Individualización de Audiencia de lectura de sentencia..
Fecha Concepción., catorce de enero de dos mil once
Magistrado REYNALDO EDUARDO OLIVA LAGOS - MIRENTXU SAN
MIGUEL BRAVO - VIVIANA ALEXANDRA IZA MIRANDA-
Fiscal CARMEN LUZ FLORES ARANEDA (no asistio)
Defensor ROMUALD LLOMPARTE FLORES
Hora inicio 01:08PM
Hora termino 01:13PM
Sala de Jueces Segunda Sala de Jueces
Sala Física Sala de Audiencias N° 3
Tribunal Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Concepción.
Acta Felipe Cruz Romero
RUC 0600365102-7
RIT 609 - 2010
Actuaciones efectuadas
NOMBRE IMPUTADO RUT DIRECCION COMUNA
NELSON EDUARDO LAGOS 0013623861-2 Calle Las Heras Nº 1517 Concepción.
CAMPOS
Actuaciones efectuadas
Declara condena en costas.:
RUC RIT Ambito afectado Detalle del Hito Valor
0600365102-7 609-2010 PARTICIPANTES.: Personales 1
Denunciado. - LAGOS
CAMPOS NELSON
EDUARDO
Procesales 1
Decreta medidas cautelares.:
RUC RIT Ambito afectado Detalle del Hito Valor
0600365102-7 609-2010 PARTICIPANTES.: Escala de duración Ninguno.
Denunciado. - LAGOS
CAMPOS NELSON
EDUARDO
Tipo de medida Art. 155 letra c.
Lectura de sentencia.:
RUC RIT Ambito afectado Detalle del Hito Valor
0600365102-7 609-2010 RELACIONES.: - -
LAGOS CAMPOS
NELSON EDUARDO /
Robo con intimidacion.
PARTICIPANTES.: - -
Denunciante. - MP
PARTICIPANTES.: - -
Denunciado. - LAGOS
CAMPOS NELSON
EDUARDO
PARTICIPANTES.: - -
Fiscal. - FLORES
ARANEDA CARMEN
LUZ
PARTICIPANTES.: - -
Defensor privado. -
LLOMPARTE FLORES
ROMUALD
CAUSA.: - -
R.U.C=0600365102-7
R.U.I.=609-2010
Revoca prisión preventiva.:
RUC RIT Ambito afectado Detalle del Hito Valor
0600365102-7 609-2010 PARTICIPANTES.: ¿Emitió certificado de 1
Denunciado. - LAGOS libertad?
CAMPOS NELSON
EDUARDO
Dirigió la audiencia y resolvió - REYNALDO EDUARDO OLIVA LAGOS -
MIRENTXU SAN MIGUEL BRAVO - VIVIANA ALEXANDRA IZA MIRANDA .
Concepción, catorce de enero de dos mil once.
VISTO Y CONSIDERANDO:
Primero: Que con fecha 10 de enero de en curso, ante la Segunda
Sala del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Concepción, integrada por los
jueces don Reynaldo Eduardo Oliva Lagos, quien presidió; doña Mirentxu
Bernardita San Miguel Bravo, y doña Viviana Alexandra Iza Miranda, se llevó
a cabo la audiencia de juicio Oral relativa a la causa RUC Nº 0600365102-
7, RIT Nº 609-2010, seguida en contra de Nelson Eduardo Lagos
Campos, chileno, nacido el 2 de julio de 1978, 32 años de edad, cédula de
identidad Nº 13.623.861-2, soltero, maestro constructor, domiciliado en
calle Las Heras Nº 1517 de Concepción y actualmente en el Complejo
Penitenciario El Manzano de Concepción.
Fue parte acusadora el Ministerio Público representado por la
abogado Carmen Luz Flores Araneda, domiciliada en Avenida San Juan
Bosco Nº 2026, de esta ciudad; en tanto la defensa del acusado estuvo a
cargo del Defensor Penal Público, abogado Romuald Llomparte Flores quien
fijó domicilio en calle Barros Arana Nº 871, oficina Nº 21 de Concepción.
SEGUNDO: Que los hechos y circunstancias que fueron objeto de la
acusación contenida en el auto de apertura de 17 de noviembre de 2010,
son los siguientes:
“El día 28 de mayo del año 2006, aproximadamente a las 02:20
horas de la madrugada, en circunstancias que don Héctor Acuña Acuña,
caminaba por calle O'Higgins en dirección a Caupolicán de Concepción, fue
interceptado por los acusados Nelson Eduardo Lagos Campos y Jonathan
Andrés Saavedra Gómez, procediendo uno de ellos, Jonathan Andrés
Saavedra Gómez a colocar un elemento metálico, correspondiente a un
arma blanca en el cuello de la víctima, mientras el más alto, Nelson Eduardo
Lagos Campos, procedía a registrarle sus vestimentas a la víctima,
sustrayéndole dinero en efectivo que ésta llevaba en uno de sus bolsillos de
su pantalón, para luego proceder los imputados a cubrir a la víctima con un
polerón en su cabeza, arrojándolo al suelo y continuar registrándolo en el
mismo, momento en el cual fueron sorprendidos por Carabineros, quienes
se percataron de dicha situación, dándose a la fuga ambos imputados del
lugar, siendo detenidos a pocas cuadras en calle Barros Arana con Rengo de
esta ciudad, encontrando parte del dinero sustraído en poder de Jonathan
Andrés Saavedra Gómez ”(sic).
En concepto del Ministerio Público los hechos descritos constituyen el
delito consumado de robo con intimidación, previsto y sancionado en el
artículo 436 inciso 1º en relación a los artículos 432 y 439, todos del Código
Penal, respecto del cual al encausado le cabe una participación de autor al
tenor del artículo 15 Nº 1 del Código Penal.
Agregó que al encartado le beneficiaba la atenuante del artículo 11
Nº 6 del Código Penal y le perjudicaba la agravante del artículo 456 bis Nº 3
del texto antes citado, solicitando se le impusiera la pena de siete años de
presidio mayor en su grado mínimo, más las accesorias legales y las
costas de la causa.
En el alegato de apertura, reiteró los hechos de la acusación y
refirió que para la acreditación de los mismos se valdría de la declaración
del funcionario aprehensor, reiterando su pretensión punitiva; consecuente
con lo anterior en sus alegatos de término sostuvo que a través de la
prueba rendida habían acreditado los fundamentos de la acusación fiscal
donde si bien no pudieron contar con la declaración de la víctima, el testigo
que estuvo a cargo del procedimiento y detención del acusado, depuso en el
juicio refiriendo los hechos en los mismos términos planteados por el
acusado; en este orden de ideas señaló la Fiscalía que desde ya le
reconocían al acusado la atenuante del artículo 11 Nº 9 del Código Penal
puesto que su relato resultó claro para determinar la ocurrencia de los
hechos y la acción que cada uno de los partícipes realizó en esta situación,
lo que en el caso de Lagos Campos consistió específicamente en ponerle al
afectado un polerón en la cabeza mientras el coimputado le colocaba un
arma blanca en el cuello, tras lo cual y una vez que la víctima estaba en el
suelo procedieron a registrarlo para luego darse a la fuga al percatarse de la
presencia de Carabineros, lo cual coincide con la declaración del testigo que
depuso en el juicio.
Finalmente, señaló el Ministerio Público que afectaba al acusado la
agravante especial del artículo 456 bis Nº 3, esto es, la pluralidad de
malhechores, solicitando en definitiva se le aplicara la pena que en derecho
correspondía.
TERCERO: Que por su parte la Defensa durante el alegato de
apertura indicó que estábamos en presencia de un robo con intimidación
ocurrido el año 2006, y respecto del cual el coimputado ya fue condenado;
que en estos hechos su representado sólo tuvo una participación tangencial
en la cual apañó con un polerón a la víctima; que por otra parte, le
beneficiaba la atenuante del artículo 11 Nº 6 del Código Penal según se
desprendería de su extracto; que existía a su respecto un informe
presentencial favorable; que este delito fue cometido por dos personas y se
intentaba aplicar la agravante del artículo 456 bis Nº 3 del Código Penal, sin
embargo, hacía presente que la intervención de su representado no
favoreció su impunidad porque sólo participó tangencialmente en lo
ocurrido, motivo por el que a través del juicio pedirían que se le reconociera
la atenuante de colaboración sustancial en el esclarecimiento de los hechos,
la que desde ya solicitaba que se le calificara y de esta forma, con la
concurrencia de dos atenuantes se le rebajara la pena en dos grados o lo
que el tribunal determinara conforme los hechos que se probarían en la
audiencia.
Posteriormente en sus alegatos de clausura dijo que con la
declaración del funcionario de Carabineros quedaban dudas respecto de la
comisión del hecho porque éste sólo habló de situaciones que al parecer
habrían ocurrido pero respecto de las cuales no tenía certeza, interrogantes
que sólo se pudieron aclarar con el relato de su representado motivo por el
que insistió en la calificación de esta atenuante, reiterando en que la
participación de Lagos Campos fue solamente tangencial, de menor cuantía,
que en ningún caso aumentó la indefensión de la víctima de repeler el
hecho ya que el coimputado Jonathan Saavedra Gómez fue quien tenía el
arma blanca y lo intimidó, luego sólo de esa forma pudo haberse cometido
un robo con intimidación que por lo demás y según las declaraciones
vertidas en la audiencia pudo haber llegado a $2.500, de los que en realidad
sólo encontraron $400, estimando que en este robo de poca monta su
defendido intervino tangencialmente, reiterando una vez más, que estos
hechos solamente se lograron esclarecer con la declaración del encartado.
Solicitó que también se le reconociera a su representado la atenuante del
Nº 6 del artículo 11 del Código Penal y que la del Nº 9 del mismo texto legal
se le considerara como muy calificada.
Respecto de la agravante del artículo 456 bis Nº 3 del Código Penal,
solicitó su rechazo señalando que la participación del acusado en ningún
caso agravó este delito por el carácter de tangencial a la que llamó su
participación, donde sólo usó un polerón y luego al darse cuenta de la
presencia de Carabineros arrancaron y fueron detenidos sin oponer ninguna
resistencia, estimando por este motivo que la agravante del artículo 456 bis
Nº 3 no era aplicable en este caso ya que lo realizado por su representado
en ningún caso agravó el hecho.
CUARTO: Que el acusado renunciando a su derecho a guardar
silencio declaró en la oportunidad señalada en el artículo 326 del Código
Procesal Penal y expresó que el 28 de mayo de 2006, cerca de las 02:20 de
la mañana la víctima caminaba por calle O'Higgins en dirección a
Caupolicán cuando fue interceptado por Jonathan y él lo acompañaba; en
ese instante Jonathan le pone un arma blanca y él lo cubre con un polerón
rojo y cae al suelo; en ese momento se percataron que venía Carabineros y
salieron corriendo en dirección a Barros con Rengo, siendo detenidos a
pocas cuadras de ese lugar; cuando los detuvieron a Jonathan le
encontraron parte del dinero, agregando que si pudiera disculparse con la
víctima lo haría porque estaba totalmente arrepentido de lo que hizo en ese
momento.
Refirió también que la víctima era una persona de sexo masculino de
unos 28 a 29 años; que cuando lo abordan Jonathan se metió por detrás de
esta persona y sucesivamente vino él y lo acompañó; Jonathan lo abordó
por la espalda, lo tomó del cuello donde le colocó un arma blanca, en el
intertanto él le colocó un polerón rojo en la cabeza y le parece que en ese
momento Jonathan arrojó el arma que portaba; que en ese momento la
víctima cae y en el suelo lo registraron y le sacaron como $2.500 desde uno
de los bolsillos de su pantalón, percatándose en ese instante que venía
Carabineros de manera que arrancaron por Barros hacia Rengo donde los
tomaron detenidos. Finalmente dijo que él era más alto que Jonathan y que
fue a éste al que le encontraron el dinero, el que el mismo Jonathan le sacó
a esta persona desde el bolsillo de su pantalón.
QUINTO: Que los intervinientes no arribaron a convenciones
probatorias.
SEXTO: Que la decisión de condena anunciada en el veredicto por el
injusto contenido en la acusación, fue adoptada por este tribunal
ponderando la evidencia rendida en el juicio conforme lo dispuesto en el
artículo 297 del Código Procesal Penal, esto es, en libertad y sin contradecir
los principios de la lógica, las máximas de la experiencia y los
conocimientos científicamente afianzados, en este aspecto, teniendo en
consideración la testimonial del funcionario aprehensor y la incorporación
de prueba documental, se dio por establecido lo siguiente:
Que el 28 de mayo de 2006, alrededor de las 02:20 horas, el
acusado Nelson Eduardo Lagos Campos en compañía de Jonathan
Saavedra Gómez interceptaron a Héctor Acuña cuando caminaba
por calle O'Higgins en dirección a calle Caupolicán y mientras
Saavedra Gómez le colocaba un arma blanca en el cuello, Lagos
Campos le cubrió la cabeza con un polerón rojo para luego una vez
que la víctima se cae al suelo, procedieron a registrarlo sacándoles
el dinero en efectivo que llevaba en uno de los bolsillos de su
pantalón, momento en el que al darse cuenta de la presencia de
Carabineros, se dieron a la fuga siendo detenidos en calle Barros
Arana con Rengo de esta ciudad, recuperándose parte del dinero
sustraído en poder de Jonathan Saavedra Gómez.
En efecto, como se ha dicho, para el establecimiento de la secuencia
fáctica antes transcrita, este tribunal ha considerado lo expuesto por el
funcionario aprehensor, Cabo 1º de Carabineros Luis Alexis Ríos
Sanhueza, quien relató la forma como tomó conocimiento personal y
directo de lo ocurrido, y en este contexto, dio cuenta de la intervención que
le correspondió en estos hechos, pudiendo apreciarse su narración como
objetiva, exenta de animosidades, limitándose a explicar lo que presenció y
lo que realizó en esa oportunidad; en este aspecto señaló que el 28 de
mayo de 2006 se encontraba de tercer turno en compañía de otros colegas
efectuando un patrullaje preventivo por el sector céntrico de esta ciudad,
específicamente por calle O'Higgins en dirección hacia Prat; que al llegar a
calle Caupolicán, aproximadamente a las 02:20 de la mañana, divisaron
frente a una Notaría ubicada a un costado de la Plaza de Armas a tres
sujetos, uno de los cuales se encontraba tendido en la vía pública mientras
los otros dos estaba a su costado registrándole sus bolsillos; que ante esta
situación le comunicaron al conductor del vehículo que se detuviera y una
vez que bajaron los sujetos al ver su presencia se dieron a la fuga por calle
Caupolicán en dirección hacia calle Barros Arana, saliendo en persecución
de éstos; que vía radial le comunicaron al conductor del vehículo que saliera
al encuentro de estos sujetos que corriendo doblaron por calle Barros Arana
hacia Rengo, logrando ser alcanzados frente al acceso de la galería Catedral
ubicada en Barros Arana con Rengo; que en el lugar procedieron a
registrarlos y en eso llegó el afectado quien los reconoció de inmediato,
refiriendo que en el momento en el que iba a efectuar una llamada
telefónica se le acercaron dos individuos por la espalda los cuales lo botaron
al piso e intentaron cubrirle la cara con un polerón, lo que finalmente no
lograron y de esta forma pudo ver a dos jóvenes; señaló el testigo que al
parecer la víctima le manifestó que uno era más alto que el otro; que
también la víctima le manifestó que estos individuos al parecer lo habían
amenazado con un arma blanca, luego le registraron sus bolsillos y en eso
se dio cuenta de la presencia de Carabineros, saliendo posteriormente
también en persecución de estos sujetos junto con la policía. En relación a lo
sustraído, el testigo indicó que la víctima le dijo que le habían sustraído
$2.500 que llevaba en el bolsillo de su pantalón.
Indicó el declarante que las personas que detuvieron uno era de
apellido Lagos y el otro al parecer era Saavedra Gómez; que como la
víctima les mencionó que lo habían intimidado con un cuchillo, después
registraron el sitio de suceso revisando la línea de Caupolicán y Barros
Arana, en dos cuadras, sin encontrar el arma. Reconoció durante su
relato al acusado como una de las personas que detuvo en este
procedimiento.
Aclaró que cuando iban en la patrulla vieron que estaban registrando
a la víctima en el suelo pero por la distancia no vio el arma blanca; que los
siguieron a corta distancia y sólo les encontraron a uno de ellos $400 pesos
que llevaba apuñados en una de sus manos, haciendo presente que a esa
hora no andaba nadie más en la calle, de manera que éstos eran los únicos
sujetos que vieron en esa arteria; y que no recordaba si encontraron algo en
poder del acusado.
Que sin lugar a dudas la versión de este deponente reviste
importancia porque en forma clara, precisa y detallada dio cuenta de
hechos que percibió personal y directamente y en los que intervino al
advertir la presencia de una persona en el suelo y otros dos que lo
registraban y se daban a la fuga al darse cuenta de la presencia de
Carabineros, lo que motivó que salieran en persecución de estos sujetos
logrando así la detención del acusado Lagos Campos junto al coimputado
Saavedra Gómez, recibiendo además en ese mismo lugar el relato de la
víctima en relación a los sucesos que instantes previos le habían ocurrido,
versión de la cual dio cuenta en el tribunal y cuya veracidad se advierte en
todo su contexto desde que es idéntica a la que señaló el propio acusado en
el juicio.
De esta manera, queda asentada la forma en que se desarrolló la
acción, como también la intimidación de la que fue objeto la víctima, tanto
así que el propio testigo pudo observar que dos personas lo tenían reducido
en el suelo y lo registraban, lo que además según este deponente le fue
ratificado por el afectado quien le señaló que luego de interceptarlo le
pusieron un cuchillo en el cuello y le intentaron cubrir el rostro con un
polerón, botándolo luego al piso donde lo registraron y lo despojaron del
dinero que llevaba en uno de los bolsillos de su pantalón, señalando
también el testigo el ámbito el espacio témporo espacial en el que tuvieron
lugar estos sucesos, lográndose de este modo tener por establecido en su
globalidad el hecho imputado en la acusación y que resulta congruente con
el anotado precedentemente.
Acorde y complementaria con la declaración anterior, resultó la
incorporación como prueba nueva de la copia autorizada de la sentencia
dictada en contra del co autor de estos hechos, Jonathan Andrés Saavedra
Gómez en la cual aparece que se le condenó a la pena de 3 años y un día de
presidio menor en su grado máximo por estos mismos hechos que hoy se
siguen en contra del encartado Lagos Campos, sentencia que se encuentra
firme y ejecutoriada; sin duda este documento refuerza y avala la
declaración anterior desde que da cuenta íntegramente de estos mismos
hechos y específicamente de la acción desplegada por el coimputado
Saavedra Gómez y que coincide con lo señalado en el juicio por el acusado.
De igual modo se incorporó como prueba documental el extracto
de filiación y antecedentes de Saavedra Gómez, emitido el 06 de junio de
2006, fecha a la cual aparece sin anotaciones pretéritas.
SÉPTIMO: Que de este modo, la prueba rendida por el Ministerio
Público, por su precisión y concordancia, unido al hecho que no existe
prueba en contrario o algún antecedente que permita desvirtuar lo afirmado
por este testigo, refuerza su credibilidad y certeza en función de otorgarle
tal idoneidad que de manera inequívoca y, más allá de toda duda razonable,
permiten a estos sentenciadores arribar a la conclusión de la existencia del
hecho que se ha dado por establecido en el motivo sexto precedente.
OCTAVO: Que por su parte la Defensa no rindió prueba
independiente, limitándose al contra examen del testigo de cargo.
NOVENO: Que los hechos que se han dado por establecidos en el
motivo sexto precedente configuran el delito de robo con intimidación en
grado de consumado, descrito en el artículo 432 y sancionado en el artículo
436 inciso primero, ambos del Código Penal, supuesto que el agente, sin la
voluntad de su dueño y con ánimo de lucro, se apropió de especies muebles
ajenas –dinero-, para lo cual junto a su coimputado procedieron a intimidar
y reducir a la víctima, intimidación y amenazas que realizaron en el acto de
cometer el delito y a través de las cuales lograron vencer su resistencia,
resultando suficientes e idóneas para lograr la apropiación de su dinero.
El ánimo de lucro del hechor y su acompañante se desprende
necesariamente de la circunstancia de la apropiación, de la forma en que
obtuvieron el dinero y de la inexistencia de antecedentes que hagan
suponer la concurrencia de un ánimo distinto.
DÉCIMO: Que la participación del acusado Nelson Eduardo Lagos
Campos ha quedado acreditada, más allá de toda duda razonable con el
mérito de la prueba rendida; en primer término con la sindicación directa y
certera que realizó a su respecto el testigo Luis Alexis Ríos Sanhueza en
la audiencia, reconociéndolo como uno de los sujetos que ese día detuvo
luego de observarlo junto a otra persona registrando a un tercero que
estaba en el suelo. Que a lo anterior se une lo expuesto por el propio
acusado en cuanto reconoció que en compañía de otro sujeto de nombre
Jonathan Saavedra interceptaron a la víctima, y mientras Saavedra le ponía
un cuchillo al cuello él le colocaba un polerón en la cabeza, luego lo botaron
al piso donde lo registraron y le sacaron $2.500, dinero con el que se dieron
a la fuga al darse de la presencia de Carabineros quienes los detuvieron
encontrando en poder de Saavedra parte de lo sustraído.
De esta forma se logró dar por acreditado que se cometió el hecho
punible referido en el motivo sexto de esta sentencia y que en él le
correspondió al encartado Lagos Campos una participación culpable y
penada por la ley en calidad de autor ejecutor, conforme a lo dispuesto en
el artículo 15 Nº 1 del Código Penal, desde que tomó parte en su ejecución
de una manera inmediata y directa.
UNDÉCIMO: Que tal como se adelantó en el acta de veredicto, afecta
al acusado la agravante especial del artículo 456 bis Nº 3 del Código Penal,
esto es, la de ser dos o más los malhechores y que se acreditó en el juicio
con la declaración del funcionario aprehensor quien vio a dos personas
registrando al ofendido que estaba en el suelo, como también con la
incorporación de copia autorizada de la sentencia RUC 0600365102-7, RIT
3220-2006, del Juzgado de Garantía de esta ciudad, en la cual se condenó
por estos mismos hechos al coimputado Jonathan Andrés Saavedra López,
esto es, por su responsabilidad de autor en el delito de robo de dinero de
propiedad de Héctor Acuña Acuña cometido con violencia en su persona el
28 de mayo de 2006, en esta ciudad.
De igual modo, y la circunstancia de ser dos o más los malhechores
se desprende en forma clara de los propios dichos del encartado quien en
detalle dio cuenta de las acciones desplegadas en forma conjunta, coetánea
y en el mismo lugar con el coimputado Saavedra Alarcón, actos que en
definitiva permitieron reducir a la víctima apropiándose del dinero que
llevaba.
Conforme a lo resuelto no se acogerá la petición de la defensa del
acusado Lagos Campos en cuanto solicitó que no se le aplicara esta
agravante por considerar que la participación de su representado fue
“tangencial”, de menor cuantía y en ningún caso aumentaba la indefensión
de la víctima de repeler el hecho, porque fue el coimputado Saavedra
Gómez el que portaba el arma blanca con la cual se intimidó al afectado.
Contrariamente a lo sostenido por la Defensa, este tribunal estima
que se ha acreditado, más allá de toda duda razonable, que la participación
de Lagos Campos fue inmediata y directa tal como él mismo lo refirió en su
relato y como también lo manifestó el policía al reproducir los dichos de la
víctima, toda vez que realizó acciones concretas que unidas a las del
coautor sin duda impidieron que la víctima pudiera defenderse o repelerlos;
no puede obviarse que le pusieron un cuchillo al cuello mientras el acusado
le colocaba un polerón en la cabeza y lo botaron al suelo donde lo
registraron despojándolo del dinero que llevaba
Luego, fueron dos personas las que actuaron materialmente en el
momento de la apropiación lo que en este caso incidió directamente en el
aseguramiento de la perpetración de este ilícito, pluralidad de sujetos que
les aseguró la impunidad y sin poder obviar tampoco que tal como lo indica
la doctrina la razón de ser de esta agravante es siempre el debilitamiento
de la defensa privada, el aumento de peligro que corren las víctimas y la
mayor seguridad con la que actúan los delincuentes amparados en el
número de partícipes, razones que este tribunal comparte y que, de acuerdo
a la forma como se desencadenaron los hechos justifican plenamente la
concurrencia de esta agravante respecto del encartado en el hecho que nos
ocupa.
Finalmente y en relación a lo mismo, tampoco resulta válido para
estimar la no concurrencia de esta agravante, considerar que se trata de un
“robo de poca monta” como lo llamó la Defensa al señalar que en definitiva
el importe de lo apropiado habrían sido solamente $2.500 de los cuales se
sólo se recuperaron $400, toda vez que el fundamento de la agravante en
caso alguno se relaciona con el valor de lo apropiado, elemento que
tampoco se considera como elemento del tipo penal que nos convoca.
DUODÉCIMO: Circunstancias modificatorias de
responsabilidad penal:
1º Que tal como lo indicaron ambos intervinientes en la audiencia del
artículo 343 del Código Procesal Penal, favorece al encartado la atenuante
del artículo 11 Nº 6 del Código Penal, esto es, la de su irreprochable
conducta anterior que ha quedado de manifiesto con el mérito de su
extracto de filiación incorporado por la Fiscalía según el cual Lagos Campos
carece de anotaciones pretéritas.
En este acápite la Defensa rindió además prueba testimonial
consistente en la declaración de Ivonne Eugenia Bermedo Miranda
quien en lo pertinente manifestó que era cuñada del encartado al que
conocía desde el año 1998 y se trataba de una persona deportista, sana,
buena persona, apegada a sus padres, servicial, trabajador y emprendedor.
En el mismo tenor, acompañó como prueba documental dos certificados
de honorabilidad, el primero suscrito por el Párroco Pbro. Pablo Leiva Rojas
donde refiere conocer al acusado quien ha participado junto a su familia en
la Parroquia San Juan de Mata realizando diversas actividades, indicando
que se trata de una buena persona que ha demostrado responsabilidad y
gran espíritu de servicio. Por su parte el segundo documento aparece
suscrito por María Alejandra Rebolledo Manríquez, Trabajadora Social, la
cual señala que conoce al encartado desde su infancia; que éste tiene una
conducta irreprochable y se caracteriza por ser buen hermano, sobrino, tío y
vecino con los que ha mantenido buen comportamiento; que, además es
una persona emprendedora, resciliente y que ha sobrellevando la
adversidad económica a través de trabajos esporádicos remunerados.
También hace presente que durante el terremoto del 27 de febrero pasado
el acusado mantuvo un “rescatable”(sic) comportamiento, caracterizándose
por la solidaridad presentada con los vecinos, ejecutando labores de aseo
en la Plaza Condell, de vigilancia en las noches y asistiendo a los que
sufrieron mayor dificultad en la catástrofe.
Que no obstante la prueba anterior y contrariamente a lo indicado por
la Defensa, este tribunal estima que los antecedentes referidos no tienen la
fuerza suficiente para estimar que nos encontramos frente a una conducta
que amerite tenerse como muy calificada, puesto que de ellos no se
advierte nada sobresaliente, sino tan sólo demuestran una conducta normal
o esperable en una persona que vive en sociedad.
Que este tribunal, desde ya adelanta que procederá a compensar
racionalmente esta atenuante del artículo 11 Nº 6 del Código Penal con la
agravante especial del artículo 456 bis Nº 3 del texto antes referido,
estimándolas para estos efectos de similar valor atendida su entidad y
naturaleza.
2º Que concuerdan estos sentenciadores con lo manifestado por el
Ministerio Público y la Defensa en orden a estimar concurrente a favor del
enjuiciado la atenuante del artículo 11 Nº 9 del Código Penal, esto es, la
colaboración sustancial en el esclarecimiento de los hechos, puesto que
efectivamente su declaración fue de vital importancia toda vez que no sólo
admitió haber participado en lo ocurrido, sino que también indicó en detalle
en qué consistió su participación, la forma cómo abordaron a la víctima, el
modo en que lo intimidaron, el momento en que lo botaron, cómo lo
registraron, el dinero que le sustrajeron y la dirección en la que huyeron y
fueron posteriormente detenidos con el coimputado Jonathan Saavedra,
demostrando a través de se declaración un ánimo de colaboración serio y
significativo que resultó trascendente para dar mayor certeza al tribunal en
el veredicto condenatorio al que se arribó, mismos fundamentos por los que
el tribunal acoge la petición de la Defensa en orden a tener esta atenuante
como muy calificada.
DÉCIMO TERCERO: Que por no tener incidencia en las conclusiones
a las que ha arribado el tribunal, no se ha considerado en el análisis de la
prueba el extracto de filiación y antecedentes del co imputado Jonathan
Andrés Saavedra Gómez.
DÉCIMO CUARTO: Que siendo la pena asignada al delito de robo con
intimidación que se ha dado por acreditado la de presidio mayor en sus
grados mínimo a máximo, y teniendo presente que obra a favor del acusado
Campos Lagos una atenuante que se le acogió como muy calificada, estos
sentenciadores al considerar el quántum de la pena a aplicar acorde a lo
dispuesto en el artículo 68 bis del Código Penal, la rebajará en un grado al
mínimo asignado por la ley teniendo también en consideración la mínima
extensión del mal causado, básicamente que la víctima recuperó parte de lo
sustraído y que obtuvo rápida y oportuna protección policial lo que evitó un
mal mayor.
No está demás hacer presente aquí, que tal como se indicó
previamente, se procedió a compensar una atenuante con una agravante,
razón por la cual sólo restó una atenuante, específicamente la del artículo
11 Nº 9 del Código Penal, motivo por el cual no se vulnera en estas
condiciones el texto del artículo 68 bis del texto antes citado al procederse
a la calificación de esta minorante, como quiera que los juzgadores están
discurriendo únicamente sobre la base de la concurrencia de una
circunstancia atenuante.
Por último, considerando el monto de la sanción temporal que se le
impondrá, y teniendo en presente el informe presentencial favorable
acompañado en la audiencia del artículo 343 del Código Procesal Penal, el
cual en sus conclusiones señala que el encartado se encuentra inserto en un
grupo familiar con presencia de habilidades sociales que puede configurarse
en un factor protector, lo que unido a que no tiene antecedentes delictuales
previos, a que presente una debida valoración del trabajo como medida de
superación y al hecho de que tiene una mediana elaboración de los factores
desencadenante de los ocurrido, este tribunal le otorgará el beneficio de la
Libertad Vigilada por estimar que en atención a los antecedentes personales
del encartado el otorgamiento de este beneficio contribuirá en mayor
medida a su resocialización social, familiar y laboral.
Por estas consideraciones y conforme lo dispuesto en los artículos 1º,
7º, 11 Nº 6 y Nº 9, 14 Nº 1, 15 Nº 1, 18, 21, 24, 25, 26, 29, 47, 50, 62, 68
bis, 69, 432, 436 inciso 1º, 439 y 456 bis N ° 3 del Código Penal; 1º, 4º, 36,
45 46, 47, 275, 281, 295, 296, 297, 309, 323, 325, 326, 328, 329, 333, 338,
339, 340, 341, 342, 343, 344, 346 y 348 del Código Procesal Penal; e
Instrucciones del Pleno de la Excma. Corte Suprema sobre la forma y
contenido de las sentencias dictadas por los tribunales de la Reforma
Procesal Penal, se declara:
I.- Que se condena a Nelson Eduardo Campos Lagos, ya
individualizado, en calidad de autor del delito consumado de robo con
intimidación a Héctor Acuña Acuña, cometido en Concepción el 28 de mayo
de 2006, a sufrir la pena de TRES AÑOS Y UN DÍA de presidio menor en su
grado máximo, y a las accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para
derechos políticos y de inhabilitación absoluta para cargos y oficios públicos
durante el tiempo de la condena y al pago de las costas de la causa.
II.- Que conforme lo señalado en el motivo catorce de este fallo, se
concede al sentenciado Lagos Campos el beneficio de la libertad vigilada,
debiendo quedar sometido a la observación y tratamiento de la sección
pertinente de Gendarmería de Chile por el término de tres años y un día,
debiendo cumplir además las condiciones establecidas en el artículo 17 de
la ley 18.216.
Si el beneficio le fuese revocado, o por cualquier motivo deba cumplir
en forma efectiva la pena temporal impuesta, le servirá de abono el tiempo
en que ha estado privado de libertad en razón de esta causa, esto es, desde
el 22 de septiembre de 2010 a esta fecha, lo que hace un total de 115 días
al día de hoy.
III.- Dése cumplimiento a lo dispuesto en el inciso 2º del artículo 17
de la Ley 19.970 que crea el sistema Nacional de Registros de ADN, todo
ello con su Reglamento.
Atendido el mérito de lo resuelto precedentemente y teniendo
especialmente presente que se benefició al acusado Nelson Eduardo Lagos
Campos con la medida alternativa de Libertad Vigilada, y de conformidad
con lo que prevé el artículo 145 inciso primero del Código Procesal Penal, se
sustituye la cautelar que le afecta por la establecida en la letra c) del
artículo 155 de texto antes citado, esto es, por la obligación de presentarse
todos los días viernes de cada mes y, en tanto ello sea pertinente, ante la
Fiscalía local de Ministerio Público.
Ofíciese a dicha institución comunicándose lo resuelto. Dése orden
de libertad inmediata a Lagos Campos en estos antecedentes si no
estuviese privado de este derecho por otro motivo.
Regístrese y archívese en su oportunidad.
Devuélvase a los intervinientes los medios de prueba que
incorporaron al juicio.
Ejecutoriada que sea esta sentencia, comuníquese al Juzgado de
Garantía de Concepción para todos los efectos legales que fueren
pertinentes.
Redactada por la magistrado Viviana Alexandra Iza Miranda.
RUC Nº 0600365102-7
RIT Nº 609-2010
DICTADA POR DON REYNALDO EDUARDO OLIVA LAGOS, DOÑA MIRENTXU
BERNARDITA SAN MIGUEL BRAVO Y DOÑA VIVIANA ALEXANDRA IZA
MIRANDA, JUECES TITULARES DEL TRIBUNAL DE JUICIO ORAL EN LO PENAL
DE CONCEPCIÓN.