ENTRE MAESTROS Módulo 6
ENTRE MAESTROS Módulo 6
MATEMÁTICA
6º GRADO
1
ÍNDICE
2
PROPUESTA DE ORGANIZACIÓN
El desarrollo de las propuestas del presente módulo posee un fuerte acento puesto en el ciclo.
El segundo ciclo de la escuela primaria en el área de matemática posee ciertas continuidades
con la matemática que los chicos despliegan en los primeros grados, y a su vez presente
rupturas con el ciclo anterior.
Algunos quehaceres matemáticos instalados en el primer ciclo, algunas nociones que esos
quehaceres habilitaron poseen plena vigencia en el segundo ciclo y también la poseerán en la
continuidad de estudios de los chicos en la escuela media.
3
más de un grupo de figuras situación inédita para los triángulos. Frente a los
cuadriláteros la mirada del primer ciclo se corresponde con la de los triángulos. Para
un niño del primer ciclo si un cuadrilátero es equilátero y tiene sus cuatro ángulos
rectos es considerado cuadrado y al mismo tiempo es excluido del grupo de los
rectángulos. El segundo ciclo “romperá” con esa idea. Se espera que por considerar al
cuadrado como el cuadrilátero equilátero de ángulos congruentes, no pierda su
condición de rectángulo.
Estos cambios de status de los conocimientos suelen ser poco apreciables en el recorte de un
grado específico. Una mirada de ciclo puede colaborar con hacer mucho más visibles los
grandes saltos conceptuales que podemos encontrar al transitar de 4º a 7º grado.
El saber matemático no es inmutable a lo largo del tiempo, y mucho menos cuando un alumno
se va enfrentando a problemas que asignan a “viejos saberes” nuevos sentidos. “Hay muchas
maneras de conocer un conocimiento matemático, éstas dependen de todo lo que una persona
haya tenido la oportunidad de realizar con relación a ese concepto”1
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AVANCES Y PROGRESOS EN EL 2º CICLO
En general no todos los cambios que sufre un saber son vistos socialmente como un progreso,
otros sí. Que un alumno pueda operar con números cada vez más grandes es visto en general
como un progreso, porque el alumno resuelve problemas “más difíciles”, pero otras
variaciones no logran la misma valoración.
Los siguientes problemas se resuelven todos con el cálculo 2 x 3 = 6. En general son vistos
como problemas de un mismo grado de dificultad. Se considera que los tres son “igualmente”
difíciles por resolverse con el mismo cálculo.
a) Compré dos paquetes de tres figuritas cada uno. ¿Cuántas figuritas compré?
b) El paquete chico trae tres figuritas, el grande trae el doble que el chico. ¿Cuántas
figuritas trae el paquete grande?
c) Tengo una remera roja, una verde y una azul. Un pantalón blanco y uno negro. ¿De
cuántas formas distintas me puedo vestir?
Si se analiza las magnitudes involucradas en cada uno, notaremos diferencias entre ellos.
Los problemas involucran cambios en la idea de multiplicación que un chico posee. Los dos
primeros problemas el producto no es novedoso con respecto a los factores. En el primer caso
considerar dos veces tres figuritas lleva a seis figuritas. En el segundo el doble de tres figuritas
lleva a seis figuritas.
Si el tercer problema fuera del mismo tipo que el primero podría pensarse como dos veces tres
remeras o como tres veces dos pantalones. En el primer caso daría 6 remeras y en el segundo
daría 6 pantalones. Pero el cálculo 3 x 2 no contabiliza ni pantalones ni remeras en su
resultado. El producto cuenta combinaciones. Estos problemas no pueden ser razonados
como varias veces una cantidad. Las seis combinaciones no se conciben como dos veces tres,
ni como tres veces dos.
5
Un nuevo sentido surge en la multiplicación. La multiplicación es una operación que no sólo
permite replicar una cantidad, no sólo puede ampliar una cantidad de un modo determinado,
sino que también puede establecer el total de combinaciones a partir de dos colecciones
dadas. Siendo las combinaciones una magnitud diversa a la de ambos factores.
Más allá de las implicancias propias de la enseñanza de la medida, estos problemas impactan
en la conceptualización de las medidas de área y de volumen. Si estos recorridos no están
presentes y la multiplicación queda ligada “excesivamente” a la réplica de un valor. Lo que se
pone en evidencia al enfrentarse a problemas como el siguiente:
¿Cuál es el área de un patio rectangular de tres metros de ancho por dos metros de largo?
A lo que los chicos responden:
3 m x 2 m = 6 m.
Luego por la insistencia de los docentes algunos de ellos dejan de expresar el resultado como 6
m para pasar a escribir 6 m2.
Detrás de errores como este, muy frecuentes, hay concepciones ausentes. Si la multiplicación
es una operación disponible sólo para replicar valores 2m x 3m será concebido como dos veces
tres metros o tres veces dos metros. En ambos casos el producto es 6 m, no 6 m2.
Para concebir que el producto entre dos longitudes devuelve un área, o que el producto entre
tres longitudes devuelve una medida de volumen hay que ampliar la concepción de
multiplicación más allá de la réplica de un valor.
Para un torneo de fútbol participan 16 equipos. Cada equipo juega con todos los otros dos
veces (local y visitante).
Primera pregunta:
¿Cuántos partidos se juegan en el campeonato?
Segunda pregunta:
¿Cuántas fechas hay? ¿Cuántos partidos se juegan en cada fecha?2
Al resolver la primera pregunta del problema, los alumnos proponen dos cálculos:
16 x 15 y 16 x 16.
Algunas formas de representación3 exponen más el hecho de hacer jugar a un equipo con el
mismo y otras menos. Según las decisiones que los alumnos hayan adoptado en la resolución
se alinearán con una u otra propuesta de cálculo.
2
Problema extraído del documento de trabajo N° 4 de la Ciudad de Buenos Aires.
3
Algunos alumnos realizan diagramas de árbol, otros realizan cuadros de doble entrada.
6
Si se propone el mismo problema con los equipos: River, Boca, Independiente y San Lorenzo.
Los chicos reconsideran el problema en este caso con 4 equipos. Es indudable que armar un
campeonato de 16 x 16 es mucho más complejo que hacer uno de 4 x 4.
De haber iniciado por el valor más bajo, el conteo partido por partido no resulta inabordable.
En cambio, haber iniciado el debate por el de 16 x 16 hace que cuando se llega a los cuatro
equipos se arriba con la multiplicación ya instalada. Para que la multiplicación adquiera
sentido, debe constituirse como una mejor opción que el conteo individual y que la suma
reiterada.
Cuando la discusión se encuentre plenamente saldada, el cálculo tres por cuatro se constituye
como correcto lo que permitirá analizar una posible reformulación del cálculo 4 x 4 para
alcanzar otro equivalente a 3 x 4. Es decir si al total de partidos (4 x 4) descontamos “los
partidos imposibles” (River – River, Boca – Boca, Independiente – Independiente, San Lorenzo
– San Lorenzo) corregiremos el cálculo anterior:
4x4–4=4x3
16 x 16 – 16 = 16 x 15.
16 x 16 – 16 = 16 x (16 – 1)
El uno que restamos no está descontando un partido sino 16 de ellos, el de cada equipo por sí
mismo.
El poseer una mirada de ciclo permite alcanzar un análisis de la enseñanza mucho más integral.
Tomando aspectos de la multiplicación como el analizado, si bien no constituyen la totalidad
4
Los cálculos son 16 x 16 vs 16 x 15 para el original y 4 x 4 vs 4 x 3 para la variación.
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del corpus de saberes que implica aprender a multiplicar, el mismo no puede ser abarcado en
sólo un grado. No es posible esperar que para el grupo de alumnos que es un problema
preguntarse acerca de cuántas figuritas hay en dos paquetes de tres figuritas cada uno pueda
alcanzar el problema de los partidos que deben jugar los dieciséis equipos en el mismo año
escolar. Y aquellos estudiantes para los que es un problema genuino preguntarse acerca de la
cantidad de partidos que debe jugarse resulta trivial el problema de las figuritas.
Otro aspecto aporte que permite una mirada por ciclo es que una indagación más amplia, no
tan acotada sobre las propuestas de enseñanza, otorga libertades al docente para la selección
de su propia propuesta graduada atendiendo a la diversidad. Si para un grupo de alumnos el
problema de las figuritas resulta un problema genuino no implica necesariamente resignar el
estudio de las propiedades de la multiplicación. Los recorridos extensos a lo largo del campo
multiplicativo, permitirá priorizar problemas que habiliten tanto las diversas concepciones de
la multiplicación como así también a sus propiedades. Las propuestas por ciclo nos permiten
contar con secuencias más extendidas sobre las cuáles las selecciones que los docentes
realizan resultan más apropiadas a las diversidades presentes en los salones de clases.
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PRESENTACIÓN DEL MATERIAL
El presente material fue concebido para acompañar las reflexiones pensadas en el marco de la
propuesta del proyecto “Entre Maestros – 2019”. En él encontrará análisis acerca de la
enseñanza y de los aprendizajes propios del segundo ciclo poniendo mayor foco en 6° grado.
matemáticos o bien didácticos dirigidos a los docentes y se podrán identificar con el ícono.
La necesidad de profundizar en cuestiones matemáticas permitirá a los maestros reflexionar
acerca de sus conocimientos disciplinares, a la vez que se realiza cierto estudio didáctico, lo que
les brinda más fundamentos para la toma de decisiones en sus clases, lo que a su vez habilitará
mayores niveles de autonomía.
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¿QUÉ SE ENTIENDE POR HACER MATEMÁTICA EN LA ESCUELA?
Se abordará a continuación una de las cuestiones claves para cualquier docente que enseña
matemática. ¿Cómo se aprende matemática?
Para atender esta cuestión recuperaremos algunos párrafos de una conferencia dictada por el
epistemólogo francés B. Charlot.
La epistemología implícita en las prácticas de enseñanza de las matemáticas
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conceptos en los universos matemáticos que se articulan entre ellos, se estructuran, se
desestructuran y se reestructuran sin cesar. Democratizar la enseñanza de la matemática
supone en principio que se rompa con una concepción elitista de un mundo abstracto que
existiría por sí mismo y que sólo sería accesible a algunos y que se piense en cambio, la
actividad matemática como un trabajo cuyo dominio sea accesible a todos mediante el respeto
de ciertas reglas.
Los conocimientos matemáticos son producto de una elaboración personal. No son producto de
una transmisión de información. Un chico puede mencionar una propiedad de las operaciones, o
de los números o de las figuras porque un familiar, uno de sus docentes u otro compañero se lo
contó. Pero eso no significa que haya ingresado en las lógicas particulares que cada una de esas
propiedades implican. Como se menciona en el apartado de errores. Un chico puede decir que
un cuarto es menor que un medio, pero eso no implica que ingresó en la lógica que cuando
comparo dos fracciones que tienen el mismo numerador la que tiene el denominador mayor es la
más chica dado que el dividendo es constante y el divisor se incrementó. Puede sólo implicar
que esa aseveración ingreso a su repertorio de aseveraciones matemáticas válidas. Válida
porque fue informada por alguien confiable, no porque adquiera carácter de necesaria en
función de las demás afirmaciones. Luego cuando ese estudiante compara medios, tercios y
sexto. Nuevamente considera al sexto como el mayor racional de los tres.
No es lo mismo repetir información que me han presentado que ingresar en una forma de
razonar específica.
La teoría matemática no debe preceder a los problemas. No es necesario que primero les
informemos las propiedades para que con ellas puedan resolver problemas. Los problemas
deben anteponerse a las afirmaciones matemáticas. De este modo las afirmaciones se
constituirán como conclusiones genuinas en función de los problemas planteados. Los
problemas desempeñan un papel fundamental en el aprendizaje de la matemática. Ellos son los
que nos invitan a las nuevas lógicas, son los que nos permiten dar cuenta que las anteriores ya
no funcionan, los que nos permiten realizar los ajustes necesarios para reelaborar un nuevo
funcionamiento, etc.
Pero delegar toda expectativa en los problemas resulta, al menos, una ingenuidad. Ellos no
generan conocimiento matemático por sí mismo. Ellos permiten que el estudiante conjeture
posibles procedimientos, ensaye nuevas técnicas o modifique las que dispone, pero para ello
deben intercambiar con otros sus concepciones, las técnicas asociadas a esos conceptos, las
argumentaciones que los sostienen o refutan, etc. La idea de una matemática individual sólo
hace crecer la posibilidad de que el estudiante no pueda hacer evolucionar sus saberes hacia
otros más consistentes, más sutiles y a la vez más estables. El intercambio con otros que saben
más y con otros que saben menos, con otros saben otras cosas hace que todos progresen en los
aprendizajes. El aprendizaje no posee un mismo mapa de ruta para todos. El recorrido que en
cada individuo adquieren los aprendizajes es sumamente diverso.
Para que la totalidad de los chicos puedan nutrirse de sus propios recorridos y de los ajenos es
fundamental poder contar con buenos registros de ellos. La forma en que quedan escritas las
conclusiones matemáticas para que estén disponibles ante la resolución de nuevos problemas es
uno de los aspectos fundamentales del acompañamiento a quien estudia matemática.
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aprendizaje. Una relación tan mecánica entre resolución de problemas y elaboración de
conceptos, no resulta una buena descripción del trabajo de aprender.
En principio un problema que apunta al aprendizaje de un nuevo objeto matemático debería
ofrecer al alumno la posibilidad de establecer nuevas relaciones. Estas nuevas relaciones, cuya
producción se basa en conocimientos que el alumno ya tiene, constituirán un punto de apoyo a
partir del cual el docente ayudará a identificar algo nuevo. Se tendrá así una muy primera
aproximación al concepto que es objeto de enseñanza. Será necesario gestar una interacción
sostenida con el nuevo concepto a través de diferentes tipos de actividades, para lograr que el
mismo pueda ser reconocido y reutilizado por el alumno.
Ahora bien, en el momento de seleccionar grupos de problemas que los niños resolverán a
propósito de una determinada cuestión, es necesario tener en cuenta que un mismo concepto
matemático puede funcionar como medio de solución de situaciones muy diversas. Efectivamente,
para quien está aprendiendo, restar para conocer el resultado de quitar elementos en un cierto
grupo de objetos exige relaciones diferentes que las que se ponen en juego cuando se realiza una
sustracción para averiguar cuántos objetos tenía originalmente un conjunto conociendo cuántos
tiene después de haber agregado una cantidad dada de elementos; multiplicar en el contexto de
la proporcionalidad directa no habilita para hacerlo frente a un problema de combinatoria,
reconocer la circunferencia como conjunto de puntos que equidistan de un centro no resulta
suficiente para poder hallar el centro de una circunferencia en la que éste no está marcado;
calcular el volumen de un prisma no permite acceder a conocer cómo se transforma ese volumen
cuando se duplican o triplican sus dimensiones. En fin, en el momento del aprendizaje, distintos
tipos de problemas, permiten hacer funcionar un concepto de diferentes maneras, cada una de
las cuales hace posible establecer algunas propiedades, relaciones y “modos de entender”
específicos que forman parte del sentido del concepto. El pasaje de una manera de hacer
funcionar un concepto a otra no es automático y, para que el mismo sea posible, los alumnos
deberán tener la oportunidad tanto de resolver problemas vinculados a cada uno de los
diferentes funcionamientos del objeto que se está estudiando, como así también de establecer
relaciones entre esos funcionamientos. Esta perspectiva convoca a tomar decisiones para el año
escolar, para el ciclo, para la escolaridad en su conjunto, respecto de los diversos tipos de
problemas que se van a proponer para cada uno de los grandes campos de conceptos que son
objeto de enseñanza. Para la toma de estas decisiones, se deberá tener en cuenta
indefectiblemente cuáles son los conocimientos ya disponibles en los alumnos, que ellos podrán
utilizar como puntos de apoyo para comenzar a trabajar con un nuevo objeto o con un sentido
diferente de un objeto con el cual ya han tenido algún tipo de experiencia.
Los conocimientos que son punto de apoyo para la elaboración de un nuevo concepto, forman
también parte del sentido de ese concepto y permiten ubicar el nuevo objeto en un campo de
conceptos cercanos vinculados a problemáticas más o menos próximas. Como producto de su
trabajo, el alumno deberá reconocer también los límites de sus viejos conocimientos para
abordar las situaciones que dan lugar a una nueva elaboración. Esto le debería permitir darse
cuenta de que hay un cierto tipo de problemas, nuevos para él, para cuya resolución no
disponía hasta el momento de herramientas totalmente adecuadas. Este reconocimiento no
solamente contribuirá a la construcción del sentido del nuevo concepto sino también permitirá
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resignificar los conceptos elaborados con anterioridad, en la medida en que el alumno podrá
delimitar la fertilidad de los mismos como herramientas para resolver situaciones.5
Evolucionar pude querer decir dominar mejor lo que ya se sabe o enriquecerlo con nuevos
sentidos o modificarlo para reorganizarlo en un nuevo campo de saberes como producto de la
incorporación de nuevos conceptos.6
Como se desprende del párrafo precedente la gran mayoría de los saberes se prolonga en el
tiempo y esa proyección en el tiempo con altísima frecuencia abarca varios grados de la
escuela primaria.
…Evidentemente, el reconocimiento del avance es claro cuando se introduce por primera vez
un objeto de enseñanza (“hoy aprendieron a multiplicar”, podrían decir los padres; “hoy
aprendimos a dividir por dos cifras” pueden reconocer los niños; “hoy enseñé
proporcionalidad”, puede comentar el maestro). Sin embargo, sabemos que la mayoría de los
conceptos que se enseñan en la escuela requieren mucho tiempo de elaboración y que es
necesario delinear un recorrido que no solo tenga en cuenta las grandes marcas del avance
sino que también permita reconocer en qué medida un cambio de procedimiento, una nueva
forma de representación, la incorporación de una nueva propiedad, el rechazo explícito de un
método erróneo, el establecimiento de una relación nueva, el reconocimiento de la economía
que aporta una nueva estrategia o la posibilidad de resolver un nuevo tipo de problema, supone
un progreso en el aprendizaje de los niños.
5
Marco General Matemática-Pre Diseño Curricular-Ciudad de Buenos Aires (1999)
6
Marco General del Pre Diseño de la Ciudad de Buenos Aires.
13
EL ERROR EN LA CLASE DE MATEMÁTICA
Los errores en la escuela suelen poseer una connotación negativa. Son concebidos como
indicios de fracaso. Cuando los alumnos cometen errores los maestros se hacen preguntas
acerca de la pertinencia de las propuestas de enseñanza, la adecuación de los tiempos, de
cuán ajustadas se encontraban las variables didácticas, etc.
Pero los errores son mucho más que eso. Algunos errores tienen su origen en la falta de
compresión otros se pueden deber a distracciones, pero hay un número significativo de ellos
que son de especial interés. Son aquellos que nos exponen la lógica con la que los alumnos
razonan los problemas, si bien estos razonamientos no funcionan correctamente eso no
significa que los mismos no lo hayan hecho en otros cuerpos de conocimientos.
Se suele considerar que una vez que un saber cuenta con solidez, el mismo, casi con carácter
de necesario, generará otro saber más evolucionado que su antecesor. Pero esto no es
necesariamente cierto. En muchas ocasiones los conocimientos deben “pelearse con los
anteriores”. Se produce una ruptura entre un conocimiento precedente y otro que se basa en
él, pero simultáneamente se contrapone a él.
Para este conjunto de saberes los errores son los insumos con lo que se construye el nuevo
conocimiento. En matemática no se aprende exclusivamente por los aciertos. En matemática
se aprende tanto de aciertos como así también de errores. Poder reflexionar sobre errores
propios y ajenos habilita una mirada crítica de los saberes disponibles, reconocer el alcance de
los mismos y son resignificados bajo nuevas concepciones. Transitar ciertos errores es
absolutamente esperable y hasta en cierto modo deseable. Sólo ellos permiten dar cuenta de
la insuficiencia de las concepciones viejas, de la necesidad de deconstruirlas, y de
reemplazarlas por otras, que resultan más elaboradas y de mayor alcance.
A continuación se señalan algunos errores en diversos contenidos del segundo ciclo que
ilustrarán la idea.
Cuando los chicos ingresan en el estudio de los números racionales, sólo cuentan con el
antecedente de los números naturales. Los números racionales poseen ciertos
comportamientos similares a los de los Naturales, pero en otros casos su funcionamiento es
muy diverso.
Estos argumentos presentan continuidad con los de los números naturales y resultan
correctos. En estos contextos los números naturales se comportan como los naturales. Los
números naturales más pequeños representan fracciones más chicas.
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Pero en los siguientes ejemplos ocurre algo diferente.
6 es mayor que 3.
3 es menor que 6.
6 es el doble de 3, 2 x 3 = 6.
3 es la mitad de 6, 6 : 3 = 2.
Estas relaciones fueron muy importantes cuando se progresa en el estudio de los números
naturales:
16 es mayor que 13, 16 tiene tres unidades más que 13, si a 16 le saco 3 me quedan 13.
6000 es mayor que 3000, 6000 es el doble de 3000, 3000 es menor que 6000, 3000 es la mitad
de 6000.
La comparación entre el 6 y el 3 tan útil para comparar otros Naturales puede jugar malas
pasadas al estudiar los números racionales. Estas relaciones tan valiosas en los Naturales nos
llevan a razonamientos erróneos en los racionales, como lo evidencian las siguientes
1 1
argumentaciones al comparar los números 3 𝑦 6.
En otros casos estos errores se evidencian al momento de operar con números racionales:
½ x 1/3 = 1/6, pero 1/6 es menor que ½ y 1/6 es menor que 1/3.
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La división es vista como una operación que achica:
Los números naturales también pueden jugar malas pasadas al estudiar fracciones
equivalentes.
Ante la pregunta ¿Son equivalentes 1/3 y 2/6? Florencia responde no 2/6 es más grande, es el
doble. Porque 2 es el doble de 1 y 6 es el doble de 3. Cuando se le hace comparar un tercio de
hoja A4 y 2/6 de hoja A4 Ignacio dice: Con el papel sí, pero con los números no y coincide con
Florencia en su argumentación: Con los números no parece fíjate que 2 es el doble de 1 y que
6 es el doble de 3. ¿Ves? Acá este es más grande (señalando a un sexto).
Es muy frecuente que los alumnos confundan los rombos y los cuadrados. Estos errores suelen
asignarse a la disposición del dibujo geométrico en la hoja. Cuando el cuadrilátero posee su
base dispuesta paralela al borde inferior de la hoja se reconoce al cuadrilátero como un
cuadrado. Cuando lo rotamos 45° lo visualiza como un rombo.
Todo cuadrado es rombo por lo tanto el cuadrilátero dibujado es rombo por ser equilátero no
por la posición en la que se lo represente.
De todos modos, otros aspectos impactan en un error tan presente en los alumnos.
El orden en el que presentamos los contenidos geométricos también repercute sobre las
concepciones de los chicos.
Una de las presentaciones más frecuentes de los contenidos geométricos recorre en una
primera instancia las propiedades de los triángulos y luego la de los cuadriláteros.
Si se analizan las propiedades de los triángulos, entre ellas se puede encontrar una propiedad
que relaciona las longitudes de los lados y las amplitudes de los ángulos interiores. Ella es “a
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lados iguales se oponen ángulos iguales”. Propiedad que mantiene su validez frente a la
afirmación recíproca “a ángulos iguales se le oponen lados iguales”.
Esto trae como consecuencia que, si un triángulo tiene sus tres lados iguales, sus tres ángulos
interiores son iguales. Y a su vez si los tres ángulos son iguales entonces el triángulo es
equilátero.
Está afirmación no posee validez universal para todos los polígonos. Es una propiedad
exclusiva de los triángulos. Un cuadrilátero puede tener sus ángulos iguales, pero poseer lados
cortos y lados largos. También puede ocurrir que un cuadrilátero sea equilátero, pero posea
ángulos grandes y ángulos chicos.
En los cuadriláteros ser equilátero no implica ser equiángulo y ser equiángulo no implica ser
equilátero.
Ver párrafo ¿Se puede progresar en los aprendizajes yendo de lo complejo a lo simple?
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Hay ciertos errores que ponen en evidencia las concepciones numéricas de los chicos. En una
secuencia presente en el Documento Curricular Nº 5 de Geometría de la Dirección de Currícula
de Ciudad se propone una secuencia didáctica para la enseñanza de la circunferencia y el
círculo.
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Se puede notar que trazan varias circunferencias concéntricas. Una de radio 1 cm y la otra de
radio 2 cm, etc. Para estos chicos estar a dos centímetros o menos implica distancias menores
o iguales a dos centímetros. ¿Qué distancias son menores o iguales a dos centímetros?
Menores o iguales a 2 son 2 y 1. Por lo tanto marcan los puntos que están a dos y a un
centímetro. Los números naturales son no densos, es decir entre dos valores consecutivos no
hay un tercero. Los números racionales son densos. Entre dos y 1 está 1,5, entre 1,5 y 2 está
1,75, entre 1,75 y 2 está 1,85. Siempre entre dos números racionales podemos encontrar un
tercero. El preguntarse acerca de si se puede o no pisar en posiciones intermedias hace que la
cantidad de circunferencias concéntricas se incremente y como consecuencia de ello los chicos
se despojan de recurso compás y tiende a “sombrear” la región interior de la circunferencia de
2 cm de radio. Han pasado de la línea al área.
Esta ruptura entre números que cuenta con la propiedad de densidad y otros que no la poseen
la podemos encontrar también al representar racionales sobre la recta numérica.
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¿POR QUÉ DIVISIBILIDAD?
Cuando los chicos acceden al sexto grado de la escuela primaria ya cuentan con conocimientos
del campo multiplicativo, en particular poseen saberes acerca de la multiplicación y la división
de números naturales.
Las propuestas que recorreremos en el presente módulo recuperan esos saberes y los ponen al
servicio de las nociones de múltiplo y de divisor de un número natural.
Las actividades tendientes a la divisibilidad conforman una inigualable oportunidad para hacer
evolucionar los conocimientos sobre las operaciones mencionadas y sus propiedades.
Las nociones de múltiplo y de divisor, con cierto tratamiento, permiten a los chicos
introducirse en un juego argumentativo que los aproxima paulatinamente a una práctica
matemática diversa a la propuesta de primero a quinto grado.
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ALGUNOS QUEHACERES MATEMÁTICOS PRESENTE EN LOS PROBLEMAS DE DIVISIBILIDAD
SECUENCIA 1
Problema 1
Imaginen que en la calculadora solo pueden usar las teclas correspondientes al 3, al 5 y el
signo x, y decidan cuáles de las siguientes multiplicaciones podrían hacerse y cuáles no.
Para las que sí se pueden, anoten con qué cálculos. Para las que no, expliquen por qué.
a) 15 x 15 = d) 15 x 25 = g) 15 x 35 =
b) 15 x 34 = e) 15 x 45 = h) 15 x 63 =
c) 15 x 60 = f) 15 x 22 = i) 15 x 81 =
Problema 2
Decidan, sin resolver los cálculos, cuáles de las multiplicaciones de la columna de la derecha
van a dar el mismo resultado que las de la columna de la izquierda.
a. 24 x 12 = 1. 59 x 6 x 3
b. 26 x 34 = 2. 6 x 2 x 4 x 73
c. 73 x 48 = 3. 24 x 6 x 2
d. 59 x 18 = 4. 6 x 8 x 2 x 73
5. 24 x 2 x 2 x 3
6. 59 x 6 x 4
7. 59 x 2 x 9
Problema 3
Si ahora en la calculadora solo pueden usarse números de una cifra para cada factor, decidan
cómo podrían resolverse las siguientes multiplicaciones. Además, identifiquen si es
posible encontrar más de una multiplicación diferente para cada una de las propuestas.
24 x 12 72 x 48 144 x 24 27 x 15
Problema 4
Sin realizar ninguna de las multiplicaciones que se proponen, decidan cuáles de las cuentas de
la columna de la derecha van a dar el mismo resultado que las de la columna de la izquierda.
a. 24 x 36 1. 20 x 9
b. 18 x 25 2. 10 x 45
c. 12 x 15 3. 27 x 32
d. 18 x 24 4. 40 x 12
21
e. 30 x 16 5. 27 x 16
Problema 6
Descompongan los siguientes números en factores primos. ¿Es posible encontrar, para cada
número, más de una descomposición en factores primos?
a. 42 b. 31 c. 36 d. 45
Establecer relaciones entre las condiciones “ser múltiplo de” y “tener por divisor a”
Problema 7
A partir de descomponer los siguientes números en sus factores primos, encuentren todos
sus divisores:
a. 28 b. 60 c. 42 d. 32
Establecer relaciones entre las condiciones “ser múltiplo de” y “ser divisible por”
Problema 8
Sin hacer la cuenta, decidan cuáles de las siguientes multiplicaciones tendrán resto 0 al
dividirlas por 8.
a. 27 x 8 d. 34 x 14
b. 24 x 25 e. 28 x 20
c. 12 x 22 f. 45 x 21
Problema 9
Problema 10
En un 7° grado de 24 alumnos el maestro les pide realizar una tarea en grupos. Para armar los
grupos cada chico debe dividir su número de lista en el registro por 6 y anotar el resto. Los
chicos se deben agrupar con los demás chicos que tienen el mismo resto. ¿Cuántos grupos se
van a armar? ¿Todos tienen la misma cantidad de alumnos? ¿Por qué?
Problema 11
Sin hacer las cuentas, averigüen cuál será el resto al dividir por 5 el resultado de los siguientes
cálculos:
a. 34 x 5 =
b. 34 x 5 + 1 =
c. 34 x 5 + 5 =
d. 34 x 5 + 10 =
e. 34 x 5 + 11 =
f. 34 x 5 + 15 =
g. 34 x 5 + 17 =
22
23
SECUENCIA 2
PROBLEMA 1
10 – 20 - 30 – 40 – 50 – 60 – 70 – 80 – 90 – 100
Hasta 40 podemos saberlo, pensando en la tabla. ¿Cómo es posible saberlo rápidamente sin hacer la
cuenta pensando en los múltiplos de 4 que ya conocemos?
PROBLEMA 2
¿Podés encontrar una manera rápida, sin hacer la cuenta, de decir si los siguientes números son divisibles
por 4?
100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000
PROBLEMA 3
¿Podés encontrar una manera rápida, sin hacer la cuenta, de decir si los siguientes números son divisibles
por 4?
1000 2000 3000 4000 5000 6000 7000 8000 9000 10000
PROBLEMA 4
Florencia dice que si un número termina en dos o más ceros seguro que es múltiplo de cuatro. ¿Estás de
acuerdo? ¿Por qué?
PROBLEMA 5
24
Lucas dice que entonces es fácil saber cuándo un número es múltiplo de 4. Si termina en dos
ceros es múltiplo de cuatro y si no termina en dos ceros no es divisible por 4. ¿Estás de
acuerdo? ¿Por qué?
PROBLEMA 6
Cuando Lucía pensó sobre el criterio de Lucas para saber si un número era o no divisible por 4
respondió:
PROBLEMA 7
Manuel dijo que el probó con 144 y también es divisible por 4. Y que probó con 244, 1344 y
2544 y también son divisibles por 4. Y después dijo:
Un número es divisible por 4 si termina en dos ceros o en 44. ¿Estás de acuerdo con Manuel?
¿Por qué?
PROBLEMA 8
¿Podés encontrar una manera rápida, sin hacer la cuenta, de decir si los siguientes números son divisibles
por 4? Para cada caso, explicá cómo lo pensaste
PROBLEMA 9
Los chicos y las chicas de 6º y 7º grados estuvieron escribiendo mensajes a sus compañeros para reconocer
si un número es o no divisible por cuatro. Cuando cortaron el mensaje una parte no se puede leer. ¿Cómo
puede terminar el mensaje? ¿Cómo conviene desarmar los números?
PROBLEMA 10
25
Explicá cómo podeos darnos cuenta rápidamente si un número de cinco o seis cifras es divisible
por 4.
PROBLEMA 11
¿Cuántos números distintos podemos encontrar que sean múltiplos de cuatro? ¿Y que no lo
sean?
PROBLEMA 12
Qué le cambiarías al criterio anterior para que reconocer cuándo un número es divisible por 8.
¿Y para el 2?
PROBLEMA 13
Paula dice que para que un número sea divisible por 8 tiene que ser divisible por 4 y por 2,
porque 4 x 2 da 8. ¿Es correcto lo que dice Paula? ¿Por qué?
26
SECUENCIA DE GEOMETRÍA
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Del texto al dibujo – del dibujo a la figura – de la figura al dibujo.
En las propuestas que analizaremos en tanto en las propuestas de febrero como así también
las del año, se desarrollará secuencias en las que algunas de las actividades permitirán
transitar del texto al dibujo como ser el dictado de figuras. En otras ocasiones se transita del
dibujo al texto, como ser en la elaboración adivinanzas de figuras, en otras se irá del dibujo al
dibujo (copia con modelo presente, copia sin modelo presente, copia a escala) en otras se pasa
del dibujo a la figura (construcciones).
28
condiciones evolucionan las relaciones que los niños son capaces de establecer en relación con
las figuras7.
7
Documento Curricular Nº 5 de la Dirección de Currícula de la Ciudad de Buenos Aires.
29
SECUENCIA DE GEOMETRÍA
1) Construir un paralelogramo sabiendo que uno de sus lados mide 5cm y otro mide 3
cm. Cuántos paralelogramos distintos entre sí se pueden dibujar.
2) Qué datos le agregarías al problema anterior para que la construcción sea única.
3) Para cuál de estas opciones la construcción es única:
a. Con un lado de 5cm, otro de 3 cm y el ángulo comprendido de 30°.
b. Con un lado de 5 cm, otro de 3 cm y una diagonal de 7 cm.
c. Con un lado de 5 cm, otro de 3 cm y una altura de 2 cm.
d. Con un lado de 5 cm, otro de 3 cm y un ángulo exterior de 70°.
4) Completá el paralelogramo. Explicá cómo lo hiciste.
12) Trazá una recta paralela a r con regla sin graduar y compás.
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13) Dibujá un paralelogramo que tiene al segmento ̅̅̅̅
𝐴𝐵 como base y que el punto O es el
punto en el que se cruzan las diagonales. ¿Existe un único paralelogramo?
X
O
A
14) Trazá con regla y escuadra una recta paralela a r que pase por el punto P. ¿Es única?
X
P
r
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LA EVALUACIÓN EN EL SEGUNDO CICLO
La evaluación suele ser concebida como una mensura de los conocimientos logrados por los
alumnos en un instante determinado. A esta mirada se le suele oponer aquella que no centra
la atención en aquello que los estudiantes han logrado aprender si no que lo hacen en aquello
que los chicos no logran saber.
Frente a esta mirada como cúmulo de conocimientos podemos concebir otra forma de
evaluar. Una evaluación que permita analizar como evolucionan los saberes en los alumnos,
como avanza un estudiante a lo largo de un año en sus conocimientos, en los quehaceres
matemáticos, en sus participaciones en clases, en forma en la que argumenta, etc.
El desafío consiste en evaluar los progresos de cada alumno en relación con los conocimientos
que él mismo tenía y en relación con lo que ha sido enseñado en el aula, lo que ha sido objeto
de trabajo y ahora es evaluado. Es necesario dar nuevas y variadas oportunidades de aprender
a quien no lo ha hecho todavía. Evaluar los progresos implica comparar los conocimientos de
cada alumno con su propio punto de partida y no solamente con los conocimientos de los otros
alumnos. Aquello que un alumno no ha logrado todavía puede lograrlo en otro momento. ¿Este
niño progresa en dirección a aquello que se espera? ¿En qué medida lo que sabe ahora lo pone
en mejores condiciones para seguir aprendiendo? ¿Cuáles son los problemas que ahora puede
resolver y antes no? ¿Cómo han progresado sus procedimientos de resolución? ¿Ha
incorporado nuevas formas de representación?
Para que esta concepción de evaluación pueda desarrollarse es necesario que los contenidos
no habiten escasos momentos del año. Si un contenido se presenta y se cierra en un mes de
clases y luego no se retoma, no se da lugar a observar la evolución de los mismos. Si en el mes
de marzo estudiamos los números naturales, en abril las operaciones con números naturales,
en mayo los triángulos, en junio los múltiplos y los divisores, etc. Cada uno de contenidos
“viven” escasos períodos de tiempo en las propuestas de enseñanza. Si un estudiante no logra
adquirir un cierto saber en ese brevísimo lapso de tiempo escolar perderá el tren. Y ese tren
sólo para una vez. La concepción de que los chicos deben aprender las propuestas que los
docentes llevamos al aula todos al mismo tiempo y en intervalos sumamente acotados no da
cuenta de la diversidad de ritmos de aprendizajes presentes en los salones de clases.
Frente a esta mirada se le opone otra en la que cuando estamos construyendo triángulos a
partir de la medida de los lados podremos o bien adicionar y sustraer números naturales o
bien adicionar y sustraer fracciones, o bien adicionar y sustraer expresiones decimales. Lo
mismo ocurre si estamos calculando el perímetro o el área de una figura, si estamos
completando una tabla de proporcionalidad, etc. Cada contenido es una invitación a una
nueva reflexión, pero es a su vez una nueva oportunidad para reflexionar acerca de lo ya
aprendido. El tren para en nuevas estaciones pero también vuelve a visitar aquellas en las que
ya estuvo.
Si se desarrolla una evaluación que permita revisitar los contenidos a lo largo del año, se Podrá
preguntar cómo multiplica o divide un alumno en marzo, en julio o en octubre. Un docente
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podrá registrar cómo construye figuras en abril en agosto y noviembre. A lo largo del primer
ciclo los contenidos suelen permanecer mucho más tiempo en las propuestas de enseñanza
que a lo largo del segundo ciclo. Y los últimos grados de la escuela primaria fragmentan mucho
más los saberes que los primeros grados del segundo ciclo.
¿Evaluamos sólo para reconocer qué es lo que un estudiante sabe o desconoce de un cierto
contenido? No es así. Cuando evaluamos estamos formulándonos preguntas acerca de las
decisiones docentes que tomamos. ¿Cómo distribuimos los contenidos a lo largo del año? ¿El
tiempo que le otorgamos a cada uno de ellos? ¿A través de qué actividades desarrollamos la
propuesta de enseñanza? etc. Revisar las decisiones tomadas nos permiten generar nuevas
propuestas de enseñanza en función de aquellos aspectos que la evaluación nos devuelve
como necesarios de ser revisados. La evaluación se constituye de este modo en uno de los
insumos fundamentales de la planificación docente.
Por ello recuperamos lo que menciona el diseño curricular para el segundo ciclo.
La evaluación en la escuela ha de ser pensada tanto para tener elementos relativos a la marcha
de los aprendizajes de los alumnos como para obtener información que permita tomar
decisiones de manera más racional y fundamentada para mejorar la enseñanza. Una
preocupación central en esta área es la fuerte tendencia que ha habido a catalogar a los
alumnos de "buenos" o "duros" en matemática. Esta distinción reposa sobre el supuesto de que
la matemática es una disciplina para algunos que son rápidos, inteligentes, etcétera. Partimos,
por el contrario, del supuesto de que todos los niños pueden aprender matemática bajo ciertas
condiciones didácticas. Sin duda existen diferencias individuales entre los alumnos, y pueden
ser necesarias propuestas específicas, que consideren alternativas en tiempos y modalidades,
pero en el marco de las mismas finalidades y enfoque.
Si la evaluación permite reconocer una distancia entre los conocimientos de algunos alumnos
en relación con lo que se espera, la escuela tiene el compromiso de organizar una nueva
enseñanza específicamente dirigida a que dichos alumnos aprendan. Consideramos propicio en
este sentido el trabajo en pequeños grupos:
- ¿qué otros problemas se pueden ofrecer a algunos alumnos?,
- ¿qué interacciones se pueden generar en la clase para que se difundan mejor los
conocimientos que algunos han construido?,
- ¿cómo trabajar interviniendo con quienes más lo precisan mientras otros que ya han
logrado los objetivos para dichos conocimientos – realizan otras actividades?
- y para aquellos niños que han alcanzado rápidamente lo esperado: ¿qué situaciones de
mayor nivel de desafío ofrecer?
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