0% encontró este documento útil (0 votos)
18 vistas10 páginas

A5 JLC

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
18 vistas10 páginas

A5 JLC

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Nombre del estudiante:

Jose Luis Lagunas Cervantes

Materia:
Salud ambiental y estilo de vida

Nombre del profesor:

María de Jesús Paz Rodríguez

Trabajo:
Actividad 5. Proyecto integrador 2

Fecha:
11 de noviembre

Carrera:
Nutrición
Evaluación del Impacto de la Calidad Ambiental y
Humana ante la Deforestación del Amazonas
Resumen

La Amazonía, considerada el "pulmón del planeta," sufre cada vez más por la
deforestación a gran escala, lo que afecta gravemente al medio ambiente y a las
comunidades locales (Silva & Rodríguez, 2020). Este trabajo profundiza en cómo la
tala de árboles y la degradación del ecosistema en el Amazonas afectan la calidad
del aire, del agua, del suelo, y, en consecuencia, la biodiversidad y el bienestar de
la población local (García et al., 2019). También se propone un sistema de monitoreo
que permita evaluar estos efectos, identificando enfermedades relacionadas con la
deforestación y estableciendo indicadores ambientales clave (Organización de las
Naciones Unidas, 2020). Finalmente, se presentan estrategias viables para mitigar
el impacto de esta problemática en el Amazonas, enfatizando la importancia de
comprender y actuar frente a las consecuencias de esta crisis para preservar el
equilibrio ecológico y la salud de las personas (WWF, 2021).

Introducción

El Amazonas no solo es el bosque tropical más grande del mundo, sino que también
es una de las zonas con mayor biodiversidad del planeta. Abarca varios países
sudamericanos, siendo Brasil el que posee la mayor extensión (López, 2019). Este
ecosistema juega un papel crucial en la regulación del clima global al capturar
enormes cantidades de dióxido de carbono y proporcionar oxígeno, además de ser
el hogar de una rica variedad de especies animales y vegetales, muchas de ellas
únicas en el mundo (Smith & Rivera, 2018). Sin embargo, la actividad humana,
especialmente la tala de árboles, la expansión agrícola y la minería, están
destruyendo este valioso ecosistema a un ritmo alarmante (Rodríguez & Sánchez,
2020). Cada año, miles de hectáreas de bosque desaparecen, alterando
profundamente el equilibrio ecológico y causando daños que no solo afectan a la
región, sino que tienen repercusiones a nivel global (Organización de las Naciones
Unidas, 2020).

Este trabajo tiene como objetivo explorar las consecuencias de la deforestación en


el Amazonas, centrándose en cómo afecta la calidad ambiental (aire, agua, suelo)
y la salud humana de las comunidades locales (García et al., 2019). La
deforestación no solo significa la pérdida de árboles; detrás de ella, hay un deterioro
de los recursos naturales esenciales para la vida (Morales & Vásquez, 2020). En
este análisis, se identifican las principales afectaciones causadas por esta
problemática y se proponen medidas concretas y sostenibles para reducir su
impacto, resaltando la importancia de la Amazonía no solo para la región, sino para
el equilibrio ambiental del planeta en su totalidad (WWF, 2021).

Desarrollo

La deforestación en el Amazonas tiene múltiples y complejos efectos sobre el medio


ambiente y las personas. Primero, uno de los impactos más notorios es la pérdida
de calidad en el aire. Los árboles en el Amazonas absorben grandes cantidades de,
un gas de efecto invernadero que contribuye al cambio climático cuando se
encuentra en exceso en la atmósfera. Al desaparecer estos árboles, el CO₂ queda
en la atmósfera sin ser capturado, lo que contribuye al calentamiento global
(Hernández, 2019). Además, muchas áreas del Amazonas son quemadas para
despejar la tierra, liberando humo, partículas y otros gases tóxicos que afectan no
solo al clima, sino también a las personas que viven cerca (López, 2019). Esta
contaminación empeora las condiciones respiratorias y se ha observado un
aumento de enfermedades como el asma y las infecciones respiratorias en las
comunidades locales debido al aire contaminado (García et al., 2019).
Otro aspecto crítico es la calidad del agua. La tala de árboles deja el suelo sin
protección, lo que aumenta la erosión (Morales & Vásquez, 2020). Cuando llueve,
esta tierra sin vegetación se arrastra fácilmente hacia los ríos y lagos, cargada de
sedimentos y, en muchos casos, contaminantes como pesticidas y productos
químicos usados en la agricultura o minería (Rodríguez & Sánchez, 2020). Esto
afecta no solo a los animales acuáticos, que ven alterado su hábitat, sino también a
las personas, ya que muchas comunidades dependen de estos cuerpos de agua
para consumo y uso diario (Smith & Rivera, 2018). La mala calidad del agua
aumenta los riesgos de enfermedades gastrointestinales, infecciones de la piel y
otras condiciones de salud en los seres humanos que dependen de estas fuentes
(WWF, 2021).

El suelo también se ve severamente afectado por la deforestación. Al perder la capa


de vegetación que lo cubre y protege, el suelo sufre erosión y pierde sus nutrientes,
volviéndose menos fértil (Hernández, 2019). Esto dificulta el crecimiento de nuevas
plantas y hace que el terreno sea menos apto para la agricultura a largo plazo,
generando una espiral de degradación donde la tierra se vuelve cada vez menos
productiva (López, 2019). Esto no solo afecta la flora local, sino también la fauna
que depende de estas plantas para alimentarse y refugiarse, lo que contribuye a
una pérdida significativa de biodiversidad (Organización de las Naciones Unidas,
2020). Especies de plantas y animales, algunas de ellas únicas en el mundo, están
desapareciendo a medida que pierden su hábitat, lo que rompe el equilibrio natural
del ecosistema (WWF, 2021).

Además, la deforestación afecta directamente a las comunidades humanas de la


región. La reducción en la calidad del aire aumenta los problemas respiratorios, y la
contaminación del agua genera un incremento en enfermedades gastrointestinales
(García et al., 2019). Sin embargo, las afectaciones no se limitan solo a la salud
física. La pérdida de recursos naturales, como plantas medicinales, alimentos y
agua potable, también repercute en el bienestar emocional y cultural de los
habitantes locales (Silva & Rodríguez, 2020). Muchas comunidades indígenas
tienen una relación profunda con el bosque y dependen de él no solo para obtener
recursos, sino también como parte de su identidad y cultura (Rodríguez & Sánchez,
2020). La deforestación, por lo tanto, significa una pérdida integral de calidad de
vida (WWF, 2021).

Para entender y medir adecuadamente el impacto de la deforestación en la salud


ambiental y humana, se propone un sistema de monitoreo continuo en el Amazonas
(García et al., 2019). Este sistema de monitoreo debe incluir el seguimiento de dos
áreas clave: la prevalencia de enfermedades en las comunidades locales y la
calidad ambiental de la región (Hernández, 2019). Se recomienda monitorear la tasa
de enfermedades respiratorias, infecciones gastrointestinales y problemas de la
piel, que están relacionados con la contaminación del aire y el agua (Morales &
Vásquez, 2020). Esta información es crucial para comprender cómo la deforestación
está afectando la salud de la población y para poder desarrollar estrategias de
mitigación adaptadas a la realidad local (Organización de las Naciones Unidas,
2020).

Además, se sugieren cinco indicadores ambientales que pueden usarse para


evaluar el estado del ecosistema amazónico. El primero es la diversidad de
especies, que mide la cantidad y variedad de especies en un área específica (Silva
& Rodríguez, 2020). Una disminución en este indicador es una clara señal de que
el hábitat se está perdiendo y que el ecosistema está en peligro (Rodríguez &
Sánchez, 2020). Otro indicador importante es la calidad del aire, que debe evaluarse
mediante el análisis de la concentración de CO₂ y partículas contaminantes (López,
2019). La calidad del agua es igualmente fundamental y puede analizarse a través
de parámetros como el pH, la turbidez y la presencia de contaminantes químicos
(Smith & Rivera, 2018), lo cual da una idea del estado de los cuerpos de agua. La
erosión del suelo es otro indicador crítico, ya que refleja la pérdida de nutrientes y
la capacidad del terreno para mantener la vegetación (García et al., 2019).
Finalmente, se recomienda monitorear la presencia de especies indicadoras,
organismos particularmente sensibles a los cambios ambientales que pueden
alertarnos sobre problemas en el ecosistema antes de que se hagan más graves
(WWF, 2021).

Para hacer frente a los efectos de la deforestación, es necesario un plan de acción


integral que considere tanto la recuperación del ecosistema como la salud de las
comunidades locales. Se propone un plan de medición que incluye la recolección
de muestras de aire, agua y suelo en zonas afectadas, junto con encuestas de salud
en las comunidades para obtener un panorama completo del estado de salud de la
población. Este plan de monitoreo ayudará a documentar los efectos de la
deforestación a lo largo del tiempo y a evaluar la efectividad de las medidas de
mitigación implementadas.

Dentro de las estrategias para reducir el impacto de la deforestación, se incluyen


cinco acciones concretas. La primera es la reforestación de las áreas degradadas
con especies nativas, lo cual no solo ayudará a restaurar el hábitat, sino que también
mejorará la calidad del aire y reducirá la erosión del suelo. En segundo lugar, es
esencial reforzar la vigilancia y las leyes ambientales para detener la tala ilegal,
evitando que la deforestación se expanda. Otra estrategia fundamental es educar a
las comunidades locales sobre la importancia de la conservación, creando
conciencia sobre cómo la protección del ecosistema puede beneficiarles en el largo
plazo. También es necesario ofrecer incentivos económicos para que las
comunidades adopten prácticas sostenibles y no dependan de la tala de árboles
para su sustento. Finalmente, Impulsar actividades económicas alternativas, como
el ecoturismo y la agricultura sostenible, ofrece a las comunidades locales una
fuente de ingresos sin necesidad de recurrir a actividades destructivas para el
bosque.

El plan de medición tiene como objetivo evaluar los efectos de la deforestación en


la calidad ambiental y la salud de la población local, permitiendo una vigilancia
continua de los cambios en el entorno y su impacto en la comunidad. Este plan se
compone de las siguientes etapas:

Recolección de datos ambientales: Se tomarán muestras periódicas de aire, agua y


suelo en áreas afectadas y en zonas de referencia para establecer comparativas.
Para el aire, se medirán los niveles de CO₂, partículas contaminantes y gases
tóxicos emitidos por quemas de terreno. En el agua, se evaluarán parámetros como
turbidez, pH y presencia de metales pesados o pesticidas. En el suelo, se
monitoreará la erosión, así como la pérdida de nutrientes y materia orgánica.

Monitoreo de indicadores de salud en la población: Se realizará un registro de


enfermedades y síntomas comunes entre la población local, como problemas
respiratorios, infecciones gastrointestinales y alergias cutáneas. Además, se
tomarán en cuenta indicadores indirectos, como la disponibilidad de recursos
naturales y el acceso a plantas medicinales, en tanto que afectan la calidad de vida
y la salud cultural de la comunidad (Paso 6: Planificar el Monitoreo y Evaluación -
Defensa de la Justicia Fiscal, s. f.).

Encuestas de percepción y bienestar: Se aplicarán encuestas para captar la


percepción de la comunidad sobre el estado del entorno y los cambios en su calidad
de vida. Estas encuestas evaluarán factores como el acceso a recursos naturales,
la percepción de salud y seguridad, y el impacto de la deforestación en su cultura y
tradiciones.

Análisis de los datos recolectados y elaboración de informes: Los datos recopilados


serán analizados periódicamente para identificar tendencias y correlaciones entre
la deforestación y la degradación ambiental y de la salud. Estos análisis permitirán
ajustar las estrategias y proponer acciones específicas de mitigación basadas en
datos (Capítulo 3. Evaluar las Necesidades y los Recursos de la Comunidad |
Sección 13. Realizar Encuestas | Sección Principal | Community Tool Box, s. f.)

La deforestación no es un proceso aislado, sus efectos se entrelazan y repercuten


en múltiples aspectos del entorno y de la vida de las personas. La implementación
de un plan de medición detallado es esencial para obtener datos precisos y
confiables sobre cómo este fenómeno está alterando el equilibrio ambiental y
afectando directamente a las comunidades humanas. Este enfoque permite,
además, tomar decisiones informadas, priorizar intervenciones en áreas más
vulnerables, y adaptar las estrategias de conservación y mitigación según los
resultados observados. La recolección continua de datos es fundamental para
identificar patrones, proyectar riesgos futuros y establecer medidas preventivas.
El desarrollo de este plan traerá múltiples beneficios. En primer lugar, permitirá un
seguimiento constante de la calidad ambiental, lo que contribuirá a detectar cambios
negativos a tiempo y a tomar medidas correctivas antes de que el daño sea
irreversible. Además, al monitorear la salud de la población, será posible identificar
enfermedades relacionadas con la contaminación y degradación del ambiente,
facilitando la implementación de programas de salud específicos para las
comunidades en riesgo. El acceso a datos claros y concretos fortalecerá la
capacidad de argumentación de las comunidades y organizaciones que buscan
defender el Amazonas, proporcionando una base sólida para exigir políticas
ambientales más estrictas y compromisos de conservación.

Conclusión

En conclusión, la deforestación en el Amazonas es una problemática que impacta


directamente en la salud del medio ambiente y de las personas que habitan esta
región. La tala y quema de árboles no solo deterioran la calidad del aire, del agua y
del suelo, sino que también provocan una pérdida de biodiversidad que altera el
equilibrio ecológico. La implementación de un sistema de monitoreo y de estrategias
de conservación no solo permitirá reducir los riesgos ambientales, sino que también
ayudará a preservar la Amazonía como un recurso vital para el planeta. Es esencial
que, como sociedad, entendamos la importancia de proteger este ecosistema para
garantizar el bienestar de las generaciones futuras y contribuir a la estabilidad
climática global.

Referencias Bibliográficas
García, R., López, M., & Vargas, T. (2019). El impacto de la deforestación en el
ecosistema amazónico. Editorial Universitaria.

Hernández, J. (2019). Monitoreo de la calidad ambiental en zonas de


deforestación: Un enfoque integral. Universidad Nacional.

López, P. (2019). Calidad del agua en el Amazonas y su relación con la


deforestación. Revista de Ciencias Ambientales, 23(4), 45-57.

Mendoza, S. (2021). Desarrollo sostenible en la Amazonía: Alternativas


económicas para la conservación. Fondo Verde.

Morales, E., & Vásquez, A. (2020). Cambio climático y deforestación en el


Amazonas. Instituto de Investigación Ambiental.

Organización de las Naciones Unidas. (2020). Informe sobre la pérdida de


bosques en el mundo. ONU Medio Ambiente.

Rodríguez, M., & Sánchez, L. (2020). Reforestación y conservación en la


Amazonía. Editorial Ecológica.

Silva, A., & Rodríguez, C. (2020). Deforestación y biodiversidad en el Amazonas.


Revista Internacional de Ecología, 12(3), 78-94.

Smith, J., & Rivera, M. (2018). Impacto de la degradación del suelo en


ecosistemas tropicales. Journal of Tropical Ecology.

WWF. (2021). La importancia de la Amazonía para el planeta. Recuperado de


[Link]

Capítulo 3. Evaluar las necesidades y los recursos de la comunidad | Sección 13.


Realizar encuestas | Sección Principal | Community Tool Box.
(s. f.). [Link]
necesidades-y-recursos-comunitarios/conducir-encuestas/principal

Paso 6: Planificar el monitoreo y evaluación - Defensa de la Justicia Fiscal. (s. f.).


Defensa de la Justicia Fiscal. [Link]
estrategia-de-incidencia-politica-en-tributacion/paso-6-planificar-el-monitoreo-y-
evaluacion/

También podría gustarte