Resumen II República
LA II REPÚBLICA
INTRODUCCIÓN: Contextualización de la II República: Los años treinta fueron en
todo el mundo una época de gran agitación política, lo que en parte se explica por la
crisis económica iniciada en 1929, con las consiguientes secuelas sociales en forma de
aumento del paro y empobrecimiento general. Su consecuencia lógica fue el ascenso de
ideologías radicales como el fascismo y el comunismo. En España, la II República,
nacida en 1931 tras la caída de la monarquía tradicional de Alfonso XIII, surgió con un
fuerte apoyo popular. Muchos españoles tenían en el nuevo régimen puestas sus
esperanzas de progreso y modernización del país. Sin embargo, la República no sabría
responder a las expectativas creadas y tras sucesivos vaivenes electorales (primero
gobierna la izquierda, después el centro-derecha y finalmente la izquierda de nuevo) su
fracaso se constató con el estallido de la Guerra Civil.
DESARROLLO: La connivencia de la monarquía con la dictadura de Primo de
Rivera la había desprestigiado considerablemente, derivando en la unión de los
republicanos, acordada en el Pacto de San Sebastián (1930). Las elecciones
municipales del 12 de abril de 1931 se consideraron como un plebiscito sobre la
monarquía. El triunfo republicano fue claro (ganaron en 41 de las 50 capitales de
provincia).
1. El Gobierno provisional (Abril-Junio) y la Constitución de 1931: Entre la euforia
popular, el 14 de abril de 1931 fue proclamada la República en diversas ciudades al
mismo tiempo que Alfonso XIII salía de España hacia el exilio. Esa misma tarde se
constituyó de forma provisional un Gobierno de coalición con ministros de los distintos
partidos que habían firmado el Pacto de San Sebastián, aunque bajo la presidencia de
un político de centro-derecha: Niceto Alcalá Zamora.
La misión principal de este gobierno sería convocar elecciones a Cortes
Constituyentes que dieron un claro triunfo a la coalición formada por republicanos de
izquierda y socialistas. El 9 de diciembre se aprobó la Constitución de 1931. En ella
España quedaba constituida como una República Democrática. En su artículo
1º quedaba definida España como una “república democrática de trabajadores”, con lo
que desde el principio se ponía en evidencia el carácter izquierdista de la constitución.
El capítulo dedicado a los derechos y libertades de los ciudadanos es el más
amplio y democrático de todas las constituciones hasta entonces: establece el sufragio
universal (que por primera vez incluye a las mujeres); el art. 44 indica que el derecho de
propiedad privada queda subordinado a la utilidad social; concede a las regiones la
posibilidad de contar con estatuto de autonomía (art. 10 y siguientes); laicidad del
estado (art. 3) y libertad religiosa (art. 27); libertad de imprenta sin censura previa (art.
34); enseñanza primaria obligatoria y gratuita (art. 48); se aprueba el matrimonio civil y
el divorcio (art. 43).
2. El Bienio Reformista (Junio 1931-Noviembre 1933): Una vez proclamada la
Constitución fue elegido por las Cortes Niceto Alcalá Zamora (de centro-derecha)
Presidente de la República y Manuel Azaña (republicano de izquierdas) Presidente del
Gobierno. Durante los dos años siguientes, el Gobierno de centro-izquierda acometió un
amplio programa de reformas:
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a) Reforma educativa: en esa década había un 44 % de analfabetos, uno de los
males endémicos del país. Se crearon 10.000 nuevas escuelas públicas y se reformaron
los planes de estudios, además de la mejora en la preparación de los maestros y el
aumento de su sueldo, etc.
b) Reforma militar: Su objetivo era modernizar un ejército arcaico y macrocéfalo
(es decir, había un número excesivo de mandos en relación al de soldados) y someterlo
al poder civil y se obligó a los militares a jurar fidelidad a la República aunque muchos
continuaron siendo monárquicos.
c) Leyes laborales: El socialista Francisco Largo Caballero planteó unas
reformas que incluían la jornada laboral de 8 horas en el campo, la prolongación
automática de los contratos de arrendamiento y la creación de unos jurados mixtos de
trabajadores y empresarios para resolver los conflictos laborales.
d) Reforma agraria: La Ley de Bases de la Reforma Agraria de 1932, cuyos
objetivos eran redistribuir la tierra y mejorar su rendimiento, permitía la expropiación de
los latifundios (que serían parcelados y repartidos entre los jornaleros), indemnizando a
los propietarios. Pero los complejos trámites burocráticos y el enorme coste de las
indemnizaciones hicieron que sólo 12.000 familias recibieron tierras durante los dos
años de vigencia de la ley (se habían previsto unos 60.000 al año). Esto explica la
constante conflictividad en el campo. El fracaso de la reforma fue una de las causas de
la caída del gobierno republicano-socialista en las elecciones de 1933.
e) Estatutos de Autonomía: La aprobación del Estatuto de Cataluña en 1932,
que suponía la creación de la Generalitat o gobierno autónomo catalán, fue defendida
también por Manuel Azaña. Francesc Macià fue el primer presidente catalán. Los
partidos de la derecha y algunos centristas se opusieron con vigor contra lo que
consideraban el desmembramiento de España. En el País Vasco el sentimiento
nacionalista estaba entonces menos arraigado que en Cataluña, por lo que las
autoridades republicanas no se dieron ninguna prisa para concederle un estatuto de
autonomía (sería aprobado durante la Guerra Civil).
Estas reformas provocaron un enfrentamiento directo con la Iglesia y con el
ejército, que intentó un pronunciamiento de Sanjurjo en Sevilla (agosto de 1932) que
pudo ser sofocado. En el otro extremo, la tragedia de Casas Viejas, (Cádiz), donde un
grupo de campesinos (que ocupó unas tierras por la lentitud de la reforma agraria) fue
masacrado por las fuerzas de orden público, supuso el desprestigio del gobierno. Alcalá
Zamora destituyó a Azaña convocó elecciones generales.
3. Bienio de Centro-derecha (Noviembre 1933- Febrero 1936): Las elecciones se
celebraron en noviembre de 1933 y fueron ganadas rotundamente por las fuerzas de
derecha y de centro. El fracaso de la izquierda se debió a un cúmulo de factores: el voto
femenino (que se inclinó mayoritariamente hacia la derecha), la abstención electoral de
los anarquistas, los desórdenes públicos, el descrédito del gobierno anterior y la
desunión de la izquierda (cuyos partidos se presentaron por separado). El Presidente de
la República (Alcalá Zamora) encargó la formación de gobierno a un político centrista, el
líder del Partido Radical Alejandro Lerroux, quien estará apoyado desde fuera por la
CEDA y otros grupos de derechas.
La principal labor del nuevo Gobierno será frenar todas las reformas. La respuesta
de las organizaciones obreras fue una radicalización, acompañada de graves disturbios
tanto en el campo como en las ciudades. La entrada de tres ministros de la CEDA en el
gobierno hace estallar una huelga general en toda España a principios de octubre de
1934. La huelga fracasa en la mayor parte, pero se convierte en insurrección en
Asturias. En Cataluña, la proclamación del Estat Catalá por Companys significó la
suspensión total del Estatuto y el encarcelamiento del gobierno catalán. La dura
represión del gobierno, con la intervención del Ejército y la Legión, provocará su
descrédito ante el cual se convocan nuevas elecciones.
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4. El Frente Popular (Febrero 1936 - Julio 1936): Todas las fuerzas progresistas
acabaron firmando la alianza electoral que suponía concurrir a las elecciones de febrero
en unas listas conjuntas bajo la denominación de “Frente Popular (pedían amnistía
política y la reanudación de las reformas). En cambio, las fuerzas de derecha, acudieron
desunidas, por lo que la victoria del Frente Popular fue indiscutible. El nuevo Gobierno,
formado por representantes de los diversos partidos del Frente Popular, reimplantó todo
el programa de reformas que había paralizado la derecha. La agitación y la tensión
social subieron súbitamente de tono en los meses inmediatos a las elecciones (huelgas,
manifestaciones violentas, ocupaciones de fincas agrarias por parte de jornaleros,
atentados políticos, quema de iglesias y conventos) hasta culminar en la sublevación de
julio.
CONCLUSIÓN: La conspiración militar: Los asesinatos del Teniente Castillo (12
de julio) a manos de un grupo falangista, y de Calvo Sotelo (13 de julio) por pistoleros
de la izquierda son muestras del clima de violencia generalizada que se vivía en
aquellos tiempos y sirvieron para desencadenar el golpe de estado que se estaba
fraguando desde febrero, cuando las elecciones dieron la victoria al Frente Popular.
Diversos generales de ideas conservadoras (Mola, Sanjurjo, Goded, Franco)
organizaron esta conspiración. Y, finalmente se produjo la rebelión militar, en Marruecos
el 17 de julio, aunque en los días siguientes, ante la pasividad del Gobierno presidido
por Casares Quiroga, el alzamiento militar se extendió por gran parte de España. Así
comenzó la Guerra Civil.
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