DOCENTE: DRA VANESSA ROJAS GADELLA
El sistema digestivo está formado por el tubo digestivo y sus órganos
asociados principales,
Las principales funciones del sistema digestivo comprenden el
• transporte de agua y alimentos ingeridos a través del tubo digestivo;
• la secreción de líquidos, electrolitos y enzimas digestivas;
• la digestión y la absorción de los productos digeridos
• la excreción de los detritos no digeribles.
Al pasar por el tubo digestivo, los alimentos se degradan física y
químicamente para que los productos de esa degradación puedan ser
absorbidos por el cuerpo.
El alimento no digerido y otras sustancias dentro del tubo digestivo,
como mucosidad, bacterias, células descamadas y pigmentos biliares
se excretan en forma de sólidos (heces).
La mucosa digestiva es la superficie a través de la cual la mayor
parte de las sustancias entra en el organismo.
La mucosa digestiva cumple muchas funciones las siguientes:
• Secreción. El revestimiento del tubo digestivo secreta enzimas
digestivas, ácido clorhídrico, mucina y anticuerpos, en sitios
específicos.
• Absorción. El epitelio de la mucosa absorbe sustratos metabólicos
(p. ej., los productos de degradación de la digestión), así como
vitaminas, agua, electrolitos, materiales reciclables tales como
componentes biliares y colesterol y otras sustancias esenciales
para las funciones del organismo.
• Barrera. La mucosa sirve como una barrera para impedir la entrada
de sustancias nocivas, antígenos y microorganismos patógenos.
• Protección inmunitaria. El tejido linfático dentro de la mucosa actúa
como la primera línea de defensa inmunitaria del cuerpo.
La cavidad bucal comprende una serie de estructuras
que incluyen la lengua, los dientes y sus medios de
sostén (periodonto), las glándulas salivales mayores
y menores y las amígdalas.
La cavidad bucal se divide en un vestíbulo y la
cavidad bucal propiamente dicha.
El vestíbulo es el espacio que hay entre los labios,
las mejillas y los dientes.
La cavidad bucal propiamente dicha se ubica detrás
de los dientes y sus otros límites son: hacia arriba, el
paladar duro y el paladar blando; hacia abajo, la
lengua y el piso de la boca y hacia atrás, la entrada a
la orofaringe (el istmo de las fauces).
La cavidad bucal está tapizada por una mucosa
masticatoria, una mucosa de revestimiento y una
mucosa especializada.
La mucosa masticatoria se encuentra en las encías y el
paladar duro .
Posee un epitelio estratificado plano cornificado y en
algunas regiones paracornificado.
El epitelio paracornificado las células superficiales
están conservadas. El epitelio cornificado de la
mucosa masticatoria se asemeja al de la piel, pero
carece de estrato lúcido.
La lámina propia subyacente consiste en una capa
papilar gruesa de tejido conjuntivo laxo, que contiene
vasos sanguíneos y nervios; algunos de los nervios envían
terminaciones axónicas desnudas hacia el interior del
epitelio para que actúen como receptores sensoriales,
mientras que otros terminan en los corpúsculos de
Meissner.
La mucosa de revestimiento se encuentra en los
labios, las mejillas, la superficie mucosa alveolar, el piso de
la boca, la superficie ventral de la lengua y el paladar
blando. En estos sitios, tapiza músculo estriado (labios,
mejillas y lengua), hueso (mucosa alveolar) y glándulas
(paladar blando, mejillas, superficie ventral de la lengua). La
mucosa de revestimiento tiene papilas menos abundantes y
más cortas, de modo que puede adaptarse al movimiento de los
músculos subyacentes.
Bajo la mucosa de revestimiento hay una submucosa bien
definida, contiene bandas amplias de fibras de colágeno y
elásticas que unen la mucosa al músculo subyacente;
también contiene las múltiples glándulas salivales menores
de los labios, la lengua y las mejillas. A veces, se encuentran
glándulas sebáceas no asociadas con un folículo piloso en la
submucosa ; se llaman gránulos de Fordyce.
La submucosa contiene los vasos sanguíneos y linfáticos,
y los nervios de calibre mayor que forman las redes
neurovasculares subepiteliales de la lámina propia en toda la
cavidad bucal.
La mucosa especializada está asociada
con la sensación del gusto y se halla
restringida en la superficie dorsal de la lengua.
Contiene papilas y los corpúsculos gustativos
responsables de generar la sensación gustativa
por estímulos químicos.
La mucosa bucal forma una barrera protectora
importante entre el medio externo de la cavidad
bucal y el medio interno de los tejidos
circundantes. Es resistente a los gérmenes
patógenos que entran en la cavidad bucal y a
los microorganismos autóctonos que residen allí
en forma de flora microbiana.
Las células epiteliales, los neutrófilos migratorios y
la saliva contribuyen a mantener la salud de la
cavidad bucal y la protección de la mucosa bucal
contra infecciones por bacterias, hongos y virus.
Cada una de las tres glándulas salivales mayores es una estructura par;
estas glándulas son las siguientes:
• Glándula parótida, que es la más grande de las tres y está ubicada en la
región infratemporal (parotidomaseterina) de la cabeza. Su conducto
excretor, el conducto parotídeo (de Stensen), desemboca en la papila
parótida, una pequeña eminencia ubicada frente al segundo molar superior.
• Glándula submandibular, que está ubicada en el triángulo
submandibular del cuello. Su conducto excretor, el conducto
submandibular (de Wharton), desemboca en una pequeña prominencia
carnosa (la carúncula sublingual) a cada lado del frenillo lingual en el piso
de la cavidad bucal.
• Glándula sublingual, que está ubicada bajo la lengua en los pliegues
sublinguales del piso de la cavidad bucal.
Las glándulas salivales menores se encuentran en la submucosa de la
cavidad bucal. Desembocan directamente en la cavidad a través de
conductos cortos y se denominan así por su ubicación (es decir, glándula
bucal, labial, lingual y palatina).
Las glándulas salivales mayores están rodeadas por una
cápsula de tejido conjuntivo de densidad moderada, de la cual
parten tabiques que dividen las porciones secretoras de la
glándula en lóbulos y lobulillos.
La unidad básica de secreción de las glándulas salivales, la
sialona, consiste en el adenómero llamado ácino, el
conducto intercalar y el conducto excretor .
El ácino es un saco ciego compuesto por células
secretoras. El término ácino (lat, baya o uva) se refiere a la
unidad de secreción de las glándulas salivales.
Los ácinos de las glándulas salivales contienen células
serosas (secretoras de proteínas), células mucosas
(secretoras de mucina) o ambas
La saliva comprende las secreciones combinadas de todas
las glándulas salivales mayores y menores. La saliva es una
fuente de iones calcio y fosfato indispensables para el
desarrollo y el mantenimiento normales de los dientes. tiene
funciones inmunitarias. La saliva contiene agua,
proteínas diversas y electrolitos.
La saliva cumple funciones protectoras y digestivas
• Humedecer la mucosa bucal.
• Humedecer los alimentos secos para contribuir a la
deglución.
• Proveer un medio para los alimentos disueltos y en
suspensión que estimulan químicamente los corpúsculos
gustativos.
• Amortiguar el contenido de la cavidad bucal a causa de
su gran concentración de iones bicarbonato.
• Digerir hidratos de carbono
• Controlar la flora bacteriana de la cavidad
Las amígdalas son acumulaciones de nódulos linfáticos que se
congregan alrededor del istmo de las fauces, en la orofaringe
y en la nasofaringe.
El tejido linfático está organizado en un anillo amigdalino (de
Waldeyer) de protección inmunitaria, ubicado en la región
anatómica inicial compartida por los sistemas digestivo y
respiratorio. comprenden las estructuras siguientes:
• Amígdalas palatinas, o simplemente amígdalas, que se
encuentran a cada lado de la entrada de la orofaringe, entre los
arcos palatogloso y palatofaríngeo.
• Amígdalas tubáricas, que se ubican en las paredes laterales
de la nasofaringe, posteriores a la desembocadura de la trompa
de auditiva.
• Amígdalas faríngeas o adenoides, que se localizan en el
techo de la nasofaringe.
• Amígdalas linguales, que están en la superficie dorsal de la
base de la lengua.
La lengua es un órgano muscular que se proyecta dentro de la cavidad oral
desde su superficie inferior. Los músculos linguales son tanto extrísecos (con
un punto de inserción fuera de la lengua) como intrínsecos (confinados por
completo dentro del órgano, sin inserción externa).
El músculo estriado de la lengua está organizado en fascículos que, por lo
general, se disponen en tres planos más o menos perpendiculares entre sí.
Esta distribución de las fibras musculares permite una enorme flexibilidad y
precisión en los movimientos de la lengua, que son esenciales para el habla
humana, así como para su función en la digestión y la deglución.
La superficie dorsal de la lengua se divide anatómicamente por una
depresión en forma de V, el surco terminal, en dos terceras partes anteriores
y una tercera parte posterior. El vértice de la V apunta hacia atrás y es el sitio
donde está el foramen ciego, un resto embrionario del conducto tirogloso
La superficie dorsal de la lengua está cubierta de papilas. Numerosas
irregularidades mucosas y sobreelevaciones llamadas papilas linguales
cubren la superficie dorsal de la lengua por delante del surco terminal. Las
papilas linguales y sus corpúsculo gustativos asociados, constituyen la
mucosa especializada de la cavidad oral. Se describen cuatro tipos de
papilas: filiformes, fungiformes, caliciformes y foliadas.
PAPILAS
FILIFORMES
PAPILAS
FUNGIFORMES
PAPILAS
CALICIFORMES
PAPILAS
FOLIADAS
Los corpúsculos gustativos están en las papilas fungiformes, caliciformes y foliadas.
En los cortes histológicos, los corpúsculos gustativos se ven como estructuras ovaladas pálidas, que se extienden a
través de todo el espesor del epitelio. El orificio pequeño en la superficie epitelial a la altura del vértice del
corpúsculo, recibe el nombre de poro gustativo.
Células neuroepiteliales Celulas de sosten Celulas basales
(sensoriales
que son menos abundantes. que son células
que son las células más numerosas del También son células alargadas pequeñas situadas en
receptor del gusto. Estas células que se extienden desde la lámina la porción basal del
alargadas se extienden desde la lámina basal hasta el poro gustativo. Al corpúsculo gustativo,
basal del epitelio hasta el poro gustativo igual que las células cerca de la lámina
neuroepiteliales, éstas contienen basal. Son los
forman una sinapsis con la prolongación microvellosidades en su citoblastos de los otros
aferente de neuronas de los núcleos superficie apical y poseen dos tipos celulares.
encefálicos de los nervios facial (nervio uniones herméticas, pero no
craneal VII), glosofaríngeo (nervio establecen sinapsis con las
craneal IX) y vago (nervio craneal X). El células nerviosas. El tiempo de
tiempo de recambio de las células recambio de las células de
neuroepiteliales es de alrededor de 10 sostén también es de unos 10
días. días.
@sitioincreible
El gusto es un tipo de sensibilidad en la cual
diversas sustancias químicas estimulan las células
neuroepiteliales de los corpúsculos gustativos.
El gusto se clasifica como una sensibilidad por
estímulos químicos en la que diversas sustancias
sápidas (sabor estimulante de sustancias)
contenidas en los alimentos o bebidas interaccionan
con los receptores gustativos situados en la superficie
apical de las células neuroepiteliales. Estas células
reaccionan a cinco estímulos básicos: dulce,
salado, amargo, agrio y umami (que significa
sabroso en japonés). La acción molecular de las
sustancias sápidas puede implicar la apertura y el
pasaje a través de los conductos iónicos (es decir,
gustos salados y ácidos), el cierre de los
conductos iónicos (gusto agrio) o la estimulación
de un receptor del gusto acoplado a proteínas G
específico (es decir, gustos amargo, dulce y umami).
• El sabor amargo es detectado por unos 30
tipos diferentes de receptores
quimiosensoriales T2R.).
• Los receptores del sabor dulce también son
receptores acoplados a proteínas G.
• El sabor umami está vinculado con ciertos
aminoácidos (p. ej., l-glutamato, aspartato, y
compuestos relacionados) y es común a los
espárragos, tomates, queso y carne.
• El sabor ácido es generado por los protones
H+ que se forman por la hidrólisis de los
compuestos ácidos.
• El sabor salado que es estimulado por la sal
de mesa (NaCl), en esencia deriva del gusto
de los iones de sodio. Algunas de las regiones
de la lengua responden más a ciertos sabores
que otras.
La inervación compleja de la lengua está dada por nervios
craneales y por el sistema nervioso autónomo.
• La sensibilidad general de las dos terceras partes
anteriores de la lengua (por delante del surco terminal) es
transmitida por la rama mandibular del nervio trigémino
(nervio craneal V). La sensibilidad general la tercera parte
posterior es transmitida por el nervio glosofaríngeo
(nervio craneal IX) y el nervio vago (nervio craneal X).
• La sensibilidad gustativa es transmitida por la cuerda
del tímpano, una rama del nervio facial (nervio craneal
VII), por delante del surco terminal y por los nervios
glosofaríngeo (nervio craneal IX) y vago (nervio craneal X),
por detrás de este surco.
• La inervación motora para los músculos de la lengua está
dada por el nervio hipogloso (nervio craneal XII).
• La inervación vascular y glandular está a cargo de los
nervios simpático y parasimpático.
Los dientes son un componente importante de la cavidad
bucal y son indispensables en el comienzo del proceso
digestivo. Los dientes están incluidos y fijados en los procesos
alveolares del maxilar y la mandíbula.
Los dientes están formados por tres tejidos especializados:
• Esmalte, una capa delgada, dura y translúcida de tejido
mineralizado acelular que cubre la corona del diente.
• Dentina, el tejido dental más abundante; está situada debajo del
esmalte en la corona y debajo del cemento en la raíz. Su
estructura tubular única y su composición bioquímica sustentan el
esmalte, más rígido, y el cemento que recubre la superficie del
diente.
• Cemento, una capa delgada, amarilla pálida de tejido
calcificado similar al hueso que cubre la dentina de la raíz de los
dientes. El cemento es más suave y más permeable que la
dentina y se elimina con facilidad por abrasión cuando la
superficie de la raíz está expuesta al medio ambiente de la
cavidad bucal.
Los niños tienen 10 dientes deciduos (primarios o de leche) distribuidos de la siguiente manera en cada
hemiarco dental:
• Un incisivo medial (central), el primer diente que sufre erupción (en general en la mandíbula) más o
menos a los 6 meses de edad (en algunos niños, el primer diente puede no emerger hasta los 12 o 13
meses de edad).
• Un incisivo lateral, que hace erupción alrededor de los 8 meses.
• Un canino, cuya erupción no ocurre hasta los 15 meses.
• Dos molares. El primero hace erupción entre los 10 y 19 meses y el segundo entre los 20 y 31 meses.
Durante un período de varios años, que suele comenzar más o menos a los 6 años y termina alrededor de
los 12 o 13 años, los dientes deciduos son reemplazados en forma gradual por 16 dientes permanentes
(secundarios) (cuadro 16-2) que se distribuyen de la siguiente manera en cada hemiarco dental:
• Un incisivo medial (central), que sufre erupción a las 7 u 8 años.
• Un incisivo lateral, que emerge entre los 8 y 9 años.
• Un canino, cuya erupción ocurre entre los 10 y 12 años.
• Dos premolares, que erupcionan entre los 10 y 12 años.
• Tres molares, que siguen un cronograma de erupción disímil; el primer molar suele aparecer a los 6 años,
el segundo molar en los primeros años de la adolescencia y el tercer molar (muelas del juicio) durante la
adolescencia o ya pasados los 20 años.