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1.1.

Introduccion
Etimología

La palabra "autonomía" proviene del griego antiguo "αὐτονομία"


(autonomía), que se compone de dos partes: "autos" (αὐτός), que
significa "uno mismo" o "propio", y "nomos" (νόμος), que se traduce
como "ley" o "norma". Por lo tanto, el término "autonomía" se refiere
a la capacidad de una entidad o individuo para establecer sus propias
leyes o normas y gobernarse a sí mismo.

En la antigua Grecia, la autonomía era un concepto fundamental en la


organización política de las ciudades-estado (polis). Se valoraba la
capacidad de autogobierno y la capacidad de tomar decisiones
internas sin interferencia externa. La idea de la autonomía también se
relacionaba con la independencia y la autoridad de la polis para
gobernarse a sí misma.

Con el tiempo, el concepto de autonomía se reforzará más allá del


ámbito político y se aplicará a otros aspectos de la vida, como la
moral, la ética y la individualidad. En el contexto del derecho, la
autonomía se refiere a la capacidad de los individuos para tomar
decisiones libres y autónomas, dentro de los límites establecidos por
las leyes y normas sociales.

En resumen, la etimología de la palabra "autonomía" se basa en el


griego antiguo y se compone de las palabras "autos" (uno mismo) y
"nomos" (ley), lo que refleja la idea de la capacidad de autogobierno y
establecimiento de normas propias. A lo largo de la historia, el
concepto de autonomía ha evolucionado y se ha aplicado a diferentes
ámbitos de la vida humana.

1.2. Noción de autonomía


Origen del concepto

La noción de autonomía tiene sus raíces en la filosofía moral y


política. Históricamente, se ha vinculado con la idea de la autonomía
moral propuesta por el filósofo alemán Immanuel Kant en el siglo
XVIII. Kant argumentaba que los seres humanos tienen la capacidad
de actuar según su propia razón y su sentido del deber, en lugar de
estar sujetos a mandatos externos. Esta noción de autonomía se ha
expandido y aplicado a otros aspectos de la vida, más allá de la
moralidad.

La autonomía es un concepto que se refiere a la capacidad de un


individuo o de una entidad para tomar decisiones y actuar de manera
independiente, sin estar sometido a la influencia o control de otros. Es
la capacidad de autogobernarse y dirigir su propia vida de acuerdo
con sus propios valores, intereses y metas.

La noción de autonomía está relacionada con la idea de libertad y


autodeterminación. Implica tener la capacidad de elegir y tomar
decisiones informadas sin coacción externa o influencias indebidas.
La autonomía se considera un valor fundamental en la ética y en la
filosofía política, ya que se considera que las personas tienen el
derecho intrínseco de ser libres y autónomos.

La autonomía puede aplicarse a diferentes ámbitos de la vida, como


la autonomía personal, que se refiere a la capacidad de una persona
para tomar decisiones sobre su propia vida, su cuerpo y su salud.
También se puede hablar de autonomía en el ámbito profesional,
donde implica la capacidad de tomar decisiones y llevar a cabo tareas
sin supervisión constante.

Autonomía personal: En el contexto de la autonomía personal, se


refiere a la capacidad de una persona para tomar decisiones libres y
autodeterminadas sobre asuntos que proceden de su propia vida.
Esto implica elegir la libertad de qué hacer, cómo actuar y qué
valores y metas perseguir. La autonomía personal se relaciona con
cuestiones como la libertad de expresión, la libertad religiosa, la
privacidad y la toma de decisiones sobre el propio cuerpo y salud.

Autonomía en el ámbito profesional: En el contexto laboral, la


autonomía se refiere a la capacidad de un individuo para tomar
decisiones y llevar a cabo tareas en su trabajo sin una supervisión
constante o restricciones excesivas. Implica tener la libertad de
utilizar el juicio propio y la creatividad en la toma de decisiones, así
como la responsabilidad de los resultados de esas decisiones.

Es importante destacar que la autonomía no implica la ausencia total


de interacción o influencia de otras personas o instituciones. En la
sociedad, las personas están interconectadas y se ven afectadas por
diversas relaciones y estructuras sociales. Sin embargo, la autonomía
implica tener la capacidad de reflexionar y tomar decisiones
fundamentales, considerando las diversas influencias y luego actuar
en consecuencia.

1.3. Concepto de autonomía


La noción de autonomía ha evolucionado a lo largo de la historia y ha
adquirido diferentes significados y aplicaciones en diversos contextos.
La evolución y aplicación del concepto de autonomía en:

Filosofía moral y ética


En la filosofía moral y ética, la autonomía se refiere a la capacidad de
los individuos para tomar decisiones morales y éticas basadas en su
propio razonamiento y voluntad. Esta idea fue desarrollada por
filósofos como Immanuel Kant, quienes percibieron que la autonomía
era esencial para la moralidad y que los seres humanos deben actuar
de acuerdo con su deber moral autónomamente establecido.

En la Psicología

En psicología, la autonomía se refiere a la capacidad de una persona


para gobernarse a sí misma, tomar decisiones independientes y
actuar de acuerdo con su propio sentido de identidad y valores. La
autonomía psicológica es considerada como un componente
importante del bienestar psicológico y se asocia con la sensación de
control y autodeterminación.

En el Derecho

En el ámbito del derecho, la autonomía se refiere a la capacidad de


los individuos o grupos para tomar decisiones y actuar de acuerdo
con sus propias leyes y normas internas, dentro de los límites
establecidos por el marco legal y social en el que operan. El derecho
autonómico se ocupa de regular y proteger esta capacidad de
autogobierno en áreas específicas, como la descentralización política,
el autogobierno local y la protección de los derechos individuales y
colectivos.

Política y gobierno

En el ámbito político, la autonomía se refiere a la capacidad de las


entidades subnacionales, como las regiones, provincias o
comunidades, para tomar decisiones y gestionar asuntos internos sin
interferencia externa. Esto se refleja en sistemas políticos como el
federalismo, el regionalismo y la descentralización, donde se busca
equilibrar la autoridad central con la autonomía local.

La autonomía es un concepto multidimensional que abarca aspectos


morales, psicológicos, legales y políticos. Se refiere a la capacidad de
autogobierno, toma de decisiones autónomas y actuación de acuerdo
con normas y valores internos. La autonomía se valora como una
expresión de libertad individual y colectiva, y su aplicación varía en
diferentes campos y contextos.

1.4. Autonomía en la antigua Grecia


1.4. Concepto de autonomía en la antigua Grecia

En la antigua Grecia, se desarrolló el concepto de autonomía en el


ámbito de la política. La ciudad-estado de Atenas, por ejemplo,
promovió la idea de la autonomía ciudadana, donde los ciudadanos
tenían el derecho y la responsabilidad de participar en el gobierno y
la toma de decisiones políticas.

Atenas es conocida por su sistema democrático, donde los


ciudadanos tienen el derecho y la responsabilidad de participar en la
toma de decisiones políticas. Esta forma de gobierno, conocida como
democracia directa, permitía a los ciudadanos tomar decisiones en
asambleas y ejercer influencia en la política de la ciudad-estado.

Los ciudadanos, que eran hombres libres y nacidos en Atenas, tenían


el derecho de voz y voto en la Asamblea, donde se debatían y
decidían cuestiones políticas importantes, como leyes y políticas
públicas. Además, los ciudadanos podrán ocupar cargos públicos y
participar en los tribunales judiciales.

La participación ciudadana en la política era vista como una


responsabilidad y un deber cívico. Los ciudadanos atenienses se
reunían periódicamente en la Asamblea y también participaban en
otros organismos políticos, como el Consejo de los Quinientos,
encargado de la administración cotidiana de la ciudad.

El concepto de autonomía ciudadana en la antigua Grecia también se


reflejaba en la noción de isonomía, que significa igualdad ante la ley.
Se buscaba que todos los ciudadanos tuvieran los mismos derechos y
oportunidades en el ámbito político, y que las decisiones se tomaran
de manera justa y equitativa.

Sin embargo, es importante señalar que la participación política y la


autonomía ciudadana en la antigua Grecia estaban limitadas a una
parte de la población. Las mujeres, los esclavos y los extranjeros no
tenían derechos políticos ni participación en la toma de decisiones.

A pesar de estas limitaciones, el concepto de autonomía ciudadana y


participación política en la antigua Grecia sentó las bases para el
desarrollo posterior de la democracia y la importancia de la
participación ciudadana en la toma de decisiones políticas. La idea de
la autonomía política ciudadana ha influido en las teorías políticas y
los sistemas democráticos hasta el día de hoy.

1.5. Introducción del concepto autonomía


local o municipalía
1.5. Introducción del concepto autonomía local o municipal

El emperador Augusto desempeñó un papel importante en la


introducción del concepto de "autonomía local" o "autonomía
municipal" en el imperio.
Después de que Augusto consolidara su poder y estableciera el
Principado, tomo medidas para asegurar la lealtad y estabilidad de las
provincias romanas. Permitió que algunas ciudades provinciales
recibieran un estatus especial de autonomía, conocido como
"municipium".

Estas ciudades municipales tienen un grado de autogobierno y se les


permite mantener sus propias leyes y administración interna. Si bien
siguieron siendo parte del imperio romano y debieron obedecer las
leyes imperiales, tenían cierta autonomía en asuntos locales.

Las ciudades municipales gozaban de varios privilegios y beneficios,


como el derecho a tener su propio gobierno local, elegir a sus
magistrados y administrar sus asuntos internos. También tenían la
capacidad de emitir sus propias leyes y reglamentos en el marco de
la legislación romana general.

El estatus de municipio se otorgó a ciudades que demostraron su


lealtad y cooperación con el gobierno romano. Este estatus podría
variar en función de la ciudad y las circunstancias específicas.
Algunas ciudades tenían mayor autonomía que otras, dependiendo de
su importancia y contribución al imperio.

El sistema de autonomía local en el Imperio Romano tenía la intención


de promover la estabilidad y la integración en las provincias. Permitía
una gestión más eficiente y adaptaba las realidades locales, al mismo
tiempo que tenían la autoridad del gobierno imperial.

Es importante tener en cuenta que, a pesar de la autonomía local, las


ciudades municipales siguieron siendo parte del imperio romano y
estaban sujetas a su control y supervisión. El emperador y el gobierno
central tendrán la autoridad suprema y podrán intervenir si mejorarán
que las ciudades no cumplirán con las leyes y políticas imperiales.

En resumen, en el Imperio Romano se estableció el concepto de


"autonomía local" o "autonomía municipal" mediante las cuales
ciertas ciudades provinciales recibieron un grado de autogobierno y
pudieron mantener sus propias leyes y administración interna. Esta
medida, aplicada por el emperador Augusto, buscaba promover la
estabilidad y la eficiencia en las provincias, al tiempo que tengan la
autoridad central del imperio.

Lección 1.2: Estructuras de gobierno autónomo la


Edad Media
[Link] de las ciudades-Estado
italianas
1. Contexto de las ciudades-Estado italianas

Durante la Edad Media, especialmente en el contexto de las ciudades-


Estado italianas, se desarrollaron estructuras de gobierno autónomo
que ejercieron un alto grado de autonomía en diversos aspectos de la
vida política, económica y jurídica.

Las ciudades-Estado italianas, como Venecia, Florencia, Génova y


Milán, se caracterizaron por su independencia política y su capacidad
para autogobernarse. Estas ciudades tenían una organización política
y jurídica propia, y ejercían un amplio control sobre sus asuntos
internos.

En el ámbito político, las ciudades-Estado italianas tenían sus propias


instituciones gubernamentales, como los consejos y las asambleas
ciudadanas, que tomaban decisiones políticas y legislativas. Estas
instituciones estaban formadas por representantes de los diversos
sectores de la sociedad y se encargaban de la administración de la
ciudad.

En el ámbito económico, las ciudades-Estado italianas eran centros de


comercio y prosperidad económica. Tenían una gran autonomía en el
manejo de su comercio y sus actividades económicas. Estas ciudades
desarrollaron sistemas financieros avanzados, como bancos y
sistemas de intercambio, que impulsaron su crecimiento económico y
su influencia en la región.

En el ámbito jurídico, las ciudades-Estado italianas tenían su propio


sistema legal y judicial. Se establecieron estatutos y códigos de leyes
locales que regían la vida cotidiana y las relaciones comerciales. Las
ciudades-Estado tenían tribunales y magistrados encargados de
administrar justicia y resolver disputas legales.

1.1. La autonomía de las ciudades-Estado italianas

se basaba en su condición de repúblicas independientes y en su


capacidad para defender y mantener su autonomía frente a las
potencias vecinas. Aunque en algunos casos existían alianzas o
vasallajes con poderes externos, las ciudades-Estado italianas
gozaban de una relativa libertad en la toma de decisiones y el
gobierno interno.

Es importante tener en cuenta que la autonomía de las ciudades-


Estado italianas no era absoluta y estaba sujeta a cambios y
conflictos internos y externos. Además, no todas las ciudades en la
Edad Media gozaban de un grado tan alto de autonomía, ya que la
estructura política variaba en cada región y contexto.

Las ciudades-estado fueron un fenómeno destacado en la Italia


medieval y renacentista. Estas ciudades eran centros urbanos que
gozaban de un alto grado de autonomía y autogobierno, tanto en
asuntos políticos como en económicos y culturales. Algunas de las
ciudades-estado más conocidas son Florencia, Venecia y Génova,
pero también existieron otras, como Milán, Pisa, Siena y Bolonia.

Cada ciudad-estado tenía su propio sistema político y administrativo.


Por lo general, estaban gobernadas por una clase dominante de
ciudadanos adinerados y poderosos, quienes formaban parte de los
gobiernos locales. Estos gobiernos podrían adoptar diferentes formas,
como una oligarquía, donde un pequeño grupo de familias poderosas
tenía el control, o una república, donde había una mayor participación
ciudadana en la toma de decisiones.

Estas ciudades-estado italianas desempeñaron un papel crucial en el


Renacimiento, ya que se desarrollaron en centros de innovación
artística, literaria y científica. El florecimiento cultural y económico de
estas ciudades se debe, en parte, a su autonomía y capacidad para
tomar decisiones sin interferencias externas.

1.2. Las Comunas


3.2. Las comunas

Las comunas se originaron como una respuesta al sistema feudal


predominante en la Edad Media, en el que los señores feudales
ejercían un control sobre las tierras y las personas que vivían en ellas.
Las comunas surgieron como una forma de organización autónoma
por parte de los habitantes de una determinada localidad o ciudad,
con el objetivo de proteger sus intereses y ejercer cierto grado de
autogobierno.

Las comunas tenían su propia administración, que a menudo estaba


encabezada por un alcalde o un consejo de ciudadanos elegidos.
Estas administraciones locales se encargaban de la gestión de los
asuntos cotidianos de la comunidad, como la administración de
justicia, el mantenimiento de infraestructuras, la regulación comercial
y la recaudación de impuestos.

Además, las comunas tenían sus propias leyes y regulaciones locales,


conocidas como fueros o cartas de privilegio, que establecían los
derechos y deberes de los ciudadanos y protegían sus intereses
frente a los señores feudales y otros poderes externos. Estas leyes y
normas eran a menudo resultado de negociaciones y acuerdos entre
los ciudadanos y los señores locales.
La autonomía de las comunas podría variar según el lugar y el
momento histórico. Algunas comunas gozaban de una mayor
autonomía y libertades, mientras que otras estaban más limitadas en
su capacidad de autogobierno. Además, las relaciones entre las
comunas y los señores feudales podrían ser complejas y estar sujetas
a tensiones y conflictos.

Las comunas desempeñan un papel importante en el desarrollo de las


ciudades medievales y en el surgimiento de una clase urbana
próspera. Estas organizaciones autónomas fomentaron la
participación ciudadana y la cooperación entre los habitantes de una
comunidad en la gestión de sus asuntos y la defensa de sus intereses.

A medida que el feudalismo fue dando paso a formas más


centralizadas de gobierno, ya los estados nacionales, muchas
comunas perdieron su autonomía y fueron absorbidas por las
autoridades centrales. Sin embargo, el legado de las comunas en
términos de autonomía local y participación ciudadana perduró y
sentó las bases para futuros movimientos de descentralización y
autonomía en Europa.

1.3. Gobierno autónomo a nivel local


dentro de los territorios feudales
3.3. Gobierno autónomo a nivel local dentro de los territorios
feudales

En el sistema feudal europeo, que prevaleció durante la Edad Media,


se desarrolló una forma de gobierno autónomo a nivel local dentro de
los territorios feudales. Los señores feudales, que eran nobles
propietarios de tierras, gozaban de cierta autonomía en la
administración y el gobierno de sus feudos.

Los señores feudales tenían el poder de establecer leyes y


regulaciones en sus tierras, siempre y cuando no contradijeran las
leyes y normas establecidas por el señor feudal superior o el
monarca. Estas leyes y regulaciones, conocidas como el "ius
proprium" eran aplicadas y administradas en los feudos por los
señores feudales y sus representantes.

Dentro de sus feudos, los señores feudales tenían el control sobre


diversos aspectos de la vida local, como la administración de justicia,
la recaudación de impuestos, la organización de la milicia local y la
protección de los habitantes del feudo. Ejercían un poder casi
soberano en su territorio, aunque siempre dentro de los límites
impuestos por la autoridad feudal superior.

Es importante destacar que el sistema feudal también implicaba una


jerarquía de vasallaje, en la que los señores feudales prestaban
lealtad y servicio militar al señor feudal superior o al monarca. Esto
establecía un sistema de relaciones de dependencia y obligaciones
recíprocas.

La autonomía de los señores feudales en la administración y el


gobierno local variaba en cada territorio y contexto específico.
Algunos señores feudales tenían un mayor grado de autonomía y
podían ejercer un control más directo sobre sus feudos, mientras que
otros estaban más sujetos a la autoridad feudal superior y tenían
menos libertad en la toma de decisiones.

En resumen, en el sistema feudal europeo, los señores feudales y los


territorios feudales gozaban de cierta autonomía en la administración
y el gobierno local. Los señores feudales tenían el poder de establecer
leyes y regulaciones en sus feudos, siempre dentro de los límites
impuestos por la autoridad feudal superior. Esta autonomía estaba
condicionada por las relaciones de vasallaje y las obligaciones
recíprocas en el sistema feudal.

1.4. Cantones suizos


Cantones suizos

Durante la Edad Media, en Suiza, se desarrolló un sistema de


gobierno autónomo conocido como los cantones suizos. Los cantones
eran unidades políticas y administrativas autónomas, con su propia
estructura de gobierno y leyes. Cada cantón tenía la capacidad de
tomar decisiones independientes en asuntos internos, aunque
también formaban parte de una confederación más amplia.

El sistema de cantones suizos se basaba en una alianza de


comunidades y territorios que se unieron para formar una
confederación. Inicialmente, se crearon tres cantones fundadores: Uri,
Schwyz y Unterwalden, que hubo la Confederación Suiza en 1291. A
medida que pasó el tiempo, otros cantones se unieron a la
confederación, y se desarrollaron acuerdos y tratados para definir las
relaciones entre los cantones.

Cada cantón suizo era responsable de su propio gobierno, legislación


y administración. Tenían sus propias asambleas o consejos, y elegían
a sus propios líderes. Las decisiones se tomaron de forma
democrática, a través de procesos de consulta y votación interna.
Cada cantón también tenía su propio sistema legal y judicial para
resolver disputas y administrar la justicia.

A pesar de la autonomía de cada cantón, los cantones suizos también


reconocían la necesidad de cooperación y defensa mutua. La
confederación actuó como una entidad más amplia que promovía la
cooperación y la solidaridad entre los cantones. Esto se reflejaba en la
participación en la Dieta Federal, una asamblea en la que los
cantones discutían y tomaban decisiones conjuntas sobre asuntos de
interés común, como la defensa y las relaciones exteriores.

El sistema de cantones suizos permitió la coexistencia de diferentes


comunidades y culturas en un marco de autonomía y autogobierno.
Cada cantón podía conservar sus tradiciones y prácticas locales, al
tiempo que participaba en una confederación más amplia que
garantizaba la defensa y la cooperación mutua.

Este sistema de gobierno autónomo de los cantones suizos se


mantuvo a lo largo de los siglos, y sentó las bases para la estructura
federal que aún existe en Suiza en la actualidad. La Confederación
Suiza se convirtió en un modelo de gobierno descentralizado y
democrático, con un alto grado de autonomía de los cantones en la
toma de decisiones y la administración de asuntos locales.

Lección 1.3. Movimientos de independencia


1.1. Derecho de las Indias
1. Derecho de las Indias un grado de autogobierno

Durante la época de la colonización europea, el concepto de derecho


de las Indias surgió como un marco legal y administrativo específico
para las colonias americanas establecidas por las potencias
colonizadoras, especialmente por la Corona Española.

Las Leyes de Indias fueron un conjunto de normas y regulaciones


promulgadas por la Corona Española para regular la administración y
el gobierno de las colonias americanas. Estas leyes se produjeron con
el propósito de garantizar el control y la organización eficiente de los
territorios coloniales, al tiempo que proporcionaron cierta autonomía
legal y administrativa a las colonias.

El derecho de las Indias reconocía a las colonias americanas ciertos


derechos y privilegios, y les otorgaba un grado de autogobierno en
asuntos locales. Las colonias tienen su propia estructura de gobierno,
que aparecieron como los cabildos, encargados de la administración y
el gobierno local.

Las Leyes de Indias establecieron normas sobre diversos aspectos,


como el establecimiento de ciudades y villas, el sistema de tierras y
su distribución, la administración de la justicia, el régimen comercial y
la protección de los derechos indígenas. Estas leyes también
abordaron cuestiones relacionadas con la protección y el tratamiento
de los indígenas, aunque en la práctica no siempre se respetaron
plenamente.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que, a pesar de la
existencia del derecho de las Indias, las colonias americanas seguían
siendo dependientes de la autoridad y el control de la metrópoli. Las
decisiones importantes y las políticas clave seguían estando sujetas a
la aprobación y la voluntad de la Corona Española, y las colonias
tenían limitaciones en su capacidad de autogobierno y toma de
decisiones.

A pesar de la autonomía y los derechos otorgados por el derecho de


las Indias, la autoridad y la soberanía siguieron siendo dependientes
de la Corona Española. Las colonias americanas estaban sujetas a la
supervisión y el control del gobierno central y deberían cumplir con
las políticas y las regulaciones impuestas desde España.

1.2. Independencia en América Latina


3.2. Movimientos de independencia en América Latina

Los movimientos de independencia en América Latina y otras partes


del mundo en los siglos XVIII y XIX fueron procesos históricos en los
que las colonias y territorios colonizados buscaron liberarse del
dominio y la interferencia de las potencias coloniales europeas. Estos
movimientos fueron motivados por la búsqueda de autonomía política
y el anhelo de autogobernarse de acuerdo con sus propias leyes y
decisiones.

En América Latina, por ejemplo, los movimientos de independencia


fueron impulsados por líderes y grupos que buscaban liberar a sus
países del control español y portugués. Estos movimientos se
inspiraron en las ideas de la Ilustración, los principios de la Revolución
Francesa y la independencia de los Estados Unidos.

Las guerras de independencia en América Latina, como la Guerra de


Independencia de Bolivia (1809-1825), la Guerra de independencia de
México (1810-1821), la Guerra de Independencia de Venezuela (1811-
1823) y la Guerra de Independencia de Perú (1820-1824), entre otras,
llevaron a la creación de nuevos estados soberanos y el
establecimiento de gobiernos autónomos.

Estas guerras de independencia fueron lideradas por destacados


líderes y figuras históricas como Simón Bolívar, José de San Martín,
Miguel Hidalgo y José Martí, entre otros. Estos líderes lucharon por la
emancipación de sus países y la creación de repúblicas
independientes. A través de conflictos armados, alianzas políticas y
movimientos populares, lograron expulsar a las potencias coloniales y
establecer nuevos Estados autónomos.

Durante estos procesos, se redactaron constituciones y documentos


legales que establecieron el marco jurídico y político de los nuevos
estados independientes. Estas constituciones, como la Constitución
de Cádiz en España (1812) y las constituciones nacionales de los
países latinoamericanos, reflejaban el deseo de establecer sistemas
de gobierno autónomos y garantizar derechos y libertades para sus
ciudadanos.

En estas constituciones y en el desarrollo del derecho autonómico en


América Latina, se plasmaban principios como la división de poderes,
la protección de los derechos individuales y colectivos, la
participación ciudadana en la toma de decisiones y la soberanía
nacional. Estos sentaron las bases para la consolidación de los
principios de la autonomía política y el desarrollo del derecho
autonómico en la región.

De manera similar, en otras partes del mundo, como África, Asia y


Oceanía, los movimientos de independencia se llevaron a cabo para
liberarse del dominio colonial y buscar la autonomía política y el
autogobierno. Estos movimientos llevaron al establecimiento de
nuevos estados soberanos y la promulgación de constituciones que
reflejaban la aspiración de autogobernarse y decidir sobre sus propios
asuntos internos.

Los movimientos de independencia en el siglo XVIII y XIX marcaron un


hito en la historia, ya que permitieron a las colonias y territorios
colonizados alcanzar la autonomía política y establecieron gobiernos
autónomos basados en sus propias leyes y decisiones. Estos
movimientos sentaron las bases para el desarrollo del derecho
autonómico en las constituciones nacionales y la consolidación de la
autonomía política en muchos países del mundo.

1.3. Movimiento de independencia en


Bolivia
Movimiento de independencia en Bolivia

El movimiento de independencia en Bolivia fue parte del proceso más


amplio de emancipación de las colonias americanas del dominio
español en el siglo XIX. Bolivia, conocida como Alto Perú en ese
momento, desempeñó un papel destacado en la lucha por la
independencia en la región.

El proceso de independencia en Bolivia fue impulsado por una


combinación de factores, como las ideas de la Ilustración, los
movimientos independentistas en otras partes de América Latina y
los descontentos locales con el dominio español.

Liderazgo de líderes como Simón Bolívar y Antonio José de Sucre: Dos


figuras importantes en la lucha por la independencia de Bolivia fueron
Simón Bolívar y Antonio José de Sucre. Bolívar, el Libertador, jugó un
papel fundamental en la independencia de varios países
latinoamericanos, incluido Bolivia. Sucre, quien fuera discípulo y
aliado de Bolívar, lideró las fuerzas independentistas en varias
batallas cruciales en territorio boliviano.

La Batalla de Suipacha: En 1810, las fuerzas independentistas


derrotaron a las tropas realistas en la Batalla de Suipacha, que tuvo
lugar en la región del Alto Perú, en lo que ahora es Bolivia. Esta
victoria marcó un punto de inflexión en el proceso de independencia
en la región y allanó el camino para la proclamación de la
independencia de Bolivia en 1825.

El 6 de agosto de 1825, Bolivia proclamó oficialmente su


independencia del dominio español. Esta fecha se celebra como el Día
de la Independencia de Bolivia. El país tomó su nombre en honor a
Simón Bolívar, quien tuvo una gran influencia en el proceso de
independencia en toda América Latina.

Después de la independencia, Bolivia enfrentó numerosos desafíos,


incluidos conflictos internos, disputas territoriales con países vecinos
y problemas económicos y sociales. Estos desafíos han marcado la
historia posterior de Bolivia y han influido en su desarrollo político y
social.

Es importante destacar que el movimiento de independencia en


Bolivia no fue un proceso lineal y uniforme. Hubo diferentes facciones
y luchas internas, así como influencias externas, que afectaron la
dinámica de la independencia en la región. Sin embargo, el
movimiento de independencia en Bolivia fue parte integral del
proceso más amplio de liberación de América Latina del dominio
colonial y sentó las bases para el establecimiento de la República de
Bolivia.

1.4. Batallas claves para la


independencia de Bolivia
Batallas claves para la independencia de Bolivia

Durante el movimiento de independencia en Bolivia, se libraron varias


batallas clave que tuvieron un impacto significativo en el logro de la
independencia del país.

A continuación, se mencionan algunas de las batallas más


destacadas:

Batalla de Suipacha (1810): Esta fue una de las primeras batallas


importantes de la guerra de independencia en el Alto Perú (actual
Bolivia). Las fuerzas independentistas lideradas por el general Juan
José Castelli derrotaron a las tropas realistas en la localidad de
Suipacha. Esta victoria fue un hito crucial para el avance del
movimiento de independencia en la región.

Batalla de Ayohuma (1813): Esta batalla tuvo lugar en la región de


Ayohuma, cerca de la actual ciudad de Potosí. Las fuerzas
independentistas lideradas por el general Manuel Belgrano se
enfrentaron a las tropas realistas. Aunque la batalla terminó en un
empate y no perforó una victoria decisiva, permitió a las fuerzas
independentistas mantener el control de la región durante un tiempo
más.

Batalla de Vilcapugio (1813): Fue otra batalla importante liderada por


Manuel Belgrano en su campaña por la independencia en el Alto Perú.
Las tropas independentistas se enfrentaron a las fuerzas realistas
comandadas por el general José Manuel de Goyeneche. Aunque la
batalla resultó en una derrota para las fuerzas independentistas, no
impidió que continuaran luchando por la independencia.

Batalla de Tumusla (1815): Esta batalla tuvo lugar en el


departamento de Potosí y enfrentó a las fuerzas independentistas
lideradas por el general José Miguel Lanza contra las tropas realistas
comandadas por el general Joaquín de la Pezuela. Aunque las fuerzas
independentistas sufrieron una derrota en esta batalla, continuaron
resistiendo y luchando por la independencia.

Batalla de Sipe Sipe (1815): Esta batalla se llevó a cabo en la


localidad de Sipe Sipe, cerca de la ciudad de Cochabamba. Las
fuerzas independentistas, encabezadas por el general José Rondeau,
se enfrentaron a las tropas realistas dirigidas por el general Joaquín
de la Pezuela. A pesar de que la batalla terminó en un empate, las
fuerzas independentistas lograron mantener su resistencia y avanzar
hacia la independencia.

Batalla de Ayopaya (1816): En esta batalla, las fuerzas


independentistas lideradas por el general Eustaquio Méndez se
enfrentaron a las tropas realistas en la región de Ayopaya, cerca de
Cochabamba. Aunque la batalla no resultó en una victoria clara para
ninguno de los bandos, las fuerzas independentistas continuaron su
lucha por la independencia.

Batalla de La Tablada (1817): Esta batalla tuvo lugar cerca de


Cochabamba y enfrentó a las fuerzas independentistas lideradas por
el general Esteban Arze contra las tropas realistas. A pesar de la
derrota de las fuerzas independentistas en esta batalla, su resistencia
y determinación no se vieron afectadas.

Batalla de Ayacucho (1824): Aunque no se libró en territorio boliviano,


la Batalla de Ayacucho, en Perú, tuvo un impacto significativo en el
proceso de independencia de Bolivia. Esta batalla fue la confrontación
final entre las fuerzas independentistas lideradas por Antonio José de
Sucre y las tropas realistas comandadas por el virrey José de la Serna.
La victoria de las fuerzas independentistas en Ayacucho marcó el
colapso definitivo del poder español en Sudamérica y allanó el camino
para la independencia de Bolivia.

Estas son solo algunas de las batallas más destacadas que se llevaron
a cabo durante el movimiento de independencia en Bolivia. Cada una
de ellas contribuyó al proceso general de liberación del dominio
español ya la posterior independencia del país

1.5. Batallas del Oriente Bolviano


1. El gobierno político militar de Mojos, o Moxos

Expedición de conquista de Andrés Manso: En 1557, Andrés Manso


organizó una expedición de conquista con el objetivo de poblar los
territorios más allá de la villa de La Plata. Juan de Garay, un joven
militar, se unió a la expedición y participó en la fundación de la villa
Santo Domingo de la Nueva Rioja en la orilla izquierda del río
Condorillos o Parapetí.

Expedición de Ñuflo de Chaves: En 1558, Ñuflo de Chaves lideró otra


expedición con destacados oficiales como Antón Cabrera, Hernando
de Salazar y Rodrigo de Osuna. Esta expedición se dirigió hacia la
comarca de los aborígenes chiquitos, y el 1 de agosto de 1559 fundó
una nueva ciudad llamada Nueva Asunción o La Barranca en la orilla
derecha del río Guapay.

Problemas jurisdiccionales entre Manso y Chaves: Durante la


conquista, Manso y Chaves se encontraron en una de las dos villas, lo
que terminaron conflictos jurisdiccionales y retrasó la labor de
conquista. Ambos expedicionarios marcharon a Lima a fines del
mismo año para resolver sus disputas ante el virrey marqués de
Cañete Andrés Hurtado de Mendoza.

El gobierno político militar de Mojos, o Moxos, fue un área


administrativa integrante del Imperio español dentro del Virreinato
del Río de la Plata, coincidente en gran parte con el departamento del
Beni dentro de la actual República de Bolivia.

Desde 1560, Mojos fue una provincia dentro del Virreinato del Perú,
vecina de la nominal provincia de Charcas, que abarcaba
teóricamente todo el norte y el este de la actual Bolivia, pero con la
creación de la provincia de Santa Cruz de la Sierra en 1564, hacia el
siglo XVII iría perdiendo territorios quedándole solo el nombre en la
región nominal del norte.

Al desarrollarse las misiones jesuíticas desde 1682, comenzaría a


prosperar hasta que el total de su jurisdicción en 1771 quedó
incorporada en la de Santa Cruz de la Sierra, creándose así
su corregimiento y posteriormente, en 1777, dos gobiernos político-
militares, el de Mojos y el de Chiquitos.

Real Ordenanza de Intendentes: En 1782, se emitió la Real Ordenanza


de Intendentes, que dividió el Virreinato del Río de la Plata en ocho
intendencias. Como resultado, se suprimieron los gobiernos
subordinados de Moxos y Chiquitos, incorporando sus territorios a la
intendencia de Santa Cruz de la Sierra en asuntos militares.

Subsistió luego durante la guerra de independencia, administrado


bajo dependencia del Virreinato del Perú o de las Provincias Unidas
del Río de la Plata, alternativamente, hasta su anexión definitiva a
la intendencia de Santa Cruz de la Sierra en 1822.

En resumen, Mojos fue una provincia que experimentó cambios en su


jurisdicción a lo largo del tiempo y estuvo bajo el control del
Virreinato del Perú y del Virreinato del Río de la Plata. Finalmente, se
incorporó a la intendencia de Santa Cruz de la Sierra en 1822.

1.5.1. Batalla de Florida y Batalla de


Santa Barbara
2. Batalla de Florida

La batalla de Florida, o batalla de La Florida, ocurrió el 25 de mayo de


1814 en la provincia Cordillera, en la región noroeste de Bolivia. Fue
un enfrentamiento clave durante la guerra de independencia de las
Provincias Unidas del Río de la Plata.

La batalla se desarrolló en dos etapas: una escaramuza en el río Seco


y el conflicto principal en la misión de Florida. Los comandantes
independentistas, los coroneles Ignacio Warnes y Juan Antonio
Álvarez de Arenales, lideraron las fuerzas patriotas, mientras que los
realistas estuvieron bajo el mando del coronel José Joaquín Blanco.

Después de la recuperación de Cochabamba por parte de los


realistas, Álvarez de Arenales y el comandante Diego de la Riva
huyeron hacia los valles cruceños. Álvarez de Arenales buscó unirse a
Warnes, gobernador de Santa Cruz de la Sierra, por la ruta de
Vallegrande. Finalmente, lograron establecer comunicación y
coordinar un plan para enfrentar al ejército realista que se
aproximaba.

Warnes organizó un ejército formal de alrededor de 1000 hombres,


principalmente el batallón de infantería "Pardos Libres". Por su parte,
Blanco comandaba unas 1200 tropas realistas, incluyendo infantería,
caballería y dos piezas de artillería.
La batalla se inició con una escaramuza en el río Seco, donde las
fuerzas realistas atacaron a las avanzadas patriotas lideradas por José
Manuel Mercado. Posteriormente, los realistas avanzaron hacia la
misión de Florida, donde se desarrolló el conflicto principal.

Los patriotas adoptaron una estrategia defensiva, con la infantería y


la artillería situadas en la orilla sur del río Piraí, y las unidades de
caballería ocultas en los flancos. Los realistas intentaron cruzar el río
y atacar, pero se encontraron con una feroz resistencia por parte de
los patriotas.

La batalla fue intensa, con combates cuerpo a cuerpo y


enfrentamientos de caballería.

En medio del combate, Warnes desafió a Blanco a un duelo personal


que fue aceptado de inmediato, mientras que los comandantes
patriotas Arenales y De la Riva lideraban sus tropas en el combate.

Finalmente, las fuerzas patriotas lograron repeler el avance realista y


derrotar a las tropas de Blanco. Los realistas se retiraron hacia el
pueblo de Florida, donde intentaron reorganizarse, pero fueron
finalmente derrotados.

La victoria en la batalla de Florida fue un logro significativo para los


independentistas, ya que les permitió consolidar su gobierno en Santa
Cruz de la Sierra y mantener el proceso emancipador en las
Provincias Unidas del Río de la Plata. Fue un momento clave en la
historia de Bolivia y un paso importante hacia la independencia de las
colonias españolas en América del Sur.

3. Batalla de Santa Barbara

La batalla de Santa Bárbara tuvo lugar el 7 de octubre de 1815 en la


estancia de Santa Bárbara, en la región de Chiquitos de la provincia
de Santa Cruz de la Sierra, actual Bolivia. Fue un enfrentamiento
entre las fuerzas independentistas y las fuerzas realistas durante la
guerra de independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Después de la exitosa campaña de Chiquitos liderada por Ignacio


Warnes, en la cual forzó reclutar un número considerable de
indígenas para el Ejército Cruceño, se enfrentó al Ejército Real
comandado por Juan Francisco Udaeta y Juan Bautista de Altolaguirre

La batalla fue una importante victoria para los independentistas, ya


que consolidó la victoria obtenida en la batalla de Florida un año
antes y liberó el centro de Sudamérica de la amenaza realista.
Además, protegió la frontera oriental con Brasil.

Previo a la batalla, Warnes había sido reelegido como gobernador de


Santa Cruz de la Sierra y se había enfrentado a varios movimientos
políticos internos que amenazaban su gobierno. Sin embargo, el
pueblo cruceño le brindó su apoyo para la campaña de Chiquitos.

Warnes negoció con varias tribus indígenas en su camino hacia


Chiquitos y reunió un contingente de 2000 hombres. La marcha hasta
llegar a la estancia de Santa Bárbara apareció 35 días.

Las fuerzas realistas abandonaron la estancia de Santa Lucía y se


dirigieron a Santa Bárbara, donde se hicieron fuertes. Antes de la
batalla, los realistas ordenaron reunir leña para quemar los cuerpos
de los soldados patriotas que caerían en la batalla.

El 7 de octubre, Warnes y sus 2000 hombres se enfrentaron a las


fuerzas realistas, que contaban con aproximadamente 2500 efectivos.
El combate resultó en una derrota total de las fuerzas realistas, con
un gran número de prisioneros y armamento capturado por los
independentistas.

Tras la batalla, Warnes emitió un parte de guerra detallando el


desarrollo y los resultados de la contienda. La victoria en la batalla de
Santa Bárbara fue concluida y elogiada por Warnes, quien destacó el
valor y la constancia de sus tropas.

Esta victoria consolidó el avance de los independentistas en la región


y fortaleció su lucha por la independencia de las colonias españolas
en América del Sur. La batalla de Santa Bárbara es considerada uno
de los momentos clave en la historia de la independencia boliviana.

1.5.2. Batallas del El Pari


4. Batalla de El Pari

La batalla de El Pari tuvo lugar el 21 de noviembre de 1816 cerca de


Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y es considerada una de las batallas
más sangrientas de la guerra de independencia en América. El
enfrentamiento involucró a aproximadamente 3000 combatientes y
resultó en una gran cantidad de bajas.

El coronel Ignacio Warnes, quien había sido designado gobernador de


Santa Cruz de la Sierra por el general Manuel Belgrano en 1813,
lideraba la Republiqueta de Santa Cruz, una de las guerrillas que
continuaban la lucha independentista en la región después de las
derrotas en las batallas de Vilcapugio y Ayohuma.

Durante la ausencia de Warnes en una expedición a Chiquitos en 1815, el


coronel Santiago Carreras fue designado en su lugar, pero su gobierno fue
inestable debido a su simpatía hacia los realistas. Carreras fue asesinado
por soldados del Batallón de Pardos Libres y Warnes volvió a Santa Cruz
para asumir nuevamente el mando.
El general Joaquín de la Pezuela, quien había tomado Cochabamba en
diciembre de 1815, envió al coronel Francisco Javier Aguilera con un
plan de invasión para eliminar a Warnes ya la Republiqueta de Santa
Cruz. Aguilera marchó hacia Santa Cruz con un ejército de alrededor
de 1600 hombres, compuesto por el Batallón Fernando VII, infantes
del Talaveras y dos escuadrones de caballería cochabambinos.

Warnes, consciente de la inminente invasión, buscó avivar el


patriotismo del pueblo y del ejército patriota. Hizo discursos y
distribuyó proclamas instando a la defensa de la tierra y de la propia
patria. Además, había recibido una copia del Acta de Independencia
de las Provincias Unidas de Buenos Aires.

La batalla se libró en las afueras de Santa Cruz, en la loma llamada


"San José" y sus alrededores, extendiéndose hacia el río Pari. Durante
más de siete horas, ambos ejércitos se enfrentarán en una lucha
encarnizada. Los realistas tenían la ventaja numérica y la experiencia
militar, mientras que los patriotas contaban con la caballería y la
artillería.

La batalla resultó en un alto número de bajas en ambos bandos. A


medida que avanzaba la lucha, la caballería patriota derrotó a la
caballería enemiga, mientras Warnes lideraba el ataque contra la
infantería realista. Sin embargo, Warnes fue herido y asesinado, lo
que ocasionalmente desconcertó en las filas patriotas.

A pesar de la muerte de Warnes, el comandante Saturnino Salazar


debió reorganizar la infantería patriota y la batalla continuó. Después
de más de siete horas de combate, la batalla llegó a su fin con un
gran número de bajas y solo quedó un reducido grupo de
sobrevivientes en ambos bandos.

Los realistas tomaron el control del campo de batalla y exhibieron la


cabeza de Warnes en la Plaza de Armas de Santa Cruz de la Sierra.
Aunque los patriotas sufrieron una derrota en El Pari, la resistencia
independentista en la región continuó, y la batalla se convirtió en un
símbolo de la lucha por la libertad en Bolivia.

1.5.3. Revolución de los Domingos y


Revolución Federal
5. Revolución de los Domingos

La Revolución de los Domingos fue un levantamiento federalista que


tuvo lugar en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en enero de 1891. Fue
liderado por los coroneles Domingo Ardaya y José Domingo Ávila,
quienes contaron con el apoyo de la Columna del Orden, un grupo
paramilitar.
El objetivo principal de la revuelta era proclamar la federación y
establecer una junta Gubernativa Federal del Oriente, encargada de
organizar los "Estados Federales del Oriente". Para ello, se llevaron a
cabo diversas acciones, como la creación del Banco Federal, la
emisión de billetes de curso forzoso y la formación del Ejército
Federal, que crearon una Guardia Nacional y diferentes unidades de
infantería, caballería y artillería.

La junta Gubernativa Federal del Oriente se encargó de difundir la


idea de la federación en todas las provincias del departamento,
obteniendo el apoyo de regiones como Chiquitos y Cordillera. Las
consignas de la revuelta eran "Federación o Muerte" y "Viva la
Federación", reflejando el deseo de establecer una forma de gobierno
federal en la región.

Ante la revuelta, el prefecto del departamento, Horacio Ríos, huyó a


Samaipata y solicitó ayuda al gobierno nacional de Aniceto Arce para
sofocar el levantamiento. En respuesta, el gobierno envió al General
Ramón Gonzales ya la Comisión Pacificadora del Oriente para
restaurar el orden en Santa Cruz de la Sierra.

El 20 de febrero de 1891, las fuerzas gubernamentales tomaron la


ciudad y dispersaron a los revolucionarios, muchos de los cuales se
dirigieron hacia la región de Chiquitos. La Comisión Pacificadora del
Oriente permaneció en Santa Cruz hasta junio de ese mismo año,
deteniendo a todos los involucrados en la revuelta y entregándolos a
la justicia ordinaria.

La Revolución de los Domingos marcó el fin de los intentos violentos


de establecer la federación en la región. Aunque la historiografía no
ha profundizado mucho sobre este levantamiento y sus siete meses
de gobierno, se reconoce como un episodio significativo en la historia
de Santa Cruz de la Sierra y en los esfuerzos por obtener una mayor
autonomía y descentralización en Bolivia.

6. Revolución Federal

La guerra civil boliviana, o Guerra Federal, se desarrolló en un


contexto de profundos conflictos sociales y políticos en Bolivia. Los
principales antecedentes incluyen la pérdida del departamento del
Litoral en la Guerra del Pacífico, el golpe de Estado contra el
presidente Hilarión Daza Groselle y las disputas sobre la capitalidad
entre La Paz y Sucre.

El conflicto enfrentó a dos bandos claramente diferenciados. Por un


lado, el bando conservador, respaldado por las fuerzas armadas, la
élite económica y religiosa, defendía un modelo de orden unitario y
centralizado. Por otro lado, el bando liberal, que contaba con el apoyo
del campesinado, los amerindios y pequeños empresarios, buscaba
instaurar un modelo de orden federativo, otorgando mayor autonomía
a las regiones.

Durante la guerra, ambos bandos recurrieron a la violencia y


cometieron abusos contra la población civil. Los liberales tenían lazos
con Perú, mientras que los conservadores estaban vinculados a Chile,
lo que atrajo el interés de potencias extranjeras en el conflicto.

El enfrentamiento tuvo lugar en diferentes regiones de Bolivia, donde


estallaron revoluciones y contrarrevoluciones que complicaron aún
más la situación humanitaria de la población. Las masacres y
persecuciones fueron frecuentes, generando un clima de violencia
generalizada.

Finalmente, el bando liberal modificará la victoria en la guerra civil, lo


que cambiará significativamente en la política boliviana. La capital
ejecutiva se trasladó de Sucre a La Paz, ciudad de origen del bando
liberal, aunque esta decisión no significó la instalación definitiva de
una capital nacional.

Sin embargo, las expectativas de cambios sociales y la instauración


de un modelo de estado federal no se cumplieron plenamente en el
período de posguerra. Aunque se realizaron algunas reformas
limitadas, el sistema político unitario prevaleció y no se logró una
verdadera transformación en la estructura de poder.

La guerra civil boliviana dejó profundas consecuencias sociales y


políticas en el país. Los indígenas y mestizos, que habían apoyado al
bando liberal, se vieron marginados y sus demandas fueron
ignoradas. La élite criolla blanca mantuvo el control del poder político,
económico y cultural, y se produjo la represión de los movimientos
indígenas que exigían cambios y la devolución de sus tierras.

Aunque el bando liberal no mejoró completamente sus objetivos, su


lucha por la federación y la autonomía regional en sus movimientos
posteriores y conflictos en Bolivia, como la revolución de 1952
durante la Guerra Fría. La guerra civil boliviana marcó un hito en la
historia del país, evidenciando las tensiones sociales y las luchas de
poder que persistieron en las décadas posteriores.

1.5.4. Andrés Ibáñez Justiniano y


Revolución Federal
7. Andrés Ibáñez Justiniano

Andrés Ibáñez Justiniano fue un político, abogado y revolucionario


boliviano que desempeñó un papel importante en la revolución
federal e igualitaria que tuvo lugar en Santa Cruz entre 1876 y 1877.
Encabezó un gobierno federal de corta duración conocido como la
Junta Superior de Oriente. Estado Federal, cuyo objetivo era
establecer un sistema federal autónomo

Ibáñez nació en Puerto Pailas, Departamento de Santa Cruz, el 3 de


febrero de 1843. Era hijo ilegítimo de Francisco Bartolomé Ibáñez
Velasco, hacendado de Pailas y Montero Hoyos, quien se desempeñó
como prefecto del departamento en varias ocasiones, y María del
Carmen. Justiniano. Estuvo emparentado con José Miguel de Velasco,
expresidente de Bolivia que ocupó cuatro veces el cargo, y con
Antonio Vicente Seoane, uno de los precursores de la revolución de
Santa Cruz el 24 de septiembre de 1810.

Andrés Ibáñez estudió derecho en la Universidad Mayor Real y


Pontificia San Francisco Xavier de Chuquisaca en la ciudad de Sucre.
Se graduó de abogado y doctor en derecho el 3 de febrero de 1868.
Luego ingresó a la política local y se desempeñó como secretario de
la prefectura durante la administración de Tristán Roca. También jugó
un papel en la creación de la bandera de Santa Cruz, que presenta los
colores verde y blanco. Ibáñez fue elegido presidente del consejo
municipal (alcalde) en 1868 y luego se desempeñó como diputado
nacional en tres legislaturas: 1872, 1873 y 1874.

Durante las elecciones al Congreso de 1871, Ibáñez enfrentó la


oposición de ciertos grupos en Santa Cruz, pero ganó popularidad
entre el electorado, particularmente entre la clase trabajadora y los
artesanos. En Santa Cruz, estos grupos constituían un porcentaje
significativo de votantes calificados bajo el sistema de sufragio censal
de la época.

Bajo el liderazgo de Ibáñez, se formó en Santa Cruz en 1872 el "Club


Igualitario" (Club de la Igualdad), y también publicó el periódico El Eco
de la Igualdad (El Eco de la Igualdad). El episodio fundacional del
Partido por la Igualdad está asociado a una narrativa conocida como
el 'Manuscrito Lara', que describe la intervención pública de Ibáñez en
la plaza principal de Santa Cruz. Según la historia, después de
pronunciar un apasionado discurso en el que expresó sus ideas
políticas y sociales, Ibáñez se quitó la bata y los zapatos de
doctorado, se puso una chaqueta de artesano y caminó descalzo,
simbolizando que era como todos los demás. Luego condujo a sus
seguidores por las calles de la ciudad, cantando "Todos somos
iguales". Después de esto, el "Partido de la Igualdad" obtuvo un
apoyo masivo de los artesanos y la gente de Santa Cruz.

Ibáñez fue capturado en la madrugada del 1 de mayo, junto a un


reducido grupo de sus seguidores. Fue sometido a un juicio sumario
de guerra y condenado a muerte. Pidió una confesión, que fue
denegada, y antes de su ejecución, escribió una breve carta a su
esposa. Andrés Ibáñez fue ejecutado el 1 de mayo de 1877, junto con
sus compañeros.
Su sacrificio en la defensa de los principios de igualdad, tanto en la
composición del Estado como en la estructura social de la época, lo
sitúa como precursor de las luchas sociales en el continente,
antecediendo al Haymarket Riot de Chicago el 1 de mayo de 1886.

Los cuerpos de los insurgentes fueron inicialmente enterrados en una


fosa común. En 1972 fueron trasladados a Santa Cruz de la Sierra por
iniciativa de su descendiente Carlos Valverde Barbery.

La famosa y desgarradora carta de Andrés Ibáñez a su esposa dice:

San Diego, 1 de mayo de 1877 A la Sra. Anjelica Roca

Hoy me leyeron y me comunicaron mi sentencia de muerte, así que


recibirán esta carta después de mi ejecución. Los últimos latidos de la
vida que está por dejar este mundo están dedicados al huérfano que
dejo atrás. Ayer escapé de la muerte, pero fue solo un aplazamiento.
Escucha y lee mi despedida final: Renuncia. Encuentra la felicidad en
nuestra desgracia compartida, y te encomiendo a vivir junto a mi
familia, ya que ellos te apoyarán por el cariño que me tenían.
Consuela a nuestra hija Leocadita ya los demás.

ya no puedo escribir; tu Andrés es débil. Adiós, me muero.

Hoy, en ciertos círculos, Andrés Ibáñez es considerado un precursor


del federalismo y el igualitarismo en Bolivia. Sin embargo, según
Durán y Pinckert, Ibáñez y el movimiento por la igualdad no
expresaron ninguna preocupación por el federalismo. Sin embargo, es
un hecho indiscutible que el Superior Gobierno Federal proclamó las
bases federales del movimiento en un documento firmado y publicado
e incluso ejerció el gobierno en esas condiciones.

La proclamación de la Junta Superior Federal de Oriente, firmada el


27 de diciembre de 1876, expresaba claramente su postura doctrinal
contra el estado unitario: "Se abrirá una era de paz, igualdad y
fraternidad, superando los obstáculos que presenten los sistemas
centralizados y forma tiránica de gobierno unitario".

Andrés Ibáñez demostró a través de sus acciones y escritos que


luchaba por la igualdad y se identificaba con las masas de artesanos
y las clases empobrecidas. Denunció a la oligarquía de su tiempo,
llamándola "la vergüenza social". Curiosamente, su imagen ha sido
recuperada por políticos, sindicalistas y empresarios de diversos
movimientos, desde comunistas y socialistas hasta autonomistas y
liberales.

Después de muchos años, en 1944, el gobierno boliviano reconoció


oficialmente a Andrés Ibáñez como "servidor de los intereses
nacionales" y nombró en su honor a la provincia donde se encuentra
la capital departamental Santa Cruz de la Sierra. La nueva ley de
autonomía en Bolivia lleva el nombre de "Ley Andrés Ibáñez" en su
honor. También hay monumentos, calles y avenidas a lo largo de
Bolivia que llevan su nombre.

8. German Busch Becerra

German Busch Becerra (1904-1939) fue un oficial militar y político


boliviano que se desempeñó como el 40º presidente de Bolivia de
1937 a 1939. Desempeñó un papel importante en la Guerra del Chaco
(1932-1935) entre Bolivia y Paraguay, y su presidencia estuvo
marcado por los esfuerzos para modernizar la economía de Bolivia y
fortalecer su posición en el escenario internacional.

Busch nació el 23 de febrero de 1904 en la ciudad de San Javier,


Departamento de Santa Cruz, Bolivia. Siguió una carrera militar y
ascendió de rango, y finalmente se convirtió en general. Busch
participó en la Guerra del Chaco, un conflicto por la disputada región
del Chaco Boreal, que era rica en recursos. Obtuvo reconocimiento
por su liderazgo y valentía durante la guerra.

En 1937, Busch lideró un exitoso golpe contra el presidente José Luis


Tejada Sorzano y asumió el poder. Su presidencia se centró en la
modernización de la infraestructura y la economía de Bolivia. Busch
implementó proyectos de industrialización, incluido el establecimiento
de empresas estatales, y tenía como objetivo reducir la dependencia
económica de Bolivia de sectores tradicionales como la minería y la
agricultura.

Durante su presidencia, Busch también persiguió una agenda


nacionalista, afirmando los reclamos de Bolivia sobre territorios en
disputa y buscando fortalecer los lazos con los países vecinos. Su
objetivo era mejorar la posición internacional de Bolivia y promover
sus intereses en los asuntos regionales.

Sin embargo, la presidencia de Busch duró poco. El 23 de agosto de


1939 murió en lo que se cree que fue un suicidio. Las razones detrás
de su muerte siguen siendo objeto de especulación y debate. Algunos
lo atribuyen a presiones personales y políticas, mientras que otros
sugieren que las influencias externas pueden haber influido.

A pesar de la brevedad de su presidencia, Germán Busch sigue siendo


una figura destacada en la historia de Bolivia. Es recordado por su
liderazgo militar durante la Guerra del Chaco y sus esfuerzos por
modernizar la economía de Bolivia. Su presidencia representa un
período de transformación política y económica en el país.
Lección 1.4: Derecho autonómico contemporáneo
1.1. Derecho Autonómico en España
El derecho autonómico en la época contemporánea

Se refiere a la regulación jurídica de la autonomía política y


administrativa de las regiones o entidades subnacionales en el
contexto actual. Se ha desarrollado principalmente en aquellos países
que han optado por un modelo de gobierno descentralizado o federal,
donde se reconoce cierta autonomía a las regiones o estados
federados. A continuación, se presentan algunos aspectos
característicos del derecho autonómico en la época contemporánea:

Constituciones y Estatutos de Autonomía: La base del derecho


autonómico contemporáneo es la Constitución del país. En ella se
fundamentan los principios y mecanismos para la creación y el
funcionamiento de las regiones autónomas. Además, se elaboran
Estatutos de Autonomía, que son leyes específicas que regulan el
marco jurídico y las competencias de cada región autónoma dentro
del Estado.

Organización institucional: El derecho autonómico contemporáneo


regula la organización institucional de las regiones autónomas. Esto
incluye la estructura de gobierno, los órganos de representación
política (como los parlamentos autonómicos) y los mecanismos de
toma de decisiones. También se establecieron los procedimientos
para la elección de autoridades y la formación de gobiernos
regionales.

Competencias autonómicas: Una de las características principales del


derecho autonómico contemporáneo es la distribución de
competencias entre el gobierno central y las regiones autónomas. Las
competencias pueden ser exclusivas, compartidas o concurrentes,
dependiendo de lo establecido en la Constitución y los Estatutos de
Autonomía. Estas competencias pueden abarcar áreas como
educación, sanidad, justicia, cultura, medio ambiente, transporte,
turismo, entre otras.

Financiación autonómica: El derecho autonómico contemporáneo


también regula el sistema de financiación de las regiones autónomas.
Esto incluye la reducción de recursos económicos desde el gobierno
central a las regiones, la fiscalidad propia de cada región autónoma,
los mecanismos de transferencia de recursos y las fórmulas de
reparto para garantizar la autonomía financiera de las regiones.

Relaciones entre el gobierno central y las regiones autónomas: El


derecho autonómico contemporáneo establece las normas y
procedimientos para las relaciones entre el gobierno central y las
regiones autónomas. Esto puede incluir mecanismos de coordinación,
consultas, negociaciones y acuerdos entre las diferentes instancias de
gobierno. También se regulan los mecanismos de resolución de
conflictos y disputas entre el gobierno central y las regiones.

Es importante tener en cuenta que el derecho autonómico


contemporáneo puede variar entre los distintos países y sus
respectivos sistemas de gobierno descentralizado o federal. Además,
está sujeto a cambios y adaptaciones en respuesta a las demandas y
necesidades de las regiones autónomas, así como a las
transformaciones políticas y sociales en cada país.

1. Derecho Autonómico en España

España es un país que se caracteriza por su estructura autonómica.


La Constitución española de 1978 establece un marco legal para el
autogobierno de las comunidades autónomas. Actualmente, España
se divide en 17 comunidades autónomas, cada una con su propio
estatuto de autonomía que establece su grado de autogobierno y las
competencias que ejercen en áreas como la educación, la sanidad, la
cultura, la justicia y la administración local.

El derecho autonómico en España permite que las comunidades


autónomas tengan una cierta autonomía en la toma de decisiones y
en la gestión de sus asuntos internos. Las comunidades autónomas
tienen la capacidad de elaborar leyes y normas dentro de su ámbito
de competencia, administrar servicios públicos, recaudar impuestos y
participar en la toma de decisiones a nivel nacional a través del
Senado.

Constitución y Estatutos de Autonomía: La Constitución Española de


1978 es la norma fundamental que establece el marco jurídico para la
organización del Estado y la distribución de competencias. Reconoce
y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y
regiones que integran España. Asimismo, cada comunidad autónoma
cuenta con su propio Estatuto de Autonomía, que es una ley orgánica
que regula su marco competencial y organizativo dentro del Estado.

Organización institucional: El derecho autonómico en España


establece la estructura de gobierno y los órganos de representación
política de las comunidades autónomas. Cada comunidad autónoma
cuenta con un parlamento autonómico y un gobierno autonómico,
liderado por un presidente o presidenta. Estos órganos tienen
competencias para la adopción de decisiones en ámbito como la
educación, la sanidad, la cultura, la justicia, la seguridad, entre otros.

Competencias autonómicas: Uno de los elementos centrales del


derecho autonómico en España es la distribución de competencias
entre el gobierno central y las comunidades autónomas. La
Constitución establece un sistema de competencias exclusivas,
compartidas y de ejecución autonómica. Las comunidades autónomas
tienen la facultad de legislar y ejecutar en numerosas áreas, siempre
dentro del marco establecido por la Constitución.

Financiación autonómica: El derecho autonómico regula también el


sistema de financiación de las comunidades autónomas. Se establece
un sistema de recursos y transferencias económicas entre el gobierno
central y las comunidades autónomas para garantizar su autonomía
financiera y la prestación de servicios públicos esenciales.

Relaciones intergubernamentales: El derecho autonómico en España


regula las relaciones y la cooperación entre el gobierno central y las
comunidades autónomas. Se accione mecanismos de coordinación,
consulta y cooperación en la adopción de decisiones, así como de
resolución de conflictos. Destacan los órganos de cooperación
interterritorial, como la Conferencia de Presidentes, donde se reúnen
los presidentes autonómicos y el presidente del gobierno central.

Es importante tener en cuenta que el derecho autonómico en España


ha experimentado cambios y ajustes a lo largo del tiempo para
adaptarse a las demandas y necesidades de las comunidades
autónomas. Asimismo, las competencias y el grado de autonomía
pueden variar entre las diferentes comunidades autónomas, en
función de lo establecido en sus respectivos estatutos de Autonomía.

1.2. Derecho Autonómico en Alemania


2. Derecho Autonómico en Alemania

Alemania es un país federal compuesto por 16 estados federados,


conocidos como Länder. El derecho autonómico en Alemania otorga
cierta autonomía a los estados federados en la toma de decisiones en
áreas como la educación, la cultura, el ordenamiento territorial, la
policía y la administración local. Cada estado federado tiene su propia
constitución y tiene la capacidad de legislar y administrar dentro de
su territorio.

El derecho autonómico en Alemania se basa en el principio de


subsidiariedad, que establece que las decisiones deben tomarse a
nivel local siempre que sea posible. Los estados federados tienen la
responsabilidad de implementar políticas y leyes en áreas específicas,
lo que permite una mayor adaptación a las particularidades
regionales y una mayor participación de los ciudadanos en la toma de
decisiones.

El derecho autonómico en Alemania se refiere al conjunto de normas


y principios que regulan la autonomía política y administrativa de los
estados federados (Länder) en el marco de la República Federal de
Alemania. Alemania es un país con un sistema federal, donde se
reconoce un alto grado de autonomía a los estados federados.

A continuación, se presentan algunos aspectos destacados del


derecho autonómico en Alemania:

Constitución y Ley Fundamental: La Ley Fundamental de la


República Federal de Alemania es la norma fundamental del país y
establece el marco jurídico para la organización del Estado y la
distribución de competencias entre el gobierno central y los estados
federados. Reconoce la autonomía de los estados federados y
garantiza su participación en los asuntos de gobierno.

Organización institucional: El derecho autonómico en Alemania


regula la estructura de gobierno y los órganos de representación
política de los estados federados. Cada estado federado tiene su
propio parlamento y gobierno estatal, liderado por un ministro
presidente. Estos órganos tienen competencias para legislar y
administrar en áreas como la educación, la cultura, la policía, la
administración local y otras competencias propias del estado.

Competencias autonómicas: Uno de los pilares del derecho


autonómico en Alemania es la distribución de competencias entre el
gobierno central y los estados federados. La Ley Fundamental
establece una lista de competencias exclusivas del gobierno federal
y, en principio, todas las demás competencias son de los estados
federados. Sin embargo, también existen competencias concurrentes,
donde tanto el gobierno federal como los estados federados pueden
legislar y tomar decisiones.

Tribunal Constitucional Federal: El Tribunal Constitucional Federal


es el órgano judicial supremo en Alemania y desempeña un papel
clave en el derecho autonómico. Este tribunal garantiza la
interpretación y el cumplimiento de la Ley Fundamental, y tiene la
facultad de resolver conflictos constitucionales entre el gobierno
federal y los estados federados.

Conferencia de Ministros-Presidentes: La Conferencia de


Ministros-Presidentes es un órgano de cooperación y coordinación
entre los líderes de los estados federados. Esta conferencia permite la
discusión de asuntos comunes y la adopción de decisiones conjuntas
en áreas de interés general, como la política educativa, la política
exterior y la economía.

Es importante destacar que el derecho autonómico en Alemania está


respaldado por una tradición federal sólida y se basa en el principio
de subsidiariedad, que busca garantizar que las decisiones se tomen
a un nivel más cercano a los ciudadanos. Los estados federados en
Alemania tienen un alto grado de autonomía en la toma de decisiones
y en la administración de sus propios asuntos, lo que contribuye a un
equilibrio entre el gobierno central y los estados federados.

1.3. Derecho autonómico de Canadá


3. Derecho autonómico de Canadá

Se basa en su sistema de gobierno federal, donde el poder está


compartido entre el gobierno central y las provincias y territorios.
Aunque Canadá es un país soberano y tiene un gobierno central
fuerte, también reconoce y garantiza cierta autonomía a las
provincias y territorios en áreas específicas.

Cada provincia y territorio en Canadá tiene su propia legislatura y


gobierno local, con la capacidad de promulgar leyes y tomar
decisiones dentro de su jurisdicción. El derecho autonómico en
Canadá permite que las provincias tengan competencias en áreas
importantes como la educación, la salud, la gestión de recursos
naturales, la administración de justicia y el desarrollo económico.

En virtud del derecho autonómico, las provincias pueden establecer


políticas y adaptarlas a sus necesidades y particularidades locales.
Por ejemplo, tienen la capacidad de determinar los programas
educativos, los estándares de salud, las políticas de desarrollo
económico y la gestión de recursos naturales, siempre y cuando no
entren en conflicto con las leyes federales y los derechos
fundamentales protegidos por la Constitución canadiense.

Aunque las provincias tienen cierta autonomía, es importante


destacar que el gobierno central conserva competencias exclusivas
en áreas como la defensa nacional, la política exterior y el comercio
internacional. Además, el gobierno federal tiene el poder de intervenir
en asuntos provinciales cuando considere que es necesario para el
bienestar general de Canadá.

El derecho autonómico en Canadá es un equilibrio entre la autonomía


provincial y la cohesión nacional, permitiendo a las provincias tomar
decisiones que sean más relevantes para sus ciudadanos y adaptadas
a sus realidades locales, al tiempo que se mantengan los lazos y la
cooperación entre todas las partes del país.

En resumen, el derecho autonómico en Canadá se basa en su sistema


de gobierno federal, otorgando cierta autonomía a las provincias y
territorios en áreas como la educación, la salud y la gestión de
recursos naturales. Esto permite que las provincias tomen decisiones
adaptadas a sus necesidades locales, aunque existen límites y
competencias exclusivas del gobierno federal para garantizar la
cohesión y el bienestar general del país.
1.4. Derecho autonómico en otros países
4. Derecho autonómico en otros países

Además de los ejemplos mencionados, hay otros países en el mundo


contemporáneo que también tienen sistemas de derecho autonómico
o descentralizado. A continuación, se presentan algunos ejemplos
adicionales:

El derecho autonómico en Suiza

País que se rige por un sistema político basado en el federalismo. El


derecho autonómico en Suiza otorga un alto grado de autonomía a los
cantones. Los cantones tienen competencias en áreas como la
educación, la cultura, la justicia, la policía y la administración local.
Tienen sus propias constituciones y legislaturas cantonales, y pueden
legislar y tomar decisiones dentro de su jurisdicción. El gobierno
central tiene competencias limitadas y se promueve una amplia
participación ciudadana en la toma de decisiones a nivel local.

En Suiza, el derecho autonómico se refiere al conjunto de normas y


principios que regulan la autonomía política y administrativa de los
cantones suizos. Suiza es un país con un sistema de gobierno federal,
donde los cantones tienen un alto grado de autonomía en la toma de
decisiones y en la administración de sus asuntos internos.

A continuación, se presentan algunos aspectos destacados del


derecho autonómico en Suiza:

Constitución y Ley de Organización Cantonal: La Constitución Federal


de Suiza establece los principios generales del gobierno federal y los
derechos fundamentales. Además, cada cantón suizo tiene su propia
Ley de Organización Cantonal, que regula la estructura de gobierno,
las competencias y los procedimientos administrativos en cada
cantón.

Organización institucional: El derecho autonómico en Suiza regula la


organización institucional de los cantones. Cada cantón tiene su
propio parlamento cantonal y un gobierno cantonal, liderado por un
ejecutivo, que puede ser una sola persona (como en el caso del
cantón de Uri) o un consejo de varios miembros (como en el caso del
cantón de Zúrich). Estos órganos tienen competencias para legislar y
administrar en áreas como la educación, la salud, la justicia, la
infraestructura, entre otros.

Competencias autonómicas: Uno de los aspectos fundamentales del


derecho autonómico en Suiza es la distribución de competencias
entre el gobierno federal y los cantones. La Constitución Federal
enumera las competencias exclusivas del gobierno federal, mientras
que todas las demás competencias son de los cantones. Los cantones
tienen la facultad de legislar y tomar decisiones en asuntos locales y
regionales, así como en la implementación de políticas nacionales en
su territorio.

Participación ciudadana: El derecho autonómico en Suiza fomenta la


participación ciudadana en la toma de decisiones. Los ciudadanos
suizos tienen la posibilidad de influir en las políticas y las leyes a
través de referendos y la iniciativa popular. Esto permite una mayor
participación y control de los ciudadanos en los asuntos autonómicos
y garantiza una democracia directa en la toma de decisiones.

Cooperación intercantonal: Los cantones suizos también mantienen


una estrecha cooperación entre ellos. A través de la Conferencia de
Gobiernos Cantonales (Konferenz der Kantonsregierungen), los
cantones pueden discutir asuntos de interés común, compartir
prácticas y coordinar sus acciones en temas como la educación, la
economía, el medio ambiente y la infraestructura.

Es importante destacar que el derecho autonómico en Suiza se basa


en el principio de subsidiariedad, que busca que las decisiones se
tomen a nivel más cercano a los ciudadanos y que el gobierno federal
solo intervenga cuando sea necesario. Esto contribuye a un sistema
político descentralizado ya un alto grado de autonomía de los
cantones en Suiza.

El derecho autonómico en Estados Unidos

Tienen un sistema de gobierno federal en el que los estados tienen


una autonomía considerable en áreas como la educación, la
aplicación de leyes penales, la regulación de negocios, la
administración de programas de bienestar y la gestión de los asuntos
internos. Los estados tienen sus propias constituciones y legislaturas
estatales, y tienen la capacidad de promulgar leyes y tomar
decisiones en su jurisdicción.

El derecho autonómico en Australia

Australia es un país federal que otorga un alto grado de autonomía a


sus estados y territorios. Los estados tienen la capacidad de legislar y
administrar asuntos en áreas como la salud, la educación, la justicia y
el desarrollo económico. Cada estado tiene su constitución y
parlamento estatal, y se encarga de la toma de decisiones en su
jurisdicción.

El derecho autonómico en Brasil

También tiene un sistema de gobierno federal en el que los estados y


municipios tienen cierta autonomía. Los estados tienen la capacidad
de legislar y administrar asuntos en áreas como la educación, la salud
y el medio ambiente. Además, los municipios tienen su propia
autonomía y se encargan de la prestación de servicios locales y la
administración de asuntos municipales.

El derecho autonómico en la India

India es una república federal con un sistema de gobierno


descentralizado. El país se divide en estados y territorios de la unión,
cada uno con su propia autonomía para legislar y administrar asuntos
en su jurisdicción. Además, India ha implementado un sistema de
gobierno local a través del sistema de panchayats y municipios, que
otorga cierta autonomía en la toma de decisiones a nivel de aldea,
bloque y distrito.

1.5. Derecho autonómico en Bolivia


5. Derecho autonómico en Bolivia

En Bolivia, el derecho autonómico se refiere al marco legal y


constitucional que establece la autonomía de las entidades
territoriales autónomas en el país. Bolivia es un Estado unitario
descentralizado, lo que significa que existe un gobierno central, pero
también se reconoce la autonomía de los departamentos, municipios
e indígenas originarios campesinos.

La Constitución Política del Estado de Bolivia, promulgada en 2009,


reconoce y garantiza la autonomía de los departamentos, regiones
indígenas originarios campesinas y municipios. Estas entidades
territoriales autónomas tienen la capacidad de autogobernarse y
administrar sus asuntos internos de acuerdo con sus propias leyes y
normas.

El derecho autonómico en Bolivia establece las competencias y


atribuciones de las entidades territoriales autónomas, así como los
mecanismos de coordinación y cooperación entre el gobierno central
y las entidades autónomas. Además, se establecieron procedimientos
para la elección y funcionamiento de las autoridades autónomas,
como gobernadores, alcaldes y asambleístas departamentales.

En Bolivia, existen cuatro niveles de autonomía reconocidos en la


Constitución:

 Autonomía departamental: Los nueve departamentos de Bolivia


tienen la capacidad de autogobierno en asuntos como la
planificación del desarrollo, la gestión del territorio, la
educación, la salud, el turismo y la administración de recursos
naturales.
 Autonomía indígena originaria campesina: Se reconoce la
autonomía de los pueblos indígenas originarios campesinos,
que tienen la capacidad de autogobierno y administración de
sus territorios y recursos naturales, de acuerdo con sus propias
normas y costumbres.
 Autonomía regional: Se establece la posibilidad de crear
regiones autónomas a través de la unión de municipios de
diferentes departamentos, con el objetivo de gestionar y
administrar asuntos de interés común.
 Autonomía municipal: Los municipios en Bolivia tienen la
capacidad de autogobierno y administración de sus asuntos
locales, como la prestación de servicios públicos, la
planificación urbana, la educación y la salud.

El derecho autonómico en Bolivia busca promover una mayor


participación ciudadana, la descentralización del poder y la toma de
decisiones más cercanas a las comunidades. También busca
reconocer y proteger los derechos de los pueblos indígenas y
campesinos, así como fomentar el desarrollo equitativo y sostenible
en todo el país.

En conclusión, el derecho autonómico en España, Alemania, Canadá y


otros países federales y Bolivia representan diferentes enfoques de
descentralización del poder y otorgamiento de autonomía a las
regiones y entidades territoriales. Estos países adoptan la importancia
de adaptar las políticas a las necesidades y particularidades locales,
que permiten una mayor participación ciudadana y una gestión más
eficiente de los asuntos públicos. Estos ejemplos de derecho
autonómico representan diferentes enfoques y modelos de autonomía
ya que cada país ha desarrollado su propio marco legal y
constitucional para garantizar la autonomía y el autogobierno a nivel
regional o local, buscando un equilibrio entre la toma de decisiones
descentralizada y la cohesión nacional.

Lección 1.5: Autonomía y soberanía estatal


1.1. Soberanía estatal
La autonomía y la soberanía estatal son conceptos fundamentales en
el ámbito de las relaciones internacionales y la política global. Aunque
están relacionados, tienen significados distintos y se refieren a
aspectos diferentes de la gobernanza y la autoridad política.

1. Soberanía estatal

Se refiere al principio de que un Estado es la autoridad suprema y


tiene el derecho exclusivo de ejercer el poder dentro de su territorio y
sobre su población. Esto implica que un Estado es autónomo y no
está subordinado a ninguna otra autoridad externa. La soberanía
estatal se basa en el reconocimiento de la igualdad y la
independencia de los Estados en la comunidad internacional.
La soberanía estatal implica que un Estado tiene el derecho de tomar
decisiones internas y externas sin interferencia externa, siempre y
cuando respete las leyes y normas internacionales. Esto incluye el
derecho de establecer y hacer cumplir sus propias leyes, establecer
políticas, gestionar su economía, controlar sus fronteras y representar
a su país en asuntos internacionales. La soberanía estatal es un
principio fundamental del sistema de Estados y es reconocida en el
derecho internacional.

Por otro lado, la autonomía se refiere a la capacidad de una entidad


dentro de un Estado para tomar decisiones y actuar de manera
autónoma dentro de los límites establecidos por la autoridad superior.
La autonomía puede aplicarse a diferentes niveles dentro de un
Estado, como regiones, provincias o comunidades. La implica
autonomía que estas entidades tienen cierto grado de autogobierno y
pueden tomar decisiones en áreas específicas de competencia, como
la educación, la salud o la administración local.

La autonomía puede otorgarse a través de mecanismos legales y


políticos, como constituciones, estatutos de autonomía o acuerdos
específicos. Sin embargo, la autonomía está sujeta a la soberanía
estatal y no puede socavar la autoridad suprema del Estado. Las
entidades autónomas deben operar dentro del marco legal y
constitucional establecido por el Estado y no pueden desafiar la
autoridad del gobierno central.

1.2. La autonomía y la soberanía estatal


2. La autonomía y la soberanía estatal

Son conceptos relacionados pero distintos en el ámbito de la


gobernanza y las relaciones internacionales. La soberanía estatal se
refiere al principio de autoridad suprema de un Estado en su
territorio, mientras que la autonomía se refiere a la capacidad de una
entidad dentro de un Estado para tomar decisiones y actuar de
manera autónoma dentro de los límites establecidos por la autoridad
superior. La autonomía está sujeta a la soberanía estatal y no puede
socavar la autoridad suprema del Estado.

Soberanía Estatal:

 La soberanía estatal se basa en el principio de autoridad


suprema de un Estado sobre su territorio y su población. Es un
principio fundamental del derecho internacional y establece que
un Estado tiene el derecho exclusivo de tomar decisiones y
ejercer el poder en su territorio sin interferencia externa.
 La soberanía implica que un Estado tiene el derecho de
establecer su sistema político, económico, social y legal, y que
los demás Estados deben respetar y reconocer su autoridad y
territorio.
 La soberanía estatal también implica la igualdad soberana de
los Estados en las relaciones internacionales, es decir, todos los
Estados, independientemente de su tamaño o poder, tienen el
mismo estatus legal y político en el escenario mundial.

Autonomía:

 La autonomía se refiere a la capacidad de una entidad


subnacional o local dentro de un Estado para tomar decisiones
y actuar de manera autónoma dentro de los límites establecidos
por la autoridad superior, que es el Estado central.
 La autonomía implica que la entidad subnacional tiene cierto
grado de autogobierno y puede ejercer poderes y competencias
específicas en áreas como la administración local, la legislación
regional, la recaudación de impuestos, la educación, la cultura,
entre otras.
 La autonomía puede manifestarse de diferentes maneras en
diferentes países, como las comunidades autónomas en
España, los estados federados en Alemania, los cantones en
Suiza, o las provincias y territorios en Canadá.
 Es importante tener en cuenta que la autonomía está sujeta a la
soberanía estatal, lo que significa que las decisiones y acciones
de la entidad subnacional no pueden socavar la autoridad
suprema del Estado y deben estar dentro de los límites
establecidos por la Constitución y las leyes nacionales.

En resumen, la soberanía estatal se refiere al principio de autoridad


suprema del Estado sobre su territorio y población, mientras que la
autonomía se refiere a la capacidad de una entidad subnacional para
tomar decisiones y actuar de manera autónoma dentro de los límites
establecidos por el Estado central. Ambos conceptos son
fundamentales en la organización y funcionamiento de los Estados y
en las relaciones internacionales.

1.3. Autonomía y soberanía estatal en


Bolivia
2. Autonomía y soberanía estatal en Bolivia

En Bolivia, tanto la autonomía como la soberanía estatal son


principios fundamentales que se encuentran consagrados en la
Constitución Política del Estado y que definen la estructura y el
funcionamiento del país.

La soberanía estatal en Bolivia se refiere al principio de que el Estado


boliviano es la máxima autoridad dentro de su territorio y tiene plena
autoridad para ejercer el poder y tomar decisiones sin interferencia
externa. La soberanía estatal implica que Bolivia tiene el derecho
exclusivo de gobernarse a sí mismo, establecer sus leyes, políticas y
aplicar, y representar a su país en asuntos internacionales.

La autonomía, por su parte, se refiere a la capacidad de las entidades


territoriales dentro de Bolivia, como los departamentos y los
municipios, para tomar decisiones y gestionar asuntos de interés local
dentro de los límites establecidos por la Constitución y las leyes. La
autonomía territorial implica que estas entidades tienen la capacidad
de ejercer su autogobierno y tener cierta independencia en la toma
de decisiones sobre asuntos que abandonar a su territorio y
población.

En Bolivia, la Constitución Política del Estado reconoce y garantiza la


existencia de niveles de autonomía territorial, como la autonomía
departamental y la autonomía municipal. Estas entidades tienen
competencias específicas y facultades para la administración y
gestión de asuntos de interés local, como la planificación del
desarrollo, la gestión de recursos naturales, la prestación de servicios
básicos y la promoción de la cultura y la educación.

En el Capítulo II de La Constitución Política del Estado, especifican en


el artículo 7 que la soberanía reside en el pueblo boliviano y se ejerce
de forma directa; es inalienable, inembargable, indivisible,
imprescriptible e indelegable, y de ella emanan las funciones y
atribuciones del poder público.

Mientras que en el artículo 8. El Estado asume y promueve como


principios ético-morales de la sociedad plural: ama qhilla, ama llulla,
ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), suma
qamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida
buena), ivi maraei (tierra sin mal) y qhapaj ñan (camino o vida noble).
II. El Estado se sustenta en los valores de unidad, igualdad, inclusión,
dignidad, libertad, solidaridad, reciprocidad, respeto,
complementariedad, armonía, transparencia, equilibrio, igualdad de
oportunidades, equidad social y de género en la participación,
bienestar común, responsabilidad, justicia social, distribución y
redistribución de los productos y bienes sociales, para vivir bien.

Artículo 9 Son fines y funciones esenciales del Estado, además de los


que establece la Constitución y la ley: 1. Constituir una sociedad justa
y armoniosa, cimentada en la descolonización, sin discriminación ni
explotación, con plena justicia social, para consolidar las identidades
plurinacionales. 2. Garantizar el bienestar, el desarrollo, la seguridad
y la protección e igual dignidad de las personas, las naciones, los
pueblos y las comunidades, y fomentar el respeto mutuo y el diálogo
intracultural, intercultural y plurilingüe. 3. Reafirmar y consolidar la
unidad del país, y preservar como patrimonio histórico y humano la
diversidad plurinacional. 4. Garantizar el cumplimiento de los
principios, valores, derechos y deberes reconocidos y consagrados en
esta Constitución. 5. Garantizar el acceso de las personas a la
educación, a la salud y al trabajo. 6. Promover y garantizar el
aprovechamiento responsable y planificado de los recursos naturales,
e impulsar su industrialización, a través del desarrollo y del
fortalecimiento de la base productiva en sus diferentes dimensiones y
niveles, así como la conservación del medio ambiente, para el
bienestar de las generaciones actuales y futuras.

Artículo 10 . Bolivia es un Estado pacifista, que promueve la cultura


de la paz y el derecho a la paz, así como la cooperación entre los
pueblos de la región y del mundo, a fin de contribuir al conocimiento
mutuo, al desarrollo equitativo y a la promoción de la
interculturalidad, con pleno respeto a la soberanía de los
estados. II. Bolivia rechaza toda guerra de agresión como instrumento
de solución a los diferendos y 3 conflictos entre estados y se reserva
el derecho a la legítima defensa en caso de agresión que comprometa
la independencia y la integridad del Estado. III. Se prohíbe la
instalación de bases militares extranjeras en territorio boliviano.

Es importante destacar que la autonomía territorial en Bolivia está


sujeta a los límites y las disposiciones establecidas por la soberanía
estatal. Si bien las entidades territoriales tienen un grado de
autonomía en la toma de decisiones y la gestión de asuntos locales,
su actuación debe estar en consonancia con las leyes y políticas
nacionales y respetar la autoridad y la soberanía del Estado boliviano.

En resumen, en Bolivia, la soberanía estatal y la autonomía territorial


son principios fundamentales que se encuentran en la Constitución
Política del Estado. La soberanía estatal establece que Bolivia es la
máxima autoridad dentro de su territorio y tiene el derecho exclusivo
de gobernarse a sí mismo, mientras que la autonomía territorial
otorga a las entidades subnacionales la capacidad de ejercer su
autogobierno y tomar decisiones en asuntos de interés local, dentro
de los límites establecidos por la Constitución y las leyes nacionales.

Lección 2.2: Bases de la


organización territorial.
1.1. Bases de la organización territorial
El sistema de autonomías y la organización territorial son elementos
fundamentales en la estructura política y administrativa de Bolivia. En
el marco de la Constitución Política del Estado, se fortalecerán las
bases para distribuir de manera equilibrada y sostenible las funciones
político-administrativas en el territorio, promoviendo la participación
ciudadana, la profundización de la democracia y el desarrollo integral
del país. La finalidad es fortalecer la cohesión territorial, garantizar la
soberanía y unidad del territorio boliviano, y respetar la diversidad
cultural de sus diferentes unidades territoriales.

El artículo 14 establece la finalidad de la organización territorial, que


busca fortalecer la cohesión territorial y garantizar la soberanía,
unidad e indivisibilidad del territorio boliviano. Se busca configurar
unidades territoriales integradas de manera armónica y equilibrada
para un mejor ejercicio del gobierno y la administración pública.

El artículo 15 aborda la conformación de nuevas unidades


territoriales. Los territorios indígenas originarios campesinos y las
regiones se destruirán en unidades territoriales una vez que cumplan
los requisitos y decidan constituirse en autonomías indígenas
originarias campesinas o autonomías regionales, respectivamente. La
creación de nuevas unidades territoriales está sujeta a una ley
especial que regula las condiciones y procedimientos para ello, y
debe ser aprobada por ley de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Se requieren requisitos demográficos mínimos para la creación de
nuevos municipios.

El artículo 16 aborda la modificación y delimitación de las unidades


territoriales. La ley establece los procedimientos para la modificación
y delimitación, que implica la creación simultánea de nuevas
unidades territoriales y la fusión de unidades con población inferior a
cinco mil habitantes. Los municipios o regiones que adopten la
autonomía indígena originaria campesina podrán modificar su
condición y convertirse en territorio indígena originario campesino,
siempre que consoliden su territorialidad ancestral.

El artículo 17 trata sobre los conflictos de límites entre municipios. Se


promueve la resolución conciliatoria considerando criterios históricos
y culturales. En caso de no alcanzar un acuerdo, los conflictos de
límites entre municipios de un mismo departamento y que no afecten
los límites departamentales se resolverán mediante referendo, a
solicitud del Órgano Ejecutivo y convocatoria de la Asamblea
Legislativa Plurinacional, administrador por el Órgano Electoral
Plurinacional. Se establecen requisitos y condiciones para la
convocatoria a referendo, y se aclara que no se utilizarán conflictos
de límites interdepartamentales.

El régimen de autonomías y la organización territorial en Bolivia


representa un importante avance en la descentralización política y
administrativa del país. Estas bases buscan distribuir de manera
equitativa las funciones del Estado en el territorio, garantizando la
participación ciudadana, el desarrollo integral y el respeto a la
diversidad cultural. Los gobiernos autónomos, como depositarios de
la confianza ciudadana, tienen la responsabilidad de concretar el
carácter plurinacional y autonómico del Estado, promover el
desarrollo socioeconómico, garantizar el bienestar social, preservar el
medio ambiente, promover la integración social y fomentar la
participación ciudadana. Además, se establecen mecanismos de
ejercicio de la autonomía, como la libre elección de autoridades, la
facultad legislativa, la planificación y ejecución de la gestión, entre
otros. En resumen, el régimen de autonomías y la organización
territorial en Bolivia contribuyen a fortalecer la democracia, la
gobernabilidad y el desarrollo equitativo en todo el país.

1.2. Espacios de planificación y gestión.


El sistema de organización territorial en Bolivia contempla diferentes
espacios de planificación y gestión que buscan optimizar la
administración pública, promover el desarrollo integral y garantizar
una mejor distribución de recursos. Entre estos espacios se
encuentran las regiones, las regiones metropolitanas, los distritos
municipales y los distritos municipales indígena originario
campesinos. Cada uno de ellos tiene objetivos específicos y se rigen
por normas y procedimientos propios.

Artículo 18: El artículo establece que las regiones y los distritos


municipales serán espacios de planificación y gestión de la
administración pública. Esto implica que se busca que estos espacios
territoriales sirvan como lugares donde se lleven a cabo la
planificación estratégica y la gestión de los recursos y servicios
públicos, con el objetivo de promover el desarrollo integral de las
áreas correspondientes.

Artículo 19: En este artículo se define el concepto de región como un


espacio territorial continúo conformado por varios municipios o
provincias dentro de un mismo departamento. La región tiene como
objetivo optimizar la planificación y la gestión pública para el
desarrollo integral, promoviendo la coordinación y concurrencia de la
inversión pública. Además, se menciona que las entidades
territoriales indígenas originarias campesinas pueden formar parte de
una región si así lo deciden.

Artículo 20: El artículo establece los objetivos de la región como


espacio de planificación y gestión. Estos objetivos incluyen impulsar
la armonización entre las políticas y estrategias de desarrollo local,
departamental y nacional, posibilitar la concertación y concurrencia
de los objetivos municipales y de las autonomías indígena originario
campesinas, promover el desarrollo territorial justo y armónico, entre
otros. El artículo destaca la importancia de la región como espacio
para la desconcentración administrativa y de servicios del gobierno
autónomo departamental.

Artículo 21: En este artículo se fortalecen los requisitos para la


conformación de una región. Se menciona que una región puede
conformarse entre unidades territoriales con continuidad geográfica
que comparten aspectos culturales, lingüísticos, históricos,
económicos y ecosistémicos. Se destaca que una sola provincia
excepcionalmente puede constituirse como una región si cumple con
características específicas.

Artículo 22: Este artículo establece el proceso de conformación de


una región. Se menciona que la región se constituye por acuerdo
entre las entidades territoriales autónomas municipales o indígenas
originario campesinas, cumpliendo con los objetivos y requisitos
establecidos en la ley. También se menciona que el nivel central del
Estado puede conformar macroregiones estratégicas en función de
intereses nacionales sobre recursos naturales, pero estas
macroregiones no pueden constituirse en autonomías regionales.

Artículo 23: Este artículo se refiere a la planificación regional.


Establece que los gobiernos autónomos municipales, las autonomías
indígenas originarias campesinas y el gobierno autónomo
departamental llevarán a cabo el proceso de planificación regional.
Esto se realizará bajo las directrices del Sistema de Planificación
Integral del Estado, que establecerá metas mínimas de desarrollo
económico y social a alcanzar, considerando las condiciones y
potencialidades de la región. Además, se destaca la importancia de
que el nivel central del Estado incorpore a las regiones constituidas
en la planificación estatal y sectorial.

Artículo 24: Este artículo aborda la institucionalidad de la región.


Establece que las entidades territoriales autónomas pertenecientes a
la región crearán un Consejo Regional Económico Social (CRES) como
instancia de coordinación. El CRES estará conformado por
representantes de los gobiernos autónomos municipales, autonomías
indígenas originarias campesinas, gobierno autónomo departamental,
organizaciones de la sociedad civil y organizaciones económicas
productivas. Las funciones del CRES incluyen realizar procesos de
planificación estratégica participativa, articular la gestión pública,
monitorear y evaluar los resultados de la ejecución del Plan de
Desarrollo Regional, generar escenarios y mecanismos de articulación
con la inversión privada, entre otras.

1.2.1. Artículo 25
Artículo 25: se refiere a la creación de regiones metropolitanas.
Establece que se crearán por ley las regiones metropolitanas en las
conurbaciones mayores a quinientos mil habitantes. Estas regiones
metropolitanas serán espacios de planificación y gestión de acuerdo
con los artículos 280, párrafos I y II, de la Constitución Política del
Estado. Además, se menciona que los municipios comprendidos en
una región metropolitana podrán ser parte simultáneamente de otra
región, en función de su desarrollo.
Artículo 26: Este artículo hace referencia a los Consejos
Metropolitanos. Establece que en cada una de las regiones
metropolitanas se conformará un Consejo Metropolitano como órgano
superior de coordinación para la administración metropolitana. El
Consejo Metropolitano estará integrado por representantes del
gobierno autónomo departamental y de los gobiernos autónomos
municipales correspondientes, así como del nivel central del Estado.
Se menciona que los estatutos autonómicos departamentales y las
cartas orgánicas de los municipios deben contemplar la planificación
articulada en función de la región metropolitana y su participación en
el Consejo Metropolitano, de acuerdo con lo que establece la ley.

Artículo 27: Este artículo trata sobre los distritos municipales.


Establece que los distritos municipales son espacios desconcentrados
de administración, gestión, planificación, participación ciudadana y
descentralización de servicios. Su organización estará determinada
por la carta orgánica y la legislación municipal, y podrán establecerse
subalcaldías en ellos.

Artículo 28: Este artículo se refiere a los distritos municipales


indígenas originarios campesinos. Establece que los municipios
crearán estos distritos a iniciativa de las naciones y pueblos indígenas
originarios campesinos. Los distritos pueden basarse o no en
territorios indígenas originarios campesinos, y su creación debe
coordinarse con los pueblos y naciones existentes en su jurisdicción.
Se menciona que los distritos indígenas originarios campesinos son
espacios descentralizados y que sus representantes al concejo
municipal y sus autoridades propias serán elegidos según las normas
y procedimientos propios establecidos en la carta orgánica o
normativa municipal.

Los espacios de planificación y gestión en la organización territorial de


Bolivia desempeñan un papel fundamental en la optimización de la
administración pública y el desarrollo integral. Las regiones, regiones
metropolitanas, distritos municipales y distritos municipales indígenas
originario campesinos constituyen unidades territoriales con funciones
específicas, que buscan armonizar políticas, promover la coordinación y
concurrencia de objetivos, así como generar una mejor distribución de
recursos y una planificación articulada. Estos espacios permiten
descentralizar y desconcentrar la gestión, fomentar la participación
ciudadana y la descentralización de servicios. Además, reconocemos la
diversidad cultural y la preexistencia de naciones y pueblos indígenas
originarios campesinos, otorgando autonomía y representación a través de
autoridades elegidas por normas y procedimientos propios. En conclusión,
estos espacios de planificación y gestión fortalecen la gobernabilidad, la
participación ciudadana y el desarrollo equitativo en todo el territorio
boliviano.

1.3 Mancomunidades.
Artículo 29

Este artículo se refiere a las mancomunidades. Estas son asociaciones


voluntarias entre entidades territoriales autónomas municipales,
regionales o indígenas originarias campesinas. Su objetivo es llevar a
cabo acciones conjuntas en el marco de las competencias legalmente
apoyadas a sus integrantes. La mancomunidad debe contar con
recursos económicos asignados por sus integrantes, los cuales
estarán estipulados en su convenio mancomunitario. En caso de
establecerlo en el convenio, el Ministerio de Economía y Finanzas
Públicas deberá transferir directamente estos fondos a la cuenta de la
mancomunidad. Además, las entidades territoriales autónomas
podrán acceder a otros recursos según los procedimientos definidos
en la ley específica.

En el contexto de los territorios indígenas originario campesinos que


trascienden límites departamentales, se menciona que tienen la
posibilidad de constituir autonomías indígenas originarias campesinas
dentro de los límites de cada departamento. Para preservar su unidad
de gestión, pueden establecer mancomunidades entre sí. Las
mancomunidades serán normadas mediante una ley específica.

Este artículo reconoce la importancia de la colaboración y la


cooperación entre las entidades territoriales autónomas para el
desarrollo conjunto y la optimización de recursos. Las
mancomunidades permiten unir esfuerzos y compartir recursos en
beneficio de sus integrantes, promoviendo una gestión más eficiente
y coordinada. Además, se destaca la necesidad de preservar la
unidad de gestión de los territorios indígenas originarios campesinos
a través de las mancomunidades, lo que contribuye a fortalecer su
autonomía y promover su desarrollo integral. La normativa específica
garantizará la regulación adecuada de las mancomunidades y
establecerá los mecanismos para su funcionamiento eficaz.

1.3.1 Diagnóstico de situación de las


mancomunidades en Bolivia.
1. Contexto general

Introducción De manera general, las mancomunidades del país tienen


dos características principales según su finalidad. La primera está
definida exclusivamente por la asociación de dos o más municipios
para emprender un proyecto conjunto; por ejemplo, la construcción
de un puente u obras de electrificación. A la conclusión del proyecto
finaliza también el propósito de la mancomunidad. La segunda
característica se manifiesta en aquellas mancomunidades que —una
vez concluido el proyecto que permitió su conformación— deciden
continuar sus actividades mediante la conformación de un equipo
técnico, la elaboración de estatutos y reglamentos y otros aspectos
que consolidan su institucionalidad.

En ese marco, es difícil categorizar a las mancomunidades, por lo


menos hasta que se identifica la continuidad de sus actividades más
allá de un objetivo de cumplimiento específico relacionado con un
proyecto que beneficia a dos o más municipios.

Los municipios deciden mancomunarse fundamentalmente por dos


factores. Uno, debido a que una autoridad edil aislada tiene poco
peso político ante instancias mayores como la Prefectura y el
Gobierno nacional, por lo que difícilmente hace escuchar sus
demandas. Éstas, por lo general, son delegadas a las secretarías de
planificación o de fortalecimiento municipal de instituciones supra
municipales, donde enfrentan obstáculos burocráticos, agudizados en
caso de que la autoridad municipal no esté alineada con el gobierno
de turno. El otro factor reside en que la figura mancomunitaria facilita
la captación de recursos para proyectos que demandan una elevada
capacidad económico financiera y cuya gestión sería muy difícil para
un solo municipio.

La experiencia acumulada por las mancomunidades ha sido


fortalecida por diferentes programas de la cooperación internacional,
sin la cual, los avances conseguidos hasta el momento hubiesen sido
menores. Cada mancomunidad es una institución con diferentes
logros, problemas y capacidades. Sin embargo, les son comunes una
serie de dificultades, como la falta de normativa sobre su
funcionamiento y la carencia de fuentes de financiamiento, las cuales,
en el caso de muchos municipios, son la única forma de emprender
obras y proyectos grandes.

Entre los factores más importantes que posicionan a una


mancomunidad con visión o proyección se encuentra,
indudablemente, la voluntad política de sus miembros. En algunos
casos, ésta es muy difícil de alcanzar debido a diferencias políticas,
problemas de coordinación y comunicación, y a la poca capacidad
financiera y técnica para posicionarse y subsistir.

En la actualidad, muchas autoridades municipales recurren a las


mancomunidades sólo con requerimientos específicos. Pese a ello,
éstas han mantenido su presencia y su eficiencia a partir de
proporcionar sus servicios o brindar apoyo mayormente en el área
técnica, tratando de dejar de lado los intereses político partidarios
que, como se verá, no forman parte de los principales problemas de
las mancomunidades.

2. Marco legal en materia de mancomunidades.


No hay una ley específica de mancomunidades en el país. Se
menciona esa figura en la Constitución Política del Estado, las leyes
de Municipalidades y Descentralización, y varios decretos.

La situación jurídica de las mancomunidades se origina en la Ley


1551 de Participación Popular, del 20 de abril de 1994. Ésta concreta
la condición jurídica necesaria para equilibrar la relación entre los
gobiernos municipales y es la ley marco del municipalismo boliviano.
Dicha ley, en su Artículo 22, parágrafo II, obliga a los municipios
inferiores a 5 mil habitantes a mancomunarse para recibir y
administrar recursos de coparticipación tributaria, con la apertura de
una cuenta fiscal específica para el uso de esos recursos.

El Decreto Supremo 23813, del 30 de junio de 1994 y que reglamenta


la Ley de Participación Popular, ordena en su artículo 6 que los
municipios cuya población no exceda los 5 mil habitantes deben
conformar mancomunidades para recibir recursos. Entre las
condiciones para la creación de mancomunidades, están las
siguientes:

1) Convenio de mancomunidad aprobado por los concejos o juntas


municipales de los municipios mancomunados;

2) Apertura de una cuenta fiscal; y

3) Elaboración de instrumentos de planificación y programación


(programa anual y presupuesto). Este decreto permite, asimismo, que
las mancomunidades elaboren y ejecuten programas y proyectos con
los recursos consignados a su cuenta, previamente aprobados por los
concejos municipales correspondientes.

El Decreto Supremo 23858 o Reglamento de las Organizaciones


Territoriales de Base, emitido el 9 de septiembre de 1994, relaciona
dos conceptos de la Ley de Participación Popular: primero, posibilita
la reunión de los consejos provinciales de Participación Popular con
las mancomunidades municipales fortaleciendo las opciones de
participación social en el desarrollo municipal y regional; segundo,
fortalece la participación de mancomunidades municipales en la
prestación de servicios públicos de competencia municipal a través
de la distritación administrativa.

Posteriormente, se emite el Decreto Supremo 24447, del 20 de


diciembre de 1996 que reglamenta las leyes 1551 de Participación
Popular y 1654 de Descentralización Administrativa. En dicho decreto
hay dos elementos importantes sobre la mancomunidad de
municipios:

 La participación de la mancomunidad en la prestación de servicios


sociales de competencia municipal, específicamente en defensorías
de la Niñez y Adolescencia.
 Que, “en cumplimiento del artículo 7 de la Ley 1670, del 31 de
octubre de 1995, la prefectura del departamento podrá requerir la
mancomunidad de municipios, de acuerdo con las necesidades de
administración de territorio, población y servicios públicos comunes”.

La Ley 2028 de Municipalidades, del 28 de octubre de 1999,


proporciona una mayor base legal a las mancomunidades al
establecer en su Artículo 155 que “Dos o más municipios, a través de
sus gobiernos municipales, de manera voluntaria y en uso de su
capacidad asociativa podrán adquirir responsabilidades
mancomunadas, comprometiendo los recursos necesarios para la
realización de fines que les sean comunes”.

El Decreto Supremo 26142, del 6 de agosto de 2001, reglamenta la


constitución legal, desarrollo y disolución de las mancomunidades de
municipios, y define a la mancomunidad como “la asociación
voluntaria de dos o más municipios que procura su desarrollo a partir
de la realización de planes, programas y proyectos comunes, dentro
de un periodo y marco jurídico determinado y que requiere de un
directorio y una estructura organizativa”.

El mismo decreto establece la estructura y conformación de la


mancomunidad, las modalidades de integración y toma de decisiones,
la gestión y planificación mancomunada, el control de los
compromisos de planificación de gestión de recursos, y el uso y
fiscalización de éstos.

En referencia a la condición de instancia pública o privada, el Artículo


157 de la Ley 2028 de Municipalidades prevé que “la mancomunidad
municipal que así lo considere podrá constituirse en sujeto de
derecho privado tramitando ante la Prefectura Departamental la
personalidad jurídica como Asociación, con el objeto de desarrollar
acciones de inversión concurrente con el sector público, privado,
social y productivo”.

1.4. Características principales de las


mancomunidades de Bolivia
1. Condición de actividad.

En base a la metodología utilizada, el presente estudio determinó la


existencia de 97 mancomunidades, creadas desde la década de los
90, en los nueve departamentos del país. De éstas, 39 (40%) se
encuentran activas (hasta julio de 2009). El gráfico refleja la condición
de actividad de las mancomunidades a partir de la opinión de los
entrevistados —gerentes o presidentes— de las mancomunidades.
Del total indicado, 58 mancomunidades identificadas (60%) están
temporal o definitivamente como inactivas en las funciones de sus
directorios y de sus unidades operativas.
De las 97 mancomunidades halladas, entre activas e inactivas, 19
fueron creadas en el departamento de La Paz (19,6% del total). Les
siguen en cantidad las 12 mancomunidades fundadas en Potosí. Los
datos del gráfico 2.1b expresan la condición territorial de las
mancomunidades activas y no activas en números absolutos.

Como se observa, la mayoría de las mancomunidades emergió de


iniciativas de municipios de tierras altas. Las mancomunidades
creadas en La Paz, Oruro y Potosí forman más del 40% de las activas
e inactivas.

Sin embargo, al revisar la ubicación territorial de las


mancomunidades activas a la fecha, se observan cambios
importantes sobre el éxito y fracaso de su funcionamiento. Así, de las
39 con actividad presente, sólo cinco son del departamento de La Paz
(12,8%), con lo que la proporción de mancomunidades de tierras altas
disminuye a un 33,3% del total.

En contraste, se observa que el departamento de Santa Cruz es


donde está la mayoría de las mancomunidades activas, es decir,
donde mayor estabilidad existió en su funcionamiento. En este
departamento, ocho de 10 mancomunidades creadas se mantienen
en actividad.

Donde no hubo sostenibilidad en el funcionamiento de las


mancomunidades fue en el Beni. De las seis asociaciones creadas
ninguna registra actividad en esta gestión y sólo 3 municipios de los
19 del departamento están aglutinados en mancomunidades de
carácter interdepartamental.

En el cuadro 2.1 están resumidos los datos obtenidos sobre existencia


y actividad de las mancomunidades en Bolivia.

Como refleja el cuadro, se hallaron 97 mancomunidades. De éstas, 19


se crearon en La Paz, departamento donde surgió el mayor número
de mancomunidades; sin embargo, la mayor parte de las
mancomunidades activas actualmente está en Santa Cruz (20,5%).
Ese departamento es seguido, en número de mancomunidades
existentes, por Potosí y Chuquisaca. Hay 6 mancomunidades que
tienen a municipios de varios departamentos (interdepartamental).
Los departamentos de Oruro, Tarija y Pando son los que albergan
menos mancomunidades; sólo una por cada departamento. El caso de
Oruro es llamativo, pues allí se crearon 10 mancomunidades, pero
nueve no funcionaban en esta gestión.

Una de las conclusiones iniciales de este estudio nos obliga a realizar


una discriminación regional en la relación éxito-fracaso de las
mancomunidades creadas. Así, las originadas en Santa Cruz y
Chuquisaca son las que lograron mayor sostenibilidad en el tiempo:
80% de las mancomunidades fundadas en el primer departamento
están activas y 67% lo están en el segundo.

Al contrario, los departamentos que fracasaron de manera notable


son Beni —donde ninguna de las mancomunidades creadas sigue
vigente—; Oruro, con sólo el 10% de permanencia; y La Paz, con el
26%.

Las mancomunidades interdepartamentales tuvieron un


comportamiento regular, pues seis de las 10 creadas (60%) continúan
funcionando.

1.4.1. Características principales de las


mancomunidades.
2. Características principales de las mancomunidades.

2.1. . Voluntad de mancomunarse.

Uno de los hallazgos llamativos de esta investigación en su


recopilación inicial fue la voluntad que tuvieron los gobiernos
municipales de mancomunarse en todos estos años de
municipalismo. La información obtenida nos indica que el 93% de
los municipios del país crearon una mancomunidad en alguna
oportunidad y que el 70% están asociados a mancomunidades en
plena actividad actualmente. Como se observa en el gráfico 2.2.1a,
de los 327 municipios del país, 304 se mancomunaron alguna vez y
228 son parte actualmente de una o varias mancomunidades a la vez.

El cuadro 2.2.1a muestra, además, que 76 municipios (23,2%) se


mancomunaron en alguna oportunidad, pero que a la fecha no son
parte activa de estas asociaciones. Se observa que apenas 23
municipios (10,1%) nunca participaron de una mancomunidad.

También se aprecia que en los departamentos de Chuquisaca, Potosí


y Santa Cruz hay el mayor porcentaje de municipios que integran
mancomunidades activas. Todos los municipios del primer
departamento están mancomunados, y en el segundo departamento,
36 de 38 municipios y de Santa Cruz 52 de 56 municipios.

El Beni es el departamento con menos municipios en


mancomunidades activas (sólo 2 de 19). Este departamento, el de
Cochabamba y Oruro son los que tienen el mayor porcentaje de
municipios que nunca participaron de una mancomunidad, Beni con el
15,8%, Cochabamba con el 20% y Oruro con el 17,1%.

En el gráfico 2.2.1b presentado a continuación, se observan dos


barras por departamento que identifican en forma porcentual los
municipios mancomunados en alguna oportunidad y los que son parte
de una que actualmente esté activa.

La línea roja es el promedio nacional de los municipios


mancomunados, que llega alrededor del 69,7%. Si esta línea se coteja
con las barras que muestran los municipios actualmente
mancomunados, se observa que los municipios de los departamentos
de Chuquisaca, Potosí, Santa Cruz y Tarija son los que están sobre el
promedio. En Chuquisaca el cien por ciento de sus municipios se
mancomunó alguna vez y actualmente todos están asociados en
alguna mancomunidad.

En contraste, en Beni se mancomunaron el 84,2% de los municipios,


pero sólo el 10,5% de los 19 municipios de ese departamento
formaba parte activa de alguna mancomunidad en 2009.

La relación departamental de los 23 municipios que nunca se


mancomunaron aparece en el próximo cuadro (2.2.1b). Se halló una
característica fundamental, si se toma en cuenta la población de las
comunas: sólo 2 de los 23 enlistados (8,7%) son de la categoría
poblacional municipal A (hasta 5.000 habitantes).

Esto sugiere que la mayor voluntad de mancomunarse se encuentra


en municipios pequeños, comúnmente de áreas rurales y que,
motivados por la posibilidad de encontrar financiamiento externo que
pueda ser utilizado en proyectos estratégicos, han formado la mayor
cantidad de mancomunidades.

La relación departamental de los 23 municipios que nunca se


mancomunaron aparece en el próximo cuadro (2.2.1b). Se halló una
característica fundamental, si se toma en cuenta la población de las
comunas: sólo 2 de los 23 enlistados (8,7%) son de la categoría
poblacional municipal A (hasta 5.000 habitantes).

Esto sugiere que la mayor voluntad de mancomunarse se encuentra


en municipios pequeños, comúnmente de áreas rurales y que,
motivados por la posibilidad de encontrar financiamiento externo que
pueda ser utilizado en proyectos estratégicos, han formado la mayor
cantidad de mancomunidades.

La mayoría de los municipios de esta lista tienen categoría B o C, es


decir, municipios con 5.000 a 49.999 habitantes y que gozan de
mayores ventajas comparativas para obtener el financiamiento de
proyectos y programas, lo que desincentiva su participación en
mancomunidades.

Es llamativo que dos municipios capitales —Oruro y Cobija— nunca


fueron parte de alguna mancomunidad, mientras que los municipios
más grandes del país, La Paz, El Alto y Santa Cruz están asociados en
mancomunidades de áreas metropolitanas. En cambio, los municipios
de Sucre y Potosí sí son parte activa de mancomunidades que están
en pleno funcionamiento, seguramente influenciados por la extensa
fracción rural que tienen sus límites territoriales.

También es notable, en la lista anterior, que el menor porcentaje


departamental de municipios sin intención de mancomunarse se haya
dado en La Paz (sólo 4 de los 80 existentes); sin embargo, si se coteja
esta relación con el número de mancomunidades actualmente
activas, salta una contradicción, pues los municipios paceños son los
que menos estabilidad le dieron a las mancomunidades creadas.

2.2. Antigüedad.

La relación de antigüedad de las mancomunidades actualmente


activas se remonta al año 1996, cuando se fundaron las primeras
asociaciones de municipios; sin embargo, esta investigación halló que
el 48,8% de las mancomunidades activas fueron creadas entre 2001 y
2003, es decir, 19. Si a ellas se suman las cinco creadas entre 2004 y
2009 tendríamos el 61,6%. Ello significa que las mancomunidades son
relativamente jóvenes, pues se crearon en los últimos ocho años.

En contraposición, el gráfico 2.2.2a muestra que las mancomunidades


creadas en la década de los noventa son 13 y llegan a un 33% de las
activas. De esas 13, dos fueron creadas en 1996.

Lo afirmado anteriormente se confirma en el cuadro 2.2.2a. A partir


de la condición de territorialidad de las mancomunidades activas, se
muestra que 14 mancomunidades (el 43,7%) con carácter
departamental fueron creadas en el periodo 2001-2003 y en ese
mismo tiempo el 66,6% (4 mancomunidades) de las
interdepartamentales.

Es importante también realizar este análisis discriminando la


información de los nueve departamentos, de esta manera y como
muestra el cuadro 2.2.2b, las mancomunidades más antiguas están
situadas en Santa Cruz (como Gran Chiquitanía y Guarayos), que
definitivamente es el departamento con mayor estabilidad para estas
instituciones.

La mirada departamental se sujeta mucho a la nacional, pues la


mayoría de las mancomunidades, por ejemplo de Chuquisaca,
Cochabamba, Potosí y las interdepartamentales, fueron creadas entre
los años 2001 y 2003.

También es notable que la única mancomunidad del departamento de


Pando que estaba activa hasta 2009 fue creada en el periodo 2004-
2009; es la que reúne a los municipios de Filadelfia y Bolpebra.

Considerando una agrupación alternativa, por tramos de antigüedad


similares, el gráfico 2.2.2b explica la relación de antigüedad de las
mancomunidades activas en tres rangos: las creadas hace 10 años o
más, las creadas entre 5 y 9 años atrás y las que lo hicieron hace
menos de 5 años.

Como se observa, las mancomunidades que tie- nen una antigüedad


de 5 a 9 años constituyen al- rededor del 66,7% (26
mancomunidades), sigue en importancia, aunque muy lejos en
cantidad, las creadas hace 10 años o más, con un 20,5%
(ocho mancomunidades) y, finalmente, las que fueron creadas hace
menos de cinco años, que alcanzan a tres mancomunidades.

De la lista de mancomunidades activas se extrae la tabla anterior,


que muestra que entre los años 1996 y 1999 se fundan las
mancomunidades que en la actualidad siguen activas. Sobre esta
informa- ción se destacan los municipios de Santa Cruz, que vieron
desde esos años los beneficios que puede generar la conformación de
una mancomunidad. También están en la lista, municipios de los
depar- tamentos de Cochabamba, Tarija y Potosí.

Sobre las mancomunidades más jóvenes, ya no aparecen los


municipios de Santa Cruz y sí los de tierras altas (La Paz y Potosí) y de
Pando en el norte boliviano. En estos departamentos, salvo Potosí, se
carece de estabilidad o regularidad en la institucio- nalidad de las
mancomunidades.

Los datos presentados sugieren que desde el año 2000 la creación de


mancomunidades tuvo un auge, derivado de dos causas,
principalmente; a sa- ber, los difíciles años para los ingresos
municipales (2000-2003) obligaron a los gobiernos municipales a
unirse para reunir mayores fondos y gestionar financiamiento
externo. La segunda razón fue el giro que la cooperación dio a sus
estrategias de ayuda financiera por una tendencia mundial orientada
a la conformación de mancomunidades. En esa tarea participaron
varias agencias y ONG en varios lugares del país, fundamentalmente
en el área rural.

En los últimos años la tendencia a la mancomunización ha declinado


por el auge de los ingresos hidrocarburíferos, el cual ha permitido que
los municipios, principalmente los pequeños y rurales, multipliquen
sus presupuestos. Este fenómeno le ha dado otro sentido a su
gestión, pues se enfocaron más en la ejecución de sus altos
presupuestos que en lograr proyectos o programas mancomunados
que puedan tener mayor impacto.

2.3. Cantidad de municipios participantes.

No hay una tendencia marcada en el número de municipios que


conforman mancomunidades. No obstante, se destaca que más de la
mitad de las mancomunidades existentes están integradas por más
de siete municipios.
Las mancomunidades de varios miembros tienen objetivos de
creación referidos al desarrollo integral institucional o de programas
conjuntos de inversión pública. En cambio, las de pocos muni- cipios
(menos de seis) tienen objetivos más temporales en su creación,
básicamente referidos a la ejecución de proyectos especí[Link] los
datos del cuadro 2.2.3a, se aprecia que hay cuatro mancomunidades
con más de 15 municipios integrantes; se destaca sobre todas la
mancomunidad Unión Trinacional de Aymaras sin Fronteras, que
aglomera a 33 municipios nacionales, sin contar los de Chile y Perú.
En contraste, las mancomunidades Filadelfia-Bolpebra e Incahuasi son
las que cuentan con menos integrantes (dos); su unión se debió a
coincidencias programáticas y, sobre todo, territoriales.

Si se coteja estos datos con los de las mancomunidades inactivas


(cuadro 2.2.3b), es interesante observar que ninguna de éstas tuvo
más de 10 participantes y que, al contrario de lo que suce- de en la
actualidad, el 60,5% tuvo menos de tres municipios participantes, es
decir, 35 mancomunidades.

Con esta información se confirma la hipótesis de que las


mancomunidades formadas por varios municipios son más
sostenibles, pues se generaron por necesidades y coincidencias de
identidad territorial, cultural o productiva, lo que las condujo a definir
objetivos de creación integrales y con metas a largo plazo.

En cambio, las mancomunidades formadas por pocos municipios


tuvieron un carácter muy coyuntural, principalmente para ejecutar
algunos proyectos financiados por la cooperación; recursos que hacen
que estas instituciones tengan objetivos muy artificiales.

2.4. Situación legal, personería jurídica, estatutos y


reglamentos.

La situación legal de las mancomunidades activas, medida por la


tenencia o no de personería jurídica, lanza datos que revelan la
madurez institucional de estas asociaciones, pues el 84,6% cuenta
con ese requisito legal con el que se tiene acceso, entre otras cosas,
a financiamiento y representación.

El mencionado porcentaje se refiere a que 33 mancomunidades de las


39 activas poseen los documentos legales en orden. Sólo tres —una
de ellas, la que integra también municipios de Perú y Chile— no
cuentan con los documentos necesa- rios, dos tienen sus papeles en
trámite, y de una no se tiene información.

Otra prueba del desarrollo institucional de las mancomunidades


activas es la tenencia de estatutos y reglamentos que norman su
dirección y actividades. El estudio halló que el 92,3% de las
mancomunidades tiene estatutos, es decir, tres más que las que
poseen personería jurídica.
Del levantamiento realizado, se conoció que sólo una mancomunidad
carece de estos documentos (3%) y dos no brindaron referencias
sobre su situación. El resto dijo contar con papeles.

Este dato es por demás importante porque revela que las


mancomunidades tienen claro que para lograr sus objetivos deben
contar con la adecuada documentación y que para obtenerla es
imprescindible emprender ciertos trámites, los cuales, aunque
meramente administrativos y jurídicos, son necesarios para la
convivencia transparente entre sus integrantes.

2.5. Asistencia técnica.

Como uno de los principales objetivos de creación de las


mancomunidades es el fortalecimiento de las capacidades
institucionales de los municipios participantes, una de las metas
comunes de estas asociaciones es la conformación de un equipo de
especialistas en gestión pública municipal, los cuales deben actuar
como capacitadores de funcionarios y autoridades, deben representar
a los municipios en eventos con instituciones estatales y de la
cooperación, y organizar y ejecutar las labores de las áreas de
planificación y administración de sus mancomunidades.

La investigación halló que el 66,7% de las mancomunidades activas,


es decir, 26 de las 39, cuenta con un departamento técnico,
principalmente conformado por especialistas sectoriales.

De la sostenibilidad financiera de la mancomunidad depende que ésta


pueda mantener un departamento técnico y brindar seguridad laboral
a sus empleados. Las asociaciones cuya fuente principal de ingreso
son los fondos de la cooperación internacional tienen bastantes
limitaciones para sostener a su personal.

En algunos casos, la mancomunidad se sostiene con los aportes de


los propios gobiernos municipales; sin embargo esa fuente tampoco
es sostenible, pues el desembolso de recursos en muchas
mancomunidades activas no es regular. Debido a ello, la unidad
técnica de una mancomunidad se dirige en gran medida a la oferta de
servicios de capacitación, elaboración de planes de desarrollo
municipal (PDM), programas operativos anuales (POA) y la ejecución
de proyectos.

El gráfico 2.2.5 muestra que la mayor parte de las mancomunidades


cuenta con un departamento técnico (66,7%). Un 25,6% no cuenta en
su estructura orgánica con personal de asistencia especializada; son
10 mancomunidades que seguramente no tienen el financiamiento
para solventar ese gasto.

La porción “No se aplica” se refiere a la mancomunidad Metropolitana


de La Paz. Debido a que se encuentra en plena etapa de construcción
de sus principios y objetivos y de gestión del trámite jurídico
respectivo no cuenta aún con asesoramiento técnico contratado con
recursos exclusivos para la mancomunidad.

El título “Sin información” incluye a dos municipios que no brindaron


datos sobre el funcionamiento o no de una unidad técnica en sus
mancomunidades.

ncomunidades que funcionan sólo con aportes municipales, se


encontró que fueron los objetivos y visiones comunes, así como la
elaboración y ejecución de proyectos específicos los factores que
impulsaron su conformación. Aquellas con diferentes fuentes de
financiamiento, además de objetivos y visiones comunes, también se
conformaron por la afinidad cultural y la continuidad territorial.

1.4.2. Forma de elección de las


Autoridades.
3. Forma de elección de las Autoridades.

3.1. Elección de las directivas.

Nueve mancomunidades, que representan el 23,1% del universo


estudiado, instalan su mesa directiva a través de un método de
rotación de las autoridades locales participantes en la
mancomunidad.

Finalmente, la investigación identificó a 13 mancomunidades (el


33,3%) que no especificaron la forma de elección de su directiva. En
este grupo también se ubican las mancomunidades que aún no tienen
reglamentos o que sus estatutos no precisan la forma de elección de
la directiva.

Entre las mancomunidades de carácter interdepartamental se


encontró que la mitad elige su directiva en base a votación. Es
llamativo que en ninguna se practique la rotación de autoridades, lo
cual es una característica específica de la mancomunidad
internacional.

Diecisiete mancomunidades activas (43,6%) determinaron en sus


estatutos que su mesa directiva se elija a través de votación en
asamblea.

3.2. Temporalidad.

Los resultados del levantamiento de información en las 39


mancomunidades activas señalan que en el 61,5% (24) sus mesas
directivas son elegidas o rotan cada dos años. Este porcentaje es
seguido, pero muy de lejos, por las opciones “Cada año” y “Cada 2
años y medio”, cada una con el 12,8%, es decir cinco
mancomunidades por cada opción.

El periodo de dos años puede juzgarse de diferentes maneras. A primera


vista, parece un tiempo corto para que la directiva genere planes a mediano
y largo plazo, además, hay que tomar en cuenta los trámites burocráticos
de un cambio de autoridades en instituciones como estas. Sin embargo,
también puede ser un tiempo equilibrado para que ninguna autoridad
municipal aproveche el espacio generado por las necesidades de gestión de
la mancomunidad.

3.3. Participación de la sociedad civil en la elección de


autoridades.

El manejo de la institucionalidad en las mancomunidades todavía


tiene características muy corporativas y aparta a la sociedad civil de
sus funciones. Esto se comprueba por el poco conocimiento que hay,
incluso de parte del control social de los municipios acerca de las
actividades de las mancomunidades que componen sus gobiernos
municipales.

El proceso de elección de autoridades de las mancomunidades aparta a la


sociedad civil. El estudio halló que sólo tres de las 39 mancomunidades
toman en cuenta la opinión de sus ciudadanos.

Catorce mancomunidades (el 35,9%) señalan que sí toman en cuenta


la opinión de la sociedad civil a través de sus comentarios y
sugerencias, pero que no la toman en cuenta en la asamblea de
elección de la mesa directiva. Ello puede originarse en el hecho de
que para la ciudadanía las actividades de las mancomunidades son
aún desconocidas.

El cuadro 2.3.3, que cruza la participación ciudadana con la condición


territorial, muestra que en las mancomunidades interdepartamentales
no hay elección de directiva por voto de la sociedad civil. Eso plantea
la necesidad de que las instituciones incrementen su legitimidad con
mayor presencia de la ciudadanía.

4. Financiamiento.

4.1. Recursos económicos de las mancomunidades.

El funcionamiento de las mancomunidades requie- re de recursos


financieros, los que, según establece el artículo 15 del Decreto
Supremo 261423, “provendrán de la asignación que realicen los
Municipios y/o de Personas de Derecho Público o Privado”.

Para el 87% de las mancomunidades (34), los aportes de los


municipios que las conforman son la principal fuente de
financiamiento para su desempeño. Estos recursos, en
promedio, alcanzan al 1,6% de los ingresos de coparticipación
tributaria percibidos por los municipios. En algunos casos esta
asignación es mucho más baja, tal como reportan las
mancomunidades del Norte Potosí y Gran Centro Potosí,
cuyos aportes municipales alcanzan a 0,05% y 0,1%

respectivamente. En otros la contribución es elevada, como en las


mancomunidades Chaco Boliviano (Manchabol) y Chaco
Chuquisaqueño (5% de los dineros de coparticipación), y Sud Lípez
(15% de esos recursos).

El 35,9% de las mancomunidades (14) cuenta, además, con


financiamiento de la cooperación internacional u ONG; se destacan la
Cooperación Técnica Alemana (GTZ), el Programa de Gobernabilidad
para el Desarrollo Territorial Sostenible (Concertar) y el Programa de
Apoyo a la Gestión de la Inversión Municipal (Gespro), que han sido
las más nombradas. Los fondos de este tipo sirven, principalmente,
de palanca para iniciar la gestión de la mancomunidad, financian
proyectos específicos y, sobre todo, mantienen al

personal técnico. Lastimosamente son un sostén artificial al que no


deben sujetarse las mancomunidades, pues es demasiado coyuntural
y, en realidad, también genera dependencia y pereza en los esfuerzos
por generar ingresos.

El 25,6% de las mancomunidades (10) genera recursos propios a través de


la venta de servicios en áreas legales, operativas, administrativas y de
planificación, así como en el diseño y supervisión de programas de inversión
pública, todo esto siempre referido a la gestión municipal (ver cuadro
2.4.1a).

Se identificó a la mancomunidad de Guarayos, en Santa Cruz, con


financiamiento de la Prefectura, a través de la ejecución conjunta de
proyectos de inversión pública, lo que sirve de manera indirecta para
el financiamiento del funcionamiento diario de la mancomunidad.

En un análisis discriminando por condición territorial, se observa que


el cien por ciento de las mancomunidades interdepartamentales
reciben aportes de sus municipios integrantes y que la mitad de éstas
(tres) cuentan con apoyo de la cooperación internacional.

En el nivel departamental, el aporte de los municipios llega al 87,5%


de las mancomunidades, mientras que la fuente internacional de
financiamiento sólo al 34,4%.

Una reagrupación de las mancomunidades en función de sus fuentes


de recursos muestra que las mancomunidades cuyo funcionamiento
se sos- tiene únicamente con el aporte de los municipios alcanza al
38,5% (15 mancomunidades). Las que
reciben recursos de más de una fuente de financiamiento llegan a 21
(53,8%); es decir, además de los aportes municipales, reciben fondos
de instituciones de cooperación o generan sus propios recursos (ver
gráfico 2.4.1b).

Cinco mancomunidades no reciben ingresos de coparticipación de sus


municipios mancomunados; a saber: Incahuasi, Filadelfia-Bolpebra,
Unión Trinacional de Aymaras sin Fronteras (Internacional), Epsa
Manchaco Social y Obispo Santiesteban. La mancomunidad de
Incahuasi es la única que funciona exclusivamente con recursos
originados por la prestación de servicios turísticos; internamente, los
municipios miembros acordaron que no aportarían de sus recursos de
coparticipación. La mancomunidad Filadelfia-Bolpebra trabaja sólo
con fondos de financiadores externos mediante los proyectos que
realizan. La mancomunidad internacional utiliza la infraestructura de
sus proyectos para funcionar.

En el caso de la mancomunidad EPSA Manchaco Social, al ser


responsable de los servicios de agua potable y alcantarillado sanitario
en la región del Chaco boliviano, los sistemas de agua potable de
cada municipio cuentan con un crédito fiscal resultado de la
prestación de servicios que corresponde al 13%, pero en lugar de
pagar estos impuestos a las instancias correspondientes, cada
sistema de cada municipio aporta este monto a la mancomunidad
para su funcionamiento. Finalmente, la mancomunidad Obispo
Santiesteban se sostiene únicamente con el impuesto a la propiedad
rural.

Cabe tomar en cuenta que una mayor proporción de


mancomunidades —que entre sus herramientas para el consenso de
objetivos recurren a los planes estratégicos o de desarrollo— tienen
diferentes fuentes de financiamiento (69,2%), y en mucha menor
proporción aquellas que funcionan sólo con el aporte de sus
municipios (23,1%). En cambio, entre las mancomunidades que
utilizan los procesos de consulta participativa para el consenso de
objetivos, hay casi una paridad entre las que tienen diferentes
fuentes de financiamiento (50%) y las que cuentan con sólo aportes
de municipios (45,5%).

También se observa que entre las que sólo funcionan con aportes de
sus municipios, el 66,7% (10 mancomunidades) involucran a la
sociedad civil en su elección de autoridades, aunque en la mayoría de
los casos aquélla no tiene derecho a voto. En tanto, del grupo con
financiamiento de diferentes fuentes, sólo un 56,5% reportó la
participación de la ciudadanía en procesos eleccionarios.

Con relación a los criterios de integración de las mancomunidades


que funcionan sólo con aportes municipales, se encontró que fueron
los objetivos y visiones comunes, así como la elaboración y ejecución
de proyectos específicos los factores que impulsaron su
conformación. Aquellas con diferentes fuentes de financiamiento,
además de objetivos y visiones comunes, también se conformaron
por la afinidad cultural y la continuidad territorial.

Lección 2.3: Tipos de Autonomías.


1.1. Autonomía departamental.
La autonomía departamental busca fortalecer la capacidad de toma
de decisiones y la gestión a nivel departamental, garantizando la
representación de diferentes actores y promoviendo un gobierno más
cercano a las necesidades y particularidades de cada territorio.

El artículo 30 se refiere al gobierno autónomo departamental, el cual


está compuesto por dos órganos principales. En primer lugar, se
encuentra la Asamblea Departamental, la cual tiene facultades
deliberativas, fiscalizadoras y legislativas dentro de su ámbito de
competencia. La Asamblea Departamental está integrada por
asambleístas departamentales elegidos mediante sufragio universal,
considerando criterios de población, territorio y equidad de género.
Además, también incluye asambleístas departamentales
representantes de las naciones y pueblos indígenas originarios
campesinos, quienes son elegidos de acuerdo a sus normas y
procedimientos propios. En segundo lugar, está el Órgano Ejecutivo,
encabezado por una Gobernadora o Gobernador, y compuesto por
otras autoridades departamentales cuyo número y atribuciones son
establecidos en el estatuto. La Gobernadora o Gobernador es elegida
mediante sufragio universal en una lista separada de los
asambleístas.

Mientras que el artículo 31 establece que el estatuto autonómico


departamental debe definir el número de asambleístas y la forma de
conformación de la Asamblea Departamental. Además, se menciona
que se debe elaborar una legislación de desarrollo de la Ley del
Régimen Electoral para regular estos aspectos.

Por otro lado, el artículo 32 se refiere a la organización institucional


del Órgano Ejecutivo departamental. Se establece que esta
organización será reglamentada mediante el estatuto o la normativa
departamental, asegurando la equidad de género y sin contradecir lo
establecido en la Constitución Política del Estado y la presente Ley.
Los órganos ejecutivos de los gobiernos autónomos departamentales
adoptarán una estructura orgánica propia de acuerdo a las
necesidades de cada departamento, manteniendo una organización
interna adecuada para coordinarse y relacionarse con la
administración del nivel central del Estado. Además, se menciona que
el estatuto puede establecer la figura de una Vicegobernadora o
Vicegobernador como parte del Órgano Ejecutivo departamental.
Se destaca la importancia de la Asamblea Departamental como
órgano legislativo y fiscalizador, compuesta por representantes
elegidos democráticamente, incluyendo también representantes de
las naciones y pueblos indígenas originarios campesinos. Asimismo,
se establece la figura del Órgano Ejecutivo encabezado por una
Gobernadora o Gobernador, con autoridades departamentales que
estarán definidas en el estatuto.

Estos artículos resaltan la necesidad de contar con una organización


institucional sólida y equitativa, asegurando la participación de
diversos sectores de la sociedad y promoviendo la equidad de género.
Además, se menciona la importancia de la coordinación entre el
gobierno autónomo departamental y la administración del nivel
central del Estado.

1.2 Autonomía municipal.


En el Capítulo II se aborda el tema de la autonomía municipal,
destacando que todos los municipios existentes en el país, así como
los que se creen en el futuro, tienen la condición de autonomías
municipales de manera inherente, sin la necesidad de cumplir
requisitos o procedimientos anteriores. Esta condición de autonomía
es irrenunciable y solo podría modificarse en el caso de que la
población decida se convierta en autonomía indígena originaria
campesina, mediante una consulta en referendo.

En el artículo 34, se establece que todos los municipios existentes en


el país y los que se creen en el futuro tienen la condición de
autonomías municipales sin necesidad de cumplir requisitos o
procedimientos anteriores. Esta condición de autonomía es
irrenunciable y solo podría modificarse si la población decide
convertirse en autonomía indígena originaria campesina a través de
una consulta en referendo. El artículo enfatiza la importancia de la
autonomía municipal como un principio fundamental en la
organización territorial del país.

Mientras que el artículo 34 define la estructura del gobierno


autónomo municipal. Se establece que está compuesto por el Concejo
Municipal, con facultades deliberativas, fiscales y legislativas, y por
un Órgano Ejecutivo presidido por una Alcaldesa o un Alcalde. El
Concejo Municipal está integrado por concejalas y concejales elegidos
democráticamente, y también puede incluir representantes de
naciones y pueblos indígenas originarios campesinos, según
corresponda. El Órgano Ejecutivo tiene autoridades encargadas de la
administración, cuyo número y atribuciones son determinadas en la
carta orgánica o normativa municipal.

Artículo 35: Este artículo establece que la carta orgánica del


municipio debe definir el número de concejalas y concejales y la
forma de conformación del Concejo Municipal, siguiendo lo dispuesto
en la Ley del Régimen Electoral. La finalidad es garantizar la
representación equitativa de la población y asegurar un proceso
democrático en la conformación del Concejo Municipal.

Además, el artículo 36 destaca la importancia de la participación y


control social en el ámbito municipal. Establece que la carta orgánica
o la norma municipal deben establecer obligatoriamente, en
coordinación con las organizaciones sociales existentes, el ejercicio
de la participación y control social, de acuerdo a lo establecido por la
ley. Esto implica promover la participación activa de la ciudadanía en
la toma de decisiones y el control de la gestión pública a nivel local.

En conjunto, estos artículos refuerzan las bases de la autonomía


municipal y enfatizan la importancia de la elección democrática, la
representación equitativa y la participación ciudadana en la toma de
decisiones a nivel local. La autonomía municipal permite a los
municipios ejercer su gobierno de manera independiente y adaptada
a sus propias realidades y necesidades, fomentando la
descentralización y la participación ciudadana en la gestión pública.

1.3 Autonomía regional.


En el marco del sistema de autonomías en Bolivia, la autonomía
regional juega un papel fundamental en la planificación y gestión del
desarrollo integral de las regiones. Este concepto se encuentra
establecido en la Constitución Política del Estado y la Ley Marco de
Autonomías y Descentralización, y busca fortalecer la participación
ciudadana y la toma de decisiones a nivel regional.

Artículo 37: Este artículo establece la autonomía regional como


aquélla que se constituye por la voluntad de las ciudadanas y los
ciudadanos de una región para la planificación y gestión de su
desarrollo integral. La autonomía regional implica la elección de
autoridades y el ejercicio de facultades normativas, administrativas,
fiscalizadoras, reglamentarias y ejecutivas en relación con las
competencias conferidas por norma expresa. Se enfatiza que la
autonomía regional debe estar en consonancia con la Constitución
Política del Estado y la presente ley.

Artículo 38: El artículo establece los requisitos para acceder a la


autonomía regional. Se requiere que la región haya formulado y
puesto en marcha satisfactoriamente un Plan de Desarrollo Regional
de acuerdo al Sistema de Planificación Integral del Estado. Además,
deben cumplir con todas las condiciones establecidas para la creación
de la región como unidad territorial, según lo estipulado en la
Constitución Política del Estado y la ley correspondiente.
Artículo 39: Este artículo establece la conformación supletoria de la
Asamblea Regional en caso de que aún no entre en vigencia el
estatuto regional oa falta de este. Se fundamentan las reglas para la
elección de asambleístas, considerando criterios territoriales y
poblacionales. Además, se establece la representación de las
naciones y pueblos indígenas originarios campesinos en aquellos
casos en los que existen en condición de minorías en la región.

Artículo 40: El artículo se refiere al Órgano Ejecutivo Regional. Se


establece que la estructura de este órgano será definida en el
estatuto regional. La máxima autoridad del Órgano Ejecutivo Regional
será la Ejecutiva o el Ejecutivo Regional, quien será elegido por la
asamblea regional de acuerdo a lo establecido en el estatuto.
Además, se establece que una vez elegidas las autoridades de la
autonomía regional, no se podrá elegir o designar una autoridad
dependiente del gobierno autónomo departamental en la jurisdicción
de la región.

Artículo 41: Este artículo aborda la cuestión de las competencias a la


autonomía regional. Se establece que la aprobación por referendo de
la autonomía regional y su estatuto es un mandato vinculante para la
asamblea departamental. La asamblea departamental deberá
aprobar, en un plazo determinado, las competencias que serán
conferidas al gobierno autónomo regional. El alcance de estas
competencias incluye funciones reglamentarias, ejecutivas,
reglamentarias-administrativas y técnicas sobre la competencia, pero
no la potestad legislativa, que se mantiene en el gobierno autónomo
departamental. Además, una vez constituida la autonomía regional,
esta podrá ejercer competencias delegadas o transferidas por el nivel
central del Estado y otras entidades territoriales. El gobierno
autónomo regional también puede solicitar la transferencia de
competencias exclusivas departamentales, garantizando el traspaso
de recursos económicos, bienes e instalaciones correspondientes. La
asamblea regional tiene la facultad normativo-administrativa para
normar sobre las competencias delegadas o transferidas por el nivel
central del Estado o las entidades territoriales autónomas.

En conjunto, estos artículos fundamentan los fundamentos y los


procedimientos para la autonomía regional, incluyendo los requisitos,
la conformación de la asamblea y el órgano ejecutivo regional, la
declaración de competencias y la relación con otras entidades
territoriales y el nivel central del Estado. La autonomía regional
permite a las regiones tener un mayor control y participación en la
planificación y gestión de su desarrollo integral, adaptándose a sus
necesidades y particularidades territoriales.

1.4 Autonomía indígena originaria


campesina.
El régimen de autonomía indígena originaria campesina en Bolivia es
una expresión de reconocimiento y respeto hacia los pueblos
indígenas y originarios que conforman el país. Este régimen se
encuentra amparado por la Constitución Política del Estado, la Ley
Marco de Autonomías y Descentralización, y otros instrumentos
internacionales.

Artículo 42 - Régimen Autonómico Indígena Originario Campesino: En


este artículo se establece que el régimen autonómico indígena
originario campesino se regula de acuerdo a la Constitución Política
del Estado, la presente ley y otros instrumentos legales e
internacionales. Se reconoce que los pueblos indígenas y originarios
de Bolivia tienen derecho a la autonomía en sus territorios
ancestrales, en concordancia con los convenios y declaraciones
internacionales sobre derechos indígenas. Se menciona
específicamente que el pueblo afroboliviano también está incluido en
este régimen.

Artículo 43 - Carácter de lo Indígena Originario Campesino: En este


artículo se establece la definición y características de lo indígena
originario campesino como un concepto indivisible que identifica a los
pueblos y naciones de Bolivia con historia, cultura, territorio, idioma y
organización propia. Se enfatiza que los indígenas, originarios y
campesinos tienen igualdad de condiciones para acceder al derecho a
la autonomía en sus territorios. Se destaca que el pueblo
afroboliviano también está incluido en esta categoría.

Artículo 44 - Jurisdicción Territorial de la Autonomía Indígena


Originaria Campesina: En este artículo se establece que los pueblos
indígenas y originarios pueden acceder a la autonomía indígena
originaria campesina a través de diferentes niveles territoriales, como
el Territorio Indígena Originario Campesino, el Municipio o la Región
Indígena Originaria Campesina. Se menciona que la conformación de
la autonomía indígena originaria campesina debe cumplir con los
requisitos y procedimientos establecidos en la Constitución y la ley.

Artículo 45 - Gobierno Indígena Originario Campesino: En este artículo


se establece que el gobierno autónomo indígena originario campesino
estará conforme por su estatuto de autonomía, sus normas,
instituciones y formas de organización propia. Se mencionan las
facultades que ejercerá este gobierno, como la legislativa,
deliberativa, fiscalizadora, reglamentaria y ejecutiva, dentro de su
jurisdicción territorial y de acuerdo a la Constitución Política del
Estado.

Artículo 46 - Denominación: En este artículo se establece que la


denominación de autonomía indígena originaria campesina es común,
independientemente de la jurisdicción territorial en la que se ejerce.
Se menciona que la conformación de la autonomía indígena originaria
campesina en una región no implica la disolución de las entidades
territoriales que la conformidad, pero se pueden crear incentivos para
la fusión de estas entidades. También se destaca el derecho de los
pueblos indígenas y originarios a definir la denominación propia de
sus entidades territoriales autónomas.

Artículo 47 - Integración Territorial de la Autonomía Indígena


Originaria Campesina: En este artículo se fundamentan las
disposiciones relacionadas con la integración territorial de la
autonomía indígena originaria campesina. Se mencionan diferentes
escenarios, como la delimitación de territorios indígenas originarios
campesinos, la fusión de entidades territoriales, la agregación de
distritos municipales y la inclusión de comunidades indígenas
originarias campesinas en entidades territoriales existentes. Se
destaca que la presencia de terceros en territorios indígenas
originarios campesinos no implica discontinuidad territorial.

Artículo 48 - Expresión Oral o Escrita de sus Potestades: En este


artículo se establece que las facultades del gobierno autónomo
indígena originario campesino pueden expresarse de manera oral o
escrita, siempre y cuando cumplan con los requisitos de registro. Se
reconoce que la acreditación documentada puede ser necesaria en
algunos casos.

La autonomía indígena originaria campesina en Bolivia es un mecanismo


fundamental para el reconocimiento y la protección de los derechos y la
identidad de los pueblos indígenas y originarios. Este régimen se rige por la
Constitución Política del Estado, la Ley Marco de Autonomías y
Descentralización, y otros instrumentos legales e internacionales. Permite a
estos pueblos ejercer sus facultades legislativas, deliberativas,
fiscalizadoras, reglamentarias y ejecutivas, así como y mantener sus
instituciones y formas de organización propias. Además, la autonomía
indígena originaria campesina abarca diferentes niveles territoriales, como
los territorios indígenas originario campesinos, los municipios, las regiones y
los distritos municipales indígena originario campesinos. Es importante
destacar que este régimen promueve la participación activa de los pueblos
indígenas y originarios en la toma de decisiones y en la planificación y
gestión del desarrollo integral de sus territorios. La expresión oral o escrita
de sus potestades es reconocida y valorada, siempre que se cumplan los
requisitos establecidos.

Lección 2.4: Procedimiento de acceso a la


autonomía y elaboración de estatutos y cartas
orgánicas.

1.1. Acceso a la autonomía.


En relación con el acceso a la condición de entidades territoriales
autónomas, se debilitan diferentes niveles de autonomía, como la
autonomía municipal conferida a todos los municipios del país, la
autonomía departamental conferida por los referendos por autonomía
departamental y la autonomía indígena originaria campesina y
autonomía regionales conferidas por los referendos correspondientes.
Estos niveles de autonomía se rigen por lo dispuesto en la
Constitución Política del Estado y la presente Ley.

El acceso a la autonomía puede activarse mediante iniciativa popular


para referendo en los municipios que la integran, o mediante consulta
según normas y procedimientos propios. La conversión de un
municipio en autonomía indígena originaria campesina se activa por
iniciativa popular para referendo, impulsada por las autoridades
indígenas originarias campesinas respectivas. La conversión de
autonomía regional en autonomía indígena originaria campesina
regional se activa mediante iniciativa popular para referendo, o
consulta según normas y procedimientos propios. Además, se
establece que el acceso a la autonomía indígena originaria campesina
en territorios indígenas originarios campesinos se activa mediante
consulta según normas y procedimientos propios, realizados por los
titulares del territorio indígena originario campesino.

El procedimiento de acceso a la autonomía se rige según lo dispuesto


en la Ley del Régimen Electoral. Asimismo, el resultado del referendo
o consulta por la autonomía determina si la entidad territorial adopta
la calidad autonómica. En caso de un resultado negativo, la iniciativa
se extinguirá y solo podrá realizarse una nueva una vez transcurrido
un período constitucional.

Artículo 49: Acceso a la autonomía de entidades territoriales

Este artículo establece el acceso a la condición de entidades


territoriales autónomas en el país. Se menciona que todos los
municipios del país gozan de autonomía municipal conferida por la
Constitución Política del Estado. Además, se indica que por mandato
de los referendos por autonomía departamental y autonomía indígena
originaria campesina, los departamentos y municipios respectivos
acceden a la autonomía de acuerdo a lo establecido en la
Constitución Política del Estado y la presente Ley.

Artículo 50: Iniciativa de acceso a la autonomía

Se refiere al procedimiento de iniciativa para acceder a la autonomía


regional e indígena originaria campesina. Se establece que el acceso
a la autonomía regional se activa por iniciativa popular para
referendo en los municipios que la integran, o cuando corresponda
mediante consulta según normas y procedimientos propios. De igual
manera, se menciona que la conversión de municipio en autonomía
indígena originaria campesina se activa por iniciativa popular para
referendo, impulsada por las autoridades indígena originario
campesinas respectivas.

Artículo 51: Procedimiento de referendo o consulta

Establece el procedimiento para el referendo por iniciativa popular y


la consulta mediante normas y procedimientos propios. Se indica que
el procedimiento de referendo por iniciativa popular se rige según lo
dispuesto en la Ley del Régimen Electoral. Además, se menciona que
el procedimiento de consulta mediante normas y procedimientos
propios será supervisado por el Órgano Electoral Plurinacional, a
través del Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático
(SIFDE), en conformidad a lo establecido para la democracia
comunitaria en la Ley del Régimen Electoral.

El artículo 52 se refiere a los resultados del referendo o consulta por


la autonomía. Se establece que si en el referendo la opción por el "Sí"
obtiene la mayoría absoluta de los votos, la o las entidades
territoriales adoptan la cualidad autonómica. En caso de que el
resultado del referendo sea negativo, la iniciativa se extinguirá y no
se podrá realizar una nueva hasta que haya transcurrido el tiempo
equivalente a un periodo constitucional.

Artículo 53: Proyecto de estatuto autonómico o carta orgánica

Establece que una vez aprobado el referendo o consulta por la


autonomía, los órganos deliberativos elaborarán participativamente y
aprobarán por dos tercios de votos del total de sus miembros el
proyecto de estatuto autonómico o carta orgánica. Se menciona que
en el caso de los departamentos, la asamblea departamental será la
encargada de elaborar el proyecto, mientras que en el caso de los
municipios, será el Concejo Municipal.

El artículo 54 establece que los estatutos autonómicos y cartas


orgánicas deberán ser aprobados por referendo para resguardar la
seguridad jurídica de las autonomías. Se menciona que el órgano
deliberativo correspondiente que aprobó el proyecto de estatuto
autonómico o carta orgánica solicitará al Órgano Electoral
Plurinacional la convocatoria a referendo en la jurisdicción respectiva
para su aprobación, siempre y cuando se cumplan requisitos como la
declaración de constitucionalidad del Tribunal Constitucional
Plurinacional y la existencia de una ley de creación de la unidad
territorial correspondiente.

El artículo 55 se refiere a la conformación de los gobiernos autónomos


una vez que los estatutos autonómicos están en vigencia. Establece
los plazos y procedimientos para la conformación de los gobiernos
autónomos en diferentes niveles territoriales, ya sea en las
autonomías departamentales, municipales, regionales o indígena
originaria campesinas. Además, se menciona una excepción para los
municipios que optaron por constituirse en autonomías indígena
originaria campesinas en el referendo de diciembre de 2009.

El artículo 56 establece los requisitos para el acceso a la autonomía


indígena originaria campesina. Se menciona que, de manera previa a
la iniciativa establecida en el artículo 50, el Ministerio de Autonomía
deberá certificar expresamente en cada caso la condición de
territorios ancestrales habitados por los pueblos y naciones indígena
originario campesinos. Además, se establecen requisitos adicionales
dependiendo de la conversión de municipio en autonomía indígena
originaria campesina, la conformación de una autonomía indígena
originaria campesina regional o la conformación de una autonomía
indígena originaria campesina en un territorio indígena originario
campesino.

El artículo 57 se refiere a la viabilidad gubernativa y base poblacional


necesarias para acceder a la autonomía indígena originaria
campesina. Se establece que la viabilidad gubernativa se acredita con
la certificación emitida por el Ministerio de Autonomía, que evalúa
técnicamente el cumplimiento de criterios como la organización y el
plan territorial de la nación o pueblo indígena originario campesino.
Además, se establece un criterio de base poblacional dependiendo de
si se trata de naciones y pueblos indígena originario campesinos de
tierras altas o minoritarios.

El artículo 58 se refiere a la afectación territorial distrital o municipal


que puede ocurrir en el proceso de conformación de una autonomía
indígena originaria campesina. Se establece que cuando la
conformación de una autonomía indígena originaria campesina afecte
los límites de distritos municipales, el gobierno autónomo municipal
correspondiente procederá a la nueva distritación acordada con el
pueblo o nación indígena originario campesino. Asimismo, se
establece que cuando la conformación de una autonomía indígena
originaria campesina afecte los límites municipales, se podrán realizar
nuevas.

1.2. Estatutos y cartas orgánicas.


Elaboración de estatutos y cartas orgánicas

Una vez aprobado el referendo o consulta por la autonomía, los


órganos deliberativos correspondientes elaborarán participativamente
y aprobarán por dos tercios de votos del total de sus miembros el
proyecto de estatuto autonómico o carta orgánica. En el caso de los
departamentos, la asamblea departamental se encarga de ello,
mientras que en los municipios, el Concejo Municipal asume esta
responsabilidad. Para los municipios que opten por constituirse en
autonomías indígenas originaria campesina, se convocará a la
conformación de un órgano deliberativo, incluyendo representación
de minorías, de acuerdo con las normas y procedimientos propios
supervisados por el Órgano Electoral Plurinacional.

Una vez elaborado el proyecto de estatuto autonómico o carta


orgánica, se remitirá al Tribunal Constitucional Plurinacional para su
evaluación de constitucionalidad. En caso de existir observaciones, el
Tribunal Constitucional Plurinacional devolverá el proyecto para su
corrección.

La aprobación del estatuto autonómico o carta orgánica se realiza


mediante referendo, y para ello se requiere contar con la declaración
de constitucionalidad del Tribunal Constitucional Plurinacional y, en el
caso de una nueva entidad territorial, la aprobación de la ley de
creación correspondiente. El referendo se llevará a cabo dentro de los
ciento veinte días de emitida la convocatoria por parte del Tribunal
Electoral Departamental.

Una vez puestos en vigencia los estatutos autonómicos, se


conformarán los gobiernos autónomos en los plazos establecidos. En
el caso de las autonomías indígenas originarias campesinas, se
siguen los procedimientos y plazos establecidos en sus propios
estatutos, con la supervisión del Órgano Electoral Plurinacional.

El acceso a la autonomía indígena originaria campesina está sujeto a


requisitos como la certificación de territorios ancestrales por parte del
Ministerio de Autonomía, la viabilidad gubernativa que evalúa la
estructura organizacional y el plan territorial de la nación o pueblo
indígena originario campesino, y la base poblacional establecido
según el último censo oficial.

En caso de afectación territorial distrital o municipal, se procederá a


la nueva distritación o delimitación acordada con el pueblo o nación
indígena originario campesino correspondiente, asegurando la
continuidad territorial y respetando los derechos territoriales de las
comunidades involucradas.

Artículo 60: Naturaleza jurídica de los estatutos y cartas orgánicas

El artículo 60 establece la naturaleza jurídica de los estatutos y cartas


orgánicas de las entidades territoriales autónomas. Se enfatiza que el
estatuto autonómico es la norma institucional básica, de naturaleza
rígida y contenido pactado, reconocida y amparada por la
Constitución Política del Estado. Este estatuto expresa la voluntad de
los habitantes, define sus derechos y deberes, establece las
instituciones políticas de las entidades territoriales autónomas, sus
competencias y la financiación, así como los procedimientos para el
desarrollo de las actividades y las relaciones con el Estado. Se
destaca que tanto el estatuto como la carta orgánica están
subordinados a la Constitución Política del Estado y tienen
preeminencia sobre la legislación autonómica.

Artículo 61: Proceso de entrada en vigencia de los estatutos y cartas


orgánicas

El artículo 61 describe el proceso de entrada en vigencia de los


estatutos y cartas orgánicas. Se establecen dos situaciones
diferentes, dependiendo de si los departamentos optaron por la
autonomía en el referendo de diciembre de 2009 o en el referendo de
julio de 2006. En el primer caso, el estatuto autonómico
departamental entrará en vigencia una vez que la Asamblea
Departamental lo elabore y apruebe por dos tercios de sus miembros,
se someta a control de constitucionalidad y se someta a referendo
aprobatorio en los cinco departamentos. En el segundo caso, se
indica que la Asamblea Departamental deberá adecuar los estatutos a
la Constitución Política del Estado por dos tercios de sus miembros y
someterlos a control de constitucionalidad. Además, se destaca que la
aprobación de los estatutos autonómicos y cartas orgánicas es una
condición previa para el ejercicio de la autonomía en el caso de las
autonomías indígena originaria campesinas y las autonomías
regionales.

Artículo 62: Contenidos de los estatutos y cartas orgánicas

El artículo 62 establece los contenidos mínimos que deben tener los


estatutos autonómicos o cartas orgánicas. Estos contenidos incluyen:

1. Declaración de sujeción a la Constitución Política del Estado y las


leyes.
2. Identidad de la entidad autónoma.
3. Ubicación de su jurisdicción territorial.
4. Estructura organizativa y la identificación de sus autoridades.
5. Forma de organización del órgano legislativo o deliberativo.
6. Facultades y atribuciones de las autoridades, asegurando el
cumplimiento de las funciones ejecutiva, legislativa y deliberativa.
7. Disposiciones generales sobre planificación, administración de su
patrimonio y régimen financiero, así como establecer claramente las
instituciones y autoridades responsables de la administración y
control de recursos fiscales.
8. Previsiones para desconcentrarse administrativamente en caso de
necesidad.
9. Mecanismos y formas de participación y control social.
10.Régimen para minorías pertenecientes a naciones y pueblos indígena
originario campesinos o quienes no son parte de ellas.
11.Régimen de igualdad de género, generacional y de personas en
situación de discapacidad.
[Link] institucionales de la entidad autónoma.
[Link] de reforma del estatuto o carta orgánica, total o
parcial.
[Link] que regulen la transición hacia la aplicación plena del
estatuto autonómico o carta orgánica.
El artículo 63 establece los requisitos para la reforma total o parcial
de los estatutos y cartas orgánicas. Se requiere la aprobación por dos
tercios de los miembros del órgano deliberativo, el control de
constitucionalidad a cargo del Tribunal Constitucional Plurinacional y
la realización de un referendo para su aprobación.

En conclusión, el Capítulo II sobre Estatutos y Cartas Orgánicas


establece los fundamentos legales y procesos para la creación,
entrada en vigencia y reforma de los estatutos y cartas orgánicas de
las entidades territoriales autónomas en el marco de la Constitución
Política del Estado. Estos instrumentos normativos son de vital
importancia, ya que definen los derechos y deberes de los habitantes,
establecen las competencias y estructura organizativa de las
entidades autónomas, y regulan aspectos como la planificación,
administración financiera, participación ciudadana, igualdad de
género y relaciones institucionales.

Se destaca que los estatutos y cartas orgánicas deben cumplir con los
contenidos mínimos establecidos, como la sujeción a la Constitución y
las leyes, la identidad de la entidad autónoma, la estructura
organizativa, el régimen financiero y la garantía de derechos para
minorías y personas en situación de discapacidad, entre otros
aspectos. Además, se reconoce la importancia de la participación
ciudadana y el control social en el desarrollo y aplicación de estos
instrumentos normativos.

La reforma de los estatutos y cartas orgánicas requiere un proceso


riguroso, con la aprobación de dos tercios de los miembros del órgano
deliberativo, el control de constitucionalidad y la realización de un
referendo para su aprobación definitiva.

Lección 2.5: Régimen competencial.


1. Definición Régimen competencial.
El régimen competencial en el marco de las entidades territoriales
autónomas es fundamental para establecer la distribución de
responsabilidades y competencias entre el nivel central del Estado y
las entidades territoriales autónomas. El presente análisis se centra
en el Capítulo I del régimen competencial, que abarca los artículos 64
al 69. En este contexto, se examinan las competencias exclusivas,
concurrentes y compartidas, así como la gradualidad en el ejercicio
de competencias, la compatibilización legislativa y la resolución de
conflictos de competencias.

Artículo 64: Este artículo establece que todas las competencias


exclusivas asignadas por la Constitución a las entidades territoriales
autónomas deben ser asumidas obligatoriamente por ellas. También
se menciona que los ingresos asignados a las entidades territoriales
autónomas deben destinarse al financiamiento de todas las
competencias establecidas en la Constitución. Asimismo, se resalta
que las entidades territoriales autónomas deben ejercer sus
competencias bajo responsabilidad directa de sus autoridades y
sujetarse a los sistemas de gestión pública, control gubernamental y
control jurisdiccional establecidos por ley.

Artículo 65: En este artículo se establece que las competencias


concurrentes, que corresponden tanto al nivel central del Estado
como a las entidades territoriales autónomas, deben ser ejercidas de
manera simultánea. Se menciona que la ley de la Asamblea
Legislativa Plurinacional debe distribuir las responsabilidades entre
los diferentes niveles en función de su naturaleza, características y
escala de intervención.

Artículo 66: El artículo hace referencia a las competencias


compartidas entre el nivel central del Estado y las entidades
territoriales autónomas. Se destaca que la Asamblea Legislativa
Plurinacional tiene la facultad exclusiva de fijar principios, regular de
manera general la materia y dividir las responsabilidades entre
ambos niveles. Se menciona que las entidades territoriales
autónomas también pueden dictar legislación de desarrollo, pero esta
debe estar en concordancia con la legislación básica establecida por
la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Artículo 67: Este artículo hace referencia a la gradualidad en el


ejercicio de competencias por parte de las entidades territoriales
autónomas. Se establece que el Servicio Estatal de Autonomías, en
coordinación con las instancias del nivel central del Estado y las
entidades territoriales autónomas, apoyará el ejercicio gradual de las
nuevas competencias. Además, se menciona que las autonomías
indígena originaria campesinas podrán determinar el ejercicio de
competencias relativas a la provisión de servicios públicos en sus
territorios, mediante un proceso concertado con los gobiernos
municipales y la suscripción de un convenio.

Artículo 68: En este artículo se aborda la compatibilización legislativa


en caso de disparidad entre las disposiciones normativas de las
entidades territoriales autónomas. Se establece que la Asamblea
Legislativa Plurinacional tiene la facultad de establecer los principios
necesarios para llevar a cabo la compatibilización normativa
mediante ley.

Artículo 69: El artículo trata los conflictos de competencias que


puedan surgir entre el nivel central del Estado y las entidades
territoriales autónomas, así como entre estas últimas. Se menciona
que estos conflictos pueden resolverse por la vía conciliatoria ante el
Servicio Estatal de Autonomías y, en caso de no ser resueltos, serán
remitidos al Tribunal Constitucional Plurinacional para su resolución
final.
El régimen competencial en las entidades territoriales autónomas es
esencial para garantizar una distribución clara y efectiva de
responsabilidades y competencias entre el nivel central del Estado y
las entidades territoriales autónomas. Los artículos analizados
abordan aspectos clave, como la obligatoriedad de asumir
competencias exclusivas, la distribución de competencias
concurrentes, la facultad de la Asamblea Legislativa Plurinacional
para establecer legislaciones básicas y de desarrollo, la gradualidad
en el ejercicio de competencias, la compatibilización legislativa y la
resolución de conflictos de competencias. Estas disposiciones buscan
fortalecer la autonomía de las entidades territoriales y promover la
coordinación y cooperación entre los diferentes niveles de gobierno
para garantizar un eficiente ejercicio de las competencias y el
bienestar de la ciudadanía.

2 Reserva de ley, transferencia,


delegación, Competencias no previstas
El presente análisis se centra en el régimen de reserva de ley,
transferencia, delegación y competencias no previstas en el marco de
las entidades territoriales autónomas. Los artículos del 70 al 79
abordan aspectos fundamentales relacionados con la facultad
legislativa, la reserva de ley, la cláusula residual, las competencias
concurrentes, la autonomía regional, así como los procesos de
transferencia y delegación de competencias. Además, se examina el
papel del Servicio Estatal de Autonomías en el proceso y la garantía
estatal de la prestación de servicios públicos.

Artículo 70: En este artículo se establece que la transferencia o


delegación de competencias a las entidades territoriales autónomas
no implica la pérdida de la facultad legislativa por parte del nivel
central del Estado, a menos que se disponga específicamente en el
Artículo 72. Además, se indica que si existe una norma vigente de
igual rango para el ejercicio de una competencia, no será necesaria
una nueva ley, debiendo la entidad territorial autónoma encargarse
de su reglamentación y ejecución.

Artículo 71: El artículo se refiere a la reserva de ley y establece que


cuando exista un mandato a ley en el texto constitucional sin
especificar la entidad territorial que legislará, se entiende que la
competencia es de exclusividad nacional, a menos que se trate de
competencias exclusivas de una entidad territorial autónoma, en cuyo
caso corresponderá a esta última la legislación respectiva.
Artículo 72: Este artículo se refiere a la cláusula residual y establece
que las competencias no incluidas en el texto constitucional serán
atribuidas al nivel central del Estado, el cual definirá mediante ley su
asignación. En otras palabras, las competencias que no estén
expresamente asignadas a las entidades territoriales autónomas
serán ejercidas por el nivel central.

Artículo 73: El artículo aborda las competencias concurrentes de las


entidades territoriales autónomas. Estas entidades pueden ejercer
algunas competencias de manera simultánea con otras entidades
territoriales de su jurisdicción. Se menciona que las entidades
territoriales autónomas mantendrán la potestad legislativa,
reglamentaria y ejecutiva, estableciendo el alcance y las áreas de
participación de cada entidad territorial en la reglamentación y
ejecución de estas competencias concurrentes.

Artículo 74: Se trata de las competencias de la autonomía regional. Se


establece que la asamblea departamental aprobará por dos tercios de
votos el traspaso de competencias a las autonomías regionales que
se constituyan en el departamento. En el caso de las autonomías
indígena originaria campesinas constituidas como región, estas
asumirán las competencias que les sean conferidas por las entidades
territoriales autónomas que las conforman, siguiendo el alcance
facultativo establecido en la Constitución Política del Estado.

Artículo 75: Este artículo se refiere a la transferencia de


competencias. Se establece que la transferencia total o parcial de una
competencia implica que la entidad territorial autónoma receptora
asume la responsabilidad sobre las materias competenciales
transferidas. La transferencia es definitiva y no puede ser transferida
a una tercera entidad territorial autónoma, limitándose únicamente a
su delegación total o parcial. Para que la transferencia sea efectiva,
se requiere la ratificación por ley de los órganos deliberativos de las
entidades territoriales autónomas emisora y receptora.

Artículo 76: Este artículo se refiere a la delegación de competencias.


Se establece que la delegación total o parcial de una competencia
implica que el gobierno delegante no pierde la titularidad de la
competencia, siendo la entidad territorial autónoma receptora la
responsable de su ejercicio. La delegación es revocable según lo
establecido en el convenio de delegación y no puede ser transferida
ni delegada a una tercera entidad territorial autónoma. Se menciona
que la delegación incluirá los recursos, infraestructura, equipamiento,
instrumentos técnicos y metodológicos, así como la capacitación del
personal que formen parte del ejercicio de la competencia.

Artículo 77: Este artículo se refiere a la participación del Servicio


Estatal de Autonomías en los procesos de transferencia y delegación
de competencias. Se establece que toda transferencia o delegación
de competencias entre el nivel central del Estado y las entidades
territoriales autónomas, o entre estas últimas, debe ser comunicada
al Servicio Estatal de Autonomías. Además, el Servicio Estatal de
Autonomías emite informes técnicos y participa en los procesos de
transferencia y delegación de competencias, brindando cooperación
técnica cuando sea requerida.

Artículo 78: Este artículo aborda la garantía estatal de la prestación


de servicios públicos. Se establece que los servicios públicos que
dejen de ser provistos por una entidad territorial autónoma podrán
ser atendidos por los gobiernos de las entidades territoriales
autónomas dentro de cuyo territorio se encuentre la entidad
responsable de su prestación. Para ello, se requiere la aprobación de
una ley por parte de la Asamblea Legislativa Plurinacional, fijando las
condiciones, plazos y restitución al gobierno autónomo impedido,
previo informe del Servicio Estatal de Autonomías.

Artículo 79: El último artículo analizado se refiere a las competencias


no previstas en el capítulo. Se establece que estas competencias
deberán ser reguladas por una ley sectorial aprobada por el nivel al
que correspondan, conforme a lo establecido en el Artículo 297 de la
Constitución Política del Estado. En otras palabras, las competencias
no contempladas específicamente en este capítulo deben ser
reguladas por leyes sectoriales aprobadas por el nivel competente.

El régimen de reserva de ley, transferencia, delegación y


competencias no previstas establece las pautas y procedimientos
para el ejercicio de las competencias por parte de las entidades
territoriales autónomas. Los artículos analizados resaltan la
importancia de la facultad legislativa y la titularidad de las
competencias, así como la necesidad de comunicar y coordinar las
transferencias y delegaciones de competencias con el Servicio Estatal
de Autonomías. Además, se destaca la posibilidad de atender los
servicios públicos por parte de las entidades territoriales autónomas
vecinas en caso de que una entidad no pueda prestarlos. En caso de
competencias no previstas, se establece la necesidad de una ley
sectorial aprobada por el nivel correspondiente. Estas disposiciones
contribuyen a fortalecer la autonomía de las entidades territoriales y
promover una gestión eficiente y coordinada de las competencias en
beneficio de la ciudadanía.

3. Alcance de las competencias


Análisis del Capítulo III - Alcance de las Competencias:

El Capítulo III del documento se enfoca en el alcance de las


competencias otorgadas en los Artículos 298 al 304 de la Constitución
Política del Estado. Este capítulo busca precisar el alcance concreto
de las competencias en base a los tipos de competencias establecidas
en el Artículo 297 de la Constitución.

Artículo 80: El artículo establece que este capítulo tiene como


objetivo desarrollar las competencias destacadas en los artículos
mencionados anteriormente y que requieren precisión en su alcance
concreto. Se basa en los tipos de competencias establecidas en el
Artículo 297 de la Constitución.

Artículo 81: El artículo se centra en las competencias relacionadas


con la salud. En primer lugar, se detallan las competencias del nivel
central del Estado, que incluyen la elaboración de la política nacional
de salud, la rectoría del Sistema Único de Salud, la elaboración de
normativa relacionada con la salud, la coordinación con instituciones
educativas, entre otros aspectos

Luego, se aborda la competencia compartida entre el nivel central del


Estado y los gobiernos indígenas originarios campesinos en relación
con la medicina tradicional. Se establece que el nivel central del
Estado tiene la responsabilidad de establecer la normativa básica
sobre propiedad y derechos intelectuales colectivos de los pueblos
indígenas originarios campesinos en relación con la medicina
tradicional. Por su parte, los gobiernos indígenas originarios
campesinos resguardan y registran la propiedad y derechos
intelectuales colectivos de la comunidad sobre los conocimientos y
productos de la medicina tradicional, y promueven su recuperación y
uso.

Asimismo, se mencionarán las competencias concurrentes en el


ámbito de la salud. Los gobiernos departamentales autónomos tienen
la responsabilidad de formular y aprobar el Plan Departamental de
Salud, ejercer la rectoría en salud a nivel departamental, proporcionar
infraestructura y equipamiento, ejecutar programas epidemiológicos,
entre otras acciones. Los gobiernos municipales autónomos, por su
parte, formulan y ejecutan el Plan Municipal de Salud, implementan el
Sistema Único de Salud en su jurisdicción, administran la
infraestructura y equipamiento de los establecimientos de salud,
entre otras responsabilidades. Los gobiernos indígenas originarios
campesinos autónomos formulan y aprueban planes locales de salud.

Artículo 82: Hábitat y Vivienda

El artículo establece las competencias relacionadas con el hábitat y la


vivienda. En primer lugar, se detallan las competencias exclusivas del
nivel central del Estado, que incluyen el diseño y aprobación del
régimen del hábitat y la vivienda, la formulación y aprobación de
políticas generales, y la aprobación de la política de servicios básicos
relacionados con el hábitat y la vivienda.
Luego, se aborda la competencia concurrente del nivel central del
Estado en coordinación con los gobiernos departamentales
autónomos. En este sentido, se establece la competencia del nivel
central del Estado para establecer normas pertinentes en aspectos
habitacionales, parámetros técnicos de equipamientos y espacios
públicos, diseño y ejecución de proyectos habitacionales piloto,
normas para la gestión de riesgos en temáticas habitacionales y
apoyo a la planificación habitacional de las regiones metropolitanas.

Asimismo, se mencionan las competencias de los gobiernos


departamentales autónomos, que incluyen la formulación y ejecución
de políticas departamentales del hábitat y la vivienda, el desarrollo de
normas técnicas constructivas, y la elaboración y ejecución de
programas y proyectos de construcción de viviendas.

En el caso de los gobiernos municipales autónomos, se establece su


competencia para formular y aprobar políticas municipales de
financiamiento de la vivienda, así como la ejecución de programas y
proyectos de construcción de viviendas, conforme a las políticas y
normas técnicas establecidas por el nivel central del Estado.

Finalmente, se mencionan las competencias de los gobiernos


indígenas originarios campesinos, que se enmarcan en la formulación
de políticas de vivienda y urbanismo conforme a sus prácticas
culturales ya las políticas definidas en el nivel central del Estado, y la
ejecución de programas y proyectos de construcción de viviendas.

Artículo 83: Agua Potable y Alcantarillado

El artículo aborda las competencias relacionadas con el agua potable


y el alcantarillado. En primer lugar, se detallan las competencias
exclusivas del nivel central del Estado, que incluyen la formulación y
aprobación del régimen y las políticas de servicios básicos del país,
así como la elaboración, financiación y ejecución de proyectos de
alcantarillado sanitario.

Luego, se mencionan las competencias concurrentes del nivel central


del Estado y los gobiernos departamentales autónomos. En este
sentido, el nivel central del Estado tiene la competencia de elaborar,
financiar y ejecutar proyectos de agua potable y alcantarillado de
manera concurrente con los otros niveles autonómicos, mientras que
los gobiernos departamentales autónomos tienen la competencia de
elaborar, financiar y ejecutar planes y proyectos de agua potable y
alcantarillado en coordinacion con el nivel central del Estado.

Por su parte, los gobiernos municipales autónomos tienen la


competencia de ejecutar programas y proyectos de los servicios de
agua potable y alcantarillado, de acuerdo a las políticas establecidas
por el nivel central del Estado. Además, tienen la responsabilidad de
proporcionar los servicios de agua potable y alcantarillado a través de
entidades públicas, cooperativas, comunitarias o mixtas, y de aprobar
las tasas de los servicios públicos de agua potable y alcantarillado.

En el caso de los gobiernos indígenas originarios campesinos, se


establece que podrán ejecutar las competencias municipales en el
ámbito de su jurisdicción.

Artículo 84: Educación

El artículo menciona que la distribución de competencias entre el


nivel central del Estado y las entidades territoriales autónomas en
materia de educación debe ser regulada por una ley especial. Se
establece que la educación es la función suprema y primera
responsabilidad del Estado, y que debe ser unitaria, pública y
universal. El artículo menciona que la gestión del Sistema de
Educación es concurrente con las entidades territoriales autónomas.

Se menciona que la ley especial en materia de educación regulará el


desarrollo curricular descolonizador, teniendo en cuenta las
características de cada entidad territorial autónoma en términos
espirituales, territoriales, lingüísticas, culturales, sociales, económicas
y políticas.

Se establece que las relaciones y responsabilidades entre las


entidades vinculadas al sector educación se sujetarán al marco legal
vigente anterior a la promulgación de la presente ley, hasta que se
promulgue la ley especial mencionada.

Artículo 85: Telefonía Fija, Móvil y Telecomunicaciones

El artículo aborda las competencias relacionadas con la telefonía fija,


móvil y las telecomunicaciones. En primer lugar, se mencionan las
competencias exclusivas del nivel central del Estado, que incluyen la
formulación y aprobación del régimen general y las políticas de
comunicaciones y telecomunicaciones del país, la autorización y
fiscalización de los servicios de telefonía fija, móvil y todas las redes
de telecomunicaciones, la regulación de los servicios de
interconexión, y el ejercicio de competencias de control y fiscalización
en telecomunicaciones a nivel nacional.

Luego, se mencionan las competencias concurrentes del nivel central


del Estado y los gobiernos departamentales autónomos. El nivel
central del Estado tiene la competencia de elaborar, financiar y
ejecutar subsidiariamente proyectos de telecomunicaciones y
tecnologías de información de manera concurrente con los otros
niveles autonómicos. Además, se establece que el nivel central del
Estado fijará los topes de precios para los servicios de telefonía fija,
móvil, larga distancia, telecomunicaciones y tecnologías de
información a nivel nacional.
En el caso de los gobiernos departamentales autónomos, se
menciona que deberá supervisar el uso de las frecuencias
electromagnéticas en redes de telecomunicaciones, radiodifusión y
otras, y coadyuvar en la asistencia técnica y planificación de los
servicios básicos de telecomunicaciones.

Los gobiernos municipales autónomos, por su parte, tienen la


competencia de autorizar la instalación de torres y soportes de
antenas y redes, en coordinación con las políticas establecidas por el
nivel central del Estado. Además, los gobiernos autorizan las
autonomías indígenas originarias campesinas para el funcionamiento
de las radios comunitarias en su jurisdicción.

Artículo 86: Patrimonio Cultural

El artículo establece las competencias exclusivas del nivel central del


Estado, los gobiernos departamentales autónomos, los gobiernos
municipales autónomos y los gobiernos indígenas originarios
campesinos en relación al patrimonio cultural.

El nivel central del Estado tiene las siguientes competencias


exclusivas:

Elaborar la Ley Nacional de Patrimonio Cultural.

Definir políticas estatales para la protección, conservación,


promoción, recuperación, traslado, defensa, enajenación, destrucción,
lucha, desarrollado o resguardo de yacimientos, monumentos o
bienes arqueológicos, y control del patrimonio cultural material e
inmaterial de interés general y sitios actividades y fallecidos
patrimonio cultural de la humanidad, así como las políticas culturales
para la descolonización, investigación, difusión y prácticas de culturas
ancestrales de naciones originarias y pueblos indígenas e idiomas
oficiales del Estado Plurinacional.

Definir, supervisar y financiar la creación de Áreas de Preservación y


Protección Estatal.

Control del cumplimiento de las normas de conservación y custodia


del patrimonio histórico, arquitectónico, arqueológico, artístico,
religioso, etnográfico y documental.

Autorizar, fiscalizar y supervisar los fondos y recursos dedicados a la


investigación, conservación, promoción y puesta en valor del
patrimonio cultural.

Regular el régimen de clasificación y declaración del Patrimonio


Cultural del Estado.
Los gobiernos departamentales autónomos tienen las siguientes
competencias exclusivas:

Formular y ejecutar políticas de protección, conservación,


recuperación, custodia y promoción del patrimonio cultural
departamental y descolonización, investigación y prácticas culturas
de ancestrales de naciones originarias y pueblos indígenas, idiomas
oficiales del Estado Plurinacional, en el marco de las políticas
estatales.

Elaborar y desarrollar normativas departamentales para la


declaración, protección, conservación y promoción del patrimonio
cultural, histórico, documental, artístico, monumental, arquitectónico,
arqueológico, paleontológico, científico, tangible e intangible a su
cargo, dentro de los parámetros establecidos en la Ley Nacional del
Patrimonio Cultural.

Apoyar y promover al consejo departamental de culturas de su


respectivo departamento.

Generar espacios de encuentro e infraestructura para el desarrollo de


las actividades artístico-culturales.

Los gobiernos municipales autónomos tienen las siguientes


competencias exclusivas:

Formular y ejecutar políticas de protección, conservación,


recuperación, custodia y promoción del patrimonio cultural municipal
y descolonización, investigación y prácticas de culturas ancestrales
de naciones originarias y pueblos indígenas, idiomas del Estado
Plurinacional, en el marco de las políticas estatales.

Elaborar y desarrollar normativas municipales para la declaración,


protección, conservación y promoción del patrimonio cultural,
histórico, documental, artístico, monumental, arquitectónico,
arqueológico, paleontológico, científico, tangible e intangible a su
cargo, dentro de los parámetros establecidos en la Ley Nacional del
Patrimonio Cultural.

Generar espacios de encuentro e infraestructura para el desarrollo de


las actividades artístico-culturales.

Los gobiernos indígenas originarios campesinos autónomos tienen las


siguientes competencias exclusivas:

Formular y ejecutar políticas de protección, conservación,


recuperación, custodia y promoción del patrimonio cultural municipal
y descolonización, investigación y prácticas de sus culturas
ancestrales y sus idiomas, en el marco de las políticas estatales.
Elaborar y desarrollar normativas para la declaración, protección,
conservación, promoción y custodia del patrimonio cultural, histórico,
documental, artístico, monumental, arquitectónico, arqueológico,
paleontológico, científico, tangible e intangible a su carga, dentro de
los parámetros establecidos en la Ley Nacional del Patrimonio
Cultural.

Promocionar, desarrollar y fortalecer el desarrollo de sus culturas,


historia, avance científico, tradiciones y creencias religiosas, así como
la promoción y fortalecimiento de espacios de encuentros
interculturales.

Artículo 87: Recursos Naturales

El artículo establece las competencias relacionadas con los recursos


naturales. Se mencionan las competencias exclusivas del nivel central
del Estado, así como las competencias concurrentes de los gobiernos
departamentales autónomos, los gobiernos municipales autónomos y
los gobiernos indígenas originarios campesinos autónomos.

El nivel central del Estado tiene las siguientes competencias


exclusivas:

Clasificar el patrimonio natural, departamental, municipal e indígena


originario campesino mediante una ley de la Asamblea Legislativa
Plurinacional.

Crear los mecanismos de cobro por el uso y aprovechamiento de los


recursos naturales.

Crear y administrar reservas fiscales de recursos naturales.

En cuanto a las competencias concurrentes:

Los gobiernos departamentales autónomos tienen la competencia de


ejecutar la política general de conservación y protección de cuencas,
suelos, recursos forestales y bosques.

Los gobiernos municipales autónomos tienen la competencia de


ejecutar la política general de conservación de suelos, recursos
forestales y bosques en coordinación con el gobierno departamental
autónomo.

Los gobiernos indígenas originarios campesinos autónomos tienen la


competencia de gestionar y aprovechar sustentablemente los
recursos forestales, en el marco de la política y régimen establecido
por el nivel central del Estado, así como implementar acciones y
mecanismos necesarios para la ejecución de la política general de
suelos y cuencas.
3.1. Alcance de las competencias (parte
2)
Artículo 88: Biodiversidad y Medio Ambiente

El artículo establece las competencias exclusivas del nivel central del


Estado en relación a la biodiversidad y el medio ambiente.

El nivel central del Estado tiene la competencia exclusiva de diseñar,


aprobar y ejecutar el régimen general de gestión de biodiversidad y
medio ambiente, así como elaborar y ejecutar el régimen de áreas
protegidas y administrar las áreas protegidas de interés nacional.

Artículo 89: Recursos Hídricos y Riego

El artículo aborda las competencias relacionadas con los recursos


hídricos y el riego. Se mencionan las competencias exclusivas del
nivel central del Estado, así como las competencias concurrentes de
los gobiernos departamentales autónomos, los gobiernos municipales
autónomos y los gobiernos indígenas originarios campesinos
autónomos.

El nivel central del Estado tiene las siguientes competencias


exclusivas:

Establecer mediante ley el régimen de recursos hídricos y sus


servicios, que incluye la regulación de la gestión integral de cuencas,
la definición de políticas del sector, el marco institucional, las
condiciones y restricciones para sus usos y servicios, la otorgación y
regulación de derechos , la regulación respecto al uso y
aprovechamiento, la regulación para la administración de servicios, y
la institucionalidad que reconoce la participación de las
organizaciones sociales en el sector.

Definir planes y programas relativos a recursos hídricos y sus


servicios.

En cuanto a las competencias concurrentes:

Los gobiernos departamentales autónomos tienen la competencia de


elaborar, financiar y ejecutar proyectos de riego en coordinación con
el nivel central del Estado y las entidades territoriales autónomas.

Los gobiernos municipales autónomos tienen la competencia de


elaborar, financiar y ejecutar proyectos de riego y micro riego en
coordinación con el nivel central del Estado, las entidades territoriales
autónomas y los pueblos indígenas originarios campesinos.
Los gobiernos indígenas originarios campesinos autónomos tienen la
competencia de elaborar, financiar, ejecutar y mantener proyectos de
riego en coordinación con el nivel central del Estado y las entidades
territoriales autónomas.

Artículo 90: Áridos y Agregados

De acuerdo con la competencia compartida establecida en el numeral


2, parágrafo II del artículo 304 de la Constitución Política del Estado,
el nivel central del Estado tiene la competencia de establecer áreas
de explotación minera de aluvial en las que se depositan y/o
acumulan minerales y metales mezclados con arena o grava, así
como áreas de explotación de áridos y agregados.

Las autonomías indígenas originarias campesinas definirán los


mecanismos de participación y control en el aprovechamiento de
áridos y agregados en su jurisdicción.

Los gobiernos municipales tienen la responsabilidad de manejar los


áridos y agregados según lo establecido en el numeral 41, parágrafo I
del artículo 302 de la Constitución Política del Estado, en coordinación
con los pueblos indígenas originarios campesinos cuando
corresponda.

Artículo 91: Desarrollo Rural Integral

De acuerdo con la competencia concurrente establecida en el


numeral 16, parágrafo II del artículo 299 de la Constitución Política
del Estado, se distribuyen las competencias de la siguiente manera:

Nivel central del Estado:

1. Formular, aprobar y gestionar políticas, planes, programas y


proyectos integrales de apoyo a la producción agropecuaria,
agroforestal, pesca y turismo.
2. Formular y aprobar políticas generales de protección a la producción
agropecuaria y agroindustrial, que contribuyan a la seguridad y
soberanía alimentaria del país.
3. Fomentar la recuperación y conocer del conocimiento y tecnologías
ancestrales que contribuyen a la seguridad y soberanía alimentaria.
4. Normar, promover y ejecutar políticas de desarrollo semillero
nacional inherentes a la producción, comercialización, certificación,
fiscalización y registro de semillas para contribuir a la seguridad y
soberanía alimentaria.
5. Ejecutar, regular y establecer mecanismos para el funcionamiento del
Sistema de Innovación Agropecuario y Agroforestal, y la concurrencia
en el desarrollo y coordinación de procesos de innovación y
transferencia de ciencia y tecnología.
6. Normar, regular y ejecutar la innovación, investigación y
transferencia de tecnología agropecuaria y forestal, tanto pública
como privada, definiendo las líneas y actividades, así como las
condiciones y requisitos para el otorgamiento de acreditaciones,
licencias y otros.
7. Ejecutar los procesos de certificación, fiscalización y registro de toda
estructura botánica sexual o asexual destinada a la siembra,
plantación o propagación de una especie vegetal, animal y
microbiológica con fines agropecuarios y forestales.

Gobiernos departamentales autónomos:

1. Formular, aprobar y ejecutar políticas departamentales para la


agricultura, ganadería, caza y pesca, en concordancia con las
políticas generales.
2. Fomentar la transformación e incorporación de valor agregado a la
producción agrícola, ganadera y piscícola.

Gobiernos municipales autónomos:

1. Ejecutar las políticas generales sobre agricultura, ganadería, caza y


pesca en concordancia con el Plan General de Desarrollo Rural
Integral, en coordinación con los gobiernos departamentales
autónomos.
2. Promover el desarrollo rural integral de acuerdo a sus competencias y
en el marco de la política general.

Los gobiernos indígenas originarios campesinos ejercerán las


siguientes competencias de acuerdo a lo establecido en el presente
artículo y la competencia del numeral 8, parágrafo III del artículo 304
de la Constitución Política del Estado:

1. Formular y aprobar políticas de promoción de la agricultura y


ganadería.
2. Formular y aprobar políticas de promoción de la recuperación de los
conocimientos y tecnologías ancestrales, preservando sus
fundamentos técnicos y científicos.
3. Adoptar políticas para la recuperación de cultivos y alimentos
tradicionales.

Artículo 92: Desarrollo Productivo

De acuerdo con la competencia exclusiva establecida en el numeral


35, parágrafo II del artículo 298 de la Constitución Política del Estado,
el nivel central del Estado tiene las siguientes competencias
exclusivas:

1. Elaborar políticas y estrategias nacionales de desarrollo productivo


con la generación de empleo digno en el marco del Plan General de
Desarrollo.
2. Formular políticas dirigidas a promover complejos productivos en
todo el territorio nacional en base al modelo de economía plural.
3. Establecer políticas dirigidas a buscar el acceso a mercados
nacionales y promover compras estatales a favor de las unidades
productivas, incluyendo micro, pequeñas, medianas y grandes
empresas, industrias, organizaciones económicas campesinas,
asociaciones, organizaciones de pequeños productores urbanos y/o
rurales, artesanos , organizaciones económicas comunitarias y
cooperativas sociales, precautelando el abastecimiento del mercado
interno y promoviendo la asociatividad de las unidades productivas.
4. Elaborar, aprobar y ejecutar políticas de desarrollo y promoción de la
oferta exportable con valor agregado, priorizando el apoyo a las
unidades productivas reconocidas por la Constitución Política del
Estado y garantizando el abastecimiento del mercado interno.
5. Estructurar y coordinar una institucionalidad para el financiamiento
del desarrollo productivo.
6. Generar y aprobar políticas públicas para elevar la productividad y
competitividad del sector productivo.
7. Formular, aprobar y ejecutar políticas, planes, programas y proyectos
de industrialización de la producción en el Estado Plurinacional.
8. Formular, aprobar y ejecutar políticas, planes, programas y proyectos
de comercialización de la producción en el Estado Plurinacional.
9. Fomentar y fortalecer el desarrollo de las unidades productivas y su
organización administrativa y empresarial.
[Link] el desarrollo de las unidades productivas y su organización
administrativa y empresarial.
[Link], gestionar y ejecutar políticas, planes, programas y
proyectos sobre capacitación técnica y tecnológica en materia
productiva.
[Link] y ejercer tutela en las empresas públicas del sector productivo,
caracterizadas por responder al interés nacional, tener carácter
estratégico y ubicarse en cualquier lugar del Estado Plurinacional.
[Link]ñar, implementar y ejecutar políticas de desarrollo y
sostenibilidad de todas las unidades productivas en el marco de la
economía plural.
[Link] políticas y normas para participar, fiscalizar y regular los
mercados, velando por la calidad de los servicios y productos.
[Link]ñar políticas sobre los mecanismos de apoyo administrativo,
financiero, productivo y comercial a las unidades productivas en el
marco de la economía plural.
[Link], administrar los registros públicos de comercio, empresas,
exportaciones y protección de la propiedad intelectual.
[Link] políticas orientadas a la protección de la industria nacional.
[Link] políticas orientadas a la seguridad industrial.
[Link]ñar, normar, implementar y ejecutar la acreditación y
certificación de calidad, metrología industrial y científica, y
normalización técnica del sector industrial.
[Link]ñar, normar, implementar y ejecutar la acreditación y
certificación en el marco del comercio justo, economía solidaria y
producción ecológica.
[Link]ñar, implementar y ejecutar políticas para la aplicación de
normas internacionales en el país.
[Link], implementar y ejecutar normativas para el sector industrial
y de servicios.

Los gobiernos departamentales autónomos tienen competencias


exclusivas y concurrentes en relación al desarrollo productivo, como
formular y ejecutar políticas departamentales, promover la
transformación e incorporación de valor agregado a la producción,
entre otras.

Los gobiernos municipales autónomos tienen competencias


exclusivas en relación al desarrollo productivo a nivel municipal,
como promover programas de infraestructura productiva, formular y
ejecutar proyectos de infraestructura para el acceso a mercados
locales, fomentar y fortalecer el desarrollo de las unidades
productivas, entre otras.

Los gobiernos indígenas originarios campesinos tienen competencias


específicas en el desarrollo productivo, como fomentar la
recuperación de saberes y tecnologías ancestrales, promover la
agricultura y ganadería, y adoptar políticas para la recuperación de
cultivos y alimentos tradicionales.

Artículo 93: Planificación

El nivel central del Estado tiene la competencia privativa de conducir


y regular el proceso de planificación del desarrollo económico, social
y cultural del país, incorporando las previsiones de las entidades
territoriales autónomas. Además, tiene la responsabilidad de diseñar
e implementar el Sistema de Planificación Integral del Estado
mediante una ley aprobada por la Asamblea Legislativa Plurinacional,
incorporando a las entidades territoriales autónomas y formulando y
aplicando el Plan General de Desarrollo, el cual es de cumplimiento
obligatorio para todos los actores, entidades públicas y entidades
territoriales autónomas.

Los gobiernos departamentales autónomos tienen competencias


exclusivas de diseñar y establecer el plan de desarrollo económico y
social del departamento, coordinar los procesos de planificación de
los municipios y las autonomías indígenas originario campesinas de
su jurisdicción, y promover el desarrollo productivo.

Los gobiernos municipales autónomos tienen competencias


exclusivas de elaborar, aprobar y ejecutar el Plan de Desarrollo
Municipal, coordinar los procesos de planificación de los municipios y
las autonomías indígenas originario campesinas de su jurisdicción, y
crear una instancia de planificación participativa y garantizar su
funcionamiento.

Los gobiernos indígenas originarios campesinos tienen competencias


exclusivas de definir e implementar sus propias formas de desarrollo
económico, social, político, organizativo y cultural, en sujeción a una
ley especial, y participar en los procesos de planificación coordinados
por los gobiernos departamentales.

Artículo 94: Ordenamiento Territorial


El artículo 94 establece las competencias exclusivas en materia de
ordenamiento territorial para los diferentes niveles de gobierno en
Bolivia: el nivel central del Estado, los gobiernos departamentales
autónomos, los gobiernos municipales autónomos y los gobiernos
indígenas originario campesinos autónomos.

El nivel central del Estado tiene la responsabilidad de diseñar la


política nacional de planificación y el Plan Nacional de Ordenamiento
Territorial. Esto implica establecer normas técnicas obligatorias y
proporcionar directrices para la elaboración de planes de
ordenamiento territorial y uso del suelo a nivel departamental,
municipal y de las autonomías indígenas originarias campesinas.
También debe coordinar las acciones entre el nivel central del Estado
y las entidades territoriales autónomas.

Los gobiernos departamentales autónomos son responsables de


diseñar el Plan de Ordenamiento Territorial Departamental en
coordinación con los municipios y las autonomías indígenas
originarias campesinas. También tienen la tarea de diseñar y ejecutar
el Plan Departamental de Uso de Suelos en coordinación con los
gobiernos municipales e indígenas originarios campesinos.

Los gobiernos municipales autónomos tienen la competencia


exclusiva de diseñar el Plan de Ordenamiento Territorial Municipal en
coordinación con el gobierno departamental y las autonomías
indígenas originarias campesinas. Además, son responsables de
diseñar y ejecutar el Plan de Uso de Suelos del municipio en
coordinación con el gobierno departamental y las autonomías
indígenas originarias campesinas.

Por último, los gobiernos indígenas originarios campesinos autónomos


tienen la competencia exclusiva de diseñar y ejecutar el Plan de Uso
de Suelos de la entidad territorial indígena originario campesina en
coordinación con los gobiernos departamentales y municipales.
También se encargan de planificar y regular la ocupación territorial en
su jurisdicción, incluyendo la redistribución poblacional de acuerdo
con sus prácticas culturales.

En resumen, el artículo 94 distribuye las responsabilidades y


competencias en materia de ordenamiento territorial entre los
diferentes niveles de gobierno en Bolivia. Cada nivel tiene funciones
específicas para diseñar y ejecutar planes de ordenamiento territorial
y uso del suelo, con el objetivo de lograr una planificación integral y
coordinada del territorio. Además, se destaca la importancia de la
coordinación entre los diferentes niveles de gobierno y la
participación de las autonomías indígenas originarias campesinas en
este proceso.

Artículo 95: Turismo


El artículo 95 establece las competencias exclusivas en materia de
turismo para el nivel central del Estado, los gobiernos
departamentales autónomos, los gobiernos municipales autónomos y
los gobiernos indígenas originarios campesinos autónomos.

El nivel central del Estado tiene la responsabilidad de elaborar las


políticas generales y el régimen de turismo, así como implementar el
Plan Nacional de Turismo en coordinación con las entidades
territoriales autónomas. También debe promover y fomentar los
emprendimientos turísticos de las comunidades indígenas originarias
campesinas y organizaciones de la sociedad civil, establecer sistemas
de categorización y certificación de prestadores de servicios
turísticos, y desarrollar un sistema de información sobre la oferta
turística nacional.

Los gobiernos departamentales autónomos son responsables de


diseñar e implementar el Plan Departamental de Turismo en
coordinación con las entidades territoriales autónomas. También
deben establecer políticas de turismo departamental, promover y
proteger el turismo comunitario, supervisar y controlar los servicios
turísticos, y autorizar y supervisar las operaciones de medios de
transporte turístico en el departamento.

Los gobiernos municipales autónomos tienen la competencia


exclusiva de diseñar e implementar el Plan Municipal de Turismo,
formular políticas de turismo local, realizar inversiones en
infraestructura pública para el turismo y supervisar y controlar los
servicios turísticos dentro de su.

Los gobiernos indígenas originarios campesinos autónomos tienen la


responsabilidad de formular y aprobar políticas de turismo sostenible,
ejecutar programas y proyectos para promover emprendimientos
turísticos comunitarios, y diseñar, implementar y administrar servicios
de asistencia al turista en su. También se encargan de supervisar y
fiscalizar la operación de medios de transporte turístico.

En resumen, el artículo 95 establece las competencias y


responsabilidades de los diferentes niveles de gobierno en materia de
turismo. Cada nivel tiene tareas específicas para formular políticas,
planificar, promover y regular el turismo, así como para garantizar la
calidad de los servicios turísticos y proteger los derechos de los
usuarios. Se destaca la importancia de promover el turismo
comunitario y el desarrollo sostenible en este ámbito.

Artículo 96: Transportes

El artículo 96 establece las competencias exclusivas en materia de


transportes para el nivel central del Estado, los gobiernos
departamentales autónomos, los gobiernos municipales autónomos y
los gobiernos indígenas originarios campesinos autónomos.
El nivel central del Estado tiene la responsabilidad de formular y
aprobar políticas estatales en transporte, planificar y regular la
aviación civil, establecer criterios técnicos y estándares mínimos para
el transporte, y ejercer competencias sobre el transporte fluvial,
lacustre y marítimo de integración nacional e internacional . También
debe participar en la determinación de políticas internacionales de
transporte.

Los gobiernos departamentales autónomos tienen la competencia


exclusiva de aprobar políticas departamentales de transporte,
planificar y promover el desarrollo del transporte interprovincial por
carretera, ferrocarril, fluvial y otros medios, y regular el servicio y las
tarifas de transporte interprovincial e intermunicipal.

Los gobiernos municipales autónomos tienen la responsabilidad de


planificar y desarrollar el transporte urbano, implementar el registro
de vehículos automotores, regular las tarifas de transporte en su área
de jurisdicción y supervisar el funcionamiento de los servicios de
transporte definidos como atribución municipal.

Los gobiernos indígenas originarios campesinos autónomos tienen la


competencia exclusiva de mantener y administrar caminos vecinales
y comunales, construir caminos vecinales y comunales en
coordinación con otros niveles de gobierno, y supervisar y fiscalizar la
operación de medios de transporte en su territorio.

El artículo 97 establece que la distribución de competencias entre el


nivel central del Estado y las entidades territoriales autónomas en
materia de energía y sus fuentes deben ser reguladas por una ley
sectorial del nivel central del Estado. Esta ley definirá la política,
planificación y régimen del sector energético en Bolivia.

El artículo menciona que esta distribución de competencias se basará


en los mandatos establecidos en los artículos 378, 298, 299, 300 de la
Constitución Política del Estado. En particular, se hace referencia a la
competencia exclusiva de los gobiernos departamentales autónomos
en el numeral 6 y 16 del artículo 300, ya la competencia exclusiva de
los gobiernos municipales autónomos en el numeral 12 del artículo
302. Asimismo, se menciona la competencia concurrente en el
numeral 7 del artículo 299.

En resumen, el artículo 97 establece que la distribución de


competencias en materia de energía entre el nivel central del Estado
y las entidades territoriales autónomas debe ser regulada por una ley
sectorial. Esta ley definirá la política, planificación y régimen del
sector energético, tomando en cuenta las competencias exclusivas y
concurrentes establecidas en la Constitución.

Artículo 98: Seguridad Ciudadana


El artículo 98 establece que la competencia en seguridad ciudadana
debe ser regulada por una ley especial, considerando que el Estado
es el garante de los derechos fundamentales y la seguridad
ciudadana es una función esencial contemplada en la Constitución
Política del Estado.

Se menciona que el ejercicio de la competencia concurrente en


seguridad ciudadana por parte de las entidades territoriales
autónomas debe sujetarse a la ley especial emitida por el nivel
central del Estado. Esta ley se basa en la competencia concurrente
establecida en el numeral 13 del artículo 299 de la Constitución
Política del Estado.

En resumen, el artículo 98 establece que la competencia en seguridad


ciudadana debe ser regulada por una ley especial. El ejercicio de esta
competencia por parte de las entidades territoriales autónomas está
sujeto a dicha ley, emitida por el nivel central del Estado, de acuerdo
a la competencia concurrente establecida en la Constitución.

Artículo 99: Relaciones Internacionales

El artículo 99 establece que la distribución y ejercicio de la


competencia compartida en relaciones internacionales entre el nivel
central del Estado y las entidades territoriales autónomas deben ser
reguladas por ley. Se menciona que las relaciones e intercambios
internacionales, así como la negociación, suscripción y ratificación de
tratados internacionales, responden a las multas del Estado en
función de la unidad, soberanía e intereses del pueblo.

El artículo hace referencia al numeral 5 del artículo 299 de la


Constitución Política del Estado, que establece la competencia
compartida en relaciones internacionales. Esta competencia debe ser
regulada por una ley para definir la distribución y ejercicio de dicha
competencia entre el nivel central del Estado y las entidades
territoriales autónomas.

En resumen, el artículo 99 establece que la distribución y ejercicio de


la competencia compartida en relaciones internacionales entre el
nivel central del Estado y las entidades territoriales autónomas deben
ser reguladas por ley. Se busca definir la forma en que se llevarán a
cabo las relaciones e intercambios internacionales y la negociación de
tratados internacionales, considerando las multas del Estado.

Artículo 100: Gestión de Riesgos y Atención de Desastres Naturales

El artículo 100 establece la distribución de competencias en materia


de gestión de riesgos y atención de desastres naturales. En primer
lugar, el nivel central del Estado tiene competencias exclusivas que
incluyen la coordinación del Sistema Nacional de Reducción de
Riesgos y Atención de Desastres y Emergencias (SISRADE), establecer
criterios y parámetros para evaluar, monitorear y reportar los niveles
de riesgo de desastre, generar e integrar información sobre
amenazas, definir políticas y articular sistemas de alerta temprana,
entre otras responsabilidades.

Los gobiernos departamentales autónomos tienen competencias


exclusivas que incluyen conformar y liderar comités departamentales
de reducción de riesgo y atención de desastres, definir políticas y
proyectos de reducción de riesgos, realizar evaluaciones del riesgo,
establecer sistemas de alerta temprana a nivel departamental, entre
otras.

Los gobiernos municipales autónomos tienen competencias


exclusivas que incluyen ser parte del Sistema Nacional de Reducción
de Riesgos y Atención de Desastres y Emergencias (SISRADE) a nivel
municipal, conformar y liderar comités municipales de reducción de
riesgo y atención de desastres, aplicar la metodología de evaluación
del riesgo, gestionar y consolidar información municipal sobre riesgo
y desastres, entre otras.

Los gobiernos de las autonomías indígenas originarias campesinas


son parte del sistema nacional de prevención y gestión de riesgos,
desarrollando y desarrollando sus propios sistemas de prevención y
gestión de riesgos en el ámbito de su jurisdicción, basados en sus
conocimientos ancestrales sobre el hábitat.

En resumen, el artículo 100 establece la distribución de competencias


en materia de gestión de riesgos y atención de desastres naturales.
Cada nivel de gobierno tiene competencias exclusivas para coordinar,
planificar y ejecutar acciones relacionadas con la reducción de riesgos
y la atención de desastres, en concordancia con los principios y
sistemas establecidos a nivel nacional.

2.6 Régimen económico financiero.


1. Objeto y lineamientos.
El régimen económico financiero de las entidades territoriales
autónomas en Bolivia tiene como objetivo regular la provisión y
administración de recursos en cumplimiento de lo establecido en la
Constitución Política del Estado. Este régimen establece lineamientos
generales que promueven la sostenibilidad financiera, la autonomía
económica, la equidad, la coordinación y la propuesta de recursos
para abordar las desigualdades y la erradicación de la pobreza. A
través de este marco normativo, se busca fortalecer la capacidad de
las entidades territoriales autónomas para ejercer sus competencias y
brindar servicios públicos de calidad a la población.

Artículo 101: Objeto


Regular el régimen económico financiero en cumplimiento de lo
establecido en la Constitución Política del Estado, en el ámbito de
aplicación de la presente Ley. El régimen económico financiero regula
la protección de recursos a las entidades territoriales autónomas y las
facultades para su administración, con el fin de ejercer y cumplir sus
competencias en concordancia con la Constitución Política del Estado,
su Artículo 340 y las disposiciones legales vigentes. Las entidades
territoriales autónomas financiarán el ejercicio de sus competencias
con los recursos consignados en sus presupuestos institucionales, de
acuerdo con las disposiciones legales aplicables.

Artículo 102: Lineamientos Generales La administración de los


recursos de las entidades territoriales autónomas se llevará a cabo
siguiendo los siguientes lineamientos:

1. Sostenibilidad financiera de la prestación de servicios públicos,


garantizada por las entidades territoriales autónomas, asegurando
que su programación operativa y estratégica plurianuales estén en
consonancia con la disponibilidad efectiva de recursos.
2. Autonomía económica financiera, permitiendo a las entidades
territoriales autónomas decidir sobre el uso de sus recursos y ejercer
las facultades para generar y ampliar los recursos económicos y
financieros dentro de su jurisdicción y competencias.
3. Equidad con solidaridad entre todas las autonomías, mediante la
implementación concertada de mecanismos que contribuyan a una
distribución más equitativa de los recursos disponibles para el
financiamiento de sus competencias.
4. Coordinación constructiva y lealtad institucional entre las entidades
territoriales autónomas para la implementación de cualquier medida
que tenga un impacto en los recursos de otras entidades dentro de su
jurisdicción.
5. Asignación de recursos suficientes para la eliminación de las
desigualdades sociales, de género y la erradicación de la pobreza.

El régimen económico financiero de las entidades territoriales


autónomas en Bolivia desempeña un papel fundamental en la gestión
de recursos y el ejercicio de competencias a nivel local. Los
lineamientos establecidos buscan garantizar la sostenibilidad
financiera de los servicios públicos, la autonomía en la toma de
decisiones económicas, la equidad en la distribución de recursos, la
coordinación entre entidades y la disposición de recursos para
abordar desigualdades y la erradicación de la pobreza. Al fortalecer el
régimen económico financiero, se fomenta el desarrollo local, se
potencia la capacidad de las entidades territoriales autónomas y se
contribuye al bienestar de la población.

2. Recursos de las entidades territoriales


autónomas.
Los recursos son fundamentales para que las entidades territoriales
autónomas en Bolivia puedan cumplir con sus responsabilidades y
brindar servicios a la población. El artículo 103 establece que los
recursos de estas entidades incluyen ingresos tributarios, no
tributarios, transferencias, donaciones, créditos y otros beneficios no
monetarios. Estos recursos son utilizados para ampliar la capacidad
de las entidades territoriales autónomas y proporcionar bienes y
servicios a la población de su territorio. Además, el artículo 103
también destaca la importancia de formular y ejecutar políticas y
presupuestos con recursos propios para abordar la pobreza, la
exclusión social, la igualdad de género y el vivir bien.

Artículo 103: Este artículo establece los recursos de las entidades


territoriales autónomas en Bolivia. Se mencionan diversas fuentes de
recursos, como ingresos tributarios, ingresos no tributarios,
transferencias del nivel central del Estado u otras entidades
territoriales autónomas, donaciones, créditos y otros beneficios no
monetarios. Estos recursos son fundamentales para que las entidades
territoriales autónomas puedan cumplir con sus responsabilidades y
brindar bienes y servicios a la población en su territorio. Además, se
destaca la importancia de formular y ejecutar políticas y presupuestos
con recursos propios para abordar la pobreza, la exclusión social, la
igualdad de género y el vivir bien en sus distintas dimensiones.

Artículo 104: Este artículo se refiere específicamente a los recursos de


las entidades territoriales autónomas departamentales. Entre los
recursos se encuentran las regalías departamentales establecidas por
la Constitución y las leyes vigentes, los impuestos de carácter
departamental, las tasas y contribuciones especiales, las patentes por
la explotación de recursos naturales, los ingresos por venta de bienes
y servicios, los legados , donaciones y otros ingresos similares, los
créditos y empréstitos internos y externos, y las transferencias por
participación en la recaudación del Impuesto Directo a los
Hidrocarburos (IDH) y del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y
Derivados (IEHD). Estos recursos permiten a las entidades
departamentales financiar sus competencias y actividades en
beneficio de la población.

Artículo 105: En este artículo se detallan los recursos de las entidades


territoriales autónomas municipales. Entre los recursos se incluyen
los impuestos creados de acuerdo a la legislación básica, las tasas,
patentes y contribuciones especiales, los ingresos por venta de
bienes y servicios, los legados, donaciones y otros ingresos similares,
los créditos y empréstitos internos y externos, las transferencias por
coparticipación tributaria y el Impuesto Directo a los Hidrocarburos
(IDH), y las transferencias por delegación o transferencia de
competencias. Estos recursos son esenciales para que las entidades
municipales puedan cumplir con sus funciones y brindar servicios
públicos a la comunidad local.
Artículo 106: Se trata de los recursos de las entidades territoriales
autónomas indígenas originarias campesinas. Entre los recursos se
encuentran los impuestos asignados a su administración, las tasas,
patentes y contribuciones especiales, los ingresos por venta de
bienes y servicios, los legados, donaciones y otros ingresos similares,
los créditos y empréstitos internos y externos, las transferencias de
regalías departamentales por explotación de recursos naturales, las
transferencias por coparticipación tributaria e Impuesto Directo a los
Hidrocarburos (IDH), y las transferencias por delegación o
transferencia de competencias. Estos recursos permiten a las
entidades indígenas originarias campesinas llevar a cabo sus
funciones y proyectos en su territorio, teniendo en cuenta su cultura y
conocimientos ancestrales.

Artículo 107: Este artículo se refiere a los recursos de las entidades


territoriales autónomas regionales. Los recursos incluyen las tasas y
contribuciones especiales establecidas por ley, los ingresos por venta
de bienes y servicios, los legados, donaciones y otros ingresos
similares, las transferencias de regalías departamentales por
explotación de recursos naturales, los ingresos transferidos desde las
entidades territoriales autónomas que las componen, y las
transferencias por delegación o transferencia de competencias. Estos
recursos son administrados por las entidades regionales y les
permiten cumplir con sus responsabilidades y proyectos en su ámbito
territorial

Los recursos son elementos clave para el funcionamiento y desarrollo


de las entidades territoriales autónomas en Bolivia. El artículo 103
deja en claro que estas entidades cuentan con una variedad de
fuentes de recursos, que van desde ingresos tributarios hasta
transferencias y donaciones. Estos recursos son utilizados para
fortalecer la capacidad de las entidades territoriales autónomas y
garantizar la prestación de servicios públicos a la población. Es
importante que estas entidades ejerzan una administración eficiente
y transparente de estos recursos, en cumplimiento de las
disposiciones legales vigentes. De esta manera, se promueve el
desarrollo local, se abordan las desigualdades y se fomenta el
bienestar de la población en cada territorio autónomo.

3. Administración de recursos de las


Entidades territoriales autónomas.
El régimen de administración de recursos de las entidades
territoriales autónomas es un aspecto fundamental para garantizar su
funcionamiento y capacidad de brindar bienes y servicios a la
población. En este contexto, los artículos 108 y 109 de la normativa
regulan aspectos clave como la tesorería, el crédito público y el
patrimonio de estas entidades. Estos artículos establecen
lineamientos y procedimientos para la gestión financiera y la
asignación de activos, asegurando así la sostenibilidad económica y
financiera de las entidades territoriales autónomas.

Artículo 108: Este artículo se centra en la tesorería y el crédito público


de las entidades territoriales autónomas. Estipula que estas entidades
deben establecer y poner en funcionamiento las tesorerías
correspondientes de acuerdo con los principios, normas y
procedimientos emitidos por el ministerio responsable de las finanzas
públicas. Las autoridades ejecutivas, asambleas y concejos de las
entidades territoriales autónomas pueden solicitar expresamente al
ministerio responsable de las finanzas públicas la apertura, cierre y
modificación de cuentas corrientes fiscales. Asimismo, se menciona
que se puede abrir una cuenta corriente fiscal específica para la
administración de los gastos de funcionamiento de la asamblea
departamental o regional. Los Ejecutivos Seccionales,
Subgobernadores y Corregidores también pueden solicitar la apertura
de una cuenta corriente fiscal y su habilitación de firmas. En caso de
que la solicitud no sea atendida en un plazo determinado, la
asamblea departamental puede realizar la solicitud directamente.
Además, se establecen requisitos y procedimientos para la
contratación de endeudamiento público interno o externo, incluida la
justificación técnica y la autorización correspondiente. Se prohíben los
préstamos entre entidades territoriales autónomas, y se establece
que el repago de la deuda pública es responsabilidad exclusiva de las
entidades territoriales autónomas.

Artículo 109: Este artículo se refiere al patrimonio de las entidades


territoriales autónomas. Estipula que estas entidades son propietarias
de los bienes muebles, inmuebles, derechos y otros activos atribuidos
en el marco del proceso de asignación competencial previsto en la
Constitución Política del Estado y la presente Ley. También se
establece que las entidades territoriales autónomas regionales
administrarán los bienes que les sean asignados por los gobiernos
autónomos departamentales o municipales.

En resumen, el Artículo 108 se centra en la gestión de la tesorería y el


crédito público de las entidades territoriales autónomas, mientras que
el Artículo 109 aborda la propiedad y administración de los activos
por parte de estas entidades. Estos artículos son importantes para
establecer los mecanismos de financiamiento y la gestión de los
recursos en el marco de la autonomía de las entidades territoriales.

4. Transferencias.
Las transferencias constituyen un mecanismo clave para el
financiamiento de las competencias y responsabilidades de las
entidades territoriales autónomas. Los artículos 110, 111 y 112 de la
normativa establecen disposiciones importantes en relación con las
transferencias entre el nivel central del Estado y las entidades
territoriales autónomas, la distribución equitativa de recursos y el
financiamiento de competencias concurrentes. Estos artículos buscan
asegurar una distribución justa de los recursos y promover la
coordinación entre las diferentes instancias gubernamentales.

Artículo 110: En este artículo se establece que las transferencias


entre el nivel central del Estado y las entidades territoriales
autónomas son los recursos destinados al financiamiento de
competencias, obligaciones y responsabilidades. Además, se
mencionan dos tipos de transferencias: las transferencias entre las
propias entidades territoriales autónomas y las transferencias a
organizaciones económico productivas y organizaciones territoriales.
Se enfatiza que el uso y destino de estos recursos debe ser
autorizado mediante normas del Órgano Legislativo de los gobiernos
autónomos. Este artículo destaca la importancia de las transferencias
para el funcionamiento y desarrollo de las entidades territoriales
autónomas.

Artículo 111: El artículo se centra en la distribución equitativa de los


recursos provenientes de la explotación de recursos naturales. Se
enfatiza la necesidad de considerar las necesidades diferenciadas de
la población en las unidades territoriales para reducir las
desigualdades de acceso a los recursos productivos y las
desigualdades regionales. También se menciona la importancia de
erradicar la pobreza y la exclusión social y económica en todas sus
dimensiones. Además, se insta a las entidades territoriales
autónomas a establecer mecanismos que garanticen la distribución
equitativa de estos recursos a nivel departamental.

Artículo 112: Este artículo aborda el financiamiento de competencias


concurrentes entre el nivel central del Estado y las entidades
territoriales autónomas. Se menciona que el nivel central y las
entidades deben definir el financiamiento correspondiente a la
transferencia o delegación de competencias. Se destaca la
importancia de establecer criterios para el costeo de la competencia a
ser transferida o delegada, así como el financiamiento
correspondiente. Además, se menciona la posibilidad de que las
entidades territoriales autónomas celebren acuerdos y convenios
para la ejecución de programas y proyectos concurrentes,
asegurando la transferencia de los recursos comprometidos.

En general, estos artículos enfatizan la importancia de las


transferencias para el financiamiento de competencias y el desarrollo
equitativo en las entidades territoriales autónomas. Se busca
promover la igualdad de oportunidades y reducir las desigualdades
regionales, asegurando que los recursos sean asignados de manera
justa y eficiente. También se hace hincapié en la coordinación entre
el nivel central y las entidades territoriales autónomas para garantizar
el adecuado funcionamiento de programas y proyectos concurrentes.

5. Gestión presupuestaria y
responsabilidad fiscal.
En el capítulo V del marco normativo de las entidades territoriales
autónomas, se aborda la gestión presupuestaria y la responsabilidad
fiscal. Estos aspectos son fundamentales para garantizar una
adecuada administración de los recursos públicos y asegurar la
sostenibilidad financiera de dichas entidades. A lo largo de los
artículos analizados se detallan aspectos como la administración
pública, la elaboración y ejecución de los presupuestos, la
sostenibilidad fiscal y financiera, así como los mecanismos de control
y la posibilidad de débito automático en caso de incumplimientos.

Artículo 113: Este artículo establece que la administración pública de


las entidades territoriales autónomas debe regirse por las normas de
gestión pública establecidas en la Constitución Política del Estado y
las disposiciones legales vigentes. Además, se menciona que las
entidades territoriales autónomas deben establecer su escala salarial
y planilla presupuestaria de acuerdo con los criterios y lineamientos
de política salarial establecidos por la ley. También se destaca la
obligación de utilizar el sistema oficial de información fiscal
autorizado por el ministerio responsable de las finanzas públicas.

Artículo 114: En este artículo se aborda el presupuesto de las


entidades territoriales autónomas. Se menciona que los presupuestos
se rigen por el Plan General de Desarrollo, que incluye los planes de
desarrollo de las entidades territoriales autónomas, así como por el
Presupuesto General del Estado. Se destaca que el proceso
presupuestario está sujeto a disposiciones legales, directrices y el
clasificador presupuestario emitidos por el nivel central del Estado. Se
hace hincapié en la importancia de garantizar la sostenibilidad
financiera a mediano y largo plazo y se enfatiza la necesidad de una
planificación integral y articulada que incorpore mecanismos de
participación y control social.

Artículo 115: Este artículo se centra en la sostenibilidad fiscal y


financiera de las entidades territoriales autónomas. Se establece que
deben aprobar sus presupuestos según el principio de equilibrio fiscal
y sujetarse a los límites fiscales globales establecidos por el
ministerio responsable de las finanzas públicas. Se destaca la
responsabilidad de las asambleas legislativas de los gobiernos
autónomos en fiscalizar el cumplimiento de los objetivos, metas y
resultados de gestión, así como el uso y destino de los recursos
públicos. Además, se menciona la posibilidad de establecer
mecanismos de previsión de recursos para mitigar las fluctuaciones
de ingresos provenientes de la explotación de recursos naturales.
Artículo 116: En este artículo se autoriza el débito automático por
parte del ministerio responsable de las finanzas públicas en caso de
incumplimiento de convenios y obligaciones contraídas por las
entidades territoriales autónomas, así como por daños ocasionados al
patrimonio estatal. Se establece que los convenios deben incluir las
condiciones y plazos para la realización del débito automático. El
procedimiento para el débito automático implica la fundamentación
de la necesidad, un informe técnico y legal, y la realización del débito
en la cuenta bancaria del beneficiario para el cumplimiento de la
obligación contraída.

Estos artículos resaltan la importancia de la gestión presupuestaria y


la responsabilidad fiscal en las entidades territoriales autónomas. Se
busca garantizar una administración eficiente y transparente de los
recursos públicos, establecer límites y equilibrios financieros, y
promover la participación y control social en la planificación y
ejecución presupuestaria. También se establecen medidas para el
cumplimiento de obligaciones y la protección del patrimonio estatal
en caso de incumplimientos.

6. Fondo de desarrollo productivo


solidario.
El Fondo de Desarrollo Productivo Solidario es una iniciativa
establecida en el marco normativo de las entidades territoriales
autónomas con el objetivo de promover el desarrollo productivo en
todo el territorio nacional. Este fondo se implementa a través de una
ley específica de la Asamblea Legislativa Plurinacional y busca
contribuir a una distribución más equitativa de los beneficios
generados por la explotación de los recursos naturales.

Los recursos para este fondo provienen de recaudaciones adicionales


del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), que se generan
cuando los precios de exportación de gas natural superan los
parámetros establecidos en la ley específica. Estos recursos
adicionales se destinarán al financiamiento de proyectos estratégicos
que impulsen el desarrollo productivo.

Artículo 117: Este artículo establece el objeto del Fondo de Desarrollo


Productivo Solidario, el cual tiene como propósito promover el
desarrollo productivo en todo el territorio nacional. El nivel central del
Estado, en coordinación con las entidades territoriales autónomas,
será responsable de establecer este fondo a través de una ley
específica de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Artículo 118: En este artículo se determinan los recursos que se


destinarán al Fondo de Desarrollo Productivo Solidario. Estos recursos
provendrán de recaudaciones adicionales del Impuesto Directo a los
Hidrocarburos (IDH), generadas cuando los precios de exportación de
gas natural superen los parámetros establecidos en la ley específica.

Artículo 119: Se establecen los tres mecanismos de implementación


del Fondo de Desarrollo Productivo Solidario. El mecanismo solidario
tiene como objetivo financiar a los gobiernos autónomos
departamentales menos favorecidos en la distribución de recursos
económicos, siguiendo criterios de equidad en la asignación de
recursos. El mecanismo de reserva y estabilización acumula recursos
en gestiones fiscales con recaudaciones adicionales para reducir la
variabilidad de los ingresos y financiar gastos prioritarios en gestiones
con recaudaciones fiscales reducidas. Por último, el mecanismo de
fomento al desarrollo productivo busca impulsar el desarrollo
económico productivo en todos los departamentos, priorizando
aquellos con menor grado de desarrollo económico y social.

En conclusión, el análisis de estos artículos muestra que el Fondo de


Desarrollo Productivo Solidario tiene como objetivo promover el
desarrollo productivo y la equidad en la distribución de los beneficios
de la explotación de recursos naturales. Se establece su
financiamiento a través de recaudaciones adicionales del IDH y se
implementa mediante tres mecanismos que buscan financiar a los
gobiernos autónomos menos favorecidos, estabilizar los ingresos
fiscales y promover el desarrollo productivo en todo el país. Este
fondo representa un instrumento importante para impulsar la
economía y reducir las desigualdades en el territorio nacional.

2.7 Coordinación entre el nivel central del estado y


las entidades territoriales autónomas.
1. Coordinación.
El Título VII de la Ley de Autonomías y Descentralización aborda el
tema de la coordinación entre el nivel central del Estado y las
entidades territoriales autónomas. Este aspecto es fundamental para
el funcionamiento adecuado del Estado Plurinacional con autonomías
y garantiza la fluidez de la información y la colaboración en diversos
ámbitos. El artículo 120 establece la obligación de coordinación y la
importancia de mantener un flujo constante de información, mientras
que el artículo 121 describe los mecanismos e instrumentos mínimos
de coordinación.

Artículo 120: Este artículo establece la coordinación como una


obligación fundamental entre el nivel central del Estado y las
entidades territoriales autónomas. La coordinación se basa en el flujo
constante y adecuado de información en los ámbitos político, técnico,
programático, económico y financiero. Se establece que esta
coordinación se llevará a cabo a través de la institucionalidad y
normativa establecida en la ley, así como a través de acuerdos y
convenios que puedan ser establecidos entre las partes.

Artículo 121: Se especifican los mecanismos e instrumentos mínimos


de coordinación entre el nivel central del Estado y las entidades
territoriales autónomas. Estos mecanismos e instrumentos son los
siguientes: 1) Consejo Nacional de Autonomías para la coordinación
política, 2) Servicio Estatal de Autonomías como entidad encargada
de la coordinación técnica y el fortalecimiento de la gestión
autonómica, 3) Sistema de Planificación Integral del Estado como
instrumento para la coordinación programática, económica y social,
4) Consejos de Coordinación Sectorial, 5) normas e instrumentos
técnicos para la coordinación financiera basados en lo establecido en
la presente ley, y 6) acuerdos y convenios intergubernativos entre las
entidades territoriales autónomas.

En conclusión, estos artículos establecen la importancia de la


coordinación entre el nivel central del Estado y las entidades
territoriales autónomas como una obligación fundamental. Se
determinan los mecanismos e instrumentos de coordinación en
diferentes ámbitos para asegurar un funcionamiento adecuado del
Estado Plurinacional con autonomías. Esta coordinación busca
garantizar el flujo de información y promover la colaboración entre las
partes, tanto a través de la institucionalidad y normativa establecida,
como mediante acuerdos y convenios que puedan ser establecidos.

2. Consejo nacional de autonomías.


El Consejo Nacional de Autonomías es una instancia fundamental en
el marco del gobierno plurinacional de Bolivia, que tiene como
objetivo principal promover la coordinación y concertación entre el
nivel central del Estado y las entidades territoriales autónomas. En
este análisis, examinaremos su composición, funcionamiento y las
competencias que le son atribuidas.

El Consejo Nacional de Autonomías desempeña un papel crucial en la


coordinación y consulta entre el gobierno plurinacional y las
entidades territoriales autónomas en Bolivia. Su composición, con
representantes del nivel central del Estado, las gobernaciones, las
asociaciones municipales y las autonomías indígena originarias
campesinas, garantiza la participación de diversos actores en la toma
de decisiones. El Consejo se reúne regularmente y sus acuerdos,
adoptados por consenso, se convierten en convenios
intergubernativos vinculantes para las partes.

Artículo 122: El artículo establece la creación del Consejo Nacional de


Autonomías como una instancia consultiva y permanente de
coordinación entre el gobierno plurinacional y las entidades
territoriales autónomas en Bolivia. Su propósito es facilitar la
coordinación, consulta, deliberación, proposición y concertación en
temas relacionados con la autonomía. El Consejo se convierte en un
espacio de diálogo y toma de decisiones para garantizar una
adecuada relación entre el nivel central del Estado y las entidades
autónomas.

Artículo 123: Este artículo detalla la composición del Consejo Nacional


de Autonomías. Los miembros incluyen a la Presidenta o Presidente
del Estado Plurinacional, tres Ministras o Ministros del Órgano
Ejecutivo Plurinacional (Ministra o Ministro de la Presidencia, de
Planificación del Desarrollo y de Autonomía), las Gobernadoras o
Gobernadores de los nueve departamentos, representantes de la
Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia, representantes de
las autonomías indígena originaria campesinas y un representante de
las autonomías regionales. Esta composición diversa busca garantizar
la participación de diferentes niveles y actores en la toma de
decisiones.

Artículo 124: El artículo se refiere al funcionamiento del Consejo


Nacional de Autonomías. Establece que el Consejo se reunirá
ordinariamente dos veces al año, convocado por su Presidenta o
Presidente, y extraordinariamente cuando sea necesario, a solicitud
de un tercio de sus miembros. Los acuerdos tomados en el Consejo
deben ser consensuados y, en caso necesario, se traducirán en
convenios intergubernativos que serán vinculantes para las partes. El
Consejo cuenta con una Secretaría Técnica a cargo del Ministerio de
Autonomía, que brinda apoyo administrativo, logístico y técnico. Las
disposiciones adicionales sobre el funcionamiento del Consejo se
establecerán en un reglamento interno aprobado por el propio
Consejo.

En general, estos artículos establecen las bases para la creación y


funcionamiento del Consejo Nacional de Autonomías, asegurando la
participación de diferentes actores y niveles de gobierno en la
coordinación y toma de decisiones. El Consejo se convierte en un
espacio clave para promover la concertación y la coordinación entre
el nivel central del Estado y las entidades territoriales autónomas,
contribuyendo así al fortalecimiento del sistema de autonomías en
Bolivia.

3. Servicio estatal de autonomías.


El Consejo Nacional de Autonomías se configura como una instancia
consultiva y permanente de coordinación, compuesta por
representantes del gobierno central, gobernadores, asociaciones
municipales, autonomías indígena originaria campesinas y
autonomías regionales. Su función principal es la concertación y
proposición de políticas relacionadas con las autonomías.

Por su parte, el Servicio Estatal de Autonomías es creado como una


entidad pública descentralizada, con autonomía técnica,
administrativa y presupuestaria. Su misión es brindar apoyo técnico,
asistencia y consultoría a las entidades territoriales autónomas y al
nivel central en la implementación y desarrollo del régimen de
autonomías.

Ambas instancias tienen atribuciones específicas en términos de


competencias, economía financiera, normativa e información. Se
destacan sus roles en la conciliación de competencias, la distribución
de recursos, el análisis normativo y la generación de información
oficial relacionada con las autonomías.

En el artículo 125 establece la creación del Servicio Estatal de


Autonomías como una entidad pública descentralizada, bajo la
supervisión del Ministerio de Autonomía. El Servicio tiene
personalidad jurídica de derecho público y goza de autonomía en su
gestión técnica, administrativa y presupuestaria. Su objetivo principal
es brindar consultoría, apoyo y asistencia técnica a las entidades
territoriales autónomas y al nivel central del Estado en la
implementación y desarrollo del régimen de autonomías en Bolivia.

Artículo 126: El Servicio Estatal de Autonomías se define como un


organismo de consulta, apoyo y asistencia técnica. Su labor consiste
en proporcionar orientación técnica a las entidades territoriales
autónomas y al nivel central del Estado en el proceso de
implementación del régimen de autonomías establecido en la
Constitución Política del Estado.

Artículo 127: Se detalla la estructura del Servicio Estatal de


Autonomías, que incluye una Directora o Director Ejecutivo como
máxima autoridad ejecutiva, nombrado/a a través de un proceso de
selección, y diversas direcciones, jefaturas y unidades técnico-
operativas establecidas mediante Decreto Supremo. La estructura
organizativa del Servicio se establecerá con el fin de garantizar su
eficacia y capacidad de apoyo técnico.

Artículo 128: El artículo establece las condiciones de la máxima


autoridad ejecutiva del Servicio Estatal de Autonomías. Se establece
que ejercerá sus funciones por un período de seis años y podrá ser
suspendida temporalmente si enfrenta acusaciones formales que
conlleven procesamiento penal o responsabilidad administrativa o
civil. La destitución de la autoridad se da en caso de sentencia
ejecutoriada por delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones o
por condena a pena privativa de libertad por delitos dolosos.
Artículo 129: El Servicio Estatal de Autonomías tiene diversas
atribuciones, que abarcan diferentes ámbitos. En el ámbito
competencial, se encarga de promover la conciliación y emitir
informes técnicos sobre competencias entre el nivel central del
Estado y las entidades territoriales autónomas. En el ámbito
económico financiero, propone mecanismos y fórmulas de
distribución de recursos, brinda asistencia técnica en transferencia
competencial y analiza situaciones que afecten el régimen económico
financiero. En el ámbito normativo, administra un registro de normas
relacionadas con el régimen autonómico y recomienda iniciativas de
compatibilización legislativa. Además, en el ámbito de la información,
procesa y evalúa el desarrollo del proceso autonómico y proporciona
información pública oficial.

Estos artículos establecen el marco institucional del Servicio Estatal


de Autonomías, su objetivo, estructura, autoridad ejecutiva,
atribuciones y ámbitos de trabajo. El Servicio se configura como una
entidad clave en la promoción y fortalecimiento del régimen de
autonomías en Bolivia, brindando asesoramiento técnico y apoyo a
las entidades territoriales autónomas y al nivel central del Estado en
diversos aspectos relacionados con la autonomía.

4. Planificación.
El Sistema de Planificación Integral del Estado es una herramienta
fundamental en Bolivia para promover el desarrollo equitativo y
sostenible. A través de normas, procesos y mecanismos, este sistema
busca recopilar propuestas de diversos actores y garantizar la
participación de los gobiernos autónomos en la planificación
territorial. En este contexto, los artículos 130 y 131 de la normativa
establecen los fundamentos y responsabilidades de este sistema. En
esta tarea, exploraremos en detalle estos artículos y su importancia
en el panorama de la planificación y desarrollo en Bolivia.

Artículo 130: El artículo establece que el Sistema de Planificación


Integral del Estado en Bolivia es un conjunto de normas, procesos y
mecanismos mediante los cuales las entidades del sector público
recopilan propuestas de diversos actores para tomar decisiones que
promuevan el desarrollo equitativo y la igualdad de oportunidades.
Este sistema estará orientado por la concepción del "vivir bien" como
objetivo supremo del Estado Plurinacional.

Artículo 131: En este artículo se destaca que la planificación integral


consolida la planificación del desarrollo con la organización territorial,
teniendo en cuenta la economía plural, el uso del territorio y las
estructuras organizativas del Estado. La planificación territorial es
responsabilidad de los gobiernos autónomos y debe estar coordinada
con el nivel central del Estado y la planificación sectorial. Se
establece la obligación de proporcionar información mutua entre el
gobierno central y los gobiernos autónomos sobre los planes,
programas y proyectos, para una coordinación efectiva.

Los artículos 130 y 131 destacan la importancia de recopilar


propuestas de diversos actores, promover la participación de los
gobiernos autónomos y coordinar la planificación territorial con el
nivel central del Estado. Este enfoque integral y participativo busca
asegurar que las políticas y proyectos de desarrollo sean inclusivos,
respetando la diversidad sociocultural y promoviendo el "vivir bien"
como objetivo supremo del Estado Plurinacional. El Sistema de
Planificación Integral del Estado brinda un marco sólido para la toma
de decisiones informadas y estratégicas, así como para la
cooperación entre los diferentes niveles de gobierno, sentando las
bases para un futuro próspero y sostenible en Bolivia.

5. Consejos de coordinación sectorial.


Los Consejos de Coordinación Sectorial desempeñan un papel
fundamental en la coordinación de asuntos sectoriales entre el
gobierno central y los gobiernos autónomos en Bolivia. El artículo 132
de la normativa establece que estos consejos son instancias
consultivas, de proposición y concertación, y están compuestos por la
Ministra o Ministro a cargo del sector correspondiente y la autoridad
competente del sector en los gobiernos autónomos, cuando
corresponda.

Además, se establece que los Consejos de Coordinación Sectorial son


presididos por la Ministra o Ministro del sector y se reúnen a
convocatoria de esta autoridad o a solicitud de cualquiera de sus
miembros. El artículo establece la naturaleza y el propósito de los
Consejos de Coordinación Sectorial.

Estos consejos se crean con el objetivo de facilitar la coordinación y la


toma de decisiones entre el gobierno central y los gobiernos
autónomos en asuntos específicos de cada sector. Su función
principal es actuar como espacios de consulta, propuesta y
concertación, permitiendo la participación de ambas partes y
asegurando una coordinación efectiva en temas sectoriales. Esto
implica que los consejos actúan como mecanismos de colaboración
entre el nivel central del Estado y los gobiernos autónomos para
abordar y resolver los desafíos sectoriales de manera conjunta.

En resumen, los Consejos de Coordinación Sectorial tienen como


objetivo principal facilitar la coordinación y la toma de decisiones
entre el gobierno central y los gobiernos autónomos en asuntos
específicos de cada sector. Estas instancias permiten la participación
de ambas partes y promueven la concertación de propuestas y
soluciones en beneficio del desarrollo sectorial y del país en general.
Al reunirse periódicamente, se busca garantizar una comunicación
fluida y una colaboración efectiva en la implementación de políticas y
proyectos sectoriales en Bolivia.

6. Acuerdos y obligaciones.
Capítulo VI de la Ley Marco de Autonomías y Descentralización, que
aborda los aspectos relacionados con los acuerdos y obligaciones en
el marco de la autonomía territorial en Bolivia. En este análisis,
examinaremos los artículos 133, 134, 135, 136 y 137, los cuales
tratan sobre los acuerdos intergubernativos, los consejos de
coordinación sectorial, la obligatoriedad de publicación e información,
el cumplimiento de obligaciones y la fiscalización y control
gubernamental.

Artículo 133: Este artículo establece que los acuerdos


intergubernativos entre entidades territoriales autónomas y el nivel
central del Estado son vinculantes una vez ratificados por sus
respectivos órganos deliberativos. Además, prohíbe la federación de
gobiernos autónomos departamentales que tomen decisiones
políticas colegiadas y vinculantes, y establece sanciones por
incumplimiento.

Artículo 134: En este artículo se establece que los gobiernos


autónomos de territorios indígena originarios campesinos asumirán
las competencias municipales de acuerdo a su proceso de desarrollo
institucional, y podrán contar con un consejo de coordinación
intergubernativo. El consejo estará conformado por el Servicio Estatal
de Autonomías, los gobiernos autónomos municipales y el gobierno
autónomo del territorio indígena originario campesino, y se encargará
de coordinar y establecer acuerdos intergubernativos.

Artículo 135: Este artículo establece la obligatoriedad de publicación e


información por parte de las entidades territoriales autónomas. Se
requiere la creación de una gaceta oficial de publicaciones de
normas, y se establece la obligación de presentar información
requerida por distintas instituciones y órganos del Estado. Asimismo,
las autoridades de los gobiernos autónomos deben presentarse
personalmente para brindar información y respuestas a la Asamblea
Legislativa Plurinacional.

Artículo 136: El artículo establece que todas las entidades territoriales


autónomas deben cumplir las obligaciones establecidas por la
Constitución Política del Estado y las leyes, y que es su
responsabilidad velar por la unidad e integridad del Estado
Plurinacional. El incumplimiento de estas obligaciones conlleva
sanciones de acuerdo con la Constitución y las leyes.

Artículo 137: En este artículo se menciona que la fiscalización a los


órganos ejecutivos de los gobiernos autónomos es ejercida por los
órganos deliberativos de cada entidad territorial. Se establece que los
procedimientos, actos, informes y resultados de la fiscalización deben
ser abiertos, transparentes y públicos. El control gubernamental es
ejercido por la Contraloría General del Estado y otros mecanismos
institucionales establecidos por la ley. Los estatutos o cartas
orgánicas pueden establecer mecanismos adicionales de control y
fiscalización, siempre dentro del marco legal. Ninguna norma de los
gobiernos autónomos puede impedir el ejercicio de la fiscalización y
el control gubernamental establecidos en este artículo.

A través de los artículos analizados, se destaca la importancia de


establecer acuerdos intergubernativos entre entidades territoriales
autónomas y el nivel central del Estado, con el fin de promover el
desarrollo coordinado y la implementación conjunta de programas y
proyectos. Además, se subraya la relevancia de la transparencia y la
obligatoriedad de la publicación de normas, así como de proporcionar
información requerida por diferentes instituciones del Estado.

Asimismo, se resalta la responsabilidad de las entidades territoriales


autónomas de cumplir con las obligaciones establecidas y velar por la
unidad e integridad del Estado Plurinacional. Finalmente, se enfatiza
la importancia de la fiscalización y el control gubernamental, tanto a
nivel interno como a través de la Contraloría General del Estado, para
garantizar la rendición de cuentas y la transparencia en el ejercicio de
las competencias autonómicas. En conjunto, estos elementos
contribuyen al fortalecimiento de la autonomía territorial y al
cumplimiento de los principios establecidos en la Constitución Política
del Estado.

2.8. Marco general de la participación y control


social en las entidades territoriales autónomas
1. Participación social
El Capítulo I del Marco General de la Participación y Control Social en
las Entidades Territoriales Autónomas se centra en la participación
social como un elemento fundamental en la gestión pública. Los
artículos 138, 139, 140 y 141 establecen los principios y mecanismos
necesarios para garantizar la participación ciudadana, la
transparencia y la rendición de cuentas en los gobiernos autónomos.

El Marco General de la Participación y Control Social en las Entidades


Territoriales Autónomas establece los lineamientos fundamentales
para promover la participación ciudadana y garantizar la
transparencia en la gestión pública. A través de una serie de
artículos, se enfatiza la importancia de la participación social, la
rendición de cuentas y la transparencia en los gobiernos autónomos.
Estos principios buscan fortalecer la democracia y fomentar una
mayor interacción entre las autoridades y la sociedad civil en la toma
de decisiones.

Por ende, en el artículo 138 establece que la normativa de los


gobiernos autónomos debe asegurar la participación y el control
social sin discriminación, abarcando aspectos como la elaboración de
políticas públicas, la planificación, el seguimiento y la evaluación.

El artículo 139 destaca la importancia de la gestión participativa,


asegurando la existencia de espacios de participación ciudadana en la
planificación, seguimiento, evaluación y control social de las políticas
públicas. Además, se mencionan aspectos como la participación
directa, la iniciativa legislativa ciudadana, el referendo y la consulta
previa.

La transparencia es abordada en el artículo 140, donde se establece


la obligación de los gobiernos autónomos de publicar de manera
regular y accesible información relacionada con sus planes,
programas, proyectos, contrataciones y ejecución financiera.
Asimismo, se resalta la importancia de responder a los
requerimientos de información y garantizar el acceso efectivo a la
misma.

Finalmente, el artículo 141 enfatiza la rendición de cuentas de las


máximas autoridades ejecutivas de los gobiernos autónomos. Se
establece la obligación de realizar rendiciones públicas de cuentas al
menos dos veces al año, cubriendo todas las áreas de responsabilidad
del gobierno autónomo. Se destaca la necesidad de difundir
previamente el informe por escrito y garantizar la participación de la
ciudadanía y las organizaciones de la sociedad civil en estos actos.

En conjunto, estos artículos promueven la participación ciudadana


activa, la transparencia en la gestión pública y la rendición de
cuentas como elementos fundamentales para fortalecer la
democracia y el control social en las entidades territoriales
autónomas.

Además, destacan la necesidad de garantizar la participación


ciudadana en la elaboración de políticas públicas, la planificación y el
control social. Destacando la importancia de la transparencia en la
gestión, la rendición de cuentas y el acceso a la información por parte
de la ciudadanía. Estos elementos son fundamentales para fortalecer
la confianza en las instituciones y promover una mayor
responsabilidad por parte de las autoridades. En conjunto, estos
principios contribuyen a construir una sociedad más participativa,
informada y comprometida con el desarrollo de las entidades
territoriales autónomas.
2. Control social
El control social y la participación ciudadana son elementos
fundamentales en el funcionamiento de las entidades territoriales
autónomas. Estos mecanismos permiten a la ciudadanía ejercer
vigilancia y supervisión sobre la gestión pública, garantizando la
transparencia, la rendición de cuentas y la adecuada ejecución de
proyectos y programas. En el Capítulo II del marco general de la
participación y control social, se establecen las garantías y
limitaciones para el ejercicio del control social, reconociendo la
importancia de la participación activa de la sociedad civil en la toma
de decisiones y la construcción de un gobierno más inclusivo y
responsable.

Artículo 142: Este artículo establece que la normativa de los


gobiernos autónomos debe garantizar el ejercicio del control social
por parte de la ciudadanía y sus organizaciones. Se reconoce la
importancia de que la sociedad civil pueda ejercer el control sobre la
gestión pública de acuerdo con lo establecido en la Constitución
Política del Estado y la ley.

Artículo 143: En este artículo se establece que el control social no


puede retrasar, impedir o suspender la ejecución o continuidad de
proyectos, programas, planes y actos administrativos, a menos que
se demuestre un evidente y potencial daño a los intereses y al
patrimonio del Estado, así como a los intereses o derechos colectivos
establecidos en la Constitución Política del Estado. Sin embargo, para
determinar este potencial daño, se requiere la intervención de una
autoridad competente.

En resumen, el Capítulo II sobre Control Social enfatiza la importancia


de garantizar el ejercicio del control social por parte de la ciudadanía
y sus organizaciones. Se reconoce el derecho de la sociedad civil a
supervisar y evaluar la gestión pública. Sin embargo, se establece la
necesidad de equilibrar este control con la continuidad de los
proyectos y actos administrativos, siempre y cuando no se afecten los
intereses y derechos colectivos. Esto resalta la importancia de una
participación ciudadana activa y responsable en la supervisión de la
gestión pública, sin comprometer el desarrollo y el bienestar de la
comunidad en general.

2.9. Suspensión temporal y destitución de


autoridades electas departamentales, regionales y
municipales
1. Suspensión temporal.
El proceso de suspensión temporal y destitución de autoridades
elegidas en entidades territoriales autónomas es un tema de gran
relevancia en el marco de la gobernabilidad y el ejercicio de la
justicia. El Capítulo I de este marco aborda específicamente la
suspensión temporal de las autoridades departamentales, regionales
y municipales en casos en los que se dicta una Acusación Formal en
su contra. El procedimiento establecido para llevar a cabo esta
suspensión garantiza un trámite sumario y la designación de una
autoridad interna durante el período de enjuiciamiento. Además, se
enfatiza la importancia de la restitución inmediata de la autoridad
suspendida si el juez determina su inocencia al concluir el juicio. El
artículo concluye destacando que la autoridad interina ejercerá sus
funciones hasta que se llegue a una resolución en el caso de la
autoridad suspendida. Este marco establece un mecanismo legal para
garantizar la imparcialidad y la debida aplicación de la justicia en los
casos que involucran a las autoridades elegidas en las entidades
territoriales autónomas.

Artículo 144: El artículo establece la posibilidad de la suspensión


temporal de las autoridades elegidas en entidades territoriales
autónomas cuando se dicte en su contra una Acusación Formal. Esta
medida busca asegurar que las autoridades enfrenten un proceso
judicial sin ejercer su cargo, evitando posibles interferencias o
influencias indebidas en el proceso legal.

Artículo 145: El artículo detalla el procedimiento que se debe seguir


para llevar a cabo la suspensión temporal de una autoridad. Destaca
que el órgano deliberativo correspondiente de la entidad territorial
autónoma debe comunicarse con el fiscal y, de manera sumaria,
tomar la decisión de suspender temporalmente a la autoridad
acusada. Además, se establece que durante la suspensión, se
designará una autoridad interina que reemplazará temporalmente a
la autoridad suspendida.

En el artículo 146 se aborda la restitución de la autoridad suspendida


en caso de que el juez determine su inocencia al concluir el juicio. Se
establece que en la misma sentencia en la que se declara la
inocencia, se debe disponer la restitución inmediata al cargo de la
autoridad suspendida. Además, se menciona la posibilidad de que las
partes involucradas y el Ministerio Público puedan hacer uso de los
recursos legales correspondientes.

Artículo 147: El artículo señala que la autoridad interina, designada


durante la suspensión temporal, ejercerá sus funciones hasta que se
concluya el juicio de la autoridad suspendida. Esto asegura la
continuidad de la gestión y el ejercicio de las funciones
correspondientes mientras se lleva a cabo el proceso legal.

En general, este conjunto de artículos establece un marco legal para


la suspensión temporal de autoridades elegidas en entidades
territoriales autónomas en casos de Acusación Formal. Se enfoca en
garantizar un procedimiento sumario, la designación de autoridades
interinas y la restitución inmediata en caso de que se determine la
inocencia. Estas medidas buscan salvar la imparcialidad y la justicia
en los procesos legales relacionados con las autoridades elegidas.

2. Destitución.
Estos procesos son parte de un marco legal que establece las
medidas a tomar en caso de acusación formal y sentencia
condenatoria ejecutoriada contra gobernadoras, gobernadores,
alcaldes, alcaldesas, asambleístas departamentales y regionales, y
concejalas y concejales. Las disposiciones detallan los
procedimientos, la designación de autoridades interinas y las
consecuencias de las sentencias condenatorias. Este marco busca
garantizar la transparencia, la rendición de cuentas y la continuidad
en el ejercicio de los cargos públicos, manteniendo la estabilidad en
las entidades territoriales autónomas.

Artículo 148: El artículo establece que, en caso de una sentencia


condenatoria ejecutoriada, la suspensión de la autoridad se
mantendrá hasta que dicha sentencia adquiera ejecutoria. En este
punto, se produce la destitución de la autoridad enjuiciada, lo que
implica la pérdida definitiva de su cargo.

Artículo 149: En este artículo se aborda la titularidad y las


consecuencias de la destitución en diferentes escenarios. En el caso
de gobernadoras, gobernadores, alcaldes y alcaldesas, si la
destitución ocurre antes de la mitad de su mandato, se deben
convocar a nuevas elecciones en un plazo máximo de ciento veinte
(120) días. Sin embargo, si la sentencia condenatoria ejecutoriada se
dicta después de la mitad del mandato, la autoridad interna que fue
designada durante la suspensión adquiere la titularidad y completa el
período restante.

En resumen, estos artículos fundamentan las consecuencias de una


sentencia condenatoria ejecutoriada, que resulta en la destitución de
la autoridad enjuiciada. Además, se detallan las acciones a seguir en
términos de convocatoria a nuevas elecciones o la asunción de la
titularidad por parte de la autoridad interina, dependiendo del
momento en que se produzca la destitución. Esto asegura la
continuidad y estabilidad en el ejercicio de los cargos públicos y la
representación en las entidades territoriales autónomas.
Lección 3.1: Aspectos
generales del derecho
municipal
1.1. Etimología
1. Generalidades

En los albores del desarrollo de la sociedad humana, los hombres


para asegurar su supervivencia y satisfacer sus necesidades
constituyen espontáneamente formas de autogobierno local. La base
fue la FAMILIA, núcleo primario de organización sobre las que se
asentaron otras formas de organización de carácter familiar, social,
política y jurídico.

Para Luis Antonio Reyes, la 1ra. organización natural es la familia que


llegó a conformar el clan, cuando los clanes se asociaron nació la
tribu y a la vez conformaron el imperio, existiendo distintos grados de
evolución para integrar la comunidad asentada en los estados, tiene
carácter local debido al carácter de solidaridad entre sus miembros y
esto impone las siguientes formas de organización (ejem: el
municipio, el ayuntamiento, la comuna el cabildo, el ayllu).

2. El municipio

Dermizaki: El municipio se remonta a la época primitiva, tiene su


fundamento en la sociología, en los núcleos familiares existen
relaciones de vecindad, amistad, solidaridad que persiguen fines y
propósitos de beneficio colectivo. El municipio como fenómeno social
en el resultado de un desarrollo LA AUTARQUIA que responde a un
carácter de agrupamiento asociativo de hombres y familias.

El municipio es una sociedad política que no adquiere la calidad de


soberano, por cuando se encuentra sometida a la potestad suprema
del poder estatal (soberanía estatal).

3. La comunidad y la sociedad

Recasen Sichen: la comunidad es un grupo de carácter originario


constituido por sujeto, unos por una solidaridad, la cual no son
autores deliberados.

Ramiro Villarroel Claure: es un círculo de hombres que viven y


habitan pacíficamente uno al lado el otro, pero que no están unidos
sino esencialmente separados.
1.1.1. El municipio según algunos
tratadistas
4. El municipio según algunos tratadistas

Adolfo Posada: el municipio es como un núcleo social determinado o


definido por las necesidades de la vecindad.

Roberto Dromí: el municipio es como una comunidad local de


ciudadanía, por tanto, una célula política esencial de estructura
orgánica de la administración general del estado a la que se
encomienda la administración y ejecución de obras y servicios
públicos de interés social.

Juan Ugarte Cortez: el municipio es una comunidad básica,


republicana y democrática, que es una comunidad autónoma e
independiente.

Luis Antonio Reyes: el municipio es una célula básica de tejido


institucional que facilitan y concretan las expresiones locales,
aglutinando a su comunidad en la satisfacción a sus necesidades.

Néstor Osvaldo loza: el municipio es una persona jurídica de


existencia necesaria, que gozando de autonomía integral, constituyen
un gobierno local para la defensa del vecino, y el desarrollo humano a
través de políticas públicas que mejoren la calidad de vida dentro de
los municipios; es de carácter natural y sustento sociológico
reconocido por la constitución.

El municipio como hecho anterior al derecho

La construcción jurídica posterior del municipio nace en Roma, cuya


característica fue el reconocimiento de la Autonomía Municipal por
parte del poder superior o central fué en Roma donde el andamiaje
jurídico se otorgó al municipio la categoría de realidad jurídica.

La característica es: la familia como institución social primigenia, la


asociación de familia (clan), reunión de clanes tribus, reunión de
tribus por agregación como producto de un proceso socio- histórico,
el municipio tiene categoría jurídica y política, parte del estado.

En el municipio español similar al romano se agrega los


ayuntamientos (reunión o juntas de personas) que nace en la familia
y concluye en el ayuntamiento.

5. Teorías sobre el origen del municipio

Si el estado antecedió, al municipio; o el municipio antecedió al


estado; Si el municipio es creación de la ley o una entidad natural
anterior a la ley, o si el municipio es una entidad autónoma o
autárquica; existían varias teorías o escuelas.

 La escuela legalista, su máximo exponente es Hans kelsen, para


quien el municipio se halla subsumido dentro de la totalidad de orden
jurídico estatal y que no existe sino en virtud de una delegación
estatal.

Horacio Rosatti y Rafael Bielsa también representa a esta escuela,


finalmente Fernando Albi concluye: “sin estado no puede existir
municipio” ESTA ESCUELA EXCLUYE LO SOCIAL E HISTORICO.

El municipio es el resultado de la creación de una normativa jurídica o


de la voluntad de un poder superior.

 La escuela y naturalista: Afirma que el municipio es anterior al estado


según Fernando Albi: “el municipio es una sociedad anterior al
estado, que debe ser reconocida por esta donde quiera que exista;
fundamenta: "El municipio es una sociedad natural anterior a la
voluntad del estado y que los individuos reconocen al estado con los
individuos.
 El municipio en el contexto internacional: la organización
iberoamericana de cooperación intermunicipal con cede en España, el
22 de noviembre de 1990, respecto a las autonomías municipales,
dice: “Los municipios constituyen una sociedad natural, formada por
cuerpos vivos, anteriores a la voluntad del estado, cuya existencia se
reconoce en nuestros días como institución político-social, de
participación popular, democrática y autónoma”.

1.2. Elementos del municipio


1.2. Elementos del municipio

Los elementos constitutivos del municipio son tres: población,


territorio y poder.

Población: se encuentra asentado en un territorio que comprende el


municipio, está conformado por los integrantes de la nación.

Territorio: es el escenario geográfico donde el aspecto poblacional o


demográfico tiene su realización y por consiguiente el poder local o
gobierno municipal. C.P.E .art. 269.- está dividido en unidades
políticas de administración que comprende los departamento,
provincias y municipios y pueblos indígenas originarios y campesinos.

Poder: es la faculta y jurisdicción de mandar o gobernar y se


encuentra constituido por el conjunto de autoridades que
conforman el gobierno del municipio en sus respectivas funciones.
1. Clases de municipios: Néstor Osvaldo losa, como clasifica los
municipios sobre la base de la voluntad política local de la siguiente
manera:

 El municipio - Ciudad. - cuya jurisdicción, y competencia comprenden


el área urbana, hasta donde llegan los servicios prestados por la
municipalidad hasta superar los límites de las mismas.
 El municipio - Partido. - comprende el área urbana y el área rural, se
basa en la conformación de delegaciones municipales a cargo de un
delegado elegido por el pueblo y que es propuesto por el intendente.
(ver legislación argentina)
 Municipio - Distrito. - esta clase de municipio integra al municipio-
ciudad y al municipio-partido. La base de su organización constituye
la comuna como comisión vecinal, elegida por voto popular de sus
pobladores.

Ver ley 1551 (ley de participación popular, art. 12 y 14) .

En cuanto a la igualdad jurídica de los municipios TODOS SON


IGUALES ANTES LA LEY. Ver C.P.E. Art 200, parágrafo I.

La ley fundamental de la nación no reconoce clases o tipos de


municipios con menor o superior jerarquía si no que consagra que
TODOS LOS MUNIPIOS SON IGUALES POR ANTE LA LEY .

2. El municipio y la municipalidad según nuestra legislación. -


ver C.P.E. Art. 283 y siguiente.

El municipio debe estar a cargo de los gobiernos municipales


autónomos.

El municipio: la ley de municipalidades 2028 de 28 octubre de 1999


en su art. 3ero dice: Municipio es una unidad territorial, política y
administrativamente organizada en la jurisdicción y con los
habitantes de la sección de provincia. Base del ordenamiento
territorial del Estado Unitarios y Democrático Boliviano.

Ley Orgánica Municipal del 10 de enero de 1995 art.1ro. Se refiere:


Municipio gobierno local autónomo. La entidad de derecho público,
con personalidad jurídica reconocida y de patrimonio propio,
represente al conjunto de vecinos asentados en una jurisdicción
territorial determinada, cuya finalidad es la satisfacción de las
necesidades de la vida en comunidad.

Ver Ley 2028 corregida: art 12 de la ley 1551: señale la jurídico


territorial de los gobiernos municipales en la sección de provincias
estableciendo que habrá un solo Gobierno Municipal en cada sección
de provincia, así como en la Capital del Departamento y su respectiva
Sección de Provincia.
La municipalidad: Ley de Municipalidades art.3 párrafo III

ES LA ENTIDAD AUTÓNOMA DE DERECHO PÚBLICO CON


PERSONALIDAD JURÍDICA Y PATRIMONIO PROPIO QUE REPRESENTA
INSTITUCIONALMENTE AL MUNICIPIO.

Lugar donde se reúnen las autoridades municipales y se encuentran


los funcionarios y empleados.

1.3. Naturaleza del municipio


1.3. Naturaleza del municipio

1. La ciudad y su origen. - ciudad deriva del latín CIVITAS que


quiere decir población mayor que las villas.

Horacio D. Rosatti dice: conjunto de los ciudadanos de un estado o


ciudad; la ciudad es sinónimo de una urbe, metrópolis, capital o
localidad.

La ciudad es una construcción artificial (no natural) producto de la


experiencia del hombre.

Clases de ciudades: LA POLIS o ciudades–estado en GRECIA, civitas


en roma, ciudades militares en la edad media, ciudades libres y no
libres y las comunas, hasta las formas más diferentes y complejas de
nuestra época. En la edad media en España la ciudad no tenía señor y
estaba regida por el rey quien tenía el privilegio de enviar a sus
procuradores a las cortes con la finalidad de negociar las tasas o
avales a cambio de la otorgación de los fueros.

La ciudad se denominaba VILLA sin importar su tamaño; por eso


Madrid, es capital de España a partir de 1561.

Concepto político de ciudad: son conglomerados urbanos con


entidad de capitalidad y mayor importancia en la región que asume
los poderes del estado o nación. Ciudad capitalina; por extensión, se
aplica o se denomina a cualesquiera entidad administrativa con
alguna autonomía a nivel de municipio. PUEBLO es una jerarquía
optativa.

2. Morfología de ciudades. - el crecimiento ampliado y complejo


ha dado lugar a una morfología ejemplo: la metrópolis y megalópolis.

La metrópolis. - metrópolis del griego METER quiere decir madre y


polis significa ciudad. Es aquella ciudad principal cuyo crecimiento
tiene continuidad más allá de sus límites exteriores, llegando hacia
otras ciudades menores Conformando una sola mancha urbana
(conurbación).
Megalópolis. - mega =a millón y polis = ciudad; se refiere al
número de la población, tiene carácter demográfico, contiene una
acentuada densidad poblacional e implica una concentración de
millones de pobladores. Tanto en la metrópolis como en la
megalópolis, se experimenta el crecimiento de la ciudad debido a la
migración interna y externa que hacen crecer los anillos o cinturones
de barrios pobres, como los tugurios, suburbios, barriales o como en
Santa Cruz las zonas periféricas.

Problemas en los países dependientes o en vías de desarrollo, el


crecimiento genera problema de carácter urbano en los servicios
básicos, infraestructura, uso adecuado del suelo, etc.

 De carácter social: barrios pobres y marginales, falta de vivienda,


desempleados, subempleados, actividad informal, etc.
 De carácter medio ambiental: población, contaminación, ruidos
molestos o acústicos, etc.
 De carácter de seguridad pública – privada: el crecimiento de la
delincuencia, inseguridad ciudadana, prostitución, etc.

1.3.1. Origen de la ciudad


3. Origen de la ciudad para José Picó y para Erick Sanchis dicen:
“hace aproximadamente 10.000 años, el hombre aprendió a cultivar y
domesticar animales, dejó de ser recolector y cazador y combinó
estas actividades con la agricultura y el pastoreo para asegurar su
subsistencia permitiendo una mayor concentración de población y la
aparición de los primeros asentamientos humanos estables. Con la
agricultura aumentó la población, cuya asentación dió lugar al
nacimiento de las ciudades”.

Mientras que Augusto Jordán Pando “ciudad es un hecho


trascendental para la humanidad; emerge de la situación que los
hombres se asientan en la tierra y se coligen en tribus; es el
surgimiento de ALDEAS primero y de ciudades después, aparecen
como producto de la solidaridad, cooperación y las vecindades,
constituyéndose el germen de la comunidad política y de derecho
como orden reglado”.

Definición

Según el diccionario de ciencias jurídicas sociales y económicas de


Víctor De Santo, CIUDAD ES LA CONCENTRACION IMPORTANTE
DE POBLACION HUMANA, EDIFICIOS Y CALLES y que aparte de
su sentido histórico, su interés jurídico, radica en su organización
municipal que afecta a las ciudades, villas, aldeas y cualquier
poblado.

4. Sociología urbana
Según la Dr. Rosa Gómez Redondo: la sociología urbana tiene por
objeto el estudio de los procesos sociales que se generan en la ciudad
y su evolución, por tanto, bajo esta denominación se agrupan los
estudios sobre ciudad como medio físico y cultural en donde se
producen las relaciones sociales que aportan análisis y explicaciones
de gran interés sobre las sociedades contemporáneas.

El urbanismo, según la Real Academia Española define: Urbanismo


es el conjunto de conocimientos que se refieren al estudio de la
creación, desarrollo reforma y progreso de los poblados en orden de
las necesidades materiales de la vida humana.

El urbanismo es una disciplina científica de un contenido amplio que


abarca además la ordenación integral del territorio mediante la
planificación y proposición de modelos.

5. Derecho urbanístico (Argentina) según Roberto Dromi: La


doctrina nacional no reconoce la autonomía científica del llamado
derecho urbanístico, aunque nace de la base de una administración
urbanística caracterizada por normas aisladas: conjunto de
disposiciones legales y administrativas aplicables en la creación de
reformas y progreso de ciudades conlleva al nacimiento del
urbanismo. En Bolivia, no existe derecho Urbanístico como materia de
disciplina jurídica Independiente. No forma parte de derecho
administrativo, ni de Der. Municipal, siendo precario su estudio como
rama del conocimiento jurídico.

La población destinataria de los servicios públicos


municipales: como elemento esencial del municipio se encuentra la
población, la que existe dentro de una circunscripción territorial. La
población es la destinataria de los servicios públicos que deben ser
provistos y materializados por el gobierno municipal.

Necesidades básicas: el aprovisionamiento de los alimentos, control


de higiene, seguridad de la población, etc. Los planes y programas de
desarrollo urbano en general tienen su objetivo de satisfacer las
necesidades de la comunidad.

6. Conformación del gobierno municipal: Se denomina soberanía


a la suprema potestad del poder del Estado que tiene la capacidad de
someter y sobreponerse a cualquier otro poder de las asociaciones
humanas; la soberanía se constituye en un elemento de modo de ser
el poder estatal conjuntamente con el derecho. Según Fellineck citado
por Augusto Jordán Pardo.

El municipio expresión de la democracia local: Abrahán Lincoln:


“la democracia es el gobierno del pueblo, para el pueblo y por el
pueblo”.
Según Gonnen Wern Otto, derecho Municipal alemán “los municipios
representan la realización de la democracia a escala local, una
república democrática es algo articulado que se constituye de abajo
hacia arriba.

Para Alexis de Tocqueville una nación puede establecer un sistema de


gobierno libre, pero si el espíritu de las instituciones, municipales, no
pueden tener el espíritu de libertad; el municipio es la escuela de la
democracia.

7. La ciudad según nuestra legislación administrativa: Pablo


Dermizaki en su obra derecho administrativo menciona la ley del 16
de nov. 1910 mediante el cual se dispuso que se designaran
ciudades, la población con 10.000 o más habitantes que cuenten con
escuela primaria en la que se eduquen por los menos niños de ambos
sexos. Este título se otorgará previo un proceso administrativo. Por el
que se justifican las condiciones preescritas mediante informe del
Prefecto del Departamento, del Concejo Municipal, de La Corte y El
Fiscal de Distrito.

1.4. Fuentes del Derecho Municipal


1.4. Fuentes del Derecho Municipal

1. El municipio romano

La palabra municipio viene de la voz latina munera = el tributo que


debían pagar los aliados del imperio romano; los aliados tenían la
calidad de contribuyentes o tributarios del imperio romano. Municeps
= ciudadanos de un municipio.

Para Eusebio Gironda: El municipio como sociedad política distinta


al estado surgió en roma en el siglo V antes de nuestra era cristiana
fue el fundamento y base del ESTADO y cuyo origen se define como
posesión de función o el poder de tomar las contribuciones impuestas
para los ciudadanos.

Recién en la época de Augusto cuando se extiende la ciudadanía a


todos los hombres libres los cargos públicos del municipio adquieran
importanciay se desarrolla su propia importancia y se desarrolla su
propia identidad. En el derecho Romano los habitantes de dichas
ciudades no contaban con la capacidad de ejercer los habitantes de
dichas ciudades no contaban con la capacidad de ejercer los derechos
políticos, los cuales estaban reservados exclusivamente a los
ciudadanos romanos, pero se debían respetar el derecho civil de
estos.

La autonomía en roma
El municipio romano tenía una autonomía de carácter administrativo
local, que consistía en la libre elección de sus autoridades por parte
de la población. Sus autoridades tenían las siguientes atribuciones: la
seguridad ciudadana de la población, mediante la organización de la
policía y la administración de la justicia, la provisión de los alimentos,
el cuidado de la higiene en los alimentos, etc.

La lex julia municipalis del año 45 AC:

En roma surgen los funcionarios EDILES que atendían las necesidades


de la ciudad y de la población y aseguraban las provisiones de los
alimentos. La palabra edil viene de la voz latina del derecho Romano
que significa edificio o construcción. Estos funcionarios
desempeñaban la tarea del cuidado, conservación de edificios y
templos, circulación, moralidad, servicios de incendio, guardia
nocturna etc. El cargo lo desempeñaban los miembros llamados
“ediles, plebeyos” y a partir de año 367 a.c. estos cargos lo ocupaban
los patricios llamados ediles curales.

La ley Julia Municipalis dictada por Julio César (Cayo Julio) el año 45
A.C. Tuvo un contenido y alcance para su aplicación sobre todas, las
ciudades existentes en la península de Italia y sobre las ciudades
Colonias Romanas.

Mediante esta ley los municipios estaban constituidos por ciudades y


debían estar organizados en curias; estas tenían, la obligación de
cumplir con los cargos de carácter tributario, así el pueblo constituido
en asamblea general podía elegir a los magistrados (Dictador Pretor,
Edil).

 La organización del municipio, se regía en virtud a dicha ley. Un


cuerpo colegiado de 4 funcionarios elegidos anualmente los cuales
dos cumplían la función de Pretores investidos de autoridad de poder
judicial y los otros dos tenían facultad para el ejercicio de policía
edilicia, los cuales le dieron el carácter autónomo a la administración
y gobierno del Municipio Romano.
 Las ciudades conquistadas o aliadas mantuvieron el municipio; la
autonomía en las ciudades que consistía en la elección de
autoridades por parte de sus habitantes dando lugar a la institución
del Municipio Romano.

Carácter urbano

El Municipio Romano se desarrolló en torno a la ciudad por lo que el


carácter urbano fue fundamental y no existen datos que puedan
corroborar el carácter urbano rural o carácter rural. El carácter
político administrativo, se desarrolló fundamentalmente en las
ciudades concebida como centro de las actividades de la población y
del asentamiento de las autoridades públicas.
1.4.1. El municipio Español
2. El municipio Español

Antecedentes del municipio español

Antes que España fuera invadida y ocupada por los moros, ya existían
formas de organización de carácter local de sus antiguos pobladores,
además ya se había conocido la existencia de los alcaldes y de las
“junta de hombres” (ayuntamiento), que estaba presidido por un
presidente o cabeza de cada ayuntamiento con la finalidad de
atender y responder el interés común.

Fernando Galviz en lengua vascongada sostiene que existe la palabra


ALCALTÍA que quiere decir “el que usa frecuentemente el poder”.

Juan Ugarte Cortés afirma que el municipio español tiene sus orígenes
en el derecho Romano y visigódico; de ser así no se negaría la
importancia de las instituciones de carácter municipal que los
romanos respetaron al tener conocimiento de su existencia en
España.

Hecho histórico.- En el año 1300, los reinos de España detienen la


guerra contra los moros en su propósito de reconquistar sus
territorios, así crearon los instrumentos normativos para su
legislación, mediante los cuales se instituyen los FUEROS destinados
al gobierno y la administración de las villas o ciudades. El rey y el
reino resolvían los conflictos mediante pactos, las cortes de todos los
reinos permanecen separados y se crean los concejos de rey, los
cuales recogen por escrito las decisiones en documentos que se
conocen como CONSTITUCION para obligar al rey a su cumplimiento.

 Reino Aragonés.- Dicho municipio era autónomo, frente al rey y los


señores feudales, gracias a sus fueros; el representante del rey era el
veguer que tenía funciones judiciales gubernativas y militar.
 La corona de castilla.- Crea algunas instituciones como la audiencia
de 1371, el concejo real de 1385 y la casa de cuentas y las cortes que
representan al reino.

El concejo.- En el modelo municipal castellano el concejo era el lugar


donde se podía debatir y decidir. Alfonso XI creó la figura de los
corregidores como representante del poder real en los municipios.

La ley del fuero de leon.- Durante el reinado de Alfonso V en el año


1121 se otorgó el fuero de león, mediante el cual uno o dos individuos
de la corporación (miembros deliberantes) con el titulo de alcalde
podían ejercer funciones investidas de autoridad jurisdiccional en
materia civil y criminal; podían conocer causa civiles y por
consiguiente administrar justicia.
Esta ley se refiere a la existencia de concejo municipal y a la vigencia
de los alcaldes, el concejo estaba compuesto por varias personas,
formaban una corporación (cuerpo deliberante), de entre los cuales
se podía elegir al alcalde estos podían administrar Justicia civil y
criminal en virtud de dicha ley. El concejo municipal o cuerpo
deliberante se constituye como la autoridad superior respecto a los
alcaldes. Los ayuntamientos fueron fundamentos que sirvieron
posteriormente para constituir los cabildos como en las colonias
americanas.

Clases de alcaldes.- Según Fernando Galviz en España, existieron


una diversidad de alcaldes como ser: los ordinarios, los mayores, los
pedáneos, de la casa y de corte de cuarteles, de la cuadra, de la
mesta de barrio, de la hermandad, de obras y bosques; por su
importancia citamos los tres primeros.

 Los alcaldes ordinarios eran elegidos por los vecinos y tenían la


jurisdicción y competencia de administrar justicia en materia civil y
criminal.
 Los alcaldes mayores eran elegidos por los corregidores o
gobernadores políticos y militares y tenían jurisdicción y competencia
de administrar justicia en materia civil y militar, estaban investidos de
funciones de carácter económico y administrativo.
 Los alcaldes pedáneos recibían esta denominación desde roma y
podían administrar justicia en forma limitada es decir en las causas
civiles cuya cuantía no debía exceder a los 600 maravedos (antigua
moneda española de bajo valor).

Ordenamiento de alcalá.- durante el reinado de Alfonso XI, las


cortes de Alcalá de 1348 promulgaron un cuerpo jurídico que
posteriormente se denominó ordenamiento de Alcalá, mediante el
cual se hace referencia a la existencia de los alcaldes y de los
corregidores, como dice Manuel Ortiz de Zúñiga, citado por Fernando
Galviz, hacen suponer que estas autoridades tenían vigencia con
mucha anterioridad y que podían presidir los ayuntamientos o
municipios invertidos con facultades y desempeño de funciones
económicos y administrativos y ordinarios.

Gobernaron dentro de la estructura administrativa de las colonias en


América. Este cuerpo legal es la evolución del derecho español, fue
un instrumento esencial para el derecho Romano y canónico tal y
como habían sido elaborado por juristas italianos y franceses.

El ayuntamiento.- la denominación ayuntamiento tiene origen en la


reunión de junte de varias personas de una población local,
constituida como forma de gobierno también local; el ayuntamiento
como forma municipal es originaria de España; la palabra significa:
AYUNTAR O JUNTAR A LAS PERSONAS, también se puede comprender
como el lugar donde funciona la MUNICIPALIDAD O SE ENCUENTRA LA
CASA CONSISTORIAL MUNICIPAL.
1.5. Municipio – Municipalidad y Gobierno
Municipal
1.5. Municipio – Municipalidad y Gobierno Municipal

Municipio.- Es la unidad territorial, político y administrativamente


organizada en la jurisdicción y con los habitantes de la sección de
provincia, base del ordenamiento territorial del estado unitario y
democrático Boliviano, según el Art. 03 apartado 1 de la Ley de
Municipalidades (Abrogadada). El Municipio es una unidad político-
administrativa que comprende a la sección de provincia como una
división o delimitación dentro de la organización administrativa
territorial del Estado

Ver y analizar Capítulo Cuarto Autonomía Municipal del Art. 283-284


de la C.P.E.

Municipalidad.- Quiere decir institución de derecho público que


representa al municipio institucionalmente, el municipio forma parte
del Estado y contribuye a la realización de sus fines. Institución del
derecho Público que representa al municipio o se designa al lugar
donde se encuentra la sede administrativa municipal, el palacio con
su historial, donde están los servidores públicos o empleados
municipales

Gobierno municipal.- Ver Capítulo Quinto Órganos Ejecutivos de los


Gobiernos Autónomos Art. 285 - 286 - 287 de la C.P.E. Concordante
con el Art. 16 (Atribuciones del Concejo Municipal del Numeral 1 al 35
de la ley 482 del 09 de Enero del 2014 (Ley de Gobiernos Autónomos
Municipales)

 Estructura organizativa.- Ver capitulo IV Órgano Ejecutivo Municipal


Art. 24, 25, 26 ,27, 28 y 29 de la Ley 482 del 09 de Enero del 2014
(Ley de Gobiernos Autónomos Municipales)
 Bienes de Dominio Municipal.- Ver Capitulo V Bienes de Dominio
Municipal Art. 30, 31, 32, 33, 34 y 35 de la Ley 482 del 09 de Enero
del 2014 (Ley de Gobiernos Autónomos Municipales)
 Ver Capitulo VI Valores Financiero y deuda Municipal Art. 36 y 37 de
la Ley 482 del 09 de Enero del 2014 (Ley de Gobiernos Autónomos
Municipales)
 Participación y control Social Ver capitulo VII Art. 38 y 39 de la Ley
482 del 09 de Enero del 2014 (Ley de Gobiernos Autónomos
Municipales)

1.6. La autonomía municipal


1.6. La autonomía municipal
La palabra autonomía significa gobernarse a sí mismo o ejercer el
autogobierno:

 Victor de Santo: potestad que dentro del estado pueden gozar


municipios, provincias, regiones u otras entidades de él, para seguir
intereses particulares de su vida interior, mediante normas y órganos
de gobierno propios.
 Trentín: “es una prerrogativa propia de las colectividades públicas
menores (provincias, Lander, países, cantones, estados particulares y
municipios). Para concurrir dentro de la organización estadual al
ejercicio de la soberanía”.

Es la cualidad, concedida por el estado a ciertas corporaciones, para


darse su propio estatuto de gobierno y administración, dentro de los
parámetros permitidos por la CPE, según Augusto Jordán Quiroga “es
una autonomía bajo la tutela del estado”.

Autonomía municipal

Es gobernarse a sí mismo y autogobernarse con plenas facultades de


autonormatividad, pudiendo elegir libremente a sus propias
autoridades, libre de cualquier dependencia, control o tutela de otros
órganos que responden a un poder superior.

Raíces históricas de la autonomía local: el español Luciano Parejo


Alfonso sostiene que las raíces son 4:

1. La teoría Pouvoir municipal formulada Henrion Pansey tiene sus bases


en el municipio medieval y lo ubica en el cuarto poder enunciado por
Monstesquiu (poder legislativo, ejecutivo, judicial).
2. La doctrina germánica, formulada por Reilchs Freiherr, Karl Von Und
Zum Stein, formula una técnica de articulación de abajo hacia arriba
de la representación del pueblo como una forma de participación del
pueblo. Como forma de participación.
3. Doctrina de la descentralización: formulada por el jurista Hauriov a
fines del siglo xx y que consiste para corregir los excesos
centralizadores de la construcción napoleónica.
4. El gobierno local pierde toda colaboración de sistema contrapuesto al
estado, consistiendo en una instancia intermedia entre este y la
sociedad para el autogobierno responsable de la misma en tareas
estatales y dentro de los límites de las leyes estatales “la autonomía
es el resultado de un proceso histórico diferenciado de los pueblos
que expresaban una forma de autodeterminación de los pueblos
sobre el autogobierno y la autoadministración estamentalmente
manifestados.

Concepciones principales sobre la autonomía municipal

Según el tratadista Roberto Dromi: ubica el municipio como entidad


política con poder originario con la misión asignada del gobierno local
ubicándose en una estructura de nivel estatal con la finalidad de
proveer condiciones y necesidades para el logro común. El municipio
es una entidad natural producto de un proceso histórico de la
organización de la comunidad política como requerimiento base de
conformidad cívica y equipamiento institucional mínimo destinatario
del estado en su nivel más próximo al individuo.

Otras concepciones sobre la autonomía municipal

La teoría realista de Rodolfo Gneist: para este autor, autonomía viene


a ser un sistema de constitución de los cuerpos locales, por medio del
cual la administración d estos últimos se conducen a través de
funcionarios honorarios. La autonomía equivaldría a una participación
jurídica de los ciudadanos del estado a favor de dichos cuerpos
locales.

La autarquía es una facultad que se concede a las personas jurídicas


para administrarse a sí mismos; esto es, para obrar libremente en la
obtención de sus fines propios; se trata de una actividad paralela a la
del estado.

Autonomía o autarquía

Autonomía significa auto legislarse y autarquía administrase a sí


mismo baja la tuición de un órgano de administración pública
jerárquica.

1.7. Concejo municipal como órgano


legislativo, deliberativo y fiscalizador
1.7. Concejo municipal como órgano legislativo, deliberativo y
fiscalizador

1.- ESTRUCTURA ORGANIZATIVA: En los Gobiernos Autónomos


Municipales dónde se efectúe la separación administrativa de
órganos, se establecerá una estructura organizativa del Órgano
Legislativo, conforme a su reglamente general (ver y analizar Art. 15
Ley 482).

2.-ATRIBUCIONES DEL CONCEJO MUNICIPAL: El concejo Municipal


tiene las siguientes atribuciones:

I. Elaborar y aprobar el Reglamento General del Concejo Municipal, por


2/3 de votos del total de sus miembros.
II. Organizar su directiva conforme a su reglamento general, respetando
los principios de equidad e igualdad entre mujeres y hombres.
III. Conformar y designar a la comisión de ética en la primera sesión
ordinaria. Esta comisión ejercerá autoridad en el marco de las
atribuciones y funciones aprobadas expresamente por el Concejo
Municipal.
IV. En el ámbito de sus facultades y competencias, dictar leyes
municipales y resoluciones, interpretarlas derogarlas, abrogarlas y
modificarlas.
V. Elaborar, aprobar y ejecutar su programa operativo anual (POA).
Presupuesto y sus reformulados.
VI. Designar a la máxima autoridad ejecutiva del Concejo Municipal,
quien atenderá todo lo relativo al sistema administrativo y financiero,
de conformidad a lo dispuesto en el reglamento general del Concejo
Municipal.
VII. Aprobar o ratificar convenios, de acuerdo a ley municipal.
VIII. Aprobar contratos de acuerdo a ley municipal.
IX. Aprobar contratos de arrendamiento y comodato, de acuerdo a ley
municipal.
X. Aprobar en 30 días calendario, el plan de desarrollo municipal a
propuesta del Órgano Ejecutivo Municipal, de acuerdo a lineamientos
del Órgano Rector.
XI. Aprobar la delimitación de áreas urbanas propuesta por el Órgano
Ejecutivo Municipal en concordancia con la normativa vigente.
XII. Aprobar el plan de ordenamiento territorial municipal, que incluye el
uso de suelos y la ocupación del territorio, de acuerdo a políticas de
planificación territorial y ordenamiento territorial del nivel central del
estado, en coordinación con los planes del nivel central del Estado,
departamentales e indígenas.
XIII. Aprobar el pan de ordenamiento urbano y territorial propuesto por el
Órgano Ejecutivo Municipal, en concordancia con la normativa
vigente.
XIV. Aprobar dentro de los 15 días hábiles de su presentación, el
programa operativo anual, presupuesto municipal y sus reformulados,
presentados por la alcaldesa y el alcalde en base al plan de desarrollo
municipal. En caso de no ser aprobado por el Concejo Municipal en el
plazo señalado, se darán por aprobados .
XV. Fiscalizar a la alcaldesa o alcalde, secretarias o secretarios y otras
autoridades del Órgano Ejecutivo Municipal, sus atribuciones y
empresas públicas, a través de peticiones de informes escritos y
orales, inspecciones y otros medios de fiscalización previstos en la
normativa vigente.
XVI. Autorizar la participación del gobierno autónomo municipal en las
empresas públicas creadas por otros niveles de gobierno, dentro de la
jurisdicción municipal.
XVII. Autorizar la creación de empresas municipales en su jurisdicción.
XVIII. Aprobar, modificar o suprimir mediante ley municipal, las tasas y
patentes a la actividad económica y contribuciones especiales de
carácter municipal.
XIX. A propuesta del órgano ejecutivo municipal, aprobar, modificar o
suprimir mediante ley municipal, los impuestos de dominio exclusivo
del gobierno autónomo municipal, en conformidad con el Art. 323 de
la CPE, la disposición adicional primera y segunda de la ley N:
031Marco de autonomías y descentralización, la ley N: 154 de
clasificación y definición de impuestos y de la regulación para la
creación y/o modificación de impuestos de dominio de los gobiernos
autónomos, y el código tributario Boliviano.
XX. Aprobar mediante ley municipal, la emisión y/o compra de títulos
valores, cumpliendo la normativa vigente.
XXI. Autorizar mediante resolución emitida por el voto de 2/3 del total de
sus miembros, la enajenación de bienes de dominio público y de
patrimonio institucional del gobierno autónomo municipal, para que la
alcaldesa o el alcalde prosiga con lo dispuesto en el numeral 13 del
Art. 158 de la CPE.
XXII. Aprobar mediante ley municipal por 2/3 de votos, la enajenación de
bienes patrimoniales municipales, debiendo cumplir con lo dispuesto
en la ley del nivel central del Estado.
XXIII. Aprobar la constitución de empréstitos, que comprometan las rentas
del gobierno autónomo municipal, de conformidad a la normativa
vigente.
XXIV. Autorizar la participación del gobierno autónomo municipal, en la
conformación de regiones, mancomunidades, asociaciones,
hermanamientos y organismos municipales, públicos y privados,
nacionales o internacionales.
XXV. A propuesta del órgano ejecutivo municipal, aprobar la ley municipal
que establecerá los requisitos y procedimientos generales para la
creación de distritos municipales, teniendo en cuenta como criterios
mínimos la dimensión poblacional y territorial, provisión de servicios
públicos e infraestructura.
XXVI. Aprobar mediante ley municipal, la creación de distritos municipales o
distritos municipales indígenas originarios campesinos, en el marco
de la ley correspondiente.
XXVII. Aprobar mediante ley municipal, los requisitos para la instalación de
torres, soporte de antenas o redes, en el marco del régimen general y
las políticas al nivel central del Estado.
XXVIII. Aprobar mediante ley municipal los requisitos para la provisión de
servicios básicos.
XXIX. Nominar calles, avenidas, plazas, parques y establecimientos de
educación y salud, en función a criterios establecidos en la ley
municipal.
XXX. Designar con mayoría absoluta de votos del total de sus miembros, a
la concejala o al concejal titular y en ejercicio, para que ejerza la
suplencia temporal en caso de ausencia o impedimento el cargo de
alcaldesa o alcalde. La concejala o concejal designado debe ser del
mismo partido político, agrupación ciudadana u organización de la
nación o pueblo indígena originario campesino al cual pertenece la
alcaldesa o el alcalde. En caso de que no hubiere, podrá ser
designado cualquiera de los concejales.
XXXI. Presentar informes de rendición de cuentas en audiencias públicas
por lo menos 2 veces al año, respetando criterios de equidad de
género o interculturalidad.
XXXII. Fiscalizar la implementación de los planes municipales, en
concordancia con el sistema de planificación integral del Estado –
SPIE y la aplicación de sus instrumentos.
XXXIII. Denunciar hechos de acoso y violencia política hacia las mujeres
ante la autoridad competente.
XXXIV. Autorizar mediante ley municipal por 2/3 del total de los miembros
del concejo municipal la expropiación de bienes privados,
considerando la previa declaratoria de utilidad pública, el previo pago
de indemnización pública, avalúo o justi precio de acuerdo al informe
pericial o acuerdo entre partes sin que proceda la compensación por
otro bien público.

SESIONES DEL CONCEJO MUNICIPAL:

I. Las sesiones del concejo municipal son públicas, pueden ser


ordinarias o extraordinarias, y su convocatoria será pública y por
escrito.
II. Por 2/3 de votos del total de miembros del concejo, la sesión podrá
declararse reservada cuando afecte o perjudique la dignidad
personal.
III. Mediante reglamento se establecerá las sesiones en plenario y en
comisiones, el quoróm mínimo, el número de sesiones ordinarias por
semana y las características de las sesiones.
IV. Los actos del concejo municipal, deberán cumplir obligatoriamente
con lo previsto en el reglamento general del concejo municipal.

SESIONES EXTRAORDINARIAS:

I. Las sesiones extraordinarias del concejo municipal serán convocadas


públicamente y por escrito por la presidenta o el presidente, con al
menos 48 horas de anticipación, sujetas a un temario en específico y
adjuntando antecedentes.
II. Se podrá prescindir de estos requisitos, en caso de emergencia o
desastre que afecte a la población o al territorio del Gobierno
Autónomo Municipal.

AUDIENCIAS PÚBLICAS:

Las audiencias públicas del concejo municipal y de las comisiones,


tienen por objeto atender de forma directa a los ciudadanos y
ciudadanos, sea en forma individual o colectiva, para tratar asuntos
relativos al cumplimiento de sus atribuciones. El reglamento general
del concejo municipal establecerá la periodicidad y el procedimiento
de las audiencias públicas, que son distintas a las sesiones del
concejo municipal y de sus comisiones

1.8. El Gobierno municipal


1.8. El Gobierno municipal

Alcalde municipal

Es la autoridad encargada del gobierno inmediato de cada pueblo o


ciudad.

 Fernando Galvis: La palabra alcalde es de origen árabe que significa


al-qadi, (el juez). "Qadi" viene del verbo qada, o sea "juzgar". De aquí
los musulmanes desarrollaron la cultura de la ciudad y sus
instituciones urbanas. En la edad media se les denomina
burgomaestre a la autoridad pública que ejercía la función
administrativa o ejecutiva del poder local.

El alcalde municipal es la autoridad ejecutiva que representa al


gobierno municipal y que debe responder de sus actos y por los de
sus subordinados por ante el concejo municipal.

Elección del alcalde o alcaldesa

 Cuando el candidato obtiene la mayoría absoluta en sufragio popular.


 Cuando el candidato no obtiene la mayoría de votos, se elige sobre
los 2 primeros candidatos por mayoría absoluta del total de los
miembros del concejo municipal en forma oral o nominal.
 Cuando se producen empates se vuelve a repetir la elección por 2
veces consecutivas en forma oral o nominal.
 Cuando se produce empate, se elige al candidato que logró la
mayoría simple en la elección municipal, proclamándose mediante
resolución municipal.
 El presidente (a) del concejo municipal, una vez elegido el alcalde,
procederá a administrarle posesión al cargo en el acto

Incompatibilidad:

Para el desempeño del alcalde (a) municipal es incompatible el


ejercicio de cualquier otra función pública, menos la docencia
universitaria.

Compatibilidad:

El código electoral, en su Art.110, considera que la docencia


universitaria, la dirigencia sindical y los conjueces judiciales son
compatibles cuando se trata del desempeño de todos los mandatos
que emanen directamente del voto popular.

Para acceder al cargo de alcalde (a) municipal, la condición es ser


concejal (a), elegido en sufragio popular.

Atribuciones del alcalde (a) municipal

La alcaldesa o alcalde municipal tiene las siguientes atribuciones: las


señaladas en el Art. 26 de la ley N: 482:

I. Representar al Gobierno Autónomo Municipal.


II. Presentar proyectos de ley municipal al concejo municipal.
III. Promulgar las leyes municipales u observarlas cuando corresponda.
IV. Dictar decretos municipales, conjuntamente con las y los secretarios
municipales.
V. Dictar decretos ediles.
VI. Aprobar su estructura organizativa mediante decreto municipal.
VII. Proponer y ejecutar políticas públicas del Gobierno Autónomo
Municipal.
VIII. Designar mediante decreto edil a las secretarias y secretarios
municipales, sub alcaldes (a) de distritos municipales y autoridades
de entidades desconcentradas municipales, con criterio de equidad
social y de género en la participación, en el marco de la
interculturalidad.
IX. Designar mediante decreto edil a las máximas autoridades ejecutivas
de las empresas municipales y de las entidades descentralizadas
municipales, en función a los principios de equidad social y de género
en la participación e igualdad y complementariedad.
X. Dirigir la gestión pública municipal.
XI. Coordinar y supervisar las acciones del órgano ejecutivo.
XII. Proponer al concejo municipal, para su aprobación, mediante ley
municipal, el plan de desarrollo municipal, el plan municipal de
ordenamiento territorial y la delimitación de áreas urbanas.
XIII. Presentar el programa de operación anual y el presupuesto del
órgano ejecutivo municipal y sus reformulados.

Complementar las atribuciones del órgano ejecutivo municipal,


atribución 14, 15,16,17,18,19,20,21,22,23,24,25,26,27,28,29,
señaladas en el Art. 26 de la ley 482 (Ley de Gobiernos Autónomos
Municipales)

1.9. Bienes de dominio municipal


1.9. Bienes de dominio municipal

1. Los bienes municipales de dominio público se clasifican en:

 Bienes municipales de dominio público


 Bienes de patrimonio institucional
 Bienes municipales patrimoniales

2. Bienes municipales de dominio público:

Son aquellos destinados al uso irrestricto de la comunidad, estos


bienes comprenden, sin que esta disposición sea limitativa:

 Calles, avenidas, aceras, cordones de acera, pasos a nivel, puentes,


pasarelas, pasajes, caminos vecinales y comunales, túneles y demás
vías de tránsito.
 Plazas, parques, bosques declarados públicos, áreas protegidas
municipales y otras áreas verdes y espacios destinados al
esparcimiento colectivo y a la preservación del patrimonio cultural.
 Bienes declarados vacantes por autoridad competente, en favor del
Gobierno Autónomo Municipal.
 Ríos hasta 25 metros a cada lado del borde de máxima crecida,
riachuelos, torrenteras y quebradas con sus lechos, aires y taludes
hasta su coronamiento.

3. Bienes de patrimonio institucional


Son bienes de patrimonio institucional de propiedad del Gobierno
Autónomo Municipal, todos los que no estén destinados a la
administración municipal y/o prestación de un servicio municipal y
sean bienes de dominio público.

4. Uso temporal de bienes de dominio público

Corresponde al Órgano Ejecutivo Municipal proponer al Concejo


Municipal, regule mediante ley el uso temporal de bienes de dominio
público municipal

5. Bienes municipales patrimoniales.

Son bienes municipales patrimoniales, todos los bienes del Gobierno


Autónomo Municipal, sea que los mismos sean destinados a la
administración municipal y/o prestación de un servicio público
municipal.

6. Bienes del patrimonio histórico-cultural y arquitectónico


del estado

I. Los bienes patrimoniales arquitectónico pre colombinos, coloniales,


republicanos históricos, ecológicos y arquitectónicos del Estado,
localizados en el territorio de la jurisdicción municipal, se encuentran
bajo la protección del Estado y destinados inexcusablemente al uso y
disfrute de la colectividad, de acuerdo a Ley Nacional.
II. El Gobierno Autónomo Municipal, en coordinación con organismos
nacionales e internacionales competentes, precautelará y promoverá
la conservación, preservación y mantenimiento de los bienes del
patrimonio histórico-cultural y arquitectónico del Estado, en su
jurisdicción.

1.10. Contratos y concesiones


municipales
1.10. Contratos y concesiones municipales

El contrato

Es el acuerdo de 2 o más voluntades para crear, modificar o extinguir


derechos y obligaciones. Ver Art.450 del C.C. “hay contrato cuando 2
o más personas se ponen de acuerdo para constituir, modificar o
extinguir entre sí una relación jurídica.

Contrato administrativo

 Garrone: Contrato administrativo, es el acuerdo de voluntades,


generador de obligaciones celebrado entre un órgano del Estado, en
ejercicio de las funciones administrativas que le competen, con otro
órgano administrativo o con un particular o administrador, para
satisfacer finalidades públicas.
 Pablo Dermizaky: El contrato administrativo es el que celebra la
administración pública (para nosotros también en el caso de la
administración local), con una persona particular, para realizar una
obra o prestar un servicio de utilidad pública.
 Roberto Dromi: El contrato administrativo es toda declaración
bilateral o de voluntad común, productora de efectos jurídicos entre 2
personas, de los cuales una está en ejercicio de la función
administrativa. Es un acuerdo de 2 o más voluntades celebrado
expresamente por la administración pública (sea a nivel central,
departamental o local), con un particular con el objeto de realizar
obras o la prestación de servicios en beneficio del interés público.

Requisitos de fondo y de forma

Los contratos administrativos, para que tengan eficacia jurídica,


deben cumplir determinados requisitos, sin los cuales estos pueden
estar viciados de nulidad o anulabilidad. Por lo que es importante en
su constitución la observancia de los requisitos de fondo y forma.

 Requisitos de fondo: se refieren a los sujetos o partes contratantes al


consentimiento de voluntades, objeto, causa y requisito de forma se
refiere a la formalidad o solemnidad que debe concurrir para la
formación del contrato.
 Sujetos que intervienen: Por una parte, el Gobierno Autónomo
Municipal, representado por el alcalde Municipal, por otra parte, el
particular o contratista (la administración pública municipal y el
particular).

El consentimiento, consiste en el acuerdo de voluntades que debe


estar libre de todo error, dolo y violencia (voluntad de las partes).

El objeto del contrato administrativo se refiere a la materia o


sustancia del mismo, puede ser la realización de una obra pública o
prestación de un servicio público; es lo que da lugar a la celebración
del contrato (construcción de un puente, servicio de agua potable,
etc.)

La causa; siempre será de interés público o el beneficio a favor de la


población (lícita).

La forma del contrato administrativo, debe cumplirse con aquellas


normas

Sobre las condiciones que regulan en proceso de contratación de


bienes, obras y servicios generales o servicio de consultores.

Carácter y naturaleza jurídica de los contratos administrativos


Según Dermizaky. Estos contratos son bilaterales, porque, por una
parte, interviene la municipalidad como contratante y por otra un
particular o contratista. Son conmutativos, por lo que los derechos y
obligaciones que contraen ambas partes son recíprocas y son intuito
personal, por cuanto el contratista debe reunir determinadas
condiciones de orden legal, Eje.: la capacidad profesional, técnico,
administrativo, financiero, etc.

Contratos que puede suscribir el alcalde

Contratos en general aprobados por el POA, cuando este es aprobado


por el concejo municipal, el alcalde debe formar estos contratos que
emergen del cumplimiento del mismo. La fiscalización es potestad del
concejo municipal, sobre la ejecución y cumplimiento de los
contratos.

1.11. Limitaciones al derecho de


propiedad
1.11. Limitaciones al derecho de propiedad

La propiedad

Víctor de santo: la propiedad es el derecho o facultad de gozar y


disponer de una cosa, con exclusión de lo ajeno, y de reclamar la
devolución de ella si está en poder de otro.

 El Art. 105 del Código civil establece: “La propiedad es un poder


jurídico que permite usar, gozar y disponer de una cosa y debe
ejercerse en forma compatible con el interés colectivo, dentro de los
límites y con las obligaciones que establece el ordenamiento jurídico”
 El Art. 57 del código civil establece: La expropiación se impondrá por
causa de necesidad o utilidad pública, calificada conforme a la ley y
previa indemnización justa. La propiedad inmueble urbana no está
sujeta a reversión. El uso y goce del ejercicio de la propiedad se
encuentra limitado por la ley y en materia de derecho municipal,
mediante normas técnico administrativas, en función del interés
colectivo. Su ejercicio no debe ser concebido en términos absolutos o
de libre arbitrio del titular, por cuanto prevalece el interés colectivo
sobre el interés particular.

Roberto Dromi: El fundamento de las limitaciones a la propiedad


privada son una exigencia de la solidaridad social, que se impone
como reglamentación legal a su ejercicio.

El empleo del suelo necesariamente debe adecuarse a los planes,


proyectos, programas y políticas de desarrollo urbanístico conforme a
los reglamentos del uso de suelo, de edificaciones, del manejo de
cuencas y ríos, etc.
 Los gobiernos Municipales, en el marco de sus atribuciones y
competencias, promueve, fórmula y agenda planes de ordenamiento
urbano y crea los mecanismos necesarios que permitan el acceso de
la población a zonas en condiciones urbanizables, dando preferencia
a los sectores de bajos ingresos económicos.
 La normativa municipal vigente indica que la planificación de la
expansión territorial y especial de las ciudades dentro del
ordenamiento territorial regional, deberá incorporar variables
ambientales. Esta disposición legal obliga al gobierno municipal
incorporar el aspecto ambiental en la formulación y ejecución de
políticas, planes y programas y proyectos urbanos. El conjunto de las
limitaciones al ejercicio de la titularidad de derecho propietario, sobre
un bien inmueble, sean privados o públicos, se califican en:
Restricciones administrativas y servidumbres públicas.

Restricciones administrativas

Estas limitaciones responden a la planificación urbana y al interés


público, y no afecta a la disposición de la propiedad cuya facultad
corresponde a su legítimo titular. La propiedad permanece incólume,
pero las restricciones se establecen para el mejor condicionamiento
del ejercicio de su derecho dentro de la convivencia social, y
generalmente se identifican con el poder de policía municipal. El
propietario de un bien inmueble, no está impedido de realizar los
actos de enajenación a cualquier título, a favor de terceras personas,
sino que debe adecuar el ejercicio de su derecho propietario al
cumplimiento de las normas técnicos, administrativas municipales.

La imposición de las restricciones administrativas al titular de un


derecho propietario de un bien inmueble, no constituye obligación
alguna para el gobierno municipal, por resarcimiento de daños o
perjuicios, o la indemnización, conforme a la normativa municipal
vigente.

Servidumbre Públicas

Consiste en que el legítimo propietario de un bien inmueble en


veneficio propio, realiza actos de uso sobre un bien inmueble ajeno,
impidiendo que el titular de este último pueda ejercer en su totalidad
el ejercicio de sus derechos.

1.12. La expropiación municipal


1.12. La expropiación municipal

Roberto Dromi: Es el instituto del derecho público mediante el cual el


Estado, para el cumplimiento de un fin de utilidad pública, priva
coactivamente de la propiedad de un bien a su titular, siguiendo un
determinado procedimiento, y pagando una indemnización previa, en
dinero, integralmente justa y única.
Cabanellas: La expropiación es un desposeimiento o privación de la
propiedad, por causa de la utilidad pública o interés preferente, a
cambio de una indemnización previa.

Expropiación: Consiste en la transferencia forzosa de un bien


inmueble que en virtud de la ley se impone a un particular o legítimo
propietario a favor de una identidad pública, previa declaratoria de
necesidad y utilidad pública, mediante ley municipal. (Ver y analizar
Art. 57 de la C.P.E y Art. 108 del código civil.

Propiedad expropiatoria.

El gobierno municipal por disposición de la C.P.E goza de la potestad


de la expropiación forzosa sobre los bienes inmuebles de los
particulares.

Requisitos legales para la expropiación.

La expropiación procede mediante ley municipal, sancionada por 2/3


de votos del total de sus miembros del concejo municipal, cuando se
encuentra fundada en la existencia de un plan, proyecto o programa
de desarrollo, aprobado con anterioridad, los cuales deben justificar la
declaratoria de necesidad y utilidad pública, como condición Sine qua
non.

La necesidad puede ser considerada como la causa que


inevitablemente se produce en forma efectiva, directa y material. En
tanto, la utilidad pública es el interés o por el bien de la sociedad.

Improcedencia de la justificación posterior.

La justificación de declaratoria de necesidad y utilidad pública y la


existencia del plan, proyecto o programas de desarrollo, no pueden
darse en forma posterior a la ley municipal de expropiación, en cuyo
caso, podría darse la impugnación legal por la parte afectada,
aduciendo la tutela de la constitución y de la ley.

Pago del justiprecio.

La indemnización o justiprecio es el pago que debe efectuar el


gobierno municipal, a favor de quien acredite ser legítimo propietario
del bien inmueble objeto de la expropiación (Puede ser acordado
entre las partes, o establecido por la autoridad competente, previo
avaluó pericial.

El valor, justiprecio o indemnización por concepto de expropiación,


debe ser programado en el presupuesto municipal de la gestión
respectiva, como gasto de inversión.
Toda inversión pública obedece a la utilidad y necesidad pública, de
tal forma que una expropiación obedece a ella.

Lección 3.2: Gobierno autonómico municipal


2.1. Constitución del gobierno autónomo
municipal
2.1. Constitución del gobierno autónomo municipal

La Ley de Gobiernos Autónomos Municipales tiene como objetivo


regular la estructura y funcionamiento de los gobiernos autónomos
municipales, en aquellos casos en que no cuenten con su Carta
Orgánica Municipal vigente o no hayan legislado en el ámbito de sus
competencias. La normativa establece la obligatoriedad de cumplir
con la normativa municipal emitida por el gobierno autónomo, el pago
de tributos municipales y el cuidado de los bienes públicos. El
gobierno autónomo municipal se compone del Concejo Municipal,
como órgano legislativo y deliberativo, y del Órgano Ejecutivo. Se
establece la separación administrativa de órganos en los municipios
con más de cincuenta mil habitantes, y se detalla el proceso de
elaboración y aprobación del presupuesto municipal. Asimismo, se
prohíben ciertas actividades y se garantizan incompatibilidades para
las autoridades y servidores públicos del gobierno municipal. La ley
también establece los casos de renuncia, ausencia y pérdida de
mandato de las autoridades municipales. La jerarquía normativa
municipal se establece en función de los órganos emisores, y se
establece la obligación de remitir la normativa al Servicio Estatal de
Autonomías.

Artículo 1: Este artículo establece que el objeto de la Ley de


Gobiernos Autónomos Municipales es regular la estructura
organizativa y funcionamiento de los gobiernos autónomos
municipales de manera supletoria. Esto significa que la ley se aplicará
en aquellos casos en los que los municipios no tengan su propia Carta
Orgánica Municipal vigente o no hayan legislado en el ámbito de sus
competencias.

Artículo 2: En este artículo se especifica que la ley se aplica a las


Entidades Territoriales Autónomas Municipales que no cuentan con su
Carta Orgánica Municipal vigente, y/o en lo que no han legislado en el
ámbito de sus competencias. Esto garantiza que los municipios que
no han desarrollado su propia normativa interna pueden regirse por la
ley supletoria.

Artículo 3: Se establece que la normativa legal emitida por el


Gobierno Autónomo Municipal en su jurisdicción es de carácter
obligatorio para todas las personas naturales o colectivas, públicas o
privadas. Además, se establece la obligación de pagar los tributos
municipales y cuidar los bienes públicos. Esto busca garantizar el
cumplimiento de las normas municipales y promover la participación
ciudadana en el desarrollo local.

Artículo 4: Este artículo describe la estructura del Gobierno Autónomo


Municipal, compuesta por el Concejo Municipal como órgano
legislativo, deliberativo y fiscalizador, y el Órgano Ejecutivo. Se
destaca la importancia de la independencia, separación, coordinación
y cooperación entre estos órganos para un buen funcionamiento
municipal.

Artículo 5: Establece la obligación de la separación administrativa de


órganos en los Gobiernos Autónomos Municipales con más de
cincuenta mil habitantes, con el fin de garantizar una gestión
eficiente y adecuada a las necesidades de la población. En los
municipios con menos de cincuenta mil habitantes, esta separación
puede ser progresiva según su capacidad administrativa y financiera.

2.1. Constitución del gobierno autónomo


municipal (parte 2)
Artículo 6: Se refiere al presupuesto municipal, el cual se divide en el
presupuesto del Órgano Ejecutivo y el presupuesto del Concejo
Municipal. El Concejo Municipal aprueba su propio presupuesto, que
luego es remitido al Órgano Ejecutivo Municipal para su
consolidación. También se menciona la existencia del Tesoro
Municipal, administrado por el Órgano Ejecutivo Municipal, para
asignaciones presupuestarias a las empresas e instituciones
municipales.

Artículo 7: Establece que las autoridades del Gobierno Autónomo


Municipal toman posesión de sus cargos en acto público y ante la
máxima autoridad de la Jurisdicción Ordinaria o la autoridad más
cercana al municipio. Esto garantiza la transparencia y legitimidad en
el inicio de su mandato.

Artículo 8: Se prohíbe el ejercicio simultáneo de otra función pública,


remunerada o no, por parte de las autoridades y servidores públicos
del Gobierno Autónomo Municipal. Se mencionan algunas
excepciones, como la docencia universitaria y la representación en
asociaciones municipales, siempre y cuando estén directamente
relacionadas con el cargo y no sean remuneradas.

Artículo 9: Establece las incompatibilidades para las autoridades y


servidores públicos del Gobierno Autónomo Municipal con capacidad
de decisión. Se prohíbe adquirir bienes públicos municipales, suscribir
contratos relacionados con sus intereses personales o de sus
familiares, y tener relaciones contractuales con el Gobierno Autónomo
Municipal.
Artículo 10: Regula el proceso de renuncia de alcaldes, concejales y
otras autoridades municipales. Establece que la renuncia debe ser
presentada de forma personal y escrita ante el Concejo Municipal y el
Órgano Electoral, y no surtirá efecto si no se cumplen ambos
requisitos.

Artículo 11: Establece que la ausencia temporal de la alcaldesa o


alcalde, concejales u otras autoridades municipales válidas será
cuando sea por impedimento jurisdiccional o competencia, y tendrá
efectos legales hasta que cesen los impedimentos.

Artículo 12: Se detallan las circunstancias en las cuales la alcaldesa o


alcalde, concejales y otras autoridades municipales pueden perder su
mandato, como una sentencia condenatoria, ejecutoriada, renuncia
expresa, revocatoria de mandato, fallecimiento o incapacidad
permanente declarada por una autoridad jurisdiccional competente.

Artículo 13: Establece la jerarquía normativa municipal, donde se


señala que las leyes municipales tienen preeminencia, seguidas de
los decretos y resoluciones emitidas por el órgano legislativo y
ejecutivo del Gobierno Autónomo Municipal.

Artículo 14: Establece la obligación de los Gobiernos Autónomos


Municipales de remitir al Servicio Estatal de Autonomías (SEA) toda la
normativa emitida para su registro en un plazo máximo de quince
días hábiles después de su publicación. Esto busca centralizar y
sistematizar la información normativa municipal.

En resumen, la Ley de Gobiernos Autónomos Municipales regula la


estructura y funcionamiento de los gobiernos autónomos municipales,
presenta las competencias, obligaciones, prohibiciones y
procedimientos a seguir. Busca promover la autonomía y la eficiencia
en la gestión municipal, garantizando la separación de poderes y el
cumplimiento de las normas municipales. Además, establece la
jerarquía normativa municipal y la obligación de remitir la normativa
al Servicio Estatal de Autonomías para su registro.

2.2. La autonomía municipal


2.2. La autonomía municipal

La Autonomía

La palabra autonomía significa gobernarse a sí mismo o ejercer el


autogobierno:

 Víctor de Santo: potestad que dentro del estado pueden gozar


municipios, provincias, regiones u otras entidades de él, para seguir
intereses particulares de su vida interior, mediante normas y órganos
de gobierno propios.
 Trentín: “es una prerrogativa propia de las colectividades públicas
menores (provincias, Lander, países, cantones, estados particulares y
municipios). Para concurrir dentro de la organización estadual al
ejercicio de la soberanía”.

Es la cualidad, concedida por el estado a ciertas corporaciones, para


darse su propio estatuto de gobierno y administración, dentro de los
parámetros permitidos por la CPE, según Augusto Jordán Quiroga “es
una autonomía bajo la tutela del estado”.

Autonomía Municipal

Es gobernarse a sí mismo y autogobernarse con plenas facultades de


autonormatividad, pudiendo elegir libremente a sus propias
autoridades, libre de cualquier dependencia, control o tutela de otros
órganos que responden a un poder superior.

Raíces históricas de la autonomía local: el español Luciano


parejo Alfonso sostiene que las raíces son 4:

1. La teoría Pouvoir municipal formulada Henrion Pansey tiene sus bases


en el municipio medieval y lo ubica en el cuarto poder enunciado por
Monstesquiu (poder legislativo, ejecutivo, judicial).
2. La doctrina germánica, formulada por Reilchs Freiherr, Karl Von Und
Zum Stein, formula una técnica de articulación de abajo hacia arriba
de la representación del pueblo como una forma de participación del
pueblo. Como forma de participación.
3. Doctrina de la descentralización: formulada por el jurista Hauriov a
fines del siglo xx y que consiste para corregir los excesos
centralizadores de la construcción napoleónica.
4. El gobierno local pierde toda colaboración de sistema contrapuesto al
estado, consistiendo en un instancia intermedia entre este y la
sociedad para el autogobierno responsable de la misma en tareas
estatales y dentro de los límites de las leyes estatales “la autonomía
es el resultado de un proceso histórico diferenciado de los pueblos
que expresaban una forma de autodeterminación de los pueblos
sobre el autogobierno y la autoadministración estamentalmente
manifestados.

Concepciones principales sobre la autonomía municipal:

Según el tratadista Roberto Dromi: ubica el municipio como entidad


política con poder originario con la misión asignada del gobierno local
ubicándose en una estructura de nivel estatal con la finalidad de
proveer condiciones y necesidades para el logro común. El municipio
es una entidad natural producto de un proceso histórico de la
organización de la comunidad política como requerimiento base de
conformidad cívica y equipamiento institucional mínimo destinatario
del estado en su nivel más próximo al individuo.
Otras concepciones sobre autonomía municipal

La teoría realista de Rodolfo Gneist: para este autor, autonomía viene


a ser un sistema de constitución de los cuerpos locales, por medio del
cual la administración de estos últimos se conducen a través de
funcionarios honorarios. La autonomía equivaldría a una participación
jurídica de los ciudadanos del estado a favor de dichos cuerpos
locales.

2.2. La autonomía municipal (parte2)


La Ley de Gobiernos autónomos de Gobiernos municipales

En esta Ley se menciona que el gobierno autónomo municipal está


compuesto por un Concejo Municipal y un órgano ejecutivo presidido
por la Alcaldesa o el Alcalde. El Concejo Municipal tiene facultades
deliberativas, fiscalizadoras y legislativas municipales dentro de su
ámbito de competencia. Además, se menciona que el Concejo
Municipal estará compuesto por concejalas y concejales elegidos
mediante sufragio universal.

También se menciona la posibilidad de que en municipios donde


existen naciones o pueblos indígenas originarios campesinos, y que
no constituyan una autonomía indígena originaria campesina, pueden
elegir sus representantes directamente ante el Concejo Municipal
utilizando normas y procedimientos propios, de acuerdo a la Carta
Orgánica Municipal.

La Ley establecerá los criterios generales para la elección y cálculo


del número de concejalas y concejales municipales, mientras que la
Carta Orgánica Municipal definirá su aplicación de acuerdo a la
realidad y condiciones específicas de cada una. Además, se menciona
que el Concejo Municipal podrá elaborar el proyecto de Carta
Orgánica, la cual será aprobada según lo dispuesto por la
Constitución.

Artículo 283: Este artículo establece que el gobierno autónomo


municipal está compuesto por dos partes principales: el Concejo
Municipal y un órgano ejecutivo encabezado por la Alcaldesa o el
Alcalde. El Concejo Municipal tiene facultades deliberativas,
fiscalizadoras y legislativas en el ámbito de sus competencias. En
resumen, se establece la estructura básica del gobierno municipal.

Artículo 284:

Inciso I: Este inciso establece que el Concejo Municipal estará


compuesto por concejalas y concejales elegidos mediante sufragio
universal. Aquí se garantiza el principio de representación
democrática en la elección de los concejales municipales.
Inciso II: En los municipios donde existen naciones o pueblos
indígenas originarios campesinos que no constituyen una autonomía
indígena originaria campesina, se les otorga la posibilidad de elegir
directamente a sus representantes ante el Concejo Municipal. Esta
elección se realizará mediante normas y procedimientos propios, de
acuerdo a la Carta Orgánica Municipal. Este inciso busca garantizar la
participación y representación de los pueblos indígenas en el
gobierno municipal.

Inciso III: Se establece que la Ley determinará los criterios generales


para la elección y cálculo del número de concejalas y concejales
municipales. Esto significa que existe una regulación legal que
establece los parámetros para la elección de los representantes
municipales.

Según este inciso, el Concejo Municipal tiene la facultad de elaborar


el proyecto de Carta Orgánica Municipal. La Carta Orgánica es un
instrumento legal que establece la organización y funcionamiento del
gobierno municipal. Sin embargo, su aprobación debe realizarse de
acuerdo con lo dispuesto por la Constitución. Esto indica que existe
un proceso específico para la aprobación de la Carta Orgánica, que
debe cumplir con los requisitos constitucionales.

En general, estos artículos fundamentan las bases para la autonomía


municipal. Definen la estructura del gobierno municipal, el proceso de
elección de los concejales, la participación de los pueblos indígenas y
la posibilidad de elaborar una Carta Orgánica Municipal. Estos
elementos son importantes para garantizar la representación y la
toma de decisiones a nivel local, de acuerdo con las necesidades y
características de cada municipio.

2.3. Jurisdicción y competencia municipal


2.3. Jurisdicción y competencia municipal

La jurisdicción y competencia municipal están fundamentadas


principalmente en la Constitución Política del Estado y en la Ley de
Municipalidades. A continuación, se detallan estas leyes:

 Constitución Política del Estado: La Constitución de Bolivia reconoce y


garantiza la autonomía de los gobiernos municipales como una forma
de descentralización del poder. Establece los principios generales de
la autonomía municipal y define los límites y competencias de los
municipios. En particular, los artículos 269 al 293 de la Constitución
se dedican a la organización y funciones de los gobiernos
municipales.
 Ley de Municipalidades: La Ley de Municipalidades es la norma
específica que regula la organización, funcionamiento y competencias
de los gobiernos municipales en Bolivia. Esta ley establece los
principios, derechos y deberes de los municipios, así como las
competencias exclusivas y compartidas entre los niveles de gobierno
(nacional, departamental y municipal). La Ley de Municipalidades
también establece el régimen electoral municipal, el régimen
económico-financiero y otros aspectos relacionados con la
administración y gestión municipal.

En la Constitución Política del Estado de Bolivia, los artículos que


fortalecen los fundamentos legales de la jurisdicción y competencia
municipal son los siguientes:

Artículo 263: Reconoce la autonomía de los gobiernos municipales


como una forma de descentralización del poder.

Artículo 264: Establece que los gobiernos municipales tienen


competencia exclusiva y concurrente en áreas específicas, como el
desarrollo humano, la educación, la salud, el medio ambiente, la
cultura, entre otros.

Artículo 266: Establece que los municipios tienen competencia para


establecer y administrar su régimen económico-financiero.

Artículo 267: Reconoce la facultad de los municipios para elaborar y


aprobar sus propias cartas orgánicas municipales, las cuales
fundamentan su organización, funciones y competencias.

Artículo 268: Establece que los municipios tienen competencia para


administrar y gestionar su territorio y recursos naturales, en el marco
de la legislación nacional.

Artículo 269: Reconoce la facultad de los municipios para establecer,


regular y fiscalizar servicios públicos en su jurisdicción.

Artículo 270: Establece que los municipios tienen competencia para


participar en la planificación y gestión del desarrollo económico y
social en su territorio.

Artículo 271: Reconoce la facultad de los municipios para promover y


regular la participación ciudadana en la toma de decisiones y la
gestión municipal.

Artículo 273: Establece que los municipios tienen competencia para


promover y preservar su patrimonio cultural y natural.

En resumen, en Bolivia, la jurisdicción y competencia municipal están


respaldadas principalmente por la Constitución Política del Estado y la
Ley de Municipalidades. Estas leyes fundamentan los fundamentos
legales, los principios y las responsabilidades de los gobiernos
municipales en el ejercicio de su autonomía y en la toma de
decisiones que surgen a sus respectivas jurisdicciones.
Lección 3.3: Consejo municipal como órgano
legislativo, deliberativo y fiscalizador
3.1 Estructura organizativa y
atribuciones del consejo municipal
3.1 Estructura organizativa y atribuciones del consejo
municipal

La Ley N° 482, promulgada el 9 de enero de 2014, es una normativa


legal en Bolivia que establece disposiciones relacionadas con la
autonomía municipal y la gestión local. Esta ley proporciona un marco
normativo para el funcionamiento de los Gobiernos Autónomos
Municipales y regula las atribuciones y competencias del Concejo
Municipal. A través de esta legislación, se busca fortalecer la
participación ciudadana, promover la descentralización y brindar
autonomía a los municipios, permitiéndoles tomar decisiones y
ejercer un gobierno local efectivo

Artículo 15: Este artículo establece que en los Gobiernos Autónomos


Municipales donde se realice una separación administrativa de
órganos, se debe establecer una estructura organizativa del Órgano
Legislativo de acuerdo con su Reglamento General. Esto implica que
se debe definir y organizar la estructura interna del Concejo
Municipal, considerando las disposiciones establecidas en el
Reglamento General.

Artículo 16: Este artículo detalla las atribuciones del Concejo


Municipal. A continuación, se presenta un análisis de cada una de
estas atribuciones:

1. Elaborar y aprobar el Reglamento General del Concejo Municipal: El


Concejo Municipal tiene la responsabilidad de establecer y aprobar su
propio Reglamento General, que establece las normas y
procedimientos internos para su funcionamiento.
2. Organizar su Directiva conforme a su Reglamento General,
respetando los principios de equidad e igualdad entre mujeres y
hombres: El Concejo Municipal debe organizar su Directiva, que
incluye a sus autoridades como el presidente o presidenta del
Concejo, de acuerdo con su Reglamento General y teniendo en
cuenta los principios de equidad e igualdad de género.
3. Conforme y designar a la Comisión de Ética: El Concejo Municipal
debe conformar y designar la Comisión de Ética, la cual tiene
autoridad dentro de las atribuciones y funciones aprobadas
expresamente por el Concejo Municipal.
4. Dictar Leyes Municipales y Resoluciones: El Concejo Municipal tiene la
facultad de emitir Leyes Municipales y Resoluciones, las cuales tienen
carácter normativo y son vinculantes dentro de la jurisdicción
municipal.
5. Elaborar, aprobar y ejecutar su Programa Operativo Anual,
Presupuesto y sus reformulados: El Concejo Municipal es responsable
de elaborar, aprobar y ejecutar su Programa Operativo Anual y su
Presupuesto, incluyendo posibles reformulaciones, en concordancia
con el Plan de Desarrollo Municipal.
6. Designar a la Máxima Autoridad Ejecutiva del Concejo Municipal: El
Concejo Municipal tiene la atribución de designar a la Máxima
Autoridad Ejecutiva del Concejo, quien se encargará de los aspectos
administrativos y financieros del gobierno municipal, de acuerdo con
el Reglamento General del Concejo Municipal.
7. Aprobar o ratificar convenios: El Concejo Municipal tiene la
competencia para aprobar o ratificar convenios en los que el
Gobierno Autónomo Municipal participa, de acuerdo con la Ley
Municipal correspondiente.
8. Aprobar contratos: El Concejo Municipal tiene la facultad de aprobar
contratos, según lo establecido en la Ley Municipal correspondiente.
9. Aprobar contratos de arrendamiento y comodato: El Concejo
Municipal tiene la autoridad para aprobar contratos de arrendamiento
y comodato, de acuerdo con la Ley Municipal correspondiente.
[Link] en 30 días calendario el Plan de Desarrollo Municipal: El
Concejo Municipal debe aprobar el Plan de Desarrollo Municipal,
presentado por el Órgano Ejecutivo Municipal, dentro de un plazo
máximo de 30 días calendario, de acuerdo con los lineamientos del
Órgano Rector.
[Link] la delimitación de áreas urbanas propuesta por el Órgano
Ejecutivo Municipal: El Concejo Municipal tiene la competencia para
aprobar la delimitación de áreas urbanas propuesta por el Órgano
Ejecutivo Municipal, en concordancia con la normativa vigente.
[Link] el Plan de Ordenamiento Territorial Municipal: El Concejo
Municipal tiene la atribución de aprobar el Plan de Ordenamiento
Territorial Municipal, que incluye el uso de suelos y la ocupación del
territorio, en coordinación con los planes del nivel central del Estado,
departamentales e indígenas.
[Link] el Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial propuesto por
el Órgano Ejecutivo Municipal: El Concejo Municipal debe aprobar el
Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial propuesto por el Órgano
Ejecutivo Municipal, en concordancia con la normativa vigente.
[Link] el Programa Operativo Anual, Presupuesto Municipal y sus
reformulados: El Concejo Municipal debe aprobar el Programa
Operativo Anual, Presupuesto Municipal y sus reformulados
presentados por la Alcaldesa o el Alcalde, modificado en el Plan de
Desarrollo Municipal. Si no se aprueba en el plazo señalado, se darán
por aprobados.
[Link] a la Alcaldesa o Alcalde, Secretarias o Secretarios y otras
autoridades del Órgano Ejecutivo Municipal: El Concejo Municipal
tiene la responsabilidad de fiscalizar la gestión de la Alcaldesa o el
Alcalde, las Secretarias o Secretarios y otras autoridades del Órgano
Ejecutivo Municipal, utilizando diferentes medios de fiscalización
prevista en la normativa vigente, como solicitudes de informes
escritos y orales, inspección, entre otros.
[Link] la participación del Gobierno Autónomo Municipal en las
Empresas Públicas creadas por otros niveles de gobierno: El Concejo
Municipal debe autorizar la participación del Gobierno Autónomo
Municipal en las Empresas Públicas creadas por otros niveles de
gobierno dentro de su municipal.
[Link] la creación de Empresas Públicas Municipales en su
jurisdicción: El Concejo Municipal tiene la atribución de autorizar la
creación de Empresas Públicas Municipales dentro de su jurisdicción.
[Link], modificar o suprimir Tasas y Patentes a la actividad
económica y contribuciones especiales de carácter municipal: El
Concejo Municipal tiene la facultad de aprobar, modificar o suprimir
Tasas y Patentes relacionadas con la actividad económica y
contribuciones especiales de carácter municipal.
[Link], modificar o suprimir impuestos de dominio exclusivo del
Gobierno Autónomo Municipal: El Concejo Municipal puede aprobar,
modificar o suprimir impuestos que sean de dominio exclusivo del
Gobierno Autónomo Municipal, de acuerdo con la normativa
correspondiente.
[Link] la emisión y/o compra de títulos valores: El Concejo Municipal
tiene la autoridad para aprobar la emisión y/o compra de valores,
siempre y cuando cumpla con la normativa vigente.
[Link] la enajenación de bienes de dominio público y de
patrimonio institucional del Gobierno Autónomo Municipal: El Concejo
Municipal debe autorizar la enajenación de bienes de dominio público
y de patrimonio institucional del Gobierno Autónomo Municipal, para
que la Alcaldesa o el Alcalde proceda según lo establecido en la
Constitución Política del Estado.
[Link] la enajenación de Bienes Patrimoniales Municipales: El
Concejo Municipal tiene la competencia para aprobar la enajenación
de Bienes Patrimoniales Municipales, cumpliendo con lo dispuesto en
la ley del nivel central del Estado.
[Link] la constitución de empréstitos que comprometan las rentas
del Gobierno Autónomo Municipal: El Concejo Municipal tiene la
facultad de aprobar la constitución de empréstitos que comprometan
las rentas del Gobierno Autónomo Municipal, siguiendo la normativa
vigente.
[Link] la participación del Gobierno Autónomo Municipal en la
conformación de regiones, mancomunidades, asociaciones,
hermanamientos y organismos municipales, públicos y privados,
nacionales o internacionales: El Concejo Municipal debe autorizar la
participación del Gobierno Autónomo Municipal en la conformación de
diferentes organismos y asociaciones, ya sea a nivel nacional o
internacional, dentro de su jurisdicción municipal.

3.1 Estructura organizativa y


atribuciones del consejo municipal (parte
2)

[Link] los requisitos y procedimientos generales para la creación de


Distritos Municipales: El Concejo Municipal tiene la responsabilidad de
aprobar los requisitos y procedimientos generales para la creación de
Distritos Municipales, considerando aspectos como la dimensión
poblacional, territorial, provisión de servicios públicos e
infraestructura.
[Link] la creación de Distritos Municipales o Distritos Municipales
Indígena Originario Campesinos: El Concejo Municipal puede aprobar
la creación de Distritos Municipales o Distritos Municipales Indígena
Originario Campesinos, de acuerdo con la Ley correspondiente.
[Link] los requisitos para la instalación de torres, soportes de
antenas o redes: El Concejo Municipal tiene la atribución de aprobar
los requisitos para la instalación de torres, soportes de antenas o
redes, considerando la normativa vigente y las políticas establecidas
por el nivel central del Estado.
[Link] los requisitos para la provisión de Servicios Básicos: El
Concejo Municipal tiene la competencia para aprobar los requisitos
necesarios para la provisión de Servicios Básicos dentro de su
jurisdicción municipal.
[Link] calles, avenidas, plazas, parques y establecimientos de
educación y salud: El Concejo Municipal tiene la facultad de nominar
calles, avenidas, plazas, parques y establecimientos de educación y
salud, siguiendo los criterios establecidos en la Ley Municipal
correspondiente.
[Link] a la suplente temporal del cargo de Alcaldesa o Alcalde: El
Concejo Municipal tiene la responsabilidad de designar a la Concejala
o al Concejal titular y en para que ejerza la suplencia temporal en
caso de ejercicio ausencia o impedimento de la Alcaldesa o el Alcalde.
Esta designación debe cumplir con ciertos criterios, como ser del
mismo partido político, agrupación ciudadana u organización de la
nación o pueblo indígena originario campesino al cual pertenece la
Alcaldesa o el Alcalde.
[Link] el procedimiento para otorgar honores, distinciones,
condecoraciones y premios por servicios a la comunidad: El Concejo
Municipal tiene la atribución de aprobar el procedimiento para otorgar
honores, distinciones, condecoraciones y premios por servicios a la
comunidad, reconociendo y valorando a aquellos que han contribuido
de manera destacada.
[Link] informes de rendición de cuentas en audiencias públicas: El
Concejo Municipal debe presentar informes de rendición de cuentas
en audiencias públicas al menos dos veces al año, respetando los
criterios de equidad de género e interculturalidad.
[Link] la implementación de los Planes Municipales: El Concejo
Municipal tiene la responsabilidad de fiscalizar la implementación de
los Planes Municipales, en concordancia con el Sistema de
Planificación Integral del Estado (SPIE) y la aplicación de sus
instrumentos.
[Link] de Acoso y Violencia Política hacia las Mujeres: El Concejo
Municipal tiene la competencia de denunciar hechos de Acoso y
Violencia Política hacia las Mujeres ante la autoridad competente, en
cumplimiento de las disposiciones legales para prevenir y sancionar
este tipo de violencia.
[Link] la expropiación de bienes privados: El Concejo Municipal
puede autorizar la expropiación de bienes privados en casos de
utilidad pública, previo pago de una indemnización justa y
cumpliendo con los procedimientos establecidos en la normativa
correspondiente.
El artículo 15 destaca la importancia de establecer una estructura
organizativa adecuada del Órgano Legislativo en los Gobiernos
Autónomos Municipales que hayan realizado una separación
administrativa de órganos. Esto implica la necesidad de definir y
organizar la estructura interna del Concejo Municipal, en línea con el
Reglamento General correspondiente.

Por su parte, el artículo 16 detalla las atribuciones del Concejo


Municipal, abarcando una amplia gama de responsabilidades. Estas
atribuciones incluyen la elaboración y aprobación del Reglamento
General del Concejo Municipal, la designación de la Directiva del
Concejo respetando la equidad de género, la creación y designación
de la Comisión de Ética, la emisión de Leyes Municipales y
Resoluciones, entre otros aspectos. Además, el Concejo Municipal es
responsable de aprobar y ejecutar el Programa Operativo Anual, el
Presupuesto y sus reformulados, así como de fiscalizar la gestión de
la Alcaldesa o el Alcalde y otras autoridades del Órgano Ejecutivo
Municipal.

Estos artículos son fundamentales para establecer la estructura y las


responsabilidades del Concejo Municipal, garantizando su adecuado
funcionamiento y su capacidad para tomar decisiones y ejercer un
gobierno local efectivo. Asimismo, reforzarán la importancia de la
participación ciudadana y la rendición de cuentas en el ámbito
municipal, promoviendo la transparencia y la gobernanza
participativa en beneficio de la comunidad local.

3.2. Concejalas y concejales suplentes y


las Comisiones
3.2. Concejalas y concejales suplentes y las Comisiones

El Artículo 17 se enfoca en las disposiciones relacionadas con las


Concejalas y Concejales Suplentes, proporcionando las condiciones en
las que pueden desempeñar cargos en la administración pública y
asumir la titularidad en caso de ausencia o impedimento de los
titulares. Por su parte, el Artículo 18 se refiere a las Comisiones
Permanentes y Especiales del Concejo Municipal, destacando la
importancia de adaptar su conformación y funciones a las
necesidades y características de cada municipio.

Estos artículos son parte de un marco legal que busca garantizar el


correcto funcionamiento de los Concejos Municipales, fomentando la
participación ciudadana y la eficiente gestión local. A través de estas
disposiciones, se busca fortalecer la representación y el gobierno
local, permitiendo una administración adecuada y adaptada a las
particularidades de cada municipio.

Artículo 17. (CONCEJALAS Y CONCEJALES SUPLENTES).


I. Mientras no ejerzan de forma permanente el cargo de Concejales
Titulares, las Concejalas y los Concejales Suplentes podrán
desempeñar cargos en la administración pública, con excepción de
aquellos cargos en el propio Gobierno Autónomo Municipal de su
jurisdicción o cualquiera de sus reparticiones.

II. Las Concejalas y los Concejales Suplentes asumirán la titularidad


cuando las Concejalas o Concejales Titulares dejen sus funciones por
ausencia temporal, impedimento, por fallo judicial ejecutoriado, o
ante renuncia o impedimento definitivo.

Artículo 18. (COMISIONES). Las Comisiones Permanentes y Especiales


del Concejo Municipal, se determinarán en el Reglamento General del
Concejo Municipal, de acuerdo a la realidad de cada Municipio.

Artículo 17: Este artículo establece las disposiciones relacionadas con


las Concejalas y Concejales Suplentes. Se menciona que mientras no
ejerzan de forma permanente el cargo de Concejales Titulares, los
suplentes pueden desempeñar cargos en la administración pública,
con excepción de aquellos cargos en el propio Gobierno Autónomo
Municipal de su jurisdicción o en cualquiera de sus reparticiones.
Además, se establece que los Concejalas y Concejales Suplentes
asumirán la titularidad cuando las Concejalas o Concejales Titulares
dejen sus funciones debido a ausencia temporal, impedimento, fallo
judicial ejecutoriado, renuncia o impedimento definitivo.

Por otra parte, el artículo 18 trata sobre las Comisiones Permanentes


y Especiales del Concejo Municipal. Se establece que la determinación
de estas comisiones se realizará en el Reglamento General del
Concejo Municipal, de acuerdo con la realidad de cada municipio. Esto
implica que la conformación y funciones de las comisiones se
adaptarán a las necesidades y particularidades de cada localidad.

Los artículos analizados de la Ley N° 482 abordan aspectos


relacionados con las Concejalas y Concejales Suplentes, así como las
Comisiones del Concejo Municipal.

En conjunto, estos artículos brindan un marco normativo para la


participación y funcionamiento de los Concejos Municipales,
asegurando la continuidad y organización de las funciones y la
adaptabilidad a las particularidades de cada municipio.

3.3. Sesiones del consejo municipal y las


audiencias públicas
3.3. Sesiones del consejo municipal y las audiencias públicas

Artículo 19: Este artículo establece las disposiciones relacionadas con


las sesiones del Concejo Municipal. Destaca que las sesiones son
públicas y pueden ser ordinarias o extraordinarias. La convocatoria a
las sesiones debe ser pública y por escrito. Además, se menciona que
la sesión puede declararse reservada por dos tercios de votos del
total de miembros del Concejo Municipal cuando afecte o perjudique
la dignidad personal. Se establece que mediante reglamento se
determinarán las sesiones en plenario y en comisiones, el quórum
mínimo, el número de sesiones ordinarias por semana y las
características de las sesiones. Por último, se menciona que los actos
del Concejo Municipal deben cumplir con lo establecido en el
Reglamento General del Concejo Municipal.

Artículo 20: En este artículo se fundamentan las disposiciones sobre


las sesiones extraordinarias del Concejo Municipal. Se menciona que
estas sesiones deben ser convocadas públicamente y por escrito por
la Presidenta o el Presidente del Concejo Municipal, con al menos
cuarenta y ocho horas de anticipación, adjuntando un temario
específico y los antecedentes correspondientes. Sin embargo, se
establece que en casos de emergencia o desastre que afecten a la
población o al territorio del Gobierno Autónomo Municipal, se podrá
prescindir de estos requisitos.

Artículo 21: Este artículo se refiere a las audiencias públicas del


Concejo Municipal y las Comisiones. Estas audiencias tienen como
objetivo atender de forma directa a las ciudadanas y ciudadanos, ya
sea de forma individual o colectiva, para tratar asuntos relacionados
con el cumplimiento de las atribuciones del Concejo Municipal. Se
menciona que el Reglamento General del Concejo Municipal
establecerá la periodicidad y el procedimiento de las audiencias
públicas, las cuales se diferenciarán de las sesiones del Concejo
Municipal y sus Comisiones.

Artículo 22: Este artículo aborda la iniciativa legislativa en el ámbito


de las competencias exclusivas de los Gobiernos Autónomos
Municipales. Se establece que tienen la facultad de presentar
propuestas legislativas las ciudadanas y ciudadanos, las
organizaciones sociales, las concejalas y concejales, y el Órgano
Ejecutivo Municipal. Además, se menciona que el Concejo Municipal
aprobará los procedimientos y requisitos para ejercer la facultad de
iniciativa legislativa de las ciudadanas y ciudadanos, así como de las
organizaciones sociales, a través de una Ley Municipal.

Conclusión:

Los artículos analizados de la Ley N° 482 proporcionan un marco


normativo para las sesiones del Concejo Municipal, tanto ordinarias
como extraordinarias. Se enfatiza la importancia de que las sesiones
sean públicas y se establezcan requisitos específicos para las
sesiones extraordinarias. Además, se destaca la realización de
audiencias públicas para atender directamente a las ciudadanas y
ciudadanos en asuntos relevantes. Por último, se establece la facultad
de iniciativa legislativa para diversos actores, y se señala que el
Concejo Municipal definirá los procedimientos y requisitos para
ejercer esta facultad. Estas disposiciones fomentan la transparencia,
la participación ciudadana y la toma de decisiones inclusivas en el
ámbito municipal.

3.4. Procedimiento legislativo


3.4. Procedimiento legislativo

El artículo 23 de la Ley N° 482 establece un procedimiento claro y


detallado para la elaboración y promulgación de Leyes Municipales.
Este proceso garantiza la participación de diferentes instancias, como
el Concejo Municipal y las comisiones correspondientes, así como la
consideración de informes técnicos y la consulta sobre recursos
económicos. Además, se establecieron mecanismos para reintroducir
un proyecto rechazado en una legislatura siguiente, siempre y cuando
se presenten nuevos elementos de discusión o se subsanen. La
promulgación de las Leyes Municipales recae en el Órgano Ejecutivo
Municipal o la Alcaldesa o el Alcalde, y se destaca la obligatoriedad de
cumplimiento a partir de su publicación.

El artículo 23 establece el procedimiento legislativo para los


Proyectos de Ley Municipal. A continuación, se presentan las etapas y
disposiciones clave:

1. Presentación del Proyecto de Ley: El Proyecto de Ley Municipal


presentado en ejercicio de la facultad de iniciativa legislativa se
remitirá al Concejo Municipal y se asignará a la Comisión o
Comisiones correspondientes según su temática. Además, se permite
la acumulación de otras iniciativas similares en el mismo trámite.
2. Informe técnico-legal: Cuando el Proyecto de Ley Municipal sea
iniciativa del Órgano Ejecutivo Municipal, se seguirá un informe
técnico-legal para respaldarlo.
3. Consulta por recursos económicos: Si el Proyecto de Ley Municipal
presentado por un miembro del Órgano Legislativo compromete
recursos económicos, se remitirá en consulta al Órgano Ejecutivo
para garantizar la sostenibilidad financiera.
4. Tratamiento en el Pleno del Concejo Municipal: Una vez que el
Proyecto de Ley Municipal cuente con el informe de las Comisiones
correspondientes, pasará a consideración del Pleno del Concejo
Municipal. Allí, se debatirá en su estación en grande y en detalle,
pudiendo ser modificado, rechazado o aprobado. La aprobación
mayoritariamente absoluta del total de los miembros del Concejo
Municipal, salvo excepciones establecidas en la Ley y el Reglamento
General del Concejo Municipal.
5. Plazo de pronunciamiento de las Comisiones: Si las Comisiones
correspondientes no emiten su pronunciamiento sobre el Proyecto de
Ley Municipal en un plazo de treinta (30) días calendario, el Pleno del
Concejo Municipal podrá considerarlo una solicitud de la Concejala o
Concejal proyectista o del Órgano ejecutivo municipal.
6. Rechazo y reintroducción del Proyecto de Ley: Si el Proyecto de Ley
Municipal es rechazado en su tratamiento por el Concejo Municipal,
podrá ser propuesto nuevamente en la legislatura siguiente, siempre
y cuando se presenten nuevos elementos de discusión o se subsanen
las observaciones.
7. Promulgación de la Ley Municipal: Una vez que el Proyecto de Ley
Municipal sea aprobado, se remitirá al Órgano Ejecutivo Municipal
para su promulgación como Ley Municipal. En caso de que la
Alcaldesa o el Alcalde realice observaciones a la Ley, estas se
dirigirán al Concejo Municipal. Si el Concejo Municipal considera
fundadas las observaciones, modificará la Ley y la devolverá al
Órgano Ejecutivo Municipal para su promulgación. En caso de que el
Concejo Municipal considere infundadas las observaciones, la Ley
Municipal será promulgada por la Presidenta o el Presidente del
Concejo Municipal. Las decisiones del Concejo Municipal se tomarán
por la mayoría absoluta del total de sus miembros.
8. Promulgación por la Alcaldesa o el Alcalde: Si la Ley Municipal no es
observada por el Órgano Ejecutivo Municipal dentro del plazo
correspondiente, será promulgada por la Alcaldesa o el Alcalde. Las
Leyes Municipales no promulgadas por el Órgano Ejecutivo Municipal
en los plazos establecidos también serán promulgadas por la
Presidenta o el Presidente del Concejo Municipal.
9. Cumplimiento obligatorio de las Leyes Municipales: Las Leyes
Municipales serán de cumplimiento obligatorio a partir del día de su
publicación en el medio oficial establecido por el Gobierno Autónomo
Municipal, a menos que en ellas se establezca un plazo diferente para
su entrada en vigencia.

Conclusión:

El artículo 23 de la Ley N° 482 describe el procedimiento legislativo


para los Proyectos de Ley Municipal. Establece las etapas desde la
presentación del proyecto hasta su promulgación como Ley Municipal,
incluyendo la solicitud a las comisiones correspondientes, la
consideración en el Pleno del Concejo Municipal, el plazo de
pronunciamiento de las comisiones, las observaciones y
modificaciones, y la promulgación por parte del Órgano Ejecutivo
Municipal o la Alcaldesa o el Alcalde. Además, se enfatiza que las
Leyes Municipales son de cumplimiento obligatorio desde su
publicación, a menos que se especifique un plazo diferente. Este
artículo garantiza un proceso transparente y participativo en la
elaboración de leyes a nivel municipal.

Lección 3.4: Órgano ejecutivo municipal


4.1. Estructura organizativa
4.1. Estructura organizativa

El artículo 24 de la Ley N° 482 establece la estructura organizativa


del Órgano Ejecutivo Municipal.
I. El Órgano Ejecutivo estará conformado por:

 a) La Alcaldesa o el Alcalde Municipal.


 b) Las Secretarías Municipales.

Asimismo, podrá incluir en su estructura:

 a) Sub Alcaldías.
 b) Entidades Desconcentradas Municipales.
 c) Entidades Descentralizadas Municipales.
 d) Empresas Municipales.

II. En los distritos municipales indígena originario campesinos, las


naciones y pueblos indígena originario campesinos, elegirán a sus
autoridades por normas y procedimientos propios.

Análisis del artículo 25:

El artículo 25 establece la aprobación de la estructura organizativa


del Órgano Ejecutivo. A continuación, se presentan las disposiciones
clave:

1. Aprobación de la estructura organizativa: El Órgano Ejecutivo


aprobará su estructura organizativa mediante un Decreto Municipal.
Esto implica que se establecerá la organización interna y las
responsabilidades de las diferentes unidades y entidades que
componen el Órgano Ejecutivo.
2. Unidad de Transparencia: En los Gobiernos Autónomos Municipales
con más de cincuenta mil (50.000) habitantes, según los resultados
oficiales del último Censo de Población y Vivienda, se deberá incluir la
creación de una Unidad de Transparencia. Esta unidad se encargará
de promover y garantizar la transparencia en la gestión municipal,
asegurando el acceso a la información pública y el cumplimiento de
las normativas relacionadas con la transparencia y rendición de
cuentas.

Conclusión:

Los artículos 24 y 25 de la Ley N° 482 fundamentaron la estructura


organizativa y la aprobación de la misma para el Órgano Ejecutivo
Municipal. El Órgano Ejecutivo está compuesto por la Alcaldesa o el
Alcalde Municipal y las Secretarías Municipales, y puede incluir otros
elementos como las Sub Alcaldías, Entidades Desconcentradas
Municipales, Entidades Descentralizadas Municipales y Empresas
Municipales. Además, se destaca la importancia de la transparencia
mediante la inclusión de una Unidad de Transparencia en los
Gobiernos Autónomos Municipales con una población superior a
cincuenta mil habitantes. La aprobación de la estructura organizativa
se realiza mediante un Decreto Municipal. Estas disposiciones
aseguran una estructura organizativa clara y la promoción de la
transparencia en la gestión municipal.
4.2. Atribuciones de la alcaldesa o el
alcalde municipal
4.2. Atribuciones de la alcaldesa o el alcalde municipal

El artículo 26 de la Ley N° 482 enumera las atribuciones de la


Alcaldesa o el Alcalde Municipal. A continuación, se presentan las
disposiciones clave:

1. Representación del Gobierno Autónomo Municipal: La Alcaldesa o el


Alcalde Municipal actúa como representante del Gobierno Autónomo
Municipal en sus diferentes funciones y responsabilidades.
2. Presentación de Proyectos de Ley Municipal: La Alcaldesa o el Alcalde
Municipal tiene la facultad de presentar Proyectos de Ley Municipal
ante el Concejo Municipal para su aprobación y aprobación.
3. Promulgación y observación de Leyes Municipales: La Alcaldesa o el
Alcalde Municipal puede promulgar las Leyes Municipales aprobadas
por el Concejo Municipal o realizar observaciones cuando sea
necesario.
4. Dictado de Decretos Municipales y Decretos Ediles: La Alcaldesa o el
Alcalde Municipal puede emitir Decretos Municipales y Decretos
Ediles, en conjunto con las y los Secretarios Municipales, para
establecer disposiciones y normativas en el ámbito municipal.
5. Aprobación de la estructura organizativa: La Alcaldesa o el Alcalde
Municipal tiene la facultad de aprobar la estructura organizativa del
Órgano Ejecutivo mediante un Decreto Municipal.
6. Propuesta y ejecución de políticas públicas municipales: La Alcaldesa
o el Alcalde Municipal propone y ejecuta políticas públicas en el
marco de sus competencias y responsabilidades.
7. Designación de autoridades municipales: La Alcaldesa o el Alcalde
Municipal designa, a través de un Decreto Edil, a las Secretarias y los
Secretarios Municipales, Sub Alcaldes o Sub Alcaldes de Distritos
Municipales, y Autoridades de Entidades Desconcentradas
Municipales, garantizando criterios de equidad social y de género en
la participación.
8. Dirección de la Gestión Pública Municipal: La Alcaldesa o el Alcalde
Municipal tiene la responsabilidad de dirigir la gestión pública
municipal y supervisar las acciones del Órgano Ejecutivo.
9. Presentación de planes, presupuestos y programas: La Alcaldesa o el
Alcalde Municipal presenta el Plan de Desarrollo Municipal, el Plan
Municipal de Ordenamiento Territorial, el Programa de Operaciones
Anual y el Presupuesto del Órgano Ejecutivo Municipal, así como sus
reformulaciones, ante el Concejo Municipal para su consideración y
aprobación.
[Link] atribuciones: La Alcaldesa o el Alcalde Municipal también tiene
atribuciones relacionadas con la creación, modificación o supresión
de tasas, patentes y contribuciones especiales, la resolución de
recursos administrativos, la demolición de inmuebles que no cumplen
con las normas, la firma de convenios y contratos, entre otras.

Análisis del artículo 27:


El artículo 27 establece que el Concejo Municipal no puede destituir o
suspender a la Alcaldesa o el Alcalde electo, ni aplicar ningún otro
mecanismo que prive del ejercicio del cargo, a menos que esté
enmarcado en lo dispuesto por la Constitución Política del Estado, la
Ley Marco de Autonomías y Descentralización, y la presente Ley. Esto
implica que cualquier acto que pretenda afectar el ejercicio del cargo
de la Alcaldesa o el Alcalde debe estar respaldado por la normativa
correspondiente y no tendrá efectos legales si no se cumple con estos
requisitos.

Conclusión:

Los artículos 26 y 27 de la Ley N° 482 fundamentan las atribuciones


de la Alcaldesa o el Alcalde Municipal y las garantías en el ejercicio de
su cargo. La Alcaldesa o el Alcalde Municipal representa al Gobierno
Autónomo Municipal, presenta proyectos de ley, promulga o observa
las leyes municipales, emite decretos municipales y decretos ediles,
aprueba la estructura organizativa, propone y ejecuta políticas
públicas, designa autoridades municipales, dirige la gestión pública
municipal, presenta planos, presupuestos y programas, entre otras
atribuciones. Además, el artículo 27 establece que el Concejo
Municipal no puede destituir o suspender al Alcalde o Alcaldesa
electo, ni privar del ejercicio del cargo, a menos que se cumplan los
requisitos legales establecidos en la normativa vigente.

4.3. Secretarias y secretarios


municipales y sus atribuciones
4.3. Secretarias y secretarios municipales y sus atribuciones

El papel de las Secretarías Municipales dentro del Órgano Ejecutivo


del Gobierno Autónomo Municipal. Se establece que estas Secretarías
son responsables de ejecutar las actividades del Gobierno Municipal y
dependen directamente de la Alcaldesa o el Alcalde. Además, se
menciona que su número puede variar según la población y la
capacidad financiera del municipio. Asimismo, se destaca que las
Secretarías Municipales tienen atribuciones y funciones específicas
relacionadas con la formulación de políticas, la dirección de la gestión
municipal, la emisión de normas administrativas, la coordinación con
otras Secretarías, la rendición de informes y la participación en la
planificación y planificación evaluación de la gestión municipal.

Artículo 28: Este artículo establece que las actividades del Órgano
Ejecutivo del Gobierno Autónomo Municipal se llevan a cabo a través
de las Secretarías o Secretarios Municipales. Estas Secretarías
dependen directamente de la Alcaldesa o el Alcalde, asumiendo plena
responsabilidad por los actos de administración que realicen.
Además, se establece que la cantidad de Secretarías Municipales
puede variar según el tamaño de la población y la capacidad
financiera del Gobierno Autónomo Municipal.

Artículo 29: En este artículo se detallan las atribuciones y funciones


de las Secretarías Municipales. Algunas de estas atribuciones
incluyen:

1. Proponer y coadyuvar en la formulación de políticas generales con


enfoque de género, generacional e interculturalidad.
2. Dirigir y proponer políticas municipales dentro de su competencia.
3. Dirigir la gestión de la Administración Pública Municipal dentro de su
área de competencia.
4. Dictar normas administrativas dentro de su competencia.
5. Proponer y suscribir proyectos de Decretos Municipales.
6. Resolver asuntos administrativos relacionados con la Secretaría
Municipal a su cargo.
7. Presentar informes solicitados por la Alcaldesa o Alcalde y el Concejo
Municipal.
8. Coordinar con otras Secretarías Municipales para la planificación y
ejecución de políticas municipales.
9. Promover y realizar actividades de evaluación y control de la Gestión
Pública.
[Link] información completa y veraz sobre el uso de los
recursos a quienes lo solicitan.
[Link] en reuniones del Gabinete Municipal y otras instancias de
coordinación.
[Link] el presupuesto de su Secretaría, contribuir al presupuesto
municipal y rendir cuentas de su ejecución.
[Link] Decretos Municipales y Resoluciones Administrativas
Municipales relacionadas con su área de atribuciones.
[Link] políticas, estrategias, acciones y proyectos normativos a la
Alcaldesa o Alcalde.
[Link] y remover personal de la Secretaría de acuerdo con la ley.
[Link] la memoria y rendición de cuentas anual de la Secretaría.
[Link] con las disposiciones legales sobre gestión por resultados.
[Link] la transparencia de la información y la administración de
los recursos asignados.
[Link] en la elaboración de planes de desarrollo municipal y otros
planes.
[Link] Resoluciones Administrativas dentro de sus atribuciones.
[Link] los Planes Municipales en cumplimiento del Sistema de
Planificación Integral del Estado - SPIE.

En resumen, este análisis muestra las responsabilidades y facultades


que tienen las Secretarías Municipales en el Gobierno Autónomo
Municipal. Estas atribuciones abarcan desde la formulación de
políticas hasta la coordinación con otras Secretarías, la administración
de recursos y la rendición de cuentas. Además, se destaca la
importancia de la transparencia, la participación en la planificación y
el cumplimiento de la normativa vigente en la gestión municipal.
Lección 3.5: Bienes de dominio municipal
5.1. Bienes de dominio municipal
5.1. Bienes de dominio municipal

Artículo 30. (BIENES DE DOMINIO MUNICIPAL). Los bienes de dominio


municipal se clasifican en:

 Bienes Municipales de Dominio Público.


 Bienes de Patrimonio Institucional.
 Bienes Municipales Patrimoniales.

Los Bienes de Patrimonio Institucional son aquellos que pertenecen al


Gobierno Autónomo Municipal y no están destinados a la
administración municipal ni a la prestación de servicios públicos
municipales. Por otro lado, los Bienes de Dominio Público son aquellos
que están destinados al uso irrestricto de la comunidad, como calles,
plazas, áreas verdes y ríos.

Además, se destaca la importancia del uso regular temporal de los


Bienes de Dominio Público a través de una ley propuesta por el
Órgano Ejecutivo Municipal y aprobada por el Concejo Municipal. Esto
permite establecer normas y condiciones para el uso temporal de
estos bienes por parte de terceros o para actividades específicas.

Por último, se mencionan los Bienes Municipales Patrimoniales, que


son aquellos bienes del Gobierno Autónomo Municipal destinados a la
administración municipal y/oa la prestación de servicios públicos
municipales.

Artículo 31: En este artículo se detalla la definición y ejemplos de los


Bienes Municipales de Dominio Público. Estos bienes son aquellos
destinados para el uso irrestricto de la comunidad. Algunos ejemplos
como son:

a) Calles, avenidas, aceras, cordones de acera, pasos a nivel,


puentes, pasarelas, pasajes, caminos vecinales y comunales, túneles
y otras vías de tránsito.

b) Plazas, parques, bosques declarados públicos, áreas protegidas


municipales y otras áreas verdes y espacios destinados al
esparcimiento colectivo ya la tenían del patrimonio cultural.

c) Bienes declarados vacantes por autoridad competente en favor del


Gobierno Autónomo Municipal.

d) Ríos hasta veinticinco (25) metros a cada lado del borde de


máxima crecida, riachuelos, torrenteras y quebradas con sus lechos,
aires y taludes hasta su coronamiento.
Estos ejemplos no son exhaustivos, lo que implica que existen otros
tipos de bienes municipales de dominio público que no están
especificados en el artículo.

En resumen, los artículos fundamentan la clasificación de los bienes


de dominio municipal en tres categorías y definen los Bienes
Municipales de Dominio Público como aquellos destinados al uso
irrestricto de la comunidad. Además, se proporcionaron ejemplos de
estos bienes, incluyendo calles, plazas, áreas verdes y ríos, entre
otros.

5.2. Bienes de patrimonio institucional


5.2. Bienes de patrimonio institucional

Los Bienes de Patrimonio Institucional son aquellos que pertenecen al


Gobierno Autónomo Municipal y no están destinados a la
administración municipal ni a la prestación de servicios públicos
municipales.

En este contenido se abordan los artículos 32 y 33 de una normativa


relacionada con el gobierno autónomo municipal. El artículo 32 se
refiere a los Bienes de Patrimonio Institucional, los cuales son
propiedad del gobierno municipal y no están destinados a la
administración oa la prestación de servicios públicos municipales, ni
son considerados bienes de dominio público. Por su parte, el artículo
33 trata sobre el uso temporal de los Bienes de Dominio Público
Municipal, donde se establece que es responsabilidad del órgano
ejecutivo municipal proponer al concejo municipal la regulación
mediante una ley para este tipo de uso.

Artículo 32: En este artículo se establece que los Bienes de Patrimonio


Institucional son aquellos que pertenecen al Gobierno Autónomo
Municipal y que no están destinados a la administración municipal, la
prestación de servicios públicos municipales ni son bienes de dominio
público. En otras palabras, son aquellos bienes que no tienen un
propósito específico en la gestión o servicio público, pero aún son
propiedad del municipio.

Artículo 33: En este artículo se establece que corresponde al Órgano


Ejecutivo Municipal proponente al Concejo Municipal la regulación, a
través de una ley, del uso temporal de los Bienes de Dominio Público
Municipal. Esto implica que se establecerán normas y condiciones
para el uso temporal de estos bienes por parte de terceros o para
actividades específicas.

Estos artículos son relevantes en el marco normativo de los gobiernos


municipales, ya que brindan pautas claras sobre la gestión de los
bienes municipales y su uso. Al definir los Bienes de Patrimonio
Institucional y establecer normas para el uso temporal de los Bienes
de Dominio Público, se busca garantizar una administración eficiente
de los recursos municipales y promover el interés público.

5.3. Bienes municipales patrimoniales


5.3. Bienes municipales patrimoniales

Los Bienes Municipales Patrimoniales son activos que el municipio


posee y utiliza para llevar a cabo sus funciones administrativas y
brindar servicios a la comunidad. Esto puede incluir edificios, terrenos
y otras infraestructuras necesarias para el funcionamiento de las
oficinas municipales, así como instalaciones que permiten la
prestación de servicios públicos locales.

El reconocimiento de los Bienes Municipales Patrimoniales destaca la


importancia de que el Gobierno Autónomo Municipal cuide, administre
y mantenga estos activos para cumplir con sus responsabilidades y
atender las necesidades de la comunidad a la que sirve.

El artículo 34 establece que los Bienes Municipales Patrimoniales son


todos los bienes del Gobierno Autónomo Municipal, sin importar si
están destinados a la administración municipal o la prestación de
servicios públicos municipales. En otras palabras, estos bienes son
propiedad del municipio y están relacionados con su función
administrativa y la provisión de servicios a la comunidad.

Esta clasificación abarca una amplia gama de bienes que son


utilizados por el Gobierno Autónomo Municipal para llevar a cabo sus
tareas administrativas y brindar servicios a los ciudadanos. Puede
incluir edificios y terrenos utilizados para oficinas administrativas,
centros de atención al público, instalaciones municipales,
infraestructuras y otros activos necesarios para el funcionamiento y la
prestación de servicios públicos locales.

La categoría de Bienes Municipales Patrimoniales es importante


porque reconoce que el Gobierno Autónomo Municipal tiene la
responsabilidad de administrar y estos bienes para cumplir con su
función pública y atender las necesidades de la comunidad a la que
sirve.

5.4. Bienes del patrimonio histórico –


cultural y arquitectónico del estado
5.4. Bienes del patrimonio histórico – cultural y arquitectónico
del estado
El artículo establece que estos bienes, que abarcan aspectos
arqueológicos, precolombinos, coloniales, republicanos, ecológicos y
arquitectónicos, se encuentran bajo la protección del Estado y están
destinados al uso y disfrute de la colectividad, en cumplimiento de la
ley nacional.

Además, se menciona la responsabilidad del Gobierno Autónomo


Municipal en coordinación con organismos nacionales e
internacionales competentes para preservar, conservar y mantener
estos bienes de su jurisdicción.
El artículo 35 aborda los bienes del patrimonio histórico-cultural y
arquitectónico del Estado. A continuación, se presenta un análisis del
contenido de este artículo:

I. En esta sección, se establece que los bienes patrimoniales,


incluyendo aquellos de naturaleza arqueológica, precolombina,
colonial, republicana, ecológica y arquitectónica, que se encuentran
dentro del territorio de la jurisdicción municipal, están protegidos por
el Estado y están destinados al uso y disfrute de la colectividad. Se
hace referencia a que esto se rige de acuerdo a una ley nacional, lo
que implica que existe una normativa específica que regula la
protección y el uso de estos bienes.

II. En esta sección se establece la responsabilidad del Gobierno


Autónomo Municipal en coordinación con organismos nacionales e
internacionales competentes, para salvar, promover y conservar los
bienes del patrimonio histórico-cultural y arquitectónico del Estado
presentes dentro de su jurisdicción. Esto implica que el Gobierno
Municipal debe tomar medidas para preservar y mantener estos
bienes, en colaboración con las instituciones y organizaciones
pertinentes.

En resumen, el artículo 35 señala la importancia de proteger y


preservar los bienes del patrimonio histórico-cultural y arquitectónico
del Estado presente en el ámbito municipal. Estos bienes se destinan
al uso y disfrute de la colectividad y están bajo la protección del
Estado. El Gobierno Autónomo Municipal tiene la responsabilidad de
coordinar con organismos competentes para asegurar la conservación
y mantenimiento de estos valiosos activos patrimoniales.

Lección 3.6.: Valores financieros y deuda municipal;


Lección 3.7.: Participación y control social
6. Valores financieros y deuda municipal
6. Valores financieros y deuda municipal

Los valores financieros se refieren a instrumentos o activos


financieros que representan derechos de propiedad o de crédito de
una persona o entidad. Estos valores pueden incluir acciones, bonos,
certificados de depósito, fondos mutuos, entre otros. Los gobiernos
autónomos municipales tienen la posibilidad de invertir en valores
financieros, siguiendo las políticas establecidas por el órgano rector
del Sistema de Tesorería y Crédito Público, siempre y cuando no
afecten el cumplimiento de sus obligaciones y la ejecución de la
inversión pública.

Por ejemplo: Valores financieros Un gobierno autónomo municipal


decide invertir parte de sus fondos en valores financieros. Para ello,
adquiera acciones de empresas locales que cotizan en la bolsa de
valores. Estas acciones representan una participación en la propiedad
de las empresas y ofrecen la posibilidad de obtener ganancias a
través de dividendos y la apreciación del valor de las acciones en el
mercado.

Mientras que en el ejemplo de deuda municipal: Un gobierno


autónomo municipal necesita financiar la construcción de
infraestructuras importantes, como la ampliación de una red de
transporte público. Para obtener los recursos necesarios, decida
emitir bonos municipales. Estos bonos son títulos de deuda que se
venden al público y prometen pagar intereses periódicos y devolver el
capital invertido al vencimiento. Los inversionistas interesados en
respaldar el proyecto compraron los bonos, brindando al gobierno
municipal los fondos necesarios para llevar a cabo la obra. A lo largo
del tiempo, el gobierno municipal debe hacer frente al pago de los
intereses y la devolución del capital a los tenedores de los bonos.

Por otro lado, la deuda municipal se refiere a la obtención de recursos


financieros por parte de un gobierno autónomo municipal a través de
préstamos o emisión de bonos. Los gobiernos municipales pueden
contraer deuda siguiendo las normas de endeudamiento del Estado y
las disposiciones legales vigentes. La contratación de deuda debe
estar en concordancia con la Constitución Política del Estado y las
normas de gestión pública. Es importante que los gobiernos
municipales cumplan con los requisitos y procedimientos establecidos
para asegurar la sostenibilidad financiera y el adecuado manejo de la
deuda, impidiendo comprometer su capacidad de pago y el
cumplimiento de sus responsabilidades financieras.

6.1. Inversión en valores financieros


6.1. Inversión en valores financieros

El artículo establece que, bajo ciertas condiciones, los municipios


tienen la autoridad para invertir en títulos valores, de acuerdo con las
políticas de prudencia y rentabilidad establecida por el órgano rector
del Sistema de Tesorería y Crédito Público.
Esto implica que los municipios tienen la posibilidad de utilizar parte
de sus recursos para invertir en instrumentos financieros con el
objetivo de obtener rendimientos económicos. Sin embargo, es
importante destacar que esta inversión debe ser realizada de manera
responsable y sin comprometer el cumplimiento de las obligaciones
del municipio ni la ejecución de la inversión pública.

El artículo 36 trata sobre la inversión en valores financieros por parte


de los Gobiernos Autónomos Municipales. A continuación se presenta
un análisis de su contenido:

El artículo establece que los Gobiernos Autónomos Municipales tienen


la capacidad de realizar inversiones en títulos valores, siempre y
cuando sigan las políticas de prudencia y rentabilidad establecidas
por el órgano rector del Sistema de Tesorería y Crédito Público. Esta
disposición implica que los municipios pueden invertir parte de sus
recursos en instrumentos financieros para obtener rendimientos
económicos.

Sin embargo, se destaca que estas inversiones no deben afectar el


cumplimiento de las obligaciones del municipio ni la ejecución de la
inversión pública. Esto implica que la inversión en valores financieros
debe realizarse de manera responsable y prudente, teniendo en
cuenta que las obligaciones del municipio y las necesidades de
inversión pública no deben ser comprometidas.

En resumen, el artículo 36 permite a los Gobiernos Autónomos


Municipales realizar inversiones en valores financieros, siempre y
cuando sigan las políticas de prudencia y rentabilidad establecidas.
Sin embargo, se enfatiza que estas inversiones no deben perjudicar el
cumplimiento de las obligaciones del municipio ni la ejecución de la
inversión pública. Esto asegura que las inversiones se realicen de
manera responsable y bajo la responsabilidad exclusiva del municipio.

6.2. Contratación de deuda municipal


6.2. Contratación de deuda municipal

La contratación de deuda municipal se refiere al proceso mediante el


cual un gobierno autónomo municipal adquiere préstamos o emite
bonos para obtener recursos financieros adicionales. Esta deuda se
utiliza para financiar proyectos de inversión o cubrir gastos
operativos, cuando los ingresos disponibles no son suficientes para
cubrir dichas necesidades.

La contratación de deuda municipal implica establecer acuerdos con


prestamistas o inversionistas, en los que se estipulan las condiciones
del préstamo, como el monto, plazo, tasa de interés y las garantías
ofrecidas. Estos acuerdos están sujetos a regulaciones y normas
establecidas por el nivel central del Estado y por los órganos rectores
del sistema de tesorería y crédito público.

Se establece que, para contraer cualquier tipo de deuda, los


municipios deben cumplir con las normas de endeudamiento
aprobadas por el nivel central del Estado y emitidas por el órgano
rector del Sistema Nacional de Tesorería y Crédito Público. Además,
deben seguir las disposiciones establecidas en la Ley del Mercado de
Valores y sus reglamentos, cuando sean aplicables.

Se resalta que la contratación de deuda municipal debe estar en


conformidad con la Constitución Política del Estado, las normas de
gestión pública y las disposiciones legales vigentes. Esto implica que
los municipios deben cumplir con el marco legal y financiero
establecido para garantizar una gestión adecuada de la deuda y
salvaguardar los intereses y responsabilidades de la entidad
municipal.

El artículo 37 se refiere a la contratación de deuda por parte de los


Gobiernos Autónomos Municipales. A continuación, se presenta un
análisis de su contenido:

I. En esta sección se establece que los Gobiernos Autónomos


Municipales solo pueden contraer deuda siguiendo todas las normas
de endeudamiento aprobadas por el nivel central del Estado y
emitidas por el órgano rector del Sistema Nacional de Tesorería y
Crédito Público. Además, se menciona que también deben cumplir
con la Ley del Mercado de Valores y sus reglamentos en caso de que
apliquen. Esto implica que los municipios deben seguir las
regulaciones y lineamientos establecidos a nivel estatal para el
endeudamiento, garantizando un marco legal y financiero adecuado.

II. En esta sección se establece que la contratación de cualquier tipo


de endeudamiento por parte de los Gobiernos Autónomos Municipales
debe regirse por lo establecido en la Constitución Política del Estado,
así como por las normas de gestión pública y disposiciones legales
vigentes. Esto significa que los municipios deben cumplir con las
leyes y pertinentes en términos de gestión financiera y
endeudamiento público.

En resumen, el artículo 37 establece que los Gobiernos Autónomos


Municipales solo pueden contraer deuda cumpliendo con todas las
normas de endeudamiento establecidas por el nivel central del Estado
y el órgano rector del Sistema Nacional de Tesorería y Crédito
Público. Además, deben seguir las disposiciones legales vigentes y las
normas de gestión pública. Esto garantiza que la contratación de
deuda por parte de los municipios se realice dentro de un marco legal
y financiero adecuado, respetando las disposiciones establecidas a
nivel nacional.
7. Participación y control social
Tema 7. Participación y control social

La participación y control social se refiere a la inclusión activa de la


ciudadanía en la toma de decisiones y en el seguimiento de la gestión
pública. Implica el derecho y la capacidad de los ciudadanos y las
organizaciones de la sociedad civil para influir, supervisar y evaluar
las políticas públicas, los programas y proyectos, así como el
desempeño de las autoridades y entidades gubernamentales.

La participación y control social busca fortalecer la democracia y


promover una gestión pública más transparente, responsable y
orientada al interés general. Permite que la ciudadanía se involucre
en la definición de las prioridades, formule propuestas, presente
demandas y ejerza un rol activo en la fiscalización de los recursos y la
rendición de cuentas.

Este proceso se lleva a cabo a través de diferentes mecanismos,


como la participación en audiencias públicas, consultas ciudadanas,
mesas de diálogo, consejos ciudadanos, observatorios ciudadanos,
entre otros. Además, implica el acceso a la información oportuna y
clara, la promoción de la transparencia y la rendición de cuentas por
parte de las autoridades.

La participación y control social fortalece la relación entre la


ciudadanía y el gobierno, fomentando la confianza, la legitimidad y la
responsabilidad mutua. Contribuye a una gestión más eficiente y
efectiva, al permitir que las decisiones se tomen de manera
informada, considerando las necesidades y expectativas de la
sociedad en su conjunto.

Aquí tienes tres ejemplos de participación y control social según la


Ley N° 482:

Audiencias públicas: La Ley N° 482 establece la obligatoriedad de


que los Gobiernos Autónomos Municipales realicen audiencias
públicas al menos dos veces al año. En estas audiencias, se brinda a
la ciudadanía la oportunidad de expresar sus opiniones, inquietudes y
propuestas sobre las políticas, proyectos y acciones del gobierno
municipal. Es un mecanismo para garantizar la participación directa
de los ciudadanos en la toma de decisiones y la rendición de cuentas
por parte de las autoridades.

Control social sobre el presupuesto municipal: La Ley N° 482


también establece la obligación de que los Gobiernos Autónomos
Municipales sometan el Plan Operativo Anual y el Presupuesto
Institucional a la participación y control social. Esto implica que se
deben generar espacios de diálogo y consultar con la ciudadanía para
que pueda opinar y supervisar el uso de los recursos públicos. Los
ciudadanos pueden revisar y evaluar los proyectos y programas
propuestos, y brindar recomendaciones para asegurar una gestión
eficiente y transparente de los fondos municipales.

Comités de Vigilancia: La Ley N° 482 establece la creación de


Comités de Vigilancia en los Gobiernos Autónomos Municipales,
conformados por representantes de la sociedad civil. Estos comités
tienen la función de vigilar y controlar la gestión pública en el ámbito
municipal, velando por el cumplimiento de las normas, la
transparencia y la rendición de cuentas. Realizan seguimiento a los
proyectos y programas municipales, emiten informes y
recomendaciones, y promueven la participación ciudadana en la toma
de decisiones.

7.1. Espacio formales


7.1. Espacio formales

Se establece la obligación de generar instancias o espacios formales


que permitan la participación ciudadana en al menos dos aspectos
clave: la formulación del Plan Operativo Anual y el Presupuesto
Institucional (incluyendo sus reformulados) y la rendición de cuentas.

Se destaca que los Gobiernos Autónomos Municipales tienen la


facultad de crear otros espacios adicionales para garantizar la
participación y control social. Sin embargo, se puede enfatizar que los
municipios no definen, organizan o validan las organizaciones de la
sociedad civil, ni atribuir exclusividad única a una jerarquía
organizativa en el ejercicio de la participación y el control social, en
concordancia con lo establecido en la Constitución Política del Estado.

El artículo 38 se refiere a la participación y control social en los


Gobiernos Autónomos Municipales. A continuación, se proporciona un
análisis del contenido de este artículo:

I. En esta sección se establece que los Gobiernos Autónomos


Municipales deben crear instancias o espacios formales de
participación y control social para permitir el pronunciamiento de la
ciudadanía en al menos dos aspectos: la formulación del Plan
Operativo Anual y el Presupuesto Institucional (incluyendo sus
reformulados ) y la rendición de cuentas. Esto implica que los
municipios deben facilitar la participación de la sociedad en la toma
de decisiones sobre estos aspectos clave de la gestión pública y
asegurar la transparencia y la rendición de cuentas ante la
ciudadanía.

II. En esta sección se menciona que los Gobiernos Autónomos


Municipales también pueden crear otros tipos de espacios o
instancias para garantizar la participación y control social. Esto
significa que los municipios tienen la posibilidad de establecer
mecanismos adicionales para involucrar a la ciudadanía en la toma de
decisiones y en el seguimiento de la gestión municipal.

tercero En esta sección se establece que los Gobiernos Autónomos


Municipales no pueden definir, organizar o validar a las
organizaciones de la sociedad civil, ni atribuir exclusividad a una
única jerarquía organizativa en el ejercicio de la participación y
control social. Esto se basa en lo dispuesto en el Parágrafo V del
Artículo 241 de la Constitución Política del Estado, que busca
garantizar la diversidad y la pluralidad de las organizaciones de la
sociedad civil en los procesos de participación ciudadana.

En resumen, el artículo 38 enfatiza la importancia de generar


espacios formales de participación y control social en los Gobiernos
Autónomos Municipales. Se mencionan dos aspectos clave en los que
la ciudadanía debe tener voz: la formulación del Plan Operativo Anual
y el Presupuesto Institucional, así como la rendición de cuentas.
Además, se destaca la posibilidad de crear otros espacios para
fomentar la participación ciudadana. Se subraya que los municipios
deben garantizar la diversidad y la pluralidad de las organizaciones
de la sociedad civil en estos procesos de participación y control
social.

7.2. Pronunciamiento del control social


7.2. Pronunciamiento del control social

Este artículo se enfoca en la presentación del pronunciamiento del


Control Social por parte de los Gobiernos Autónomos Municipales. Se
establece la obligación de los municipios de presentar este
pronunciamiento al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas para
la formulación del Plan Operativo Anual y Presupuesto.

El pronunciamiento del Control Social representa la opinión y aportes


de la ciudadanía y las organizaciones de la sociedad civil en la toma
de decisiones sobre la planificación y destinación de recursos
municipales. Al presentar este pronunciamiento, los municipios
demuestran su compromiso con la participación ciudadana, la
transparencia y la rendición de cuentas en la gestión pública.

La presentación del pronunciamiento del Control Social al Ministerio


de Economía y Finanzas Públicas fortalece la legitimidad y la calidad
de la gestión municipal, ya que se incorporan las perspectivas y
necesidades de la comunidad en la planificación y gestión del Plan
Operativo Anual y Presupuesto.
El artículo 39 establece la obligación de los Gobiernos Autónomos
Municipales de presentar al Ministerio de Economía y Finanzas
Públicas el pronunciamiento del Control Social correspondiente para
la formulación del Plan Operativo Anual y Presupuesto.

Esta disposición implica que los municipios deben recabar el


pronunciamiento del Control Social, que representa la opinión y
aportes de la ciudadanía y las organizaciones de la sociedad civil,
para la elaboración de estos importantes documentos de planificación
y gestión. El pronunciamiento del Control Social permite incorporar
las perspectivas y necesidades de la comunidad en la toma de
decisiones sobre el plan y el presupuesto municipal.

Al presentar el pronunciamiento del Control Social al Ministerio de


Economía y Finanzas Públicas, los Gobiernos Autónomos Municipales
demuestran su compromiso con la transparencia, la participación
ciudadana y la rendición de cuentas en la gestión pública. Este paso
asegura que las decisiones de planificación y reserva de recursos
tendrán en cuenta las voces y preocupaciones de la comunidad,
fortaleciendo así la legitimidad y la calidad de la gestión municipal.

En resumen, el artículo 39 establece la obligación de los Gobiernos


Autónomos Municipales de presentar al Ministerio de Economía y
Finanzas Públicas el pronunciamiento del Control Social para la
formulación del Plan Operativo Anual y Presupuesto. Esta disposición
fomenta la participación ciudadana y la transparencia en la toma de
decisiones y contribuye a una gestión municipal más inclusiva y
responsable.

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