El Mundo Exterior
Después de la caída de Elysium, Alex y los Renegados comenzaron a explorar los
pasillos del refugio, recuperando el control de las áreas principales. Las personas que
habían estado cautivas en las instalaciones, siendo manipuladas y usadas por la
corporación, finalmente comenzaban a despertar. Algunas estaban agradecidas, otras,
atónitas, al descubrir la verdad sobre sus vidas en el refugio. Era como si una pesada
niebla se hubiera levantado, revelando un mundo que había estado oculto durante
demasiado tiempo.
"Lo logramos", dijo Ian mientras observaba a las personas que comenzaban a reunirse,
aunque la sonrisa en su rostro era solo un reflejo de lo que sucedería a continuación.
"Pero esto es solo el principio. El refugio es solo una pequeña parte de la tiranía global
de Elysium."
Alex se acercó a él, preocupado. "Entonces, ¿qué hacemos ahora? ¿Cuál es el siguiente
paso?"
Ian lo miró por un momento, como si evaluara la pregunta. "El siguiente paso es salir al
mundo exterior. El refugio está conectado a un túnel subterráneo que lleva directamente
a la superficie, pero hay una cuestión: no sabemos qué hay fuera. Sabemos lo que
hemos visto en las imágenes, pero eso es solo una fracción de la realidad."
El aire estaba pesado con la incertidumbre, pero Alex sentía que debía enfrentarlo.
Después de todo lo que había descubierto, ya no podía vivir en la ignorancia. Y sabía
que, aunque el mundo exterior fuera peligroso, debía haber algo mejor que la opresión a
la que estaban sometidos en el refugio.
Capítulo 10: La Superficie
Al día siguiente, un pequeño grupo de Renegados, incluidos Alex e Ian, se dirigieron al
túnel subterráneo que conectaba el refugio con el mundo exterior. Mientras se
adentraban en la oscuridad del túnel, Alex sentía la tensión acumulada en su pecho. La
superficie era un lugar desconocido para él, una tierra que había solo escuchado en los
relatos vagos de los ancianos, los pocos que aún recordaban lo que era la vida antes del
colapso.
El túnel se estrechaba más a medida que avanzaban, y el aire se volvía más denso. Pero
finalmente, tras horas de caminata, llegaron a una puerta metálica que, según Ian, era el
acceso al exterior. Sin más preámbulos, Ian comenzó a trabajar en el mecanismo de
apertura.
"¿Estás listo para esto?" le preguntó Ian, mirando a Alex con una sonrisa torcida.
"Listo para cualquier cosa", respondió Alex, aunque su corazón latía con fuerza.
Finalmente, con un chirrido, la puerta se abrió, y una ráfaga de aire caliente y denso los
golpeó en el rostro. Frente a ellos, la vastedad del mundo exterior se extendía, una tierra
árida y desolada, como la que Alex había visto en las imágenes.
El cielo estaba nublado, y el sol, apenas visible, teñía todo de un tono grisáceo. A lo
lejos, se podían ver los restos de ciudades que habían sido destruidas por el conflicto
global. Ruinas de lo que alguna vez fue un mundo próspero, pero ahora reducido a
escombros. Y lo peor de todo, la atmósfera era espesa, como si el aire estuviera
impregnado con un veneno silencioso.
"Esto... esto es lo que queda de la humanidad", murmuró Alex, mientras observaba el
paisaje desolado.
"Sí", respondió Ian con un tono sombrío, "pero hay algo más allá de todo esto. La
ciudad flotante. Es el último refugio de las corporaciones. Y tenemos que llegar allí. Si
queremos ganar esta guerra, necesitamos tener acceso a esa ciudad."
Capítulo 11: La Ciudad Flotante
La travesía hacia la ciudad flotante no fue fácil. Durante varios días, el grupo de
Renegados cruzó el paisaje desolado, siempre bajo la amenaza de los saqueadores y las
bandas de sobrevivientes que luchaban por los pocos recursos que quedaban. El peligro
estaba en todas partes, pero lo que más inquietaba a Alex era el hecho de que las
grandes corporaciones aún controlaban la mayor parte del planeta. La ciudad flotante,
según Ian, era el corazón de su poder.
"No hay mucho tiempo", dijo Ian, mirando al horizonte. "Si no llegamos antes de que
Elysium refuerce sus defensas, será imposible infiltrarnos."
A medida que avanzaban, Alex comenzó a comprender que este no era un mundo en el
que podían confiar en nadie. La gente que se cruzaba en su camino parecía haber
perdido toda esperanza. Algunos simplemente no les prestaban atención, mientras que
otros, más desesperados, intentaban robarles lo que pudieran.
Pero algo en el fondo de Alex le decía que la lucha valía la pena. Aunque el futuro era
incierto, el simple hecho de estar fuera del refugio ya representaba una victoria.
Capítulo 12: La Infiltración
Finalmente, llegaron a las afueras de la ciudad flotante, una impresionante estructura
suspendida en el aire, sostenida por una tecnología que parecía imposible de entender.
Las enormes torres brillaban con luces artificiales, y las defensas de la ciudad eran casi
impenetrables.
"Esto es lo que Elysium quiere mantener en secreto", dijo Ian. "Una ciudad que vive en
la opulencia, mientras el resto del mundo se desintegra."
El grupo comenzó a idear un plan para infiltrarse en la ciudad flotante. Sabían que, para
destruir el poder de las corporaciones, necesitaban acceder a los sistemas centrales de la
ciudad, donde se encontraba la información más valiosa.
"Lo que está en juego es mucho más grande de lo que hemos enfrentado hasta ahora",
reflexionó Alex mientras se preparaban para lo que podría ser su misión más peligrosa.
"No estamos solo luchando por nosotros. Estamos luchando por todo lo que aún podría
salvarse."
Capítulo 13: La Larga Noche
La infiltración en la ciudad flotante fue un éxito parcial. El grupo logró burlar las
primeras capas de seguridad, pero no sin sufrir bajas. Un par de Renegados fueron
capturados durante el intento de infiltración, pero Alex sabía que no podían detenerse
ahora.
Dentro de la ciudad, todo era más avanzado de lo que había imaginado. Las calles
brillaban, llenas de personas que parecían ajenas a la pobreza y el sufrimiento de los
demás. Era como si vivieran en un mundo separado, completamente desconectado de la
realidad del resto del planeta.
"Este lugar es un paraíso artificial", murmuró Alex, mientras caminaba por las calles
iluminadas por luces de neón. "Y todo esto, mientras el resto del mundo se desmorona."
"Eso es lo que Elysium quiere", respondió Ian, mientras guiaba a Alex a través de un
pasillo secreto que conducía a los sistemas centrales. "La paz para unos pocos, y el caos
para todos los demás."
Capítulo 14: El Último Combate
Al llegar a los sistemas centrales, Alex y los Renegados se enfrentaron a su mayor
desafío. Las defensas eran más fuertes de lo que habían anticipado, y las alarmas
comenzaron a sonar, alertando a los guardianes de la ciudad flotante.
"Esto es todo", dijo Ian, mirando a Alex. "Si no conseguimos la información ahora, todo
habrá sido en vano."
Con el ruido de los disparos retumbando en el pasillo, Alex sabía que no había vuelta
atrás. El último combate no solo decidiría el destino de su grupo, sino el futuro de toda
la humanidad.