Psicometría
Grado de Psicología
Curso 2024/2025
ANÁLISIS PSICOMÉTRICO BRIEF RESILIENCE COPING
SCALE (BRCS)
GRUPO Nº18
Rubio Belijar , María………………………………………………………………………………… 2662219H
Sánchez del Valle, Inmaculada………………………………………………………………… 48830138B
Sánchez García, Patricia…………………………………………………………………………..24452154A
Sepúlveda Llamas, María………………………………………………………………………… 49441271B
Índice
Introducción.................................................................................................................. 2
Método........................................................................................................................... 3
Participantes............................................................................................................ 3
Instrumentos............................................................................................................3
Análisis de datos...................................................................................................... 5
Resultados..................................................................................................................... 5
Fiabilidad y análisis de ítems...................................................................................5
Análisis de la validez externa...................................................................................8
Análisis de la validez interna: Análisis factorial exploratorio............................... 10
Conclusiones............................................................................................................... 11
Referencias Bibliográficas...........................................................................................12
Anexos......................................................................................................................... 13
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Introducción
Aunque no haya un consenso entre los investigadores sobre la definición más
acertada para describir la resiliencia, Fergus y Zimmerman (2005) la plantean como
el proceso de superar los efectos negativos de la exposición al riesgo,
afrontamiento exitoso de las experiencias traumáticas y la evitación de los cursos
negativos relativos al riesgo. Para poder hablar de resiliencia, es necesario
mencionar tanto la presencia de factores de riesgo como de defensa que ayuden a
conseguir resultados positivos o paliar los negativos.
Otro tema sobre el que no hay acuerdo todavía es si la resiliencia es un rasgo
personal o un proceso dinámico. Por ello, Masten (2001) sugiere que el término
resiliencia se use exclusivamente para el mantenimiento del ajuste positivo bajo los
retos de la vida. La concepción de rasgo ignora los factores contextuales, pero la
teoría de la resiliencia, sin embargo incluye las influencias sociales y ambientales;
puesto que dependiendo de la cultura y el contexto socioeconómico se va a
presentar de manera diferenciada la resiliencia particular.
Al inicio de las investigaciones sobre la resiliencia, los estudiosos se
enfocaban principalmente en identificar las cualidades individuales de los niños
que les permitían superar situaciones difíciles. No obstante, el foco está cada vez
más, virando hacia una descripción más multifactorial. Es por ello que los
investigadores han identificado tres modelos de resiliencia: compensatorio,
protector y desafiante (Fergus y Zimmerman, 2005). Un modelo compensatorio es
definido cuando un factor de protección actúa en respuesta opuesta a un factor de
riesgo. Un modelo de protección es aquel en el que una cualidad modera los efectos
de un riesgo sobre un resultado negativo. El modelo desafiante, finalmente, hace
referencia a que una exposición a bajos niveles y altos niveles de un factor de riesgo
están asociados con resultados negativos, pero que por el contrario, niveles
moderados del riesgo llevan a unos resultados menos negativos.
Por otro lado, cabe destacar que existen diversas y breves escalas que
evalúan la resiliencia. Una de ellas, la Escala Breve de Afrontamiento Resiliente
(BRCS), desarrollada por Sinclair y Wallston (2004), la cual mide la capacidad de las
personas para resolver problemas de manera activa y eficaz ante situaciones
difíciles. Esta escala, basada en la investigación de Polk (1997), se centra en
patrones de afrontamiento que caracterizan a individuos resilientes. Así mismo,
cuenta con un respaldo teórico adecuado de su constructo base.
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La escala está formada por 4 ítems o preguntas y utiliza un formato de
medida mediante una escala tipo Likert de 5 puntos para autoevaluar la frecuencia
con la que se emplean estrategias de resiliencia. Los ítems están diseñados para
medir la concordancia del individuo con afirmaciones relacionadas con la
resiliencia. La puntuación total, que oscila entre 4 y 20, sirve como indicador del
nivel de resiliencia, donde puntuaciones inferiores a 13 sugieren baja resiliencia y
superiores a 17, alta resiliencia. Aun siendo el test predilecto analizado, esto no
exime a la prueba de presentar errores que produzcan sesgos en la interpretación
en la población destinada. (Hidalgo y López, 2024)
Como objetivo principal de este trabajo: se quiere estudiar las propiedades
psicométricas de la Escala Breve de Afrontamiento Resiliente (BRCS) a través del
software psicométrico Jamovi, y para ello también se contará con el criterio externo
de la Escala de Autoeficacia General (GSE).
Método
Participantes
La investigación contó con una muestra de 133 personas. De estas, 21 se
identificaron como hombres (15,8%), 108 como mujeres (81,2%) y 4 optaron por
no declarar su género (3%). Las edades de los participantes oscilaron en un rango
entre los 18 y los 39 años de edad, con una media (M) de 20,7 y una desviación
típica o estándar (DT) de 2,21. Cabe objetar que la mayoría de los individuos eran
estudiantes de tercer curso del grado de Psicología en la Universidad de Murcia.
Instrumentos
Para evaluar las propiedades psicométricas, se emplearon las puntuaciones
correspondientes a la subescala conductual que pertenecen al instrumento BRCS
(Brief Resilient Coping Scale), el cual es una escala desarrollada por Sinclair y
Wallston en 2004 para medir la capacidad de afrontamiento resiliente de una
persona. Esta escala consta solo de 4 ítems que evalúan diferentes aspectos del
afrontamiento adaptativo y positivo frente a situaciones adversas, como la
disposición para superar desafíos y adaptarse al cambio.
Respecto al formato, como se ha descrito anteriormente en la introducción,
el BRCS es una escala autoadministrada y consta de cuatro preguntas o ítems, cada
una con una respuesta en una escala graduada tipo Likert del 1 al 5. En esta escala,
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1 indica que la afirmación no refleja en absoluto la forma habitual de responder a
las situaciones, mientras que 5 indica que la afirmación representa perfectamente
cómo una persona suele responder ante los desafíos de la vida. Las puntuaciones
totales pueden variar entre 4 y 20. Una puntuación de 13 o menos sugiere una baja
resiliencia, mientras que una puntuación de 17 o superior indica una alta resiliencia.
(Hidalgo y López, 2024)
Respecto a la consistencia interna de la escala BRCS, la población española,
ha mostrado resultados de 0,86 en el estudio de Moret et al. (2015) y de 0,83 en el
de Tomas et al. (2012). Las correlaciones entre los ítems fueron adecuadas,
oscilando entre 0,44 y 0,73; con un rango de 0,44 a 0,69 en el estudio de Tomas et
al. (2012) y de 0,52 a 0,73 en el de Moret et al. (2015).Por otro lado, el análisis
factorial confirmatorio realizado en diversos estudios (Moret et al., 2015; Tomas et
al., 2012) respaldó la existencia de un único factor, que explica el 70,39% de la
varianza total (Moret et al., 2015). Así pues, las cargas factoriales obtenidas en la
solución factorial exploratoria fueron de: 0,73 para el ítem 1, 0, 83 para el ítem 2,
0,88 para el ítem 3 y 0,76 para el ítem 4 en el estudio de Moret et al. (2015), y
variaron entre 0,61 y 0, 83 en el estudio de Tomas et al. (2012). No obstante, al
igual que en el estudio de Tomas et al. (2012), el instrumento mostró resultados
óptimos en cuanto a la validez de criterio. Moret et al. (2015) hallaron correlaciones
positivas y significativas entre la resiliencia y cuatro fuentes de afrontamiento:
resolución de problemas, reevaluación positiva, evitación del afrontamiento y
búsqueda de apoyo social. (Hidalgo y López, 2024)
En suma, para analizar la validez externa del test, se utiliza La Escala de
Autoeficacia General (GSE), desarrollada por Baessler y Schwarzer en 1996, es una
herramienta utilizada para medir el sentimiento de autoeficacia general de una
persona, es decir, la creencia en su capacidad para afrontar y manejar diversas
situaciones de la vida de manera efectiva. La autoeficacia, según la teoría propuesta
por Albert Bandura, se refiere a la percepción que tiene una persona sobre su
habilidad para ejecutar las acciones necesarias para alcanzar los objetivos
deseados en diferentes contextos.
A nivel de contenido la Escala de Autoeficacia General (GSE) es un
instrumento unidimensional compuesto por 10 ítems. El formato de respuesta es
una escala de 4 puntos( 1= incorrecto, 2= apenas cierto, 3= más bien cierto, 4=
cierto) en la cual la persona responde según su percepción sobre su capacidad en
ese momento. En esta escala, una puntuación más alta indica una mayor
autoeficacia general percibida.
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Así pues, en diversos estudios realizados por los autores (Jerusalem y
Schwarzer, 1992; Schwarzer, 1993) con muestras de diferentes nacionalidades
(alemanes, costarricenses, entre otros), la escala ha mostrado una alta consistencia
interna, con valores entre 0, 79 y 0, 93. Además, el análisis de las propiedades
psicométricas de la escala en una población española reveló una consistencia
interna de 0,87 (coeficiente alfa), aunque se utilizó un formato de respuesta de 10
puntos para los ítems (Sanjuán et al., 2000). También hay que tener en cuenta que
según Sanjuán et al. (2000), se han encontrado correlaciones estadísticamente
significativas entre las puntuaciones de la Escala de Autoeficacia General y
constructos como competencia percibida, fortaleza, locus de control y
afrontamiento centrado en la tarea. (Hidalgo y López, 2024)
Análisis de datos
El análisis de los datos se ha realizado utilizando el software estadístico
JAMOVI. Se ha efectuado un análisis de fiabilidad y de los ítems, junto con una
evaluación de la validez, tanto interna como externa. Además, se ha calculado la
correlación entre cada ítem y los demás. Para estimar la fiabilidad, se han utilizado
los coeficientes Alfa de Cronbach y Omega de McDonald. Así pues, para el análisis
descriptivo de los ítems se usa la medía (M) y la desviación típica o estándar (DT)
(Véase en el Anexo 1: fiabilidad y análisis de ítems)
Respecto a la validez externa, se ha empleado la correlación de Pearson
entre los 4 ítems que corresponden a la escala del BRCS (ítems 1, 2,3 y 4) y los 10
ítems que pertenecen al criterio GSE (items 1,2,3,4,5,6,7,8,9 y 10).
Finalmente, para evaluar la validez interna del test, es decir, los posibles
patrones de respuesta inter-ítems (entre ítems), se ha llevado a cabo un análisis
factorial exploratorio utilizando el método de factorización del eje principal. Este
análisis se ha realizado siguiendo tres criterios para la selección de los factores: la
regla de Kaiser, el gráfico de sedimentación y el porcentaje de varianza explicada
por los factores.
Resultados
Fiabilidad y análisis de ítems
En primer lugar, con el objetivo de examinar la consistencia interna de la
Escala Breve de Afrontamiento Resiliente (BRCS) se emplean el coeficiente Alfa de
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Cronbach que utiliza las correlaciones entre ítems para estimar la fiabilidad y el
coeficiente Omega de McDonald que se basa en un resultado de análisis factorial.
Sin embargo, previo a la interpretación de los resultados, se debe asegurar
que el uso del coeficiente Alfa de Cronbach es apropiado, ya que es un índice más
restrictivo en su aplicación al asumir tau equivalencia; de tal manera que de no
cumplirse este supuesto, alfa podría subestimar o sobreestimar la fiabilidad de las
puntuaciones del test. Por su parte, el coeficiente Omega de McDonald proporciona
una estimación más robusta y flexible al considerar diferentes pesos en los ítems,
así como, presenta una aplicación menos restrictiva; y su uso puede ser
especialmente valioso cuando los ítems del test son congéneres (aquellos en los
que se asume unidimensionalidad, pero se relajan los supuestos de igualdad de
medias y varianzas verdaderas y de error) al dejarse influenciar menos por estos;
sin embargo, en el coeficiente Alfa de Cronbach no ocurre lo mismo. Por ello, antes
de hacer uso de ambos coeficientes, se comprueban las medias y desviaciones
típicas de cada ítem así como el índice de discriminación (véase Tabla 1).
Tras observar la tabla, dado que las medias de los ítems son relativamente
homogéneas entre sí, difiriendo el ítem con mayor media (BRCS3) del de menor
media (BRCS1) únicamente en 0,76 puntos. Y dado que, las desviaciones típicas
tampoco son muy dispares presentando una relativa homogeneidad, con un
resultado de 0,273 al restar el ítem con mayor desviación y el ítem con menor
desviación. Considerando el índice de discriminación y por tanto la medida de cómo
de bien puede hacer distinciones un ítem entre aquellos sujetos que tienen un alto
rendimiento (eficaces) y aquellos que tienen un bajo rendimiento en la prueba
(ineficaces), que muestra un mínimo de 0,477 y un máximo de 0,521, por lo que las
correlaciones ítem-total corregidas no presentan variaciones significativas.
Podemos por tanto, teniendo todo esto en cuenta, asumir tau equivalencia y por
consiguiente, se toma la decisión de aceptar el coeficiente Alfa de Cronbach como
válido para la interpretación de los resultados.
Sin embargo, aunque se pueda asumir el coeficiente Alfa como válido, el
coeficiente Omega de McDonald ofrece una mayor flexibilidad y permite que cada
ítem de la escala contribuya al constructo con pesos diferentes, se considera
preferible en este análisis al proporcionar una estimación mucho más precisa de la
fiabilidad del test. Por tanto, ambos índices han sido calculados y comparados,
siendo los resultados obtenidos en ambos coherentes entre sí.
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Tomando el valor del coeficiente Omega (ω=0.718), este nos indica que la
consistencia interna del test es adecuada, al igual que el coeficiente Alfa de
Cronbach (α = 0.713).
Asimismo, se puede observar (véase de nuevo Tabla 1) que las correlaciones
de los ítems del BRCS con el total corregido, están todas por encima de una
puntuación de 0,45. En otras palabras, las correlaciones entre los valores de un
ítem y los valores del total del test excluyendo al ítem en cuestión, apuntan a que
los ítems son homogéneos y eficaces a la hora de medir el constructo. Todos
discriminan de forma acertada los distintos niveles que los sujetos puedan tener
sobre afrontamiento resiliente y contribuyen positivamente a la fiabilidad del test.
Un signo claro de esta última afirmación, es el alto valor del índice de fiabilidad
Omega de McDonald. Por el contrario, no hay ninguno que deba de ser eliminado ni
que necesite revisión.
Al leer los ítems del test podemos darnos cuenta de que efectivamente
todos hacen referencia al constructo, pero sobre todo los ítems BRCS2 y BRCS3 que
son los que mayores valores de correlación presentan. Estos están descritos como:
“independientemente de lo que me suceda, creo que puedo controlar mis
reacciones” y “creo que puedo crecer positivamente haciendo frente a las
situaciones difíciles”. Por lo tanto, es esperable estos resultados puesto que la
descripción de los ítems coinciden casi a la perfección con la definición del
constructo.
Tabla 1.
Media, desviación típica y correlación del elemento con otros
Ítems Media Desviación típica Correlación del
ítem con el total
corregido
BRCS1 3.21 0.962 0.505
BRCS2 3.37 1.125 0.514
BRCS3 3.97 0.852 0.521
BRCS4 3.75 0.924 0.477
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Análisis de la validez externa
Esta validez externa es referida a la medida en que se puede afirmar que los
hallazgos obtenidos en este estudio particular son aplicables a un grupo más
amplio de personas y/o situaciones. Cuanto mayor sean los índices implicados,
mayor será la implicación práctica que presentará en la interpretación, y mayor será
la replicabilidad de los hallazgos.
En este análisis se ven implicados factores como el tamaño muestral, cuyo
ideal sería alcanzar la representatividad óptima de la población objetivo; el empleo
de la aleatorización recomendado, y el control de las variables extrañas que pueden
menoscabar los resultados. Teniendo todo esto en cuenta se pasa a la
interpretación de los resultados obtenidos mediante las operaciones pertinentes en
el software Jamovi.
Respecto a la correlación entre la BRCS y la Escala de Autoeficacia General
(GSE) que se puede observar en la Tabla 2, se interpreta de manera favorable tanto
el coeficiente de Pearson (r = 0.706) que indica una relación positiva y robusta
entre ambos constructos, como el valor de p, (p < 0.001) que indica que lo
anterior es significativo.
Así pues, respaldan la coherencia teórica entre la autoeficacia y el
afrontamiento resiliente. Es decir, un incremento en una de las variables se
corresponde con un aumento en la otra, lo cual tiene sentido ya que las personas
que tienen una alta percepción de sus propias capacidades (alta autoeficacia)
tienden a ser más capaces de enfrentar y superar desafíos (alta resiliencia).
Resultados consecuentes con el hecho de que muchas intervenciones orientadas al
desarrollo de la autoeficacia repercuten favorablemente y de manera directa sobre
la resiliencia y viceversa.
Pasando ahora a la interpretación de las medidas descriptivas (detalladas en
la Tabla 3) que se realizan tanto del test objetivo de nuestra práctica como del
criterio externo con el que se compara, se expone lo siguiente: al partir de la misma
base de datos se observa que ambas escalas tienen el mismo número de sujetos
evaluados y en ninguno de los casos se da la pérdida de los mismos.
Ahora bien, al contemplar los resultados comparándolos con otras variables
se reflejan puntuaciones más elevadas en la Escala de Autoeficacia General. Una de
estas cuestiones es la media, la cual se ubica en 14.3 en la BRCS y en 29.2 en GSE.
Lo mismo ocurre con las medianas de 15 y 29, respectivamente. Con una
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desviación estándar o típica de 2.85, en la primera escala, lo que indica que los
valores están relativamente dispersos alrededor de la media. Mientras que una
desviación de 5.06 implica una dispersión de casi el doble respecto a la media.
Aludiendo a los mínimos y máximos, son los extremos que puede obtener un
sujeto al responder los valores ínfimos y sumos de las escalas. Pero estas
diferencias pueden ser producto simplemente del método de codificación
característicos de cada escala, puesto que los valores asignados son diferentes; al
igual que el número de ítems.
Tabla 2.
Correlación entre test y criterio
BRCST GSET
BRCST R de Pearson —
gl —
valor p —
N —
GSET R de Pearson 0.706*** —
gl 131 —
valor p < .001 —
N 133 —
Nota. * p < .05, ** p < .01, *** p <. 001
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Tabla 3.
Medidas descriptivas de test y criterio.
BRCST GSET
N 133 133
Perdidos 0 0
Media 143 29.2
Mediana 15 29
Desviación estándar 2.85 5.06
Mínimo 4 15
Máximo 20 39
Análisis de la validez interna: Análisis factorial exploratorio
Con el propósito de analizar la validez interna de la escala de Afrontamiento
Resiliente, se lleva a cabo un análisis factorial exploratorio (AFE). Se utiliza para ello
un método de extracción de ejes principales. Gracias a este análisis se podrán
realizar con precisión inferencias acerca del constructo estudiado. Más
concretamente, el Análisis Factorial Exploratorio contribuirá a identificar la
estructura que subyace a las variables.
A continuación, se hace uso del gráfico de sedimentación y del porcentaje de
varianza explicada por los factores (véase Anexo 3) con el objetivo de llevar a cabo
la selección de los factores. Ambos criterios concluyen que la estructura depende
de un único factor.
Sin embargo, es importante resaltar que en el análisis de la dimensionalidad,
el primer factor explica el 38.9% de la varianza y este valor es inferior al 40% que
es el criterio establecido. Estos resultados pueden deberse a la gran homogeneidad
de la muestra en cuanto a nivel educativo y edad. Por ello se asume como válido
que el test está formado por una única dimensión.
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La estructura factorial por su parte muestra cómo todos los ítems del
cuestionario tienen cargas superiores a 0.30, es decir, los cuatro ítems se sitúan por
encima del límite del criterio de saturación factorial (véase Tabla 4).
El rango de las cargas factoriales oscila entre la más baja de 0.591 en el
factor BRC4 (“Busco activamente formas de superar las pérdidas que tengo en la
vida”) y la más alta de 0.649 en el factor BRCS3 (“Creo que puedo crecer
positivamente haciendo frente a las situaciones difíciles”)
Tabla 4.
Análisis factorial exploratorio (AFE). Cargas factoriales.
Factor
BRCS1 0.618
BRCS2 0.636
BRCS3 0.649
BRCS4 0.591
Conclusiones
La Escala Breve de Afrontamiento Resiliente (BRCS) ha demostrado ser un
instrumento psicométrico válido y confiable para evaluar la capacidad de
afrontamiento resiliente en las personas. Los análisis realizados revelaron una
consistencia interna adecuada, tanto en el coeficiente de Alfa de Cronbach (α =
0.713), como en el Omega de McDonald (ω = 0.718) indicadores que avalan la
estabilidad de las mediciones y la adecuada contribución de todos los ítems al
constructo evaluado, lo que sugiere por tanto, que la escala es fiable para medir el
constructo de resiliencia.
Los resultados también mostraron que ninguno de los ítems necesita ser
eliminado, ya que todos presentan altos índices de discriminación y aportan
positivamente a la fiabilidad del instrumento.
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En términos de validez externa, la BRCS presentó una fuerte correlación con
la Escala de Autoeficacia General (r = 0.706, p < 0.001), evidenciando que ambas
herramientas están alineadas teóricamente, dado que las personas con mayor
percepción de autoeficacia suelen mostrar mayores niveles de resiliencia. Por otro
lado, el análisis factorial exploratorio confirmó la unidimensionalidad de la escala,
con cargas factoriales que oscilan entre 0.591 y 0.649, aunque el porcentaje de
varianza explicada por el primer factor (38.9%) quedó ligeramente por debajo del
estándar recomendado, posiblemente debido a la homogeneidad de la muestra
utilizada.
En conclusión, la BRCS se presenta como un recurso útil, breve y eficaz para
medir el afrontamiento resiliente en contextos psicológicos, aunque sería
conveniente replicar este estudio con muestras más heterogéneas que permitan
generalizar los hallazgos y explorar con mayor profundidad las distintas
dimensiones del constructo.
Para futuras investigaciones, sería recomendable replicar este estudio
utilizando muestras más heterogéneas en cuanto a edad, nivel educativo y contexto
cultural, con el objetivo de mejorar la generalización de los hallazgos y explorar la
posible influencia de estas variables en el afrontamiento resiliente. Además, se
sugiere emplear análisis factoriales confirmatorios para verificar la estructura
unidimensional observada y evaluar la estabilidad del modelo en diferentes
poblaciones. Por último, sería recomendable incorporar comparaciones con otros
instrumentos de medición de resiliencia podría enriquecer la comprensión del
constructo y permitir una mayor triangulación de resultados.
Referencias Bibliográficas
Fergus, S. y Zimmerman, M.A. (2005). Adolescent resilience: A Framework for
Understanding Healthy Development in the Face of Risk. Annual Review of
Public Health, 26, 399-419.
Masten, A. S. (2001). Ordinary magic-resilience processes in development.
American Psychologist, 56, 227–238.
Polk, L. V. (1997). Toward a middle-range theory of resilience. Advances in Nursing
Science, 19, 1–13.
Hidalgo, M. D., & López, M. D. (2024). 03 Instrumentos de medida: Trabajo práctico
(Apuntes de clase). Universidad de Murcia.
Sinclair, V. G., & Wallston, K. A. (2004). The development and psychometric
evaluation of the Brief Resilient Coping Scale. Assessment, 11, 94–101
12
Tomás, J. M., Meléndez, J. C., Sancho, P., & Mayordomo, T. (2012). Adaptation and
initial validation of the BRCS in an elderly Spanish sample. European Journal
of Psychological Assessment, 28(4), 283–289.
[Link]
Anexos
Anexo 1: Fiabilidad y análisis de ítems.
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Anexo 2: Análisis de la validez externa.
14
Anexo 3: Análisis de la validez interna: Análisis factorial
exploratorio.
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