, es suspensiva en ambos casos, ya
que siempre se adquiere un derecho. Si se cumple, añade una obligación
adicional, pero sigue siendo una condición suspensiva.

En el tiempo, la fase de pendencia: duración máxima de la fase de


pendencia de la condición
12
La fase de pendencia es el período en que una condición está pendiente de
cumplirse, lo cual crea incertidumbre en la obligación. Su duración depende de si se
ha fijado un tiempo para que la condición ocurra o no:

1. Condición con tiempo determinado:

Positiva (art. 1117): Si el evento no ocurre dentro del tiempo estipulado o es


claro que no ocurrirá, la obligación se extingue.
Negativa (art. 1118): Si se estipula que algo no ocurra en un plazo, la
obligación se hace efectiva al pasar ese tiempo o si es evidente que no
sucederá.

1. Condición sin tiempo específico:

Si no se ha fijado un plazo, se interpreta en función de lo que las partes


habrían considerado razonable.

En resumen, en las obligaciones condicionales, siempre hay una fase de espera hasta
que la condición se cumpla o no.

Efectos de la condición: el cumplimiento de la condición (la


retroactividad)

1. Obligaciones sinalagmáticas y unilaterales:

Sinalagmáticas: ambas partes tienen obligaciones interdependientes (como


en una compraventa).
Unilaterales: solo una parte tiene obligación, como en un préstamo gratuito.

1. Cumplimiento ficticio de la condición:

Si una de las partes impide que se cumpla la condición voluntariamente, la


condición se considera cumplida para proteger al acreedor.

1. Condición suspensiva y retroactividad:

Cuando se cumple una condición suspensiva, los efectos se retrotraen al inicio


de la obligación, como si siempre hubiera sido válida.
En obligaciones sinalagmáticas (recíprocas), frutos e intereses se
compensan entre las partes.
En obligaciones unilaterales, los frutos e intereses los conserva el deudor,
salvo pacto contrario.
Para obligaciones de hacer o no hacer, el tribunal determina el efecto
retroactivo.

1. Cambios en la cosa durante la condición:


13
Deterioro: Si es fortuito, lo soporta el acreedor; si es por culpa del deudor, el
acreedor puede exigir cumplimiento o compensación.
Mejoras: Si son naturales, benefician al acreedor; si las hace el deudor,
puede conservarlas.
Pérdida: Si es fortuita, se extingue la obligación; si es por culpa del deudor,
debe compensar al acreedor.

1. Condición resolutoria:

Cuando una condición resolutoria ocurre, la relación termina.


Puede ser:
Absoluta: borra todos los efectos; se deben devolver los bienes
recibidos.
Relativa: termina la relación para el futuro sin afectar lo ya cumplido
(usualmente en contratos de larga duración).
En general, la condición suspensiva pone en espera la obligación, mientras que la
condición resolutoria la da por terminada cuando se cumple.

OBLIGACIONES UNILATERALES, BILATERALES Y BILATERALES POST


FACTO

Obligaciones unilaterales: Solo una parte tiene obligaciones, mientras que la otra
solo tiene derechos.

Obligaciones bilaterales o recíprocas: Ambas partes están obligadas y tienen


derechos, con obligaciones interdependientes (como en una compraventa, donde el
vendedor entrega el bien y el comprador paga).

Relación entre onerosidad y bilateralidad:

Onerosidad implica un intercambio de prestaciones, pero no siempre es bilateral


(ej., un préstamo con intereses).
Bilateralidad siempre implica onerosidad, pues hay obligaciones recíprocas.

Obligaciones bilaterales imperfectas o ex post facto: Son obligaciones


inicialmente unilaterales que, por un hecho posterior, pueden crear una obligación en
la otra parte. Ejemplo: en un depósito gratuito, el depositario puede tener derecho a
compensación si realiza gastos o sufre daños.

14
15
TEMA 3: EL PAGO O CUMPLIMIENTO DE LA OBLIGACIÓN

FORMAS DE EXTENSIÓN DE LAS OBLIGACIONES


6 formas

1. PAGO Y CUMPLIMIENTO:

El cumplimiento de una obligación consiste en que el deudor realice aquello a lo


que se comprometió, satisfaciendo el interés del acreedor y extinguiendo la
obligación. Esto se considera el modo normal y esperado de extinción de una
obligación, ya que las obligaciones existen para ser cumplidas. Si el cumplimiento es
total y exacto, se entiende que el deudor queda liberado y el acreedor satisfecho.

Tipos de cumplimiento e incumplimiento:

Cumplimiento total: cuando el deudor cumple con toda la obligación de forma


exacta y sin errores, lo que extingue completamente la deuda.
Cumplimiento parcial o defectuoso: si el deudor cumple solo en parte o de
forma incorrecta, esto puede considerarse un incumplimiento. Aunque pueda
haber cierto avance, el deudor no ha cumplido exactamente con lo que debía.
En caso de incumplimiento, el acreedor tiene derecho a exigir el pago, incluso
mediante un proceso judicial, que puede derivar en una ejecución forzosa de los
bienes del deudor para cubrir la deuda.

Sujetos del pago: En el proceso de pago intervienen dos partes: el pagador


(solvens) y el cobrador(accipiens). Ambos deben contar con:

Capacidad: es decir, la habilidad legal para realizar actos jurídicos (capacidad de


obrar). Por ejemplo, un menor no puede realizar un pago válido sin el
consentimiento de un tutor.
Legitimación: implica que la persona tenga derecho a realizar el pago o a recibirlo.
Por ejemplo, si se le paga a alguien que no tiene derecho a cobrar (como un
menor sin consentimiento), el pago podría ser inválido y el deudor podría verse
obligado a pagar nuevamente. Por lo que hay que tener capacidad tanto para
cobrar como para el pago.
En resumen, el cumplimiento es la realización exacta de la prestación, y es la forma
ordinaria de extinguir una obligación. Si el deudor no paga de manera voluntaria, el
acreedor puede tomar acciones legales para asegurarse de que la deuda se cumpla o
se compense forzosamente.

Por otro lado, la norma establece que el pago realizado por alguien sin la libre
disposición de la cosa o sin capacidad para enajenar no es válido. Esto significa
que el pago no libera al deudor, quien sigue obligado hasta que cumpla
correctamente.

Requisitos para un pago válido:

16
1. Libre disposición de la cosa debida: el pagador debe tener el derecho de
disponer del bien o dinero. Si paga con bienes que no le pertenecen o que no
puede disponer legalmente, el pago no es válido. Por ejemplo, si alguien vende
algo que no es suyo, el pago no se considera completo.
2. Falta de capacidad para enajenar: se requiere que el pagador tenga
capacidad legal. Si alguien incapacitado o un menor realiza el pago sin
autorización, este será inválido.

Efectos del pago inválido:

En general, el deudor puede solicitar la devolución del pago inválido (repetición)


y deberá cumplir la obligación correctamente.
Excepción: Si el pago fue en dinero o bienes fungibles (que se consumen al
usarlos), no se puede exigir la devolución si el acreedor los utilizó de buena fe.

En conclusión, para que el pago libere al deudor, debe cumplir con estos requisitos; si
no, el pago puede ser anulado y repetido, salvo en la excepción mencionada.

Condiciones objetivas del pago: para que el pago sea válido, debe ser exacto y
completo. Esto significa que el deudor debe pagar toda la deuda de una vez, sin
fraccionar, ya que al acreedor le interesa recibir el total. El acreedor puede rechazar
pagos parciales, salvo en casos específicos, como cuando la deuda es parcialmente
indeterminada (ilíquida).

Legitimación de un tercero en el pago: un tercero puede realizar el pago en lugar


del deudor, incluso sin tener un interés directo en la obligación. Sin embargo, hay
excepciones:

Obligaciones personalísimas: cuando el contrato exige que el deudor cumpla


personalmente, el pago no puede realizarlo un tercero.
Prohibición conjunta del acreedor y deudor: si ambos prohíben que un tercero
pague, este no podrá intervenir.

Dependiendo de la relación del tercero con el deudor, los efectos del pago varían:

Si el deudor aprueba el pago, se considera que el tercero actúa como si tuviera un


mandato para pagar.
Si el deudor ignora el pago, el tercero actúa sin mandato, pero puede reclamar al
deudor los gastos necesarios.
Si el tercero paga contra la voluntad expresa del deudor, solo puede reclamar
reembolso si el pago benefició al deudor.

Subrogación

Cuando un tercero paga en lugar del deudor, puede darse la subrogación, por la cual
el tercero adquiere los derechos del acreedor sobre la deuda. Esto le da derecho a
reclamar el reembolso y a beneficiarse de la garantía de la deuda.
17
Requisitos del acreedor (personas que pueden recibir el pago):

El acreedor legítimo es quien puede recibir el pago de una deuda. Esto incluye:

1. El acreedor original: es la persona indicada en la obligación, o una autorizada


para recibir en su nombre (por ejemplo, un administrador o representante legal).
2. Cesionario: un tercero que ha adquirido el crédito mediante cesión y, por tanto,
se convierte en el nuevo acreedor.
3. Indicado o diputado en el pago (adiectus solutionis causa): alguien
autorizado solo para recibir el pago sin ser titular del crédito, como un
representante designado específicamente para cobrar.
Formas de pago

Pago en cuenta bancaria: es válido si el contrato o la factura así lo indican, o si el


acreedor menciona su cuenta bancaria.
Pago a terceros: si el pago se hace a un tercero que no es el acreedor legítimo,
este será válido solo si resulta útil para el acreedor (art. 1163). Además, el pago
hecho de buena fe a quien tenga la apariencia de ser acreedor libera al deudor
(art. 1164).

Cesión del crédito

Si el crédito ha sido cedido a otra persona y el deudor paga al acreedor original por no
estar informado de la cesión, el pago sigue siendo válido y el deudor queda liberado
(art. 1527).

Capacidad del acreedor

El acreedor debe tener capacidad legal para recibir el pago. Si el pago se hace a una
persona incapacitada (como un menor), este es válido solo si beneficia a esa persona
(art. 1163).

Retención judicial

Si el crédito ha sido embargado y el deudor ha sido notificado, no puede pagar


directamente al acreedor, ya que el pago sería inválido a menos que beneficie al
ejecutante (art. 1165).

Requisitos del pago para ser liberatorio

Para que el pago sea plenamente válido y libere al deudor, la prestación realizada
debe coincidir exactamente con la prometida en la obligación. Esto implica la
verificación de dos principios:

1. Principio de identidad del pago (art. 1166): La prestación debe ser


exactamente la acordada; el deudor no puede sustituirla por otra cosa, aunque
sea de igual o mayor valor, sin el consentimiento del acreedor. Esto aplica tanto a

18
bienes como a servicios específicos, evitando así que el deudor obligue al
acreedor a aceptar una prestación diferente.

2. Principio de integridad del pago (arts. 1157 y 1169): El pago debe ser
completo; el acreedor no puede ser forzado a aceptar pagos parciales, salvo que
el contrato lo permita o la deuda sea divisible entre varios sujetos. Sin embargo, si
la deuda tiene una parte líquida (fijada) y otra ilíquida (no determinada), el
acreedor puede exigir el pago de la parte líquida mientras se espera la
determinación de la ilíquida.

Tiempo del pago

El momento en que debe realizarse el pago depende de las características de la


obligación:

Obligación pura (sin término ni condición, art. 1113): Debe cumplirse


inmediatamente después de constituirse, aunque el deudor puede pagar después sin
que esto agrave su situación.

Obligación con término inicial (art. 1125): La obligación es exigible solo cuando
llega la fecha establecida. Si el deudor paga antes de esta fecha, no puede pedir
devolución del pago, pero sí reclamar intereses o frutos generados si desconocía el
plazo (art. 1126).
En caso de condición suspensiva, la obligación solo se exige si se cumple la
condición; no existe vínculo obligatorio hasta entonces.
Para obligaciones con término final o condición resolutoria, la obligación es
exigible desde su inicio, pero puede extinguirse si se cumple la condición resolutoria o
llega el término.

1. Lugar del pago:

Principio de autonomía de la voluntad: el lugar de pago se determina por


lo que hayan pactado las partes en el contrato.
Si no hay acuerdo específico: Para obligaciones de dar cosas determinadas,
el pago debe realizarse donde se encontraba la cosa en el momento de
constituirse la obligación. Para cosas genéricas o fungibles y otros tipos
de obligaciones (como de hacer o no hacer), el pago se hace en el domicilio
del deudor (art. 1171).

1. Cobro de lo indebido:

Según el art. 1895, si se recibe algo sin derecho a cobrarlo y por error, surge
la obligación de restituir lo recibido. Esta obligación surge cuando:
El pago se realiza entre personas distintas de las que vincula la deuda.
No existe relación obligatoria entre las partes, o ya se había extinguido.
El pago supera lo debido o se entrega una cosa diferente de lo pactado.

19
Buena fe y mala fe en el cobro indebido (el derecho a la restitución depende
de):
Buena fe: si el pago indebido fue aceptado de buena fe, el receptor solo
debe responder por el enriquecimiento obtenido y las pérdidas o
desmejoras de la cosa (art. 1897).
Mala fe: si el pago indebido fue aceptado de mala fe, el receptor debe
restituir completamente, devolviendo los frutos o capitales junto con
el interés legal y compensando cualquier daño (art. 1896).

1. Prescripción y contraderechos:

Las acciones personales sin plazo especial prescriben en cinco años.


Obligaciones continuadas (hacer o no hacer) prescriben en cada
incumplimiento.
Cuando la deuda ha prescrito, aunque se pague por error, el deudor no
puede reclamar la devolución, pues la acción está prescrita.

IMPUTACIÓN DEL PAGO

La imputación de pagos es el mecanismo jurídico que se utiliza cuando un deudor


tiene varias deudas de la misma clase con un mismo acreedor y el pago no cubre
todas las deudas. El deudor puede decidir a cuál de las deudas aplicar el pago,
extinguiéndola. Si no lo hace, el acreedor podrá hacerlo, pero debe ser aceptado por el
deudor para ser válido.

Requisitos:

1. El deudor debe tener varias deudas con un solo acreedor, que pueden ser de
diferentes relaciones obligatorias pero de la misma especie (como deudas por
alquiler, servicios, etc.).
2. Las deudas deben ser exigibles por un solo acreedor.
3. Deben ser de cosas especificas y determinadas.
4. Han de estar vencidas.

El deudor puede declarar a qué deuda aplicar el pago, y si no lo hace, el acreedor


puede realizar la imputación, pero necesita la aceptación del deudor.

En cuanto a las reglas de imputación, si ni el deudor ni el acreedor especifican a qué


deuda se destina el pago, el Código Civil establece que se considerará saldada la
deuda más onerosa (como la que genera mayores intereses o tiene cláusula penal). Si
20
todas las deudas son igualmente onerosas, el pago se distribuirá proporcionalmente
entre ellas. Esto beneficia al deudor, al liberarlo de lo más gravoso.

LA CONSIGNACIÓN DE PAGOS

Función y presupuestos: Permite al deudor liberarse cuando no puede cumplir


debido a causas ajenas a su voluntad o si el acreedor se niega injustificadamente a
aceptar el pago. Y consiste en depositar la cosa debida a disposición de la autoridad
judicial.

2 etapas fundamentales: el ofrecimiento de pago y la consignación de la cosa


debida, y que en su puesta a disposición judicial:

- La consignación: si el acreedor rechaza el pago, el deudor puede depositar lo


debido ante la autoridad judicial

- El ofrecimiento de pago, el deudor debe ofrecer el pago antes de recurrir a la


consignación

Requisitos y formas: en primer lugar debe realizarse una notificación previa a todos
los interesados (acreedores, codeudores, fiadores…), y segundo lugar se dbee
realizar un deposito de la cosa debida ante la autoridad judicial

Efectos:

- Aceptación del acreedor: Si el acreedor acepta la consignación, la obligación


se extingue.

- Rechazo del acreedor: Si el rechazo es injustificado, el juez puede declarar


válida la consignación y extinguir la obligación.

- Retiro del bien consignado, el deudor puede retirar lo consignado hasta que
la consignación sea aprobada judicialmente. Si la consignación es aprobada, el
bien queda fuera de la disposición del deudor. Si el deudor retira sin
autorización, el acreedor pierde cualquier preferencia sobre el bien, y los
codeudores y fiadores se liberan

- Gastos, son responsabilidad del deudor

Consignación sin ofrecimiento de pago:

- Supuestos en los que se puede consignar sin previo ofrecimiento de pago:

21
Acreedor ausente

Acreedor incapacitado

La existencia de litigo sobre la titularidad del crédito

Extravío del titulo de la obligación

- Ofrecimiento de pago no seguido de consignación:

Si el deudor ofrece el pago pero el acreedor lo rechaza sin justificación y no


sigue con la consignación, el deudor no queda liberado, pero el acreedor
entra en mora.
El deudor no enfrenta caducidades ni resoluciones si su intención de pago es
genuina, según la jurisprudencia.

2. LA COMPENSACIÓN DE LOS CRÉDITOS O DE LAS DEUDAS

La compensación de deudas es un mecanismo legal que permite la extinción de dos


deudas recíprocas cuando ambas partes son deudoras y acreedoras entre sí. El efecto
principal es que las deudas se extinguen en la cantidad concurrente, es decir, se
compensan hasta el monto de la deuda menor. Por ejemplo, si una persona debe
1.000€ y a su vez le deben 800€, solo se pagará la diferencia de 200€.

Para que se dé la compensación, las deudas deben cumplir ciertos requisitos, como
ser homogéneas, líquidas y exigibles. Además, la compensación ocurre
automáticamente, incluso sin el conocimiento de las partes. Sin embargo, hay deudas
que no se pueden compensar, como las de alimentos, según el artículo 1200.

En resumen, la compensación permite la extinción de las deudas recíprocas hasta el


monto que se cruza, sin necesidad de acuerdo explícito entre las partes.

3. LA CONFUSIÓN DE LOS DERECHO DEL ACREEDOR Y DEUDOR

La confusión es una causa de extinción de las obligaciones que ocurre cuando una
persona se convierte simultáneamente en acreedor y deudor de la misma deuda. Al
reunir ambas posiciones en una sola persona, la obligación se extingue, ya que nadie
puede ser acreedor y deudor de sí mismo. Sin embargo, esta extinción no ocurre en
caso de herencia, cuando el heredero acepta la herencia a beneficio de inventario.
En este caso, el heredero asume tanto los derechos como las deudas del fallecido, y si
antes de la muerte era acreedor o deudor del difunto, la obligación no se extingue por
confusión, sino que se subroga en los créditos y deudas del fallecido.

22
4. LA CONDONACIÓN

La condonación es una causa de extinción de la deuda que consiste en el perdón


total o parcial de la deuda por parte del acreedor, sin que este reciba nada a cambio.
A diferencia de la donación (que implica transferir un derecho gratuitamente) y de la
renuncia (donde el titular se desprende de su derecho sin transferirlo a otro), la
condonación es un acuerdo entre el acreedor y el deudor.

Este perdón puede ser expreso o tácito. La condonación expresa ocurre cuando el
acreedor manifiesta claramente su intención de perdonar la deuda, y debe ajustarse a
las formas de la donación, lo que implica que, aunque no siempre es necesario un
escrito, una declaración expresa suele requerirlo. Por otro lado, la condonación
tácita se da cuando la voluntad del acreedor de perdonar la deuda se deduce de sus
acciones, como un comportamiento que implica ese perdón sin ser explícitamente
expresado.

La condonación es considerada como un contrato, pero en cuanto al consentimiento


del deudor, no es necesario su acuerdo expreso para que la condonación sea válida.
No obstante, si un tercero o acreedor ve afectado su interés por este perdón, podría
rescindir el pago bajo ciertas condiciones.

5. LA NOVACIÓN

La novación es una causa de extinción de la obligación, que implica la creación de


una nueva obligación para reemplazar una anterior.

Sin embargo, las relaciones derivadas de la obligación se pueden modificar:

- Variando su objeto o sus condiciones principales (objeto de la obligación, es


decir la prestación) o varían las condiciones principales que sean decisivas.

- Sustituyendo a la persona del deudor, (cambio de deudor) hace falta


consentimiento del nuevo deudor

- Subrogando a un tercero en los derechos del acreedor, cambio de acreedor,


subrogar a un tercero en la posición de acreedor, lo que nos lleva a la cesión de los
créditos.

Una novación modificativa puede ocurrir cuando se realizan cambios en las


condiciones sin extinguir la obligación original. Sin embargo, el cambio de deudor o
acreedor no siempre implica novación, ya que a veces estos cambios no requieren
crear una nueva obligación. En general, solo los cambios más significativos o
esenciales (como el objeto o las condiciones principales) producen novación.

Por último, se menciona que los cambios menores en las condiciones no generan
novación, y el artículo 1203 refleja una visión anterior del derecho, ya que hoy en día

23
muchas veces un cambio en las partes de la obligación no requiere una nueva
obligación. Los cambios de acreedor o deudor se pueden cambiar sin novación.

LA CESIÓN DE LOS CRÉDITOS

La cesión de créditos es un acuerdo entre el acreedor (cedente) y un tercero


(cesionario) en el que el primero transfiere su derecho de crédito al segundo,
cambiando la titularidad del crédito sin necesidad de la intervención del deudor. El
Código Civil regula este proceso en los artículos 1112 y 1526-1536, permitiendo que
los créditos sean transmisibles, salvo que se haya pactado lo contrario. Esto marca
una diferencia con el Derecho Romano, donde los créditos no se podían ceder, sino
solo "apoderar" a través de un mandato.

El objeto de la cesión es cualquier crédito transmisible, que incluye todos los


derechos accesorios asociados, como fianzas, hipotecas, prendas o privilegios. Según
el artículo 1529, al ceder un crédito, se transmite también sus garantías y accesorios.
Sin embargo, es posible hacer una cesión parcial, excluyendo ciertas garantías o
elementos accesorios, aunque no es lo habitual que un crédito se ceda sin las
garantías vinculadas a él.

Concepto: La cesión es un acuerdo entre el acreedor y un tercero para transferir la


titularidad del crédito. Como resultado, el tercero se convierte en el nuevo acreedor,
mientras que el acreedor original deja de serlo. Al acreedor original se le llama
cedente, al tercero que recibe el crédito se le llama cesionario, y al deudor se le
denomina deudor cedido.

Sujetos de la cesión: La cesión es un contrato entre el cedente (acreedor original)


y el cesionario (nuevo acreedor). El consentimiento del deudor no es necesario
para que la cesión sea válida, ni su notificación es obligatoria para su efectividad,
aunque generalmente se le informa. Si el deudor paga al cedente sin saber de la
cesión, se libera de la deuda de buena fe, ya que el cesionario es el nuevo acreedor.
Sin embargo, la validez de la cesión no depende de que el deudor esté al tanto.

Causas de la cesión: La cesión puede tener diversas causas, como la venta del
crédito (por precio) o una donación. Si la causa falla, el contrato de cesión también
se considera fallido. Aunque la cesión se regula dentro del título de Compraventa, lo
que sugiere que se enfoca principalmente en cesiones onerosas, también es posible
una cesión gratuita. En todo caso, se trata de un único contrato, no de dos
diferentes.

24
La cesión frente al deudor y frente a terceros: Si el deudor paga al acreedor
original sin saber de la cesión, queda liberado de la obligación. Tras ser
notificado de la cesión, debe pagar al nuevo acreedor. El pago indebido puede
ser reclamado por el acreedor original al cesionario. La cesión transfiere todos
los derechos del crédito, incluyendo garantías y accesorios, aunque es posible
excluir ciertos elementos como la hipoteca.

Efectos de la cesión: Si el crédito cedido no existe o no pertenece al cedente, este


responde ante el cesionario por la legitimidad del crédito. Si el crédito no es válido,
el cesionario no podrá cobrarlo y podría recurrir a una acción de restitución contra el
cedente.

En la compraventa de bienes, si el vendedor no es propietario, el comprador no


adquiere la propiedad y puede enfrentar reclamaciones del verdadero dueño. En estos
casos, se aplica el saneamiento por evicción. En cambio, la venta de un crédito es
distinta, ya que no requiere tradición o cuasitradición para producir sus efectos, siendo
un contrato traslativo. Si el vendedor es titular del crédito, lo transmite; de lo
contrario, la venta de un crédito ajeno es nula y no produce efectos.

Existen dos tipos de contratos: el obligatorio, que requiere tradición para


transferir la propiedad, y el contrato real o traslativo, que transmite el derecho de
inmediato sin necesidad de tradición, como en la venta de un crédito.

Por otro lado, los negocios jurídicos son declaraciones de voluntad para transmitir
derechos, crear o modificar obligaciones. Pueden ser unilaterales, bilaterales o
plurilaterales. En el caso de la cesión de créditos, es un negocio de disposición, ya que
no crea obligaciones, sino que transmite un derecho preexistente.

La venta de un crédito es un negocio de disposición y un contrato traslativo, ya que


transmite la titularidad del crédito sin crear nuevas obligaciones. No requiere tradición
ni cuasitradición, siempre que el cedente sea titular del crédito. A diferencia de la
venta de bienes, no se necesita entregar el crédito para transferirlo.

El artículo 1112 permite pactar la no cedibilidad de un crédito entre acreedor y


deudor, haciendo nula la cesión sin el consentimiento del deudor. Además, el artículo
1529 establece que el vendedor de buena fe responde por la existencia y
legitimidad del crédito al momento de la venta, y en caso de vender un crédito ajeno,
la venta es nula, con responsabilidad sobre el precio recibido y los gastos
relacionados.

6. LA PÉRDIDA DE LA COSA

La pérdida de la cosa debida puede extinguir una obligación, pero solo en ciertos
casos.

25
En las obligaciones de dar, la extinción ocurre cuando el objeto es una cosa
determinada, la pérdida no es imputable al deudor y ocurre antes de la mora. Si la
pérdida es culpa del deudor o ocurre después de la mora, la obligación no se extingue
y el deudor debe indemnizar al acreedor.

Este principio también se aplica a las obligaciones de hacer, donde la imposibilidad


de la prestación extingue la obligación solo si la causa no es imputable al deudor y
ocurre antes de la mora. Si la imposibilidad es por culpa del deudor o después de la
mora, la obligación persiste y el deudor debe indemnizar.

GARANTIAS DE LA OBLIGACIÓN

Las garantías de las obligaciones están destinadas a asegurar que el acreedor pueda
cobrar su crédito si el deudor no cumple. El deudor responde con todos sus bienes
presentes y futuros, pero para reducir el riesgo de insolvencia, se pueden pactar
garantías adicionales. Las garantías reales, como la prenda y la hipoteca, vinculan
una cosa específica del deudor al cumplimiento de la obligación, permitiendo al
acreedor venderla si no se cumple el pago. Si la propiedad de la cosa se transfiere, la
garantía sigue vinculada.

Si el deudor no tiene bienes adecuados para estas garantías, puede recurrir a una
garantía personal, como la fianza. En este caso, un tercero (fiador) se compromete
a cumplir la obligación si el deudor no lo hace. El fiador puede ser responsable de
manera subsidiaria o solidaria, lo que fortalece la garantía, ya que el acreedor puede
reclamar a cualquiera de los dos deudores.

En las garantías personales, como la fianza, el fiador generalmente responde después


del deudor. Sin embargo, puede invocar el beneficio de excusión, que le permite exigir
que primero se persigan los bienes del deudor antes de recurrir a los suyos. Si se
pacta la fianza de forma solidaria o se renuncia al beneficio de excusión, el acreedor
puede reclamar el total de la deuda a cualquiera de los deudores, sin necesidad de
probar la insolvencia del otro.

26
TEMA 4: EL INCUMPLIMIENTO DE LA OBLIGACIÓN Y SUS TIPOS.
Imputabilidad y responsabilidad

[Link]ÓN DEL CREDITO E INCUMPLIMIENTO DE LA OBLIGACIÓN

El incumplimiento de una obligación ocurre cuando el deudor no cumple con la


prestación debida, la cumple de manera defectuosa, parcial o tardía. El Código Civil
otorga al acreedor ciertos mecanismos para actuar en caso de incumplimiento,
especialmente si es imputable al deudor. Si el deudor es responsable del
incumplimiento, debe indemnizar al acreedor por los daños y perjuicios causados. Sin
embargo, si el incumplimiento no es atribuible al deudor, éste queda libre de
responsabilidad y la obligación se extingue.

EL INCUMPLIMIENTO Y LOS VICIOS OCULTOS

La entrega de la cosa cumple el contrato, pero pueden surgir obligaciones


secundarias, como la responsabilidad por evicción o vicios ocultos (defectos no
visibles). Aunque son distintas formas de incumplimiento, todas implican
responsabilidad. Los remedios para cada tipo de incumplimiento son variados y
pueden incluir indemnización si hay deterioro, aunque el incumplimiento en sí es
equivalente en su efecto.

Por lo que, el incumplimiento puede ser total o parcial. Puede ser falta total de
prestación, o puede ser cumplimiento defectuoso, en este caso el deudor actúa pero
no se corresponde con el resultado. (No es le mismo no hacer nada, que hacerlo mal).
Por lo tanto caben dos situaciones:

Incumplimiento: el deudor no realiza la prestación acordada


-
-
-
- Incumplimiento resarcible: el deudor no cumple, pero la prestación
sigue siendo posible. Puede incluir retrasos que, si cumplen ciertos
requisitos, se consideran mora.

-
-
-
-
-
- Incumplimiento definitivo:

27
Por la imposibilidad de la prestación: la prestación se vuelve
imposible de realizar
Por incumplimiento temporal: aunque la prestación es posible, se
ha pasado el plazo y ya satisface al acreedor.
- Vicios ocultos: el deudor cumple, pero con defectos que no coinciden con lo
pactado, resultando en una prestación defectuosa.

2. LA IMPUTABILIDAD DE LA LESIÓN DEL DERECHO DE CRÉDITO

La imputabilidad de la lesión del derecho de crédito implica identificar quién es


responsable del incumplimiento y quién debe asumir las consecuencias. La
responsabilidad del deudor se evalúa principalmente mediante criterios como:

Culpa: Falta de cuidado o negligencia en el cumplimiento d una obligación, que


consiste en no aplicar la diligencia que la obligación y las circunstancias
requieren.

Estos criterios ayudan a determinar si el deudor es responsable del incumplimiento y


si debe responder por los daños causados al acreedor.

Existen grados de culpa:

Culpa lata (falta grave de diligencia),


Culpa leve (omisión de la diligencia común),
Culpa levísima (falta del cuidado extremo de personas muy escrupulosas).

El dolo es la intención deliberada de incumplir o causar daño, actuando a sabiendas


en contra de lo que el deber jurídico exige, es decir mala fe y voluntad de incumplir.
El Código Civil establece que, en caso de dolo, el deudor responde por todos los
daños previsibles derivados de su incumplimiento.

La diferencia con al culpa es que en caso de dolo se responde con todos los daños,
mientras que en caso de no haber dolor, sino buena fe se responde solo de algunos
daños y perjuicios.

La mora del deudor es el retraso culpable en cumplir con una obligación de dar o
hacer algo. La mora funciona como un criterio para imputar responsabilidad al
deudor por el incumplimiento, aunque no se aplica a las obligaciones de "no hacer.”

En las obligaciones recíprocas, ninguno de los deudores incurre en mora hasta que
la otra parte cumpla o se disponga a cumplir su parte. Una vez que uno cumple su
obligación, comienza la mora para la otra parte. Según el artículo 1101, quienes
incumplan sus obligaciones con dolo, negligencia o demora, o contravengan el
acuerdo, deben indemnizar los daños causados. En general, la mora es una forma de
cumplimiento defectuoso, ya que permite que la obligación se cumpla posteriormente,
aunque sea con retraso, y el acreedor puede exigirlo.

28
3. MEDIDAS DE REACCIÓN EN CASO DE INCUMPLIMIENTO

Cuando se produce incumplimiento o cumplimiento defectuoso, el acreedor tiene


recursos para lograr el cumplimiento efectivo de la obligación. La reclamación por
incumplimiento se dirige al cumplimiento específico de lo pactado, conocido como
incumplimiento in natura.

Ejecución forzosa: proceso mediante el cual el acreedor obliga al deudor, por medio
de una acción judicial, a cumplir con la prestación pactada en el contrato.

Ejecución forzosa de las obligaciones de dar permite al acreedor obligar


al deudor a entregar una cosa determinada. En cambio, si al cosa fuese
indeterminada o genérica, puede pedir que el deudor cumpla con la
obligación.

Ejecución forzosa de las obligaciones de hacer: permite al acreedor


obligar al deudor a cumplir con lo pactado, incluso si la prestación puede ser
realizada por otros. Si el deudor no cumple con su obligación o lo hace de
manera incorrecta, se le puede ordenar que ejecute la obligación a su costa,
y si es necesario, corregir lo mal hecho o deshacerlo. Esto asegura que la
prestación se realice de acuerdo con lo acordado en el contrato.
Si la obligación es personalísima y solo lo puede hacer el deudor, entonces el tercero
ya no puede cumplir, solamente existen dos posibilidades:

-
-
-
-
-
-
-

29
- Forzarle a hacerlo: el sistema puede imponer multas hasta que se
realice la prestación. Si se trata de un hacer físico y se realiza de
manera incorrecta, el deudor debe corregir o deshacer lo mal hecho.
Lo mismo ocurre con las obligaciones de no hacer, donde se deshace
el incumplimiento a costa del deudor.
-
-
-
- Incurrir en indemnización por incumplimiento: si el deudor no
cumple con la obligación, se procederá a indemnizar al acreedor por
los daños y perjuicios causados por el incumplimiento.

Ejecución forzosa de obligaciones de no hacer:


-
-
- Primero se hacer lo posible para que no haya reiteración
del acto o se deshace lo mal hecho.
- En caso de no poder deshacer lo mal hecho, se procede a
resarcir de los daños y perjuicios causados por el
ejecutante.

Resarcimiento de daños y perjuicios (responsabilidad civil contractual): El


resarcimiento de daños y perjuicios es una acción legal que permite al acreedor
recibir compensación por los daños causados por el incumplimiento de la obligación.
Esta acción puede combinarse con otras, como exigir el cumplimiento del contrato o
resolverlo en contratos recíprocos. La indemnización incluye tanto los daños directos
sufridos como las ganancias que el acreedor dejó de obtener debido al
incumplimiento.

Requisitos para el resarcimiento del daño: Para que haya un resarcimiento


de daños, es necesario que exista un daño concreto que se pueda probar.
Además, debe haber una relación directa entre el daño y el incumplimiento, y
la responsabilidad del deudor debe ser demostrada. Si no hay daño, no se
puede reclamar compensación.

30
Extensión del daño resarcible: para determinar la extensión del daño
resarcible se distingue entre el deudor de buena fe y el deudor de mala fe. El
deudor de buena fe responde de los daños y perjuicios. Para el deudor de
mala fe, extiende las consecuencias del hecho dañoso.

Facultad de resolver (acción de resolver): La acción de resolver es propia de las


obligaciones recíprocas y permite poner fin al contrato debido a un incumplimiento
grave, ya sea total o parcial. Ni si quiera se necesita que el incumplimiento sea
definitivo, basta que sea grave. Al resolver el contrato, el acreedor puede reclamar
tanto los daños derivados del incumplimiento como los gastos que habría evitado si
el contrato se hubiera cumplido. En algunos casos, puede ser más beneficioso no
resolver el contrato y mantenerlo para obtener una indemnización mayor.

Obligación por cláusula penal o pena convencional: se incluye un pacto penal,


una multa, dinero que se pagará en caso de incumplimiento (no es una pena. Hay
una liquidación ya impuesta por caso de incumplimiento. Su función -> liquidación
del daño. Se podrá exigir en vez de la indemnización o prestación principal.

4. EL FRAUDE DE ACREEDORES

La rescisión (anulación) de contratos por fraude de acreedores es un recurso


subsidiario, utilizado cuando no hay otras formas para que los acreedores cobren lo
que se les debe. Este remedio se aplica como última opción, después de haber
intentado otras acciones legales, como la subrogatoria.

Las donaciones a título gratuito se presumen fraude, si dejan al deudor sin bienes
para pagar sus deudas. En este caso, se considera que la donación se ha hecho en
fraude de los acreedores, y será rescindida si se demuestra que impide al deudor
cumplir con sus obligaciones.

Las ventas o transferencias (enajenaciones) de bienes no solo son fraudulentas


cuando son gratuitas; también pueden ser fraudulentas si se hacen a cambio de
dinero, sobre todo si el deudor ya tiene una sentencia en su contra o sus bienes están
embargados. Esto significa que el deudor podría vender sus bienes para ocultar el
dinero y evitar pagar sus deudas.

Cuando se trata de una donación gratuita (es decir, que el tercero no paga nada por el
bien), se puede anular la transferencia sin importar si el tercero sabía o no del fraude.
En cambio, para que una venta a cambio de dinero (onerosa) sea considerada
fraudulenta, el tercero debe estar al tanto y, de alguna forma, haber colaborado en el
fraude del deudor.

31
La rescisión de un contrato obliga a devolver lo que se recibió: bienes y sus
beneficios, dinero e intereses. Si el bien ha pasado a un tercero que actuó de buena fe,
la rescisión no lo afecta y el afectado puede reclamar daños al causante del fraude. La
rescisión actúa como si la transacción no hubiese ocurrido y no restituye los bienes al
patrimonio del deudor. También aplica para pagos hechos sin obligación, como en
insolvencia o anticipadamente.

LOS PRIVILEGIOS DEL ACREEDOR

En la Ley Concursal, un acreedor puede intervenir para defender su interés y hacer


valer un privilegio, es decir, su derecho a cobrar antes que otros. Si demuestra un
derecho superior, el valor del bien se adjudica a su favor. Los privilegios en este
contexto se dividen en dos tipos:

Generales: estos privilegios recaen sobre todo el patrimonio o bienes, permitiendo a


los acreedores.
Singulares o especiales: estos privilegios otorgan a ciertos acreedores del derecho
a cobrar preferentemente sobre un bien especifico del deudor. En este caso, la
preferencia se enfoca en el valor de un bien concreto.

32
II. TEORIA GENERAL DEL CONTRATO

TEMA 7: EL CONTRATO. ELEMENTOS ESENCIALES, NATURALES Y


ACCIDENTALES. CLASES DE CONTRATOS. LA AUTOCONTRATACIÓN

Se habla de negocio jurídico y dentro del mismo se distinguen bastantes clases de


negocios.
Se basa en una serie de reglas generales sobre la manifestación y funcionamiento de
la voluntad en los acuerdos legales. Al clasificar los negocios jurídicos, se depende de
definiciones doctrinales, dado que no hay una normativa específica en el Código.
Existen dos enfoques doctrinales principales para entender y clasificar el negocio
jurídico:

Negocio jurídico como declaraciones de voluntad: esta dirigido a producir un


efecto jurídico o resultado jurídico, es decir, para que el efecto jurídico se
produzca, se necesita la intención, sin ella el efecto no se produce.
Negocio jurídico como norma privada concreta: son aquellas normas que el
sujeto se da a sí mismo, mediante el cauce de la autonomía de la voluntad.

Tipos de negocios según su contenido:

Negocios con reglas concretas: Incluyen detalles y obligaciones específicas,


como en los contratos de obra.
Negocios como decisiones simples: Son más básicos, como la aceptación de una
herencia.

Aspectos del negocio jurídico:

Aspecto constitutivo: Permite crear, modificar o extinguir relaciones jurídicas.


Aspecto de perceptivo: Refleja la autonomía de las partes en negocios más
complejos.

Distinción entre negocio y acto jurídico:A diferencia de los actos jurídicos, los
negocios jurídicos dependen de una intención específica y se diferencian por producir
consecuencias legales deseadas. Algunos actos jurídicos tienen efectos legales sin ser
estrictamente negocios jurídicos, como la posesión en concepto de dueño. A estos
actos no negociales, pero con voluntad específica, pueden aplicarse algunas normas
de los negocios jurídicos.

Contratos como clases de negocio jurídico:El contrato es un tipo de negocio


jurídico regulado en el Código Civil. Existen:

Contratos típicos o nominados: Regulados y definidos en la ley, como


compraventa y arrendamiento.

33
Contratos innominados o atípicos: No tienen una regulación específica pero se
rigen por las normas generales de los contratos.

Clasificación de negocios jurídicos:

Negocios jurídicos patrimoniales: Relacionados con actividades económicas y de


tráfico jurídico.
Negocios jurídicos familiares o de derecho de familia: Incluyen asuntos de
sucesiones y otros aspectos que pueden tener efectos en la esfera pública.

Desde otro punto de vista, y con un criterio más estructural se distingue entre:

Negocio de obligación: El negocio de obligación es aquel en el que la


declaración de voluntad
busca crear obligaciones entre un acreedor y un deudor.
En este negocio no se necesita legitimación para constituir en nombre propio,
pero para si actúa
en nombre de otro, se necesita legitimación, de lo contrario será nulo (ej. el
contrato de
compraventa es obligarse a transmitir la cosa).
Negocio de disposición: la voluntad se dirige a modificar, extinguir o
transmitir un derecho
preexistente (ej. la renuncia, la donación y la cesión de créditos). Es un negocio
de disposición,
pues la voluntad se dirige a transmitir los derechos de crédito a un tercero.

La compraventa es un "negocio de obligación" porque crea obligaciones entre


las partes, pero
también un "negocio de disposición" porque permite transmitir la propiedad.
Para que se realice
la transmisión, es necesario que exista la venta, la transmisión misma y la
legitimidad de la cosa.
Aunque la venta implica la transmisión de la propiedad, la voluntad del deudor
se enfoca en crear
obligaciones, no en transferir la propiedad directamente. Se pueden agregar
condiciones a la
transmisión, como un plazo o un pacto de reserva de dominio, que son
elementos accidentales y
pueden aplazar la entrega de la cosa, pero en principio no son parte esencial
del negocio.
Ente los negocios también encontramos otra distinción importante:

Negocio unilateral, pueden ser de dos tipos:


-
- Recepticios, donde no se necesita más que la voluntad del sujeto, se
necesita que lo sepa
34
- o llegue a su conocimiento, y mientras eso no ocurre, no vincula o se
perfecciona.

-
-
- No recepticios

Negocio bilateral: es aquel en el que participan varias partes, y cada una


tiene su propia
posición frente a las demás. Aunque haya un interés común, como en una
sociedad, también
pueden existir conflictos de intereses, como en un contrato de compraventa. En
los contratos
plurilaterales, hay un interés común, pero no se elimina la posible oposición de
intereses
entre las partes.

1. ¿QUE ES EL CONTRATO?

El contrato es una de las principales fuentes de obligaciones y surge como un acuerdo


de voluntades entre dos personas para crear, modificar o extinguir una relación
obligacional. Su base es el consentimiento mutuo de las partes, lo que le da efectos
jurídicos como negocio jurídico bilateral. En los contratos, como en la compraventa, las
voluntades coinciden en los términos del acuerdo, aunque los intereses de cada parte
pueden ser opuestos o, en casos como el contrato de sociedad, convergentes.

El contrato se forma cuando dos o más personas acuerdan voluntariamente obligarse


mutuamente a entregar algo o prestar un servicio, generando obligaciones entre ellas.
Este acuerdo tiene fuerza de ley para las partes, lo que significa que lo pactado en el
contrato es vinculante y debe cumplirse tal como se estableció.

El primero de los requisitos esenciales del contrato, el consentimiento de los


contratantes, en segundo lugar el objeto del contrato y en tercer lugar la causa de la
obligación que se establezca.

Aunque se suele considerar que contrato y pacto son equivalentes, no son


completamente iguales. En códigos como el español, los contratos requieren una
causa o motivo para ser válidos, mientras que los pactos pueden no requerir este
elemento, existiendo la figura del "pacto no causal" en el Código Civil.

2. CLASIFICACIÓN DEL CONTRATO

La categoría a la que pertenece un contrato afecta su régimen jurídico, por lo que


clasificar correctamente un contrato tiene un valor práctico real, más allá de un
esquema teórico.

35
CONSENSUALES, REALES Y FORMALES

Los contratos se clasifican en tres tipos principales según sus requisitos de perfección:

1. Consensuales: Se perfeccionan solo con el acuerdo de las partes, sin necesidad


de ningún requisito de forma adicional. Esto es la regla general en nuestro
sistema jurídico.

2. Reales: Además del consentimiento, requieren la entrega de una cosa para que el
contrato se considere válido.

3. Formales o solemnes: Exigen un requisito especial de forma, además del


acuerdo de las partes, aunque estos contratos son excepcionales en nuestro
sistema.

La diferencia clave entre ellos radica en si el consentimiento es suficiente o si se


requiere algún elemento adicional para la validez del contrato.

UNILATERALES, BILATERALES Y PLURILATERALES

Los contratos pueden ser unilaterales, bilaterales o plurilaterales, en función de


las obligaciones que crean. En los contratos unilaterales, solo una de las partes
adquiere obligaciones (como en el préstamo). En los contratos bilaterales, ambas
partes tienen obligaciones recíprocas, cada una de las cuales depende de la otra,
como en la compraventa, donde una parte paga y la otra entrega la cosa. En contratos
plurilaterales, varias partes están involucradas y requieren un régimen especial. En
los contratos bilaterales, si una de las partes incumple, la otra puede solicitar la
anulación del contrato mediante la "condición resolutoria tácita”. (No es aplicable a los
contratos unilaterales)

En los contratos bilaterales, aunque existan obligaciones recíprocas entre las partes,
no se exige que las prestaciones sean equivalentes. En nuestro sistema, el contrato es
válido aunque el precio y el valor no sean proporcionales, siempre que ambas partes
estén de acuerdo. La desproporción no permite impugnar el contrato, salvo en
situaciones excepcionales. Con que exista una contraprestación, se considera que el
requisito de bilateralidad está satisfecho.

ONEROSOS Y LUCRATIVOS

Los contratos onerosos implican un beneficio para ambas partes a cambio de un


sacrificio recíproco, como en la compraventa, donde cada parte tiene obligaciones.
Aunque suelen ser bilaterales, también existen contratos unilaterales onerosos
como el préstamo simple, donde solo una parte asume una obligación.

36
En cambio, los contratos gratuitos o lucrativos benefician solo a una parte sin
requerir contraprestación, como en la donación o en contratos como el mandato y el
comodato. Estos se rigen por normas específicas y no requieren reciprocidad.

TIPICOS Y ATIPICOS

Los contratos típicos tienen una regulación legal, mientras que los atípicos no. La
autonomía de la voluntad permite que las partes pacten condiciones distintas a la
ley, siempre que no infrinjan normas imperativas. Los contratos atípicos surgen
cuando las partes crean un acuerdo sin seguir un esquema legal, lo que plantea el
desafío de determinar qué normativa aplicar, según el objetivo del contrato.

CIVILES Y MERCANTILES

La distinción entre contratos mercantiles y civiles es clave, ya que estos se rigen


por diferentes normativas. Los contratos mercantiles están principalmente sujetos al
Código de Comercio y leyes especiales, mientras que las normas de derecho común se
aplican supletoriamente. Sin embargo, no hay un criterio general claro para diferenciar
ambos tipos de contratos, ya que la distinción se realiza de manera casuística, a veces
según el tipo de sujeto involucrado (criterio subjetivos) (empresarial) o el objeto del
contrato (criterios objetivos) (actividad mercantil).
Algunos contratos siempre son mercantiles, pero en otros casos, se determina si un
contrato es mercantil o civil según los requisitos del Código de Comercio. Si no cumple
con esos requisitos, se considera un contrato civil.

DE CONSUMO

El contrato de consumo es un acuerdo entre un empresario y un consumidor,


regulado por la ley de defensa de los consumidores. El consumidor es quien adquiere
productos o servicios para su uso personal o familiar, sin fines comerciales. Esta
categoría también incluye a entidades sin ánimo de lucro, como asociaciones o
comunidades de propietarios, cuando actúan al margen de la actividad comercial. La
normativa actual se basa en un texto refundido de 2007, que consolida las leyes
anteriores y establece reglas específicas para la protección de los consumidores.

NEGOCIADO Y DE ADHESIÓN
El contrato de adhesión es aquel en el que una parte (generalmente una empresa)
establece unilateralmente las condiciones, y la otra parte solo puede aceptarlas o
rechazarlas, sin negociar. Esto plantea cuestiones sobre la validez de las cláusulas y el
riesgo de abusos, lo que requiere mecanismos de control para proteger a los
consumidores.

37
El contrato de adhesión en sentido estricto es aquel en el que no se negocian las
cláusulas del contrato, solo el precio. Las condiciones generales no se negocian ni se
incorporan directamente al contrato, sino que se aplican a través de una referencia o
norma, como la publicidad de la empresa.

Para el control de los contratos de adhesión, se han desarrollado mecanismos como


la interpretación en contra del predisponente, lo que significa que las cláusulas
deben interpretarse a favor del adherente si son ambiguas o desventajosas. Además,
aunque las condiciones generales sean aprobadas por autoridades, esto no garantiza
que sean correctas o vinculantes, ya que siempre se pueden revisar para proteger al
consumidor.

Las condiciones generales pueden aplicarse no solo en contratos con consumidores,


sino también entre empresas, y se incorporan sin negociación a varios contratos. En
contratos de consumo, las cláusulas abusivas pueden ser anuladas si desequilibran los
derechos y obligaciones de las partes, según la legislación de consumidores. Sin
embargo, para contratos fuera del ámbito de consumo, no existe un control específico
sobre el contenido de las condiciones generales, y no se aplica la misma regulación.
En general, las condiciones generales deben respetar el equilibrio entre las partes y no
pueden alterar excesivamente los derechos y obligaciones.

3. CONTRATOS ATIPICOS

Los contratos atípicos o innominados son aquellos que no tienen una regulación
específica, ya que no encajan en los contratos típicos establecidos por la ley. Surgen
para satisfacer nuevas necesidades sociales y económicas y se caracterizan por
alterar o sustituir principios de los contratos tradicionales para alcanzar una finalidad
económica distinta.

La existencia de contratos atípicos se basa en el principio de autonomía de la


voluntad, que permite a las partes modificar el contrato estándar para adaptarlo a
sus necesidades, siempre que no contravenga la ley, la moral o el orden público.
Cuando los contratantes se desvían del contrato tradicional para lograr fines lícitos,
pueden crear un contrato nuevo, alterando o combinando cláusulas para formar un
tipo de contrato distinto, es decir, un contrato atípico.

Los contratos atípicos se rigen por las reglas generales de los contratos, pero estas
no siempre resuelven todos los problemas. Por eso, suelen surgir contratos mixtos,
que combinan elementos de diferentes tipos contractuales. Se han propuesto dos
teorías para abordar la regulación de estos contratos:

Teoría de la absorción: propone que en contratos mixtos, se debe identificar el


contrato principal, cuyas reglas se aplicarán. El problema es saber cual de los
contratos es el principal y cual el secundario.

Teoría de la combinación: propone que, en los contratos mixtos, se apliquen las


normas específicas de cada elemento del contrato según su origen, sin importar el

38
contrato principal. Esto se hace siempre que las normas no sean contradictorias
entre sí.

4. ELEMENTOS O REQUISITOS ESENCIALES DEL CONTRATO

Los elementos esenciales del contrato son aquellos requisitos imprescindibles para
su existencia. En cambio, los elementos accidentales pueden añadirse por voluntad
de las partes, y los elementos naturales son condiciones que suelen acompañar al
contrato, a menos que las partes decidan eliminarlos.

Los elementos esenciales, son los tres siguientes:


Consentimiento de los contratantes
Objeto cierto que sea materia del contrato
Causa de la obligación que se establezca

No hay contrato hasta que no se den estos tres elementos. Ademas de estos
requisitos, en algunos también se exige algún otro requisito.

CONSENTIMIENTO DE LOS CONTRATANTES

El consentimiento es el elemento más importante del contrato, pues asegura su


obligatoriedad al reflejar la intención de ambas partes de vincularse jurídicamente.
Consiste en la voluntad de aceptar y obligarse, y es indispensable para que exista
contrato, ya que sin el consentimiento de ambas partes no se forma un acuerdo
vinculante.

Capacidad para contratar y prohibiciones de contratar: Algunas personas no


pueden prestar consentimiento para celebrar contratos debido a limitaciones
legales:

Menores no emancipados: No pueden celebrar contratos, aunque pueden realizar


actos de administración de bienes adquiridos por su trabajo desde los 16 años,
con ciertas restricciones y bajo el consentimiento de los padres para actos más
importantes.

Incapacitados: Personas con enfermedades o deficiencias persistentes que les


impiden gestionar sus asuntos, y han sido legalmente declaradas incapaces,
necesitan un representante para actuar en su nombre.

A diferencia de la incapacidad, la prohibición legal para contratar afecta solo a


ciertos tipos de contratos y a determinadas personas, debido a circunstancias
específicas. La incapacidad es general para todos los contratos, mientras que la
prohibición se aplica solo en casos particulares.

Los vicios del consentimiento: ocurren cuando una de las partes no puede
expresar su voluntad de forma libre y consciente. Si el consentimiento es afectado
por coacción, error, o falta de deliberación, se considera viciado. Estos vicios, si son
39
graves, pueden llevar a la anulabilidad del contrato. Los vicios que puede tener el
consentimiento contractual son:

-
-
- La violencia: en un contrato ocurre cuando se usa una fuerza irresistible para
obtener el consentimiento, viciando el contrato. Esta fuerza puede ser física o
mental y puede provenir de otra parte o de un tercero

-
-
- La intimidación: es un tipo de violencia basada en una amenaza que provoca
un temor racional de sufrir un mal grave e inminente, afectando al
consentimiento. Para evaluar la intimidación, se considera la edad y condición
de la persona afectada.

-
-
- El dolo (mala fe): ocurre cuando uno de los contratantes utiliza engaños o
manipulación para inducir al otro a celebrar un contrato que no hubiera
aceptado de otro modo. Para anular el contrato, el dolo debe ser grave y
unilateral. Si el dolo es incidental, solo obliga a quien lo empleó a indemnizar
por daños y perjuicios.

-
-
- El error: hay distintas clases de error. Puede ser de voluntad, o en su
manifestación:

Error propiamente dicho (voluntad): error que se produce en el proceso


de la toma de decisión, de la toma de voluntad
Error obstativo: es un error en la expresión de la voluntad, donde la
declaración no refleja correctamente lo que se quiso decir (por ejemplo,
un error al escribir o hablar). Este tipo de error, que resulta de una
inadvertencia al comunicar, es responsabilidad del declarante, quien
debe asegurarse de la precisión de su expresión

Distinguimos entre error de hecho y error de derecho:

40
Error de hecho: es el error que recae sobre realidades fácticas
Error de derecho: es el error que recae sobre normas jurídicas, es decir el
que recae sobre derecho, también puede ser determinante a la hora de
tomar una decisión. Ademas la ignorancia de las leyes no exime su
cumplimiento, pero el error de derecho puede tener su trascendencia.

Los vicios del consentimiento (error, violencia, intimidación o dolo) pueden


invalidar el contrato, pero solo si son de suficiente gravedad. No basta un error leve,
una amenaza menor o un engaño sin importancia para que el contrato sea anulable;
estos vicios deben cumplir ciertos requisitos y tener suficiente entidad para afectar el
consentimiento.

OBJETO CIERTO QUE ES MATERIA DEL CONTRATO

Un requisito esencial del contrato es el objeto cierto, que genera obligaciones de


dar, hacer o no hacer. Estas obligaciones recaen sobre cosas materiales o actos
humanos, que constituyen el objeto mediato del contrato. Este objeto debe cumplir
con tres requisitos: determinación, existencia, y licitud.

Las cosas: Para que un contrato sea válido, el objeto debe existir y estar dentro del
comercio. Pueden ser objeto de contrato tanto bienes presentes como futuros,
excepto aquellos excluidos por ley o naturaleza, como bienes públicos o derechos de
personalidad. Aunque las cosas futuras pueden ser objeto de contrato, la ley prohíbe
contratos sobre herencias futuras, pues solo representan expectativas sin titularidad
actual.

Los servicios: pueden ser objeto de contrato siempre que no sean contrarios a la ley
o a las buenas costumbres, y que sean posibles. La imposibilidad que invalida un
contrato es la absoluta, no la relativa (como cuando la persona que se obligó no
puede cumplir). La imposibilidad relativa afecta el cumplimiento, pero no invalida el
contrato.

Determinación: El objeto del contrato debe ser determinado en cuanto a su especie,


aunque puede ser indeterminado numéricamente al principio, siempre que se pueda
identificar sin necesidad de un nuevo acuerdo. El objeto puede ser especificado
directamente (como una casa) o de forma genérica (como una casa en particular), y
la determinación final se realizará cuando se concrete la obligación.

CAUSA DE LA OBLIGACIÓN QUE SE ESTABLEZCA

41
La causa es el tercer requisito esencial para la validez de un contrato, aunque ha
generado controversias. La principal dificultad radica en determinar si la causa es un
requisito del contrato en sí o de la obligación que este genera, ya que en ocasiones se
refiere a la causa de la obligación y en otras a la causa del contrato mismo.

En los contratos onerosos, la causa para cada parte es la prestación o promesa de


una cosa o servicio (por ejemplo, en una compraventa, el precio para el vendedor y la
cosa para el comprador). En los contratos de beneficencia, la causa es la liberalidad
del bienhechor.

En los contratos remuneratorios, la causa se vincula a hechos sucesivos, y aunque


son similares a los onerosos, la diferencia está en que el intercambio se justifica por un
hecho anterior.

Es importante que la causa sea lícita, ya que si falta o es ilícita, el contrato no


produce efectos. Un contrato sin causa o con causa ilícita (como la venta de armas) se
considera nulo.

El contrato debe tener causa, aunque no siempre es necesario expresarla. Si no se


menciona, se presume que existe y es lícita, y corresponde a quien impugna el
contrato probar lo contrario. Además, la causa debe ser verdadera. Si se menciona
una causa falsa, el contrato puede ser nulo, pero si se demuestra que existe una
causa verdadera y lícita detrás, el contrato puede ser válido. Esto es especialmente
relevante en casos de simulación, donde un contrato encubre otro.

Los vicios de la causa: surgen cuando la causa de un contrato no es lícita. Aunque


la causa se considera un motivo subjetivo, en contratos atípicos, es más difícil de
determinar y justificar, ya que no se ajustan a los tipos tradicionales. La causa debe
ser legal y moral, y si no es identificable, se busca una causa objetiva, como la
función económica del acto. Si la causa es ilícita, como en la venta de armas, el
contrato puede ser nulo. Además, una causa contraria a las buenas costumbres
también invalida el contrato.

Contrato sin causa y causa falsa: está relacionado con la simulación, que ocurre
cuando no hay un consentimiento real o se busca ocultar el verdadero propósito del
contrato.

- En la simulación absoluta, no se desea realmente el negocio, como en el


caso de vender bienes para evitar que un acreedor los reclame.
42
- En la simulación relativa, aunque se realice un contrato (como una
venta), en realidad se busca otro objetivo, como un mandato. En ambos
casos, la causa del contrato es falsa o no existe, lo que puede hacer que
el contrato sea inválido.

5. LA FORMA COMO REQUISITO

La forma es el medio mediante el cual se exterioriza la voluntad en un contrato, y


puede ser verbal o escrita. En algunos casos, se exige una forma específica para
que el contrato sea válido, como la firma en ciertos negocios. Si no se cumple con esta
forma, el contrato puede ser nulo. La exigencia de forma busca garantizar
certidumbre, proteger a las partes y a terceros, y asegurar que las decisiones se
tomen de manera reflexiva. El incumplimiento de la forma puede invalidar el contrato
y no permite acciones legales ni prescripción.

En nuestro ordenamiento, se permite la venta de inmuebles sin necesidad de escritura


pública, aunque puede realizarse con documento privado. Sin embargo, para la
donación de bienes inmuebles, sí se requiere la forma escrita. Aunque algunos
contratos deben formalizarse en documento público, esto no siempre es necesario
para la validez del negocio, sino para su registro en el Registro de la Propiedad. En el
caso de las donaciones, la forma escrita es obligatoria, y si se trata de bienes
muebles, se exige la entrega manual de la cosa. También se puede formalizar la
donación mediante escritura pública

4. LA AUTOCONTRATACIÓN

La autocontratación ocurre cuando una persona actúa en su propio nombre y en el de


otro, representando a ambos en un mismo contrato. Esto puede generar un conflicto
de intereses, ya que la persona que autocontrata tiene su propio interés y el del
mandante. Para evitar abusos, se protege al mandante y se regula la autocontratación
para garantizar que no se perjudiquen sus intereses.

43
44
TEMA 8: LA FORMACIÓN DEL CONTRATO

LA FORMACIÓN DEL CONTRATO

La formación de un contrato se refiere a los pasos que ocurren antes de que el


contrato sea completamente válido. Se puede dividir en dos partes:

El momento en el que el contrato nace: pues la perfección designa un instante


La fase de formación seria la fase previa o preparatoria: donde puede haber
distintos actos

También se habla a veces de formación instantánea o formación sucesiva. En esta


formación del contrato pueden intervenir las partes, pero también pueden intervenir
terceros cuyo asentimiento se necesite (ej. asesores, conciliadores, o personas que
deban complementar el asentimiento o legitimación):

Formación instantánea: ocurre cuando el acuerdo se establece de inmediato, sin


necesidad de negociaciones previas. Se considera instantánea cuando el contrato se
configura en un solo acto, es decir, cuando ambas partes expresan su
consentimiento de manera directa.
Formación sucesiva: se da cuando el contrato se forma en dos etapas, es decir, hay
un intervalo entre la oferta y la aceptación. En este caso, el contrato se crea poco a
poco, a medida que las partes van aceptando los términos propuestos.
La negociación previa es el proceso donde las partes discuten para llegar a un
acuerdo, pero aún no están obligadas a contratar. Cada parte puede decidir no
continuar sin consecuencias, aunque existen ciertos límites y deberes durante la
negociación.

Por otro lado, el ordenamiento condena las negociaciones hechas por dolo. Por lo que
se debe desarrollar de buena fe. Se alude a dos tipos de casos, en los que la buena fe
contractual puede imponer responsabilidades:

Los casos en los que se negocia con el propósito de no contratar: es decir,


se posee una mala intención o propósito torcido. Se negocia para apartar al otro
de contratar con un tercero (ej. para que el otro rompa una negociación).

Los casos en los que se ha avanzado tanto en la negociación: que la ruptura


de las negociaciones en esa fase tardía puede causar que se frustre en el otro una
confianza legítima de que el contrato se va a celebrar, es decir, uno invierte su
confianza y se ve defraudado por romper la negociación en el último momento (ej.
solo falta la forma esencial pero ya hay acuerdo).

La culpa in contraendo se refiere a la responsabilidad por actuar de mala fe durante


las negociaciones. Se debate si esta responsabilidad es contractual o extracontractual.
Se considera más bien extracontractual, basada en la violación de la buena fe, el dolo

45
o la culpa grave. El interés positivo, es el interés del acreedor en el cumplimiento
(pérdida o ganancia que se deja de obtener), resarcir en este caso sería resarcir al
acreedor. El interés negativo, se da en los casos de no haber contratado, donde se
responde de los gastos en los que se incurre por la negociación (ej. gastos de la
preparación para la negociación).

EL PRECONTRATO

La promesa de contrato o precontrato es un acuerdo en el que se asume la


obligación de contratar en el futuro. Implica dos contratos: uno preparatorio y otro
definitivo. Un ejemplo común es la promesa de compraventa, donde una parte
promete vender algo en el futuro, pero aún no se ha realizado la venta. Aunque el
artículo 1451 habla específicamente de promesas de compraventa, esta figura puede
aplicarse a otros tipos de contratos. Hay diversas teorías sobre la eficacia de las
promesas de contrato:

1. Obligación de contratar: La promesa de contrato crea la obligación de


contratar, pero no especifica la forma, los sujetos o los detalles del futuro
contrato. Si se niega a cumplir, solo se puede reclamar una indemnización, ya que
no se puede forzar el consentimiento.

2. Posibilidad de sustitución: Aunque la promesa obliga a consentir, se puede


contemplar la sustitución, como que un juez firme en nombre del deudor si este
se niega a cumplir.

3. Contratos marco: Los contratos marco o de bases establecen reglas generales


para contratar en el futuro, por lo que habría una obligación de negociar según
esas bases.

4. Prefiguración del contrato: Si el contrato ya está determinado en la promesa,


no hay dos contratos, sino uno solo. En este caso, se tiene un derecho de opción
para ejecutar el contrato según la promesa.

La promesa puede ser unilateral, cuando solo una parte promete vender o comprar,
o bilateral, cuando ambas partes se comprometen, como en una compraventa. La
diferencia con el contrato de compraventa es que el riesgo de la cosa no se transfiere
al comprador hasta que se haga efectivo el contrato. Esta promesa de venta está
relacionada con la opción de compra o la opción de contrato, que da la posibilidad de
ejecutar el contrato en el futuro.

LA OPCIÓN

La opción es un contrato que da a una parte el derecho de perfeccionar un contrato o


adquirir un bien, pudiendo ser gratuita o a cambio de un precio. Se considera un
derecho de crédito, pero si un tercero incumple de mala fe, debe indemnizar. Al
registrarse en el Registro de la Propiedad, la opción de compra tiene eficacia frente a
terceros. Aunque la opción de compra y la promesa de venta son similares, la opción
de compra se considera un derecho de adquisición por su inscripción.
46
LA OFERTA Y LA ACEPTACIÓN

El consentimiento es el acuerdo de voluntades entre las partes sobre el contrato. Se


expresa mediante la oferta de una parte y la aceptación de la otra, quienes coinciden
en el objeto y la causa del contrato. El proceso ideal es que una parte hace la oferta y
la otra la acepta.

La oferta: es una propuesta de contrato que debe ser completa y firme, incluyendo
los elementos esenciales para que el contrato se perfeccione con la aceptación de la
otra parte. Aunque no es necesario que sea irrevocable, debe ser una declaración de
voluntad dirigida a otro. Se diferencia de la promesa pública, ya que la oferta
necesita aceptación para ser válida. La forma de la oferta depende del contrato, y si
este requiere una forma específica, debe cumplirse. Una vez realizada la oferta, es
necesario que se acepte para que se concrete el contrato.

La aceptación: es una declaración de voluntad que busca conformarse con la oferta y


debe cumplir con la forma requerida si es necesario. Debe realizarse antes de que la
oferta pierda su validez:

- Plazo de aceptación: La oferta puede tener un plazo específico para ser


aceptada. Si expira, pierde su validez.

- Plazo de irrevocabilidad: La oferta puede ser irrevocable durante un tiempo, lo


que significa que el oferente no podrá retirarla. Si lo hace, sería nula y podría
tener que indemnizar. Sin embargo, el plazo no implica irrevocabilidad
automática.

- Cuando no hay plazo: Si no hay plazo, la oferta puede decaer con el tiempo. Es
recomendable fijar un plazo para evitar incertidumbre. Las ofertas pueden
retirarse antes de que se perfeccionen, y revocarse después de ser
perfeccionadas, si no han sido aceptadas.

- La muerte: La oferta se extingue con la muerte, incapacidad o insolvencia del


oferente, salvo si está vinculada a una empresa, en cuyo caso la oferta no decae
por la muerte del proponente.

La cuestión de cuándo se perfecciona un contrato es clara en la contratación


instantánea, pero en los contratos sucesivos surgen dudas. Existen diversas teorías
que proponen diferentes momentos para la perfección del contrato, distinguiendo
etapas en la oferta y aceptación:

1. Momento de la emisión de la oferta.

2. Momento de la remisión o expedición.

3. Momento de la recepción (el destinatario lo recibe).

4. Momento del conocimiento o cognición (el destinatario conoce la oferta).


47
El contrato se perfecciona cuando se emite la aceptación, no en las fases previas de la
oferta. Si las partes están en lugares distintos y hay tiempo entre la oferta y la
aceptación, el contrato se perfecciona cuando el oferente conoce la aceptación o no
puede ignorarla sin faltar a la buena fe. Si la oferta no es irrevocable, el oferente
puede revocar hasta que la aceptación llegue a su conocimiento.

LA FORMA DE LOS CONTRATOS

El sistema contractual español se basa en el principio de libertad de forma, lo que


significa que los contratos se perfeccionan por el mero consentimiento, sin importar
cómo se manifieste este (oral, escrito, público, privado, etc.). Según el Código Civil, los
contratos son obligatorios independientemente de su forma, siempre que se cumplan
los requisitos esenciales. Aunque la libertad de forma es la regla general, hay casos
donde se exige una forma específica, como la escritura pública para ciertos contratos
o el escrito privado cuando se superan ciertos montos. Sin embargo, estas
formalidades no son necesarias para la validez del contrato, sino para su prueba. Una
vez que el contrato es válido, las partes pueden obligarse mutuamente a cumplir con
las formalidades necesarias para hacer efectivas las obligaciones, pero estas son solo
requisitos probatorios, no condiciones para la perfección del contrato.

El contrato electrónico se refiere a aquellos contratos en los que la oferta y


aceptación se realizan a través de redes electrónicas, como Internet o redes cerradas.
Aunque la forma de comunicación es digital, se sigue aplicando el principio de libertad
de forma, por lo que no afecta a la validez del contrato, siempre que se cumplan las
condiciones esenciales como el consentimiento, objeto y causa. No es necesario
acordar previamente el uso de este medio. La contratación electrónica puede tener
lugar en redes abiertas como Internet o en redes cerradas, donde se pacta la
posibilidad de realizar contratos dentro de ellas.

Mediante correo electrónico: analogo al correo postal

Mediante las empresas: las cuales pueden tener un sistema online de contratación
con la posibilidad de perfeccionar contratos, lo cual se acerca mas a una oferta
contractual al publico

Los contratos electrónicos suelen ser contratos de condiciones generales, a menudo


relacionados con el consumo o celebrados a distancia. La firma electrónica no es
indispensable para que un contrato sea válido, aunque sí sirve para autenticar la
identidad de quien lo firma. Sin ella, pueden surgir dificultades en cuanto a la prueba
del contrato.

LOS EFECTOS GENERALES DE LOS CONTRATOS

Vinculación jurídica: Los contratos crean reglas que generan derechos y


obligaciones, funcionando como base para reclamaciones y excepciones. Tienen
efectos preceptivos y reglamentarios, distribuyendo los derechos y obligaciones
según lo acordado por las partes.

48
Fuentes de disposición contractual: Se basan en la buena fe, el uso del tráfico y
los negocios, que pueden complementar la regulación de los contratos.

Revocabilidad: Los contratos no son revocables sin excepciones. La revocación solo


produce efectos entre las partes, y en ciertos casos, como en la herencia, la muerte
puede ser causa de extinción de las obligaciones.

El contrato también afecta a terceros.

Hay algunas figuras que frente a terceros tienen efectos:

La estipulación frente a terceros: La estipulación frente a terceros es una


situación trilateral en la que el estipulante acuerda una obligación con el deudor
(prominente) en beneficio de un tercero. El tercero tiene el derecho propio de exigir
el cumplimiento de la obligación, aunque no sea un representante o legitimado. Este
derecho del tercero solo se materializa si acepta la estipulación antes de que sea
revocada.

Si la estipulación se revoca antes de la aceptación, la obligación sigue vigente, y el


estipulante se convierte en el acreedor de la prestación. La causa de la validez de la
estipulación radica en la relación entre el promitente y el estipulante, conocida como
relación de cobertura, y la promesa del promitente al estipulante.

El estipulante otorga indirectamente un derecho al tercero, sin que esto afecte la


validez del contrato principal. Cuando el tercero reclama, el promitente puede oponer
excepciones (como nulidad, resolución o suspensión del contrato) y relaciones con el
tercero, como la compensación, sin que esto impida el ejercicio de sus derechos
contractuales. Sin embargo, la revocación de la estipulación podría afectar la relación
de cobertura.

49
TEMA 10: LA INEFICACIA DE LOS CONTRATOS

INEFICACIA DEL CONTRATO

El término ineficacia se refiere a los casos en que un contrato o negocio jurídico no


produce efectos debido a una anomalía o irregularidad, a pesar de que los
contratantes hayan manifestado su voluntad. La ineficacia puede tener diversas
causas y generar diferentes figuras jurídicas, cada una regida por reglas específicas y
efectos distintos.

Por otro lado, la invalidez significa que el acto no vincula, ya que no se apoya en una
norma superior y carece de existencia en el ordenamiento jurídico.

Aunque algunos contratos se consideran inválidos, también pueden existir contratos


válidos pero ineficaces, es decir, que aunque son legalmente aceptados, no
producen efectos. La invalidez y la ineficacia se suele distinguir con distintos criterios:

Ineficacia originaria: aquela en la que el contrato nace nulo

Ineficacia sobrevenida: aquella que surge cuando se produce posteriormente

Ineficacia absoluta: puede querer significar que es ineficaz respecto de todos, que
no produce efectos para nadie. Pero también puede significar que la falta de efectos
la puede hacer valer cualquiera, esto es, que cualquiera puede esgrimir la falta de
efectos.

Ineficacia insanable: quiere decir que es un contrato que tiene un vicio, tara o
enfermedad que no se puede remediar.

Ineficacia sanable: esto es cuando puede pasar a ser válido mediante el


cumplimiento de unos requisitos

LA NULIDAD

La nulidad absoluta o nulidad radical ocurre cuando un contrato infringe una


prohibición legal, y es nulo de pleno derecho, según lo establecido en el artículo 6.3, a
menos que la ley disponga otro efecto en caso de contravención.

La nulidad parcial se refiere a la anulación de una parte o cláusula del contrato,


manteniéndose válido el resto del mismo. Esto sucede cuando una regla específica del
contrato se considera no puesta, pero el acto en su totalidad sigue siendo válido. La
nulidad parcial puede ser ineficacia sanable, y en algunos casos, un acto puede
convertirse en otro tipo de acto válido.

LA ANULABILIDAD

La anulabilidad se da cuando un contrato es válido, pero puede ser invalidado


mediante una acción jurídica. Esto ocurre generalmente para proteger a personas
incapaces o a quienes han sufrido vicios en su consentimiento, como error o dolo.
50
El plazo de anulación está sujeto a una prescripción. Si no se invoca la nulidad
dentro de este plazo, ya no se podrá pedir la restitución. El plazo de prescripción varía
según las circunstancias. En casos de intimidación, violencia, o error, el plazo se
cuenta desde que cesa el vicio o desde la consumación del contrato, no desde que la
persona se percata del vicio. Además, en casos de intimidación o violencia, el plazo
no empieza a correr hasta que estas circunstancias cesen.

Para los contratos celebrados por menores o personas incapacitadas, existe un


beneficio especial en favor del incapaz. El tutor del incapaz puede ejercer la acción de
nulidad en su nombre.

Este tipo de contratos está sujeto a caducidad (no a prescripción), lo que significa
que el plazo para solicitar la anulación puede caducar y no ser extendido.

Este resumen cubre los puntos más importantes de la anulabilidad, incluyendo las
condiciones y los efectos que tiene sobre los contratos celebrados por personas
incapaces.

LA CONFIRMACIÓN

La confirmación es un acto que valida un contrato previamente nulo. Si un contrato


ha sido declarado nulo, la confirmación opera retroactivamente, lo que significa que
lo valida desde el momento de su celebración. Esta retroactividad solo es posible
cuando el contrato era nulo desde el principio.

La confirmación puede ser expresa o tácita. La confirmación tácita ocurre cuando,


con conocimiento de la causa de nulidad, la parte que tiene derecho a invocar la
nulidad actúa de forma que indique su intención de renunciar a ella. Para que exista
confirmación, es necesario que la parte afectada conozca la causa de nulidad y haya
cesado la misma.

El contrato sigue siendo inválido inicialmente mientras no se confirme, aunque


puede ser válido para la otra parte desde su inicio. Así, el contrato tiene un poder
doble de aprobación: puede ser confirmado y validado, o anulado, dependiendo de
las acciones de las partes.

LA RECISIÓN

La rescisión es una figura que permite deshacer ciertos contratos bajo circunstancias
específicas, mencionadas en la ley. Existen tres causas principales para rescindir un
contrato:

1. Lesión: Aunque tradicionalmente se admitía, en el Código Civil actual se ha


eliminado, pues no hay un precio justo más allá del acordado por las partes. Sin
embargo, se permiten rescindir contratos en ciertos casos donde una parte
necesita protección, como cuando un tutor actúa sin la legitimación judicial
necesaria o cuando un representante de una persona ausente sufre una
lesión.

51
2. Fraude de Acreedores: En este caso, un tercero (el acreedor) puede rescindir el
contrato si este se celebró con el propósito de defraudar a los acreedores.

3. Cosas Litigiosas: Si durante un litigio una de las partes vende una cosa en
disputa, el demandante puede rescindir el contrato.

La rescisión obliga a la devolución de las cosas y el precio, incluidos sus frutos e


intereses, y solo puede ser ejercida si quien pretende la rescisión puede devolver lo
recibido en el contrato

52
53

También podría gustarte