Salmos 127
En este Salmo se destacan tres asuntos que a menudo son motivo de preocupación:
la vivienda, la seguridad y la familia.
El salmista enseña que no vale la pena estar ansioso, pues Dios provee en todas estas áreas. No enseña
la pereza, sino la confianza en Dios. Es claro de Salmos y Proverbios que los sabios en Israel enseñaban
contra la pereza y a favor de la diligencia (Job 128:2; Psa 6:6-11; Psa 20:4; Psa 24:30-34). Lo que el
salmista combate no es el trabajo sino la ansiedad que hace a muchos esclavos de su trabajo.
. Esfuerzos inútiles, vv. 1, 2
En vano trabajan… una advertencia importante para los incrédulos que quieren construir imperios
financieros o casas lujosas, pero también para los cristianos que tratan de construir grandes obras de
Dios sin ser guiados por Dios y sin ser llenos del Espíritu Santo. Los resultados del esfuerzo humano
siempre tendrán resultados limitados, pero lo que se hace por Dios y en el poder de él tendrá abundante
fruto de valor eterno.
El salmista no habla solamente de construir la casa, sino también guardarla.
El v. 2 encierra una gran verdad para todos los que se esfuerzan sobremanera, pero se olvidan de confiar
en Dios.
La familia, bendición de Dios, vv. 3-5
El AT, y toda la Biblia, pone mucho énfasis en la familia. Aquí no habla de prosperidad financiera, se da
por sentado que Dios provee. En el plan de Dios, parte del gozo y la bendición del ser humano es
disfrutar de su familia. A la larga los hijos son una ventaja y en el reino de Dios valen mucho.
Somos responsables de lo q transmitimos a nuestros hijos y generaciones
La última frase muestra que este cuadro de bendición no excluye problemas ni ataques del enemigo.
Aun en este contexto de una sociedad donde hay luchas, la enseñanza del Salmo sigue en pie; sin la
dirección y la bendición de Dios todo el esfuerzo y todos los cuidados humanos son vacíos, son en vano