REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACION
UNIVERCIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL SUR DEL LAGO
Dr. JESÚS MARÍA SEMPRUM
Profesora: Alumna:
Liseth Sarcos Maryely Dudamel
C.I. 30.677.404
Diciembre 2024
Actos de comercio
Es la acción de poder negociar un intercambio de bienes o servicios con ánimo de
lucro. Esta acción de carácter mercantil puede ser llevada o no por comerciantes,
generando la circulación de riqueza o la especulación de la misma. El objetivo de los actos
de comercio es obtener un beneficio económico, el cual se materializará en el mismo
momento en que se disponga del bien, una vez que sea cancelado por el comprador
según los términos acordados. Estos actos se efectúan dentro de la normativa legal
vigente, con características propias de las leyes de cada país.
El término comercio suele ser utilizado como sinónimo de acto de comercio, pero
hay una diferencia entre estos. Los intercambios de bienes en el comercio son
actos jurídicos que pueden estar regulados por el derecho civil o por el mercantil,
mientras que todo acto comercial está calificado como mercantil por ley.
Características de los actos de comercio:
Acto jurídico.
Esto se refiere a que los actos de comercio son producto de la actuación de
individuos de forma consciente, libre y con capacidad de discernimiento, teniendo
las mismas consecuencias para el derecho.
Mediación.
La mediación es una actividad mercantil que realizan las personas con la finalidad
de intercambiar bienes y servicios, realizada a través del trabajo de otras
personas.
Cuando un individuo comercia el producto de manera empresarial, donde estén
involucradas otras personas, se convierte en un mediador mercantil entre la
producción y la comercialización del artículo.
Cambio e intercambio.
Esta característica no se restringe solamente al concepto de cambiar productos o
servicios entre sí, o por una moneda de circulación nacional o internacional.
El concepto se extiende a todas las operaciones y actos de comercio propios del
proceso mercantil, como lo son la obtención de créditos, la recuperación del
capital invertido, y el mercadeo, entre otros.
Lucro.
Todo acto de comercio está ligado al lucro, que implica la obtención de ganancias,
dividendos o utilidades compensatorias a la actividad comercial realizada.
Dicha actividad mercantil tiene el propósito de cubrir los costos aplicados a la
producción, a la creación o aporte al fondo de reserva, al retorno del capital
invertido, a la expansión de la compañía, etc.
Lícito.
Los actos de comercio deben tener obligatoriamente carácter lícito. Todo acto es
lícito en cuanto no esté en contra de alguna norma de índole legal, ni que
perjudique de alguna forma a terceros, ni a la moral y buenas costumbres.
Para esto no es necesario que la ley clasifique expresamente los actos en lícitos o
no, es suficiente que no se encuentre prohibido en la misma.
Voluntario.
Es imprescindible que tenga un carácter voluntario, para lo cual deberán ser
realizados con intención, discernimiento y libertad. Si llegase a faltar uno de estos
elementos, será catalogado como involuntario.
Regulado por el Derecho Mercantil.
Todo acto de comercio debe estar regido por un conjunto de normas contempladas
en el Derecho Mercantil, que es el que regula el ejercicio del comercio.
Esta rama del derecho legisla tomando en cuenta las necesidades de los
involucrados en el acto: el comprador, quien recibe el producto del comerciante, y
el vendedor, que organiza el proceso de comercialización del mismo.
Aplicación de tributos.
La celebración de los actos de comercio puede conllevar el cobro de tributos, los
cuales son ingresos de carácter obligatorio que impone el Estado, exigidas por la
administración pública como producto de un hecho que la ley vincula con el deber
de contribuir.
Clasificación de los actos de comercio
Actos de comercio objetivos.
Son aquellos que su naturaleza es netamente comercial, quedando establecidos
en el Código de Comercio los diferentes actos considerados comerciales por la
ley. Las partes intervinientes pueden ser o no comerciantes.
Estos son algunos ejemplos que se consideran como actos de comercio objetivos
en un sentido absoluto.
– La compra-venta de un establecimiento comercial, de sus acciones o cuotas de
la sociedad mercantil. La acción de compra-venta del conjunto de bienes
organizados por el comerciante para ejercer su actividad mercantil, es netamente
un acto comercial, no puede ser de otra índole diferente.
De igual forma ocurriría si se realizara un arrendamiento del mismo, pues el hecho
del contrato lo rige una cosa netamente comercial.
– Los actos relacionados con los instrumentos cambiarios, salvo cualquier
excepción contemplada en la ley. La creación de estos instrumentos constituye un
acto de comercio, debido a que en este se realiza al mismo tiempo un cambio,
conduciendo de manera automática a la circulación de riqueza.
Dentro de estos instrumentos cambiaros están las letras de cambio, el cheque y el
pagaré. Este último no se considera un acto de comercio cuando proviene de
personas no comerciantes.
Actos de comercio subjetivos.
El sistema jurídico necesita delimitar la materia mercantil. Por tanto, establece que
este tipo de acto de comercio está restringido al ejecutado por los comerciantes,
quedando entonces sus actos sujetos a la ley y jurisdicción mercantil.
Sin embargo, existen excepciones en las cuales las actuaciones de un
comerciante no se consideran actos subjetivos. Entre ellas están:
– La compra de una casa para regalársela a su madre.
– La adquisición de útiles escolares para ser donados a una institución.
– El préstamo de dinero a un amigo para cancelar honorarios médicos.
En estos casos, aunque todos son llevados a cabo por un comerciante, el fin
último no es el lucro. El lucro es un aspecto relevante para ser catalogado como
acto de comercio.
Mixtos.
La gran parte de los actos de comercio son unilateralmente mercantiles. Esto
significa que esta relación corresponde solo a una de las partes involucradas.
En este caso, pudiera coexistir la naturaleza civil y mercantil permitida por la ley.
Sin embargo, el Código de Comercio establece que debe regirse por la ley
mercantil.
Sin embargo, esto pudiese acarrear conflictos en lo referente a las obligaciones
que genere y a la jurisdicción y competencia de los tribunales a los que quedarían
sometidos dichos actos de comercio.
Un ejemplo de esto es cuando un individuo necesita adquirir un automóvil,
realizando la compra en una distribuidora de autos. Para la persona que compra el
automóvil es un acto civil. Esto es porque no tiene un fin de lucro y es un acto
aislado.
Para la empresa que vendió el bien es un acto de comercio. Esto es porque
percibió una ganancia, actuó como mediador entre la ensambladora y el cliente
final. Además, el acto se cataloga como masivo, porque esta venta es solo una de
las múltiples que realiza mensualmente.
Diferencias entre un acto de comercio y otro acto que no tenga
carácter mercantil.
La principal diferencia entre un acto de comercio y otro que no lo es, es que los actos de
comercio se rigen por el Código de Comercio, mientras que los actos no mercantiles se
rigen por el Código Civil u otras ramas del derecho.
A continuación, se presentan otras diferencias entre actos de comercio y no
mercantiles:
Partes involucradas
Los actos de comercio involucran a comerciantes o personas que actúan en el ejercicio de
una actividad empresarial, mientras que los actos no mercantiles pueden ser personas
físicas o jurídicas que no ejercen actividad comercial.
Objetivo
El objeto de un contrato mercantil es que un empresario obtenga un desarrollo económico
para su industria o negocio, mientras que un contrato civil no busca generar ingresos
como un comerciante.
Normativa aplicable
La normativa de fondo aplicable a los actos de comercio y a los actos no mercantiles
puede ser distinta.
Prueba de los actos
Los medios de prueba exigidos o admitidos para cada tipo de acto pueden variar.
En caso de duda, un árbitro judicial será quien determine si un acto es de comercio o no.