Desde lo más pequeño a lo más grande, el Universo es todo lo que existe
Desde el mundo invisible de las partículas que constituyen nuestros cuerpos hasta las grandes
galaxias formadas por millones y millones de estrellas.
Todo lo que es, lo que ha sido y lo que será. Eso es el Universo.
Los planetas
Son cuerpos redondos de un tamaño muy pequeño comparado con el de las estrellas. Orbitan
alrededor de una o más estrellas formando sistemas planetarios. No emiten luz.
Las estrellas
Son grandes cúmulos de materia que se encuentra a temperaturas elevadísimas. De hecho, en
las estrellas tienen lugar millones de reacciones nucleares cada segundo, como las de las
bombas atómicas de hidrógeno. Por eso brillan tanto e irradian tanto calor.
El principal componente de las estrellas es el hidrógeno. Las reacciones nucleares que en ellas
se producen hacen que los átomos de hidrógeno se fusionen para formar helio, y mediante más
fusiones consecutivas se forman el resto de elementos químicos que existen.
Las estrellas son los hornos en los que se forman todos los elementos que constituyen la
materia. Por eso podemos decir que todos somos polvo de estrellas.
Las nebulosas
Las estrellas nacen en grandes nubes de gas interestelar esparcidas por el Cosmos: las
nebulosas.
Ocupan regiones gigantescas del espacio en las que la materia se encuentra dispersa con baja
densidad.
Las galaxias
Aunque las estrellas son gigantescas y están separadas las unas de las otras por distancias
inimaginables, en realidad se agrupan formando galaxias.
Las galaxias son cúmulos de estrellas que giran alrededor de un centro de gravedad. Al girar
adquieren formas diversas: en espiral, globular, etc.
Nuestro Sol se encuentra en la galaxia a la que hemos dado el nombre de Vía Láctea.
Las galaxias, a su vez, están separadas por distancias tan enormes que la distancia entre
estrellas resulta ridícula en comparación.
El tamaño del Universo
Como hemos visto, el Universo es un lugar enorme. Tan grande que es imposible hacerse una
idea. Pero, ¿tiene límites?
Algunos científicos creen que el Universo es infinito. Otros defienden que es finito. Todavía no
existen suficientes pruebas para decantarse a favor de una u otra opción. Pero... si es finito,
¿qué hay «más allá»?
Evidentemente, no lo podemos saber; pero por definición sólo podemos decir que no hay nada.
Únicamente dentro del Universo existen el tiempo y el espacio. Sólo se existe dentro del
Universo.
«Más allá» del Universo no hay más allá, no se puede ir allí porque tal lugar no existe. No hay
nada en absoluto.
En cualquier caso, el Universo es tan grande que las típicas unidades de medida que utilizamos
en la Tierra para calcular distancias se nos quedan demasiado pequeñas.
Unidad Astronómica : equivale a la distancia media entre la
Tierra y el Sol, unos 150.000.000.000 km. Es adecuada para medir distancias dentro del Sistema
Solar.
Año luz: es la distancia que recorre la luz en un año. Resulta útil para calcular distancias entre
estrellas. Por ejemplo, la segunda estrella más cercana a la Tierra , llamada Alpha
Centauri, se encuentra a 4 años luz.
El Sol está a una unidad astronómica de la Tierra. Dicho de otra manera, a unos ocho minutos
luz.
Esto quiere decir que la luz del Sol tarda 8 minutos en llegar a la
Tierra. Por tanto, si un día el Sol cambiara de golpe de color, lo descubriríamos 8 minutos
después.
Alpha Centauri es una estrella que se encuentra, como hemos dicho, a 4 años luz. Si explotara,
lo sabríamos al cabo de cuatro años.
Por lo tanto, cuando miramos hacia las profundidades del Universo, estamos observando el
pasado.
El origen del universo
Aunque no estamos seguros, la teoría más aceptada sobre el origen del Universo es la teoría del
Big Bang .
Según esta teoría, en un principio todo el Universo se encontraba superconcentrado en un
pequeño punto infinitamente denso y caliente. No existían ni el tiempo ni el espacio.
Entonces, por alguna razón, éste explotó y empezó a expandirse, cosa que sigue haciendo desde
entonces, hace ya unos 13.000 millones de años. Con esta explosión se crearon el espacio y el
tiempo, y surgieron las leyes de la Física que rigen todos los procesos del Universo.
La teoría del Big Bang está ampliamente aceptada por la comunidad científica.
Universo seguirá expandiéndose para siempre o volverá a comprimirse de nuevo.
Se cree que eso dependerá de la cantidad de materia que contenga el Universo. Si hay
suficiente como para que la gravedad frene la expansión y haga que toda la materia vuelva a
reunirse en un punto, se producirá lo que denominamos Big Crunch .
Quizá el Universo en el que vivimos no es el primero que ha existido, y ya han surgido otros en
una serie de Big Bangs y Big Crunchs consecutivos por toda la eternidad...
El Sistema Solar
Algunas estrellas tienen planetas orbitando a su alrededor. A eso se le denomina sistema
planetario.
El Sistema Solar es nuestro sistema planetario, constituido por una estrella que hemos bautizado
con el nombre de «Sol» y ocho planetas que giran alrededor describiendo órbitas ligeramente
elípticas.
Satélites
Alrededor de los planetas también pueden girar otros cuerpos más pequeños que denominamos
satélites. La Tierra tiene un satélite al que llamamos Luna. Marte tiene dos satélites .
Y Júpiter... ¡tiene hasta 64 satélites!
Planetas enanos
Existen otros cuerpos rocosos que también describen órbitas alrededor del Sol. El más famoso,
por el hecho de que antes se le consideraba un planeta más , es Plutón, situado a las afueras del
Sistema Solar.
Desde agosto de 2006, Plutón pasó a ser considerado un planeta enano, junto con Ceres y Eris .
Asteroides y meteoritos
Los asteroides son también cuerpos rocosos que vagan por el espacio. Son demasiado pequeños
como para tener la forma esférica característica de los planetas, debida a la propia gravedad: los
mayores miden unos 900 km de diámetro y los de menor tamaño apenas alcanzan la medida de
una piedra .
Entre Marte y Júpiter existe un cinturón lleno de asteroides que orbitan alrededor del Sol.
Júpiter no permitió que estos fragmentos de roca se aglomerasen para formar otro planeta.
Muchos asteroides se escapan del cinturón orbital y se dirigen directamente hacia los planetas.
Seguro que has visto alguno entrando en la Tierra: cuando se adentran en la atmósfera a gran
velocidad, la fricción con el aire provoca que se aplasten y entren en ignición, dejando un rastro
brillante y efímero en el cielo nocturno: son las estrellas fugaces.
Normalmente, la fricción con la atmósfera hace que se desintegren completamente antes de
llegar al suelo, pero si una parte consigue llegar, entonces este fragmento rocoso recibe el
nombre de meteorito.
El Sol, nuestra estrella
El Sol constituye el 99,8% de la masa total del Sistema Solar. A su lado, los planetas son
minúsculos. Si miráis el dibujo de la derecha podréis observar las diferencias de tamaño entre el
Sol y los planetas a escala.
El diámetro del Sol es de 1,4 millones de quilómetros 110 veces el de la Tierra.
Aproximadamente el 75% del Sol es hidrógeno, que constituye el combustible de las reacciones
nucleares de fusión que hacen que brille e irradie calor.
Estas reacciones nucleares de fusión hacen que el hidrógeno se convierta en helio, que es el
segundo componente más importante del Sol. También encontramos carbono y hierro en
pequeñas cantidades.
¿Qué pasará cuando al Sol se le acabe el hidrógeno? El Sol, como todas las demás estrellas,
sigue un ciclo vital que depende de su tamaño. Se calcula que el Sol agotará su hidrógeno en
unos 4.500 millones de años y entonces se inflará y se tragará a Mercurio, Venus y la Tierra. Se
habrá convertido en una gigante roja.
•El núcleo: allí se producen las reacciones termonucleares de fusión del hidrógeno para formar
helio.
En el Sol encontramos tres partes bien diferenciadas
15 millones de grados.
•La zona de convección: allí se producen corrientes circulares de materia que sube y baja.
•La atmósfera solar o superficie: formada por tres capas, la fotosfera, la cromosfera y la corona.
Aquí la temperatura llega a los 6.000 C.
En la superficie solar podemos observar diversos fenómenos.
Manchas solares
Son zonas algo menos calientes que el resto de la superficie . Algunas son mucho más grandes
que la Tierra. Aparecen de forma periódica y se van desplazando.
Protuberancias
A menudo se producen erupciones inmensas que lanzan rayos de materia incandescente hacia
el cielo, la cual vuelve a caer, formando un arco. Son tan grandes que la Tierra, a su lado parece
ridícula.
Los planetas solares
Los 8 planetas del Sistema Solar suelen clasificarse en dos grupos bien diferenciados, separados
por el cinturón de asteroides.
Se caracterizan por ser los más cercanos al Sol, por ser relativamente pequeños, por estar
formados de materiales sólidos y densos y por presentar atmósferas delgadas . Son Mercurio,
Venus, la Tierra y Marte.
Se encuentran más allá del cinturón de asteroides. Son planetas de grandes dimensiones, y baja
densidad, formados por gases y elementos ligeros, y que presentan amplias atmósferas muy
opacas.
Son Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
Rotación
Giran sobre sí mismos como una peonza. Algunos lo hacen más rápido que otros y todos lo
hacen en la misma dirección, ¡excepto Venus! Una vuelta completa corresponde a un día.
Mientras en la Tierra el día dura
24h, en Júpiter sólo dura ¡10 horas! ¡Y en Venus 5.
Se desplazan dibujando órbitas ligeramente elípticas alrededor del
Sol. Cuando la Tierra da una vuelta completa al Sol decimos que ha pasado un año. Por
supuesto, los otros planetas tardan más o menos en completar una vuelta, según si están más o
menos alejados del Sol, respectivamente. Mientras que Mercurio tarda 88 días, ¡Neptuno tarda
164 años!
Mercurio es el planeta más pequeño del Sistema Solar, aproximadamente del tamaño de nuestra
Luna.
Características de los planetas solares
Sol. Su nombre, propio de un metal pesado, resulta muy adecuado ya que es el planeta más rico
en metales del Sistema Solar. Mercurio no tiene ningún satélite y tampoco tiene atmósfera.
Como su masa es muy reducida, su gravedad no es suficientemente fuerte como para retener
las partículas de gas. Al encontrarse tan cerca del
Sol y no tener atmósfera, las temperaturas entre la noche y le día oscilan de manera vertiginosa:
de día puede alcanzar los 430 C, y de noche congelarse hasta los -170 C.
Venus tiene casi el mismo tamaño que la Tierra y es el planeta que tenemos más cerca. No
obstante, es un lugar muy diferente y muy poco acogedor.
Su atmósfera es tan espesa y pesada que en la superficie del planeta la presión se equipara a la
que encontramos a 1.000 metros bajo el agua en la Tierra. Está formada fundamentalmente por
dióxido de carbono, gas que acumula el calor de las radiaciones solares y las que provienen del
interior del planeta, provocando así un efecto invernadero de grandes proporciones. A causa de
esto, la temperatura en la superficie de Venus alcanza ¡los 480 C!
Por si esto fuera poco, la superficie de Venus está repleta de enormes volcanes activos de los
cuales surgen anchos ríos de lava de quilómetros de longitud.
Situada a 150 millones de quilómetros del Sol, la Tierra es el único planeta del Sistema Solar que
contiene vida .
La característica más importante: la presencia de agua líquida. Esto sólo ha sido posible gracias
al hecho de que la situación del planeta y la presencia de una atmósfera con gases invernadero
le han permitido adquirir una temperatura «ideal».
Otra característica importante de la Tierra es la presencia de un satélite de grandes
dimensiones: la Luna.
Marte es un planeta 10 veces más pequeño que la Tierra. No obstante, es el planeta que más se
parece al nuestro.
Se sabe que en el pasado contenía agua líquida, porque se han observado formas que parecen
cursos de lo que pudieron ser enormes ríos. Actualmente, la temperatura es demasiado baja y
sólo encontramos agua congelada en los casquillos polares. Muchos astrónomos piensan que
también debe haber grandes cantidades de hielo en el subsuelo.
Quizá en el pasado, cuando el agua líquida era abundante, aparecieron algunas formas de vida
primitivas .
La superficie de Marte es roja porque es rica en hierro oxidado.
Júpiter es el más grande de los planetas del Sistema Solar con diferencia. Su volumen es tal que
en su interior cabrían más de 1.000 planetas como la Tierra. Es tan masivo que ni sumando las
masas de todos los planetas de nuestro sistema se llega a igualarlo.
Se trata de una gigantesca esfera de gas compuesta básicamente por hidrógeno y helio.
También presenta otros componentes, como metano o amoniaco, que le confieren las
tonalidades marronáceas y beiges características de su superficie.
Júpiter tiene más de sesenta lunas orbitando a su alrededor. ¡Es como un Sistema Solar en
miniatura! Las más grandes, descubiertas por Galileo Galilei, son Europa, Ganímedes, Io y
Calisto.
La característica que todos conocen de Saturno es el sistema de anillos que giran a su alrededor.
A primera vista, parece que haya siete anillos separados por zonas vacías. Pero las naves
Voyager, que sobrevolaron Saturno entre 1980 y 1981, revelaron que en realidad están
formados por centenares de anillitos más pequeños, y que las zonas aparentemente vacías
contienen anillos de materiales menos densos.
Hoy sabemos que todos los planetas jovianos tienen anillos, pero ninguno de ellos tan
majestuosos ni tan fáciles de observar como los de Saturno.
Descubierto en 1781, este planeta gigante está formado esencialmente por hidrógeno y metano.
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