EL PESO DEL VOTO POPULAR:
PERÓN PRESIDENTE (1946-1952/1952-1955)
Luego de la imponente manifestación obrera, los dirigentes sindicales cercanos a Perón lo
convocaron para que se presentase a las elecciones La unión entre quienes habían acudido
a la Plaza el 17 de octubre de 1945 y Peron se concretó en la formación del Partido
Laborista. La fórmula presidencial Perón-Quijano representó la posibilidad de esa alianza en
el poder Además del sostén de una gran parte de los trabajadores, la fórmula liderada por
Perin recibió el apoyo de otros grupos e instituciones: un sector del Ejército, la Iglesia del
conservadurismo y los
yrigoyenistas nucleados en FORJA. yen principal contrincante era la llamada "Unión
Democrática una coalición entre la UCR, el Partido Socialista, el Partido Comunista y el
Partido Demócrata Progresista que contaba con el especial apoyo del embajador de los
Estados Unidos, Spruille Braden, de la Sociedad Rural, la Unión Industrial ya Bolsa de
Comercio.
En febrero de 1946, el Partido Laborista ganó las elecciones con el 52% de los votos. Por
primera vez desde 1928, año en que Yrigoyen fuera elegido Presidente, el pueblo eligió a
sus representantes de manera transparente y sin fraude. El Partido Laborista obtuvo dos
tercios de la Cámara de Diputados, la mayoría en la Cámara de Senadores y era
acompañado por un buen número de gobernadores. Estas herramientas fueron
indispensables para concretar medidas que llevarían a la industrialización nacional por la
vía de un Estado interventor en la economía, planificador y garante del bienestar social No
obstante, un sector del aparato institucional seguiría ofreciendo resistencia ante las medidas
políticas de carácter popular: la Corte Suprema de Justicia Sus representantes se
constituyeron históricamente como una nobleza de toga y detrás de una supuesta
ecuanimidad garantizada por la aplicación del derecho", buscaron influir en los destinos de
nuestro país en pos de mantener los privilegios de los sectores sociales de los que
provenían
El proyecto económico
Perón sabía que, para cumplir su principal objetivo la independencia económica, el Estado
debía intervenir fuertemente en la economía, generando Las condiciones necesarias para
que el capital nacional se volcara a la industria Desde esta actividad, se crearía la mayor
cantidad de puestos de trabajo y se cumpliría otro de los principios fundamentales del nuevo
gobierno: la justicia social. No era posible un desarrollo independiente y soberano si la gran
mayoría de la población quedaba excluida de los beneficios de la actividad económica
El modelo de un Estado intervencionista garante de los derechos supone que, si los
asalariados trabajan para vivir y no sólo para sobrevivir, y si están protegidos por leyes que
sostienen sus derechos, esos asalariados también consumen. El aumento del consumo
supone, a su vez, un incremento de las inversiones, de la producción y de las ganancias de
los empresarios. Por lo tanto, el Estado no es un simple garante de la ley sino que se
transforma en un ejecutor de políticas que posibilitan el desarrollo económico, Esta es la
esencia de un Estado interventor, planificador, empresario y garante del bienestar social.
A diferencia de la industrialización que se produjo en la década del 30 como solución a las
consecuencias de la gran crisis internacional, el proyecto de Perón se apoyaba en el
desarrollo industrial como herramienta fundamental para la independencia económica. El
proceso de la industrialización por sustitución de importaciones de la década del 30 había
sido la única opción posible dada la falta de divisas para comprar productos industrializados
en el exterior. Se había llevado a cabo con capital nacional y extranjero. Dentro de ese
esquema, ins trabajadores no eran definidos como beneficiarios del crecimiento económico
La concepción peronista de la industrialización era completamente diferente Ese proceso
debía realizarse desde el Estado, mediante una intervención que buscará consolidar un
nuevo modelo de crecimiento económico asociado al mayor bienestar de la población,
basado en el reconocimiento de los derechos de los trabajadores y libre de
condicionamientos extranjeros
El Estado de bienestar
A diferencia del modelo liberal de Estado que había predominado en otras épocas de
nuestra historia, el peronismo proponía que la intervención del Estado en la economía debía
llegar al terreno social para asegurar el aumento de los ingresos de los trabajadores y con
ello, la expansión de la producción industrial nacional destinada al consumo interno. Perón
sostenía además que la economía debía estar al servicio de la sociedad y no al revés, es
por esto que algunos rubros no debían estar destinados a generar ganancia privada sino a
ser servicios sociales. Las empresas de servicios públicos, que estaban en su gran mayoría
en manos privadas y extranjeras, debían ser administradas por el Estado, para garantizar
que por ejemplo el transporte, la luz, el gas, el agua potable y el teléfono no fueran una
fuente de ganancias privadas sino un servicio. El resultado de este principio fue la
nacionalización de las empresas de servicios públicos y del Banco Central de la República
Argentina, se nacionalizaron los ferrocarriles y se cred Aerolíneas Argentinas, se
nacionalizó la empresa de telefonía, en el sector energético, se cred Gas del Estado y se
expandió Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) Empresa creada por Hipólito Yrigoyen en
19221
La herramienta para la creación de empresas estatales y el desarrollo industrial fue la
puesta en marcha del Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio (IAPI). Para
funcionar, la industria necesitaba importar insumos y maquinarias, y para ello se
necesitaban divisas, es decir moneda extranjera con reconocimiento en el mercado
internacional.
¿De dónde podía sacar el Estado el capital para esas compras? ¿Podía el Estado peronista
evitarlas, alentando la producción interna de los bienes que necesitaba la industria? Dado
que no era posible profundizar el desarrollo industrial existente de la noche a la mañana,
porque ello implicaba nada menos que el desarrollo de la industria pesada, el gobierno
peronista modificó el destino de las ganancias provenientes de las exportaciones de los
productos agropecuarios, históricamente, la principal actividad económica el país.
Hasta el momento, los grandes terratenientes se apropian de esas ganancias y pagaban
minimos impuestos al Estado; además, los precios de los cereales eran fijados por las
compañías internacionales. En este esquema, los que hacían verdaderos negocios eran los
grandes terratenientes vinculados a las compañías de exportación cerealeras.
EL IAPI fue creado para regular la comercialización: el productor ya no podía exportar
directamente, tenía que venderle al IAPI su producción a precios nacionales el Instituto
pagaba en moneda nacional y luego exportaba las materias primas haciéndose cargo de la
redistribución de las divisas obtenidas, las cuales eran invertidas en la actividad industrial.
Con los excedentes obtenidos en la comercialización, el Estado pudo efectivamente
nacionalizar empresas, dar créditos para la compra de maquinaria e insumos, fomentar a
través de créditos la instalación de fábricas nacionales y generar las condiciones para que
los asalariados puedan consumir.
Industria liviana:
Es el sector industrial dedicado a la producción de bienes de consuma, como vestimenta,
alimentos, electrodomésticos,
Industria pesada:
Son las industrias que se dedican por ejemplo a la producción de maquinaria y medios de
transporte. Son también industrias pesadas las encargadas de la extracción y elaboración
de materias primas como los metales, los hidrocarburos y la fabricación de la maquinaria
necesaria para dichas tareas.
El Estado planificador. El Primer Plan Quinquenal
Cuando las políticas económicas de un gobierno son liberales, el Estado no interviene para
regular las actividades productivas y de servicios. El proceso económico queda en estos
casos librado a la voluntad de los agentes privados: empresarios industriales y agrarios,
banqueros, comerciantes. En los estados de tipo intervencionista, la economía es
planificada y orientada por el Estado que establece determinados objetivos y genera
herramientas, como créditos, subsidios, exención de impuestos, para ser usadas por los
agentes económicos, Durante su primera presidencia (1946-1952), Perón propuso un plan
económico lanzado en 1947, el Primer Plan Quinquenal, cuyos objetivos eran el desarrollo
de la industria liviana de bienes de consumo masivo, la estimulación del mercado interno a
partir de la redistribución de la riqueza a favor de los asalariados y la nacionalización de los
servicios públicos y de las fuentes de energía.
El capital necesario para la compra de maquinaria e insumos industriales y para el
otorgamiento de créditos a empresarios de la industria, surgió de los excedentes
acumulados por el IAPI a través de la exportación de productos agropecuarios. El plan fue
verdaderamente exitoso: generó empleo con buenos salarios y aumentó el consumo. El
país se transformó en productor de heladeras, motos, cocinas, radios, maquinas de coser,
productos textiles, vestimenta Asimismo, la creciente actividad industrial profundizó el
proceso de migraciones internas iniciado en la década anterior
Según el modelo del economista inglés John M. Keynes, el Estado debía estimular la
demanda interna a través del pleno empleo, salarios altos y la asistencia a los más
necesitados en orden de equilibrar la distribución de la riqueza producida por el trabajo y el
capital. Estas ideas se reflejaron en los gobiernos peronistas en la concepción de la "alianza
de clases y en una política social que alentó una legislación laboral a favor de los
asalariados, la expansión de la educación gratuita, la creación de un sistema de salud
público,
La ampliación del régimen jubilatorio y la creación del Banco Hipotecario para posibilitar el
acceso a la vivienda de los sectores de menores ingresos, mediante créditos a largo plazo y
a bajo interés. Perón desplegó, con este modelo de intervención, las tres banderas de la
doctrina justicialista: la independencia económica, la justicia social y la soberanía política.
Perón, los trabajadores y los empresarios
El conjunto de ideas que planteaba el Presidente de la Nación distaba de tos postulados de
las ideologías de izquierda tradicionales, abrazadas por muchos de los inmigrantes
europeos que llegaron al país a partir de mediados del siglo XIX. (Según Perón, las
izquierdas se movían a través de ideas y modelos que no servían para interpretar la
realidad argentina) En Europa, el conflicto social se expresaba por la tensión entre la
burguesía y los obreros; en nuestro país, debido a su situación de dependencia de los
grandes centros de poder internacional y a la relativa ausencia de una burguesía nacional,
el conflicto estaba centrado según Perón, en otras categorías, como la de imperio o nación.
Por tanto, dadas estas condiciones especiales, en países como la Argentina, había que
enfrentar en principio a los intereses imperialistas y a sus socios internos, mientras que, en
las relaciones entre patrones y obreros, había que buscar un equilibrio, una situación de
armonía social. Para ello era fundamental la acción del Estado buscando la conciliación de
los intereses contradictorios de las diferentes clases sociales
En consonancia con estas ideas, durante el gobierno peronista, el sindicalismo argentino
creció en número y poder, aumentó la capacidad de organización y el peso social de los
trabajadores. Desde el inicio, el gobierno fomenta la sindicalización ya hacia la década de
1950, la mitad de los trabajadores urbanos estaba organizado Esta tendencia continuó a lo
largo de toda la década en que gobernó el peronismo, en parte porque la legislación
otorgaba personería gremial a las organizaciones obreras que tenían mayor cantidad de
afiliados y esto les permitía participar de las negociaciones salariales. La Confederación
General del Trabajo (CGT), organización en la que se agrupaban diferentes sindicatos, pasó
a formar parte del movimiento que encabezaba Perón con un rol protagónico. De manera
simultánea, como parte de un mismo proceso los sindicatos se consolidaron y las
conquistas se transformaban en legislación. Los beneficios de esta relación fueron claros
los trabajadores argentinos durante el primer peronismo duplicaron sus ingresos y lo que es
más importante, llegaron a participar del 50% de la renta nacional. Desde la lógica del
general Perón, el sindicalismo debía representar el interés de los trabajadores y colaborar
con el equilibrio en las relaciones de los trabajadores con los patrones
Como consecuencia de estas políticas, nuestro país se configuró como uno de los que
poseían la tasa más alta de trabajadores sindicalizados de América Latina. La importancia
de este factor tomará relevancia una vez que, caído el peronismo, distintos gobiernos
intentaron avanzar sobre las conquistas laborales. El principal factor de resistencia a esos
intentos fueron justamente los trabajadores organizados en sus gremios.
Los sectores conservadores, los terratenientes y los grandes. financistas agrupados en la
Sociedad Rural, se opusieron al modelo de distribución de la riqueza, al (APt y, por sobre
todas las cosas, a la fuerte intervención del gobierno en la economía Dentro del gran
empresariado industrial nucleado en la Unión industrial política de fortalecimiento de los
derechos de los trabajadores aunque suches pequeños y medianos industriales apoyanın al
gobierno dado el fuerte Impulso brindado a la industrialización, la facilidad de acceso al
crédito y el aumento del consumo El peronismo con sus transformaciones com molestar a
aquellos sectores que históricamente tablón detectado el poder económico y político en
nuestro país
Eva Duarte de Perón
Evita es una de las figuras políticas más trascendentes de nuestra historia principalmente
por su preocupación y acción frente a las necesidades de los más humildes. Si bien nunca
ocupó un cargo police, se puse al mando de la Fundación Eva Perón desde donde llevó a
cabo otras como la construcción de hospitales, escuelas, hogares para niños y ancianos,
ayuda a madres solteras, comedores escolares, campañas de vacunación, entre otras. La
tarea de la "caridad" había estado siempre en manos de señoras de clase alta quienes, a
través de la iglesia, organizaron distintas acciones solidarias". El efectivo impacto de las
acciones de la Fundación que llegó realmente a miles de personas, les quitó a las salas ese
Lugar simbólico que ocupaban, Sumado a las donaciones forzosas que Exa solicitaba a los
sectores de altos ingresos para Financiar las acciones de su organización, ese
desplazamien de "Las damas de canadá generó un fuerte rechazo por parte de los sectores
conservadores Asimismo, la influencia de Eva fue importante para que se sancionara la ley
de voto femenino en 1947. Luego de décadas de hacha, Las mujeres de nuestro país
dejaron de ser ciudadanas de segunda categoría y se transformaron en sujetos de derechos
políticos. Una vez promulgada to reforma constitucional que permitió la reelección
presidencial, Evita fue propuesta por los sindicatos para ser candidata a la vicepresidencia,
punta Can su esposa, en las elecciones
de 1951. La enfermedad
que la llevaría a la muerte
en 1957, y la oposición que
despertaba en los sectores
más reaccionarios le impidieron aceptar cargo
La Reforma de la Constitución de 1949
En 1949 se reunió, a pedido del Poder Ejecutivo, una Asamblea Constituyente con el
objetivo de reformar la Constitución. Uno de los puntos concretos fue la posibilidad de la
reelección presidencial, gracias a la cual los presidentes podrían, a partir de entonces,
detentar el cargo dos veces consecutivas. Pero sin dudas el cambio fundamental fue la
introducción de los derechos de los trabajadores, la familia y la ancianidad a través del
artículo 37. De este modo, se buscaba garantizar que estos derechos perduraran más allá
de quien estuviera a cargo del gobierno. Asimismo, y como hecho simbólico pero no menos
relevante, se añadieron al Preámbulo las ideas centrales del pensamiento justicialista: "la
irrevocable decisión de constituir una nación socialmente justa, económicamente libre y
políticamente soberana". Se incorporaron también los derechos referidos a la educación
popular y la función social de la propiedad, así como se convirtieron en bienes de la nación
todas las fuentes de energía. Se estableció la importancia del Estado como garante de los
servicios públicos en bien de la nación y no en beneficio privado.
Es interesante ver este proceso político que se abre en 1945 como una vuelta de página en
nuestra historia pero también como un momento de cambios estructurales. El diseño de la
Constitución de 1949 implicaba un cambio de paradigma legal y normativo y desafiaba el
orden constitucional de 1853 que había sido el garante de un sistema oligárquico
Segundo gobierno. Crisis y golpe de Estado
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, los países europeos habían quedado devastados.
Entretanto, la economía estadounidense lucía próspera. beneficiada por haber sido la
principal fuente de suministros de maquinaria. armas y alimentos durante la contienda
bélica.
Es en tal marco que el secretario de Estado de los Estados Unidos, George Marshall, lanza
en 1947 un plan de ayuda económica para los países de Europa más afectados. El Plan
perseguía varios objetivos por un lado, reconstruir las economías europeas para que
pudieran seguir comprando productos en [Link]. y restablecer el funcionamiento del
comercio internacional, por otro lado, el interés principal del plan era el restablecimiento de
la economía alemana para poder enfrentar à la Unión Soviética, principal enemigo político y
económica del capitalising occidental, que dominaba por entonces palmitas oriental de
Europa De ese modo, se pensaba poder controlar el avance comunista sobre las
sociedades devastadas del occidente europeo, afectadas además por importantes niveles
de desocupación.
Los efectos del Plan Marshall no se hicieron sentir inmediatamente en la economía
argentina. Pero hacia 1949, la demanda europea orientada a la economía estadounidense
provocó una caída de las exportaciones argentinas y consecuentemente una reducción de
las divisas que a través del IAPI- se destinaban a la compra de maquinarias e insumos
necesarios para el desarrollo industrial. A estas dificultades, se sumó el agotamiento de las
fuertes reservas de divisas acumuladas durante la Segunda Guerra Mundial. Las
limitaciones de la industria, heredadas de los años 30, así como la necesidad de demanda
extranjera para los productos agropecuarios, se presentaron entonces como un obstáculo
importante para el desarrollo independiente.
UN NUEVO GOLPE CONSERVADOR Y EL FUTURO EN MANOS DEL PUEBLO
Los terratenientes ejercían una fuerte presión desde la Sociedad Rural y se oponen, en
particular, al accionar del IAPI. Ante la caída de sus ganancias. A modo de protesta,
redujeron las superficies cultivadas. Esta "huelga de los productores rurales" tuvo un doble
efecto: menos productos exportables, así como menos alimentos para el mercado interno, lo
cual produjo un aumento de sus precios.
Mientras tanto, la caída de las exportaciones a causa del Plan Marshall provocó, como
vimos, una falta de divisas que obstaculiza el avance en la industrialización y una seria
complicación para el sostenimiento del Estado benefactor. La reducción de la producción
industrial repercute a la vez en los precios de los bienes de consumo que aumentaron junto
con los de los alimentos, perjudicando a los sectores bajos y medios.
En 1952, Perón fue reelegido Presidente con un masivo apoyo. Pero la oposición se estaba
organizando y contaba entre sus filas no sólo a los sectores más poderosos, sino también a
amplias franjas de las capas medias. Frente a la crisis económica, el gobierno se inclinó por
realizar un cambio significativo que se tradujo en el Segundo Plan Quinquenal: era
necesario impulsar la actividad agrícola, la industria pesada y las exportaciones para volver
a obtener divisas. Esta coyuntura hizo que el gobierno tuviera que tomar medidas diferentes
a las que venía practicando para poder sortear la coyuntura sin afectar a los trabajadores.
Con el propósito de que los productores rurales aumentaran las superficies cultivadas,
Perón ofreció a los terratenientes, a través del IAPI, la compra de los productos a precios
más altos que en el mercado mundial. En cuanto a la industria, el gobierno estimuló la
inversión extranjera posibilitando la radicación de empresas como las automotrices Fiat y
Kaiser.
A pesar de que el gobierno logró controlar algunas variables populares, como la inflación, y
aunque el Segundo Plan Quinquenal beneficiaba entre otros a los grandes productores
rurales, la oposición continuó creciendo. Además de la Sociedad Rural, formaban parte de
la oposición un sector conservador del Ejército y la Marina. La iglesia, que había apoyado el
primer gobierno de Perón, comenzó a criticarlo fuertemente dada la sanción de la Ley de
Divorcio y la supresión de la obligatoriedad de la enseñanza religiosa. en las escuelas Que
había sido restaurada por el gobierno militar de 1943) Asimismo, Perón no avala la
formación del Partido Demócrata Cristiano, que la Iglesia Católica impulsaba como forma de
participación política directa. El conflicto se desencadenó en junio de 1955 cuando la
procesión católica por la celebración religiosa de Corpus Christi se transformó en una
manifestación antiperonista. Desde entonces,
arreciaron los enfrentamientos
Las fuerzas armadas demostraron, otra vez, estar al servicio de los sectores conservadores.
El 16 de junio se produjo un brutal bombardeo a la Plaza de Mayo. Aviones de la Marina
argentina atacaron por sorpresa en horas del mediodía a la población civil, dejando cientos
de muertos y heridos.
Finalmente, el 16 de septiembre de 1955, las fuerzas armadas derrocaron al Presidente
Juan Domingo Perón, quien prefirió abandonar el cargo para evitar una guerra civil. La
"Revolución Libertadora", nombre dado por los golpistas a su levantamiento contra el poder
constitucional, supuso un nuevo retorno al poder de los conservadores liberales, así como el
desmantelamiento del Estado de Bienestar. Perón fue proscripto y obligado al exilio; el
Partido Peronista fue prohibido junto con todos sus símbolos. Se inició desde entonces un
periodo de lucha y resistencia popular, de gobiernos represivos y autoritarios, y de apertura
liberal de la economía. Sin embargo, amplios sectores de la sociedad habían experimentado
durante los años peronistas un cambio significativo. Millones de hombres y mujeres vieron
cambiar su vida de manera radical como consecuencia de la conquista y expansión de
derechos. La resistencia popular a la represión y a la proscripción del peronismo, así como
a los intentos de restringir o eliminar los derechos ganados, fue el motor que marcó la
dirección de la vida política argentina en las décadas subsiguientes.