IX Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología
XXIV Jornadas de Investigación XIII Encuentro de Investigadores en Psicología
del MERCOSUR. Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires, Buenos
Aires, 2017.
Una política, la del síntoma.
Gamaldi, Valeria Romina.
Cita:
Gamaldi, Valeria Romina (2017). Una política, la del síntoma. IX
Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en
Psicología XXIV Jornadas de Investigación XIII Encuentro de
Investigadores en Psicología del MERCOSUR. Facultad de Psicología -
Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires.
Dirección estable: [Link]
ARK: [Link]
Acta Académica es un proyecto académico sin fines de lucro enmarcado en la iniciativa de acceso
abierto. Acta Académica fue creado para facilitar a investigadores de todo el mundo el compartir su
producción académica. Para crear un perfil gratuitamente o acceder a otros trabajos visite:
[Link]
UNA POLÍTICA, LA DEL SÍNTOMA
Gamaldi, Valeria Romina
Hospital General de Agudos Dr. Cosme Argerich, Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Argentina
RESUMEN a lo público, por ser un medio efectivo y riguroso de regulación de
Este trabajo se propone revisar la teorización lacaniana que define la clínica, porque se trata de regular desde dentro y no desde afue-
la política del Psicoanálisis por su orientación por el síntoma, a la ra. Operador que tiene una lógica y si hay lógica, hay tiempo (si p
luz de lo que enseña al respecto el psicoanálisis aplicado a la tera- entonces q…), ya que cualquier lectura implica una temporalidad.
péutica. Para ello se considerarán fragmentos clínicos de inicios y Lógica, tiempo, procedimiento, esa es la utilidad del psicoanálisis
finales de tratamientos conducidos en diferentes dispositivos ins- en lo público: aporta una lectura clínica del funcionamiento, ubican-
titucionales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Barcelona. do los significantes que permiten hacer un semblante con eso. Así
que, como los carceleros del sofisma salí con alguna certidumbre
Palabras clave y otras preguntas sobre los atributos que soporta mi propia clínica,
Síntoma, Admisión, Final de tratamiento, Política sus agujeros y vacilaciones, su eficacia. Lógica que encuentra su
ordenador en el síntoma y que implicará un despliegue temporal,
ABSTRACT con un principio y un final, con un recorrido incalculable pero a la
ONE POLICY, THAT ONE OF THE SYNTHOM vez determinado por esas movidas iniciales y la idea que se tenga
This paper reviews Lacan’s theory about Psychoanalysis policy del fin de tratamiento.
oriented by the synthom and it’s relation with therapeutics. For this,
will be considered some fragments of treatments, specially at the Inicios
beggining and at then end of them. All treatments were done at ins- En los pasillos del hospital me dijeron que “en la primera entrevista
titucional devices in different cities as Buenos Aires and Barcelona. está todo”, ¿qué quiere decir eso? Primera que muchas veces no
es tan obvio que lo sea, porque para el paciente puede ser una
Key words consulta más de un largo derrotero, donde todo da lo mismo, donde
Synthom, Policy, Admission, End of treatment la queja o el padecer se eterniza, primera que puede no inaugurar
la cuenta; primera a producir entonces, en la que ya hay una opera-
“¿Qué hacen ustedes allí? Esta pregunta es ción clínica en juego, que verificamos porque no es sin consecuen-
todo aquello por lo que me interrogo desde que comencé”. cias qué se acepta y qué no. La admisión, por lo tanto, es un primer
Lacan, Conferencia en Ginebra sobre el síntoma acto clínico, ¿pero qué se admite?
Miller (1997) dirá que el paciente hace una primera lectura de lo
Res publica – Res privata que le pasa, de su síntoma, pero el clínico tiene la tarea de autorizar
En el marco del Programa de Residencia de Psicología Clínica del o no un tratamiento, en determinados términos y eso es un acto,
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, realicé una rotación en el que debe ser precisado. Es más, dice que si no está claro, no se
Programa de Soporte a la [Atención] Primaria (PSP), dependiente del debe avalar, ya que implica un diagnóstico de la posición subjetiva
Parc Sanitari Sant Joan de Déu, en Barcelona (Catalunya, España). que el paciente toma respecto a lo que le pasa y lo que dice sobre
Dispositivo ideado como apoyo de “la especializada” a los médicos eso. Dirá Germán García (2006):
de familia en el manejo de problemáticas relativas a la subjetividad El análisis de cualquiera tiene como condición que exista un deseo
y atención por parte del equipo psi de pacientes cuyas consultas de analizarse, algo que difiere del pedido de solución de un proble-
giran en torno al “malestar de vivir” en ambulatorios (Nivel de Aten- ma. Ese deseo puede leerse entre las palabras de un pedido, pero
ción Primaria de la Salud), durante un ciclo de tratamiento con un no se trata del pedido mismo. “Quiero entenderme con mi pareja”,
límite de seis entrevistas; mientras que los casos más complejos o dice el que busca ayuda para separarse. “Yo me castigo”, interpreta
con diagnósticos que se incluyan en los Trastornos Mentales Seve- quién se dedica a castigar al partenaire con sus quejas. Dicho lo
ros, son derivados al Centro de Salud Mental y Adicciones. anterior, es analizable cualquiera que lo desee y tenga la suerte de
Llegué con una pregunta cuasi administrativa por el sistema de encontrarse con otro que sepa que el inconsciente responde cuan-
salud, la lógica de su organización en diferentes niveles de aten- do el que pregunta ya está adentro.
ción, sobre cómo regulaban las derivaciones, el flujo de pacientes, Así, “la puntuación justa depende de cómo el analista fija la po-
qué hacía de ordenador en lo que me imaginaba como megain- sición subjetiva. No hay palabra más especial que la que dice el
geniería de política de salud. Pero encontré que lo que ordena es analista para fijar la posición subjetiva. Se puede, en ese punto,
la interpretación, aquella operación que puede reconducir un falso reconocer una palabra de verdad (…) Eso es la dirección de la cura:
enlace, algo que ya advirtieron los que al diseñar un plan de salud saber lo que debe y lo que no debe ser tomado en serio” (Miller,
buscaron adecuar la utilización de los servicios según un modelo de 1997, P. 51). Paula concurre a la Admisión de Consultorios Externos
gestión de casos. Corroboré lo que el psicoanálisis puede aportar de un Hospital de la Ciudad de Buenos Aires cuando Roberto -su
99
pareja desde hace un año- le dice que no se irá más días de vaca- dejarla disponible. Algo de esto es lo que permitió señalarle, a Pepa
ciones con “su familia” (madre, hermano e hija) que los que irá con –enviada por su médico de familia para que haga algo con su tris-
ella, tal como ella había llorado durante varios días; pero en lugar teza– que ella estaba hallándole la vuelta al encuentro disruptivo
de alegrarse, consulta. Encuentra a un hombre que no le confirma que había significado la coincidencia de su menopausia con la sa-
el “abandonada” que iba encarnando por la vida, tal como habían lida exogámica de su única hija a la universidad. Eso que a veces
hecho todos aquellos a los que llamaba desde distintas Guardias, la tenía “caiducha, un poco triste, de a ratos sin ganas”, a lo que
después de ataques de pánico, pastillas de más, ingesta de veneno, respondía yendo al gimnasio “cuando viene la tristeza” o buscando
cortes. Pero el “me va a dejar” insiste. Intervengo, “es un tema a actividades con sus amigas. Ella estaba poniendo en marcha re-
qué uno invita al otro”. Marcelo Barros (2009) plantea que cursos subjetivos para responder a ese encuentro, por lo que se le
El primer paso de la cura, como dice Lacan, es mostrar que todo propuso que si eso se le complicaba (su respuesta), podía volver.
eso funciona así, poner en evidencia el carácter funcional del sín- Diego consulta en el Hospital traído por su madre, pero cuando
toma, mostrar que si la repetición pasa siempre por el mismo lugar abrimos la puerta ella ya no está; no se sabe por qué lo trajo y
es justamente porque hay un lugar por el que no se quiere pasar él puede contar poco. Alterna entre la perplejidad, su impulso a
(…) denunciar eso tiene ya todo el valor de acontecimiento en el consumir cocaína, ocurrencias e interpretaciones delirantes, apla-
análisis, y por esa intervención se llega a transformar lo que hasta namiento, alucinaciones. Tratamiento ambulatorio conjunto, ADOP,
el momento era un padecimiento, en una toma de posición, pero internación sí, internación no. Y algo que no se pudo construir. Die-
también en un enigma. (P. 48) go no sabe para qué viene, aunque se intenta vez por vez ubicarlo,
Enigma que Paula toma, y a la vez siguiente dirá que se había lo que acompaña sus vaivenes entre pedir y rechazar el tratamien-
quedado pensando en “eso de la invitación”, ubicando “me quedo to, mostrando lo que hay de necesario en sancionar qué hay de
siempre con los no”, y trayendo una escena: “me quedé un sá- sintomático en el funcionamiento, tanto para el clínico como para el
bado en lo de Roberto, nos despertamos el domingo, estábamos paciente, sea cual sea su estructura. Función que creo se le puede
charlando en la cama y yo no le estaba prestando atención porque dar al tratamiento de prueba propuesto por Freud, no para rechazar
pensaba ‘ahora me tengo que ir, ahora me echa’, pero él preparó sino para habilitar el inicio de una cura.
el desayuno. Yo seguía pensando ‘ahora me tengo que ir, ahora me Necesidad que del lado del clínico se plantea en torno a poder
echa’, después me invitó a almorzar, paseamos… recién a las ocho cuestionar en qué uno se autoriza o no para avalar las demandas, si
de la noche cuando estaba en el colectivo yendo a mi casa me di no es desde la vía pedagógica ni de la moral. Cuando una demanda
cuenta que habíamos pasado todo el día juntos”, un trabajo se puso no se formula vía un síntoma, es decir desde lo que complica un
en marcha. funcionamiento, es tramposa. Si se convierte en un puro derecho,
María tiene 78 años y consulta derivada por su médico de familia en una exigencia, si todo el mundo tiene derecho a un estado de
de un ambulatorio de Catalunya, a quien la hija le había solicitado completo bienestar, se vuelve difícil introducir la vía de la respon-
que la envíe a psicología ya que veía a su madre “caída”. Ella cuen- sabilidad. Antonia hace que su médico pida una interconsulta con el
ta que hace seis meses murió su marido con el que compartieron equipo de Salud Mental por “cuadro depresivo”, lo que después se
más de cincuenta años y que desde entonces bajó unos kilos, no le deslizó a “se queja y dice que la pareja la maltrata”. Antonia –quien
gusta comer sola, pero sigue cocinándoles a los nietos. Cuenta que espera una compleja cirugía cardíaca– lleva 28 años con José, con-
lo extraña, que a veces llora, que las amigas le dicen “venga María, viviendo hace siete ya que en aquel entonces ella decidió que no
que tú eres muy alegre”, pero que ella perdió a su marido y algo de llevaría un hombre a su casa luego de separarse del padre de su
su alegría. Dice que cuando más lo extraña es a la noche, que ella hijo. Pero ya no quería estar con él, “así que listo, lo mejor es sepa-
nunca durmió sola, porque se fue de casa de sus padres a la de su rarse, él no entiende que no puede venir acá a cambiar la novela de
marido. Pero algo cambió el día de los muertos: lo vio, “yo lo vi, eso la tele, que yo estoy mal”. Antonia parecía no perder nada, José no
nadie me lo va a quitar, me estaba cambiando y por un momento vi entendía, “es mejor así”. Durante sus internaciones anteriores por
que me miraba desde los pies de la cama (…) creo que apareció diversos problemas de salud, “tenía” psicólogos “para charlar (…)
para cuidarme”. Desde entonces duerme más tranquila, “nadie me porque yo llevo mis problemas sola”, sacando de la lista a los psi
lo va a quitar”. Le dije que claro, cómo no extrañarlo y le propuse que la habían escuchado, a los familiares que siempre la acompa-
acompañarla, trabajar ese no disfrutar, ver cómo recuperar su ale- ñaron, a José. Se le señaló que no estaba tan claro que ella quisiera
gría. No vino. ¿Por qué? En supervisión se ubicó que había quedado separarse de ese hombre y que en todo caso eso no parecía ser un
desubicada la demanda, que era de la hija, lo cual obturaba verifi- problema para ella, que ya se las había arreglado para mantenerlo
car si había o no algún pedido de María; a la vez que la mitad de mi a raya durante veintiún años. No, nosotras tampoco entendíamos,
intervención avalaba el trabajo de duelo en curso, la segunda parte eso ya estaba y ella quería “charlar”, ¿de qué?, “yo así estoy bien”.
lo pretendía sin costo subjetivo. Legitimar un duelo como algo dife- Tomamos nota, así no, si ella en algún momento ubicaba la nece-
rente a un normalizar que tape la boca, sino por el contrario, incluir sidad de cuestionar algo que la complicara, podía consultar. “No
la castración y subrayar que hay que hacer un trabajo subjetivo rechacé al sujeto sino que rechacé la formulación de su demanda”
con eso. Primera entrevista en la que entonces también se jugará (Miller, 1997, P. 55).
una elección para el clínico: apostar a la neurosis de transferencia Freud (…) sostuvo siempre una actitud realista, verdaderamente
y formalizar el síntoma o por la funcionalidad de la herramienta práctica frente al sufrimiento del sujeto, y eso implicaba también
con que cuenta el sujeto, no para positivizar la castración sino para una preocupación por la eficacia real de los medios para resolver
100
ese padecimiento (…) práctico entendiendo por ello lo relativo a la hubiese querido más milanesas, si está evaluando comprarle un
aplicación de los principios constituyentes de la experiencia analí- perro, yo hubiese querido que me compre uno primero a mí… pero
tica en una situación concreta. Ese pragmatismo incluye los límites a mí no me gustan las milanesas ni los perros”. Antes y después
de tal aplicación, dado que allí donde un psicoanalista se abstiene que fue sancionado como marca del fin del ciclo de tratamiento.
de analizar, o de proseguir con un tratamiento, también actúa ana- No es evidente que alguien haga tratamiento para obtener alguna
líticamente (Barros, 2009, P.12). mejoría, eso es olvidar que la neurosis es una ventaja en sí misa y
una satisfacción. El punto nodal será conmover la defensa, alguien
Política, orientación a lo real puede concurrir para que siga todo igual, lo que recuerda la dife-
Así como hay una autorización en juego en el momento de en- rencia entre angustia y sufrimiento neurótico, mientras la primera
trada al tratamiento (autorización al cuadrado: implica la cuestión puede volverse motor del cambio, el segundo es inercial, conlleva
sobre qué demanda se autoriza y en qué se autoriza el clínico para un placer aunque no sea sentido como tal. Fin que estaba implicado
eso) también en el momento del alta. Barros (2009) plantea la con- en el principio entonces y cuya interrogación creo que conviene
clusión del tratamiento institucional como un acto del practicante, ubicar en torno al cuándo y no al cuánto (motivo por el que adrede
con el consentimiento del paciente. Ni cierre automático cuando se no aclaré el tiempo de trabajo con cada paciente)
cumpla el tiempo fijado institucionalmente, ni fin de análisis; finali- Que el sujeto haga la experiencia de que eso le concierne. Basta
zación que obedezca a la política del tratamiento. Política -ese arte una sola intervención de ese carácter para darle al tratamiento su
de hacer algo posible- que en la cura de orientación lacaniana será estatuto de experiencia analítica, por más fragmentaria que sea;
la del síntoma, es decir que se tratará de hacer algo posible con lo y en ese caso el alivio terapéutico se dará por añadidura (Barros,
imposible de curar, encontrando otro modo de funcionamiento que 2009, P. 66).
no implique tanto malestar. Pilar tiene 50 años y es derivada por su médico de familia al Equipo
No hay clínica sin política quiere decir entonces que no hay práctica de Salud Mental del Programa de Soporte a la Primaria, porque ya
terapéutica que no suponga una respuesta, implícita o explícita, a la no soporta su candidiasis “crónica”. El marido -“muy inteligente,
pregunta por la causalidad del síntoma y a la posición del sujeto en muy leído”- y su doctora, le han dicho que si sube “un poquito
el nudo que forman goce y lenguaje. Es en esta perspectiva que Jac- la autoestima” curará. Varias fueron las entrevistas en las que me
ques Lacan podía afirmar en los años setenta que el síntoma instituye encontré rechazando ese pedido que insistía y tratando de inyec-
el orden en el que se reconoce nuestra política (Bassols, 2007). tar causalidad. Supervisión mediante, algo de la “autoestima” pudo
Allí donde hay un malestar impuesto por la cultura, por la pérdida ponerse en función, no ya denunciando su falta, sino ubicando que
de naturalidad, de complementariedad que nos impone el lenguaje, en su caso la autoestima resultaba operativa cuando ella trabajaba,
donde falta la media naranja, la familia perfecta, la vida resuel- así que eso quedó ubicado y ella puso manos a la obra, resultó que
ta; hay un modo de cada uno de arreglárselas. Modo singular, que había estudiado una carrera que nunca había ejercido y comenzó a
como es una venda que se pone sobre lo que no anda por estruc- buscar trabajo. Significante amo “autoestima” que no ha caído, no
tura, no es perfecto, falla también, es decir, implica un funciona- se promovió tampoco otro “ser un analizante”, sino que se produjo
miento sintomático. Esta idea del síntoma equivale a pensarlo como una torsión. Siempre se apuesta a hacer tambalear el significante
imposible de eliminar -por lo esa no puede ser la dirección del tra- amo el cual el sujeto viene aplastado. Mientras haya algún margen
tamiento ni el criterio del alta. Se tratará en cambio, de encontrar para hacer esto hay sitio para el psicoanálisis aplicado.
un funcionamiento que permita un estar en la vida que permita algo Dimensión de la oportunidad, demasiado pronto cuya función es
de satisfacción sin tanto esfuerzo ni sufrimiento. evitar un demasiado tarde:
Como se planteó, Paula armará su vida en torno al abandonada Toca al analista evaluar el grado de eficacia de un tratamiento y
para nombrar algo de lo que no anda y, a la vez, producirse como tomar una decisión respecto de la conclusión. Esto implica un mar-
abandonada como modo de defenderse de eso: si sufre, si no es gen de riesgo inevitable, porque en un tiempo acotado es difícil
ciento por ciento feliz es porque la abandonan, no porque eso no estimar el alcance de nuestras intervenciones (…) el analista debe
sea posible. El problema es que ese funcionamiento sintomático manejarse siempre en un terreno fragmentario y por eso la conclu-
implica penar de más. Durante el tratamiento, ella denunciaba que sión o el cierre no tiene en el campo analítico un sentido guestáltico
Roberto no quería convivir con ella, a la vez que cuando él tuvo (Barros, 2009, P. 67).
un problema cardíaco y debía cuidarse con las comidas, ella pen- Cristina consulta al Programa de soporte a la Primaria luego de ser
saba en dejarlo porque arruinaba la escena semanal de ver una condenada por agredir policías. Se dice impulsiva, denuncia que le
película de culto, comiendo ricos platos y tomando un buen vino. molesta el modo en que los otros le hablan, modo que se desplazó a
Él no querría convivir, pero ella no quería vivir-con él, eso le dije. qué le decían y a qué de eso le resultaba demasiado propio. Así por
“Vivir con” que derivó en “siempre arruina la fiesta” como punto de ejemplo, en una de las escenas en que pierde el control, insulta a su
identificación con la madre, que produjo algunos movimientos en madre quien le dice ella es una tonta por no acordarse que su plan
el lazo con su pareja; él la pudo invitar a otras cosas, ella se dejó de celular incluía llamadas gratis, cosa que la madre sabía porque
invitar. Roberto la invitó a “quedarse todos los días” en la casa de él, Cristina le había pedido que le haga el trámite. Ella no se sentía
lugar que ella está logrando habitar, a la vez que ubica que en otros tonta, pero eso adquiría carácter de verdad, y no había posibilidad
momentos no la hubiese frenado la concreción de ese anhelo, sino de otra cosa distinta a las ganas de revolearle a su madre las bol-
que hubiese redoblado la apuesta, “si le hace milanesas a la hija, sas de supermercado. Tonta no, pero un poco “cómoda”, que no le
101
salía gratis. Era un punto donde ella se reconocía no eligiendo, no BIBLIOGRAFÍA
dispuesta a pagar los costos de su elección; eso se señala y ella le Barros, M. (2009). Psicoanálisis en el hospital: El tiempo de tratamiento.
hace lugar: “bien, no sabía esa conclusión, tengo que elegir”. Punto Buenos Aires: Grama Editores.
de conclusión también de las entrevistas. Bassols, M. (2007). Una política del síntoma, llevar al sujeto hasta su di-
visión más próxima. En [Link]
En el momento en que el sujeto queda sorprendido por la invención
search/label/pol%C3%ADtica%20del%20s%C3%ADntoma.
del analista, o por la emergencia de una enunciación insospechada
Baudini, S. (2007). El síntoma: un funcionamiento. Virtualia Nº17. Buenos
en su propio discurso, ese hallazgo constituye también un momen-
Aires: Revista digital de la Escuela de Orientación Lacaniana.
to de clausura. Es algo que cierra, que echa por tierra las ‘historias’ Camaly, G. (2009). El síntoma, su opacidad y su funcionamiento. Virtualia
alternativas que el sujeto se contaba a sí mismo para cubrir su Nº 19. Buenos Aires: Revista digital de la Escuela de Orientación La-
angustia frente a lo que estaba en juego. ‘No se trataba de aquello o caniana.
lo otro, sino justamente de esto’ es la fórmula a la que nos convoca Couso, O. (2003) La política del síntoma. En [Link]
la experiencia analítica. Y ‘eso’ es algo vinculado a la sexualidad ne/[Link].
(Barros, 2009, P. 70). Domb, B.; Ferreyra, M.; Lombardi, G.; Marrone, C.; Vegh, I. (1987). Interpre-
Ana consulta al mes de la muerte de su marido, Juan. Pronto se tación. En ¿Cómo se analiza hoy? Tercer encuentro internacional del
despliega una frase pronunciada por su padrino: “Pobre Ana, hay Campo Freudiano. Buenos Aires: Manantial.
que ayudarla”, dicho que encarnaba desde niña haciéndose ayudar, Freud, S. (1913). Sobre la iniciación del tratamiento (Nuevos consejos so-
bre la técnica del psi-coanálisis, I). En Obras Completas Tomo XII. Bue-
lo cual al ser señalado permite el despliegue de su movimiento,
nos Aires: Amorrortu Editores.
busca trabajo, y aparece el costo que esto tiene en sus relaciones
Freud, S. (1917 [1916-1917]. 17ª conferencia. El sentido de los síntomas.
de pareja, cuánto está dispuesta a pagar para que aparezca otro
En Obras Completas Tomo XVI. Buenos Aires: Amorrortu Editores.
Juan que la sostenga, tendrá que perderlo y perderse como objeto Freud, S. (1937). Análisis terminable e interminable. En Obras completas
a ser sostenido para seguir adelante, confrontada con esto, puede Tomo XXIII. Buenos Aires: Amorrortu Editores.
elegir otra cosa. Es allí donde se decide la interrupción del trata- García, G. (2006). El análisis de cualquiera. En ImagoAgenda Nº105. Bue-
miento, aunque ella confiesa que había fantaseado con continuar nos Aires: [Link]
hasta que encontrara otra pareja, consiente el cierre del trabajo, Lacan, J. (1966). Del sujeto por fin cuestionado. En Escritos 1. Buenos Ai-
advertida de su posición. res: Siglo XXI.
La exigencia de brevedad se impone en la medida en que todo Lacan, J. (1958). La dirección de la cura y los principios de su poder. En
dispositivo de palabra entraña en sí mismo un tipo de satisfacción Escritos 2. Buenos Aires: Siglo XXI.
que ejerce un efecto “dormitivo”, y no solamente en el paciente, Lacan, J. (1975). Conferencia en Ginebra sobre el síntoma. En Intervencio-
nes y Textos 2. Bue-nos Aires: Manantial.
sino también en el analista, lo cual es, por cierto, lo más grave (…)
Lacan, J. (1967). Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoana-
se aspira a contrariar el deseo de dormir, a confrontar al sujeto con
lista de la Escuela. En Otros Escritos. Buenos Aires: Paidós.
un momento de conclusión, con un grano de verdad que toque lo
Miller, J. A. (1997). Introducción al método psicoanalítico. Buenos Aires:
real (Barros, 2009, P. 64) Eolia – Paidós.
Ir al grano, ir al encuentro de un punto de conclusión, la experiencia Miller, J. A. (2005). Efectos terapéuticos rápidos: conversaciones con Jac-
no está abierta en todos los sentidos. ques-Alain Miller en Barcelona. Buenos Aires: Paidós.
Dirección de la cura, la flecha indicaba una política. Del síntoma Plan de Salud Mental de Cataluña 2011 – 2015. En [Link]
que en ‘Momento de concluir’ no fue, en fin, su supresión. ¿En- cat/web/.content/home/el_departament/pla_de_salut/documents/ar-
tonces? Efecto –de sentido- en el medio, la serie situaba que un xius/plan_de_salud_catalunya_es.pdf.
síntoma se extingue por una interpretación justa que hace de la Schejtman, F. (2013). Sinthome, ensayos de clínica psicoanalítica nodal.
verdad poesía. Si el síntoma se apaga, y la supresión no es el fin, Buenos Aires: Grama Ediciones.
es que otro síntoma se anuda allí donde el primero no cesaba de
escribirse. Estabilidad de la estructura, la cura no lo suprime, tal
vez, porque él es remedio (Domb, 1987, PP. 45-46)
Malestar en la cultura que hay que autorizarse a legitimar para dar
el alta.
Momento de concluir
No hay clínica sin política, eso plantea una tarea. Tal como señala
Bassols (2007), el alcance del psicoanálisis se mide hoy por la res-
puesta que sepan dar los psicoanalistas a ese nudo, en lo particular
de cada análisis y en lo público de los discursos que giran alrededor
de las paradojas del goce.
102